Aerolíneas dicen que si no baja el combustible se terminarán yendo

Uruguay

Alertaron al gobierno acerca de la crítica situación del sector

(Uruguay)
Los operadores aeronáuticos privados le hicieron ver ayer al gobierno, de forma directa y clara, que su actividad atraviesa una situación crítica, empeorada con el alza de costos fijos en Uruguay, principalmente el combustible. Alertaron que de no cambiar la coyuntura seguirán cayendo de a una las compañías que llegan al país –la gran mayoría filiales extranjeras– y, con ello, comprometiendo la conectividad aérea que, entre otras cosas, trae turistas.

Invitados por la Junta Aeronáutica, que decidió desde ayer iniciar un período de consultas y debates para reformular la política del sector y elaborar una nueva ley, empresarios representantes de gremiales repasaron con preocupación la realidad del sector. Las críticas y los reclamos coincidieron con el precio del combustible, aunque también se habló de la inflación en dólares que influye sobre las tarifas de operación y sueldos, y en “reglas claras” y “transparencia”.

“Si no se genera más rentabilidad, las empresas desaparecen”, aseguró el representante de la línea aérea Air Class, Jorge Álvarez.

En la primera fila, seguía atentamente la catarsis de los empresarios el ministro de Transporte y Obras Públicas, Enrique Pintado.

Según denunció en el evento el representante de la Asociación Latinoamericana de Transporte Aéreo (ALTA), Gonzalo Yelpo, el precio del combustible para la aeronavegación es 13% más caro en Uruguay con respecto a otros aeropuertos de la región, lo cual es importante porque ese insumo representa 35% de los costos fijos para volar. Se quejó el representante del gremio por la falta de “transparencia” en la conformación del precio del combustible, y preguntó por qué no se siguen referencias mundiales. ALTA reúne a casi 35 aerolíneas, que operan 90% del tráfico de la región.

El gobierno tiene pensado equiparar el precio de los combustibles para las empresas que llegan a Uruguay, como forma de apoyar la actividad. Ello sucederá, según adelantaron a El Observador fuentes oficiales, cuando comience a operar la empresa gestionada por los trabajadores. El beneficio será para todas las aerolíneas.
En Buenos Aires, por ejemplo, el precio del combustible es de US$ 0,80 a US$ 0,85 (diferencia producto de la libre competencia), mientras que en Montevideo es de US$ 0,96.

Ayer en la actividad de la Junta Aeronáutica, realizada en el club de la Fuerza Aérea (ubicado en Carrasco), Yelpo compartió con los presentes un ejercicio que refleja, a su juicio, las diferencias de precios de combustibles en Uruguay con respecto a Buenos Aires, y el impacto que ello tiene en la rentabilidad de las empresas. Dijo que si se toma una misma frecuencia hacia Madrid, con el mismo modelo de avión y tiempo de vuelo, la diferencia de costos por el impacto del combustible es de US$ 3,8 millones más caro desde Montevideo que desde la capital Argentina.

Desde setiembre, recordó el representante de ALTA, la pérdida en ese ejemplo se ve disminuida a US$ 2,7 millones por año, ya que se eliminó el cobro del Impuesto Específico Interno (Imesi).

Yelpo apuntó también a ANCAP. Según dijo, la petrolera estatal no trasladó a una rebaja de precios la disminución del Imesi aprobada a principios de año.

En la oportunidad, el ministro Pintado destacó el hecho de generar una actividad en la que todos los involucrados puedan dar su visión acerca del tema, estén o no en sintonía con las políticas del gobierno. Mencionó “aprendizajes” luego del cierre de la aerolínea de bandera Pluna y reconoció una caída de 8,8% en 2012 en el ingreso de pasajeros al aeropuerto de Carrasco, con respecto a 2011. En un encuentro con periodistas después de escuchar a los empresarios, recordó que el mercado se sigue moviendo en un sistema “capitalista”, y rechazó intentar “socializar las pérdidas” cuando el viento sopla en contra. Sobre el precio del combustible respondió que Uruguay no tiene petróleo, y se mostró abierto a establecer una tarifa acorde a la región, aunque ello, recalcó, deberá ser “claro y previsible”, para que no se convierta en un “barril sin fondo”.

Otro de los expositores fue José Luis Hernández, presidente de la Cámara de Comercio Aeronáutico; fue quien introdujo la inflación en dólares como otro elemento que pesa sobre la rentabilidad. Pidió “no discriminar” a las empresas aéreas para generar una “sana competencia”. Hernández dice que es preciso tener “certidumbre” y “previsibilidad jurídica” para que el negocio prospere.

Álvarez, de Air Class, reclamó soluciones para el transporte de carga, lo que representa una cuarta parte del negocio, aseguró.

La jornada de la Junta Aeronáutica continuará hoy en el club de la Fuerza Aérea. Luego, ya en 2013, el ministro Pintado (que preside el organismo) citará a una reunión específica para analizar el resultado del intercambio. Según explicó el secretario de Estado a El Observador, se espera redactar un proyecto de ley para actualizar la legislación actual, vigente desde 1940.