El presidente del Grupo PRISA (diario El País entre otros), opina sobre el futuro de la comunicación...


Cebrián: “Latinoamérica debe prepararse para el tsunami digital”

EL PAÍS - RAMÓN MUÑOZ Madrid 2 OCT 2014 - 18:36 CEST
El presidente ejecutivo de PRISA, Juan Luis Cebrián, señaló hoy que "Latinoamérica debe prepararse para el tsunami digital" que ya ha azotado a Europa y a Estados Unidos cambiando radicalmente el panorama de los medios de comunicación y la industria cultural, tanto en sus modelos de negocio como en su relación con los usuarios.

El ejecutivo indicó que mientras en Europa y en Estados Unidos los medios y, en particular los diarios y el mundo editorial, han sufrido una crisis severa por la irrupción de los medios online, en la mayoría de los países de Latinoamérica no se ha dado ese proceso e incluso se está viviendo un boom de publicidad. Pero se mostró convencido de que ese fenómeno se reproducirá en breve en la región y que los medios latinoamericanos deben afrontar esa revolución digital como una oportunidad y no como un problema.

“No caigan en el espejismo de que no van a sufrir lo mismo que hemos pasado aquí. Y es que las nuevas tecnologías van a cambiar fundamentalmente el espectro de los medios de comunicación y eso va a afectar no solo en su negocio sino a la vertebración de las opiniones públicas y a cómo va a funcionar la democracia en el futuro”, indicó el directivo durante su intervención en la XXV Asamblea Plenaria del Consejo Empresarial de América Latina (CEAL), que se celebra en Madrid.

El presidente ejecutivo de PRISA (grupo editor de EL PAÍS) indicó que Latinoamérica tiene un gran potencial porque se trata de un mercado cultural único de 730 millones de personas, en el que la penetración de Internet es solo del 54% pero con un perfil de crecimiento amplio gracias al aumento de la clase media y a la extensión de redes que están llevando a cabo los operadores.

Cebrián insistió en la buena salud de la que goza la prensa impresa en la región, aunque alertó de leyes que limitan la inversión extranjera en los medios de comunicación en algunos países (Venezuela, Ecuador, Argentina y otros), en la instrumentalización de la justicia para asediar a los medios y en la presencia de fuertes monopolios locales dominantes cuya relación con el poder político es ambivalente y peligroso para la formación de la opinión pública.

El presidente de EL PAÍS recordó que PRISA se ha enfocado para ser un grupo global, en el que la mitad de los ingresos provienen de Latinoamérica, y pronto será la principal fuente de facturación. “Pronto seremos más iberoamericanos que españoles”, señaló, y ofreció algunos datos para recalcar la importancia de la región para el grupo de comunicación: el 78% de ingresos de Santillana proceden de Latinoamérica; el diario EL PAÍS tiene 5,9 millones de usuario únicos y las radios del grupo 29,8 millones de oyentes.

Cebrián también analizó el fenómeno del Estado Islámico y lo atribuyó al fracaso del movimiento de la primavera árabe que comenzó en Egipto y generó un espejismo que llevó a hacer creer que se podían establecer democracias en los países del norte de África y Oriente Próximo. “Ninguno de esos países, salvo Túnez, se ha salvado del desastre”, indicó. En este sentido, recordó que esos movimientos se generaron en gran medida por la capacidad de movilización de las redes sociales, que desvertebran la opinión pública, pero esa desvertebración ha sido aprovechada por los movimientos extremistas.