El enorme Airbus A380 ya se encuentra en servicio de la mano de Singapure Airliners y Emirates, siendo el próximo cliente en operar con ésta aeronave Qantas. Con la entrada en servicio, la revolución en el transporte aéreo prometida ha sido opacada primero por la crisis que generó el aumento del petróleo y luego por la actual crísis financiera mundial. Hoy nadie puede dudar que el A380 está estableciendo nuevos lineamientos de espacio y confort para sus pasajeros, con la debida aclaración siempre y cuando viajen en primera clase o clase de negocios, a valores que están muy lejos del pasajero común de clase turista el cuál sólo se beneficia con un par de centímetros de más en el ancho de su asiento.
Airbus acaba de poner en vuelo la denominada “Wave 2” o sea un A380 con un rediseño completo de todo su sistema eléctrico, trabajo que demandó tiempo y un costo desconocido. Los requerimientos de los sistemas de entretenimiento de abordo y de los sistemas de descanso eléctricos se mostraron insuficientes con el diseño original y no hubo otra alternativa que rediseñarlo por completo. Nadie conoce los costos de éste rediseño.

Desde Airbus esperaban tras la entrada en servicio del avión, nuevos pedidos. Sin embargo la lista de pedidos al 31 de Octubre pasado sigue estancada en 192 ejemplares, un número considerado por muchos totalmente insuficiente para amortizar el gasto del programa. De dicha cantidad, un tercio corresponde a la empresa Emirates que ha sido virtualmente la financista del programa y no hay un sólo analista de aviación comercial que puede justificar para qué Emirates necesita 58 A380, los cuales encima requieren varias modificaciones para poder acarrear 500 kg de agua adicional para las catorce duchas dispuestas en primera clase (foto inferior). Emirates ha anunciado una verdadera expansión global de sus rutas apostando al A380, Boeing 777 y A350X, pero el mercado no es tan fácil de ocupar sin peleas y derrotas.

Los pedidos cancelados de las empresas de transportes de paquetes FedEx y UPS (10 ejemplares cada una) siguen cancelados y no hay abierta ninguna negociación. Por su parte la empresa de leasing ILFC tiene solicitados 10 unidades, pero a la fecha no ha recibido ninguna solicitud de alquiler.
Para completar el panorama, Airbus reconoció que las demoras en las entregas del A380 le costaron 2.800 millones de Euros, cifra que se sigue sumando al programa del cual aún hoy se desconocen los valores reales que se llevan invertidos. La crisis económica actual no ayuda para nada al A380 y aunque muchos operadores admiten que será muy fácil ocupar las primeras clases y la bussines, aún quedan casi 400 asientos de clase turista que deben ocuparse por vuelo y en donde el sector está sintiendo el principal impacto de la crisis.
Por el momento el A380 sigue siendo un enorme elefante blanco para la industria europea que ha realizado inversiones altísimas para que el avión pudiera volar y entrar en servicio, sin embargo las previsiones y los estudios de mercado iniciales se equivocaron. Normalmente un avión comercial tiene un ciclo de operación rentable no superior a los 15 años hasta que aparece otro modelo más económico. Si bien el A380 podrá absorver motores más ecnómicos en el futuro, en 15 años el mantenimiento de su célula lo volverá antieconómico. Al A380 le queda poco tiempo para revertir su situación, sino se convertirá en el peor fracaso de la historia de la aviación comercial.