Castillo de Visegrad (Hungría)

Polonia, República Checa, Hungria y Eslovaquia deciden crear una fuerza militar conjunta, distante de Rusia y la Otan

El Grupo Visegrád (o también llamado hoy “V4”) tiene su origen en el año 1335 y toma el nombre de la reunión que el Rey Carlos Roberto de Hungría convocó en la castillo húngaro de Visegrád para reunirse con el Rey Casimiro III de Polonia y con el Rey Juan I de Bohemia.

Esta reunión desembocó en un pa cto de no agresión y colaboración entre los reinos medievales de Hungría, Polonia y Bohemia. Más de seis siglos después, este grupo fue reconstituido en 1991 mediante una Cumbre de los Jefes de Estado y de Gobierno que reunía en el mismo lugar a Václav Havel (de Checoslovaquia, hoy República Checa y Eslovaquia), Lech Wałęsa (de Polonia) y József Antall (de Hungría), con el fin de crear un marco regional tras la caída del comunismo y cooperar en un gran número de ámbitos con el fin de su integración en la Unión Europea. Además, estos cuatro países anunciaron el 12 de mayo de 2011 la formación de un grupo de combate bajo el liderazgo de Polonia, que debería estar operativo en 2016. En esta reunión se discutió acerca de una posible invitación a Ucrania para adherirse al Grupo, lo cual daría profundidad estratégica a la alianza, pero Rusia no lo permitiría. Más fácil sería una expansión hacia el sur, incluyendo a Rumanía y a Bulgaria.
Tras la caída de la UniónSoviética, los miembros del Grupo Visegrád se centraron en su incorporación en la Unión Europea y en la OTAN. La evaluación que hacían de su posición estratégica era la siguiente: sentían que la amenaza rusa había perdido fuerza después de la desaparición de la URSS y que el futuro de sus economías estaba con la Unión Europea. Además, estimaban que, siendo miembros de la OTAN, con una gran implicación de Estados Unidos, quedarían protegidos sus intereses estratégicos. Sin embargo, según algunos expertos, este análisis ha variado claramente por varios motivos que se enuncian a continuación.
En primer lugar, Rusia ha cambiado dramáticamente desde los años de Yeltsin. Moscú ha incrementado su poder en su antigua esfera de influencia soviética y ha aumentado el miedo a las ambiciones rusas por parte de las naciones del Grupo Visegrád. Por otra parte, la crisis económica les ha planteado dos cuestiones: si Europa es viable como una entidad y si las reformas propuestas para estabilizar Europa representan una solución también para los países V4 o son, ante todo, soluciones para los alemanes. No se trata de que haya desaparecido por parte de estos países su deseo de ser europeos ni que hayan perdido su confianza enla UE como una institución o idea. Sin embargo, estos países podrían no sentirse cómodos con la dirección que Europa está tomando. Igualmente, los países V4 podrían poner en cuestión sila OTAN puede garantizar la seguridad en la región del Grupo Visegrád y entre sus miembros. Éstos cuestionan el grado de compromiso de EEUU con la zona y consideran que el nuevo Concepto Estratégico de la OTAN, de 2010, busca expandir el papel de la Alianza Atlántica a escenarios de operaciones no europeos. Finamente, el compromiso de Alemania con la OTAN y conla UE ha disminuido y se ha producido una división entre Berlín y París respecto del conflicto de Libia. Frente a ello, ha ido ganando importancia la relación, sobre todo en materia económica, entre Alemania y Rusia. Todo ello, unido al hecho de que se mantenga el régimen bielorruso y con un nuevo gobierno pro-ruso en Ucrania, hace que los V4 se preparen para cualquier tipo de eventualidad. Ante esta serie de amenazas, estos cuatro países han tomado la decisión de formar un grupo de combate.
Uno de los ejemplos sólidos de grupo de combate efectivo de la Unión Europea es el Grupo de Combate Nórdico, un conjunto de países que comparten las mismas preocupaciones que los países V4: el aumento del poder ruso, la cohesión de Europa y el compromiso de Estados Unidos. Uno de los aspectos más significativos del Grupo Visegrád es la decisión estratégica que han tomado estos países para formar una “sub-alianza” y comenzar a adquirir responsabilidades en cuestiones de su propia seguridad nacional.

Si volvemos la mirada a la historia, cuando Alemania se acercaba a Rusia, Polonia tendía a sufrir. Para Polonia, el poder militar de Europa será una de las prioridades durante su Presidencia del Consejo dela UE en el segundo semestre de 2011, aun sabiendo que durante un semestre no se puede ir muy lejos. Para los V4, la creación del grupo de combate es una respuesta a los cambios de poder y de influencias que están surgiendo en el continente.
Józef Piłsudski, líder polaco tras la Primera GuerraMundial y primer Jefe de Estado de la Repúblicade Polonia, entendía que Alemania y Rusia no serían permanentemente débiles y que Polonia y los países liberados del Imperio Habsburgo tendrían que defenderse ellos mismos y no fiarse de Francia o Reino Unido. Para ello, Piłsudski propuso una alianza desde el Mar Báltico hasta el Mar Negro, englobando a los países al oeste de los Cárpatos. Polonia debía tener aliados. Nadie podía predecir la fuerza y las intenciones alemanas y soviéticas, y los franceses y los británicos estaban demasiado lejos para esperar ayuda de ellos.
Los cambios de poder y el aumento o la disminución de la influencia de un Estado o de un grupo de Estados sobre otros no son estáticos, y seguirán cambiando a lo largo de los años y de las décadas. El mundo actual es consecuencia de su propia historia y, sin ésta, por tanto, no se puede comprender el presente. Por ello, es lógico que países que estuvieron bajo la influencia soviética no vean con buenos ojos un aumento del poder y de la confianza de Moscú. Todo ello viene incentivado, igualmente, por un desplazamiento del centro de gravedad de la geopolítica mundial desde Europa, como lo ha sido hasta finales del siglo XX, hacia Asia, donde se encuentra en la actualidad. Estados Unidos, tradicional aliado de los Estados centroeuropeos, al igual quela OTAN, miran actualmente hacia otros escenarios. En cuanto a la propia Unión Europea, tiene la crisis económica y financiera como principal problema y prioridad. No es probable un escenario bélico a corto o medio plazo en Europa, pero las amenazas que algunos países centroeuropeos perciben ante una Rusia en auge podrían dar paso a una “paz fría” en la región. La Historia nos ha demostrado que, a veces, puede repetirse, no de forma idéntica, pero sí con rasgos similares. Por eso, estos países centroeuropeos están empezando a tomar medidas de prevención ante eventuales conflictos, hoy con una probabilidad mínima. De ahí la importancia para estos países de la creación de una alianza en Europa Central desde el Báltico al Mar Negro.





A pesar de todo, los socios europeos del Grupo Visegrád deben mantener su confianza en la Unión Europea y en la Política Comúnde Seguridad y Defensa (PCSD) en la que debemos avanzar. Para la UE es significativa la creación de un cuerpo de combate en Europa Central y reforzarála PCSD, ya que permitirá el despliegue rápido en caso de misiones e intervenciones próximas a un posible escenario conflictivo.

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