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Historias de la Segunda Guerra Mundial

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  • Historias de la Segunda Guerra Mundial

    Editado por última vez por fokker dr1; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/191-fokker-dr1 en 14/03/2016, 08:40.

    ¡Las Islas Malvinas fueron, son y serán Argentinas!

  • #2
    Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

    Excelente Fokker. Muy buen trabajo, te felicito amigazo!!!
    "Nuc minerva, postea palas"

    Comentario


    • #3
      Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

      Excelente Fokker!! Excelente.!
      "Nuc minerva, postea palas"

      Comentario


      • #4
        Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

        Originalmente publicado por fokker dr1
        Gracias. Muy bueno lo tuyo también con Sakai y Rudel.

        Saludos,
        fokker dr1
        Apenas un pequeño aporte amigazo!!!
        Saludos
        "Nuc minerva, postea palas"

        Comentario


        • #5
          Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

          Excelente Fokker. Excelente informe!!
          "Nuc minerva, postea palas"

          Comentario


          • #6
            Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

            Fokker, te das una vuelta por aca?, saben escribir siempre.....

            "EL GENERAL DE LOS CAZAS"

            Comentario


            • #7
              Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

              La Huella de un Kamikaze

              La foto es impactante y el uso de la palabra "impactante" en este caso no es gratuito, pues en la imagen se puede ver la huella dejada por el impacto de un avión kamikaze, que milagrosamente no llegó a estallar contra el USS Hinsdale estadounidense el 1 de Abril de 1945. Además del tremendo agujero con la forma perfecta del fuselaje del avión, también se puede ver claramente la señal dejada por las alas, haciendo que parezca el negativo de un fotografía.



              La "puntería" de piloto japonés (que es de suponer que no sobreviviera) es casi perfecta, pues logra alcanzar el punto ideal de impacto, es decir, cerca de la línea de flotación. Si su letal carga de explosivos hubiera estallado, sin duda que el barco se habría ido a pique en unos pocos minutos.

              Me imagino que los marineros que se pueden ver arriba a la izquierda y que observan el estropicio, están en esos momentos, riendo y comentando la increíble suerte que han tenido ese día.


              Créditos:

              Segunda Guerra Mundial

              Comentario


              • #8
                Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

                Una foto realmente impresionante Calquin. Ahora... realmente un verdadero milagro que el Kamikaze no haya causado mas que ese hoyo en el casco del buque. Si hubiese explotado su caga explosiva... otra hubiera sido la historia.

                Muy buena foto estimado!
                "Nuc minerva, postea palas"

                Comentario


                • #9
                  Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

                  Encuentran 18 bombas de la Segunda Guerra Mundial bajo un estadio

                  Fueron encontrados durante la remodelación del Mercedes Benz Arena, en el que juega el club de primera división Stuttgart. Los expertos creen que se pueden encontrar aún más, pero no causan peligro para las obras.

                  Un total de dieciocho bombas de la Segunda Guerra Mundial fueron halladas debajo del campo del Stuttgart de la primera división de fútbol alemana, comunicó hoy el club.

                  La mayor parte de las bombas eran inofensivas y nunca existió peligro ni para los jugadores ni para los hinchas, recalcó un portavoz del Stuttgart.

                  Expertos artificeros removieron los explosivos y no descartan encontrar más mientras se efectúan las obras de remodelación de la cancha.

                  El Mercedes-Benz Arena dejará de ser un polideportivo para convertirse en un estadio exclusivamente dedicado al fútbol. Para ello, se bajará el nivel de la cancha y se retirará las pistas de atletismo que la circundan.


                  Fuente: Encuentran 18 bombas de la Segunda Guerra Mundial bajo un estadio
                  "NO PREPARARSE PARA ENFRENTAR LO PEOR ALIMENTANDO LA ILUSION DE QUE LO PEOR NO VA A OCURRIR, NO SOLO ES UNA INGENUIDAD, CONSTITUYE EN RIGOR UNA NEGLIGENCIA IMPERDONABLE".

                  (Contraalmirante Roberto Luis Pertusio)

                  Comentario


                  • #10
                    Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

                    Habrán sido tan inofensivas???
                    "Nuc minerva, postea palas"

                    Comentario


                    • #11
                      Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

                      Una pequeña historia de pilotos gringos...

                      Rescatando a un amigo.

                      El 29 de agosto de 1944 se produjo un incidente poco corriente cuando el 4° FS escoltaba a los B-17 y B-24 a Checoslovaquia. Descendiendo para efectuar los acostumbrados ataques sobre cualquier objetivo de interés que pudiesen encontrar, los pilotos descubrieron un aeródromo en el que estaban estacionados unos 100 aviones de transporte Me 323, que los norteamericanos procedieron a acribillar sistemáticamente hasta agotar las municiones. Dos días después se presentó una oportunidad inesperada de terminar el trabajo. El Cte. James Tyler, jefe del 4° FS, volaba sobre la misma zona al frente de una patrulla de cuatro P-51 y atacó a los Me 323 que seguían intactos, observando que el resto había sido amontonado en un enrome montón de chatarra. Después, la patrulla de Tyler atravesó la frontera de Hungría para atacar un nudo ferroviario sin protección. Como ya les quedaban pocas municiones, los P-51 se disponían ya a regresar a su base, cuando el Tte. Fred Straut localizó un tren en movimiento. Tras solicitar y recibir permiso para efectuar una pasada de ametrallamiento, Straut y su punto, el Tte. Charles Wilson, descendieron hacia el tren. La conocida y probada técnica de 'machacar' trenes consistía en neutralizar la locomotora haciendo estallar su caldera y después destruir uno de cada diez vagones. Invariablemente con esto todo el tren quedaba destrozado, y en la mayoría de las ocasiones hacía que se incendiase. Cuando estaba a punto de abrir fuego contra el décimo vagón, Wilson vio que la locomotora lanzaba una enorme nube de vapor al abrir desesperadamente el maquinista las válvulas para dar la impresión de que la caldera había estallado ya. Pero Wilson no se dejó engañar. Descendió hasta 75 pies y envió 200 disparos de munición perforante a la cabina de la locomotora.

                      Esta vez sí que explotó la caldera —algo demasiado espectacular para el Mustang que se movía a la velocidad del rayo—. Fragmentos tan letales como la metralla fueron lanzados al aire alcanzando el sistema de refrigeración del avión de Wilson y quemando la fibra que recubría los alerones y las superficies de control de la cola. Intentando ganar altura, su P-51 alcanzó los 5.000 pies donde Straut podía ver el estado del aparato. No era nada bueno. El motor se había incendiado ya, y cuando las llamas empezaban a llegar a la cúpula Wilson decidió lanzarse en paracaídas.



                      Se preparó, cerró los interruptores de la radio y del motor y, cuando estaba a punto de salir de la cabina, el fuego se extinguió. Wilson volvió a entrar en el avión, habló por radio con Straut y optó por efectuar un aterrizaje forzoso con la panza del avión en un campo despejado que tenía delante. Ya a salvo en tierra, después de haber evitado romperse la cabeza contra su visor de puntería, Wilson esperó. Poco antes de cerrar el interruptor de su radio, el Cte. Wyatt Exum, el cuarto piloto de la patrulla, le había dicho: -Charlie, voy a bajar a recogerte.- Haciendo honor a su palabra Exum, que realizaba su primera misión con el 52° tras un turno de servicio en el Pacífico, hizo un aterrizaje perfecto. Pero la rueda de cola de su aparato se atascó en una zanja de drenaje cuando terminaba de virar, y no podía girar para colocarse de cara al viento para despegar. Colocando su espalda debajo de la cola del avión, Wilson lo levantó y consiguió liberarlo. Exum puso el motor a toda potencia y Wilson trepó a bordo mientras le silbaban en los oídos los disparos de las tropas motorizadas alemanas que habían llegado rápidamente donde estaba el avión. Tyler había ametrallado a estos recién llegados, pero no había logrado hacerles desistir de su empeño. Los dos hombres tiraron los paracaídas para tener espacio donde colocarse y se acomodaron lo mejor que pudieron en el aparato. Wilson, agachado detrás de su salvador, actuó literalmente como el guardián de una diligencia del viejo Oeste norteamericano disparando por encima de Exum con su pistola del calibre 45 contra los alemanes mientras éste se disponía a despegar. Sin embargo, sin dejarse impresionar por la puntería de su pasajero ¡Exum se alegró cuando su colega tiró por fin la pistola!

                      Ascendiendo a 12.000 pies con el Cte. Tyler volando junto a él, el Mustang con dos pilotos continuó ascendiendo hasta 25.000 pies para entrar en el alcance de 'la gran verja', la estación de radar de aproximación situada cerca de Ancona. Exum recibió un vector hacia su base pero, aunque en aquellos momentos el sobrecargado Mustang estaba ya casi sobre el Adriático, el combustible que le quedaba era escaso. En lugar de arriesgarse a aterrizar en Yugoslavia, los pilotos prefirieron apostar por intentar llegar a su base, consiguiendo llegar cuando apenas les quedaban vapores de combustible en el depósito para apagar el motor Merlín. Posteriormente el Cte. Exum recibió la Estrella de Plata por el rescate de Wilson.


                      Fuente:

                      “Mustang Aces of the Ninth & Fifteenth Air Force & the RAF” de Jerry Scutts


                      Saludos

                      Comentario


                      • #12
                        Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

                        Estimado Fokker muy buenos aportes igual que los otros foristas, yo voy a contribuir inicialmente con la historia del gran piloto cuyo nombre tome en forma de homenaje hacia el, como mi nick:


                        Erich Hartmann llegó al frente de batalla ruso a los 20 años, en octubre de 1942. Su apariencia aniñada pronto le ganaría el sobrenombre de "Bubi" ("Muchachito"). Pocos habrían imaginado que ese "Muchachito" se convertiría en el piloto con mayor número de victorias en combate no sólo de Alemania y de la Segunda Guerra Mundial, sino de la historia de la guerra aérea en su totalidad.

                        Hijo de un médico que por algunos años se trasladó con su familia a una misión en China, Hartmann en su infancia y primera juventud pensaría en dedicarse a la medicina. Por su parte, su madre era una entusiasta piloto aficionada de planeadores, de quien recibiría su gusto por el vuelo y las primeras oportunidades para practicarlo, precisamente volando ese tipo de aeronaves desde los 14 años.

                        La guerra lo conduciría definitivamente al aire. Tras recibir adiestramiento, a los 20 años es enviado con el grado de Teniente al frente ruso y asignado al JG 52 en el que permanecería, con sólo un pequeño paréntesis, durante toda la guerra.

                        Su incio como piloto de guerra, sin embargo, fué todo menos que glorioso. En su primera misión de combate, la tensión y la inexperiencia hicieron que Hartmann rompiera muchas de las reglas básicas del combate, al separarse de su lider pese a volar como flanqueador, y penetrar en las capas de nubes, lo que le hizo perder la orientación y la ubicación de sus compañeros, terminando su misión con un aterrizaje de emergencia lejos de su base al consumir el combustible de su aparato. Por ello sería sancionado con un tiempo de trabajo en la sección de mantenimiento, como parte del personal de tierra.

                        Pese a volar como flanqueador de un piloto con experiencia y muy atento a la preparación en combarte de los jóvenes reemplazos, Edmund "Paule" Rossmann, los primeros meses en acción no reportarían a Hartmann un gran número de victorias, si bien le permitieron experiencias importantes para su desempeño futuro como piloto. Cuatro meses de servicio y más de 40 misiones sólo le significaron sus 4 primeras victorias.

                        En marzo de 1943, con la llegada de Walter "El Conde Punski" Krupinski como comandante de la Escuadra 7 del JG 52, las cosas cambiarían para Hartmann. Krupinski era famoso por su temperamento desenfadado y amante de los placeres de la vida (lo que le valió su sobrenombre), pero también por ser dueño de una decisión casi suicida al enfrentar a los cazas enemigos. Por ello, el puesto de flanqueador de Krupinski no era precisamente el más codiciado y Hartmann sería el designado.

                        Krupinski daría a Hartmann su sobrenombre: "Bubi" a través de la radio comunicación en combate, convencido de que tenía un bebé como flanqueador (Krupinski era ya un piloto veterano y experimentado de 25 años de edad). Como flanqueador de Krupinski, Hartmann aprenderá a acercarse hasta casi poder tocar al enemigo para asegurar el éxito de sus disparos... "Acércate suficiente, acércate hasta que el avion enemigo llene el parabrisas del tuyo.... entonces no podrás fallar....". Al cabo de otros 2 meses ( y 70 misiones en total) Hartmann contabiliza ya 11 victorias y recibe el mando de su primer "elemento" aéreo (Rotte), la formación más básica de combate en la Luftwaffe, compuesta por sólo 2 aparatos. Tendría ahora su propio flanqueador, y Krupinski sería su gran amigo por el resto de su vida.

                        Hartmann combinaría los consejos de Rossmann: "Si regresas sin tu flanqueador tu misión habrá sido un fracaso, por más derribos que hayas conseguido", con la decisión de Krupinski en combate. Hartmann nunca perdería un flanqueador y su técnica de cuatro pasos: "Mira-decide-ataca-rompe contacto", lo llevarían a la cima de los pilotos de combate de la historia. Su estrecha amistad con su jefe de mantenimiento, Heinz "Bimmel" Martens, desarrollaría también un carácter legendario.

                        "Karaya 1" (Querida 1), la identificación de su avión por la radio comunicación sería ampliamente conocida y temida por los rusos, asi como también su aparato decorado con "hojas de tulipán negro" y un pequeño corazón con el nombre de su novia y posteriormente esposa, Ursula "Ursel" o "Usch".

                        Para octubre de 1943, Hartmann contabiliza ya 148 victorias y recibe la Cruz de Caballero. No ha sido sin embargo fácil, él mismo ha tenido que recurrir a aterrizajes forzosos tras los disparos de los aparatos soviéticos. En una de esas ocasiones, incluso, Hartmannn tuvo que reponerse en Alemania del impacto nervioso que le causó el ser embestido por un aparato ruso: el famoso "Tarán" que intentaban los rusos al saberse heridos de muerte, en un intento por llevarse consigo al enemigo que acababa de derribarlos.

                        En otra ocasión, derribado tras las lineas enemigas, fingiéndose herido logró fugarse de los soldados rusos que lo capturaron, regresando a las posiciones alemanas dos dias después, en los que tuvo que evadir a las patrullas rusas y también a los disparos con los que fue recibido inicialmente por la infantería alemana al acercarse a sus lineas.

                        En marzo de 1944, un año después de su asignación original como flanqueador de Krupinski, compartirá con éste el honor de recibir en la misma ceremonia las Hojas de Roble para la Cruz de Caballero, tras alcanzar las 200 victorias aéreas. Su antiguo jefe de formación terminaría la guerra con 3 victorias menos que esa marca.

                        En rápida sucesión Hartmann recibiría las dos condecoraciones siguientes, las Espadas para la Cruz de Caballero el 4 de julio de 1944, por haber alcanzado los 239 derribos y los Diamantes, la condecoración más alta concedida entonces por Alemania a sus combatientes, el 25 de julio, al ser el primer piloto en alcanzar los 300 derribos. Sólo 27 condecoraciones de Diamantes para la Cruz de Caballero se otorgarían durante la guerra y sólo dos pilotos, Hartmann y su buen amigo Gerhard Barkhorn superarían los 300 derribos.

                        Ya con el grado de Capitán y tras recibir los Diamantes, Erich Hartmann contrajo nupcias con Ursula Paesch, en septiembre de 1944, siendo Gerd Barkhorn su padrino de bodas.

                        El General Adolph Galland solicitó a Hartmann para formar parte del JV 44, el escuadrón de "experten" al que correspondería volar el nuevo jet Me 262 en combate en el frente occidental contra las incursiones de bombardeo anglo-americanas sobre Alemania. Hartmann prefirió declinar ese honor para continuar volando su Me 109 - G. Esa decisión podría muy bien haber cambiado el curso de su vida, ya que lo mantuvo en el frente oriental, determinando así sus años de cautiverio en Rusia tras la guerra.

                        De regreso al frente fue asignado temporalmente al JG53 en Rumania, lo que le permitió sumar 6 Mustangs americanos a su lista de victorias, pese a que ese nuevo caza americano era incomparable tecnológicamente a los Me109K como el que volaba Hartmann en esa época.

                        Los Mustangs por su parte obligarían a Hartmann a lanzarse en paracaídas tras un combate aéreo. En esa ocasión la suerte de Josef "Jupp" Zwernemann, uno de sus primeros compañeros de combate ocuparía la mente de Hartmann durante el descenso. Zwernemann fué acribilllado por pilotos de Mustangs americanos mientras descendia inerme en paracaídas tras resultar su avión averiado en combate. Hartmann corrió con mejor suerte.

                        De regreso al JG 52, ahora bajo el mando de Hermann Graf, otro de los muy escasos poseedores de la Cruz de Caballero con Diamantes. Erich Hartmann se anotaría nuevos derribos pese al repliegue incesante de las fuerzas alemanas. En la última semana de la guerra, Hartmann fue ascendido a Mayor, y logró su último derribo el 8 de mayo de 1945, precisamente el último día de la guerra en Europa: un YAK 7 soviético, su víctima 352.

                        Hartmann, siguiendo la sugerencia de Graf, ignoraría las órdenes de volar hacia el frente occidental para evitar su captura por los rusos. Con Graf intentaría otra maniobra con igual dirección: huir hacia el Oeste pero en un convoy que llevaría a todo el personal de tierra y sus familias. El intento tuvo éxito y el convoy se rindió ante las avanzadas acorazadas del ejército norteamericano. Los americanos, sin embargo, entregaron al grupo entero al ejército rojo, lo que significó las mayores vejaciones, la prisión y la muerte para muchos de los pilotos, personal de tierra y familiares.

                        Erich Hartmann, al igual que otros pilotos destacados, fue presionado por los rusos para colaborar con ellos en la organización de Alemania y la Europa Oriental bajo el régimen socialista. Ante la negativa constante, Hartmann fue condenado a 20 años de trabajos forzados en campos de concentración rusos.

                        Las negociaciones de la República Federal de Alemania y su Canciller Adenauer lograron su liberación 10 años y medio después, en noviembre de 1955, siendo uno de los pilotos de la Luftwaffe con mayor permanenencia en cautiverio en los Gulags rusos.

                        Erich Hartmann regresó a Alemania con 33 años y sólo 50 kilogramos de peso a reunirse con su esposa Ursula. Durante su cautiverio, y por las duras condiciones de Alemania en la postguerra, habían muerto (en 1948) su primer hijo, nacido en junio de 1945 y a quien nunca conoció y el Dr. Hartmann, su padre, en 1952.

                        Un año después de su regreso y a instancias de Krupinski y Barkhorn, Hartmann regresará a la nueva fuerza aérea de la República Federal de Alemania. En febrero de 1957 nacería su segunda hija: Ursula Isabel. En 1959 Erich Hartmann sería nombrado Kommodore del JG71, primer escuadrón de caza a reacción de la nueva fuerza aérea alemana, volando F-86 C de diseño norteamericano. El JG71 sería designado en 1961 como heredero oficial del legendario Escuadrón Richtoffen.

                        Retirado de la Bundesluftwaffe en 1970, Erich Hartmann continuaría su relación con la aviación como fundador y propietario de una escuela de vuelo.

                        Murió el 20 de septiembre de 1993.

                        Comentario


                        • #13
                          Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

                          Aca les dejo una pequeña reseña de la vida de otro gran piloto de la segunda guerra mundial, que a pesar de su impresionante cantidad de derribos no es de los mas conocidos (como Galland o Nowotny), y nos da un ejemplo de caballerosidad con el cual combatian los pilotos de la Luftwaffe.

                          Anton Hafner se incorporó a la Luftwaffe a los 22 años, a finales de 1940, siendo destinado a la reserva del JG51. En febrero del año siguiente fue incorporado a la Staffel 6/51 ya como piloto de combate, siendo destinado al frente ruso desde el inicio de la Operación Barbarroja en junio del mismo año.

                          En ese frente permanecería hasta noviembre de 1942 cuando la JG 51 fue trasladada al Norte de Africa. Durante sus 17 meses de servicio en el frente ruso, Anton Hafner logró el derribo de 62 aparatos enemigos, y ser condecorado con la Cruz de Caballero.

                          En el Norte de Africa los adversarios eran británicos y americanos, considerados rivales mas hábiles que los rusos. El 18 de diciembre de 1942 anotó dos victorias más (para alcanzar las 82) a su registro al derribar dos P38 Lightning norteamericanos.

                          El piloto de uno de ellos tuvo que saltar en paracaídas, con Hafner rondándolo para evitar posibles incidentes con otros aparatos, por posibles represalias a la extendida práctica norteamericana de ametrallar a los pilotos alemanes que saltaban en paracaídas de aviones averiados. En la base tuvo ocasión de conocer al piloto adversario, Teniente Norman L Widen, capturado por las fuerzas alemanas y quien en reconocimiento le obsequió su insignia de plata y la placa de identificación de su P38. Hafner prometió devolvérselas al término de la guerra

                          En enero de 1943 Hafner es derribado por Spitfires británicos; al lanzarse en paracaídas, el estabilizador trasero del avión le fractura gravemente una mano, por lo que tuvo que permanecer en el hospital por varios meses.

                          De regreso, ya al frente ruso, acumuló 62 derribos más entre agosto de 1943 y junio de 1944. En abril había sido condecorado con las Hojas de Roble para su Cruz de Caballero y en mayo había sido designado Staffelkapittan del 8./JG 5.

                          Para el mes de octubre contabilizaba ya 204 victorias totales. Sin embargo, el 17 de octubre de 1944, al maniobrar en un combate a muy baja altura contra Yak9 soviéticos, que superaban a los alemanes en proporción de 5 a 1, Hafner se estrelló contra un árbol, muriendo de inmediato.

                          En 1960, Alfons Hafner, hermano de Anton, en una reunión de ex-combatientes se enteró de la promesa de su hermano a aquel piloto norteamericano. Alfons se dió a la tarea de localizar al piloto, ya por entoces Mayor Norman L Widen de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, para regresarle su insignia de plata y la placa del Lightning derribado 18 años antes, cumpliendo así con la promesa de su hermano.


                          Fuente:Pilotos de la Luftwaffe

                          Saludos a todos

                          Comentario


                          • #14
                            Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

                            Originalmente publicado por fokker dr1 Ver Mensaje
                            Amigos:
                            Quiero iniciar este topic sobre «Relatos de la Segunda Guerra Mundial». Los mismos han sido escritos por quienes, de un modo directo o indirecto, participaron en los sucesos bélicos. Es decir, por quienes hicieron la Historia. Estos relatos han tenido una aceptable repercusión en otros foros de Historia Militar y espero que también sean del agrado de todos ustedes.

                            Un abrazo,
                            fokker dr1
                            Me gusto tu propuesta, pero parece que vos abandonaste tu propia creacion, volve que quiero seguir leyendo
                            Saludos, Erich

                            Comentario


                            • #15
                              Respuesta: Relatos de la Segunda Guerra Mundial

                              Estimado Fokker dr1

                              Es una muy buena noticia para los que nos gusta leer los relatos de la segunda guerra mundial.

                              Saludo Quequén Grande

                              Comentario

                              Trabajando...
                              X