(FNM) La filtración de un documento interno, revela que los submarinos británicos “TURBULENT” y “TIRELESS” fueron autorizados a dejar puerto con válvulas de seguridad trabadas, con el consecuente riesgo de una explosión catastrófica.

El diario The Guardian está en condiciones de revelar que los submarinos salieron al mar con un problema de seguridad potencialmente desastroso que puso a ambas embarcaciones en riesgo de un accidente catastrófico.

Las válvulas de seguridad, diseñadas para liberar presión de los generadores de vapor ante una emergencia estaban completamente selladas cuando los submarinos de caza británicos “Turbulent” y “Tireless” zarparon de puerto.

El problema permaneció indetectado en el HMS “Turbulent” por más de dos años, durante los cuales la unidad desarrolló operaciones a través del Atlántico, y visitó Bergen en Noruega, la capital portuguesa de Lisboa, y la base naval de Faslane en proximidades de Glasgow.

Tampoco fue notado a bordo del HMS “Tireless” por más de un año, y fue finalmente detectado el mes pasado, dos meses después que el “Tireless” iniciara pruebas de mar desde su apostadero en la base naval Devonport, en Plymouth.

El “Tireless” se vio involucrado en otro accidente serio en 2007, cuando dos submarinistas murieron por una explosión a bordo en un equipo de purificación de aire. En el año 2000 estuvo “varado” en Gibraltar por cerca de un año, después que una fuga de una tubería de su reactor generara gran tensión en la relaciones británicas con España.

Un memo del Ministerio de Defensa, escrito la semana pasada, admite que ambos casos que involucraron las válvulas de seguridad fueron “incidentes serios”, que generaron grandes cuestionamientos acerca de los “débiles y ambiguos” procedimientos de seguridad de los talleres de Devonport y dentro de la Armada Británica.

Las válvulas bloquedas, ubicadas en el casco del submarino, implicaron que el vapor de las calderas alimentadas con energía nuclear pudo haberse visto imposibilitado de ser liberado en una emergencia, generando un incremento de presión potencialmente desastroso.

John Large, consultor en seguridad nuclear que asesora al gobierno en materia de seguridad de submarinos, dijo: “Fue una falla muy significativa. Estos dos submarinos no estaban aptos para el servicio. Fue una situación peligrosa”.

Explicó que sellar estas válvulas, es como si se trabara la válvula de una olla a presión de uso doméstico. Si la presión se hubiere acumulado en niveles peligrosos, el circuito de vapor del submarino podría haber reventado, dejando pasar radioactividad al interior del submarino y deteniendo al reactor. “Hubo riesgo de sufrir fatalidades”, agregó Large. “Fue una omisión tan evidente y fundamental, que deja con la boca abierta”.

El memo del Ministerio de Defensa, que ha estado circulando entre miles de gerentes, personal naval y trabajadores civiles en las bases navales de Devonport y Faslane, admite que los incidentes debieron prevenirse pero que los procedimientos de seguridad fueron seriamente defectuosos.

“A pesar de la existencia de varias redes potenciales de seguridad, ninguna fue exitosa para identificar y detener los eventos” antes de que los submarinos zarparan, revela el documento. Agrega que se han producido drásticos cambios en los procedimientos de seguridad.

El Ministerio de Defensa dijo a The Guardian: “Podemos confirmar que, como parte de un revisión rutinaria de mantenimiento, se ha identificado una cuestión a bordo de los submarinos HMS Turbulent y Tireless, que ya ha sido resuelta”.

“Nosotros tomamos con extrema seriedad las cuestiones de seguridad, y tan pronto como estuvimos al tanto de esta potencial cuestión, accionamos para resolver el problema. Se están labrando investigaciones para evaluar las causas y las posibles implicancias de seguridad, y es muy prematuro especular sobre el desenlace de esas investigaciones”.

El memo decía que el problema surgió después de que se reemplazaran las válvulas del casco por “blancos de prueba”, durante un trabajo de reparación y mantenimiento en los talleres nucleares privatizados de Devonport. Estos “blancos de prueba” fueron instalados para realizar pruebas esenciales de pérdidas en los cascos, y útiles pruebas de resistencia y de pérdidas de vapor en las tuberías de descarga en el interior de los buques.

Debieron haber sido removidos antes de que los submarinos dejaran los talleres para hacer sus navegaciones de pruebas previas a las operaciones de patrullado. Pero hubo una “pobre” disciplina en Devonport.

El memo afirma que los reactores nucleares de ambos buques fueron puestos en marcha y operados en pruebas de mar y en operaciones plenas, “sin la presencia de protectores de sobrepresión de los generadores de vapor”.

John Ainslie, vocero de la organización Scottish Campaign for Nuclear Disarmament, que monitorea las actividades de los submarinos nucleares, dijo que los alertas y críticas muy detalladas del memorándum muestran que el Ministerio de Defensa estaba extremadamente preocupado por el descubrimiento.

“Este es uno de una serie de problemas serios que hemos tenido con la flota de submarinos nucleares, y en algún momento habrá serias consecuencias”, afirmó.
Por Severin Carrell y Rob Edwards

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: The Guardian y Maritime News; 02/05/10

05/05/10
NUESTROMAR