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El renacer nuclear de la Argentina

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  • Re: El renacer nuclear de la Argentina

    Por primera vez, Brasil exportará uranio enriquecido a la Argentina



    Serán cuatro toneladas de dióxido de uranio en polvo. Es para "fines pacíficos", se informó.

    Brasil embarcará este año hacia Argentina 4 toneladas de dióxido de uranio (UO2) en polvo, la primera exportación de uranio enriquecido en la historia del país, informó el presidente de las Industrias Nucleares de Brasil (INB), Joao Carlos Tupinambá, citado hoy en un comunicado de la estatal.

    El cargamento fue encomendado por la estatal Combustibles Nucleares Argentinos S.A. (Conuar), que pagará 4,5 millones de dólares por el UO2 y lo usará como combustible inicial para el Carem, un reactor nuclear de pequeño tamaño en Lima, localidad en la provincia de Buenos Aires.

    El volumen exportado está dividido en tres lotes con niveles diferentes de enriquecimiento: al 1,9 %, al 2,6 % y al 3,1 %.

    El contrato fue suscrito hace 15 días y ahora depende de la autorización del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, según la INB.

    Consideramos que esa entrega, además de ser un hito en las relaciones entre Brasil y Argentina, consolida la presencia de la INB, y por lo tanto, de Brasil, en el escenario internacional del enriquecimiento de uranio para fines pacíficos", afirmó Tupinambá.

    "Es importante destacar que ese contrato representa una importante agregación de valor a nuestras exportaciones y que el material fue producido tanto por nuestras actividades de enriquecimiento de uranio como por nuestras actividades de fabricación de polvo de UO2, ambas ejecutadas en la Fábrica de Combustible Nuclear de la INB en la ciudad de Resende", afirmó el funcionario.

    El presidente de la INB aclaró que la exportación no compromete la responsabilidad de la empresa como suministrador del combustible que alimenta las dos centrales nucleares con las que Brasil genera energía, las plantas de Angra I y Angra II, en la ciudad de Angra dos Reis.

    Agregó que la planta de enriquecimiento de la INB cuenta con seis columnas de centrífugas con las que la empresa atiende cerca del 40 % de la demanda de Angra I, y que está concluyendo otras tres columnas, con las que podrá atender la demanda del 100 % de Angra I y del 20 % de Angra 2.

    Brasil, uno de los once países en todo el mundo con tecnología para enriquecer uranio, utiliza métodos desarrollados en el país en todo el proceso de producción del combustible nuclear.

    Las centrífugas brasileñas fueron desarrolladas por investigadores de la Marina de Guerra y le permitieron a Brasil convertirse en productor de uranio enriquecido a escala comercial hace dos años, así como en un país autosuficiente en la producción de combustible nuclear y dominador de todo el ciclo.

    Hasta entonces, Brasil dependía de otros países para completar el ciclo y tenía que exportar uranio en mineral a otros países para enriquecerlo.

    Brasil, además, es dueño de la sexta mayor reserva mundial de uranio.

    Fuente: Brasil enviará a Argentina su primer embarque de uranio enriquecido | La Voz del Interior
    "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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    • Re: El renacer nuclear de la Argentina

      Lo destacable es que el CAREM entra en marcha, ahora pregunto, no podemos enriquecer nuestro uranio a esos porcentajes?

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      • Re: El renacer nuclear de la Argentina

        Originalmente publicado por Lucho1980 Ver Mensaje
        Lo destacable es que el CAREM entra en marcha, ahora pregunto, no podemos enriquecer nuestro uranio a esos porcentajes?
        Te invito leas esta página. Saludos

        Dioxitek: todo lo que hay que saber para hablar de uranio — U-238 | Tecnología Nuclear para el desarrollo

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        • Re: El renacer nuclear de la Argentina

          Minería del uranio en perspectiva: una actividad añorada por la industria nuclear local



          Hace casi 20 años que nuestro país no produce la materia prima fundamental para fabricar el combustible de los reactores nucleares argentinos. Aun así, la CNEA ha continuado con las investigaciones, ha desarrollado tecnología y ha fortalecido el intercambio con organismos internacionales como el OIEA, para afianzar su política de sustentabilidad y seguridad energética.

          La minería del uranio fue, desde sus inicios, un pilar fundamental en la historia nuclear de la Argentina. En ese contexto, la creación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) logró incorporar las múltiples experiencias que existían en la materia realizadas desde diversas Universidades y el Estado. Esto le otorgó al organismo un rol protagónico en la estratégica producción del uranio nacional. Tanto es así que la CNEA es el único organismo del Estado nacional que en la actualidad cuenta con las capacidades para llevar adelante todas las fases de la minería: prospección, exploración, evaluación, factibilidad, producción y gestión ambiental.

          Aunque las últimas actividades de producción se realizaron en 1997, se mantuvieron las tareas de controles y monitoreos ambientales en todos aquellos sitios del país en donde se desarrolló la minería del uranio para garantizar una actividad industrial sustentable hacia el futuro.

          Recientemente, por ejemplo, se realizaron pruebas con sensores inalámbricos aplicados al control ambiental y el monitoreo de radiación en el Complejo Minero Fabril San Rafael (CMFSR), las cuales fueron llevadas a cabo en forma conjunta por especialistas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y de la CNEA.

          Controles como parte de la cooperación internacional

          Estos controles ambientales y monitoreo de radiación con sensores inalámbricos se hicieron, principalmente, con el fin de favorecer el intercambio de experiencias y la transferencia tecnológica. La idea surgió entre las propuestas relevantes de un workshop conjunto con el OIEA y el Centro Internacional de Física Teórica de Trieste (Italia) realizado en el Centro Atómico Bariloche, donde se abordó la temática del uso de sensores inalámbricos.

          El uso de estos sensores ya se había implementado, por ejemplo, para los controles ambientales que realiza el Programa de Restitución Ambiental de la Minería del Uranio (PRAMU) en diversos sitios del país.

          Los participantes del workshop coincidieron en que sería muy ventajoso aplicar esa tecnología a los distintos lugares donde la CNEA lleva a cabo actividades vinculadas al ciclo del combustible nuclear, ya que además tienen buenas perspectivas de ser empleadas en la prospección y la exploración del mineral, así como también en la etapa de producción.

          Concretamente, en el CMFSR realizaron controles de la radioactividad ambiental y mediciones ópticas con cámaras de alta resolución para modelación del terreno en 3D, lo que resulta una importante herramienta para la determinación de la estabilidad de taludes en colas de mineral, volúmenes de mineral marginal y diques para la gestión de efluentes, entre otras.

          Pero más allá de los controles y las tareas de remediación, “la minería del uranio en el país no trajo aparejado ningún problema ambiental”, asegura el geólogo Luis López, de la Gerencia de Exploración de Materias Primas de la CNEA. “Cuando estuvo en operación el complejo de Sierra Pintada, existían otros parámetros, otras normas ambientales, otra legislación, pero siempre se siguieron las mejores prácticas en términos de cuidado del ambiente.

          De hecho, se hizo más de lo exigido. Como resultado de la actividad, hay allí una serie de pasivos ambientales sólidos y líquidos. A través de la CNEA, la Argentina está haciendo un gran esfuerzo para realizar la remediación de estos sitios y está demostrando que es posible hacer sustentable la minería hacia el futuro. Mínimamente tenemos que remediar lo que quedó de la producción anterior para pensar en la reapertura de la actividad productiva de concentrados de uranio”.

          Una actividad sustentable

          Luis López —quien además es especialista en Ciencias sobre Exploración Uranífera— asegura que todos estos trabajos de remediación y monitoreo se realizan no sólo porque lo exigen las buenas prácticas mineras, sino también porque “desde la CNEA, nunca se ha abandonado el objetivo de retomar la actividad en el Complejo Minero Fabril San Rafael, además de propender a la puesta en producción del depósito Cerro Solo en la provincia del Chubut”.

          En este sentido, especialistas de la CNEA también realizan tareas de modelización geológica del yacimiento de Sierra Pintada para una más eficiente explotación de los recursos existentes, pensando en la reapertura del complejo.

          “Sierra Pintada sería el lugar del país donde, tecnológicamente, se podría retomar mucho más rápido la producción, porque ya se cuenta con la definición de la técnica extractiva (minería a cielo abierto) y con toda la tecnología de procesamiento para el tipo de mineral existente, con una recuperación del 80% del uranio contenido. A pesar de que no se cuenta con una legislación favorable en la provincia de Mendoza, se ha demostrado que durante toda la explotación no ha habido ningún problema ambiental”, comenta el especialista de la Gerencia de Exploración de Materias Primas de la CNEA.

          López afirma, además, que es posible hacer minería en forma sustentable, y agrega que una de las claves es hacer la producción del uranio en forma conjunta con la remediación de los pasivos. “Hoy en día no se puede esperar hasta el final de proyecto para remediar. Según las mejores prácticas aplicadas en la actualidad, la extracción del mineral, el procesamiento en planta y el tratamiento de todos los residuos que se van generando se realizan en paralelo”.

          Con respecto a los costos, el geólogo de la CNEA explica que “desde el punto de vista económico, hay un margen grande para producir uranio en el país. Se lo podría producir a un costo razonable, en relación con lo que sale comprarlo, para abastecer a las centrales argentinas”. Actualmente, Argentina compra este insumo a un precio de entre 80 y 90 dólares en origen, sin embargo, esa suma casi se duplica debido a los seguros, impuestos y transporte del material.

          Todo este tipo de tareas de monitoreo así como las modelizaciones geológicas, “se hacen pensando en una posible reapertura de la mina”, argumenta López. “No abandonamos la idea de que puedan resolverse las trabas legales y obtener la licencia social de operación. Contando con un presupuesto adecuado, estamos en condiciones técnicas y con recursos minerales suficientes para hacer una explotación sustentable. En Sierra Pintada hay alrededor de nueve mil toneladas de uranio y se han explotado 1600, es decir, queda mucho más de lo que se ha extraído”.

          Perspectivas en el resto del país

          El 95% de los recursos uraníferos identificados del país se encuentra en Mendoza y Chubut, provincias en las que la situación legal de la minería es adversa. Mientras que en Mendoza el yacimiento más importante es Sierra Pintada; en Chubut, el principal proyecto de exploración y prefactibilidad que tiene la CNEA es Cerro Solo.

          A diferencia de Sierra Pintada, este depósito nunca entró en producción. En la provincia sólo hubo producción en dos pequeños yacimientos: Los Adobes y Cerro Cóndor. En ambas canteras —que son de la misma tipología geológica que Cerro Solo— únicamente se extraía el material, el cual se procesaba en una planta ubicada a unos 35 kilómetros.

          De acuerdo con López, “Cerro Solo tiene recursos muy importantes, pero el problema en Chubut es la indefinición con respecto a los proyectos mineros; y sería muy importante —no sólo en Chubut, sino en el resto de las provincias— propender a una regionalización de los proyectos. Esto significa que decida la comarca en la que se va a radicar el proyecto minero y no toda la provincia que, tal vez, cuenta con otros recursos. Esto también pasa en Mendoza, donde hay departamentos que quieren minería, pero la ley provincial inhibe la actividad”.

          Además de los proyectos de la CNEA, en la provincia de Chubut también hay proyectos de privados que informaron recursos identificados. Es el caso de Meseta Central, de la compañía UrAmérica, y Laguna Salada, donde realiza tareas la minera canadiense U308. “De todas maneras —acota López—, considerando la madurez de los proyectos, no hay emprendimiento privado que en el corto plazo pueda llegar a producir uranio. Y si lo hace, por el tipo de recursos y los costos involucrados, el producido sería dirigido al mercado local”.

          En el resto del país, también el potencial uranífero es muy grande. Existen cuencas importantes en Santa Cruz; en otros lugares de Chubut, además de Cerro Solo; en la cuenca neuquina que abarca las provincias de Río Negro, Neuquén, La Pampa; en las sierras pampeanas que incluyen Córdoba, San Luis, La Rioja y Catamarca; la cuenca del Grupo Salta; etc.

          Mantener viva la esperanza

          Si bien Argentina no produce uranio desde hace 20 años —el último yacimiento en actividad fue Sierra Pintada, que en 1995 dejó de extraer el mineral de la cantera, aunque la producción de yellow cake prosiguió hasta 1997— López asegura que la esperanza de reactivar la actividad está siempre viva.

          De acuerdo con el geólogo, “si en la Argentina reactiváramos la minería del uranio nuevamente, en Sierra Pintada, ese proceso podría concretarse en 2 ó 3 años”. Esto es así porque ya están todas las condiciones dadas para la primera etapa de la producción de combustible nuclear, es decir, para llevar adelante la extracción y producción del concentrado de uranio.

          En cambio, en Cerro Sólo demoraría un poco más, entre 6 y 8 años aproximadamente, ya que hay que analizar los estudios de factibilidad, definir el método de extracción y cómo se van a extraer los elementos acompañantes (por ejemplo, molibdeno, renio, etc.), o si se van a dejar como parte de los residuos. “Desde mi punto de vista creo que se deberían aprovechar todos los elementos acompañantes al uranio, aplicando los conceptos innovadores de extracción integral”, agrega el experto; y concluye: “El gran desafío de la CNEA es retomar la producción de uranio, para que el ciclo minero sea una actividad sustentable. La producción nacional de uranio nos permite contar con todo el ciclo del combustible en el país, algo muy importante y trascendente en términos de seguridad energética”.

          Workshop para afianzar la cooperación internacional

          Entre el 11 y el 15 de abril, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), junto a la CNEA, realizó en la provincia de Mendoza un taller de capacitación titulado “Training Workshop on Uranium Exploration Methods”.

          El seminario fue dictado por expertos en la materia provenientes de Canadá, Francia, Estados Unidos y Argentina. Contó una participación de al menos unos 80 expertos, de los cuales alrededor de 60 son trabajadores del área de materias primas de la CNEA.

          El objetivo del taller fue proporcionar una visión general de los métodos de exploración de uranio, desde los conocimientos básicos hasta las técnicas más avanzadas. Algunos de los temas que se trataron fueron la clasificación de los depósitos y los recursos de uranio; geofísica, geoquímica y otros métodos de exploración; y descubrimiento y evaluación de yacimientos.

          También se disertó sobre la salud, la seguridad y los aspectos ambientales de la exploración de uranio. Además, los participantes pudieron visitar el Complejo Minero Fabril San Rafael, donde se desarrolló la producción de uranio entre los años 1975 y 1997.

          Fuente: Minería del uranio en perspectiva: una actividad añorada por la industria nuclear local — U-238 | Tecnología Nuclear para el desarrollo
          "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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          • Re: El renacer nuclear de la Argentina

            Carem: Convenio nuclear con Siemens

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            El Ministerio de Energía, a cargo de Juan José Aranguren, informó que firmó el contrato entre la Comisión de Energía Atómica (CNEA) y la unión de empresas Tecna-Siemens para la realización del balance de planta del prototipo Carem, pequeño reactor modular de diseño íntegramente argentino.


            Se trata de un nuevo hito en el desarrollo de este proyecto estratégico de carácter tecnológico-comercial que lleva adelante CNEA, con el que nuestro país espera ingresar a competir en el mercado de provisión de Pequeños Reactores Modulares (SMR por sus siglas en inglés) en un futuro cercano.

            La firma de este contrato implica una inversión de 1.200 millones de pesos y la creación de 400 puestos de trabajo en forma directa. Además, se trata del regreso de la empresa alemana Siemens como proveedor nuclear a la región, luego de su exitosa participación en la construcción de la Central Nuclear Atucha I.

            El prototipo CAREM es un reactor de tipo SMR pensado para bajar los costos de inversión de capital para los países que necesiten generación de energía de base. Sirve para redes pequeñas o que están aisladas y tiene un diseño avanzado que lo hace intrínsecamente seguro.

            El reactor que construye CNEA en el Complejo Atómico Atucha en la localidad de Lima, Provincia de Buenos Aires, tiene una potencia instalada de 32 MW. Según el contrato, está previsto que la obra finalice en diciembre de 2018, para comenzar posteriormente el período de pruebas que finalizará en julio de 2019. Una vez que terminen los testeos con la puesta a crítico del reactor, estará en condiciones de conectarse al Sistema Argentino Interconectado, de manera que el proyecto podrá financiarse mediante la venta de la energía que genere.

            Es importante destacar que actualmente existen solo cinco países en el mundo que están trabajando en el desarrollo de reactores SMR: Corea del Sur, Estados Unidos, Rusia y China, además de la Argentina.

            De la firma del contrato participaron el Ing. Osvaldo Calzetta Larrieu (CNEA) y los representantes de las empresas TECNA y Siemens. Estuvieron presentes, además, el Ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, y el Subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano.

            Desarrollo & defensa

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            • Re: El renacer nuclear de la Argentina

              La noticia me parece muy buena. Alguien sabe con que recursos se pagará el contrato?

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              • Re: El renacer nuclear de la Argentina

                Son 1.200 millones de pesos, U$S 80 millones, creo que se puede solventar con el presupuesto corriente ya que no es una gran cantidad.

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                • Re: El renacer nuclear de la Argentina

                  Energía nuclear, la fuente secreta de divisas para el país.



                  Hubo un tiempo en que a la tecnología nuclear se la relacionaba sólo con las bombas atómicas que cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki. El lanzamiento de la serie de ciencia ficción “The Six Billion Dollar Man”, que por estas latitudes fue conocida como “El hombre nuclear”, hizo que el fenómeno se volviese más popular. Hoy, eso que entonces era ficción científica tiene contactos con la realidad: el uso de los desarrollos nucleares en áreas como la medicina, el agro, los alimentos y la industria es moneda corriente en varias economías desarrolladas y también en la Argentina. Aunque quizás la más conocida (y codiciada en un país que importa energía) es la energía eléctrica que se produce en las plantas nucleares. No tienen la mejor prensa: llegan a los titulares de los diarios cuando se produce un accidente como las explosiones en Chernobyl o Fukushima en 1986 y 2011 respectivamente. Pero el sector es más que plantas nucleares, explosiones de bombas y Homero Simpson comiendo hamburguesas en una planta. Hoy los desarrollos científicos y la innovación del sector le ofrecen al país una posibilidad ganadora: la de convertirse en una fuente de ingresos por la exportación de tecnología y de know-how local.

                  Un árbol escondido en un bosque
                  La Argentina es uno de los 33 países que al día de la fecha cuentan con capacidad nuclear a escala global, entre los que se encuentran los líderes como Estados Unidos, Francia, Japón y Rusia y también Brasil y México. De hecho, este último es el único país de América latina — junto con la Argentina—que dispone de plantas nucleares aunque Brasil tiene dos reactores funcionando mientras que la Argentina tiene tres, un número relevante si se comparan los tamaños de las dos economías.

                  Aunque los datos son de público conocimiento, el desarrollo nuclear argentino — líder en su aplicación pacífica— parece más un secreto que una razón para inflarnos el pecho. Comenzó de manera novelesca en 1949, con el austríaco Ronald Richter que le propuso al entonces presidente Juan Domingo Perón desarrollar la producción de energía por medio de la fusión controlada de energía nuclear, la misma que se utiliza actualmente. El proyecto obtuvo luz verde y se trasladó a la Isla Huemul. De más está decir que todo terminó muy mal para Richter: en 1952 una comisión integrada por los doctores José Antonio Balseiro, Mario Báncora, Manuel Beninson, Pedro Bussolini y Otto Gamba visitó la isla y dictaminó que lo que Richter les había vendido era una sola cosa: humo. Este último cayó en desgracia aunque siguió viviendo en la Argentina, disfrutando del Cadillac que le regaló el entonces presidente argentino, hasta su muerte en 1991.

                  Sin embargo, el affaire Richter tuvo efectos positivos a la larga: en 1950 fue creada la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) a través del decreto 10.936/50, en un principio para colaborar con el austríaco, pero cuando este cayó en desgracia tomó la posta de la investigación nuclear en el país. Se buscó desarrollar las bases necesarias para construir reactores nucleares, incluidas todas las áreas científicas conectadas, como la formación profesional, la creación de laboratorios y todas aquellas actividades relacionadas(radioquímica, metalurgia nuclear y minería de uranio).
                  Leer más: EE.UU guarda su programa nuclear.. ¡en disquetes!

                  El físico y dos veces premio Konex Mario Mariscotti fue parte de la CNEA durante 28 años, donde inició nuevas líneas de investigación básica. Además, fue el primer presidente de la Agencia Nacional de Promoción Científica, entre 1997 y 1999, publicó más de 100 papers en física nuclear, historia de la ciencia, política científica, física aplicada y hasta un best-seller local, “El Secreto Atómico de Huemul”. “La CNEA ha sido una institución de mucho éxito que ha hecho aportes y contribuciones al bienestar del país con capacidades propias”, explica. Esto demuestra “que en la Argentina se pueden hacer desarrollos propios, en un país en el que estamos acostumbrados a pensar que todo lo que es tecnológico tiene que ser importado”, subraya. “Somos un país desarrollado en base al conocimiento.” Mariscotti hace una breve historización del recorrido de la CNEA: primero desarrolló un reactor nuclear de investigación en 1958, el RA-1 (1958), después siguió un reactor nuclear de potencia, Atucha I (1974). Los siguió la central Embalse y hace poco se finalizó Atucha II (luego de un largo interregno durante la década de 1990). Con Jorge Sábato a la cabeza, además, se llevaron a cabo investigaciones que hicieron que la CNEA provea servicios tecnológicos a la industria metalmecánica local. El especialista destaca que la Argentina logró dominar el ciclo de combustible nuclear (en 1983, cuando el entonces presidente Raúl Alfonsín anuncia que consiguió enriquecer uranio en la planta de Pilcaniyeu, provincia de Río Negro) sin apoyo del exterior.

                  Todos estos desarrollos, con los años, dieron lugar a algunos éxitos de carácter internacional. En 1978, primero, y luego en 1988, la Comisión vendió dos reactores de investigación a Perú (el segundo fue con la colaboración estratégica de la compañía estatal INVAP), uno a Argelia (1989), otro a Egipto (1997) y otro Australia (2007). Por su parte, la empresa Dioxitek, también estatal, exporta parte de su producción de cobalto-60 (útil para la medicina nuclear y aplicaciones industriales) y el molibdeno-99 que produce la CNEA.

                  Ecosistema emprendedor
                  Osvaldo Calzetta, nuevo presidente de la Comisión (asumió el pasado 16 de septiembre), ubica la energía nuclear en la cima de un cluster tecnológico, uno de los “más desarrollados de la Argentina” junto con el agrotecnológico. En 1997 se promulgó la Ley 24.804 que le quita a la CNEA la responsabilidad de conducir todo el sector nuclear argentino, crea un organismo regulador —la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN)— y la empresa Nucleoeléctrica Argentina (Na-Sa), que a partir de ese momento se encarga de la operación de las centrales nucleares. La Comisión siguió dedicándose a la investigación básica y aplicada. La idea del gobierno del ex presidente Carlos Menem era privatizar el sector pero al final esto no ocurrió.

                  Estos movimientos complicaron la comprensión del sector nuclear argentino para el ciudadano de a pie. En la punta de la pirámide están la CNEA, la ARN y Na-Sa. Luego se ubican una serie de empresas que producen bienes fundamentales para el funcionamiento del sector.

                  Combustibles Nucleares Argentinos (CONUAR, 1981) tiene como accionistas a Pérez Companc en un 67 por ciento y a la CNEA en un 33 por ciento. Su negocio es fabricar los elementos combustibles que les dan vida a todas las centrales nucleares del país, tanto a las que proveen energía eléctrica como a las de investigación.

                  Existe también Fabricación de Aleaciones Especiales (FAE, 1986) que se dedica a la producción de los tubos de zircaloy, un elemento clave para la fabricación de combustibles. El 68 por ciento de las acciones están en manos de CONUAR y el restante 32 por ciento pertenece a la CNEA. Producen además tubos de alloy 800 y 690 para generadores de vapor nucleares, tubos de titanio para la industria aeroespacial y otras aleaciones de níquel, dúplex y circonio. Es el único productor latinoamericano de estos productos que exporta a los Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Italia y Alemania, entre otros.

                  Quizás la más conocida sea Investigaciones Aplicadas (INVAP, 1976), una empresa surgida de un acuerdo entre la CNEA y la provincia de Río Negro, que tiene la totalidad del capital accionario de la misma. Ha diseñado y fabricado varios reactores de investigación y producción de radioisótopos (todos los que fueron vendidos al exterior como los reactores de investigación RA-6 y RA- 8). Además se dedica a la fabricación de satélites (como los Arsat), radares y centros de terapia radiante.

                  Otra sociedad anónima estatal es Dioxitek (1996), propiedad de la CNEA, que se encarga de suministrar el dióxido de uranio necesario para la fabricación de los elementos combustibles que requieren las centrales nucleares argentinas.

                  Del agua pesada se encarga Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI, 1989), un insumo importante que se utiliza como moderador y refrigerante en los reactores nucleares que utilizan uranio natural como combustible. Es propiedad de la provinciade Neuquén en un 51 por ciento y de la Comisión, el restante 49 por ciento.

                  El lugar de los privados
                  Si bien las empresas privadas han tenido lugar dentro del esquema nuclear argentino, por lo general (con excepción del rol que juega Pérez Companc en CONUAR-FAE), ha estado centrado en obras de ingeniería de carácter civil o como distribuidor de radiofármacos. Sin embargo, pueden nombrarse dos empresas que fueron más allá: una es Tecnonuclear, que tiene su planta dentro del Centro Atómico Ezeiza y es dueña del primer generador nacional de molibdeno-99/tecnecio- 99m. Esta empresa fabrica y comercializa kits para marcar con molibdeno-99, radiofármacos y agentes terapéuticos.

                  La otra es Nuclearis, que comenzó su recorrida en 2008 con una idea: desarrollar la fabricación de un componente crítico para el sellado del núcleo de los reactores Atucha I y II, el “anillo de cierre”. La empresa nació como un emprendimiento de garaje de los ingenieros Mecánicos Santiago Badrán (Universidad Tecnológica Nacional) y Eduardo Remis (Instituto Balseiro): los dos lograron crear una máquina que permitió automatizar y estandarizar la fabricación de estos anillos, que funcionan como una de las barreras de contención del circuito primario en los canales refrigerantes de los núcleos de los reactores de diseño alemán. En 2011 consiguieron su primer contrato con Na-Sa y hoy sus anillos se utilizan en las dos Atucha. Además, tienen una planta en Caseros, oficinas en Vicente López y en Bariloche. Están trabajando en la ingeniería básica de detalle del proyecto Carem-25. De hecho, señala Badrán, son “la primera empresa privada argentina en hacer ingeniería básica para un reactor nuclear”. Además, están trabajando para obtener la certificación Asme (Asociación Americana de Ingenieros Mecánicos, por sus siglas en inglés) como Material Organization: la idea es proveer materiales con certificación nuclear a cualquier parte del mundo. Serían la primera empresa de América latina en obtener esta certificación obligatoria para Estados Unidos y Canadá. Ante la pregunta de por qué no hay más actores privados en el sector nuclear, Badrán comenta que no es fácil tener la mentalidad, “el concepto de la calidad y la seguridad nuclear” que ellos adquirieron tras trabajar 10 años en CONUAR. El salto de calidad, de pasar a ser un proveedor de anillos y de ingeniería básica para apuntar a proveer materiales nucleares con certificación Asme, se produjo con el cambio de gobierno. “Hubo un corte de presupuesto y se frenaron los proyectos”, recuerda el ingeniero. “Yo respeto esa decisión y me parece bien porque estaba todo desorganizado, pero como empresario Pyme me mató.” Entonces decidieron dejar de depender del Estado como único cliente. El primer paso fue buscar la citada certificación, que están cerca de lograr. Más allá de las dificultades, esta empresa que en 2011 tenía dos empleados y hoy cuenta con 27, vio crecer su facturación más del 40 por ciento entre 2014 y 2015, pero esperan doblar ese número en 2017. Este camino, que combina know-how específico con espíritu emprendedor, es una ruta a seguir para posibles nuevos participantes del sector.

                  Un tercer ejemplo digno de ser mencionado es el de la metalúrgica Impsa, del Grupo Pescarmona, que realizo trabajos tanto en Embalse como en Atucha II. De hecho, en el actual proceso de extensión de vida de la central ubicada en la provincia de Córdoba, la compañía de origen mendocino (que hace poco cerró un acuerdo positivo con la mayoría de sus acreedores) entregó hace poco más de un mes los últimos dos de cuatro generadores de vapor que son parte de este proceso. Se trata de piezas de 130 toneladas de peso y 13 metros de largo cada una. Enrique Pescarmona, presidente del Directorio de la metalúrgica que nació en 1907, en charla exclusiva con INFOTECHNOLOGY , señala que estos generadores permitirán que la central produzca entre siete y 10 por ciento más de energía. “Nuestras soldaduras han sacado honores porque han tenido menos fallas que las de otros grandes”, puntualiza orgulloso. “La mano de obra local es extraordinaria”.

                  Nueva estrategia
                  Esta especie de gestión tripartita del sistema, entre CNEA, Na-Sa y ARN, había dejado al sector sin una entidad que piense el desarrollo nuclear de manera estratégica. Es en ese sentido que debe comprenderse la creación de la Subsecretaría de Energía Nuclear dentro del ámbito del Ministerio de Energía de la Nación. Julián Gadano, exvicepresidente de la ARN, fue colocado al frente de esta nueva repartición oficial. El funcionario explica que la creación del área específica implica coordinar un sistema “que es muy complejo, con organismos públicos, empresas públicas, privadas y mixtas para ser capaces de invertir de la manera más racional”. Gadano coloca como prioridad número uno el desarrollo, por parte de la CNEA, del reactor prototipo Carem-25 para el cual se invertirán $ 2.000 millones durante 2017. El proyecto Carem —que comenzó en 2014 y finalizará en 2019— siempre tuvo como Norte la fabricación de centrales nucleares de media y baja potencia y se espera que, cuando se empiece a comercializar en 2022, genere ingresos de US$ 3.000 millones anuales.

                  Gadano comenta que para comercializar el reactor se creará la empresa Carem S.A., que espera capturar al menos el 20 por ciento del mercado mundial de este tipo de reactores. La nueva empresa tendrá que ser “dinámica, pequeña y eficiente para trabajar en la ingeniería básica del proyecto y, a la vez, que pueda vender el producto final” en el mercado mundial y permita generar “recursos genuinos” para el país. “Vamos a necesitar un socio financiero para esa empresa, con espalda internacional”, afirma. “No estamos haciendo un prototipo para estar orgullosos sino porque pensamos que el país puede participar de un mercado muy promisorio.”


                  “Lo innovador del Carem —señala Calzetta, quien hasta asumir como presidente de la Comisión fue el líder del proyecto—es que el reactor integral está dentro de la vasija del reactor, incluido el sistema de mecanismo de barras. Esto limita la posibilidad de accidentes. Otro aspecto innovador es que todos los sistemas de seguridad son pasivos, es decir que no necesitan de tensión alterna para operar y te da un tiempo de respuesta bastante largo en caso de falta de electricidad.” En su fabricación participa Impsa, que está fabricando el recipiente de presión del prototipo, que estará ubicado en Lima (Buenos Aires). “Somos la única empresa en América latina con certificación Asme para construir reactores de potencia”, asevera Pescarmona y agrega que este desarrollo y su posterior comercialización son “una oportunidad bárbara para la Argentina, porque es un reactor de 25 megawatts que puede ser rápidamente ampliado a 150 o 250 megawatts”.

                  Otro proyecto prioritario es la finalización del RA-10, un reactor de investigación multipropósito orientado a la producción de radioisótopos para el diagnóstico de enfermedades. El año que viene, según Gadano, se invertirán casi $ 1.700 millones para integrar la obra civil y los primeros montajes en lo que será “el reactor multipropósito más moderno del mundo”. Por su parte, INVAP venderá un reactor así a Brasil en US$ 35 millones.

                  Se está llevando a cabo la ya mencionada extensión de vida útil de la central nuclear Embalse, en la provincia de Córdoba, para que pueda operar por 25 años más. El año pasado comenzó la tercera etapa de este proceso —conocido como revamping— durante la cual se detuvo la actividad de la planta para realizar el recambio de los componentes de la central, entre ellos, los tubos de presión del reactor y los generadores provistos por la empresa Impsa. Estos trabajos necesitarán, hasta finalizar, de 3.000 puestos de trabajo y supondrá una inversión de US$ 2.150 millones. Se espera que vuelva a funcionar en 2018.

                  Y, claro, está la construcción de la cuarta y quinta central, ambas —presumen los involucrados—con financiamiento chino. Atucha III (que es la cuarta central nuclear del país) será construida en el mismo predio que la I y la II, en Lima, provincia de Buenos Aires; mientras que la quinta central aún no tiene un emplazamiento firme y tampoco fecha de construcción. Atucha III utilizará tecnología Candu (de origen canadiense, la misma que existe en Embalse) y significará una inversión de US$ 5.000 millones, entre la obra civil y el equipamiento nuclear. En este momento se están terminando de rediscutir los términos del contrato con China ya que, según Gadano, “eran muy malos para la Argentina”. El presidente del Directorio de Impsa, por su parte, señala que, en cualquier caso, las empresas argentinas están capacitadas para fabricar desde cero una central nuclear: “En lugar de hacer un reactor de 1.200 megawatss —dice—, podríamos hacer varios reactores Carem de 150 o 200 megawatts y tendríamos la misma potencia pero los podríamos colocar en diferentes lugares, más cerca de la red”. Aclara, por supuesto, que no es una decisión que está en sus manos sino que debe decidir “el gobierno nacional” pero que sí esperan participar “fuertemente” de la construcción de las nuevas centrales.

                  “Este gobierno —declara el subsecretario— va a generar una revolución de energías renovables y eso hay que acompañarlo con energías limpias de base.” El funcionario señala, en este sentido, que el proyecto de presupuesto 2017 para el área supera los $ 7.600 millones, lo que constituye al menos un 40 por ciento más que lo que se dedicó el año pasado, que supera cualquier cálculo de inflación.

                  Más allá de los distintos matices de cada gobierno, aquí la buena noticia es que el desarrollo nuclear llegó para quedarse. Y no sólo es buena por las necesidades cortoplacistas de energía eléctrica sino porque implica, con el tiempo, el desarrollo tanto de la ciencia básica como la aplicada, ya que —en palabras de Jorge Sábato, el creador del Curso Panamericano de Metalurgia, donde científicos de todo el continente se instruyeron y se instruyen en los últimos avances en la materia— el programa atómico ha contribuido a la “autonomía de la Argentina como nación soberana”. Para que este desarrollo de décadas, y que se vio revitalizado en estos últimos años, tenga sentido, es necesario que se cierre el círculo virtuoso y que los privados se conviertan en un actor de peso dentro del sector nuclear argentino.

                  Fuente: http://www.infotechnology.com/online...1104-0003.html
                  "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                  • Re: El renacer nuclear de la Argentina

                    Dioxitek: Auditoria de la Organización Internacional de Energía Atómica a obra para planta de uranio



                    Con opiniones favorables por el nivel de ingeniería y ajustadas a los estándares de seguridad exigidos de la obra y, elogiosas por su radicación en el predio de un Polo Científico y Tecnológico, transito la auditoria de la Organización Internacional...

                    Con opiniones favorables por el nivel de ingeniería y ajustadas a los estándares de seguridad exigidos de la obra y, elogiosas por su radicación en el predio de un Polo Científico y Tecnológico, transito la auditoria de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) a la obra de la planta industrial de uranio (NPU) que se construye a unos 15 kilómetros de la ciudad.

                    Así lo revelo el secretario de Ciencia y Tecnología, Julio Araoz, quien expuso que el proyecto NPU implica el diseño, construcción, montaje y puesta en marcha de una planta industrial que contará con la tecnología más avanzada que existe actualmente para este tipo de instalaciones a nivel mundial. La nueva planta de Dioxitek tendrá capacidad para producir 460 toneladas de dióxido de uranio por año, lo que significa triplicar el actual nivel de producción con el que cuenta nuestro país.

                    “Estará concebida para respetar una rigurosa política ambiental a través del cumplimiento de los estándares nacionales e internacionales en la materia. Por ello contará con un sistema integral de gestión que garantizará una operación amigable con el ambiente”, sostuvo.

                    Tras subrayar que “es una de las obras de ingeniería más importantes del país”, sostuvo que “en noviembre último recibió una auditoria de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), la que depende de Naciones Unidas. Este ente mundial monitorea la obra y revisa que todo se ajuste al proyecto y las precauciones que se van tomando desde el momento cero de inicio de los trabajos”

                    “Se controlo que todo lo que se dijo que se iba hacer se haga, como por ejemplo en los cuidados en la preservación del ambiente y las personas “, amplio diciendo.

                    Explico que la OIEA es una organización que tiene como mandato, “acelerar y ampliar la contribución de la energía atómica a la paz, salud y prosperidad en todo el mundo”. Además, y como la misma

                    organización lo señala, es un fuerte promotor de los usos de la energía atómica con fines pacíficos y presta asistencia en las investigaciones y aplicaciones atómicas, promueve la utilización de radioisótopos en medicina, agricultura, hidrología e industria; promueve el intercambio de información, presta asistencia técnica, concede becas y proporciona expertos, organiza cursos de capacitación y coordina el suministro de materiales, equipos e instalaciones.



                    Especialistas calificados

                    Araoz considera que “lo expuesto tiene su valor a partir de que por estos días uno vuelve a escuchar voces sin ningún fundamento, hablando de posibles daños que esta industria causaría, y se afirma eso sin ningún tipo de sustento”. Entiende que “esto contrasta fuertemente con la presencia de especialistas autorizados y altamente calificados y que son parte de este organismo mundial, quienes no solo han revisado la obra sino que además tuvieron expresiones elogiosas por el nivel de ingeniería en su ejecución”.

                    Incluso subrayo que “se han detenido en destacar la importancia de que la obra se encuentre en el predio de un Polo Científico y Tecnológico, marcando lo relevante de ello para una provincia joven como la nuestra a partir del promisorio horizonte que ello significa”.

                    Para el secretario de estado, “son datos alentadores y que renueva nuestro entusiasmo. Confiamos que todo lo hecho, en el marco de la ley, conducirá a un buen destino cuando la planta entre en funcionamiento”.

                    “Todas las documentaciones respaldatorias están disponibles como siempre, es por ello que aun con un cambio de gobierno el proyecto tiene continuidad”, expuso.

                    Finalizo recordando que autoridades de la sociedad anónima propiedad estatal, Dioxitek, estuvieron en nuestra ciudad a mediados de diciembre del año pasado monitoreando el avance de la obra. El presidente, ingeniero Augusto Antiolini y el gerente de la
                    administración y finanzas, contador Sergio Fernández, mantuvieron entonces activas jornadas de trabajo.

                    https://diariopinion.com.ar/noticias...anta-de-uranio
                    "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                    • Re: El renacer nuclear de la Argentina

                      El Gobierno relanza el plan nuclear para exportar tecnología



                      Invierte US$ 2 mil millones en 2017 para hacer crecer el sector. La apuesta más grande es el reactor Carem. Renegocian el acuerdo con los chinos por Atucha III.

                      A lo largo del siglo XX, Argentina hizo diferentes apuestas tecnológicas: desde la aeroespacial y la armamentista al diseño y construcción de satélites y el ensamble de computadoras en Tierra del Fuego. Sin embargo, la única rama en la que logró jugar “en primera” y ocupar un lugar destacado a nivel internacional, es la industria nuclear.
                      “Es un sector que tiene capacidades tecnológicas que hoy nos permiten competir internacionalmente para exportar un reactor de investigación a una nación avanzada, como Holanda. En el mundo hay apenas tres o cuatro países que pueden hacerlo y Argentina es uno de los jugadores globales en esta materia”, le aseguró a PERFIL Julián Gadano, subsecretario de Energía Nuclear del Ministerio de Energía y Minería.

                      “Para el Gobierno el desarrollo nuclear implica mucho más que la generación de electricidad, porque sabemos el enorme capital acumulado en conocimientos. Por eso, y porque el nuclear es sin dudas el cluster tecnológico más importante de la Argentina, durante 2017 nos integraremos a la prestigiosa Nuclear Energy Agency, la agencia especializada de la OCDE”, agregó.

                      El responsable de ejecutar la política en este tema consideró que la nuclear es la única fuente energética que no aporta al ambiente gases de efecto invernadero y, al mismo tiempo, funciona como “base” (su producción continua no depende del viento o las nubes). “Por eso tendrá un lugar creciente en nuestra matriz energética. Ahora aporta el 6,8%. Pero apostamos a hacer crecer el parque nucleoeléctrico y llegar a entre el 8 y el 10% en el 2025”.

                      Para alcanzar esa cifra el plan del ministerio indica construir Atucha III y IV, que se harán con financiación y tecnología provenientes de acuerdos que están negociándose con el gobierno chino. “Nuestra expectativa es firmar por Atucha III antes de julio, para que las obras concretas empiecen en el último trimestre del año”, sostuvo Gadano. Pero aclaró que: “Ahora estan renegociando el acuerdo, porque los borradores que dejó la administración anterior eran pésimos para el país”.

                      Sus cálculos indican que las próximas dos centrales requerirán una inversión de unos US$ 12 mil millones para su finalización. Y si bien Atucha III recurrirá a la misma tecnología que la usada en la central de Embalse, en la provincia de Córdoba, Atucha IV será muy diferente: trabajará en base a agua liviana y su combustible será uranio levemente enriquecido.

                      Prioridad. Según Gadano, la apuesta tecnológica más fuerte para los próximos años en el sector no será la construcción de grandes centrales nucleares sino desarrollar completamente el Carem, un reactor nuclear de baja potencia pensado para el abastecimiento eléctrico de zonas alejadas de los grandes centros urbanos. Su operación es relativamente simple y tiene sistemas de seguridad pasiva avanzados.

                      “De los US$ 2 mil millones que recibirá todo el sector durante 2017, dedicamos $ 2.140 millones para avanzar la construcción del primer prototipo del Carem. Es el presupuesto más alto de su historia”, aseguró el subsecretario. La intención de la CNEA es ponerlo en marcha en 2019. “A partir de ahí, trataremos de exportarlo, como hoy lo hacemos con los reactores de investigación. Hay estudios internacionales que prevén mucha demanda para este tipo de centrales de baja potencia. Y podríamos exportar al mercado global de usinas al menos dos Carem cada año, a un precio de US$ 1.000 millones por unidad”.

                      Finalmente, pensando en el largo plazo, el equipo de Gadano propone armar un proyecto conjunto con Brasil para hacer investigación en fusión nuclear. “Pensamos armar equipos binacionales de expertos y lograr una masa crítica de al menos cincuenta investigadores especializados, en los próximos cinco años”, apuntó.
                      La idea es lograr mayor relevancia internacional en esta área y poder integrarse a los pesos pesados en esta materia, como Europa y Japón. “Nuestra política para la CNEA es que se desprenda de tecnologías ya amortizadas, porque no es un buen gestor de negocios, y se dedique a lo que mejor hace: innovación e investigación en temáticas como fusión, combustibles, nuevos materiales y medicina”, concluyó Gadano.


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                      "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                      • Re: El renacer nuclear de la Argentina

                        Siempre dice que los contratos pasados eran muy malos. Buno, espero entonces que estos sean excelentes. Pero no sé por qué me late que la siguiente dirá lo mismo.
                        ************

                        Sin embargo, sea A o B el proyecto pinta muy bueno. Adelante y que salga bueno.

                        ***********
                        Sospecho que para los proyectos de fusión se necesitaría que tanto Brasil como Argentina estén en un mejor momento político y económico.
                        Blog:
                        El Tablero de Cronos

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                        • Re: El renacer nuclear de la Argentina

                          Weretilneck confirmó la construcción de la V Central Nuclear en Río Negro


                          MAYO 18, 2017





                          Durante la gira por China junto al presidente Mauricio Macri, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, anunció un acuerdo por el cual la quinta central nuclear estará emplazada en Río Negro.

                          “Es una noticia sumamente importante”, destacó el gobernador a través de su cuenta oficial de twitter. También puntualizó que se invertirán 8 mil millones de dólares para su construcción que comenzará en 2020.

                          Los acuerdos firmados con el gigante asiático incluyen la construcción de una cuarta central nuclear de tipo CANDU en la localidad bonaerense de Lima, y una más en Río Negro. “En toda la historia hubo una inversión así”, destacó Weretilneck. “Nos llena de orgullo y satisfacción”.

                          “Aún no está definido el lugar donde se va a emplazar”, dijo el gobernador, aunque informó que la empresa estatal INVAP hizo un estudio y hay ocho lugares posibles de emplazamiento en la provincia, que “siempre fue protagonista en materia nuclear, desde 1947, en Bariloche”.

                          “Hay ciertos parámetros –comentó– que se deben contemplar como que no se construya donde ocurran movimientos sísmicos, debe haber distancias razonables de centros poblados, hay que tener en cuenta vientos, etc., parámetros que son fijados por un organismo internacional”.

                          La construcción de la central demandará cinco años y empleará a cuatro mil personas, y una vez en funcionamiento, requerirá el trabajo 800 empleados. “Esto va a desarrollar la zona: hospitales, escuelas, rutas y redes eléctricas para transportar energía”, aseguró el gobernador.


                          FUENTE:Weretilneck confirmó la construcción de la V Central Nuclear en Río Negro — U-238 | Tecnología Nuclear para el desarrollo

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                          • Re: El renacer nuclear de la Argentina

                            Que buena noticia!

                            Ahora faltaría que se logre financiar la instalación del CAREM en Formosa o en otra Provincia del Norte y estaríamos dentro del viejo plan nuclear argentino.
                            "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                            • Re: El renacer nuclear de la Argentina

                              Originalmente publicado por DragoDrayson Ver Mensaje
                              Que buena noticia!

                              Ahora faltaría que se logre financiar la instalación del CAREM en Formosa o en otra Provincia del Norte y estaríamos dentro del viejo plan nuclear argentino.
                              Drago, buenas tardes, para el despliegue "comercial" del CAREM estamos hablando de 10 años más aprox. Primero hay que concluir y testear a fondo el de Lima. Estimo que, como todo proyecto nuevo e innovador, requerirá de correcciones antes de tener una versión plenamente operativa. Igual siempre se puede avanzar en los estudios previos y preparación de líneas de tensión, ingeniería civil y demás. En Formosa, lo que tenía entendido, es que hay objeciones por parte de algunos grupos a la instalación del reactor, lo mismo del lado paraguayo, que no quieren saber nada.

                              Es cuestión de diálogo y entendimiento. Es visible que el programa nuclear argentino es seguro a lo largo de toda su historia, con plantas instaladas cerca de nuestra gran metrópolis y de Uruguay.

                              Saludos,

                              Comentario


                              • Re: El renacer nuclear de la Argentina

                                Del lado paraguayo no debe importar, ya que no se viola ningún tipo de tratado con ellos y el reactor está en territorio nacional. Pero siempre hay algún grupo que se suma a esas movidas...

                                Ojalá veamos el CAREM en más Provincias y en el extranjero.
                                "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                                Trabajando...
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