El homenaje mas grande que le podemos hacer a nuestros muertos es no olvidarlos, como tampoco olvidar a quienes volvieron, para que esto no pase dejo un articulo que saque de un blog que se llama el ojotuerto.
HMS Invincible: El ataque que Inglaterra siempre negó
El 30 de mayo de 1982, la Guerra de las Malvinas estaba en pleno apogeo. Reino Unido y Argentina se enfrentaban por tierra, mar y aire encarnizadamente. Aunque la superioridad militar británica se estaba imponiendo sobre unas inexpertas tropas de reemplazo en tierra, a la competente aviación argentina aún le quedaban varios cartuchos que disparar.
Para ello, los argentinos contaban con una muy limitada reserva de misiles Exocet. Estos misiles, de fabricación francesa, demostraron su valía tanto en lanzamiento desde aeronaves como con base en tierra. Los ingenieros militares argentinos tuvieron que emplearse a fondo cuando Francia les retiró la asistencia técnica, obteniendo los mayores resultados posibles dadas las circunstancias.
Así las cosas, aquel día de mayo las condiciones meteorológicas, normalmente complicadas en el invierno austral, eran las ideales para efectuar un atrevido ataque al grupo de combate de la Royal Navy, cuya nave insignia era el portaaviones HMS Invincible. Para ello despegaron del territorio argentino cuatro aviones A-4C Skyhawk y dos aviones del tipo Super Etendard. Tras respostar en vuelo, se dirigieron hacia la flota británica volando a ras de agua.
Al llegar a la distancia óptima para el lanzamiento, uno de los Super Etendard lanzó el último misil Exocet de las reservas argentinas hacia el blanco de radar de mayor tamaño, tras lo cual, los dos aviones lanzamisiles se alejaron de la zona. Los cuatro aviones Skyhawk restantes continuaron su avance hacia el enemigo siguiendo la estela del misil Exocet.
Pronto, las defensas de los buques ingleses comenzaron a lanzar todo tipo de contramedidas, misiles y disparos hacia los aviones atacantes, derribando a dos de ellos. A pesar de ello, los dos aviones restantes consiguieron llegar hasta el portaaviones inglés, lanzando las bombas que portaban, que impactaron sobre la cubierta del mismo.
Aunque nunca llegó a saberse la magnitud de los daños causados por este ataque, la información obtenida mediante los informes de los pilotos que participaron en el mismo y el hecho de que el portaaviones HMS Invincible no volviera a ser avistado durante varios meses tras finalizar la guerra hacen pensar que los daños fueron muy importantes. También confirma esta hipótesis la información argentina según la cual la superioridad aérea británica, indiscutible hasta aquel día, se resintió notablemente. Por supuesto, el gobierno británico negó desde el primer momento que su portaaviones hubiera sido alcanzado en ataque alguno, y a día de hoy lo sigue negando con firmeza. Inconvenientes que tiene el llamar a un barco “Invencible”, me temo.
A continuación pueden ver una recreación del ataque en una simulación por ordenador, y las declaraciones de uno de los participantes en este atrevido ataque.