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En busca de un patrullero de altura para la Armada

Por el Dr. Jorge Alejandro Suárez Saponaro

En los sucesivos cambios de los titulares de la cartera de Defensa, los nuevos ministros anuncian entre los proyectos a ejecutar se encuentra la construcción del “Patrullero Oceánico Multipropósito” o POM, uno de los tantos nombres que ha recibido un viejo requerimiento que tiene la Armada Argentina (ARA), de construir patrulleros de altura que reemplacen los viejos avisos tipo ATF y ATA.

La historia de los POM es un proyecto que data de fines de los años 90, en su momento la ARA estudio la posibilidad de incorporar corbetas A-69 en el mercado de segunda mano. La edad de los viejos avisos ATF, llevó a realizar estudios de mayor profundidad para seleccionar un modelo de casco del entonces denominado PAM o Patrullero de Alta Mar. La firma SANTEC participó en el proyecto y realizó ensayos en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires. Por razones técnicas se decidió enviar el proyecto a Alemania para realizar pruebas especializadas y más exigentes. El gobierno del Dr. De la Rúa ante la demora de tomar una decisión, el crédito alemán para financiar la construcción de los buques quedó en la nada. En esos días la Armada Argentina llegaba a un acuerdo especial con la Armada de Chile de co producir la “Fragata Binacional” sobre la base de las fragatas germanas Meko A200. Este acuerdo serviría de base para participar en el programa de patrulleros de zona marítima (o patrulla de altura) chileno, siendo elegido el modelo OPV 80 de Fassmer. La Armada Argentina pagó a los Astilleros ASMAR y a Fassmer los derechos para la construcción de los buques en Argentina (2,7 millones de euros, más medio millón de euros a los astilleros Fassmer de Alemania).

El proyecto POM estuvo sujeto a una investigación judicial en Alemania, según el diario Der Spiegel, donde trascendió que la Justicia germana investigó las actividades de Ferrostaal (empresa vinculada a dicho proyecto) en irregularidades en contratos en Portugal, Colombia, Egipto e Indonesia. A pesar del rechazo por parte de Ferrostaal, la investigación de la justicia alemana continuó. Incluso funcionarios sospechados, como el cónsul portugués en Munich, fue cesado en sus funciones (1).

Según medios especializados, entre ellos DEYSEG, señalaron que las POM serían buques armados con cañones de 25 o 30 mm con capacidad para operar un helicóptero.

El tiempo siguió pasando, los anuncios siguieron y los buques a reemplazar siguen envejeciendo, teniendo sobre sus cuadernas más de 60 años a cuestas.

El tipo de patrullero de altura requerido para la Armada Argentina

La construcción de un patrullero de altura o POM, en atención a la realidad que atraviesa la Armada con la pérdida de capacidades y el envejecimiento de los principales medios de combate, lo hacen cuestionable. Además debemos tener en cuenta la existencia de una institución como la Prefectura Naval, que cuenta con patrulleros de altura, recientemente modernizados, no obstante ello, la Armada tiene competencias en materia de seguridad marítima y actúa en este ámbito con medios obsoletos y escasos en número.

Los POM propuestos en su momento, como dijimos carecen de valor militar. Los limitados recursos económicos, imponen la necesidad de hacer un uso racional de los recursos disponibles. Por lo tanto las plataformas a construirse deberán contar con una serie de capacidades, que a un costo razonable, permitan reforzar las capacidades de la defensa nacional.

Un excelente trabajo publicado en el Boletín del Centro Naval señala que la Armada precisaría dos fuerzas de patrullado marítimo, una con base en Mar del Plata y otra en el Golfo San Jorge (¿Caleta Paula?). Este despliegue permitiría establecer una estación de patrulla como mínimo. A fin de evitar el desgaste de tripulaciones y medios, los autores de dicho trabajo señalan que es preciso contar con cinco patrulleros en cada base. Este número permitiría destacar buques en la Flota de Mar, para actuar frente a costas hostiles o en apoyo a una fuerza anfibia. Tomando como base dicho trabajo del BCN (2), los patrulleros de altura debería contar con las siguientes capacidades:
Autonomía a velocidad económica mayor de 6.000 millas náuticas.
velocidad máxima: 20 nudos.
Armamento: cañón doble propósito de 76 mm y otros de menor calibre, ametralladoras, y otro armamento de autodefensa puntual, etc.
capacidad de operar con un helicóptero tipo Sea King. El empleo de helicópteros con capacidad de lanzar misiles AM39 Exocet, permitiría incrementar la capacidad militar de los patrulleros a construirse.
empleo de sistemas de guerra antiminas, que puedan ser montando en los buques cuando sea necesario.
incorporar sensores y armas antisubmarinas.

A estas características nosotros agregamos:
alto grado de automatización, a fin de garantizar dotaciones reducidas.
embarcar RHIB para dotaciones de abordaje.
radares y sensores de última generación, que incluyan sistemas de guerra electrónica.
capacidad de operar UAV.
realizar misiones de “piquete radar”
Escolta en escenarios de baja intensidad.

La fuerza de patrullado marítima requerida, según el citado trabajo, sería de diez buques. El mínimo requerido son seis buques. Estos medios se podrían ver reforzados por el incremento de corbetas A-69 que tan buenos resultados ha tenido para la ARA.

Sobre la base de los requerimientos establecidos por el trabajo citado, el programa de construcción de patrulleros de alta mar, deben requerir el máximo de transferencia de tecnología, a fin de modernizar capacidades industriales y forjar alianzas con astilleros líderes. Además se debería buscar una plataforma capaz de tener diversos empleos, siguiendo el ejemplo del BAM español.

Finalmente entre los empleos que deberían tener los patrulleros, son el de servir como buques de instrucción para las escuelas de oficiales y suboficiales, además de instruir cuadros de reserva. Dado las misiones que le serán asignados a estos buques, que demandarán muchos días de navegación, serán de suma utilidad para instruir a personal de las escuelas de la ARA a un costo moderado.

Los modelos existentes en el mercado internacional

El mercado internacional ofrece múltiples modelos de patrulleros de altura u OPV (Off Shore Patrol Vessel). El presente trabajo hará una breve reseña de los medios disponibles, incluyendo el mercado de segunda mano.

Alemania
Los astilleros Fassmer han logrado exportar su OPV 80 a dos países de la región: Chile y Colombia, que lo producen bajo licencia en astilleros propios. Este modelo es un buque multipropósito con un alto grado de flexibilidad para realizar diversas labores encomendadas a la autoridad marítima. Su diseño moderno y a la vez económico le permiten ser eficiente y eficaz pudiendo también realizar labores de inteligencia interoperando con otros buques modernos.

En el caso de Chile, los OPV fueron construidos en el marco del “Proyecto Danubio”. El astillero estatal ASMAR firmó el contrato de construcción de los PZM (patrulleros de zona marítima) en mayo de 2005, junto a las compañías Northrop Grumman, SISDEF (una sociedad con participación de BAE Systems) y Rohde & Schwarz como principales subcontratistas a un costo de US$ 54 millones por buque.

Los buques chilenos tienen una serie de mejoras del diseño original, incluso el OPV-83 Marinero Fuentealba, asignado a la zona austral de Chile, su casco fue construido en acero reforzado para operar en aguas antárticas. Los buques fueron contratados por US$ 45 millones por unidad Las misiones de estos buques son: vigilancia y control de aguas jurisdiccionales, lucha contra la contaminación, patrulla, búsqueda y salvamento, soporte logístico a zonas aisladas, policía marítima, abordaje, transporte auxiliar, mando de un grupo de tareas defensivo. Las características del buque son:
Desplazamiento: 1.728 t Eslora: 80,6 m.
Propulsión: 2 motores Wärtsila que dan 22 nudos de velocidad máxima, autonomía de 8.600 millas a 12 nudos.
Dotación: 35.
Armamento: OTO Melara 76/62 mm (otros portan Bofors L/70 de 40 mm como cañón principal), ametralladoras 12.7 mm.
Helicóptero: Eurocopter AS 365 Dauphin.

Los buques chilenos son operados por la Dirección General de Territorio Marítimo, organismo dependiente de la Armada chilena.

En el caso de la Armada colombiana, la empresa estatal COTECMAR, es la responsable de la construcción de 3 patrulleros, siendo botado el último en 2014. El programa colombiano prevé la construcción de otros tres buques. En el caso colombiano, los patrulleros llevan como helicóptero embarcado un Bell 212.

Rusia
Este país ofrece el buque Tornado, una plataforma que puede convertirse en patrullero, buque lanzamisiles o “buque artillero”. Esta plataforma de 560 t, tiene un sistema de propulsión CODAD que alcanza los 26 nudos. Los propulsores instalados en la plataforma garantiza la maniobrabilidad en aguas poco profundas.

La versión artillera cuenta como armamento principal lanzamisiles Grad M de 122 mm, destinado atacar objetivos costero. El buque cuenta con un cañón de 100 mm en la proa, sistema de defensa antiaérea con los célebres misiles Iglá. Además el buque cuenta como armamento secundario seis cañones automáticos de 30 mm AK306 y dos ametralladoras pesadas 14.5 mm, un sistema para contrarrestar buzos tácticos y contramedidas para ataques con misiles.

La versión lanzamisiles emplea misiones Uran E con un alcance de 150 km o Yakhont, con alcance de 300 km. En cuanto la autonomía se extiende a las 2.300 millas.

La versión de patrullado, tiene algunos cambios, una mayor longitud (64,8 m frente 61,45 de la versión estándar) y el desplazamiento a plena carga alcanza las 600 t. El armamento cuenta con el sistema AK630 de 30 mm, lanzamisiles AA Iglá y la posibilidad de portar un helicóptero de hasta 4 t.

Los buques tipo Tornado ofrecen una arquitectura flexible, que permite variar en los sistemas de armas, planta propulsora, según las exigencias del usuario. La ventaja logística es más que evidente, una plataforma para cumplir un amplio abanico de misiones. (3)

Países Bajos
Los astilleros Damen Schelde Naval Shipbuilding ofrecen los navíos clase Holland, que ha construido cuatro unidades para la marina holandesa. Estos buques poseen las siguientes características:
Desplazamiento: 3750 t (108 m de eslora, manga de 16 y calado de 4.55 m).
Autonomía de 5.000 millas y velocidad máxima de 21 nudos. Capacidad de operar 21 días de permanencia continuada en el mar.
Armamento: cañón Oto Melara Compact de 76 mm, cañón 30 mm Bushmaster y dos ametralladoras 12.7 mm, todos controlados automáticamente.
Dotación: 50 efectivos y acomodación eventual para 40 pasajeros (unidad aérea, elemento de abordaje o un pelotón de infantería de marina).
Capacidad para alojar 100 evacuados.
Capacidad de operar un helicóptero medio tipo NH90.
2 lanchas tipo RHIB de 12 m y una lancha para evacuaciones.

El constructor señala que los buques tipo Holland están destinados para cumplir misiones de vigilancia, patrulla e inspección de buques, combate de la polución, búsqueda y salvamento, apoyo humanitario, interdicción, protección de fuerzas de tarea, control de aguas costeras y oceánicas, lucha contra el terrorismo y la piratería.

Los buques cuentan con equipamiento sanitario, una fortaleza de descontaminación NBQ, sala multifunciones capaz de llevar dos contenedores de 20 pies, etc. A todo ello cabe agregar modernos sistemas de comando y control, IFF, comunicaciones, guerra electrónica, radares y sensores diversos. Otra de las novedades del buque es su diseño de “baja firma radárica” y el empleo del concepto de “mástil integrado” donde se integran sensores y equipos de diverso tipo, obra de la firma Thales Nederland, desarrollado con tecnologías punteras. La propulsión cuenta con dos motores Man Diesel & Turbo de 14.500 CV cada uno. Las hélices son factura de Rolls Royce. Según fuentes periodísticas el programa de construcción de cuatro unidades ha significado la inversión de 240 millones de euros. (4)

España
Los astilleros Navantia, antiguamente la Empresa Nacional Bazán de Construcciones Navales Militares, es una empresa conocida en nuestro país dado que construyó cuatro buques de patrulla oceánica Tipo Halcón (Clase Mantilla) para la Prefectura Naval en 1980. Buques similares fueron construidos para México y la propia España, con modificaciones (Tipo Serviola).

Las necesidades en la materia de vigilancia de los espacios marítimos llevaron al desarrollo de los llamados “Buques de Acción Marítima” (BAM) destinados a la llamada Fuerza de Acción Marítima, definidos como barcos de tipo modular, adaptables a distintos propósitos, contando una plataforma común. Este proyecto nació en 2002, pensado como un buque que debía permitir una máxima eficiencia en materia logística y uso óptimo de los recursos humanos para llevar a cabo tareas de control del mar en escenarios de baja intensidad.

Sobre la base de una plataforma común el constructor anunció una serie de variantes: patrulla marítima, buque de apoyo de submarinos, de apoyo a medidas contra minas, inteligencia, y oceanográfico. Cuando fue presentado el proyecto de la versión de patrulla oceánica, un medio español señaló No deja de ser un patrullero poderoso, capaz y de generosa autonomía, pero nunca un buque de combate. (5).

En julio de 2011 fue entregado a la Armada Española el P41 Meteoro, el primer BAM, destinado a tareas de patrulla marítima. Una de las características del buque, es su alto grado de automatización, utilizando de manera intensiva tecnologías de punta. Las misiones asignadas abarcan: presencia naval, operaciones en escenarios asimétricos (terrorismo, lucha contra el narcotráfico), lucha contra la contaminación, protección del medio marino, evacuación de no combatientes, apoyo sanitario, buque de mando de guerra contra minas, vigilancia, interdicción, escolta (en escenarios de baja intensidad). Las características más relevantes son:
Desplazamiento a plena carga: 2670 t. Eslora de 93.9.
Propulsión: CODOE (Combined Diesel or Electric), velocidad maxima: 21 nudos. Autonomía: 8.000 millas a 15 nudos. Puede operar durante 35 días en el mar.
Dotación: 35 efectivos (dotación reducida gracias al alto grado de automatización).
Armamento: cañón 76/62 mm OTO Melara, 2 BAE Systems 25/87 mm, 2 Oerlikon 12.7 mm.
Equipamientos: hospital, equipos de lucha contra la contaminación, etc.
Capacidad para operar un helicóptero tipo NH90 o Sea King. También hay facilidades para operar UAV (vehículo aéreo no tripulado).
Moderno equipamientos, que incluyen sistema de combate SCOMBA (en servicio en los nuevos buques de las fuerzas navales españolas, entre ellos el LHD Juan Carlos I), radar de exploración de superficie y control de helicópteros, radar de tiro, equipos de guerra electrónica, comunicaciones, sistemas de contramedidas electrónicas, etc.

El buque esta valuado entre 155/160 millones de euros, su elevado costo deriva seguramente del alto grado de automatización, que queda reflejado en la reducida dotación. Una demanda muy común en las Armadas del primer mundo, dado la reducción de personal de estas. El proyecto según medios especializados tiene potencial de crecimiento, dado que existe “espacio” para incorporar nuevos sistemas de armas, como misiles antiaéreos y antibuque. Aspecto que no está contemplado aún en el proyecto español. Este buque ha generado interés en el Cuerpo de Guardacostas de los Estados Unidos y según su astillero constructor, el buque tiene un gran potencial exportador. (6).

La Armada de Venezuela adquirió hace unos años los llamados “Buques de Vigilancia Litoral”. El primero de la serie el BLV ANB Guaicamacuto fue entregado en marzo de 2010 a la Armada venezolana, correspondiendo a una serie de cuatro buques (tres a construirse en España y el cuarto en el astillero estatal venezolano DIANCA) destinados al Comando de Guardacostas. Las misiones asignadas a estos buques son: vigilancia y protección del litoral, control y protección del tráfico marítimo, asistencia sanitaria, lucha contra la contaminación, transporte, inteligencia operativa, defensa antiaérea apoyo a buzos tácticos e intervención rápida. Características:
Desplazamiento: 1453 t, a plena carga: 1720 (eslora: 79,9 m).
capacidad de operar un helicóptero ligero (pero no cuenta con hangar).
Propulsión: MTU 16V-1166 de 5920 KW cada uno, que dan una velocidad máxima de 22 nudos y una autonomía de 4.000 millas. velocidad crucero: 16 nudos.
Dotación: 44 efectivos.
modernos sensores y radares (Thales Smart Mk. 2 con 250 km de alcance), equipos ECM, sistemas lanzaseñuelos. Sistema C3I
Armamento: cañón Oto Melara 76/62, cañón Oerlikon de 35 mm y ametralladoras de 12.7 mm. Capacidad de incrementar capacidad en materia de armamento, incluyendo misiles antibuque.
equipos de lucha contra la polución, lanchas RHIB, sistemas contraincendios,

Los BVL sufrieron algunos contratiempos, dado el embargo de materiales impuesto por Estados Unidos, dado las malas relaciones que tiene con el gobierno de Caracas. Ello demandó apelar a tecnologías exclusivamente europeas (7).

Francia
Los astilleros DCNS (conocidos en nuestro país por ser constructores de las corbetas A-69 y el buque de apoyo logístico ARA Patagonia, tipo Durance), son responsables del diseño y construcción de los buques modulares Tipo Gowind. El casco puede servir de base para el desarrollo de fragatas, corbetas o patrulleros de altura.

El primer buque de la serie L’Adroit, buque OPV, cedido a la marina francesa en régimen de alquiler en 2010. Sus características
Desplazamiento: 1400 t
Autonomía: 8.000 millas. Velocidad máxima de 21 nudos.
Dotación: 30 efectivos. Puede llevar 30 pasajeros adicionales.
posibilidad de llevar un helicóptero, así como un UAV.
Modernos sistemas de radar, vigilancia y de guerra electrónica de factura francesa. Capacidad de mando y control y de operar sistemas de combate de mayores prestaciones.
Armamento: cañón de 20 mm y ametralladoras 12.7 mm. El armamento principal puede ser de calibre superior.

Los buques, según medios especializados, tienen como principal destinatario el mercado exportador, destacándose el programa Prosuper de modernización de la Marina de Brasil.

Los buques tipo Gowind han sido adquiridos por las marinas de Egipto y Malaysia en versión fragata de 3000 t. En el caso malayo son buques de 3.000 t, armados con una pieza de 57 mm, ocho misiles Exocet, misiles AA Mica y torpedos. Además de la capacidad de llevar un helicóptero de 10 t.

El financiamiento de los buques. El ejemplo del HMS Clyde

Es de público conocimiento el nivel reducido de inversiones que ha tenido el área de Defensa en Argentina, con sus consecuencias en materia de equipamiento para las FFAA. En lo que respecta a la Armada, esta realidad hizo que el programa POM se retrasara por tiempo indefinido, junto a otros proyectos de modernización de los medios existentes.

Los problemas de presupuesto, no solo afectan a las marinas tercermundistas, sino a las fuerzas navales de la OTAN. Esto llevó a buscar nuevos mecanismos de financiamiento. Un ejemplo gráfico es el caso del patrullero de altura de la Marina Real británica, el HMS Clyde. Sobre este buque sus principales características son:
Desplazamiento: 1854 t (eslora de 81.5 m).
Propulsión: dos motores MAN que dan una velocidad máxima de 20 nudos. Autonomía: 7800 millas a 12 nudos.
Dotación: 38 efectivos.
Armamento: montaje simple de 30 mm, montajes con piezas 7.62 mm y 12.7 mm.
Capacidad de operar un helicóptero Sea King.
Radar Terma Scanter (similar al que usan los Gowind franceses), apto para detectar blancos pequeños en aguas turbulentas, etc.

Las funciones asignadas: seguridad marítima, visita y registro de buques hasta contrarrestar amenazas aéreas, actuando llegado el caso como “piquete radar” en defensa de las Islas Malvinas, zonas donde opera.

El Clyde, perteneciente a la clase River entró en servicio en 2007, siendo construido por los astilleros del grupo VT (Vosper Thornycroft) en Portsmouth. El buque es propiedad del astillero constructor, arrendado por el Ministerio de Defensa británico por un período inicial de cinco años por 30 millones de libras. Al término del contrato de leasing podrá comprar el buque u devolverlo a VT. Otra novedad es el mantenimiento del buque, responsabilidad de VT según el contrato firmado con el Ministerio de Defensa, que estipula una disponibilidad de 282 días de mar por año. El astillero constructor es responsable de realizar dos períodos de mantenimiento de 12 a 16 días en las propias Malvinas; una inspección de casco a flote cada 30 meses y entrada a dique cada cinco años. Los trabajos se realizan en astilleros contratados en Chile, Nueva Zelanda o Sudáfrica.

La Argentina podría seguir un camino similar para financiar los patrulleros que requiere la Armada. En 2004 durante el SINPRODE un grupo de inversores de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, propuso formar una sociedad inversora para financiar por medio del sistema de leasing la compra de aviones de transporte de la FAA y también el buque polar que la Armada espera hace más de una década.

En nuestro país, el régimen de leasing está regulado por la ley 25.248, donde su art 1º dice: en el contrato de leasing el dador conviene transferir al tomador la tenencia de un bien cierto y determinado para su uso y goce, contra el pago de un canon y le confiere una opción de compra por un precio”.

En el caso argentino, deberá definirse en primer lugar el astillero constructor de los patrulleros, además del modelo a construirse. A nuestro juicio debería formarse una joint venture formada por los astilleros TANDANOR, Río Santiago y el astillero al cual pertenezca el modelo de buque seleccionado, así como entidades financieras nacionales, que por medio del sistema de leasing, arrendaría los buques a la ARA. La sociedad propuesta sería responsable de garantizar la disponibilidad de los buques por una determinada cantidad de días, así como del apoyo logístico. La ARA solo tendría la responsabilidad de tripular los buques.

Los beneficios son múltiples, especialmente en materia de costos, que permitiría con una inversión moderada obtener modernos buques, generar trabajo en astilleros nacionales y canalizar el ahorro nacional en proyectos productivos que potencian el perfil exportador del país y fortalecer la presencia propia en el Mar Argentino.

Final

La llamada “Ley del Mar” como es conocida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), significó para la Argentina el reconocimiento de los derechos de soberanía sobre los recursos vivos y no vivos existentes en más de 2 millones de km2 de espacios marítimos. La riqueza de estos espacios son objeto del interés de actores extrarregionales, reflejado en la presencia de millares de barcos pesqueros que operan legalmente y también ilegalmente en nuestra ZEE, así como en la zona controlada ilegalmente por el Reino Unido desde su base en Malvinas.

La defensa del extenso teatro de operaciones marítimo, recae en nuestra Armada, que por los graves problemas de presupuesto, mantiene una presencia cada vez más limitada. Las responsabilidades de presencia en el mar, así como de seguridad y búsqueda y rescate, recaen en medios envejecidos que tienen más de cincuenta años sobre sus cuadernas. Esta realidad impone el reemplazo urgente de dichos medios, corriéndose el riesgo que la Armada en poco tiempo carezca de medios adecuados para realizar tareas de búsqueda y rescate, patrulla marítima.

La puesta en marcha del llamado “Patrullero Oceánico Multipropósito” permitirá a la Armada contar con un medio moderno, reemplazo de los veteranos avisos y tener la capacidad de ejecutar una serie de tareas que van desde la seguridad en el mar hasta tareas de búsqueda y rescate. Por otro lado estos buques podrán ser de suma utilidad para adiestrar personal de las escuelas de la Armada y formar reservistas. Los buques a un costo razonable permitirán que el Estado argentino tenga una presencia permanente en áreas, especialmente en aguas circundantes a Malvinas, especialmente por sus características. Políticamente no es lo mismo la presencia de una fragata, que de un patrullero en determinadas zonas.

Los POM requiere a nuestro juicio de una serie de capacidades, dado que las capacidades previstas, según medios especializados, son más que limitadas desde el punto de vista de la defensa nacional. Los futuros POM deberían ser una plataforma modular, siguiendo el modelo español de los BAM, que permita el desarrollo de diversas variantes.

Los costos del programa POM en el marco de estrechez presupuestaria, demandan buscar soluciones alternativas. La experiencia internacional indica que el leasing es un camino a seguir. Esto permitiría adquirir dichos patrulleros a un costo razonable, incluso podría explorarse un nuevo concepto de sostén logístico, siguiendo el ejemplo británico. La ARA solo tendría que ocuparse de navegar y tripular los buques. La responsabilidad de mantener los buques operativos recaería en el astillero constructor.

La puesta en marcha del programa POM no depende de cuestiones financieras, que como hemos visto esto tiene solución, ni técnicas dada la pericia y capacidad de los astilleros nacionales, sino depende de la decisión política. El actual estado de cosas, dejará nuestros mares sin presencia del Estado con sus consecuencias, dejando a merced de flotas extranjeras la explotación de nuestros recursos.

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