Entre Septiembre de 1972 y Marzo de 1983, la Fuerza Aérea Argentina recibió un total de 92 aeronaves Mirage provenientes de Francia, Israel y Perú, de los cuales solamente el 20% eran ejemplares de nueva construcción, ya que el resto era material anteriormente utilizado por Israel (M-V y MIIIC), Perú (M-5P) y Francia (MIIIBE). Se estima que los costos de adquisición totales alcanzaron los 400 millones de dólares, cifra a la cual se deben sumar otros 50 millones de dólares en distintas modernizaciones (Finger I/II/III y Mara).
Tras las bajas por Guerra de Malvinas, los accidentes y las desprogramaciones, hoy toda la flota de Mirage se redujo en algo más de dos tercios. Para este año el plan de actividad operativa se fijó en unas 1.400 horas de vuelo anuales, con una dotación en servicio máxima de 10 a 15 ejemplares a lo largo del año, existiendo la posibilidad que tal esquema de horas y ejemplares también se cumpla a lo largo del 2009 habiéndose fijado a mediados del 2010 como fecha límite al menos en cuanto al mantenimiento de los componentes electrónicos, actividad que realiza principalmente la empresa Redimec SRL junto con personal técnico de la VI Brigada Aérea.

La participación de ésta empresa, adjudicada mediante licitación pública 23/2008, inicialmente finaliza a mediados del año próximo aunque existe la opción de renovar dicha concesión por otro año más. Luego de ello ya es una práctica habitual en la desprogramación de los sistemas de armas, que aquella aeronave que presente novedades que requieran extensos trabajos, sean desprogramadas definitivamente. En el mejor de los casos, la actividad en Tandil se podría extender hasta fines del 2010 o principios del 2011, excepto que exista una reprogramación que permita extender dichos plazos un tiempo más, pero para entonces ya la FAA debería comenzar con la inserción de la aeronave que reemplace a los deltas.
Los montos que se manejan para la tercera etapa del PAP (Programa de Acción Progresiva) y que contempla la renovación de los Mirage, hablan de una suma de aproximadamente 250 millones de dólares. Para tener una referencia sobre dicha suma, recordemos que la compra de los IAI Dagger –unos treinta años atrás- insumió 173 millones de dólares y que su actualización a Finger rondó los 40 millones de dólares.
La FAA busca en el sustituto de los Mirage, una aeronave polivalente, dotada de aviónica moderna, con un radar multimodo, capacidad todo tiempo, supersónica y preferentemente con mando de vuelos FBW. En base a éstos requerimientos y los valores disponibles, no hay muchas opciones más que el F-16 en alguna de sus versiones iniciales y que deberían ser sometidos a una modernización.
Los Mirage 2000 también son una opción válida, pero su actualización excedería los presupuestos actualmente previstos. Por el momento la FAA no ha evaluado “alternativas más económicas”, pero posiblemente sí lo esté haciendo el Ministerio de Defensa y aunque tiempo atrás todos consideraban que el reemplazo del Mirage era totalmente previsible con el M2000, hoy lo es con el F-16 y quizás mañana las “opciones de bajo costo” sean la única alternativa viable para la FAA si los presupuestos no se incrementan.
Tanto tienes tanto vales…?