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Exploración espacial y el cosmos

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  • Teodofredo
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    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Astronautas de las Expediciones 49 y 50 regresan a la Tierra


    Photo Credit: (NASA/Bill Ingalls)

    hispaviacion.es - 11-04-2017
    Tres astronautas de las Expediciones 49 y 50 ya están en Tierra después de pasar 173 días a bordo de la Estación Espacial Internacional, en la que contribuyeron a la realización de cientos de experimentos en biología, biotecnología, ciencias físicas y ciencias de la Tierra.

    A bordo de la cápsula Soyuz MS-02 que les trajo de regreso, viajaban el comandante de la NASA Shane Kimbrough, así como los cosmonautas Sergey Ryzhikov y Andrey Borisenko de Roscocosmos.

    La cápsula tomo tierra en Zhezkazgan (Kazakhstan) a las 7:20 a.m. EDT (5:20 p.m. Kazakhstan time).

    Durante su estancia en la ISS, Shane Kimbrough tomo parte en cuatro paseos espaciales, y participó igualmente en la llegada de hasta cuatro naves de suministros a la Estación de distintos tipos y procedencias: una Orbital ATK’s Cygnus, una H-II japonesa, Dragon de SpaceX y una Progress rusa.

    Kimbrough ha pasdo en total 189 días en el espacio, Borisenko ha alcanzado los 337 días entre los dos vuelos realizados y Ryzhikov en su primer vuelo, ha firmado 173 días en el espacio.

    Ahora, la expedición 51 sigue en la ISS con la astronauta Peggy Whitson de la NASA al mando, y con Oleg Novitskiy de Roscosmos así como Thomas Pesquet de la ESA, que esperarán al reemplazo que debería partir el próximo día 20 hacia la Estación desde el cosmódromo de Baikonur, Kazakhstan.

    __________________________________________________ __________________________

    PD: Lo insólito y surrealista es que después de los "palos" que se están dando en el ámbito internacional, Rusia, EE.UU. y la UE sigan asociados en estos proyectos...

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  • Jhr cronos
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    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Originalmente publicado por Observador Ver Mensaje
    Lo que yo veo de SpaceX es que no tienen claro qué van a hacer en Marte o la Luna una vez que lleguen allí. ¿Minería?, ¿investigación científica?, ¿refugio fiscal?.....¿qué?, ¿cómo va a recuperar la plata?, ¿vendiéndole pasajes a bobos que lo que quieren es llegar allá, gritar como locos un par de horas y luego darse cuenta de que no hay mucho qué hacer a menos que se lleven miles de toneladas de equipos, refugios, suministros, etc.?

    Ojalá que lleguen, pues, pero los sostenible del concepto es lo que me preocupa.

    Saludos
    Van a cobrar subsidios del gobierno de EU.

    ************
    ************

    Obviamente, debe impedirse y ahcer ilegal la venta, alquiler o explotación por parte del sector privado e incluso, por parte de un país en específico.

    Si se va a explotar, los recursos del espacio pertenecerían a todos los terrestres, sin excepción alguna.

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  • Observador
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    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Lo que yo veo de SpaceX es que no tienen claro qué van a hacer en Marte o la Luna una vez que lleguen allí. ¿Minería?, ¿investigación científica?, ¿refugio fiscal?.....¿qué?, ¿cómo va a recuperar la plata?, ¿vendiéndole pasajes a bobos que lo que quieren es llegar allá, gritar como locos un par de horas y luego darse cuenta de que no hay mucho qué hacer a menos que se lleven miles de toneladas de equipos, refugios, suministros, etc.?

    Ojalá que lleguen, pues, pero los sostenible del concepto es lo que me preocupa.

    Saludos

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  • Teodofredo
    respondió
    Re: Exploración espacial y el cosmos

    REGULACION DE LA COLONIZACION DEL COSMOS

    Hispaviacion.es - Por: Javier López, socio de ECIJA

    Las ancestrales ansias expansionistas del ser humano han ido ampliando sus límites a medida que ha descubierto que el Universo es mayor de lo que pensaba. Así, los romanos tenían sus fronteras en los territorios de los llamados pueblos bárbaros, que iban incorporando a golpe de conquista y que luego entregaban a sus veteranos de guerra para asentar su soberanía. Posteriormente, cuando Colón llegó a América se desmontó la creencia de que los confines de la tierra se encontraban en Finisterre y se abrió un nuevo espacio para la dispersión de la raza humana.

    Hoy en día nos encontramos en los albores de un nuevo proceso de expansión, esta vez fuera de nuestro planeta, para intentar asegurar la subsistencia de nuestra especie en el caso de que la Tierra dejara de ser habitable. Así, desde la llegada a la Luna de Neil Armstrong y el Apollo 11 el 20 de julio de 1969 han sido muchas las misiones espaciales cuyo objetivo es ampliar nuestro conocimiento del Cosmos, lo cual se ha visto acelerado desde que el astromovil “Curiosity” llegó a Marte el 6 de agosto de 2012. Esto hace que se estén planteando proyectos como “Moon Village” (misión de la Agencia Espacial Europea para construir la primera base permanente en la Luna para el año 2030) o “Mars One” (viaje sólo de ida a Marte para establecer una colonia permanente).



    Esta exploración está dando como resultado el descubrimiento de miles de exoplanetas que podrían albergar vida o, al menos, ser habitables, por contar con elementos esenciales para la vida tal y como la conocemos, como el agua o el carbono. En esta línea, hace unas semanas se ha informado al mundo que, orbitando a Trappist-1 (llamada así en honor al telescopio que la descubrió), una estrella enana roja diez veces más pequeña que el Sol situada a cuarenta años luz de la Tierra, se han detectado siete planetas en la llamada zona de habitabilidad (suficientemente cerca de su sol para recibir la energía necesaria, pero no tanto como para abrasar a una forma de vida), que podrían tener agua en superficie, siendo seis de ellos de tamaño y composición similares al de nuestro planeta.

    Ante la tesitura cada vez más factible de que el ser humano sea capaz de instalarse en otros planetas, surgen cuestiones legales, como la nacionalidad de los nacidos fuera de la Tierra, donde habría que determinar si se aplica el “ius soli” (nacionalidad del lugar de nacimiento, lo que requeriría la existencia de nuevas naciones ultraterrestres o de provincias ultraterrestres de naciones terrestres), el “ius sanguinis” (nacionalidad de los progenitores) o se les considera apátridas (no tener ninguna nacionalidad); e, incluso, jurisdiccionales, para determinar la competencia para resolver conflictos civiles y perseguir delitos, hasta ahora basado en el principio de atribuirla a los tribunales del lugar donde se haya producido el acto dañoso, en aplicación del axioma del Derecho Romano “lex loci delicti commissi”.



    Y es que donde hay personas hay conflictos, por lo que la llegada del ser humano a nuevos planetas con toda probabilidad provocaría la automática generación de problemas jurídicos, como ha ocurrido en todos los procesos de colonización en la historia de la humanidad, en cuestiones como el estatus de la población nativa (si es que existiera), protección de la eventual flora y la fauna autóctonas, protección ambiental, reciclaje y eliminación de residuos (tanto de los planetas como del espacio exterior), o el régimen de adquisición de la propiedad del terreno de los planetas que sean ocupados y si ello podría hacerse a través de la institución del Derecho Romano que permitía apropiarse del llamado “res nullius” (cosa de nadie).

    Mención especial merece la explotación de los recursos naturales, en especial respecto de la Luna y los asteroides, y sobre lo que ya existe cierta regulación. En efecto, el “Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes” de 27 de enero de 1967 establece que la exploración, utilización e investigación científica del espacio ultraterrestre incumben a toda la humanidad, por lo que deberá hacerse en provecho de todos los países, sea cual fuere su desarrollo económico y científico; y la “Resolución de Naciones Unidas A/RES/34/68 de 5 de diciembre de 1979 por el que se aprueba el Acuerdo que debe regir las Actividades de los Estados en la Luna y otros Cuerpos Celestes” dispone que ni la superficie ni la subsuperficie de la Luna, ni ninguna de sus partes o recursos naturales, podrán ser propiedad de ningún Estado, organización nacional, internacional intergubernamental o no gubernamental ni de ninguna persona física.

    Aunque ya existía el Space Act de Estados Unidos que otorga libertad a sus nacionales y empresas el explotar libremente los asteroides, fue sonada la polémica generada el verano pasado por la iniciativa legislativa de Luxemburgo para expedir licencias para la explotación minera de los asteroides, aduciendo que el Tratado de 1967 no hace una referencia explícita a la apropiación de materiales. Además de que resulta discutible que Luxemburgo tenga capacidad jurídica para legislar sobre algo que está fuera de sus fronteras, como es el espacio exterior y lo que hay en él, lo cierto es que el Tratado exige que la exploración se haga de forma que no se produzca una contaminación nociva ni cambios desfavorables en el medio ambiente de la Tierra como consecuencia de la introducción en él de materias extraterrestres.



    Debido a estas lagunas legales, se han propuesto diversas soluciones para ordenar la regulación jurídica del espacio ultraterrestre, como otorgar un estatuto especial similar el establecido para la Antártida en el Tratado de 1 de diciembre de 1959, que limita su uso para fines pacíficos e investigación científica; o aplicar una normativa análoga a la del Derecho del Mar en cuanto a los derechos de navegación, sobrevuelo, explotación, investigaciones científicas, descubrimientos mineros y protección del medio ambiente. En todo caso, es probable que esta normativa se revele insuficiente en cuanto los avances tecnológicos permitan la colonización efectiva de otros planetas y sea necesario estructurar una regulación adecuada.

    REGULACION DE LA COLONIZACION DEL COSMOS - Información y Noticias de Aviación | Aviación Comercial

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  • Jhr cronos
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    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Y hoy día, aun no mandan ni siquiera fuera de la atmósfera misiones tripuladas.

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  • Teodofredo
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    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Si la verdad, teniendo en cuenta que el 2018 esta ahí a la vuelta de la esquina, mandar una nave tripulada a la Luna para esa fecha, parece descabellado...Una empresa de esa envergadura se le realizan cientos de pruebas, incluso se prueba enviar primero una nave sin tripulación...por si las moscas... Además es un tema muy delicado, que supongo primero deberá tener el aval del congreso americano y del pentágono.

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  • Jhr cronos
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    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Lo dije en otro lado y me arriesgaré aquí también: no creo que manden nada para esa fecha.

    Elon Musk es un vivo que vive cobrando subsidios del gobierno de EU, y para eso debe promocionarse mucho.

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  • Teodofredo
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    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Y si de noticias optimistas hablamos miren esta:

    SpaceX mandará una tripulación de dos astronautas privados a la luna a finales de 2018


    Cohete Falcon Heavy de SpaceX

    hispaviacion.es - 28-02-2017
    Elon Musk, fundador de SpaceX ha anunciado el viaje espacial de dos personas a la luna a finales del próximo año 2018 a bordo de la cápsula Dragon versión 2, y utilizando el cohete Falcon como vehículo lanzador de esta misión histórica.

    Estos intrépidos viajeros ya han pagado una suma muy importante de dinero por este viaje, y están a la espera de pasar distintos ensayos para comprobar su salud, tras los cuales comenzarán con su entrenamiento para la misión.

    Además mencionan que el cohete Falcon heavy que están desarrollando con fondos internos de la compañía será el encargado de poner en el espacio esta misión y del que dicen “será el vehículo más poderoso para alcanzar la órbita después del Saturno 5”.

    Añaden sobre el nuevo cohete que “el Falcon Heavy tendrá dos tercios del empuje del Saturno 5, y proporcionará más de 5 millones de libras de empuje, más del doble de cualquier vehículo lanzador actualmente en vuelo”.

    Desde SpaceX quieren dar las gracias a la NASA, ya que dicen que sin sus conocimientos, este viaje no sería posible y hablan del programa comercial de tripulaciones, del que dicen ser el impulsor del desarrollo de la cápsula Dragon 2.

    A finales de este año 2017, SpaceX lanzará la Dragon 2 a la ISS en un viaje de prueba no tripulado de forma automática, y una segunda misión será puesta en el espacio a mediados del 2018.


    Cápsula Falcon

    SpaceX tiene actualmente un contrato con la NASA para realizar cuatro misiones con la cápsula Dragon 2 a la ISS por año dentro del marco del programa comercial de tripulaciones. Tres de ellas llevando carga y una con tripulación.

    Para finalizar, SpaceX confirma que una vez la cápsula Dragon 2 sea plenamente operativa con la NASA, se lanzará la misión privada para circunnavegar la luna y volver a la Tierra. El lanzamiento será efectuado desde la misma plataforma 39A que fue utilizada en el programa Apollo para sus misiones lunares.

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  • Jhr cronos
    respondió
    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Desde hace décadas, un comité internacional facilita los contactos entre países para crear los aceleradores de partículas del futuro. La mayor de estas máquinas, el LHC de Ginebra, ha permitido descubrir el bosón de Higgs, la partícula que completa la definición de la materia convencional, de la que está hecha todo cuanto vemos y tocamos en nuestro día a día, las proteínas y los genes que nos mantienen vivos, así como los billones de planetas y estrellas que hay en el universo. Pero toda esa materia supone menos del 5% de todo el cosmos. Para conocer de qué está hecho el resto hay que construir nuevos aceleradores de partículas más potentes y caros.
    Aunque hoy hay sectores que dudan de que realmente lo descuvierto sea el Higgs, pues les descuadra varios cálculos. Dicen que podría ser alguna otra partícula nueva. Porque cuando supuestamente se halló, quedo más o menos en una frontera entres dos opiniones distintas, de modo que les descuadra un poco a los dos bandos.

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  • Teodofredo
    respondió
    Re: Exploración espacial y el cosmos

    China planea la mayor máquina del mundo para entender el universo

    EL PAÍS - NUÑO DOMÍNGUEZ - 24 FEB 2017 - 13:27 CET
    Hechos aparentemente aislados, como la llegada al poder de Donald Trump, el brexit o la preparación de los próximos Juegos Olímpicos en Japón, se han aliado para trastocar el avance en nuestra comprensión del universo.

    Desde hace décadas, un comité internacional facilita los contactos entre países para crear los aceleradores de partículas del futuro. La mayor de estas máquinas, el LHC de Ginebra, ha permitido descubrir el bosón de Higgs, la partícula que completa la definición de la materia convencional, de la que está hecha todo cuanto vemos y tocamos en nuestro día a día, las proteínas y los genes que nos mantienen vivos, así como los billones de planetas y estrellas que hay en el universo. Pero toda esa materia supone menos del 5% de todo el cosmos. Para conocer de qué está hecho el resto hay que construir nuevos aceleradores de partículas más potentes y caros.

    Uno de los proyectos más avanzados es el Colisionador Lineal Internacional (ILC), que se construiría en Japón. En su concepción original podría producir partículas de materia oscura, que supone el 24% del universo y nunca ha sido observada, pero el proyecto afronta importantes recortes.

    En la última reunión del comité de futuros aceleradores ICFA, celebrada la semana pasada en el Instituto de Física Corpuscular de Valencia, Masanori Yamauchi, director general del laboratorio de física de partículas de Japón (KEK), ha presentado al resto de países miembros un plan para recortar la potencia del nuevo acelerador a la mitad y ahorrar en torno a un 40% de su coste, de unos 8.000 millones de euros. Japón cree que esta es la forma de salvar el proyecto y comenzar las negociaciones con otros países para pagar su construcción, aunque aún hay muchas dudas. “Los japoneses pensamos que la comunidad internacional debe pagar la mayor parte del acelerador y la comunidad internacional piensa justo lo contrario”, reconoce Yamauchi.

    En su país, el mismo ministerio financia la ciencia y el deporte, además de la cultura y la educación, lo que ha tenido un impacto directo en las investigaciones del KEK. El organismo está recortando el tiempo de operación de sus aceleradores en torno a un 10% al año para ahorrar debido a los Juegos Olímpicos de Tokio en 2020, explica Yamauchi con resignación. Esta situación “está afectando negativamente a la investigación de física de partículas” en el país, reconoce, pero el problema se ve con optimismo, dado que se espera que, pasado el evento deportivo, el ILC se convierta en el buque insignia del ministerio y reciba una fuerte inyección de dinero.

    El ILC reducido funcionaría a la mitad de potencia, 250 GeV, y sería una "fábrica de Higgs". Su objetivo principal no sería tanto la materia oscura como producir los bosones ya conocidos, eso sí, con mucha más limpieza que el LHC para profundizar en el conocimiento de sus propiedades, ya que aún queda por determinar si es una partícula fundamental o compuesta o si hay más de un bosón de Higgs. En un futuro indeterminado, el acelerador podría ampliarse para alcanzar el doble de potencia.

    Europa y EE UU esperan a que Japón haga un anuncio oficial de que pretende construir el acelerador, lo que se espera para 2018 o 2019, explica Grahame Blair, director de programas del Consejo de Instalaciones de Ciencia y Tecnología de Reino Unido. Blair afronta una situación no menos paradójica que su colega nipón, pues preside el organismo internacional que aglutina a las agencias financiadoras de cara a nuevos aceleradores lineales en representación de Europa, justo cuando su país planea abandonar la Unión Europea. El británico admite que “aún no se sabe cómo el brexit va a afectar a la ciencia en Reino Unido”. El Gobierno de Theresa May aún debe “nombrar muchos cargos y simplemente no sabemos lo que va a pasar”, reconoce.

    En una incertidumbre similar está Abid Patwa, del Departamento de Energía de EE UU. El pasado miércoles participó en la reunión a puerta cerrada de las agencias financiadoras, donde se exploró cómo “acomodar unos presupuestos planos en casi todos los países, con el proyecto de diseñar” el ILC y otros aceleradores futuros, explica. Donald Trump ha arremetido contra la ciencia del cambio climático y ha agitado bulos sobre las vacunas, pero sus planes en la exploración de los grandes enigmas del universo son aún un misterio. En 2014, un panel de científicos que asesoraba al Gobierno de Obama estableció cinco grandes prioridades para los próximos 10 años. La primera era seguir investigando en bosón de Higgs. Además, se pretende aclarar el misterio de la masa de los neutrinos, estudiar la materia oscura y aclarar la aceleración del universo, probablemente empujado por la energía oscura. Por ahora, el equipo de transición de Trump no ha dicho nada sobre este plan, ni cuál será su estrategia para este campo del conocimiento, reconoce Patwa.

    Entre tantas dudas, China sigue adelante con un ambicioso plan que amenaza con arrebatarle al CERN Europeo el liderazgo mundial en física de partículas. Jie Gao, del Instituto de Física de Altas Energías, explica que su país planea construir un acelerador de partículas de 100 kilómetros de circunferencia, unas cuatro veces mayor que el LHC, y que abarcaría en su circunferencia un territorio superior a la ciudad de Madrid. El proyecto rivaliza con otro casi idéntico del CERN. La primera fase del proyecto, un colisionador circular de electrones y positrones, también se solapa con el ILC. Empezaría a funcionar en 2030, explica Gao. Después usarán el mismo túnel subterráneo para albergar un colisionador de protones de 100 kilómetros que estaría listo en 2050, explica el físico chino, cuyas explicaciones ejemplifican la forma de hacer las cosas en la primera economía del mundo, según algunos baremos. “En el último Plan Quinquenal hay una frase que dice que China debe promover y sostener un gran proyecto internacional en ciencia, sin mencionar cuál”, explica Gao. El nuevo acelerador “encaja muy bien” con esa directriz, añade el chino. En el país más poblado de la Tierra, construir la mayor máquina de la Tierra sería en realidad muy asequible. “El coste per cápita es incluso más barato que el primer colisionador de partículas que se construyó en China en los ochenta”, explica. Gao espera que el Gobierno comprometa fondos para su diseño detallado a partir del próximo año. El físico resalta que este tiene que ser un proyecto en el que participe la comunidad internacional. “Creo que China puede hacerse cargo del 70% del proyecto”, asegura.

    Mientras, el CERN sigue adelante con sus propios estudios “de aceleradores lineales y circulares”, asegura Fabiola Gianotti, directora general del laboratorio, que se muestra muy diplomática sobre los amenazadores planes chinos. “Es muy agradable ver que en varias regiones del mundo hay interés por los aceleradores de partículas”, señala.

    La última esperanza de Europa en esta carrera será su capacidad de innovación. El veterano físico Lynn Evans, director de colisionadores lineales del CERN y uno de los padres del LHC, es muy escéptico de que la potencia asiática pueda desarrollar por su cuenta las nuevas tecnologías necesarias para cuadruplicar la potencia de los aceleradores actuales. “Nos llevó 15 años construir el LHC”, y “puede que se tarde 50 años” en construir un acelerador de 100 kilómetros, “nosotros no lo veremos funcionando”, sentencia.

    China planea la mayor máquina del mundo para entender el universo | Ciencia | EL PAÍS

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  • prudi68
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    Re: Exploración espacial y el cosmos

    ¿Por qué hay algo en lugar de nada?
    "Si no hubiera nada, aún os seguiríais quejando"


    El filósofo alemán Leibniz se preguntó en el siglo XVII por qué hay algo en lugar de nada. Es decir, ¿cuál es la causa de que el universo exista? ¿De dónde salen todas esas estrellas, planetas y nosotros mismos? ¿No sería más fácil y sencillo que no hubiera nada en absoluto? Al fin y al cabo, y como decía Woody Allen, “la nada eterna no está mal, si llevas la ropa adecuada”.

    La respuesta de Leibniz era la usual en su época: hay algo porque Dios lo creó y Dios se creó a sí mismo. Aunque se trata de una explicación que deja el asunto relativamente zanjado, no es excesivamente popular hoy en día. No solo porque se intenten buscar explicaciones seculares a cómo es y cómo funciona el mundo, sino porque en realidad tampoco responde a la pregunta, ya que seguimos sin saber por qué Dios es como es y no de otra forma.

    Damos un repaso rápido a otras respuestas a esta pregunta, no sin antes recordar al filósofo Sydney Morgenbesser, que la contestaba con un “si no hubiera nada, aún os seguiríais quejando”.

    1. La ciencia no tiene, pero tendrá, la respuesta. Tal y como recoge Jim Holt en Why Does The World Exist (¿por qué existe el mundo?), el biólogo Richard Dawkins confía en que la ciencia podrá no solo explicar cómo es el mundo, sino también por qué.

    Una de las teorías candidatas para aclarar cómo se pasó de la nada al Big Bang sería la de la fluctuación cuántica, que apunta que el vacío es inestable y permite la formación de pequeñas burbujas de espacio-tiempo que se forman de manera espontánea.

    Aun así y como explica el físico Steven Weinberg al propio Holt, una respuesta de este tipo no acabaría de solucionar el problema: las leyes de la naturaleza podrían determinar que debe existir algo y que la nada no es posible. Pero aún quedaría por explicar por qué estas leyes son así y no de cualquier otra forma.

    2. Somos un experimento. Hay un episodio de Los Simpson en el que Lisa funda sin querer una civilización en un diente que se le ha caído y que deja en un cuenco con Buzz Cola. Aunque parezca mentira, hay teorías que apuntan a posibilidades parecidas.

    El físico de la Universidad de Stanford Andrei Linde explica en el libro de Holt que no hace falta mucho para crear un universo en un laboratorio: “Una cienmilésima de gramo de materia” bastaría para crear un pequeño vacío que diera lugar miles de millones de galaxias. Esta teoría de la inflación cósmica no solo podría explicar la expansión del universo, sino que apuntaría a la posibilidad de crear un cosmos en el laboratorio. “No podemos descartar que nuestro propio universo haya sido creado por alguien de otro universo”.

    Por otro lado, está la teoría de que vivimos una simulación de realidad virtual, como sugiere el filósofo Nick Bostrom en un artículo publicado en 2003. Su argumento se basa en dos premisas: la primera, que la conciencia se puede simular por ordenador. La segunda, que civilizaciones futuras podrían tener acceso a una cantidad ingente de poder computacional. En tal caso, estas civilizaciones podrían programar simulaciones de mundos enteros. Bostrom apunta que un simple ordenador podría ejecutar millones de estas simulaciones. En tal caso, habría muchos más universos simulados que reales, por lo que sería más probable que vivamos en una simulación que en un mundo real.

    Esto tampoco acaba de responder a la pregunta de por qué hay algo en lugar de nada: pongamos que vivimos una simulación creada por un estudiante de instituto para su trabajo de fin de curso; eso explicaría nuestro universo (totalmente), pero no el universo del estudiante.

    3. Dios lo hizo. Hoy en día, las explicaciones que recurren a Dios se acogen con sospecha, pero eso no quiere decir que no las haya. John Leslie y Robert Lawrence Kuhn citan en su libro The Mystery of Existence (El misterio de la existencia) a filósofos contemporáneos como Alvin Platinga y Richard Swinburne, por ejemplo.

    Uno de los argumentos a los que se suele recurrir para que la idea de Dios no resulte fácilmente descartable es el del “ajuste fino” (fine tuning) del universo. Según esta idea, las leyes físicas están tan afinadas que cambios muy pequeños harían imposible que surgiera la vida. Esta teoría se encuentra con algunas objeciones:

    - El universo que tiene 13.700 millones de años y su parte observable tiene un diámetro de más de 90.000 millones de años luz. Entonces, ¿por qué es importante lo que ha ocurrido (que se sepa) en un solo planeta? ¿No es posible que la vida no sea más que una excepción poco importante?

    - El hecho de que algo tenga pocas probabilidades de suceder no quiere decir que no se pueda explicar por leyes naturales. Es muy difícil que me toque la lotería, pero el hecho de que me toque se puede explicar recurriendo solo a las matemáticas.

    - Además, del mismo modo que hay sorteos de lotería cada semana, también podría haber más universos. Hay cosmólogos que proponen esta posibilidad, basándose en la teoría de cuerdas o en la cosmología de los agujeros negros, por ejemplo. En filosofía, hay que mencionar el realismo modal de David Lewis, que sugiere que todos los mundos posibles existen. Es decir, si hay muchos universos, no sería tan raro que en al menos uno de ellos haya vida. A alguien le tiene que tocar.

    4. Vivimos en el mejor de los mundos. Platón escribió en La República que el Bien es la razón de la existencia de todas las cosas conocidas. Para el filósofo John A. Leslie, esta afirmación podría ser literal. En su opinión, que el cosmos exista podría ser una necesidad ética, provocada por el hecho de que un universo bueno es mejor que la nada o, al menos, que nuestro universo es mejor que nada.

    El hecho de que haya maldad en el mundo se explica porque “no todos los bienes pueden estar presentes a la vez”. Por ejemplo, no podríamos ser libres si solo pudiéramos actuar de forma correcta. Leslie también explica que hay maldad en el universo comparándolo con un museo: aunque el mejor cuadro del Louvre sea la Gioconda, el museo no sería mejor de lo que es si solo incluyera réplicas de este cuadro.

    Este filósofo canadiense nacido en 1940 no acaba de explicar cómo se pasa de una necesidad ética a una realidad material, pero al menos no llega al extremo de Leibniz, que asegura que vivimos en el mejor de los mundos posibles. El mal es una ilusión, según el alemán: “Solo conocemos una parte muy pequeña de la eternidad”. Del mismo modo, una parte pequeña de un enorme cuadro apenas nos parecería una mancha.

    5. Vivimos en el mundo más mediocre. Derek Parfit publicó en 1998 un detalladísimo ensayo en la London Review of Books en el que se preguntaba “¿Por qué hay algo? ¿Por qué esto?”.

    Parfit explica que hay multitud de posibilidades cósmicas: podría existir un solo universo, o ninguno, o infinitos. Si el cosmos es de una forma determinada, quizás esta forma particular es la que puede explicar el universo. Parfit llama Selector a este criterio.

    En su opinión, la posibilidad más sencilla sería que no hubiera ningún universo. Siguiendo a Leibniz, la nada no requiere explicaciones. Pero es obvio que hay algo; en caso contrario, Parfit lo habría tenido muy difícil para encontrar una revista que publicara su texto.

    Quizás el Selector sea la plenitud: la segunda posibilidad que requiere menos explicaciones es que existan todos los mundos posibles. Hay que buscar razones muy concretas si solo existe un universo o si hay exactamente 58, pero si existen todos los lógicamente posibles, tampoco hay mucho que justificar.

    Sin embargo, en su opinión, lo más probable es que nuestro universo sea uno de los que se puede regir por leyes relativamente simples. Y si el criterio es la simplicidad, justamente lo más sencillo es que ni siquiera haya Selector, es decir, que no haya un criterio concreto.

    En estas circunstancias y como recoge Holt en su libro, lo más probable sería una posibilidad cósmica “sin ninguna característica en especial. En otras palabras, deberíamos esperar que el mundo fuera absolutamente mediocre”. El universo sería “una mezcla indiferente de bien y de mal, de belleza y fealdad, de orden y caos…”. Es decir, un universo que se parece mucho al nuestro.

    6. El problema no tiene sentido. Ludwig Wittgenstein escribía en el Tractatus Logico-Philosophicus que “lo místico no es cómo es el mundo, sino que el mundo sea”, reconociendo que la pregunta de por qué hay algo en lugar de nada resulta, al menos, intrigante. Pero apenas unas líneas más abajo el filósofo concluye que “el enigma no existe”. Para el Wittgenstein del Tractatus, esta cuestión no es más que un pseudoproblema: hablar de por qué hay algo en lugar de nada no tiene sentido, es algo que excede los límites de nuestro lenguaje.

    No es el único que cree innecesario debatir la existencia de las cosas. Henri Bergson consideraba que la idea de la nada absoluta era absurda: “No tiene más significado que un círculo cuadrado”. Se trata de “una pseudoidea, un espejismo conjurado por nuestra imaginación”.

    El filósofo Adolf Grünbaum, nacido en 1923, también opina que estamos ante un falso problema. En su opinión y tal y como recogen Leslie y Kuhn en su libro, el universo ha de verse como un hecho natural. Ni siquiera tiene sentido hablar de lo que pasó antes del Big Bang ya que entonces no había tiempo. Es como preguntar qué hay al norte del Polo Norte. El cosmos, simplemente, es. Como decía Bertrand Russell, apostando por este hecho desnudo: “Diría que el universo simplemente está ahí, y eso es todo”.

    Es una respuesta razonable. Sobre todo porque, si no la aceptamos, corremos el riesgo de no dejar de buscar. Como se explica en el blog de filosofía Reason and Meaning, no nos convence la idea de que el universo no tenga una causa o que sea su propia causa, pero cuando encontramos una posible explicación, nos preguntamos por qué esa explicación es la correcta y no otra, y si hay alguna explicación que, a su vez, la explique.

    Al final, Morgenbesser tenía razón. Nunca estamos contentos.

    Filosofía: ¿Por qué hay algo en lugar de nada? | Verne EL PAÍS

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  • speka
    respondió
    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Teo, buenas tardes, corrijo algo: Éste satélite, el 9, apenas entre en posición queda en "Stand By" hasta que el 8 finalice su vida útil, recién en el 2022 (estimado)

    Hay que darse el lujo de fabricar y lanzar un satélite que no va a cumplir funciones por 6 años.

    Saludos,

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  • Teodofredo
    respondió
    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Japón lanza el satélite meteorológico Himawari 9



    Hispaviacion.es - 02-11-2016
    Japón ha lanzado esta mañana el satélite meteorológico de tercera generación Himawari 9 desde el Centro de Lanzamiento de Yoshinobu en Tanegashima, perteneciente a la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA). Es el segundo vuelo de una unidad de este tipo.
    Este satélite ha sido lanzado utilizando un cohete de tipo H-2A-202(F31), un lanzador de dos etapas y con capacidad de colocar hasta 10 toneladas en una órbita baja (LEO) geoestacionaria con una inclinación de 30º.

    Construido por Mitsubishi Electric, con participación de la estadounidense Boeing, el satélite pesa 3500 kg, y se encargará de la obtención de imágenes de la capa nubosa y otros datos meteorológicos, además de medir los índices de radiación en su entorno, o hacer de puente entre estaciones terrestres de captura de datos. Además, supera considerablemente a otros satélites meteorológicos por la precisión de las observaciones que realiza y la rapidez de análisis de las mismas.
    Los datos obtenidos serán gestionados por la Agencia Meteorológica Japonesa (JMA) y el Ministerio de Transportes del país.
    Esta previsto que por el momento, el Himawari 9 actué como reserva hasta la retirada en breves fechas de su gemelo Himawari 8, que fue lanzado en el 2014.

    Con este lanzamiento, este satélite se convierte en el noveno observatorio meteorológico geoestacionario desde que se lanzara en 1977 el primero de la serie denominada Himawari.

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  • Teodofredo
    respondió
    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Ya está en casa la Expedición 49


    Foto: NASA / Bill Ingalls

    hispaviacion.es - 31-10-2016
    Los tripulantes de la Expedición 49 de la ISS ya han regresado a la Tierra. Lo hicieron el pasado sábado a bordo de la nave Soyuz MS-01 acoplada a la Estación, aterrizando en Kazakhstan algo más de 3 horas después de la partida

    El retorno de Kate Rubins, Anatoly Ivanishin y Takuya Onishi se produce 115 días después del lanzamiento efectuado el pasado Julio y de haber llevado a cabo cientos de experimentos en biología, biotecnología, física y ciencias terrestres.

    Por otro lado, hay que mencionar que Ivanishin retorna a la Tierra con 280 días en el espacio teniendo en cuenta esta misión.

    Es destacable el papel de la astronauta de la NASA Kate Rubins, ya que ha sido la primera persona en secuenciar el ADN en el espacio, y ello contribuirá a realizar nuevos estudios en la Estación Internacional que incluyan el secuenciamiento de biomoléculas, ya que puede ayudar al diagnóstico de enfermedades o potenciales amenazas para la salud a bordo de la propia estación entre otros.

    Ahora, la Expedición 50 con Shane Kimbrough de la NASA al mando y su tripulación formada por Sergey Ryzhikov y Andrey Borisenko ambos de la agencia Roscosmos, operarán en la Estación durante tres semanas hasta la llegada de nuevos tripulantes que ya han sido programados para ser lanzados desde el cosmódromo de Baikonur el próximo día 17 de Noviembre. Los astronautas serán Peggy Whitson de la NASA, Thomas Pesquet de la ESA y Oleg Novitskiy de Roscosmos.

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  • Jhr cronos
    respondió
    Re: Exploración espacial y el cosmos

    Aviso:

    Si todo el dinero de todos los programas espaciales del mundo se dedicara a combatir el hambre y la sed..., seguiría habiendo aproximadamente la misma hambre y sed. Esto último no tiene que ver con la falta de recursos (hay de sobra) sino al sistema económico que nos gobierna.

    Si haces que todos sean productores, se les cae el mercado. ¿Qué hacen hoy en europa para "sanear" sus economías (también por acá, en mayor o menor medida)? Bajan salarios, bajan el poder adquisitivo. China les quita mercado y quieren ser competitivos. Ya que se los bajan ellos, no esperes que se lo suban a los otros.
    **************

    Por tanto, no veo mal que se gaste dinero en programas espaciales. Hay dinero de sobra.

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