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Noticias Aeroespaciales Argentinas

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  • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

    COHETES ANTIGRANIZO: EXITOSO LANZAMIENTO

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    • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

      “Queremos crear una agencia espacial para América Latina”


      El físico asegura que de esta forma se podrían asumir misiones de mayor envergadura. Los nuevos proyectos satelitales y el respaldo al Gobierno.

      26/06/2016


      Es considerado “el padre de la actividad espacial argentina”. Conrado Varotto, nació en Italia pero llegó en su infancia a la Argentina, un país que destaca: “le dio todo”. Se doctoró en física en el Instituto Balseiro y, becado por el Conicet, se perfeccionó en la Universidad de Stanford. A su regreso, concibió la idea de crear una empresa de tecnología inspirada en las que se estaban fundando en Silicon Valley: el Invap en Bariloche.
      Desde 1994 es el director ejecutivo y técnico de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), donde trabajan 344 profesionales, entre agentes y becarios. Desde esa fecha ha puesto en órbita cuatro satélites para la observación de la Tierra. Y va por más. Acaba de presentar junto a su equipo un ambicioso Plan Nacional Espacial para el período 2016-2027, que avanza en la construcción de los satélites de la Misión Saocom y las pruebas con vehículos experimentales para el lanzador espacial argentino Tronador II (ver recuadro).
      Pero, además, trabaja en un nuevo concepto: la arquitectura segmentada, que consiste en desarollar satélites pequeños y livianos capaces de trabajar en red y crear una constelación. El objetivo es que varios satélites pequeños trabajando coordinadamente puedan cumplir con las mismas funciones que un satélite de grandes dimensiones con menor tiempo de desarrollo y a más bajo costo.
      “La actividad espacial que desarrolla la Conae tiene como objetivo tener un impacto en las actividades socioeconómica del país, el uso de la ciencia y la tecnología de máximo nivel pero orientada hacia necesidades concretas. El fin de la Conae no es producir un conocimiento y dárselo a otro que lo pague sino más bien el concepto de un bien público, dar un servicio”, le explicó Varotto a PERFIL.
      En este sentido, destacó la construcción de los satélites de observación de la Tierra Saocom 1A y Saocom 1B que Argentina lanzará en 2017 y 2018, respectivamente, y que integrarán el Siasge (Sistema Italo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias), con aplicaciones en agricultura, geología y clima.
      “Tenemos un programa que se llama 2Mp (dos millones de pibes) dirigido a chicos entre 8 y 16 años para que aprendan a utilizar la información espacial que generamos con los satélites de observación en sus actividades diarias”, contó Varotto. “En las charlas los chicos me preguntan por qué nosotros no vamos a Marte. Aunque Argentina no está en condiciones de meterse en un programa espacial para ir a la Luna, estamos pensando en proyectos de mayor envergadura mas allá de la Tierra”.
      Para eso, según el ingeniero, hay que ir al concepto de la Agencia Espacial Europea. “Argentina es un gran promotor de crear una agencia espacial regional, ya se han firmado acuerdos de trabajo con varios países”, sostuvo.
      —Desde 1994 usted pasó por muchos gobiernos. ¿Qué diferencias encuentra entre el macrismo y los anteriores?
      —Uno escucha muchas cosas pero la realidad es que en el área espacial lo único que nos ha pasado es que cada vez que hubo un cambio de administración no sólo tomaban el plan que elaborábamos sino que nos pedían más. Nosotros no nos liberamos de los vaivenes del país, si hay crisis hay crisis. Pero desde el punto de vista de la actitud, cada vez los argentinos comprenden más la importancia de la ciencia y la tecnología para el desarrollo del país. Pero también los gobiernos cada vez lo entienden más y actúan más.
      —Pero hay una parte de la comunidad científica que está muy preocupada por los recursos destinados a ciencia y la decisión de posponer proyectos como Arsat III.
      —No hay que confundir temas que hacen a cuestiones de servicios con ciencia y tecnología. Que haya una empresa en el medio que sufra o no si un proyecto se cancela, lo dijo bien claro porque yo fundé esa empresa (Invap), es muy diferente a decir que este Gobierno no apoya la CyT. Que siga Lino Barañao es la mejor demostración de que a este Gobierno le interesa la ciencia. Simpre pasa que ante los cambios, algunos miembros de la comunidad científica tienen esa actitud desconfiada. Pero yo considero que no hay nada para preocuparse.

      Un nuevo test para el Tronador II

      La Argentina continúa adelante con el proyecto Tronador II para tener un lanzador propio de satélites. La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) prevé que en agosto se hará una nueva prueba del prototipo VEX 5A en Pipinas, al este de la provincia de Buenos Aires.
      “En su origen el Tronador está pensado como un lanzador de alta precisión con capacidad para colocar satélites de no más de 200 kilos en las órbitas que necesitamos, que son las polares. La ventaja es que en la forma que esta concebido es muy inmediato darle más capacidad, pasar del Tronador II al III, que podría poner en órbita satélites de hasta mil kilos”, explicó Conrado Varotto, director de la Conae. “No es que estamos entrando al mercado de los lanzadores porque queremos competir internacionalmente. Se trata de una necesidad intrínseca del concepto arquitectura segmentada. Como beneficio adicional, vamos a poder dar servicios a terceros”, sostuvo. También se avanza en la construcción de una base de lanzamiento de satélites definitiva en Puerto Belgrano.


      FUENTE:“Queremos crear una agencia espacial para América Latina”

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      • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

        30.06.16
        Invertirán $ 2900 millones para desarrollar y poner en órbita nuevos satélites

        El dinero se utilizará en la construcción de varios satélites durante este año; generar un software para el procesamiento de imágenes y finalizar el lanzador Tronador II

        por MARÍA GABRIELA ENSINCK
        satélites , Plan Espacial Nacional , Ciencia , Tecnología e Innovación Productiva ,

        Sólo 11 países del mundo tienen capacidad para desarrollar y poner en órbita satélites y uno de ellos es la Argentina. El Plan Espacial Nacional que se lanzará próximamente desde el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, involucra una inversión de $ 2.900 millones para este año, y desembolsos anuales similares hasta 2027.

        La idea es impulsar la construcción de satélites de baja órbita como el Saocom, para observación terrestre, y el Sabia-MAR, un satélite argentino-brasileño de información sobre recursos hídricos. También se usará para la puesta a punto del lanzador Tronador II para satélites livianos y el desarrollo de empresas proveedoras de partes y servicios. La iniciativa no incluye a Arsat (hoy bajo la órbita del Ministerio de Comunicaciones), cuyo tercer satélite de una serie de ocho, el Arsat III, está discontinuado.

        "Uno de los objetivos de este plan es generar capacidades, recursos humanos y tecnologías para la consolidación de un complejo industrial específico", apuntó Fernando Hisas, gerente de Proyectos de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae). "En las primeras misiones, los paneles solares satelitales eran importados y hoy se fabrican localmente, así como instrumentos de navegación GPS avanzados y otros componentes", agregó.

        Por su parte, Agustín Campero, secretario de Vinculación Tecnológica del ministerio de Ciencia, sostuvo que "en esta etapa se va a trabajar sobre una nueva generación de satélites de arquitectura segmentada: livianos y de menor tamaño, cuya colocación en órbita es más económica y simple".

        La industria satelital local involucra a tres grandes jugadores: Invap, propiedad de la provincia de Río Negro con participación de la Comisión Nacional de Energía Atómica, CNEA; Arsat, creada en 2006, y uno de cuyos negocios es la construcción de satélites para comunicaciones; y VENG, compañía que funciona en las instalaciones de la Conae en Falda del Carmen, Córdoba. A estas empresas se suman unas 70 Pymes proveedoras, generando 1700 empleos directos.

        "Estamos trabajando en el Saocom, un satélite de observación terrestre que será lanzado en 2017", comentó Guillermo Benito, gerente del Área Espacial de Invap. No obstante, el ejecutivo admitió que están demorados los proyectos Arsat y SARE (satélite de arquitectura segmentada). "Tenemos previsto seguir exportando y ahora estamos enviando un sistema de navegación y una computadora de abordo a Brasil", apuntó Benito y destacó que "de nuestros 2000 empleados, 500 se dedican a la fabricación de satélites y tenemos 50 pymes proveedoras, lo que implica 200 empleos más. En los últimos años pasamos de un 50% de partes nacionales a un 70%".

        Una de las empresas proveedoras de esta industria es Sur Emprendimientos Tecnológicos, que surgió hace 10 años para desarrollar software de procesamiento de imágenes satelitales. Presentó su caso en la reciente jornada ‘Satélites por y para Argentinos’, organizada por la Conae. "Es una actividad que no se hacía en el país, ya que estábamos fabricando satélites pero no procesábamos las imágenes", comentó Alberto Perez Casinelli, uno de sus fundadores.

        La firma, hoy con 53 empleados, provee software geoespacial para el agro, seguros y organismos del Estado y exporta servicios a la región. "La industria satelital es clave, porque la información geoespacial es vital para tomar decisiones en la producción", destacó.

        http://www.cronista.com/negocios/Inv...0630-0047.html

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        • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

          Los llanos de fiesta. Entidad integrada a la sociedad


          Chamical: hace 70 años nacía el sueño de lanzar cohetes al espacio


          Escrito el 28 de Junio del 2016 - 30/06/2016


          Hoy es el aniversario del Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados.





          En el año 1944, por iniciativa del Brigadier Bartolomé De La Colina, primer Secretario de Aeronáutica, el Poder Ejecutivo ordenó que se inicien las tareas de construcción de instalaciones destinadas a la Aeronáutica Argentina, en el por entonces departamento Gobernador Gordillo, en Los Llanos Riojanos.
          Finalizadas las tareas, en 1946, el Poder Ejecutivo Nacional y el Comando en Jefe de Aeronáutica crean, en la ciudad de Chamical un Centro de Tiro y Bombardeo, operando en aviones Avro Lincoln b-021 y b-029 de la V Brigada Aérea.
          Éste fue el indicio claro del nacimiento de lo que hoy es el Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados I Chamical (CELPA), una entidad que forma parte de la fisonomía del lugar y que comparte asiduamente sus actividades con la comunidad local.
          La historia por recorrer es aún más rica: entre los años 1950 y 1959 funcionó como Destacamento Aeronáutico Militar, contando con un reducido staff de personal militar, civil y soldados, proveniente de ciudades vecinas.
          A principios de 1960 cambió su denominación por el de Centro de Producción, con el objetivo de autoabastecerse y beneficiar a la comunidad con la venta de excedentes.

          Acciones
          El 27 de junio de 1961, basándose en exitosos lanzamientos de cohetes Zonda en Pampa de Achala, el poder Ejecutivo Nacional determinó la creación de un Centro de Experimentación de Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados.
          Con el lanzamiento exitoso del cohete Alfa Centauro, momento en el que se contó con la participación de técnicos de la NASA y Francia, Chamical se convirtió en la primera ciudad de América Latina desde donde se elevó un cohete para investigación de la alta atmósfera.
          La actividad de lanzamiento continuó con otras operaciones. El 16 de diciembre de 1981 el Comando en Jefe de la Fuerza Aérea cambió el nivel orgánico de la unidad por el de Base Aérea Militar, con la zona de lanzamiento como unidad alojada, donde se llevó a cabo con éxito experimentos tales como BIGUA y FAS-320 CONDOR.
          Desde diciembre de 1990 y hasta 1997 funcionó como Destacamento Aeronáutico Militar Chamical, siendo su tarea brindar apoyo a unidades que eventualmente desplieguen a sus instalaciones.
          La historia continúa. En 1997 se creó el Escuadrón de Apoyo Operativo Chamical, cuya tarea fue “proporcionar un adecuado apoyo operativo y sostén logístico a las unidades de la Fuerza Aérea u otras que se ordenen y que desplieguen a sus instalaciones en cumplimiento de los planes u órdenes vigentes”.

          Más cohetes
          Luego de 22 años de la última operación se lanzó, el día 11 de julio de 2011, con singular éxito el cohete GRADICOM II que estuvo a cargo del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa.
          En el 2013 se efectuó un nuevo lanzamiento del Vector “CENTENARIO” perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina, en la que el personal de la unidad puso nuevamente de manifiesto el alto grado de profesionalismo, sacrificio y eficiencia para cumplir la tarea asignada.
          Finalmente, por disposición del Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea el 1 de enero de 2014 el lugar tomó la denominación de Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados I Chamical donde se realizan pruebas de proyectos varios, como los prototipos de vehículos no tripulados Vigía II y Aukan I.

          Vice comodoro Héctor Alejandro López
          Actualidad: “en estos últimos tres años se ha trabajado más que en los últimos 10 anteriores”
          El vice comodoro Héctor Alejandro López es en la actualidad el responsable del Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados I Chamical.
          “Desde su creación la base cumplió una función social. La mayoría del personal, tanto civil como de soldados, son gente de la ciudad de Chamical. Desde sus comienzos la base integró a la sociedad desde sus funciones, no solamente castrenses sino a las funciones en cuanto a compartir con la comunidad las actividades de toda ciudad. Nuestra gente no solamente va al centro a hacer sus compras, sino que tienen sus familias, se han educado acá desde la escuela primaria hasta la universidad, así que digamos que somos parte integrante de la comunidad de Chamical”, manifestó la autoridad.
          Asimismo, López habló de los momentos de apogeo de la entidad, así como de las épocas de crisis.
          “La unidad tuvo sus grandes momentos desde sus comienzos hasta que por diferentes motivos se aletargó y existía la posibilidad del cierre. Pero el esfuerzo del personal y más que todo de la gente de La Rioja y de Chamical, que siempre estuvo apoyando nuestras tareas y ayudándonos como vecinos, hizo que el destino cambiara”, indicó el vice comodoro.
          En este sentido, Héctor Alejandro López destacó que “la voluntad, el empeño y el coraje que ha tenido el personal civil, el personal militar que ha estado acá desde hace muchos años, ha hecho que esta Base vuelva a estar en funciones”.
          “En estos últimos tres años se ha trabajado más que en los últimos 10 anteriores y, pese a que estuvo mucho tiempo dormida, el despertar es como el del Ave Fénix que ha salido desde sus cenizas para volver a volar y eso es gracias al personal que es oriundo de nuestra patria y más que todo el esfuerzo de la gente de La Rioja y de Chamical. Creo que como muestra el personal del CELPA 1 ha hecho honor de ese coraje de esa energía que tiene los riojanos”, indicó la autoridad de la entidad que hoy celebra su 70 aniversario de trabajo continuo en la ciudad de Los Llanos.




          FUENTE:Nueva Rioja : Información + Opinión

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          • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

            Acuerdo con Noruega para intercambio de servicios de antenas para misiones satelitales



            El 30 de junio de 2016 en el marco de la visita a nuestro país del Canciller de Noruega, Borge Brende, tuvo lugar en la Cancillería Argentina la firma del Acuerdo de Implementación entre la empresa argentina VENG Sociedad Anónima (controlada mayoritariamente por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales - CONAE) y la empresa noruega KSAT AS, proveedora de servicios de segmento terreno para satélites, controlada en partes iguales por el grupo Kongsberg AS y Space Norway AS, perteneciente al Ministerio de Comercio, Industria y Pesca de Noruega. El Acuerdo fue suscripto por Félix Menicocci, Presidente de VENG SA y Secretario General de la CONAE y Rolf Skatteboe, Director Ejecutivo y Presidente de KSAT AS, acompañados por Agustín Campero, Secretario de Articulación Científico-Tecnológica, del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Conrado Varotto, Director Ejecutivo y Técnico de la CONAE y Leonardo Comes, Gerente Adjunto de la División Estaciones Terrenas de la CONAE.

            El documento suscripto se enmarca en la cooperación entre la agencia espacial noruega NSC (Norwegian Space Centre) y la CONAE en áreas como operación de Estaciones Terrenas, uso de datos de la misión satelital argentina SAOCOM para distintas aplicaciones y establecimiento de capacidades/sistemas de Estaciones Terrenas en sitios de la contraparte, entre otras áreas de interés.

            NSC y CONAE designaron a KSAT AS y VENG SA para la implementación de este acuerdo que permitirá la instalación de una antena noruega en el predio de la futura Estación Terrena de CONAE en Tierra del Fuego, Argentina, y el uso de los servicios de la estación terrena noruega ubicada en Svalvard, para dar apoyo a los satélites argentinos SAOCOM 1A y 1B, que serán puestos en órbita en 2017 y 2018 respectivamente.

            Fuente: Comisión Nacional de Actividades Espaciales - 2016
            "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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            • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

              Hola Drago. Será parecida a la Estación china acordada también con la CONAE ?

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              • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                No soy Drago pero igual respondo.
                Si te referís a la antena China en Bajada del Agrio, entonces no lo creo. Esa antena es de Espacio Profundo. En general, para el control y operación de satélites no se necesita una antena de ese tamaño y características.
                Saludos.

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                • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                  Estudiarán la basura espacial y los asteroides desde Salta



                  Se ubicará un observatorio de al menos cuatro telescopios en el cerro Macón, a 4650 metros de altura, para vigilar la basura espacial y los objetos potencialmente peligrosos contra la Tierra, como los asteroides. Comenzará a funcionar a partir de 2017.

                  Estos centinelas estarán ubicados en un sitio que es ideal para el desarrollo de la astronomía. Funcionarán de manera automática y cambiarán rápidamente su direccionamiento para seguir a los objetos que se desplacen por el cielo. De esta manera, Argentina se incorporará al proyecto International Scientific Optical Network (ISON) y podrá acceder a los datos ofrecidos por toda la red de telescopios dispuestos en distintas partes del mundo.

                  El coordinador de este proyecto por parte la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), Stanislav Makarchuk, comentó a la Agencia CTyS-UNLaM que “el proyecto ISON es financiado por la Academia de Ciencias de Rusia, en tanto que, para la ubicación del Observatorio en Argentina, además de la CONAE, participa el CONICET, el Instituto de Astronomía Teórica y Experimental de la Universidad de Córdoba (IATE) y la provincia de Salta”.

                  “Cuando culmine la temporada de invierno, iremos al cerro Macón para dejar todo listo para la instalación de los dos primeros telescopios de ISON”, contó el director del Observatorio Astronómico de Córdoba, Diego García Lambas. Y adelantó: “Si todo se da según prevemos, ambos comenzarán a funcionar en abril de 2017 y, ese mismo año, estaríamos ubicando otros dos telescopios más”.

                  Ya ha llegado una cúpula desde Rusia, que ahora está ubicada en el pueblo salteño de Tolar Grande. “Debemos realizar unas obras en el sitio y definir la provisión eléctrica antes de trasladarla al Macón”, especificó García Lambas.



                  Una vez que el observatorio comience a funcionar, Argentina quedará incorporada a la red global para el seguimiento de asteroides y el monitoreo de la chatarra espacial. Stanislav Makarchuk aseveró que “es muy importante el monitoreo de la basura espacial, porque el país pondrá más satélites en órbita en los años futuros, y, por el hecho de alojar este observatorio en Salta, podremos acceder a la base de datos globales de ISON que se recopilan desde distintas partes del mundo”.

                  El observatorio quedará ubicado en un sitio que es extraordinario para el desarrollo de la astronomía, por poseer una calidad excelente del cielo que permitirá detectar con mayor precisión todos los objetos ubicados a distintas órbitas.

                  Tan buena es la calidad de este sitio que allí, en pocos meses, comenzarán a funcionar dos proyectos astronómicos internacionales más: ABRAS y TOROS. Además, también en la provincia de Salta, en proximidades a San Antonio de los Cobres, se establecerá la primera antena del proyecto internacional LLAMA, el cual permitirá mejorar la calidad de las investigaciones en radioastronomía a nivel mundial (ver artículos relacionados).

                  La ubicación y el tamaño de los telescopios



                  El observatorio de ISON quedará ubicado a 177 metros de donde ya está edificada la torre y la cúpula del proyecto ABRAS. Cuando el observatorio esté finalizado, en total, quedarán asentadas tres cúpulas sobre una platea de cemento, las cuales estarán alineadas y separadas a unos cuatro metros de distancia entre sí.

                  En una de las cúpulas, irá un telescopio binocular y, en las otras dos, irán telescopios de un solo tubo (ver galería de imágenes). “Los telescopios tendrán distintos tamaños y distintos objetivos”, indicó García Lambas.

                  Los más pequeños -de 25 centímetros de diámetro- estarán destinados a estudiar objetos que se desplazan a gran velocidad, como lo es la basura espacial; en tanto, los telescopios más grandes -de 60 centímetros de diámetro- estudiarán objetos con un desplazamiento aparentemente no tan veloz, como son los asteroides cercanos a la Tierra.

                  La Academia de Ciencias de Rusia financiará el costo de los telescopios y demás instrumentos, en tanto que Argentina cubrirá los gastos de infraestructura.

                  “Al tener tres proyectos astronómicos en el sitio, se abarata la logística de instalación, porque se hará un parque de energía solar y la mayor parte del gasto será común, más allá de que ABRAS, TOROS e ISON tendrán sus propios paneles solares y su propio instrumental para la provisión de energía”, agregó el director del OAC.

                  Dificultad para determinar la órbita de la chatarra espacial



                  La basura espacial tiene un movimiento aparentemente muy rápido en el cielo, por lo cual se precisa de telescopios que lo detecten con rapidez y puedan girar con velocidad para seguirlos. “Esta condición de poder moverse con rapidez lo tienen, sobre todo, los telescopios más pequeños, por lo cual son considerados técnicamente de montura rápida”, explicó Lambas.

                  En general, lo que hacen los telescopios es seguir la rotación de la Tierra. Pero no es tan sencillo determinar la órbita de estos desechos que han quedado en el espacio, porque los objetos son detectados cuando se refleja en ellos un brillo que puede ser muy variable según la posición que tenga el objeto respecto a la fuente de luz.

                  “Como puede haber grandes variaciones en el brillo, los telescopios deben tratar de captar la mayor parte de tiempo al objeto para poder calcular su órbita”, relató el astrónomo del OAC. Este observatorio vigilará una porción de cielo bastante amplia, al cubrir gran parte del territorio argentino y de varios países limítrofes.

                  Fuente: Agencia CTyS-UNLaM
                  "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                  • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                    El link de la nota en Argentina en el espacio; Argentina en el Espacio: Argentina y México acuerdan colaboración en materia espacial

                    sábado, 30 de julio de 2016

                    Argentina y México acuerdan colaboración en materia espacial
                    Sigue a continuación una noticia publicada ayer (29/7) en el portal web del Ministerios de Ciencia, Tecnología en Innovación Productiva (MINCYT), destacando la firma de un acuerdo entre Argentina y México tendiente a profundizar la colaboración en el área de investigación espacial.

                    ARGENTINA Y MÉXICO FORTALECEN LAZOS DE COOPERACIÓN EN MATERIA CIENTÍFICA

                    El ministro de Ciencia, Lino Barañao, firmó hoy junto al titular de la Agencia Espacial Mexicana un acuerdo que profundiza la colaboración entre ambos países en el área de investigación espacial con fines pacíficos.

                    En el marco de la visita del presidente de México, Enrique Peña Nieto, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Dr. Lino Barañao, en su carácter de presidente del Directorio de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), rubricó este mediodía en Casa de Gobierno un Acuerdo Marco junto al director de la Agencia Espacial Mexicana de los Estados Unidos Mexicanos (AEM), Dr. Francisco Mendieta Jiménez. La firma se produjo luego de la reunión que el mandatario mexicano mantuvo con el presidente de la Nación, Mauricio Macri, y que se materializó la firma de 17 convenios que profundizan el vínculo bilateral en distintas áreas.

                    Puntualmente, el Acuerdo Marco sellado entre las autoridades plantea como principales objetivos profundizar los lazos existentes entre ambos países al promover la creación de nuevos mecanismos que permitan la convergencia de intereses comunes y el apoyo al intercambio entre grupos de investigación argentinos y mexicanos. Entre las modalidades de cooperación dispuestas se destaca la investigación y aplicaciones de la observación de la Tierra, en particular el uso de los datos obtenidos a través de teledetección para el manejo de desastres; y el uso de tecnologías espaciales para la vigilancia y conservación del medio ambiente y gestión de recursos naturales, entre otras.

                    La principal meta de este cronograma de acción conjunta es preparar el escenario en forma coordinada en Argentina y México para lograr actividades que incentiven un mayor desarrollo de la cooperación en materia de investigación científica y tecnológica, así como la formación de recursos humanos a través de intercambio de buenas prácticas y celebración conjunta de talleres, seminarios y simposios, entre otras actividades.

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                    • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                      El link de la nota; Argentina en el Espacio: Órbitas dispersas en América Latina

                      viernes, 29 de julio de 2016

                      Órbitas dispersas en América Latina
                      Sigue a continuación una nota publicada hoy en el portal TODOCIENCIA, analizando el desarrollo dispar de las políticas en materia satelital en América Latina.

                      LAS ÓRBITAS DISPERSAS DE AMÉRICA LATINA

                      En el sector satelital se replicaron las dificultades para la integración y la dependencia tecnológica latinoamericanas. Por qué la Argentina fue la excepción. La incertidumbre frente a las políticas actuales.

                      A pesar de que el discurso favorable a la integración latinoamericana está presente en casi todo el espectro social, la realidad es que la verdadera articulación entre las naciones del subcontinente es mucho más declamada que realizada, y esto es así incluso entre los países cuyos gobiernos levantaron con mayor entusiasmo las banderas de la Patria Grande. La industria satelital regional ha sido un caso paradigmático de esta dinámica.

                      “La región tuvo un despegue bastante importante en el tema, pero hay mucha desconexión en los temas satelitales regionales y los avances en ellos están vinculados a temas coyunturales”, sostiene Guillermo Rus, exvicepresidente de ARSAT y actual director del portal de noticias Latam Satelital.

                      Según Rus, “en el caso de ARSAT se avanzó porque se perdían las órbitas por desinversión del licenciatario, no fue algo planificado de antemano. En Venezuela, la idea de tener satélites propios surgió tras el golpe de Estado de 2002, cuando les cortaron las comunicaciones. En América Latina hay historias y capacidades diferentes, lo que dificulta el trabajo conjunto. Faltan capacidades técnicas, políticas e institucionales. Algunos están más desarrollados que otros, pero a todos les falta consolidarse y las urgencias por resolver algunos problemas no permiten las condiciones para planificar estos desarrollos”.

                      La ola satelital latinoamericana

                      En América Latina se ensayó el diseño y construcción de satélites desde la década de los 90, pero en la mayor parte de los casos se trató de experiencias experimentales o académicas con pequeños satélites (menos de 100 kilos). Durante esos años, algunos países de la región colocaron satélites mayores en órbita, como México con los geoestacionarios Solidaridad I (2.776 kilos, lanzado en 1993) y Solidaridad II (1.674 kilos, puesto en órbita en 1994). Brasil lo hizo con el CBERS-1 (1.450 kilos, heliosincrónico y lanzado en 1999). En ambos casos, el desarrollo y la fabricación se encargó a empresas extranjeras: México a la estadounidense Hughes y Brasil a la Academia China de Tecnología Espacial. Por entonces, la Argentina fue el país latinoamericano que más lejos llegó en el desarrollo y fabricación de satélites propios de más de 100 kilos, con el SAC-B (191 kilos), un satélite para observación lanzado en 1996.

                      Con el inicio del siglo XXI creció el interés de los países latinoamericanos por contar con satélites propios y también la importancia, complejidad y magnitud de los aparatos puestos en órbita. Sin embargo, las estrategias para lograrlo fueron muy dispares. De los 35 satélites de más de 100 kilos adquiridos por los países latinoamericanos, o por empresas pertenecientes a ellos, desde el año 2000 hasta la fecha, únicamente cuatro fueron desarrollados y fabricados por el país al que pertenecen y todos ellos son argentinos. El dato revela cómo América Latina, salvo en el caso de la Argentina, reprodujo en el sector satelital la dinámica de ser consumidores y no productores de tecnología. El consumo de soluciones basadas en el empleo intensivo de conocimiento y la incapacidad para apropiarse de ese know-how es uno de los rasgos distintivos de la dependencia y el atraso.



                      De cara al futuro, la disparidad de visiones y proyectos entre los países latinoamericanos, en lo que se refiere a satélites mayores, continúa siendo considerable. Colombia no cree necesario contar, por el momento, con un satélite propio aunque en su territorio ha nacido la empresa privada Sequoia Space, que diseña y fabrica artefactos pequeños (de 1,3 a 16 kilos). En Venezuela, la compra de satélites a China incluyó la instalación de una fábrica para hacerlos allí, pero siempre con tecnología extranjera. Perú está realizando una fuerte apuesta a los satélites de observación de la Tierra de alta resolución con el PerúSat-1, cuya fabricación encargó a la empresa europea Airbus Defence and Space. El enfoque chileno es similar al peruano: se ha orientado hacia satélites observacionales comprados en el exterior. Brasil buscó contar con operadores privados, salvo un proyecto nacido tras las escuchas a Dilma Roussef por parte del Gobierno estadounidense y que está orientado a comunicaciones seguras en el ámbito militar, el SGDC, en producción por parte del consorcio franco-italiano Thales Alenia Space.

                      Sin embargo, Brasil sí ha incursionado en un desarrollo nacional con el satélite de observación de la Tierra Amazonia-1, un artefacto que será lanzado en 2017 y que contará con una resolución multiespectral de 20 metros. Venezuela y Bolivia han preferido enfocarse en satélites de comunicaciones, pero siempre adquiridos en el exterior. Actualmente, Bolivia está trabajando en un satélite de observación de la Tierra en base a radar para lo cual, una vez más, apelará a las capacidades tecnológicas de empresas del exterior.

                      En ninguno de los casos mencionados fue posible acordar programas conjuntos a nivel regional que permitieran aprovechar las sinergias entre los países y las capacidades de desarrollo ya alcanzadas por la Argentina y otras naciones latinoamericanas. Rus destaca el hecho de que el punto de partida de cada país fue muy diferente en el tema satelital. La Argentina contaba con un “pequeño gran delta” de ventaja: INVAP, una empresa que rápidamente asumió la tarea de desarrollar tecnología propia en el área satelital, capacidad ausente en otros países de la región.

                      La singularidad argentina

                      Un informe de la consultora francesa Euroconsult (“SatellitesBuilt & Launched 2013”) calculaba los ingresos mundiales por ventas de desarrollos y construcción de satélites geoestacionarios en 30.838 millones de dólares para el período 2004-2012, sin incluir los ingresos por la comercialización de los servicios que esas plataformas ofrecen posteriormente.

                      Es precisamente en el desarrollo y producción de este tipo de satélites en lo que la Argentina es más fuerte, aunque todavía no alcanzó los niveles de competitividad que poseen los principales fabricantes del mundo. La forma de medir la capacidad de estas plataformas es ver la relación entre el peso y la potencia útil. Los ARSAT 1 y 2 poseen 3 Kw de potencia y un peso de 3 toneladas, lo que da una relación 1/1. Los constructores líderes a nivel mundial están manejando una relación peso/potencia de 1 a 3 (3 Kw por cada tonelada), lo que permite abaratar costos por reducción de peso o incremento de servicios.

                      El plan para que la Argentina se transforme en un actor internacional en el segmento de las plataformas geoestacionarias de telecomunicaciones se plasmó en la Ley N° 27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital sancionada el año pasado. El programa de trabajo contenido en su anexo incluye el desarrollo y la producción de ocho satélites más, cuatro de ellos con propulsión híbrida (química y eléctrica) y dos completamente eléctricos para sustituir en un futuro a los ARSAT 1 y 2. La propulsión eléctrica permite reducir de manera considerable el peso de estos artefactos. También se prevé un esquema progresivo de nacionalización de la producción de componentes basado en la conjunción de dos variables: la incidencia en el costo del satélite y la complejidad para su nacionalización.

                      Entre los subsistemas seleccionados para esto último se encuentran: las computadoras, los paneles solares, el cuerpo central, las baterías, los equipos de comunicaciones y la propulsión. En el caso de las computadoras, parte de las mismas se diseñan y producen en el país, e INVAP ya ha logrado una exportación para la industria aeronáutica brasileña. Los avances argentinos en el sector han comenzado a llegar incluso al sector privado, en el que surgió una empresa como Satellogic, dedicada al diseño y fabricación de pequeños satélites.

                      Oportunidades y regresiones



                      Rus señala que América Latina y el Sudeste Asiático son dos de las regiones del planeta donde más fuertemente planean crecer los grandes operadores satelitales y donde, además, surgen nuevos actores. En estas regiones, muchos países están creando sus operadores satelitales, y los grandes fabricantes no siempre pueden proveerles las plataformas que necesitan porque tienen sus capacidades productivas colmadas. Esto genera una gran oportunidad para una nación emergente en la industria satelital como la Argentina, que difícilmente va a venderle uno de estos aparatos a un país más desarrollado, pero que sí puede ingresar en estos mercados. Además, los grandes operadores privados suelen encargar la construcción de sus satélites a diferentes fabricantes para diversificar proveedores o ensayar nuevas tecnologías. América Latina es de por sí un mercado lo suficientemente grande para ser atractivo. Mucho más aún si a la venta del diseño y fabricación de plataformas satelitales se le suma su operación, como hace ARSAT.

                      El reciente cambio de política respecto de ARSAT, impulsada por el ministro de Comunicaciones de la Nación, Oscar Aguad, y su yerno y actual presidente de la empresa, Rodrigo de Loredo, abrió un interrogante sobre el futuro. Las declaraciones con respecto a que no se competirá más con el sector privado y la suspensión de la producción del ARSAT 3 parecerían apuntar a poner coto a la singularidad argentina.

                      Comentario


                      • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                        Miguel San Martín y la conexión con el futuro



                        Formó parte de Curiosity, la misión que hizo pie en Marte, y ahora de un equipo que planea llegar a Júpiter. El ingeniero argentino que trabaja hace 31 años en la NASA cuenta su historia y habla de los próximos desafíos

                        Camina por lo que fue su barrio, a pocas cuadras de Arenales y Austria, donde Miguel Alejandro San Martín vivió con sus padres, sus tres hermanos y su hermana hasta cumplir los 18 años. Él era el menor. Se recibió en un colegio industrial y estaba decidido a migrar a los Estados Unidos, con la ambición de llegar al espacio y formar parte de la NASA. Y lo logró: desde hace más de tres décadas trabaja como ingeniero espacial en ese organismo, donde formó parte, por ejemplo, de Curiosity, la misión que hizo pie en Marte. ¿Edad? Lo piensa. "57. Siempre tengo que hacer la cuenta", explica. Su esposa, Susan (58), lo acompaña en la visita. Sus dos hijas trabajan y estudian en su país de origen: Samantha (29) y Madeleine (23). A sus espaldas tiene la Biblioteca Nacional, ícono del brutalismo, que no había sido construida por Clorindo Testa cuando Miguel todavía merodeaba por estas calles. "Cuando era chico llevaba mis barcos a control remoto a la fuente que había en medio de la plaza. Sigue estando, ¿no es cierto?", pregunta mientras señala hacia Libertador. "Ahora está enrejada", aclara el fotógrafo, y aprovecha para pedirle que sonría para la cámara. Al ingeniero le cuesta, pero hace el esfuerzo. Luego atraviesa el edificio por dentro y descubre su fecha de fundación: 10 de abril de 1992. Se sorprende de que Menem lo haya inaugurado. Debajo de sus pies descansan tres millones de libros y otros tantos millones de diarios y revistas. En esos mismos cimientos yace el recuerdo del viejo Palacio Unzué, que fue entre otras cosas la antigua Residencia Presidencial de la República Argentina. Eva Perón falleció en el primer piso de la fachada que ya no existe. "Todo esto no estaba cuando me fui, pero ya había varios edificios altos", agrega, y sigue camino hacia Agüero, donde está el bar Macedonio Fernández. Allí se lleva a cabo la entrevista. La estatua de Borges pasa inadvertida entre rejas. La charla empieza por ósmosis cuando sirven el café.

                        ¿Viene seguido a la Argentina?

                        Antes del Curiosity no veníamos tanto. Estuvimos como cinco años sin volver. Nuestras hijas todavía estaban en el colegio, consumiendo capital, y yo estaba muy ocupado en el laboratorio de la NASA. Fueron años de mucho sacrificio personal, y de toda la familia, porque yo no estaba en casa día y noche. Mi récord fueron tres meses trabajando todos los días, incluidos sábado y domingo.

                        ¿Su mujer qué decía?


                        Y..., se la bancaba bien. Me apoyó siempre, sin ningún problema. Ahora por lo menos estoy en casa los fines de semana. Creo que esa etapa terminó, al menos por ahora.

                        Después de Curiosity sus compromisos en el país parecen multiplicarse, ¿no es así?

                        Eso sucedió en parte por el Social Media. Hace que se difunda que vengo al país entre un grupo de personas que me siguen por Twitter (o por LinkedIn o Facebook), y vamos a colegios, que se eligen en forma aleatoria. Los chicos están muy interesados en este tema. El caso más curioso ocurrió una semana antes de hacer este viaje. Estaba en casa escribiendo y escuchando una radio argentina y tuitié: "¿Cuántas líneas de código del Curiosity habré escrito escuchando Blue FM?". Entonces, mis seguidores me empezaron a hacer preguntas: ¿cuántas líneas de código tiene el Curiosity? ¿En qué lenguaje está escrito?, etcétera. A medida que respondía cada vez hacían más preguntas. Entonces les dije: "Che, muchachos, busquen un lugar en la Argentina y la seguimos ahí". Finalmente nos reunimos en la Facultad de Ciencias Exactas.

                        ¿Una juntada como solían hacer los antiguos griegos, en el ágora, para charlar?

                        Exactamente. A charlar. Fue interesante porque era la primera vez que no hacía una presentación. Era tipo un actor studio, que le llaman. Hubo mucha gente e hicieron muy buenas preguntas. Las nuevas generaciones están totalmente conectadas con el futuro. Es algo muy lindo para nosotros, porque vemos que los jóvenes se vienen con todo, y que de alguna manera los estamos inspirando. Tal vez esa es la parte más importante de nuestro trabajo.

                        ¿Cómo se hace efectiva esa inspiración?

                        Cuando los chicos se anotan en carreras STEM, que significa Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. Se reconoce que una sociedad moderna tiene que estar basada en estos pilares. El impacto que está teniendo la tecnología es impresionante, cambia el panorama de un país. Todos los aparatos que tenés sobre la mesa, mientras hacemos esta interview, no existían hace diez años. Punto.



                        ¿Cuántas líneas de código tiene el Curiosity, ya que lo mencionó?

                        Cinco millones de líneas de código, de las cuales dos millones están escritas a mano y tres millones son hechos por un auto-cod, que se generan automáticamente por un imput que hay que ponerle.

                        Susan habla bien el español, sin abandonar nunca la tonalidad norteamericana. Miguel por momentos olvida palabras, pero las busca en su memoria hasta que le salen. Se conforma con sinónimos. Tiene unos anteojos Gucci que no se empañan a pesar de la humedad, un aire a Carlos Bianchi y mucho cariño por Estudiantes de la Plata, el club del que es hincha. Se acerca el mediodía: el deadline de la nota. A esa hora comerá con su hermana y a las 17 partirá hacia Ezeiza para regresar a Los Ángeles, donde vive y trabaja hace 31 años. Si bien Miguel siempre está informado sobre Curiosity -nave que aterrizó en Marte el 6 de agosto de 2012-, su labor actual en la NASA está cinco años más lejos que el Planeta Rojo: en Europa, una de las lunas de Júpiter.

                        ¿A qué edad dejó la Argentina?

                        Cumplí los 19 cuando llegué a Estados Unidos, en 1978. Fui a tomar un curso de inglés para poder ingresar a la universidad. Me fui sin saber hablar mucho y sin conocer el sistema. Lo que sí, me había recibido en el Pío IX, un colegio industrial en Almagro que me había preparado muy bien. De chico me la pasaba haciendo radios y experimentos, siempre supe que quería ser ingeniero. Me acuerdo de estar viendo un despegue en un noticiero, junto con mi padre, y que le pregunté cuándo me iba a llevar a ver un cohete. Él se rio. "No, no es en este país. Queda en un lugar muy lejos de acá." Yo ya estaba en el laboratorio cuando falleció, pero lamentablemente no pudo ver mi primera misión.

                        ¿Le costó mucho el exilio y el abandono de su familia?

                        Bueno, había tenido una vida muy protegida, como era bastante común en esa época, así que el cambio, sí, fue muy abrupto. Llegué a la Universidad de Cornell, en Nueva York, sólo porque un amigo de mi padre había estudiado ahí. Es un lugar hermoso. Un campus en una montaña con pequeños arroyos; en ese sentido estaba totalmente inspirado, aunque en invierno la tasa de suicidios aumenta bastante. Carl Sagan fue profesor allí. Fue una coincidencia. El era un héroe de la juventud. Todo aquel al que le interesaba el espacio lo admiraba. Yo iba a sus clases seguido. Lo conocía por la misión Viking y por los artículos que leía, antes de la serie Cosmos. También era mi héroe.

                        ¿En Cornell también estudió Ingeniería?

                        No, porque mi primer intento para ingresar en la universidad fue fallido. Me rechazaron en Cornell. Fue medio cómico. Allá tenés que tomar un examen que se llama SAT -Scholastic Aptitude Test-, y después mandás las notas a las universidades donde querés estudiar. Se preparan y practican varios años para eso. Nuestras hijas practicaron mucho en el colegio secundario. Cuánto mejor es el score, más probabilidades de entrar en una mejor universidad. Resulta que llegué, me preguntaron por el SAT y no supe qué decir. ¿Qué es eso? "Ah, estás rejugado -me dijeron-; además, tenés que anotarte con tiempo". Me dijeron que me apareciera en lista de espera. ¿Viste cuando vas a tomar un avión y no tenés asiento, por si alguien no llega? Bueno, me puse en esa lista y lo tomé, sin prepararme

                        ¿Cómo le fue?

                        Bastante bien, pero no lo suficiente para Cornell. Me dolió mucho. Además, había aplicado sólo para estudiar ahí, y allá acostumbran aplicar en cuatro o cinco para que te acepten al menos en una. Incluso me daba la sensación de que no era ético, mirá lo desconectado que estaba con la cultura y el sistema. Pero bueno, había llegado un poco engreído, por mi educación en el industrial, y la experiencia me sirvió para adaptarme.

                        ¿Qué hizo luego?

                        Miré el mapa y descubrí que a una hora de distancia había una universidad en Siracusa. Me tomé el autobús y fui para allá, con cartas de presentación que habían escrito mis profesores del secundario y mis notas del SAT. A la semana me llegó una carta diciendo que me habían aceptado. Terminé estudiando en Siracusa y, como no hay mal que por bien no venga, allí conocí a mi mujer.

                        El fenómeno de las redes sociales transformó a Miguel en un líder de opinión a la mano. Desde su Twitter, @MigOnMars, suele responder preguntas, organizar charlas sobre el espacio cada vez que viene al país e incluso formó parte de una salida multitudinaria junto con sus seguidores. Fue en 2015. Se reunieron más de 60 personas para ir al cine a ver el estreno de Misión rescate, protagonizada por Matt Damon. El experimento resultó exitoso y la película le pareció bastante creíble. Miguel se termina su segundo café. Susan le pregunta si quiere el tercero.

                        "Fueron cuatro años en la Universidad de Siracusa. Me recibí de bachellor (lo que acá sería un título de ingeniero electrónico) con la nota máxima, y con ese puntaje pude aplicar a varias universidades. Entre ellas me aceptaron en el Massachusetts Institute Technology (MIT). Fue muy importante, porque ahí la NASA manda a reclutar gente. Como estaban interesados en mí, fui a California a una entrevista, en 1985. Después de conocer el JPL [Jet Propulsion Laboratory], me ofrecieron un trabajo como miembro del equipo de navegación del Magellan, una misión a Venus que se estaba planeando. Y así entré, hace 31 años. Hasta hoy es el único trabajo que he tenido."

                        ¿En qué está trabajando actualmente?

                        Bueno, después del aterrizaje del Curiosity mis responsabilidades con el tema terminaron abruptamente. Es una de las cosas raras de este trabajo: estás a mil y de repente se termina. En este momento, el Curiosity se está acercando cada vez más al Monte Sharp, que es una montaña de cinco kilómetros de altura donde están todas las capas sedimentarias que se acumularon a través de los años, y donde se encontró evidencia de agua, de hace miles de millones de años, y otros elementos básicos de la vida que indican que en su pasado fue un lugar habitable. Ahora se sigue investigando para comprobarlo aún más. En 2020 va a despegar una nave gemela del Curiosity, con mejores instrumentos, para hacer la próxima tanda de experimentos. Va a tomar muestras para que otra nave espacial la traiga de vuelta a la tierra y acá se investiguen los elementos con mejores herramientas. Serían tres misiones.



                        ¿Qué va a llevar ese vehículo?

                        Entre otras cosas, un laboratorio chiquito que transforma el dióxido de carbono en oxígeno, tanto para respirar como para generar combustible. Algo así aparece en la película Misión rescate. Eso sería una inversión a largo plazo.

                        ¿Perjudica a la NASA la competencia privada que surgió en los últimos años?


                        No lo llamaría competencia privada, al contrario, es una colaboración que siempre existió. No todas las naves espaciales son fabricadas en la NASA. Si bien el Curiosity lo fue, hay muchos cohetes hechos en otro lado. Claro que los costos son altísimos. Elon Musk, que es un nuevo Steve Jobs, quiere romper con eso. En la cohetería sería un Henry Ford, porque está tratando de abaratar el costo del lanzamiento. Una vez que pase eso, podés invertir más plata en las misiones. Es una colaboración. La NASA puso una licitación para que la industria privada abastezca a la estación espacial con cargas y astronautas.

                        ¿Sigue en pie la misión a la luna de Júpiter?

                        Sí, estamos estudiando mandar un módulo de descenso a Europa, una luna de Júpiter de mucho interés desde el punto de vista de la astrobiología. Tiene océanos de agua líquida bajo una capa de hielo. Y lo más interesante es que los científicos creen que debajo de esa capa hay rocas. Eso es importante porque la roca proveería los componentes necesarios para la vida. También saben que hay compuestos orgánicos.

                        ¿Su misión es hacer aterrizar el módulo?

                        Claro. Estamos diseñando un sistema totalmente diferente al Curiosity. El desafío es que todavía no sabemos cómo es la superficie terrestre. Tenemos muy pocas fotos de Europa. Lo poco que sabemos y que podemos extrapolar es que el lugar puede ser horrible, incluso pueden haber estalactitas en el suelo. Sería peligroso. Por eso estamos tratando de crear un tren de aterrizaje especial. Otro desafío es que hay una alta radiación, porque el campo magnético de Júpiter atrapa todos los iones que vienen del Sol y de Aion, que es una de las lunas que genera radiación. Así que todo tiene que estar blindado para que no se dañen los instrumentos, que se cocinarían. Además, como no hay atmósfera, no podés utilizarla para frenar, con lo cual hay que llevar una cantidad de combustible infernal.

                        ¿Estamos más cerca de colonizar el espacio?

                        Hablemos primero de poner un ser humano en Marte, que es mucho más difícil que en la Luna. A la Luna ibas en una semana, en un solo cohete; mandabas a dos tipos, ponían la banderita y volvían. A Marte, lo equivalente de eso es mucho más difícil. El vuelo duraría ocho meses (a Europa 5 o 6 años, dependiendo de la nave) y se correría el peligro de sufrir una explosión solar que aumente la radiación. Y después hay que aterrizar. El Curiosity pesa una tonelada. Para bajar a un ser humano tenés que pensar en una nave de 30 a 50 toneladas, y después traerlo de vuelta. La buena noticia es que estamos haciendo los cohetes, y que la industria privada -como el caso de Elon Musk-, puede bajar el costo de lanzamiento. Esa es la esperanza. Yo no me permito soñar más para adelante. Me gusta trabajar en las cosas que se pueden hacer ahora, que me dejen las manos engrasadas.

                        ¿Cómo está la Argentina en materia espacial?

                        Tiene capacidad para hacer todo este tipo de cosas. Tal vez no tiene el número, porque la población es más pequeña, pero la capacitación es suficiente. Si se decidiera, creo que la Argentina podría poner una nave a orbitar Marte. El Arsat, por ejemplo.

                        ¿Le gustaría ser convocado para trabajar acá?

                        Sí, obviamente. Sería lindo poder contribuir con el país que me dio tanto. La Argentina me preparó para cumplir el sueño de trabajar en la NASA. Soy muy agradecido y afortunado de haber nacido en este lugar. Muchos que están acá no se dan cuenta de eso.

                        Fuente: Miguel San Martín y la conexión con el futuro - 07.08.2016 - LA NACION  
                        "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                        • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                          Yamila Miguel, la argentina de 34 años que triunfa en la NASA



                          Es Doctora en Astronomía de la Universidad Nacional de La Plata; trabaja en la misión de Juno a Júpiter; en una entrevista con LA NACION, habla de sus proyectos y sus sueños

                          ando era chica, Yamila Miguel le mandaba cartas a la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio ( NASA), y recibía como respuesta fotos del espacio que le enviaban desde el departamento de divulgación. De adolescente, le encantaba que la lleven al Planetario, y recuerda que uno de sus mejores regalos fue cuando sus papás le dieron un telescopio. Hoy, casi 30 años después, es la encargada de generar todo ese conocimiento que a los más chicos les apasiona. Como becaria del Observatorio de la Costa Azul de Francia, trabaja para la NASA en la misión de Juno a Júpiter.


                          En una charla con LA NACION, la joven nacida en Banfield cuenta cómo llega a la NASA luego de haberse formado como licenciada y doctora en Astronomía de la Universidad Nacional de La Plata.

                          ¿Cómo llegaste a la NASA?

                          Estudié en Argentina y después hice un pos doctorado en Alemania sobre atmósferas de exo planetas. Luego, me fui a Francia para seguir trabajando sobre este tema. Con un profesor, me presenté para una beca en el Observatorio de la Costa Azul, la gané y empecé a trabajar para la misión de la sonda a Júpiter.

                          ¿Cuál fue tu primera impresión al viajar a la sede de Estados Unidos?

                          Mi trabajo es en Francia, pero cada tanto viajamos para juntarnos con todos los científicos de la misión. Era la primera vez que iba, es toda una experiencia para mí que soy astrónoma. La NASA tiene diferentes sedes, yo estoy en el Jet Propulsory Laboratory, que está en Pasadena, Los Ángeles. Acá no es donde lanzan las misiones. Primero me sorprendió toda la cuestión de la seguridad. Casi un mes antes de ir tuve que mandarles el pasaporte escaneado y decenas de mails.

                          Otra de las cosas que me llamó la atención es que están muy preparados sobre todo lo que es divulgación científica, que en otros lugares no es tan común. Porque la gente pone plata de sus impuestos, entonces quiere saber qué se hace con la inversión espacial.

                          ¿Cuál es su rol en la misión espacial a Juno?

                          Hago modelos de atmósferas de exoplanetas en la computadora para observar el espacio. Luego, trato de explicar esos modelos para ver qué información nos da la atmósfera sobre un planeta. El interior de una atmósfera te da la información de la evolución y la formación de un suelo rocoso.

                          Hoy en día, estamos esperando los datos de la senda Juno para hacer los modelos del interior de Júpiter. Estoy interesada en la gravedad del planeta y en la cantidad de agua que hay en la atmósfera. Con eso podemos hacer los modelos del interior. Los datos que yo voy a usar recién llegan en noviembre.

                          ¿Qué sentiste cuándo llegó la sonda a una de las órbitas de Júpiter?
                          Estuvo buenísimo, fue surreal. Tienen todo muy preparado, éramos un montón de personas. Nos juntamos a sacarnos fotos, ahí conocí a los ingenieros que construyeron todo. No sólo los que hacemos la ciencia. Además, el día de la inserción era para nosotros y para nuestra familia. Fui con Andy, mi marido. Había una sala especial en la que mirábamos en directo lo que pasaba en la toma de decisiones.

                          Fue todo muy extraño, había como una organización paralela, mails, tuvimos que ir con anticipación, visita guiada, todo estuvo muy preparado. Había un científico que estaba explicando cosas a todos los miembros de la familia. Algo como más privado.

                          ¿En qué nos cambia conocer mejor el interior de Júpiter?

                          Nosotros vivimos con un montón de cosas astronómicas y no nos damos cuenta. Las estaciones del año o la forma de medir el tiempo. Son tan evidentes que no relacionamos de dónde vienen. No vemos el uso ahora mismo, porque muchas veces son más a largo plazo. Yo quiero saber las consecuencias para la propia historia de nuestro planeta. Por ejemplo, en la Tierra hay agua por los movimientos que hizo Júpiter en su formación. Conocer otros planetas nos ayuda a entender nuestro lugar en el universo. Entender otros sistemas que podrían llegar a tener lugares habitables.

                          ¿Qué les diría a los chicos que quieren estudiar ciencia?

                          Les diría que los científicos somos gente normal. Muchas veces la gente tiene esa imagen. Cuando cuanto lo que hago, no se lo esperan, no caigo en el estereotipo. No piensen que somos bichos raros. Tenemos nuestros amigos, sobrinos, tengo un marido, salimos a tomar cerveza para celebrar, hago ejercicio, corro triatlones, tengo mi vida paralela.

                          Me gustó la serie Cosmos, pero tampoco quiero todo el tiempo estar viendo cosas del universo. Andrés, mi marido, es fanático de la astronomía y le encanta. El quiere mirar documentales o telescopios, pero a mí ya me aburre un poco, porque es mi trabajo. Ya no miro tanto el telescopio como antes. Trato de buscar un hobbie que me despeje la mente.

                          ¿Cuál es tu sueño?

                          En ciencia es complicado conseguir una buena posición. Para llevar a cabo un proyecto, lo que más se tarda es en conseguir recursos y dinero. Mi sueño sería que toda esa parte fuese más sencilla, para poder llevar adelante las investigaciones, teniendo más en cuenta el aspecto científico que el monetario.

                          Fuente: Yamila Miguel, la argentina de 34 años que triunfa en la NASA - 17.08.2016 - LA NACION  
                          "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                          • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                            Astrónomos franceses buscan instalar un nuevo observatorio astronómico en la Puna



                            Científicos franceses del Proyecto QUBIC, participaron de un encuentro para evaluar la posible instalación de un nuevo observatorio en la Puna Salteña aprovechando las instalaciones del Proyecto LLAMA.

                            La Ministra de Educación, Ciencia y Tecnología Analía Berruezo, junto a la Secretaria de Ciencia y Tecnología, María Soledad Vicente, recibieron a los investigadores franceses, Jean Christophe Hamilton y Sotiris Loucatos, para evaluar la factibilidad de instalar, en las inmediaciones del radiotelescopio LLAMA, un sistema complementario de radioantenas.

                            Se trata de QUBIC (Q&U Bolometric Interferometer for Cosmology) un proyecto novedoso y único a nivel mundial, realizado de manera colaborativa por instituciones en Francia, Italia, Reino Unido y Estados Unidos, que permitirá estudiar el “momento cero” del universo, es decir sus condiciones iniciales. Esta tecnología óptica mejorará la sensibilidad, precisión y control de la observación permitiendo grandes avances en el estudio de la teoría del Big Bang.

                            Aprovechando la infraestructura del Proyecto LLAMA (Large Latin American Millimeter Array), ubicado en Alto Chorrillos (cerca de San Antonio de los Cobres, 4800 MSNM), se espera poder instalar el primer módulo de observación.

                            Representa una gran oportunidad para la comunidad científica que podrá valerse de las instalaciones y servicios del radiotelescopio LLAMA, lo que además posibilitaría una estrecha colaboración entre ambos proyectos.

                            Participaron también del encuentro Beatriz García, de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), José Germán Viramonte, investigador superior del CONICET y coordinador del proyecto LLAMA en Salta, Clementina Medina del Instituto Argentino de Radioastronomia (IAR) y Carlos Peralta de la Fundación Capacitar.

                            Desarrollo del Proyecto LLAMA

                            El proyecto LLAMA (Long Latin American Millimeter Array) es una iniciativa conjunta de radioastronómos argentinos y brasileños y consiste en la instalación de una antena de 12 metros de diámetro, para uso astronómico. El mismo estará instalado en Alto Chorrillos, en un espacio de 400 hectáreas reservadas para tal emprendimiento.

                            Actualmente, LLAMA ya se encuentra en la fase de armado, habiendo arrivado a San Antonio de los Cobres la base de anclaje para la antena, una plataforma de un peso cercano a las 3 toneladas y casi 5 metros de largo. Se considera que a principios del año próximo arribará el resto de la base, cuyo peso total aproximado es de 130 toneladas.

                            Se estima que a fines de 2016 estará emplazada la antena y concluidas las obras mencionadas, calculándose que comenzará a operar en 2017.

                            Fuete: Astrónomos franceses buscan instalar un nuevo observatorio astronómico en la Puna
                            "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                            • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                              Hallan el segundo meteorito más grande del mundo en Chaco



                              El cuerpo celeste pesa 30.800 kilos. El descubrimiento se produjo en la zona denominada Campo del Cielo

                              Un meteorito que según el primer pesaje superaría las 30 toneladas, lo que lo ubica como el segundo más grande del mundo, fue encontrado el sábado por un equipo de exploradores de la Asociación de Astronomía del Chaco en cercanía de la localidad de Gancedo, en el sudoeste chaqueño.

                              En diálogo con Télam, Mario Vesconi, presidente de la Asociación de Astronomía del Chaco, detalló que el hallazgo fue una gran sorpresa "porque si bien sabemos detrás de los que estamos y de lo que se trata nuestra investigación, lo que nos sorprende es el tamaño y pesaje del mismo”.

                              Explicó que el cuerpo celeste hallado, según los primeros estudios, pesa 30.800 kilos y que se aprovecharon los equipos de extracción para realizar un nuevo pesaje sobre otro meteorito descubierto con anterioridad, El Chaco, que arrojó un peso de 28.840 kilos.

                              El hallazgo se produjo en la zona denominada Campo del Cielo, jurisdicción del municipio de Gancedo, donde hace aproximadamente 4000 años impactó una lluvia de meteoritos metálicos.

                              "Fue una gran sorpresa también el tema del pesaje porque pudimos cotejar el peso con el otro gran meteorito hallado en la provincia, llamado El Chaco, porque si bien esperábamos pesos superiores a los que veníamos registrando, no esperábamos que superara las 30 toneladas”, dijo Vesconi.

                              Al respecto dijo que al pesaje "lo vamos a realizar nuevamente porque más allá de la confianza que tenemos de la doble balanza y de las varias lecturas que hicimos, producto de la sorpresa del pesaje, es algo que queremos volver a cotejar”. Vesconi resaltó el trabajo realizado ya que es la primera vez que un hallazgo de esta magnitud se da gracias a los estudios preliminares de un equipo completamente chaqueño.

                              "Esos estudios determinaron que la zona de trabajo iba a ser dificultosa, porque tiene la forma de un cuenco e íbamos a tener agua superficial debido a napas muy cercanas”, explicó el presidente de la Asociación de Astronomía.

                              Mencionó que cuando la maquina empezó a limpiar este nuevo cráter sobre el cual se estaba trabajando para ver el tamaño completo del meteorito, hubo preocupación por parte del equipo debido a que el agua empezó a brotar.

                              "Teníamos un fragmento que se nos estaba inundando por lo que resultó fundamental el aporte del municipio de Gancedo que nos facilitó las maquinas para que podamos continuar con la excavación”, aseveró el investigador.

                              Como consecuencia de esto mencionó que el grupo chico que en ese momento estaba trabajando decidió bautizarlo con el nombre de la localidad.

                              Al ser consultado sobre si este meteorito se podría tratar del denominado Mesón de Fierro del que hablan diferentes crónicas, Vesconi aseguró que no, debido a que según se detalla sería de un peso menor y tendría otra forma.

                              "Lo que lo hace atractivo al Mesón, según mencionan las crónicas que hablan de él, es su forma y la historia ya que lo envuelve de diferentes leyendas de los pueblos originarios y varias expediciones de españoles que a 80 años del descubrimiento de América salieron a su búsqueda”, dijo.

                              Con este descubrimiento el Chaco pasa a tener los dos meteoritos más grandes del mundo por debajo del Hoba, hallado en Namibia, que supera las 66 toneladas.

                              Fuente: Hallan el segundo meteorito m?s grande del mundo en Chaco - El Intransigente
                              "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                              • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                                "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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