La Armada Argentina comenzó la actividad de patrullaje marítimo aeronaval en la década del treinta con aviones Supermarine Southampton, Consolidated Ranger, Catalina, Martin Mariner y los Grumman Goose. A fines de la década del cincuenta, el intenso uso y la carencia de equipamiento electrónico actualizado, imponían serias restricciones operativas; esta situación cambiaría sustancialmente tras la compra a la Royal Air Force de los aviones Lockheed Neptune, quienes a partir del año 1958 fueron arribando al país, pasando a integrar la 1° Escuadrilla Aeronaval de Exploración.

El primer vuelo de un Neptune en Argentina fue registrado sobre la Base Naval Puerto Belgrano el 20 de Junio de 1959, al día siguiente, 21 de Junio de 1959, fue instituido como el de la creación de la ESCUADRILLA AERONAVAL DE EXPLORACIÓN.

En esa época y debido a la complejidad de sus equipos, los aviones Neptune significaron una verdadera revolución técnica dentro del ámbito de la Aviación Naval, esta situación, abrió un amplio espectro de capacidades operacionales que se materializaron a partir del primer vuelo de Control de Tráfico Marítimo realizado el 8 de diciembre de 1959.

La intensa actividad reseñada, no apartó a la Escuadrilla de Exploración de una de sus tareas contribuyente a su misión, la guerra antisubmarina. Desde su creación tuvo participación en operaciones de estas características. La Escuadrilla comenzó a integrarse a los Operativos Unitas al año siguiente de su creación. En uno de ellas, sufrió la pérdida de una aeronave Neptune y su tripulación, al impactar contra el Monte Josafat en Río Grande do Sul al regreso de una misión nocturna, en Noviembre de 1965.

Durante el Conflicto de Malvinas, la Unidad contaba con dos aeronaves operativas solamente. No obstante esto, cumplió 327 horas de vuelo en 53 misiones operativas en el Teatro de Operaciones Malvinas. Las más destacadas fueron: la localización de los náufragos del Crucero ARA General. Belgrano y el guiado de aviones Super Etendart hacia el Destructor HMS Sheffield. Esta operación fue inédita en las operaciones aéreas navales. Por su desempeño en acciones de guerra, la ESCUADRILLA AERONAVAL DE EXPLORACIÓN recibió las condecoraciones Honor al Valor en Combate, otorgada por el Poder Ejecutivo Nacional y la Cruz del Sur del Gobierno y Pueblo de Santa Fe. Pilotos y tripulantes del Neptune 2-P-112 recibieron las condecoraciones Cruz de Oro al Mérito Naval y Cruz de Plata al Mérito Naval respectivamente, por lo actuado en la detección de la Flota británica y el guiado de aviones de ataque permitiendo el hundimiento del destructor HMS Sheffield.

El 30 de Agosto de 1982 se cerraba una nueva página en la historia aeronaval argentina, al completar la aeronave Neptune su último vuelo, luego de cumplir 8.416 horas de esa actividad, habiendo sobrevivido a dos guerras, la de Vietnam como integrante del Escuadrón VP-1 de la Marina de los Estados Unidos y la guerra de Malvinas.