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El gran error de la Armada de los Estados Unidos: construir más portaaviones

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  • El gran error de la Armada de los Estados Unidos: construir más portaaviones

    Estimados compañeros del foro,
    hoy les hago entrega de un verdadero “especial de los viernes”; muy a mi pesar carece de la atrapante prosa del gran Tom Clancy, pero les aseguro que contiene elementos que los hará evocar sus entretenidas p
    áginas.

    El texto que sigue a continuación es uno más de la saga de artículos que comencé a difundir hace un tiempo sobre los portaaviones modernos. Los trabajos, si bien no son –claramente- de mi autoría, contienen un importante esfuerzo de mi parte en editarlos y adaptar los escritos al idioma español para una lectura más ágil y entretenida. También he agregado gráficos e imágenes que facilitan la compresión de lo que plantea el autor del artículo.

    Sé que al menos un pu
    ñado de entusiastas de los buques de guerra y la táctica naval exprimirá los contenidos de este muy interesante escrito. Los invito a comentar y debatir…, ¡que lo disfruten!

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    EL GRAN ERROR DE LA ARMADA DE LOS ESTADOS UNIDOS: CONSTRUIR MÁS PORTAAVIONES

    El Pentágono se comporta como si los portaaviones gobernarán para siempre los mares..., pero no lo harán.




    USS HARRY S. TRUMAN (CVN-75) COMISIONADO PARA EL SERVICIO EN 1.998. SU COSTO DE CONSTRUCCION FUE DE USD $4.500 MILLONES / (FOTO DE LA PÁGINA OFICIAL DE LA MARINA DE LOS ESTADOS UNIDOS - USN)

    Se ha escrito que “La historia no se repite, sino que rima"…, y hoy está rimando con el general Billy Mitchell.

    En la década de 1.920, Mitchell desafió el pensamiento convencional argumentando por la supremacía del poder aéreo en el mar frente a al concepto establecido en un ambiente naval dominado por los defensores de los grandes buques de Guerra acorazados.

    La arrogancia de la "Marina del buque acorazado" fue tal que solo nueve días antes del ataque japonés a Pearl Harbor, el programa oficial editado por la U.S. Navy para el tradicional juego de fútbol americano de 1.941 entre la Armada y el Ejército, publicaba una fotografía de página completa del acorazado USS Arizona con un lenguaje que prácticamente ensalza su invencibilidad.


    (puede leerse en el párrafo inferior: Right – A bow on view of the USS Arizona as she plows into a huge swell. It is significant that despite the claims of air enthusiasts no battleship has yet been sunk by bombs”) https://collectableivy.wordpress.com...1-uss-arizona/

    Por supuesto, la razón por la que nadie había hundido –hasta entonces– a un buque acorazado desde el aire y en combate, era porque nadie lo había intentado. De hecho, Mitchell hundió un acorazado alemán capturado, el Ostfriesland , en una demostración aérea en 1.921, pero la Marina dijo que esa demostración no probó nada. Dos de los observadores de ese día eran oficiales de Japón.

    Además, el arquitecto del ataque a Pearl Harbor, Isoroku Yamamoto, era un estudiante de Harvard en ese momento y sin duda leyó los relatos del evento que fueron ampliamente divulgados en los periódicos.

    El portaaviones sustituyó decisivamente al acorazado Como la nave capital de control marítimo de la Marina, pero su reinado en esa capacidad fue, en realidad, bastante breve. El portaaviones estableció su ascendencia en la Batalla de Midway y fue la pieza central de cinco grandes batallas navales entre 1.942 y 1.944.
    Sin embargo, después de la Batalla del Golfo de Leyte en 1.944, la Marina de los EE.UU. Reposicionó el portaaviones como una plataforma para proyectar su poder militar contra las costas y el territorio enemigo. Estados Unidos no perdió ningún portaaviones en la guerra después que el USS Hornet se hundiera en 1.942, porque la flota de superficie de Japón había sido devastada. Tampoco Tokio utilizó efectiva ni decisivamente sus submarinos.

    Sin embargo, este historial, al igual que el alarde (sobre el USS Arizona) en el programa del juego de fútbol americano Ejército-Marina de 1.941, no es una indicación de que un portaaviones no se pueda hundir, o poner fuera de servicio; todo esto solo indica el hecho de que, desde 1945, la Armada de los EE.UU. jamás se trabó en combate con otra Armada que intentara atacar sus portaaviones.

    "Proyectar el pasado en el futuro es un negocio peligroso, especialmente cuando no estamos seguros de lo que era ese pasado", escribió James Holmes, un experto en guerra naval del U.S. Naval War College.

    Hoy, la Armada de los EE. UU. ha caído en un patrón preocupante de diseño y adquisición de nuevas clases de buques que posiblemente sería mejor dejándolo como un único buque (es decir, contar con solo 1 portaaviones nuclear), o como máximo un número bastante limitado de ellos. También está construyendo varios tipos de aviones nuevos que no cumplen con las especificaciones que realmente se necesitan.

    La Armada está desarrollando una nueva clase de “super-portaaviones” que no puede funcionar correctamente y los ha diseñado para lanzar cazas F-35 que no están listos para volar sus misiones. Todo esto está sucediendo durante una era de presupuestos (para defensa y en EE.UU.) descontroladamente altos, lo que es un mal augurio para el poder marítimo estadounidense y para su liderazgo en tiempos futuros.
    El hecho de que la Armada esté concentrando porcentajes más grandes de la estructura de su fuerza total en grandes naves (super-portaaviones), con altas firmas de detección y cada día más vulnerables a potenciales ataques enemigos, pone en peligro el futuro de Estados Unidos.

    Afortunadamente, hay mejores alternativas que este status quo si la Armada (USN) decide cambiar de inmediato.

    Antes de preguntar si tiene sentido seguir invirtiendo en portaaviones, debemos preguntarnos si realmente podemos pagar por ellos.

    El Pentágono encargó al USS George H.W. Bush en 2.009 a un costo de USD $6.100 millones. El portaaviones más reciente ordenado por Estados Unidos, el USS Gerald R. Ford, costará más del doble (es decir, por encima de USD $12.200 millones) en dólares constantes. Las alas aéreas de los portaaviones cuestan alrededor del 70 por ciento del costo del buque.

    En una era en la que los costos del personal, incluidos los servicios de la salud (especialmente para los veteranos de guerra) y las pensiones/retiros, consumen a los presupuestos militares “desde adentro”, el hecho de que estos buques requieran el 46% del personal activo de la Armada para ser tripulados y mantenidos, los coloca en la mira en un entorno extremadamente limitado de presupuesto.

    El Centro de Evaluaciones Presupuestarias y Estratégicas (Center for Budgetary and Strategic Assessments) declaró que ser el equipo militar más caro del mundo hace de "uno de ellos un objetivo primordial, y quizás incluso un objetivo necesario , en esta era de ajuste del cinturón (presupuestario)”.
    Si 11 portaaviones (CVN), como lo exige la legislación, es el número mínimo requerido para tener una fuerza de super-portaaviones efectiva, entonces los defensores de los portaaviones están preparando su propia trampa.

    "Si nuestra flota es pequeña en número y es tan frágil que no puede permitirse la pérdida de un solo buque debido al presupuesto, ¿cómo sobrevivirá a las inevitables pérdidas del combate?", Escribió el Capitán de Fragata Phillip E. Pournelle en Proceedings . Ese día ya ha llegado. A principios de 2.014, la Armada solo tenía 10 portaaviones CVN operacionales.
    La inevitable reducción presupuestaria (ver: United States budget sequestration in 2013 - https://en.wikipedia.org/wiki/United...ration_in_2013) demoró la puesta en servicio del USS Harry S. Truman y tiene a la Armada luchando para reunir fondos para reabastecer al USS Abraham Lincoln, lo que plantea la pregunta de si este último volverá a estar en servicio.

    Parece dudoso que el USS Ford haya superado los principales problemas de desarrollo para entrar en servicio en 2.016. Además, si la reducción presupuestaria persiste, la Armada podría tener que pasar a condición de reserva (se dice a esto “to mothball” en la jerga de especialistas en temas de defensa anglo-parlantes; un concepto que podría traducirse como “poner en naftalina”) a cuatro de las nueve alas aéreas embarcadas, lo que hace que la discusión de la necesidad de los 11 portaaviones algo que deba ser revisado.

    Debido a las sustanciales restricciones de fondos, la Oficina de Presupuesto del Congreso y el ex Secretario de Defensa Chuck Hagel expresaron la posibilidad de que la Armada bajara a tan solo ocho portaaviones CVN en servicio.

    La Armada, al igual que los otros servicios armados, ha demostrado ser incapaz de ejecutar un programa efectivo de adquisición de armas en las últimas décadas. En cambio, las FF.AA. de EE.UU. pagan cada vez más dinero por cada vez menos unidades que a menudo no cumplen con las especificaciones originalmente solicitadas.

    El plan actual (2.015) de construcción naval exige que la Marina tenga 306 naves, mientras que el número real se ha reducido en 285. La CBO (Congressional Budget Office) concluyó recientemente que existe una brecha de aproximadamente 30 por ciento entre lo que la Armada (USN) requeriría para cumplir con su plan de construcción naval y lo que probablemente obtendrá a través del proceso de adquisición.

    El propio jefe de adquisiciones de la Marina recientemente le dijo al Congreso que, dadas las tendencias actuales y la perspectiva del presupuesto, la Marina podría caer a tan solo 240 barcos en las próximas décadas.

    El compromiso con los portaviones está literalmente canibalizando al resto de la Armada e interfiriendo simultáneamente con su capacidad para cumplir con los requisitos y amenazas emergentes.

    Los trabajos comenzaron en 2.005 en el USS Ford a un costo estimado de adquisición de USD $10.500 millones, que luego se incrementó a USD $12.800 millones y más recientemente a USD $14.200 millones y sigue aumentando.

    Desafortunadamente, como señaló la Oficina de Responsabilidad General (por sus siglas en inglés “GAO - General Accountability Office”) en un informe reciente, publicado cuando el USS Ford estaba completo en un 56 por ciento, "nuestro trabajo anterior ha demostrado que el aumento total de los costos no suele manifestarse hasta después de que la construcción del buque supere el 60 por ciento de completamiento”.

    Al declarar que el "plan puede resultar no ejecutable", la GAO agregó que es poco probable que el Ford llene el vacío creado por la salida de servicio del CVN-65 USS Enterprise (ocurrida 1ero de diciembre de 2012, cuando dejó de navegar. El “official decommission date” fue el 3 de febrero de 2017).
    Peor aún, el Ford "probablemente enfrentará limitaciones operativas que se extiendan más allá de la puesta en servicio anterior y en las implementaciones iniciales".

    El presupuesto plurianual de adquisiciones, que ya se ha extendido, supone que la Marina gastará 43 mil millones de dólares para obtener el Ford y otros dos nuevos portaaviones de la misma clase al ritmo de uno cada cinco años, lo que no incluye ningún exceso de costo adicional.

    Desafortunadamente, las estimaciones de costos para los nuevos cazas F-35C programados para volar desde las cubiertas de Ford casi se han duplicado, mientras que los problemas de rendimiento continúan aumentando. Calificando a la Marina como "optimista", la GAO exhortó a "mejorar el realismo" de sus proyecciones presupuestarias. También la CBO ha propuesto vías alternativas para manejar el problema, incluida la cancelación de futuras adquisiciones de los portaaviones de la clase Ford. La Marina actualmente está intentando cambiar parte de la financiación hasta después de la entrega del primer buque en un aparente intento de ocultar el alcance de los sobrecostos.

    El programa de adquisiciones de la flota de superficie ha sufrido una desconexión masiva entre las capacidades emergentes y el diseño del sistema. El CNO -Jefe de Operaciones Navales- Almirante Jonathan Greenert, habló sobre la revolución en el armamento de precisión de manera que hoy "en lugar de planificar las salidas (de ataque) por blanco a batir, ahora hablamos comúnmente de cuantos blancos a batir se cubrirán por cada salida".
    (ver: “Payloads over Platforms: Charting a New Course”. https://www.usni.org/magazines/proce...ing-new-course)

    Pero en lugar de aprovechar esta mejora masiva en las armas de precisión, los portaaviones de la clase USS Ford fueron –lógicamente- diseñados antes de su empleo; por ello los costos –por lo cambios requeridos por la Armada- se han disparado. Esto fue para incluir nuevas tecnologías no probadas que aumentaron drásticamente el número de salidas que podrían lanzarse a pesar de que los índices de rendimiento iban dramáticamente en la dirección opuesta. Es decir, por avances en la tecnología de guiado de las armas se requieren hoy menos salidas para batir más blancos.

    Las economías de escala que favorecieron al portaaviones como instrumento de proyección de fuerza fueron posibles gracias a la capacidad de estos gigantes para operar cerca de la costa con impunidad. Esa era está llegando a su fin.

    El famoso almirante Horatio Nelson observó que "el buque es torpe para luchar contra una fortaleza" (porque en su época las baterías costeras en tierra presentaban mayores alcances y mejor precisión que los cañones de los buques).

    En la era que hoy está amaneciendo, la "fortaleza" es una gama cada vez más sofisticada de misiles anti-buque trans-horizonte que ponen a los buques de superficie en situación de vulnerabilidad, y que les negará la proximidad a las franjas costeras, que es donde los portaaviones estadounidenses han reinado durante décadas.

    Los nuevos sistemas anti-buque incluyen misiles balísticos disparados desde una amplia gama de plataformas, por ejemplo, lanzadores móviles muy fáciles de ocultar. En un arrollador documento del año 2.013 sobre el futuro de los portaaviones, el Capitán de Navío (USN) Hendrix estimó que China podría producir 1.227 misiles balísticos anti-buque DF-21D por el costo de un solo portaaviones estadounidense. Si bien un solo misil no puede hundir un portaaviones, si puede causar suficiente daño como para dejarlo fuera de servicio.

    Además, la firma de radar de un buque de 100.000 toneladas es muy grande y los sensores utilizados en los sistemas de defensa actuales del portaaviones solo aumentan la firma de detección.
    En tal ataque, la flota debe ser capaz de defenderse contra un gran número de misiles entrantes que se aproximan en trayectorias evasivas a más del doble de la velocidad del sonido, mientras que el atacante solo necesita anotar algunos golpes. Estos nuevos misiles anti-buque "ponen a las fuerzas estadounidenses en el lado equivocado de la ecuación física", advirtió Andrew Erickson, del Colegio de Guerra Naval de los Estados Unidos.

    La tecnología anti-buque emergente también coloca al portaaviones en el lado equivocado de la aritmética básica.

    En su calidad de plataforma de proyección de fuerza, el portaaviones opera lanzando varios tipos de aviones de combate desde su cubierta. El radio de combate -sin reaprovisionamiento combustible- del Super Hornet F/A-18E se encuentra dentro de las 390–450 millas náuticas. El F-35 Joint Strike Fighter tendrá un radio de combate sin repostar de 730 millas náuticas.

    El Departamento de Defensa estima que el alcance del misil anti-buque DF-21D es de 1.500 a 1.750 millas náuticas y algunos especulan que el alcance es mayor.

    Reconociendo el hecho de que estos números requerirán ubicar a los grupos de ataque de portaaviones fuera del alcance de estos misiles, el ex decano de la Escuela de Guerra Naval (USNWC) Robert Rubel observó que "una defensa exitosa de un portaaviones no sirve de nada si este buque no puede a su vez atacar a las fuerzas navales enemigas".

    Aunque un ataque sostenido de misiles anti-buque balísticos terrestres sería más que un desafío para los actuales sistemas de defensa “hard-kill” de los buques, la situación es potencialmente más grave.

    El plan de la Marina para interrumpir los sistemas de comando y control de misiles balísticos con medidas electrónicas sería inhibido por la misma aritmética de "alcance" que mantiene a tales naves lejos de la costa enemiga.

    "Este asunto es aún más siniestro", escribió el analista militar Robert Haddick, "los escuadrones de aviones de ataque anti-buque hoy son capaces de lanzar veintenas de misiles anti-buque de largo alcance y muy alta velocidad, en tales cantidades amenazan con saturar a las defensas de las flotas más modernas.”

    Un ejercicio del estado actual de cosas sería llevar a cabo una batalla teórica con la Armada china (que está evolucionando realmente rápido). Los chinos tienen alrededor de 100 buques misilísticos rápidos, principalmente de la clase Hubei con cascos catamarán de baja detección (stealth), que llevan ocho misiles de crucero anti-buque con alcances de 160 millas náuticas. Un ataque coordinado también incluiría aeronaves y destructores clase “Sovremenny” y, en la próxima década, unos 75–80 submarinos, tanto nucleares como diésel, armados con torpedos y algunos con capacidad de lanzar salvas de misiles supersónicos anti-buque suministrados o copiados de modelos rusos avanzados.

    Rusia ha estado desarrollando avanzados misiles anti-buque lanzados desde plataformas terrestres, navales y aéreas. Rusia también es un importante comerciante de armas, lo que hace que estos sistemas anti-acceso (A2/AD) se encuentren potencialmente entre sus productos más atractivos. Además, lo que no se puede comprar podrían ser copiados por ingeniería inversa. Irán tiene, por razones obvias, un interés muy fuerte en ellos y potencialmente un arsenal desconocido de tales armas.

    A medida que disminuyan los costos de estas armas, la tasa de proliferación aumentará y pondrá esta tecnología en manos de estados más pequeños y grupos potencialmente no estatales. Con tal proliferación, la capacidad de los grupos de portaaviones para ejercer el control de las zonas costeras a lo largo de las necesitan operar para la proyección de su fuerza militar se evaporará.

    Un signo preocupante de lo que vendrá es una empresa rusa que, según se informa, está vendiendo el misil crucero 3M-54 Klub que se puede ocultar en contenedores marítimos standard con capacidad operativa para ser desplegados desde camiones, vagones de ferrocarril o buques mercantes ordinarios.


    http://roe.ru/eng/catalog/naval-syst...eapons/klab-k/

    Aunque la importancia de este problema es ahora mayor debido a los rápidos avances en las capacidades, no hay nada nuevo en la vulnerabilidad de los portaaviones y de buques de superficie en general.
    Al igual que los almirantes de los viejos acorazados antes del ataque a Pearl Harbor, los defensores de los portaviones toman consuelo de un registro impecable resultante de que "la Guerra Fría terminó sin una batalla como la del Golfo de Leyte", señaló Holmes.

    Un grupo de batalla de portaaviones de EE. UU. solo se encontró una vez cara a cara con una fuerza de tareas de portaaviones rusos durante la Guerra Fría. Fue durante las tensiones que rodearon la guerra de Yom Kippur, la presencia de una "fuerza rusa localmente superior" hizo que los barcos estadounidenses tuvieran que reposicionarse más al oeste en el Mediterráneo.

    El almirante soviético Sergei Gorchakov sostuvo, según los informes, la opinión de que Estados Unidos había cometido un error de cálculo estratégico al confiar en portaaviones grandes y cada vez más vulnerables.

    El influyente almirante estadounidense Hyman Rickover compartió esta opinión. En una audiencia en el Congreso de 1.982, los legisladores le preguntaron cuánto tiempo sobrevivirían los portaaviones estadounidenses en una guerra real. ¿La respuesta de Rickover? "Cuarenta y ocho horas”

    Ahora echemos un vistazo al registro no oficial derivado de los juegos de guerra. En 2.002, la Marina de los EE. UU. organizó un gran juego de guerra simulado llamado “Millennium Challenge”, para probar escenarios de ataques a la flota por parte de un hipotético estado del Golfo: Irak o posiblemente Irán.
    El líder del equipo rojo empleó brillantes tácticas asimétricas que dieron como resultado 16 barcos estadounidenses, incluidos dos portaaviones nucleares, hundidos en un lapso muy corto de tiempo.
    La Marina detuvo el juego de guerra, prohibió al equipo rojo usar estas tácticas y luego repitió el ejercicio declarando la victoria el segundo día.

    Al igual que con Billy Mitchell y Ostfriesland, según la Marina, los hundimientos nunca ocurrieron. Pero, como señaló Robert Gates en sus memorias , "el enemigo siempre recibe un voto".

    Los misiles balísticos son solo el desafío más reciente a la vulnerabilidad del portaaviones. "Yo diría que se puede poner a un barco fuera de combate más rápido si se la hace un agujero por abajo [con un torpedo] que si se le hace el agujero por arriba [con un misil como el DF-21]", dijo el jefe Gary Roughhead ex-Jefe de Operaciones Navales de la Marina de EE.UU.

    Esto se extiende a los submarinos diésel. Aunque el número de "hundimientos" simulados por los buques de la Armada no se reconoce oficialmente, hay informes de que alrededor de una docena de portaaviones estadounidenses fueron "hundidos" en ejercicios con países amigos como Canadá, Dinamarca y Chile.
    En 2.005, el USS Ronald Reagan fue "hundido" por el Gotland” , un submarino diésel-eléctrico que la Armada de los EE. UU. ”tomó prestado” de Suecia entre 2.005 y 2.007 y que nunca fue detectado en los ejercicios por parte de grupos de portaaviones de EE. UU. durante todo el ejercicio.

    Si bien es cierto que los soviéticos y los estadounidenses nunca se enfrentaron en una batalla naval real, hay razones para creer que la marina soviética hubiera tenido algún éxito contra los "invulnerables" portaaviones nucleares. Ya en 1.968, un submarino ruso de propulsión nuclear igualaba al portaaviones nuclear USS Enterprise navegando a máxima velocidad en el Pacífico.

    En 1.995, la almirante israelí Yedidia Ya'ri escribió en la Revista de la Escuela de Guerra Naval (USN) Nro. 2.005 que el misil anti-buque ruso "Moskit" SS-N-22 "probablemente pueda penetrar en cualquier sistema de defensa existente, hard-kill o soft-kill, especialmente cuando es lanzado en salvas.

    En 2.012, la prueba de un sustituto más lento y de mayor vuelo del misil “Moskit” demostró que " no se podía confiar en el sistema Aegis como defensa efectiva de sí mismo o de los portaaviones que estaba escoltando", señaló Winslow Wheeler, integrante del “Straus Military Reform Project”.




    P-270 Moskit (antecesor del Kh-41)

    Especificaciones nominales del P-270 (denominado SS-N-22 Sunburn por la OTAN) - https://en.wikipedia.org/wiki/P-270_Moskit
    • Rango de lanzamiento:
      • min: 10–12 km (6.2–7.5 mi; 5.4–6.5 nmi)
    • Rango máximo de disparo:
      • 3M80 - 90–120 km (56–75 mi; 49–65 nmi) (nave de superficie); 250 km (160 mi; 130 nmi) (aeronave)
      • 3M80E - 120 km (75 mi; 65 nmi) (buque de superficie)
      • 3M80MVE - 140 km (87 mi; 76 nmi) (nave de superficie, trayectoria de baja altitud); 240 km (150 mi; 130 nmi) (nave de superficie, trayectoria combinada)
    • Velocidad de vuelo del misil: 2,800 km / h (1,700 mph; Mach 2.3)
    • Altitud de crucero del misil: 10 - 20 m (trayectoria de baja altitud), menos de 7 m para el ataque al objetivo.

    El portaaviones USS Kitty Hawk, agotó tres de sus nueve vidas al encontrarse con un submarino soviético no detectado en 1.984, fue también sobrevolado por dos aviones rusos no detectados, un Su-24 y un Su-27, en el 2.000, y sorprendido por un submarino de ataque chino clase Song que emergió sin ser detectado dentro de su perímetro y dentro del rango de torpedos en 2.006.

    En marzo de este año (2.015), la Armada francesa informó que había hundido al USS Theodore Roosevelt y la mitad de sus escoltas en un juego de guerra, pero eliminó rápidamente esa información de su sitio web.

    El mundo, por supuesto, no se queda quieto. Los alcances y velocidades de misiles anti-buque aumentarán. Los misiles serán más elusivos, maniobrables y precisos, y podrían portar una ojiva nuclear. Los sensores verán más lejos y con mayor precisión, reduciendo significativamente la niebla de la guerra. Los buques de superficie, sin importar dónde se encuentren, serán cada vez más vulnerables.

    Los torpedos supercavitantes, como el ruso Shkval (con propulsión de motor cohete), viajan a 200 nudos y con los medios de detección de los submarinos que lo emplean pueden –eventualmente- rastrear buques de superficie a más de 1.000 kilómetros.

    Comparación del torpedo supercavitante Shkval versus torpedo convencional:




    Torpedo supercavitante VA-111 Shkval - https://weaponsandwarfare.com/2015/09/19/va-111-shkval/

    Sobre la superficie, los misiles supersónicos antiaéreos que actualmente viajan en Mach 2 serán reemplazados por misiles hipersónicos que viajarán en Mach 5, y Mach 10 y Mach 25.

    Y muy por encima de la superficie, las nuevas armas de guerra electrónica alcanzarán el espacio y atacarán a los satélites y las comunicaciones de los que depende la conciencia de la información moderna de la batalla.

    El moderno grupo de ataque de portaaviones se encuentra en la cumbre de la historia de la guerra en términos de letalidad y sofisticación convencionales. Desafortunadamente, en el contexto moderno se parece a un dispositivo Rube Goldberg, el sistema más complicado que se puede diseñar para realizar una misión.

    Con el fin de entregar potencia de fuego a un objetivo, la Marina de los EE. UU. tiene un super-portaaviones cada vez más inasequible que debe ser escoltado por un crucero Aegis, dos destructores, un submarino de ataque nuclear y un equipo de fuerza de ataque combinado de más de 6.000 tripulantes para llevar y lanzar un ala aérea. De aviones cada vez más inasequibles con alcance inadecuado.

    El super-portaaviones requiere un conjunto exponencial y compuesto de inversiones muy caras. El costo total de adquisición de un grupo de ataque de un portaaviones nuclear supera los USD $25 mil millones, un ala aérea otros USD $10 mil millones y los costos operativos anuales de quizás USD $1 mil millones.

    Sin embargo, un misil de crucero disparado desde una amplia gama de buques o lancha rápida de mucho menor firma de detección cuesta menos de un tercio de cada bomba lanzada por un avión de ataque naval que decola desde la cubierta de un portaaviones. Estas plataformas más pequeñas tampoco requieren el escudo defensivo de un portaaviones, y hoy ya podrían tener la capacidad de lanzar sus ataques desde más allá del alcance de los aviones basados ​​en portaaviones.

    En otro momento, las batallas de Crecy y Agincourt señalaron el fin de la era del caballero armado que podría ser derrotado desde la distancia con flechas avanzadas, de bajo costo y perforantes. La edad de la caballería terminó con los avances en artillería, los vehículos mecanizados, los tanques de guerra y la ametralladora en la Primera Guerra Mundial.
    Un cambio similar está ocurriendo ahora y desplazará al equivalente moderno del intrépido oficial de caballería: el piloto de combate. La condición de caballero no se deja de lado nunca voluntariamente, ya que se enorgullecen de su valentía y perspicacia, y realmente creen en su misión. Sin embargo, no se puede permitir que el portaaviones y su ala aérea conduzcan la estrategia naval o el programa de compras militares de toda una nación.

    No obstante, la Armada de los EE. UU. continúa produciendo a la próxima generación de cazas embarcados, el F-35C y dos portaaviones de la clase Ford para alojarlos y desplegarlos en combate, a pesar de una explosión de costos y preguntas sobre el rendimiento, incluida su verdadera capacidad Steatlh.

    En lo que parece ser una perversión de la lógica, se ha propuesto - desde Think tanks cercanos a la Marina - utilizar algunos de los nuevos sistemas no tripulados que desarrolla la Armada de EE.UU., no para reemplazar a los cazas, sino como drones-tanqueros reabastecimiento de combustible para tratar de mantener a los cazas tripulados en los roles principales del combate aeronaval.

    USNI News también informó que la Marina planea reducir el avión no tripulado UCLASS para realizar solo funciones de vigilancia con el fin de preservar a los cazas tripulados. Hay aquí más de Rube Goldberg.

    No es de ninguna manera deshonrar la valentía y la habilidad de los pilotos de combate para reconocer los hechos de la fisiología y la física. Los vehículos no tripulados y los misiles pueden operar a velocidades y giros de radio que son imposibles de soportar para un humano.

    Con el piloto fuera de la ecuación del caza, las aeronaves también pueden lograr mayor indetectabilidad.
    Las naves no tripuladas y los misiles cuestan mucho menos y eliminan la eventual pérdida del piloto de la ecuación, lo que abre una gama completa de opciones de ataque que de otra manera no estaría disponible o sería suicida.

    Aunque los espectadores de televisión estaban asombrados de las imágenes de armas de precisión durante la operación ‘Tormenta del Desierto’, las municiones guiadas con precisión habían mejorado su efectividad entre 12 y 20 veces en el momento de la segunda guerra de Irak. Esas mejoras continuarán siendo igualadas y acompañadas por aumentos en el alcance y en algunos casos, por velocidad hipersónica de los proyectiles.

    Mientras tanto, los nuevos métodos pasivos y activos, incluido el uso de VHF y UHF de otras fuentes, harán que la condición ‘Stealth’ (indetectable) sea cada vez más difícil de alcanzar.
    Y lo que es más preocupante, Defense News ha informado en 2.014 de las afirmaciones de fuentes chinas de que su radar pasivo DWL002 ya ha dejado obsoleto al F-35 (https://thediplomat.com/2014/10/how-...system-really/)

    Al mismo tiempo, las mejoras y la posición del complejo de sensores que se incorporan a los sistemas computacionales masivos harán que control total en tiempo real del campo de batalla global – a nivel planetario- sea una realidad. "Tarde o temprano, la mayoría de los océanos del mundo caerán bajo la sombra del armamento de precisión con base terrestre", escribió Holmes.

    Los próximos dos portaaviones de clase Ford no se completarán durante otra década, suponiendo que los problemas con el primer buque estén resueltos, y tendrán una vida útil de 50 años. ¿Alguien puede creer, dado el ritmo de los avances tecnológicos militares, que para el año 2.065 los super-portaaviones nucleares y los aviones de combate tripulados que operan desde sus cubiertas serán algo más que reliquias?
    Gerald R. Ford CVN-78 13 November 2009 11 October 2013[63] 22 July 2017 Enterprise (CVN-65) Active in service [64]
    John F. Kennedy CVN-79 22 August 2015 2019
    (scheduled)
    2024
    (scheduled)
    Nimitz (CVN-68) Under construction [65][1][66]
    Enterprise CVN-80 2020
    (scheduled)
    2025
    (scheduled)
    2027
    (scheduled)
    Dwight D. Eisenhower
    (CVN-69
    )
    Under construction [67][1]
    Unnamed CVN-81 2023
    (scheduled)
    2028
    (scheduled)
    2030
    (scheduled)
    Carl Vinson (CVN-70) Ordered [1]
    Unnamed CVN-82 2027
    (scheduled)
    2032
    (scheduled)
    2034
    (scheduled)
    Theodore Roosevelt
    (CVN-71)
    Ordered [1]
    (https://en.wikipedia.org/wiki/Gerald...rcraft_carrier)


    Vistos estos argumentos, la U.S. Navy no puede y no debe continuar persiguiendo una estructura de fuerza de 11 portaaviones nucleares.
    En 2013, un drone X-47B no tripulado con un alcance tres veces mayor que el grupo de ataque aeronaval actual del mismo portaaviones (CVN-77), y el doble del alcance proyectado para el F-35C, aterrizó en la cubierta de dicho portaaviones. Sin embargo, la Marina está gastando muy poco en la evolución en los sistemas no tripulados (UAVs/UCAS).


    An X-47B demonstrator with folded wings on the aircraft elevator of USS George H.W. Bush (CVN-77) on 14 May 2013





    An X-47B Unmanned Combat Air System demonstrator launches from the aircraft carrier USS George H.W. Bush (CVN 77) May 14, 2013, in the Atlantic Ocean. The ship became the first aircraft carrier to successfully catapult launch an unmanned aircraft from its flight deck.

    En un reciente simposio conjunto de think tanks, tanto CSBA como el Center for a New American Security convocaron a retirar del servicio operativo y posiblemente desviar ahorros del programa F-35 para "facilitar la evolución" de los aviones de combate no tripulados para la Marina.

    En otras palabras, durante las próximas cuatro o cinco décadas, la Armada pasaría de operar portaaviones que lanzaban cazas tripulados de quinta generación a portaaviones lanzando aviones de combate no tripulados y luego hacia naves de asalto anfibias más pequeñas (y otras plataformas de menor costo) lanzando y empleando una amplia variedad de sistemas de combate no tripulados.

    La inclinación de la Marina por construir fuerzas de ataque de portaaviones cada vez más grandes y complejas es análoga a un esfuerzo por construir computadoras centrales cada vez más grandes, mientras que el mundo ya se está moviendo de sistemas informáticos basados en “la nube”. Las armas de precisión también se pueden desplegar en una amplia gama de embarcaciones, incluso en buques de pesca, lo que aumenta el espectro de –por ejemplo- ataques suicida, como el que sufrió el USS Cole (DDG-67, 12 Oct 2000 - https://en.wikipedia.org/wiki/USS_Cole_bombing), pero en escala tal de ser una amenaza creíble contra los grandes buques de batalla actuales.
    "Debido a que la competencia naval más crítica e importante –ya hoy y en el futuro- será la batalla por las firmas de detección, cualquier sistema de combate naval/aeronaval con una baja firma de detección, con capacidad de ataque de precisión y de largo alcance será un componente decisivo de cualquier flota ", señaló Hendrix en la revista naval de la USN Proceedings .

    La economía y la eficacia de la sustitución de las cargas útiles modulares y desechables para buques de transporte gran tamaño son ya convincentes y efectivas. Tal estructura de fuerza naval sería "más distribuida, en red, numerosa, altamente móvil y elusiva a la detección enemiga, pequeña, de largo alcance y difícil de encontrar ", señalaron David Gompert y Terrence Kelly de RAND Corporation.

    Aunque el super-portaaviones permanecería en la flota hasta que el último de la clase Gerald Ford salga de servicio, la Marina debe alejarse de su arquitectura centrada en el portaaviones. Los buques de gran tamaño son ya cada vez más vulnerables, y la Armada no debería construirlos y operarlos si los costos son inaceptables.
    Los nuevos buques de despliegue anfibio y de bajo costo, como el USNS Montford Point y USNS John Glenn (Expeditionary Transfer Dock ship for Maritime Prepositioning Forces), pueden construirse por una 1/25 y 1/30 parte del costo de un super-portaaviones nuclear y ser capaces de lanzar misiles crucero avanzados, aviones no tripulados de ataque, helicópteros, Ospreys V-22 o aviones VSTOL.


    A LCAC after launching from Montford Point. https://www.dvidshub.net/image/16231...-usns-montford

    En lugar de un arsenal de 90 misiles en un buque tipo Aegis existente hoy, el nuevo buque USNS Lewis B. Puller (el 1ero de tipo “Expeditionary Mobile Base”, previamente denominado “Afloat Forward Staging Base”) puede portar 2.000 misiles a una cuarta parte del costo de un DDG clase Arleigh Burke.


    The U.S. Military Sealift Command Expeditionary Mobile Base USNS Lewis B. Puller (T-ESB-3) at Naval Station Norfolk, Virginia (USA).
    https://commons.wikimedia.org/wiki/F...725832041).jpg


    Otra respuesta lógica a las realidades estratégicas y tecnológicas que enfrenta la Armada de EE.UU. dictaría un énfasis muy marcado en la mejora y el desarrollo de una estrategia de guerra submarina, tanto tripulada como no tripulada. Los submarinos son menos vulnerables a los ataques cibernéticos y electrónicos que las armas de lanzamiento aéreo y de superficie.
    "El mar actúa como una barrera electromagnética masiva contra la interferencia y como una armadura de facto contra la mayoría de las formas de ataque, como los misiles cruceros anti-superficie o los misiles balísticos como el DF-21D “carrier killer”, declaró el Comandante retirado Víctor Vescovo en los Proceedings.


    Chinese DF-21D Launcher
    (http://www.navyrecognition.com/index...-missile-.html)


    Artist depiction of df-21 attack, albeit exaggerated. illustration via chinese internet
    (https://medium.com/war-is-boring/chi...s-1af80735e4b1)

    La creciente vulnerabilidad de los portaaviones presenta a los EE. UU. en una crisis con la opción de aquiescencia de Hobson o la posible exposición de la flota a grandes pérdidas en una posible escalada.

    La doctrina emergente para el combate aeronaval (AirSeaBattle), además de posiblemente llegar demasiado tarde para ser de utilidad, presentaría de manera similar a los EE. UU. con una opción política que garantiza la escalada.
    El giro a Asia debería resultar en un giro en la adquisición de más medios de combate submarinos, incluidos los drones y planeadores submarinos stealth no tripulados, no con el objetivo de buscar una pelea, sino de disuasión y de preservar la paz.

    Desafortunadamente, eso no está sucediendo. La flota de submarinos de ataque nuclear, a diferencia de los submarinos estratégicos armados con ojivas nucleares, ahora está programada para caer desde 54 buques en 2.013 para cubrir todo el mundo hasta posiblemente 39 para el año 2.030.

    En la actualidad, la Marina se está esforzando por construir dos submarinos de ataque al año, mientras que podría permitirse construir 10 buques al costo de un solo portaaviones y su ala aérea y, posiblemente, con un efecto estratégico mucho mayor.
    Además, a diferencia de la mayoría de los programas de adquisición de embarcaciones de superficie, los programas de submarinos de ataque han tenido un buen historial en general para llegar a tiempo y dentro del presupuesto.

    Uno de los componentes de un programa efectivo de adquisición de submarinos debería ser un programa de regreso a la operación por parte de la U.S. Navy de submarinos diésel muy silenciosos. Los actuales submarinos diésel son muy difíciles de detectar y pueden adquirirse a una tasa de tres o cuatro de estos buques por el costo de un submarino nuclear.

    Pero aquí, al igual que con la política de portaaviones de la Marina, el liderazgo encontrará una fuerte resistencia de uno de sus "grupos de interés ", en este caso, los submarinistas que están comprometidos con la Marina nuclear.

    Una política acertada también requerirá superar la resistencia para reemplazar submarinos tripulados por nuevas clases de submarinos no tripuladas, desde vehículos no tripulados muy pequeños a grandes buques de importante desplazamiento.

    Los submarinos, que fueron “game changers” no reconocidos en ambas guerras mundiales, deben continuar desarrollándose en términos de capacidad ofensiva como lanzadores de misiles de crucero, misiles balísticos no nucleares y eventualmente misiles hipersónicos.

    La Armada de los Estados Unidos es, sin duda, la más poderosa del mundo en la actualidad. Desafortunadamente, repetir esa frase como una línea estándar de aplausos de la campaña no es útil. Si bien toda la Armada de los EE. UU. domina en tonelaje de buques y potencia de fuego total, eso puede no ser significativo en un lugar específico con una fuerza naval en despliegue enfrentada a un oponente equivalente.

    Por otra parte, aunque los juegos de guerra y ejercicios de la U.S. Navy a menudo rechazan esta realidad, el hecho mismo de que la Armada de Estados Unidos sea la más poderosa para luchar contra un tipo específico de combate naval prácticamente garantiza que un futuro oponente será “lo suficientemente grosero” (en realidad, será lo suficientemente inteligente) como para jugar un juego diferente para vencer.

    Sin embargo, la U.S. Navy proyecta en el futuro una estructura de fuerza que realmente es una versión actualizada de la que luchó en el Pacífico en la década de 1.940, y que realmente no se probó en la Guerra Fría. La estructura de fuerza alternativa insinuada aquí podría equipar a la Marina posiblemente durante los próximos 30 a 40 años manteniendo su dominio actual de los mares.

    Los avances proyectados en la tecnología de sensores, como señaló Greenert, “harán que la indetectabilidad sea difícil de mantener por encima y por debajo del agua”.
    También lo será el creciente alcance y precisión de las armas hipersónicas y la fuerza incapacitante de los ciberataques de origen desconocido. Muy posiblemente, a partir de los años 2.050 y 2.060, se requerirá una estructura de fuerzas y un concepto de batalla bastante diferentes al actual.

    Una cosa es cierta, el portaaviones no será el arma relevante en la segunda mitad de este siglo. La sobreinversión continua en ellos solo garantiza que las naciones y posiblemente los grupos no estatales que entienden el futuro serán los que logren imponer su voluntad sobre los mares. --------------------------------------------------------------

    FUENTE: https://nationalinterest.org/blog/bu...carriers-44807
    Este artículo de David W. Wise apareció originalmente en War is Boring en 2.015.
    Editado por última vez por Kóshkil; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/8016-kóshkil en 22/02/2019, 10:41.

  • #2
    Muy bueno artículo Kóshkil,

    Lo que hicieron con el resultado del juego de guerra Millennium Challenge remite a aquel dicho:
    "El peor ciego es aquel que no quiere ver"

    Hay mucho que discutir, pero algunas cosas me llaman más la atención:

    Los UCAV's en un ambiente electrónico extremadamente disputado, deberán incorporar una sofisticada I.A (Inteligencia Artificial) para cumplir los objetivos de su misión de forma lo más posible independientemente del buque madre.

    Si insiste con el F-35, lo mejor sería construir pequeños portaaviones
    STOBAR más baratos (No nucleares) y con una fuerza de unos 16 a 20 F-35.
    No tengo ninguna duda de que deberíamos ver nuevas defensas contra misiles súper e hipersónicos.
    Mi apuesta es en defensas láser.

    Un gran abrazo y felicitaciones.

    Comentario


    • #3
      Le agradezco Tutankhamon.
      El artículo sin duda plantea cuestiones de táctica y en definitiva de una visión estratégica naval mucho más descentralizada para la ejecución de las operaciones de combate en el mar...y un detalle nada menor..., grita a los 4 vientos la necesidad de reducir la "fuerza de blanco" de lo que hoy constituyen los grandes grupos de batalla de portaaviones de la US Navy. No caben dudas que éstas formaciones navales -en caso de guerra- con un oponente equivalente (near peer, como gustan decir los angloparlantes) serán un verdadero imán para misiles y torpedos enemigos de toda clase y color. Y además de eso..., serán blanco de toda la fuerza de la guerra electrónica del enemigo.

      Igualmente, yo no creo que la necedad de la US Navy sea tan grande como lo plantea el autor. La nueva generación de buques anfibios (cosa que yo expuse en un posteo algunos meses atrás) clase America (LHA-6), fueron modificados para ser capaces de operar como portaaviones ligeros con F-35B, V-22 Osprey, etc y además de como buques de asalto anfibio. Entonces el cambio doctrinal existe y se profundizará más cuando se comiencen a producir las nuevas fragatas FFG(X) multi-misión cuyo diseño fue encargado a los astilleros más importantes para competir por el contrato de construcción de al menos 30 buques de esta nueva clase, que se erige como el reemplazo de las versátiles (pero ya retiradas) fragatas Oliver Hazard Perry (FFG-7).

      Dicho todo esto, no hemos entrado en el tema del futuro de la guerra submarina..., lo cual dá para una discusión completa aparte de todo lo dicho.

      Saludos!

      Comentario


      • #4
        Es interesante lo que plantea el artículo. Igualmente, no creo que CVN esté cerca de dejar el cetro. El planteo de la vulnerabilidad parte del escenario en que el adversario es China o Rusia. Con el arsenal nuclear de mutua destrucción involucrado entre cualquiera de los tres paises, qué tan probable es un entrenamiento entre ellos? No es casualidad que el conflicto no haya ocurrido. Si es más probable que uno de los países se enfrente a un satélite de otra potencia, lo que necesariamente implica que los recursos serán menores.
        El CVN es un elemento de un sistema. USA sabe que es un blanco de alta prioridad, por lo que no los expone alegremente. Claramente, antes de desplegar un portaaviones y su grupo, hay un laburo de inteligencia, ubicación de riesgos, y un nutrido machaque con misiles crucero. Recién ahí se compromete un blanco de alta prioridad como un portaaviones. Yo no creo que la US Navy pusiera portaaviones en aguas en donde puede haber submarinos, por ejemplo. Lo mismo corre para baterías costeras.
        Si creo que el portaaviones ya no es un arma de "día uno". Primero hacés otras cosas, creás las condiciones propicias y después mandás tu portaaviones con todos sus recursos.
        Más allá de eso, sigo sosteniendo que la gran capacidad de generación de energía que tienen los hacen las primeras plataformas para desplegar las futuras contramedidas.
        Y sobre el otro tema que expone el artículo, me parece demasiado aventurado pensar que todo el sistema ofensivo/defensivo de un país puede descansar en drones, o incluso en unidades con IA. La tecnología no tripulada siempre será vulnerable. Jugarte todo a una sola tecnología, más cuando tenés recursos para no tener que hacerlo, es una tontería. Por eso creo que, por ejemplo, USA no se la juega 100% a aviones Stealth, y Rusia tampoco, y de la misma forma, no se la terminan de jugar en bajar a los pilotos de los aviones.

        Saludos

        Comentario


        • #5
          -El portaaviones es y seguirá siendo el arma fundamental de una marina de guerra, esto por que es un medio
          disuasivo por excelencia, estos a diferencia de un SSBN o SSK de ataque con solo poner en el aire
          un par de patrullas ya muestran los dientes sin ni siquiera "pegar" y también permite negar el espacio
          aéreo y aquel que tenga el control del cielo tendrá la ventaja

          -El portaaviones NO tiene reemplazo



          Saludosss
          Roberto

          Comentario


          • #6
            Se requieren portaaviones menos grandes y a su vez grandes de forma que, sirvan unos para misiones de control de espacio y dominio y otros de ataque y proyección.

            Comentario


            • #7
              Aclarando mi poco conocimiento en temas navales, creo que lo real, antes de decir si seguirá siendo un sistema prioritario como en la actualidad, es acertar las hipótesis de los futuros conflictos... En estas hipótesis siguen existiendo la posibilidad de conflictos tradicionales (este - oeste) siempre latente desde hace 70 años y las otras...las no previstas (caso 11-S).
              El portaaviones fue efectivo hasta ahora porque desde la IIº GM ha sido la estrella y sobre todo para países que están lejos del conflicto (caso Inglaterra en el 82 y EE.UU. en el Golfo) se enfrentaron a países con escasos o inferiores recursos para enfrentar esos sistemas o ponerlos en peligro.... Contra Siria, Libia, Irak o Afganistan podían llegar hasta las mismas costas y descargar desde allí todo su poder ¿pero que ocurriría en un hipotético enfrentamiento "total" entre la OTAN vs. Rusia y su socia China??
              Aclaro que cuando nombran al Shkval ruso, también los EE.UU. tiene algo similar el torpedo de alta velocidad HSUW (High-Speed ​​Undersea Weapon )... Pero el tema es saber que ocurriría en un hipotético enfrentamiento de alta intensidad "este-oeste"., cuando haya que usar realmente en batalla y poner a prueba esos sistemas desconocidos... porque de las nuevas armas que rusos y chinos disponen no se conoce nada, es mas el Shkval es un sistema viejo de los años 78/80 (comenzaron las pruebas en 1965), actualmente ya disponen de una nueva versión del misil (años 90/2000) denominada "Shkval-MP" con un rendimiento mejorado en términos de alcance y masa, nuevos motores, nuevas ojivas.... Así se aumenta la ojiva a 350 kg en TNT, y su alcance aumentado a 13 km. ( https://soldats.club/oruzhie/397-sve...val), Además en otra planta competidora (Taganrog), se trabajó (años 2000 a 2010) también en otro torpedo de alta velocidad, denominado por los rusos "Predator" (https://svpressa.ru/war21/article/158446/), ¿que se sabe de este nuevo torpedo de alta velocidad...?? Nada...
              Pero hay mas armas contra portaaviones, en este caso las aéreas como es el caso de los "viejos" Kh-22 que estan siendo sustituidos por los nuevos Kh-32, además estan los Zircon (3M22)...Etc, etc...
              Ademas hay que sumar los medios de apoyo, como la guerra electrónica (de los cuales se conoce muy poco)...
              ¿Seguirán siendo efectivos?? ¿serán mas vulnerables?? Roberto Litio la tiene clara, yo no tanto...
              Es un gran tema de debate...
              Editado por última vez por Teodofredo; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/358-teodofredo en 23/02/2019, 04:02.

              Comentario


              • #8
                Francamente muy técnico pero sumamente interesante el tema planteado por Kóshkil. En lo personal, nada puedo aportar al debate dado mi desconocimiento en armamento, pero el sentido común me dice que en un teatro de operaciones donde se libra una batalla entre un sector saturado de sistemas de armas de alta velocidad enfrentando blancos de superficie, de baja movilidad y enormes, lo que los hace fácilmente detectables, me parece que el resultado está cantado.

                Sí le reconozco al portaviones la importancia histórica que tuvo en las guerras convencionales que vivió el mundo. Pero me pregunto que comportamiento tendría con la actual tecnología. Y esto me lleva a preguntarme si sería necesario para un país como Argentina contar con este sistema de armas o direccionar sus recursos a otros.

                Saludos.

                Comentario


                • #9
                  Estados Unidos sigue creyendo, y mucho, en los gigantes nucleares.

                  Estoy de acuerdo en que jamás utilizarían una única plataforma de combate (Drones) más bien, una combinación de varios vectores, de acuerdo con la misión.

                  Pero también es un hecho que misiles de crucero, incluso hipersónicos, también continuarán aumentando su alcance para miles de kilómetros, lo que deja el posicionamiento de un grupo de ataque nucleado en portaviones bastante vulnerable, independiente de la distancia de la costa.

                  Creo que un enfrentamiento entre potencias, jamás dejarían de lado los satélites del enemigo. Creo que su destrucción (o intentos) sería uno de los primeros actos de guerra.





                  La Marina de los EE. UU. Hace un pedido de dos portaviones más y persisten los problemas con el buque líder


                  La Marina de los EE. UU. Ha otorgado a Huntington Ingalls Industries-Newport News Shipbuilding (HII-NNS) un contrato para la construcción de dos nuevos portaaviones de clase Gerald R. Ford, CVN 80 y CVN 81, en un intento por lograr un ahorro de costos al ordenar el dos naves a la vez.



                  Según la Marina, los ahorros superan los $ 4 mil millones en comparación con las estimaciones de costos originales de la Marina para obtener estos CVN por separado.

                  "Hoy marca un gran esfuerzo de equipo para eliminar los costos y maximizar la eficiencia en las compras gubernamentales", dijo el Secretario de Marina Richard V. Spencer.

                  "Un contrato para la construcción de los dos barcos permitirá que la flexibilidad del constructor naval emplee mejor a su mano de obra calificada para diseñar una vez y construir dos veces para obtener reducciones de mano de obra sin precedentes al tiempo que brinda estabilidad y oportunidades para mayores eficiencias dentro de la base industrial nuclear".

                  El anuncio de la compra de dos portaaviones se produce a raíz de un informe mordaz publicado por la oficina de pruebas del Pentágono que dijo que el principal buque de la clase, el USS Gerald R. Ford (CVN 78), demostró una confiabilidad pobre o desconocida de los sistemas críticos para Operaciones de vuelo que incluyen catapultas de nuevo diseño, equipo de detención, elevadores de armas y radar.

                  el informe dijo que el USS Gerald R. Ford probablemente no alcanzaría el requisito de tasa de generación de salida (SGR) (número de salidas de aeronaves por día), y probablemente carecería de espacios de atraque. La capacidad de atraque es de 4.660; más de 1,100 menos que los portadores de la clase Nimitz. Aún no se han determinado los requisitos de personal para las nuevas tecnologías, como catapultas, dispositivos de detención, radares y ascensores, y es posible que se requiera un retorno a las estrategias de personal estándar.

                  Además, todos los nuevos sistemas de lanzamiento y recuperación de la nave, el Sistema de Lanzamiento de Aviones Electromagnéticos (EMALS) y el Equipo de Detención Avanzado (AAG), sufrieron diez fallas en más de 700 lanzamientos y aterrizajes a bordo de barcos. "Las preocupaciones sobre la confiabilidad se ven aumentadas por el diseño actual de AAG que no permite el aislamiento eléctrico del equipo del subsistema de acondicionamiento de energía de los autobuses de alta potencia, lo que limita el mantenimiento correctivo en el equipo bajo cubierta durante las operaciones de vuelo", señala el informe.

                  Todos los problemas identificados durante las pruebas han retrasado el primer despliegue del barco a 2022. El USS Gerald R. Ford entró en servicio en 2017.
                  Reabastecimiento de combustible de la integración de aviones no tripulados de ahorro de costos

                  Al anunciar el acuerdo de construcción de dos portaaviones , la marina dijo que el contrato incluye los costos de integración del barco de varias modificaciones requeridas para enfrentar amenazas emergentes, como el F-35C Lightning II, el sistema de armas MK 38 y el sistema de aviones no tripulados MQ-25 Stingray. Estas modificaciones representan un ahorro adicional de $ 100 millones que se suma a los $ 4 mil millones, ya que estas nuevas capacidades no se incluyeron en la estimación original de la Armada de un solo CVN. Además, estos nuevos ahorros asociados con las nuevas capacidades aumentan a $ 200 millones si se instalan en el barco antes de la entrega, en comparación con la instalación después de la entrega del barco.

                  Enterprise (CVN 80) es el tercer barco de la clase Ford y el reemplazo numérico para USS Eisenhower (CVN 69). CVN 81, aún sin nombre, será el cuarto barco de la clase y será el reemplazo numérico para USS Carl Vinson (CVN 70). CVN 80 comenzó la planificación avanzada y la adquisición de material inicial de largo plazo en mayo de 2016.

                  El segundo barco en la clase, el futuro John F. Kennedy (CVN 79) está programado para ser bautizado en el cuarto trimestre de 2019 y entregado a la Marina de los Estados Unidos en 2022.



                  Fuente:

                  https://navaltoday.com/2019/02/01/us...-ship-persist/

                  Comentario


                  • #10
                    Originalmente publicado por Teodofredo Ver Mensaje
                    Aclarando mi poco conocimiento en temas navales, creo que lo real, antes de decir si seguirá siendo un sistema prioritario como en la actualidad, es acertar las hipótesis de los futuros conflictos... En estas hipótesis siguen existiendo la posibilidad de conflictos tradicionales (este - oeste) siempre latente desde hace 70 años y las otras...las no previstas (caso 11-S).
                    El portaaviones fue efectivo hasta ahora porque desde la IIº GM ha sido la estrella y sobre todo para países que están lejos del conflicto (caso Inglaterra en el 82 y EE.UU. en el Golfo) se enfrentaron a países con escasos o inferiores recursos para enfrentar esos sistemas o ponerlos en peligro.... Contra Siria, Libia, Irak o Afganistan podían llegar hasta las mismas costas y descargar desde allí todo su poder ¿pero que ocurriría en un hipotético enfrentamiento "total" entre la OTAN vs. Rusia y su socia China??
                    Aclaro que cuando nombran al Shkval ruso, también los EE.UU. tiene algo similar el torpedo de alta velocidad HSUW (High-Speed ​​Undersea Weapon )... Pero el tema es saber que ocurriría en un hipotético enfrentamiento de alta intensidad "este-oeste"., cuando haya que usar realmente en batalla y poner a prueba esos sistemas desconocidos... porque de las nuevas armas que rusos y chinos disponen no se conoce nada, es mas el Shkval es un sistema viejo de los años 78/80 (comenzaron las pruebas en 1965), actualmente ya disponen de una nueva versión del misil (años 90/2000) denominada "Shkval-MP" con un rendimiento mejorado en términos de alcance y masa, nuevos motores, nuevas ojivas.... Así se aumenta la ojiva a 350 kg en TNT, y su alcance aumentado a 13 km. ( https://soldats.club/oruzhie/397-sve...val), Además en otra planta competidora (Taganrog), se trabajó (años 2000 a 2010) también en otro torpedo de alta velocidad, denominado por los rusos "Predator" (https://svpressa.ru/war21/article/158446/), ¿que se sabe de este nuevo torpedo de alta velocidad...?? Nada...
                    Pero hay mas armas contra portaaviones, en este caso las aéreas como es el caso de los "viejos" Kh-22 que estan siendo sustituidos por los nuevos Kh-32, además estan los Zircon (3M22)...Etc, etc...
                    Ademas hay que sumar los medios de apoyo, como la guerra electrónica (de los cuales se conoce muy poco)...
                    ¿Seguirán siendo efectivos?? ¿serán mas vulnerables?? Roberto Litio la tiene clara, yo no tanto...
                    Es un gran tema de debate...
                    Estoy de acuerdo Teo..., y como dijo W Antilles, claramente la USN sigue apostando a los CVNs pero no mastica vidrio..., es decir, no son una sistema de armas que se le plantaría a un adversario equivalente (near peer) en el día 1 de las hostilidades.

                    Y agrego a lo que comentas de los misiles hipersonicos y torpedos supercavitantes -cuyos desarrollos continúan y de seguro que en sus últimas versiones la información es secreta- los datos que manejamos son siempre "nominales"..., es decir, estos SdAs tienen de seguro un rendimiento superior en un 10, 20 o 30% más de lo que se publica..., y lo mismo aplica a las contramedidas que de seguro la USN ha desarrollado para proteger a sus grandes buques contra las nuevas amenazas.

                    En lo personal, lo que me gusta del artículo es que desafía preconceptos y plantea escenarios desfavorables para la asumida "superioridad" de la USN en una escenario de combate actual. Y no hay duda que EE.UU. y la USN han tomado nota de eso..., muestras de ello son los nuevos programas FFG(X), la cancelación de los "ligeros" LCS (Litoral Combat Ship), las modificaciones introducidas al programa de los nuevos LHA clase América, etc..., una de la incógnitas que necesito responderme es el porqué de la la negación a emplear subs diesel por parte de la USN..., todo un tema de análisis.

                    Saludos!

                    Comentario

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