El Tu-144




Hace 35 años, el 3 de junio de 1973 en el salón aeroespacial internacional le Bourget, en Francia, durante un vuelo de demostración se estrelló el avión supersónico soviético Tú-144 dejando una amarga impresión entre los miles de visitantes que asistieron a la exhibición aeronáutica.
Fue el primer y único avión supersónico de pasajeros fabricado en la URSS, incluido en los anales de la aeronáutica como el avión comercial más rápido de la historia y también, el modelo pionero de una clase de aviones de nueva generación. Desafortunadamente, la existencia del Tu-144 fue muy corta.

El diseño y construcción del Tu-144 comenzó en 1960, prácticamente al mismo tiempo que el proyecto anglo-francés Concorde. Entonces, circularon rumores de que debido a una hábil misión de espionaje industrial, el Buró de Diseño soviético Túpolev plagió las innovaciones tecnológicas introducidas en el Concorde.
No obstante, la mayor parte de los especialistas opinan que la semejanza exterior de dos aviones se debió más que todo a que los constructores optaron por las mismas variantes, al momento de definir las características aerodinámicas y técnicas de cada uno de los aparatos.



El Tu-144 alzó vuelo por primera vez el 31 de diciembre de 1968, dos meses antes que el Concorde, y cinco meses más tarde, el 5 de junio de 1969, se convirtió en el primer avión de pasajeros en superar la barrera del sonido.
El Tu-144 heredó el defecto de la mayoría de los aviones soviéticos, que ante los homólogos occidentales, se caracterizaron por elevado consumo de combustible.
En el caso del Tu-144, este defecto se compensó en parte con sus elevadas características aerodinámicas que le permitieron efectuar vuelos a distancias de 6.500 kilómetros con 70 toneladas de combustible, mientras que el Concorde en vuelos de 7.500 kilómetros consumía con 95 toneladas de carburante.


A pesar de esas capacidades notables, el Tu-144 tuvo un destino aciago. Su primer descalabro importante ocurrió el 3 de junio de 1973 a consecuencia de un accidente provocado por la inesperada aparición de un caza Mirage con intenciones de fotografiar en vuelo el avión de pasajeros soviético.
A consecuencia de la brusca maniobra para impedir el choque entre los dos aviones, el piloto del Tu-144 perdió el control de su aparato que se precipitó a tierra. En ese accidente murieron trece personas, los seis miembros de la tripulación del Tu-144, y siete personas que se encontraban en tierra.


Vistas comparativas entre el T-144 y el Concorde

No obstante, el accidente no impidió la introducción del Tu-144 en la red de vuelos comerciales soviéticos. La ruta Moscú- Alma Ata, antigua capital de Kazajstán, con una distancia de 3.108 kilómetros comenzó a funcionar en diciembre de 1975.
En mayo de 1978 cerca de Moscú, ocurrió un segundo accidente cuando
un Tu-144D, la versión modernizada del Tu-144, efectuó un aterrizaje de emergencia debido a un incendio a bordo.

Ese incendio que le costó la vida a dos de los siete tripulantes del aparato, puso el punto final a la explotación de los aviones supersónicos en las rutas comerciales soviéticas.

Durante cierto tiempo, un Tu-144 se utilizó en la ruta Moscú-Vladivostok, puerto en el Pacífico, para transportar cargas urgentes, y hasta 1999, otro avión del mismo tipo se empleó en calidad de laboratorio volante en el marco de un programa ruso-estadounidense de investigación sobre aspectos relacionados con aviones supersónicos para pasajeros.
Además de los accidentes, en contra de la aplicación comercial del Tu-144 influyó el factor económico. Para las compañías de aviación, la explotación del Tu-144 en las rutas internas generaba muchas pérdidas, los gastos de mantenimiento eran demasiado elevados y el precio de los pasajes muy reducido.


Cabina del Tu-144

Lo mismo ocurrió con el Concord, pero el avión supersónico europeo pudo salir a flote debido a que en Occidente ese avión tuvo demanda entre la categoría de pasajeros para los que "el tiempo es oro" y en consecuencia, dispuestos a pagar por medios de transporte intercontinental rápidos.

Entre la población de la URSS esa categoría de pasajeros sencillamente no existía, y para las compañías aéreas, la explotación del Tu-144 se convirtió en un gasto innecesario. Durante ocho años en la URSS se fabricaron dieciséis aviones Tu-144, actualmente, siete de ellos se encuentran como piezas de exhibición en diferentes museos aeronáuticos en Rusia y en el exterior.
Por su parte, el Concorde comenzó sus vuelos comerciales en 1976 a cargo de las compañías British Airways y Air France en las rutas París- Nueva York y Londres-Nueva York.


Foto de la tripulacion del primer vuelo del Tu-144

Los vuelos que en otros aviones hacía en siete horas, el Concorde los realizaba en 3,5 horas. En total fueron construidos catorce aviones de este tipo, cinco explotó British Airways y cuatro Air France, el resto fueron aviones de reserva.
A pesar de los riesgos financieros que suponía su explotación durante cierto tiempo las dos compañías europeas explotaron los Concorde, que se convirtieron en carta de presentación para las aerolíneas.

Como ocurrió con el Tu-144, el punto final del Concorde lo marcó el accidente ocurrido el 25 de julio de 2000 en Francia, con la muerte de 113 de sus ocupantes. Por ironía del destino, el Concorde francés cayó a pocos kilómetros del lugar donde veintisiete años atrás cayó el Tu-144.
A raíz de ese accidente, las dos aerolíneas pusieron en marcha costosos programas para elevar la seguridad del Concorde, sin embargo, esto no influyó en la situación. La demanda de vuelos en los aviones supersónicos se fue a pique paulatinamente y las rutas aéreas en este tipo de aviones se convirtieron en deficitarias.



El atentado terrorista del 11 de septiembre supuso otro golpe contundente que redujo al mínimo la demanda de los vuelos aéreos en general, ya en 2003, todos los Concorde fueron retirados de explotación.
Actualmente, las principales potencias aeronáuticas del mundo, entre ellas Rusia desarrollan en fase teórica proyectos para la creación de aviones supersónicos para el transporte de pasajeros.
El alza constante de los precios de los combustibles a partir de hidrocarburos supone un desafió a esas investigaciones que en perspectiva, deberán de orientarse a la creación de aviones supersónicos que funcionen con motores de combustible alternativo.

Fuente: Ria novosti
Fotos: Google