La Oficina de Investigación Naval de la Armada Norteamericana continúa presionando para lograr el desarrollo de un cañón electromagnético (EM) embarcado, diseñado para disparar un proyectil a una distancia de 250 millas en seis minutos.
El proyectil se impulsará con electricidad en lugar de pólvora, con aceleración por carriles electromagnéticos a una velocidad aproximada de Mach 7. Guiado por satélites GPS, el proyectil ascenderá y atravesará la atmósfera terrestre durante aproximadamente un minuto, se desplazará por el espacio durante cuatro minutos y luego regresará a la atmósfera para descender a una velocidad de Mach 5.
El objetivo es suministrar fuego naval de apoyo transhorizonte desde el mar a tierra, según informó Elizabeth D'Andrea, gerente del programa del cañón EM de la Oficina de Investigación Naval (ONR = Office of Naval Research), durante una presentación en una conferencia celebrada en el mes de agosto.

Adquisición de los CG(X)
El programa aún se encuentra en proceso de desarrollo, pero la Armada desea utilizar la tecnología de avanzada en su crucero de próxima generación, el CG(X).
Se estima que el primer cañón EM embarcado alcanzará su capacidad operativa inicial entre los años 2020 y 2025.
En algún momento del mes, el programa recibirá un nuevo lanzador en el Centro para la Guerra Naval de Superficie, en Dahlgren, Virginia, donde se realizan las evaluaciones.
Las evaluaciones continuarán hasta llegar a la demostración de factibilidad
en el Ejercicio Fiscal del 2011, sostuvo Roger Ellis, subgerente del programa de ONR para el cañón.
Cada nueva evaluación utiliza más energía. En este momento, el lanzador tiene una capacidad aproximada de 8 megajoules. El nuevo lanzador permitirá que el programa alcance el objetivo de 32 megajoules, afirmó Ellis.
El programa desea, en un primer momento, lanzar más de 100 proyectiles hasta llegar a una demostración de factibilidad total en el año 2011.
Los encargados del desarrollo del cañón están trabajando para incre-mentar la vida del ánima de modo de garantizar que el tubo pueda tolerar la alta corriente eléctrica a la que está sujeta.
El objetivo es disparar 3000 proyectiles por tubo del cañón. Los tubos se deberían cambiar a bordo del buque.
Los oficiales sostienen que un cañón EM a bordo de un buque incrementaría
las opciones de diseño, ya que este tipo de cañón pesa menos y requiere menos infraestructura que uno tradicional que utiliza pólvora y santabárbaras.
La tradicional protección contra el fuego y los requerimientos para el manejo de las municiones son innecesarios al utilizar un sistema de energía de pulso electromagnético.
El resultado final sería un arma más efectiva en cuanto a costos y letal que produce misiles al precio de la munición tradicional.
El Ejército Norteamericano está trabajando en un cañón EM con base en tierra y cuando corresponde, los dos programas trabajan juntos.
Diversas empresas están trabajando en diferentes componentes del cañón EM de la Armada Norteamericana. Por ejemplo, BAE Systems y General Atomics están desarrollando lanzadores, en tanto Boeing y Draper Laboratory están trabajando en el desarrollo de proyectiles.
El programa tiene previsto hacer las pruebas de fuego con el nuevo lanzador en Dahlgren en el mes de noviembre. Posteriormente, el programa tendrá carácter confidencial.

De "DEFENSE NEWS", 10 SEP/2007
Extraido de: Armada Argentina - Sitio Oficial -