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Noticias Aeroespaciales Argentinas

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  • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

    Arrancó la VIII Olimpíada Latinoamericana de Astronomía y Astronáutica.(OLAA2016)



    OLAA 2016 se lleva a cabo entre el 3 y el 8 de octubre en la provincia de Córdoba, en la República Argentina. El evento regional incluye diversas pruebas prácticas y teóricas, tanto en disciplinas individuales como grupales. Participan más de 40 jóvenes de países de la región.

    Matemática, Astronomía, Física, son algunas de las disciplinas que componen esta competencia, en el marco de la cual los más de 40 participantes tendrán que sortear las pruebas a fin de obtener la medalla de oro en las distintas áreas.

    El evento busca fomentar el estudio de la astronomía y de las ciencias afines, el intercambio de actividades, el espíritu de convivencia pacífica entre los participantes, más allá del premio.

    La apertura de la Octava Olimpíada Latinoamericana de Astronomía y Astronáutica (OLAA 2016) se llevó a cabo el 3 de octubre. El acto estuvo encabezado por la presidenta de esta edición de las olimpíadas, Mónica Oddone, Martín Leiva coordinador general, Nesvit Castellanos, Vice decana de Famaf y Diego García Lambas, Director del Observatorio Astronómico Córdoba, sede del evento.

    El próximo viernes 8 de Octubre, luego de haber participado de las olimpiadas durante toda la semana en la ciudad de Embalse, se realizará el acto de cierre en el Auditorio Mirta Mosconi del OAC. En esa oportunidad se harán entrega de las medallas y menciones correspondientes.

    La edición 2016 de la Olimpíada se desarrolla en el Observatorio Astronómico de Córdoba, en la Estación Astrofísica de Bosque Alegre y principalmente en la ciudad de Embalse de la provincia de Córdoba. Participan más de 40 estudiantes entre 15 y 18 años provenientes de 9 países Latinoamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú y Uruguay y docentes/observadores de Panamá y Ecuador.



    Acerca de OLAA

    La Olimpíada Latinoamericana de Astronomía y Astronáutica fue fundada el 20 de octubre de 2008 en la Facultad de Ciencias, Montevideo, con la presencia de delegados de Brasil, Colombia, Chile, México, Paraguay y Uruguay. Luego de la tercera edición se sumó Argentina como país integrante de estas olimpíadas.

    La OLAA es un evento académico y científico alrededor de la Astronomía y ciencias afines, en el que se reúnen aproximadamente 10 países latinoamericanos, para compartir conocimientos, generar vínculos de comunicación y colaboración, conocer e intercambiar experiencias educativas de práctica docente y promover el desarrollo de competencias científicas.

    De un modo general, las pruebas de la Olimpíada Latinoamericana de Astronomía y Astronáutica califican a los estudiantes, entre otras, en las siguientes habilidades y destrezas:

    Manejo y dominio de telescopios.
    Habilidad con la lectura y manipulación de datos, tablas y gráficos.
    Habilidad para entender y manejar los lenguajes simbólicos de Matemática, Física y Astronomía.
    Capacidad de trabajar de manera grupal.
    Familiarización con la observación del cielo nocturno.

    Fuente: Arrancó la VIII Olimpíada Latinoamericana de Astronomía y Astronáutica.(OLAA2016) – OAC
    "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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    • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

      De Marte a Mendoza: a la espera de las señales de la misión ExoMars



      El domingo, la sonda Schiaparelli se desprenderá del satélite que la transporta al planeta rojo; los datos llegarán a Malargüe

      Mientras los anuncios sobre la posibilidad de llevar humanos a Marte se suceden casi a diario, una nave de la Agencia Espacial Europea (ESA) se acerca velozmente al planeta rojo. Y el domingo, cuando la cápsula Schiaparelli se desprenda del satélite Trace Gas Orbiter (TGO) e inicie su descenso hacia una polvorienta llanura marciana, la Argentina estará ubicada en primera fila del espectáculo: los murmullos que envíen la nave y su módulo de exploración llegarán nueve minutos y 46 segundos más tarde a una enorme antena instalada en Malargüe, Mendoza.

      "Durante el viaje, que duró siete meses, «hablábamos» con la nave cada dos días, más o menos -cuenta Jorge Vago, investigador argentino graduado en el ITBA, doctorado en física planetaria en los Estados Unidos y director científico de la misión Exo Mars, lanzada el 14 de marzo desde Baikonur, Kazakhstán-. Ahora estamos «enganchados» todo el tiempo."


      La misión ExoMars, sobre la que están puestos los ojos de los investigadores espaciales de todo el mundo, se realizará en dos etapas. La primera, que es la que está por llegar a destino, consiste en el envío de una sonda y un módulo de demostración para el acercamiento, el descenso y el amartizaje. La segunda está prevista para 2020 y prevé el envío de un "rover" robótico.

      La colaboración que la hizo posible incluye a la NASA, que proveyó instrumentos, y a la agencia espacial rusa, Roscosmos, que "proporcionó para la primera etapa el vehículo lanzador Protón y dos instrumentos para el orbitador que medirán trazas de gases y distribución de agua", cuenta por email desde Moscú el profesor Lev Zelenyi, del Instituto de Investigación Espacial de la Academia Rusia de Ciencias. Para la segunda, dos instrumentos para el rover. "La principal tarea de ambas misiones es explorar la habitabilidad de Marte, la distribución de agua en capas subterráneas, el polvo atmosférico, la sismicidad y las emisiones electromagnéticas", detalla.



      En la misión participan la NASA, con instrumentos, y la agencia espacial rusa, Roscosmos, que proveyó el vehículo de lanzamiento y dos instrumentos del orbitador para el lanzamiento de este año. Medirán trazas de gases y la distribución de agua, cuenta desde Moscú el físico Lev Zelenyi, del Instituto de Investigación Espacial de la Academia Rusa de Ciencias. Para el viaje de 2020, Roscosmos se ocupa del lanzador y de más de diez instrumentos. "La principal tarea de ambas misiones -detalla Zelenyi, por email-, es explorar la habitabilidad de Marte, la distribución de agua en capas subterráneas, el polvo atmosférico, las emisiones electromagnéticas y la sismicidad del planeta rojo."

      "El Schiaparelli es una especie de disco con una estación meteorológica -explica Vago, que concibió y opera la misión e hizo de enlace entre ingenieros y científicos-. Pesa 600 kg y va a funcionar unos días porque es un paquete de demostración tecnológica. Una de las cosas que queremos estudiar es la presencia de metano, porque en la Tierra el 70% viene de la actividad de microorganismos. El «rover» que irá en la segunda etapa pesa 2000 kg y tendrá un taladro para obtener muestras del suelo marciano a dos metros de profundidad. Esto es muy importante, porque hasta ahora no se perforó más de 5 a 7 cm, pero la radiación cósmica y la temperatura dañan las moléculas orgánicas que están en la superficie."

      Hasta mañana, los científicos tienen tiempo para hacer maniobras de corrección del rumbo de la nave hasta alcanzar el punto exacto de inserción en la atmósfera marciana. Luego, sólo resta esperar hasta el domingo, cuando la cápsula se separe del satélite que la transporta y salga eyectada en rumbo de colisión hacia el planeta. "En ese momento le impartimos una rotación para estabilizarlo -cuenta Vago-. El satélite extiende los paneles solares como si fueran alas y el 19, alrededor de una hora antes del amartizaje, enciende los motores en reversa para entrar en órbita, donde seguirá girando hasta 2022."

      Los tenues latidos de Schiaparelli (que debe su nombre al astrónomo e historiador de la ciencia italiano que observó estructuras lineales que se hicieron conocidas como "canales marcianos", y que pronto dieron lugar a hipótesis sobre la posibilidad de vida inteligente) serán recibidos primero por el gigantesco radiotelescopio de Punne, en la India, integrado por 30 antenas de 45 metros de diámetro. "Eso será el 19, alrededor del mediodía en la Argentina -puntualiza Vago-. Si no funciona, el siguiente mensaje es una hora y media más tarde, a través del satélite, y de allí se baja por Malargüe."

      La antena de la ESA en la localidad mendocina mide 40 metros de alto y 35 metros de diámetro. La parte móvil, que pesa 610 toneladas, gira a una velocidad de un grado por segundo en todos los ejes. Forma parte de la red del espacio profundo de la ESA, y en esta misión tendrá un papel protagónico junto con la de Nueva Norcia, en Australia. Cada una mantiene contacto de 12 horas para asegurar la cobertura completa de las pasadas de la nave.

      "La ESA tiene una larga relación con la Argentina -cuenta Stanislav Makarchuk, responsable de cooperación en proyectos internacionales de exploración del universo y de navegación satelital de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae)-. Encaramos muchos proyectos, entre los cuales estuvo la instalación de esta antena. Ellos necesitaban un punto de observación en el continente americano que tenía que cumplir una serie de exigencias, como la baja sismicidad y una latitud que asegurara la visibilidad completa para mantener comunicación con una sonda que está a más de dos millones de kilómetros, además del nivel científico del personal para encarar este tipo de obra. Tuvimos que crear un espacio de protección tanto del espectro radioeléctrico como de exploraciones mineras, que pueden perturbar los cimientos de la antena, ya que contiene instrumental de muy alta complejidad, como un reloj atómico de cesio 93, que tiene que estar constantemente calibrado: no permite un error de más de un segundo en 100.000 años."

      Para Félix Menicocci, secretario general de la Conae, la importancia de esta participación está en que es una forma de incursionar en una nueva tecnología que de otro modo hubiera sido inaccesible para los científicos locales. Es más: el próximo plan espacial prevé una participación creciente de la Argentina en la exploración del espacio. "La Academia Rusa nos propuso sumarnos con algún instrumento; los chinos, también -destaca-. Queremos perfilarnos como protagonistas incipientes en la exploración del espacio. En estos días, toda la confianza de la ESA está depositada en nosotros."

      "Si tenemos suerte, vamos a poder establecer diferencias entre metano biológico y geológico -concluye Vago-. Los instrumentos de la ExoMars tiene entre 1000 y 10.000 veces más sensibilidad que los que se enviaron antes."

      Para auscultar el espacio

      La estación a 45 kilómetros de la ciudad de Malargüe, en Mendoza, se inauguró el 19 de diciembre de 2012. Incluye una antena de 35 metros de diámetro que se dedica al seguimiento y la recepción de datos de misiones espaciales

      Entró en funcionamiento en 2013 y dio apoyo diario a misiones como Mars Express, Venus Express, Herschel y Planck. La red de espacio profundo está compuesta por otras dos antenas de 35 metros en España y Australia, y otras seis estaciones de menores dimensiones en ocho países

      Fuente: De Marte a Mendoza: a la espera de las señales de la misión ExoMars - 13.10.2016 - LA NACION
      "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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      • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

        Premio al INTA: creó una plataforma que comparte gratis datos geoespaciales



        En el marco del 10º Simposio de Informática en el Estado, el sistema –desarrollado por el Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar– recibió una mención especial a la excelencia en gobierno electrónico.

        La plataforma desarrollada por el Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar –GeoINTA– recibió la mención especial a la excelencia en gobierno electrónico como iniciativa de éxito, en el marco del 10º Simposio de Informática en el Estado en las Jornadas Argentinas de Informática e Investigación Operativa (JAIIO).

        Para Yanina Bellini –especialista en sistemas de información del INTA Anguil, La Pampa– “el premio es un reconocimiento a la década de trabajo dedicada a este desarrollo”.

        La técnica ponderó la mención y la consideró “un broche de oro” que resulta “fundamental” tanto para nuestra institución como para los investigadores involucrados: “Como todo premio, nos marca que vamos por el buen camino y nos llena de energía para ir por más”, señaló.

        Asimismo, Bellini puntualizó que “estos espacios, como los del Simposio, nos permite compartir y exponer nuestro trabajo, ponerlo a consideración de nuestros pares e intercambiar ideas y conocimientos que nos nutren para avanzar”, detalló.
        GeoINTA es una plataforma, desarrollada y coordinada por técnicos del programa nacional de Recursos Naturales, Gestión Ambiental y Ecorregiones del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, que da acceso libre y gratuito a toda la información geoespacial que genera la institución y se actualiza desde los diferentes nodos que están en diversas unidades de INTA en todo el país.

        La tecnología fue premiada por estar entre las mejores iniciativas en funcionamiento con mejoras de procesos de gestión pública, con ánimo de prestación de servicios, informaciones, garantías de derecho, transparencia y participación en favor del ciudadano.
        Por su parte, Santiago Banchero –especialista del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar– coincidió con Bellini y fue más allá: “Quienes hacemos GeoINTA conformamos un gran equipo de trabajo diseminado en once oficinas del organismo en diversas ciudades”.



        Una plataforma, once nodos

        GeoINTA es una plataforma que permite consultar cartografías, bases de información georreferenciada, datos satelitales y aerofotográficos. Para su funcionamiento, cuenta con un sistema de nodos distribuidos en once oficinas del INTA.
        Este sistema de construcción de un modo cooperativo permite contar con información técnica de varias unidades del INTA mediante interfaces, herramientas de software libre y principios de datos abiertos.

        Este proyecto federal maneja una red de geoservidores (Red GeoINTA) conectados a través de servicios de interoperabilidad que permite que desde todas las dependencias del INTA que producen información georreferenciada puedan contribuir con productos de calidad.

        Fuente: GeoINTA: una iniciativa de éxito, galardonada | INTA Informa
        "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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        • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

          Originalmente publicado por DragoDrayson Ver Mensaje
          Premio al INTA: creó una plataforma que comparte gratis datos geoespaciales



          En el marco del 10º Simposio de Informática en el Estado, el sistema –desarrollado por el Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar– recibió una mención especial a la excelencia en gobierno electrónico.

          La plataforma desarrollada por el Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar –GeoINTA– recibió la mención especial a la excelencia en gobierno electrónico como iniciativa de éxito, en el marco del 10º Simposio de Informática en el Estado en las Jornadas Argentinas de Informática e Investigación Operativa (JAIIO).

          Para Yanina Bellini –especialista en sistemas de información del INTA Anguil, La Pampa– “el premio es un reconocimiento a la década de trabajo dedicada a este desarrollo”.

          La técnica ponderó la mención y la consideró “un broche de oro” que resulta “fundamental” tanto para nuestra institución como para los investigadores involucrados: “Como todo premio, nos marca que vamos por el buen camino y nos llena de energía para ir por más”, señaló.

          Asimismo, Bellini puntualizó que “estos espacios, como los del Simposio, nos permite compartir y exponer nuestro trabajo, ponerlo a consideración de nuestros pares e intercambiar ideas y conocimientos que nos nutren para avanzar”, detalló.
          GeoINTA es una plataforma, desarrollada y coordinada por técnicos del programa nacional de Recursos Naturales, Gestión Ambiental y Ecorregiones del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, que da acceso libre y gratuito a toda la información geoespacial que genera la institución y se actualiza desde los diferentes nodos que están en diversas unidades de INTA en todo el país.

          La tecnología fue premiada por estar entre las mejores iniciativas en funcionamiento con mejoras de procesos de gestión pública, con ánimo de prestación de servicios, informaciones, garantías de derecho, transparencia y participación en favor del ciudadano.
          Por su parte, Santiago Banchero –especialista del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar– coincidió con Bellini y fue más allá: “Quienes hacemos GeoINTA conformamos un gran equipo de trabajo diseminado en once oficinas del organismo en diversas ciudades”.



          Una plataforma, once nodos

          GeoINTA es una plataforma que permite consultar cartografías, bases de información georreferenciada, datos satelitales y aerofotográficos. Para su funcionamiento, cuenta con un sistema de nodos distribuidos en once oficinas del INTA.
          Este sistema de construcción de un modo cooperativo permite contar con información técnica de varias unidades del INTA mediante interfaces, herramientas de software libre y principios de datos abiertos.

          Este proyecto federal maneja una red de geoservidores (Red GeoINTA) conectados a través de servicios de interoperabilidad que permite que desde todas las dependencias del INTA que producen información georreferenciada puedan contribuir con productos de calidad.

          Fuente: GeoINTA: una iniciativa de éxito, galardonada | INTA Informa
          Felicitaciones al equipo de GeoINTA!!

          Igual la plataforma no es nueva, tiene muchos años. Ojalá que ahora no tenga los inconvenientes que había muchas veces de no tener ciertas capas disponibles.

          Si bien no se podía descargar información, en su momento te podías contactar con el equipo, solicitar formalmente los datos y te los brindaban.

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          • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

            El argentino que diseña las casas que se usarán en Marte



            El ingeniero aeroespacial Pablo de León, nacido en Cañuelas, trabaja en el diseño de las casas y trajes que se usarán en Marte. Tiene 51 años y de chico ya lanzaba cohetes en su patio.

            Pablo de León está convencido de que, en el futuro, la especie humana será biplanetaria porque habitará aquí y en Marte. Esa idea es la que lo impulsa cada mañana para construir en el laboratorio de la Universidad de Dakota del Norte el prototipo de lo que será la primera base en el planeta rojo, así como los aparatosos trajes que usarán sus ocupantes. No es ciencia ficción, ni el guión de una película. Es ingeniería real, con una visión de amplio espectro: el programa de la NASA que llevará al hombre, literalmente, a otro mundo.

            ¿Cómo se opera un instrumento con la mano enjaulada en un guante que ha sido presurizado? ¿Qué pasa si un astronauta en Marte se pelea con otro y quiere estar solo? ¿Y si le duele la muela? ¿O se rompe el baño? De León se tiene que hacer todas estas preguntas porque cada circunstancia, cada contingencia, tiene que tener sí o sí una solución antes de 2030, cuando la NASA inicie la cuenta regresiva del lanzamiento de Orion, la nave que llevará a los astronautas a Marte.

            Por eso, De León (Cañuelas, 1964) se siente escribiendo la historia. “Uno es partícipe de una gran aventura de la humanidad”, afirma el ingeniero aeroespacial. Cómo hizo este argentino para estar en el centro de la movida marciana es una pregunta que no se responde preguntando en qué universidad estudió, sino viajando a su propia infancia, cuando jugaba con cohetes que fabricaba en el patio. “Desde que tengo uso de razón, el espacio fue mi pasión. Pasar cuatro años en una carrera no te prepara para lo que hago. Se va dando de a pasos muy lentos”, indica.

            Estudió primero en Pacific Western University y luego en International Space University, donde tuvo una beca completa. Sin embargo, es contundente: “Te mentiría si te dijera que todo esto te prepara para hacer lo que estoy haciendo ahora. Diseñar trajes espaciales requiere de saberes artesanales. Además, tuve grandes maestros que me fueron enseñando sobre la fisiología en el espacio, como Gary Harris”. De León construía sus cohetes con cartuchos de pólvora y bolsas de supermercado, que servían como perfectos paracaídas. Eran tiempos en que el viaje a la Luna había dejado azorada a la humanidad (“somos de la generación Apolo”, se identifica,orgulloso). Antes de Internet y de que pudiéramos saciar nuestras preocupaciones intelectuales al instante, estaba Lúpin, una revista que tenía planos e información sobre cómo fabricar aviones que podían volar de verdad. Todo niño fanático de la mecánica y el espacio tenía su bautismo de fuego con Lúpin. Luego, todos estos nerds se encontraban en Paraguay al 700, donde está la biblioteca nacional de aeronáutica. “Tenías que esperar una hora para una silla vacía”, recuerda.



            La NASA no era lo único que le volaba la imaginación a De León. En la Argentina ya había actividad aeroespacial, y sobre ella escribiría una historia contada en dos tomos (así de polifacético y apasionado es el personaje). Se hacían lanzamientos desde Mar Chiquita, en Córdoba, y Chamical, en La Rioja. “No teníamos complejo respecto de Canadá o Australia: nosotros habíamos avanzado más. Venían de los Estados Unidos, de Alemania, de Francia, a querer hacer experimentos porque era el único país que tenía potencial para hacer lanzamientos suborbitales”, recuerda ahora. “Yo pensaba entonces que cuando tuviera 30 años iba a estar lanzando cohetes siempre”, dice. Pero la vida le reservó otra cosa.

            Un tigre del espacio. De León se siente como un chico con juguetes nuevos en su laboratorio. Vía Skype muestra prototipos del traje NDX-1, su diseño para ir a Marte. Tiene varios, de distintos colores. Cada equipo pesa 150 kilos, así que no se lo puede traer en la valija cuando viene a Buenos Aires. Pero sí se lo llevó a la Antártida, a la base Marambio, donde lo testeó personalmente. Parecía un tigre anaranjado suelto en el continente blanco. El traje tiene unas tiras que bien podrían pasar por la piel rayada de un animal. Está equipado con sensores que calibran la condición corporal de quien lo lleva. De la misma tela que el traje está hecha la casita de Marte (se llama Milenia), aunque él es estricto: no es una casa, es una base. En su diseño trabajan hasta psicólogos, por si un tripulante de la misión se pelea con otro, por ejemplo.

            Hoy está en Dakota del Norte, donde los inviernos son largos y muy blancos. Sin embargo, hubiera preferido otra cosa. “Nunca tuve interés en trabajar en los Estados Unidos. Pero por la debacle en la Argentina no me quedó otra opción”, cuenta.

            Los viajes interplanetarios no han logrado ser todavía experiencias humanas vitales. Pero lo imaginado es bastante similar a lo que será realidad mañana. De León confiesa que “lo que hacemos es muy, pero muy parecido a lo The Martian”. Esta es la película de Matt Damon, quien personifica a un miembro de la expedición marciana al que dejan abandonado en el planeta porque lo dan por muerto. The Martian es una forma de visualizar la futura expedición, pero hay otros aspectos que se asocian al pasado. Por ejemplo, los viajes ultramarinos que posibilitaron la conquista de América.



            “Hay una analogía con los viajes en el océano. Tenían que llevar sus propios toneles de agua y llevaban su comida, sus galletas, y tenían que tener cuidado de que no se les pudrieran. Si bien estabas en la Tierra, los problemas que tenían eran bastante parecidos a los que se van a encontrar los exploradores que vayan a Marte. Siempre digo: el espacio es el nuevo océano”, afirma.

            Ahora bien. ¿Cómo se diseña una base para Marte? Se empieza por conocer el medio ambiente. De él, se sabe bastante porque desde 1975, la NASA ha estado mandando robots al planeta, comenzando por Viking I. “Marte está más lejos del Sol y tiene una atmósfera muy tenue, que tiene apenas el 1 por ciento de la densidad de la atmósfera terrestre. En el verano marciano puede hacer unos 20° y en los polos 100° bajo cero, lo que es más frío que la Antártida. Hay que proteger a los astronautas de esas condiciones extremas con hábitats inflables, que ocupen poco espacio. Los nuestros son resistentes y están hechos con los mismos materiales que los trajes espaciales”.

            Tan importante como esto es anticiparse a cada problema que pueda ocurrir, ya sea en el viaje como en la estadía, que duraría unos tres años en total. Todo esto, desvela a De León. ¿Qué pasaría, por ejemplo, si justo al médico de la misión le da un ataque de apendicitis? “Debido a la gran distancia, no podés tener una respuesta inmediata desde la Tierra. Hay una demora de 20 minutos. Esto nos obliga a replantear cómo se hacen las cosas. Y hay gente súper inteligente trabajando en eso”.

            El ingeniero aeroespacial dirige un equipo multidisciplinario de más de 30 personas. Hay especialistas en nutrición, en plantas, en gravedad cero, psicólogos. Entre todos piensan la vida en el planeta rojo. Mientras estén adentro de la base, los astronautas no necesitarán el traje. Cada uno, tendrá su propia habitación. El baño es sencillo, pero completo. Hay una zona para rehidratación de la comida, una sala de estar, un centro de recreación, una sala de máquinas.

            “Lo más interesante de Marte aún se está por descubrir, cuando lleguen los primeros humanos. Hoy, por primera vez, tenemos los medios tecnológicos como para alcanzar el planeta más cercano del Sistema Solar. Eso no es poca cosa”, se ilusiona.

            “Marte es el planeta más parecido a la Tierra y el más adaptable a la colonización humana”, comenta. Y asegura: “Dejaremos de ser una especie uniplanetaria, seremos una especie multiplanetaria. Pasaremos a habitar más de un planeta del Sistema Solar y eso es increíble. Es como ver al primer pez convirtiéndose en anfibio, moviéndose del agua a la tierra. Es un salto evolutivo maravilloso y poder estar viviéndolo es algo apasionante”. Pellízquese. Es verdad.

            Fuente: El argentino que diseña las casas que se usarán en Marte
            "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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            • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

              La CArAE organiza el Congreso Internacional de las Industrias Aeronáutica, Defensa y Espacio



              La primera edición del Congreso Internacional de las Industrias Aeronáutica, Defensa y Espacio (CIIADE) organizado por la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (CArAE) se llevará a cabo en la sede de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Facultad Regional de Córdoba, ubicada en Maestro M. López esquina Cruz Roja en la ciudad de Córdoba, Argentina. El Congreso, que se llevará a cabo durante los días 3 y 4 de noviembre, tendrá lugar en el nuevo auditorio de la universidad con capacidad para 450 personas y contará con la presencia de autoridades del ámbito nacional y provincial.

              Afiche CIIADEPara los organizadores, el CIIADE representa una ventana al mundo de la actividad de las empresas argentinas que en un proceso continuo de crecimiento y desarrollo hacen su aporte a las economías regionales y al posicionamiento del país como marca de calidad en la actividad aeronáutica y aeroespacial.

              CArAE intenta a través del CIIADE promover el debate y crear un espacio de acercamiento e intercambio que permita emitir opinión sectorial en cuestiones claves para la industria, tales como:

              Políticas de estímulo.
              Políticas Sectoriales de Internacionalización.
              Apoyo de campos científicos y tecnológicos relacionado a los procesos de I+D+T.
              Apoyo a las auténticas Industrias tractoras que hacen posible la propia existencia de las PyMEs nacionales del sector.
              Apoyo a la actividad académica y de formación de capital humano, necesario e imprescindible para la evolución de la actividad.
              CArAE busca ser un facilitador del intercambio entre las empresas, instituciones y los campos académicos y técnicos. CIIADE se presenta así, como un paso estratégico en el camino al futuro de la aeronáutica y espacial de la Argentina.

              Durante el congreso se firmará un acuerdo con la Fundación Hestia y se realizará una charla sobre el Programa del Ministerio de Producción de la Nación PRODEPRO (Programa de Desarrollo de Proveedores) que fue creado con el objetivo principal de desarrollar proveedores nacionales en sectores estratégicos (donde se incluye al sector aeroespacial) para impulsar la industria, diversificar la matriz productiva nacional a través de la generación de mayor valor y promover la competitividad y la transformación productiva en sectores estratégicos.

              La asistencia al CIIDAE es gratuita, pero debe realizarse una inscripción previa en el sitio del Congreso. La agenda preliminar esta también disponible en la Web del CIIADE.

              Fuente: - CIIADE
              "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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              • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                  "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                  • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                    Al parecer el primer día será muy interesante, donde el Felippa hablará sobre FAdeA (presente y futuro) y Campenni hará lo mismo en representación de INVAP.

                    Posiblemente se obtengas algunas novedades interesantes sobre estas dos industrias.

                    También, y como cierre del primer día se hablará sobre UAV y Drones argentinos, con representes de la empresa REDIMEC
                    "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                    • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                      Nuevos expertos para el Plan Espacial Argentino



                      En pocos años, Argentina será uno de los pocos países capaces de producir y lanzar satélites al espacio. Ante esta etapa desafiante, la CONAE, junto a tres universidades nacionales, prepara a los expertos que serán necesarios en la Estación Espacial Teófilo Tabanera ubicada en Córdoba.

                      El secretario general de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, Félix Menicocci, destacó la importancia de la Maestría en Desarrollos Informáticos de Aplicación Espacial que han iniciado en conjunto con la Universidad Nacional de la Matanza (UNLaM), la Maestría en Instrumentos Satelitales en convenio con la Universidad Tecnológica Nacional-Mendoza y la Maestría en Tecnología Satelital, junto a la Universidad Tecnológica Nacional-Córdoba.

                      “Estas maestrías significan más desarrollo, más tecnología y más capacidades para que se formen nuestros jóvenes”, valoró Menicocci respecto a los posgrados que tuvieron inicio este año y que se suman a la Maestría en Aplicaciones de Información Espacial en sociedad con la Universidad Nacional de Córdoba que comenzó en 2009.

                      El ingeniero Carlos Barrientos, investigador de la CONAE y director de la Maestría en Desarrollos Informáticos en convenio con la UNLaM, comentó que “este posgrado apunta a un área clave, porque el desarrollo de software tiene cada vez más injerencia en el área espacial”.

                      “Allá por 1960, en la época de los proyectos Apolo de Estados Unidos, el software constituía una parte mínima, muy elemental, pero en los satélites modernos y en la industria espacial actual el 60 por ciento de las horas de trabajo de ingeniería consisten en desarrollos informáticos”, aseguró Barrientos, quien participó de diversas misiones satelitales, entre ellas la del SAOCOM 1 que será puesto en órbita próximamente.

                      Barrientos explicó a la Agencia CTyS-UNLaM que “la informática es transversal a toda el área espacial: hay software en la plataforma satelital y en los instrumentos que se ponen en órbita; hay software en la estación terrena desde donde se controlan los satélites que están en el espacio; también, en el procesamiento, en almacenamiento de los datos y en el portal de acceso a esos datos por parte del público en general”.

                      El doctor Jorge Ierache, coordinador de la Maestría y profesor de la UNLaM, detalló que este posgrado “se orienta tanto en el segmento terrestre, que tiene que ver con toda el área de control, telecomando, procesamiento de señales, como en el segmento espacial, tanto del vector como de las cargas útiles que hay dentro del satélite”.

                      “Si sacáramos una radiografía de cómo se componen los recursos humanos del área espacial en argentina, veríamos que 60 de cada 100 técnicos e ingenieros se dedican al área de informática”, aseveró Barrientos, formado en el Instituto Balseiro y el Massachusetts Institute of Technology (MIT). E indicó: “Sin embargo, en Argentina y en toda Latinoamérica no había ninguna maestría específica para desarrollar expertos en esta área clave”.

                      En efecto, uno de los primeros once alumnos de la Maestría en Desarrollos Informáticos de Aplicación Satelital es venezolano y ya hay interés de ingenieros de Chile y Bolivia para incorporarse al grupo que comenzará su especialización en 2018.

                      “Ya nadie pone en duda la utilidad de la información que nos pueden brindar los satélites, tanto para la agricultura, la minería, la pesca, para el estudio de los océanos, para la salud, para la prevención de incendios, por lo que creo que a futuro se va a producir un crecimiento exponencial en el desarrollo de software para la aplicación espacial y necesitamos especialistas en esta área”, aseguró Barrientos.

                      Unidades de desarrollo de software para el área espacial



                      Las tres maestrías tienen una duración de dos años y son de dedicación exclusiva, con una carga horaria que va desde las 9 de la mañana hasta las 17, de lunes a viernes. Se dictan en el Instituto Gullich de la Estación Espacial Teófilo Tabanera, ubicado a 30 kilómetros de la ciudad de Córdoba.

                      “En la Estación Espacial trabajan unas 400 personas; desde acá se controlan todos los satélites que pertenecen a la CONAE y es como si los cursantes de las maestrías fueran parte del plantel”, relató Barrientos.

                      Los estudiantes están totalmente becados y tienen que superar un proceso de selección previa para acceder a las maestrías. Respecto a la Maestría en Desarrollos Informáticos, cada alumno se especializa en un área específica de desarrollo de software dentro del Plan Espacial Argentino.

                      El doctor Jorge Ierache describió que si bien los once estudiantes comparten horas de cursada, cada uno de ellos se especializa y trabaja en distintas Unidades de Desarrollo conformadas por empresas que articulan con la CONAE en el marco del plan estratégico espacial; por ejemplo, algunos investigan el desarrollo de satélites en arquitectura segmentada.

                      Asimismo, otros cursantes se desempeñan en unidades de desarrollo externas. “Uno de ellos se prepara dentro de una unidad de desarrollo en conjunto con INVAP y lo importante es que ya van conociendo como se trabaja en empresas del área espacial”, ponderó Barrientos.

                      En 2015 comenzó el proceso de selección de alumnos. “Es importante destacar el compromiso que se asumió en la formación de los recursos humanos y este es un compromiso articulado con el plan estratégico nacional y que posiciona a la Argentina como un actor tecnológico”, afirmó Ierache.

                      “Para la UNLaM, ser socio tecnológico de la CONAE es significativo e importante”, consideró el profesor. Y agregó: “En un futuro, gran parte de nuestros alumnos van a ser parte del plantel de docentes de esta maestría y, posteriormente, se podría pensar en realizar un doctorado relacionado a la actividad espacial”.

                      Además, Ierache supone que se podrían llegar a desarrollar unidades de desarrollo de software en el área espacial dentro del Polo Tecnológico que está pronto a inaugurarse dentro del campus de la UNLaM.

                      Un nanosatélite hecho por universidades nacionales
                      Además, los estudiantes de las tres maestrías realizan un proyecto en común, que consiste en el desarrollo de un nanosatélite que estaría terminado el año próximo.

                      “Es muy común que en universidades de Estados Unidos y de Europa se realicen nanosatélites, pero en argentina estamos pioneros en este aspecto”, manifestó el director de la Maestría en Desarrollos Informáticos.

                      La empresa argentina Satellogic ha desarrollado dos nanosatélites que ya están en órbita, pero esta experiencia llega ahora a las universidades nacionales.

                      Estos satélites pequeños, que pesan menos de 20 kilos, brindan información útil desde el espacio y son lanzados en grupos en un mismo cohete. “Estos lanzamientos grupales hacen que el costo de la puesta en órbita se reduzca, pero la desventaja es que no necesariamente el nanosatélite va a estar en la órbita que sería más óptima y la prestación de la misión depende mucho de dónde quede ubicado el satélite”, observó el ingeniero Barrientos.

                      Desde luego, cuando Argentina tenga disponible su propio lanzador, el Tronador II, podrá enviar estos nanosatélites y a los satélites de estructura segmentada a la órbita que sea requerida.

                      Fuente: Agencia CTyS
                      "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                      • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                        "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                        • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                          Oficializan la instalación de una Estación Terrena Satelital

                          17 enero, 2017




                          A partir de un acuerdo con el Gobierno provincial, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) instalará una Estación Terrena Satelital en un predio de cincuenta hectáreas en la Estancia “Don Matías”.
                          RIO GRANDE.- A través de la publicación del Decreto 55/17, el Gobierno provincial formalizó un acuerdo con la Estancia “Don Matías”, lo que permitirá la instalación de una “Estación Terrena Satelital” por parte de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

                          El acta acuerdo se publicó en el Boletín Oficial y lleva la firma del ministro de Ciencia y Tecnología, Gabriel Koremblit y el Dr. José Luis Paños, propietario del establecimiento rural “Don Matías”.

                          El decreto establece que ambas partes acuerdan “brindar la mayor colaboración y cooperación para la realización del Proyecto ‘Estación Terrena Satelital’ (ETS) de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) a desarrollarse en un predio de cincuenta hectáreas”.

                          La Estación Terrena Satelital en Tierra del Fuego contará, en principio, con tres antenas satelitales, una de las cuales tendrá 13 metros de diámetro en su plato o parábola, con una altura de 15 metros aproximadamente. A esto se sumarán dos antenas de cinco y tres metros de diámetro.

                          Estas antenas recibirán información de los satélites de observación terrestre SAOCOM (Satélite Argentino de Observación Con Microondas), que medirán la humedad del suelo y contarán con aplicaciones en emergencias, tales como la detección de derrames de hidrocarburos en el mar y el seguimiento de la cobertura de agua durante inundaciones.

                          Los satélites se encuentran en fase de desarrollo para ser lanzados a partir de este año.

                          En junio de 2016, se firmó un acuerdo entre la empresa argentina VENG Sociedad Anónima (controlada mayoritariamente por la CONAE) y la empresa noruega KSAT AS, proveedora de servicios de segmento terreno para satélites, controlada en partes iguales por el grupo Kongsberg AS y Space Norway AS, perteneciente al Ministerio de Comercio, Industria y Pesca de Noruega.

                          El acuerdo fue suscripto por Félix Menicocci, presidente de VENG SA y secretario General de la CONAE y Rolf Skatteboe, director Ejecutivo y Presidente de KSAT AS, acompañados por Agustín Campero, secretario de Articulación Científico-Tecnológica, del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva; Conrado Varotto, director Ejecutivo y Técnico de la CONAE y Leonardo Comes, gerente Adjunto de la División Estaciones Terrenas de la CONAE.

                          El documento suscripto se enmarca en la cooperación entre la agencia espacial noruega NSC (Norwegian Space Centre) y la CONAE en áreas como operación de Estaciones Terrenas, uso de datos de la misión satelital argentina SAOCOM para distintas aplicaciones y establecimiento de capacidades/sistemas de Estaciones Terrenas en sitios de la contraparte, entre otras áreas de interés.

                          NSC y CONAE designaron a KSAT AS y VENG SA para la implementación de este acuerdo que permitirá la instalación de una antena noruega en el predio de la futura Estación Terrena de CONAE en Tierra del Fuego, Argentina, y el uso de los servicios de la estación terrena noruega ubicada en Svalvard, para dar apoyo a los satélites argentinos SAOCOM 1A y 1B, que serán puestos en órbita en 2017 y 2018 respectivamente.



                          FUENTE:Oficializan la instalación de una Estación Terrena Satelital - El Sureño

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                          • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                            Nota del 2016-12-17

                            Proyecto Pampa Cielo: lanzaron dos cohetes este sábado



                            El Instituto Civil de Tecnología Espacial (ICTE) eyectó dos vectores de corto alcance como parte del Proyecto Pampa Cielo que desarrollará sondas para el estudio de la atmósfera e ionósfera, con avances tecnológicos en los que ha puesto su atención la NASA.

                            Los lanzamientos se realizaron poco antes del mediodía desde la Escuela Agrotécnica Lucio Mansilla del municipio de Magdalena. El profesor Jorge Romero, uno de los mentores del Proyecto Pampa Cielo, comentó a la Agencia CTyS-UNLaM que “entre los objetivos del programa se encuentra el poner en órbita nanosatélites, reducir nubes graniceras, estudiar la atmósfera, estratósfera e ionósfera”.

                            Estos lanzamientos permitieron probar la carga electrónica y la computadora a bordo de los vectores. La operación fue realizada por miembros del ICTE junto con profesores, alumnos y egresados de la Escuela Técnica Otto Krause y miembros de la comunidad educativa en la que se hará la prueba.

                            “Como nuestros recursos son relativamente exiguos, tenemos que maximizar la eficiencia y, por eso, estandarizaremos las computadoras a bordo en los distintos cohetes, por lo que serán similares tanto para los vectores que lancen sondas a 10, 35 y 100 kilómetros de altitud, como así también en aquellos que, en una etapa posterior, nos permitan poner nanosatélites en órbita”, indicó Romero.

                            El Proyecto Pampa Cielo desarrollará vectores de diferentes aplicaciones científicas. “Los cohetes antigranizo tienen una alta demanda por parte de los productores agropecuarios que sufren pérdidas millonarias cada año, en tanto que el envío de sondas para el estudio de la atmósfera son muy utilizados por universidades e institutos de investigación de la atmósfera de todo el mundo”, afirmó el profesor Romero.



                            Muy pocos países en el mundo desarrollan estas sondas en la actualidad. En este sentido, Romero observó que “no se producen en Argentina y nosotros veremos de hacerlos a un costo mucho más bajo al que actualmente pueden importarse”.

                            Los cohetes alcanzaron 1500 metros de altitud aproximadamente, suficientes para analizar la carga útil, el sistema de separación y un sistema de registro de imágenes en HD que estará destinado a las sondas futuras.

                            Romero especificó que los cohetes antigranizo requieren un sistema de computadora a bordo que permita encender las cargas de siembra y, luego, producir la autodestrucción de la obra muerta.

                            En tanto, las sondas tendrán los mismos sistemas con la suma de una separación de etapas que permita abrir el paracaídas a determinada altura, además de registrar las mediciones de humedad, radiación, ozono y demás parámetros. “El núcleo central de la computadora a bordo será más o menos el mismo para todos los cohetes y, luego, les adaptaremos diferentes sistemas de sensores según las diversas misiones”, detalló.

                            Este sábado se instalaron dos torres de lanzamiento, una para cada vector. Se pudo recuperar la carga útil y las filmaciones hechas durante el despegue y el descenso en paracaídas. Al lanzamiento asistieron autoridades de la Universidad Tecnológica Nacional y del municipio de Magdalena.

                            Agencia CTyS
                            Editado por última vez por DragoDrayson; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/771-dragodrayson en 26/01/17, 14:19:14.
                            "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                            • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                              La CONAE y el International Charter aportan imágenes satelitales de los incendios forestales en Chile



                              La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) dispuso la producción de mapas en base a imágenes satelitales de las zonas afectadas por los incendios forestales en Chile, realizados por profesionales de la Unidad Nacional de Emergencias y Consultoría de Aplicaciones Espaciales en Alerta y Respuesta Temprana a Emergencias (CAEARTE), en el Centro Espacial Teófilo Tabanera en la provincia de Córdoba. También ha sido activada la provisión de imágenes por parte del denominado “International Charter Space & Major Disasters”, un sistema internacional integrado por 16 agencias espaciales, entre ellas la CONAE. De esta manera se ponen a disposición las capacidades de observación de múltiples satélites y los respectivos equipos de trabajo, para procesar las imágenes y producir diariamente mapas sobre las zonas afectadas por emergencias naturales o antropogénicas en cualquier lugar del planeta, que afecten a la vida y los bienes de las personas.



                              La activación del International Charter y de la Unidad Nacional de Emergencias/CAEARTE de la CONAE para el monitoreo de los incendios en Chile, implica la puesta en marcha de un sistema de provisión de datos específicos, que comienza con la planificación de las pasadas de los satélites sobre territorio chileno para lograr variadas imágenes de la zona observada. Estos datos se envían a los responsables de procesarlos, en el caso del International Charter, los datos son procesados por personal de la agencia espacial alemana DLR, quienes elaboran los productos en función de la demanda de los usuarios. En el caso de CONAE los datos satelitales se reciben en el Centro Espacial en Córdoba, donde el equipo de profesionales de CAEARTE elabora los mapas que muestran la situación de las zonas afectadas. Esta información se envía a la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior y Seguridad Pública (ONEMI), responsables de la respuesta y mitigación de la emergencia en Chile, y a organismos relacionados como el Centro de Información de Recursos Naturales (CIREN).





                              Comisión Nacional de Actividades Espaciales - Incendios en Chile vistos por satélites
                              "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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                              • Re: Noticias Aeroespaciales Argentinas

                                Satélites científicos: un programa que ya cumplió 30 años y se plantea más logros



                                Desde 1987, cuando se inició la colaboración con la NASA para desarrollar el SAC-I, el país se convirtió en un actor reconocido de la actividad espacial; una aventura a prueba de errores

                                En 1987, Astrofísica, revista de divulgación científica que pretendía difundir esta disciplina entre los estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, publicó una nota titulada "Los científicos de la NASA, interesados en un proyecto argentino".

                                Se refería a la llegada a Buenos Aires de una delegación de la agencia espacial norteamericana para interiorizarse de los esfuerzos de un pequeño grupo de investigadores de la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales, de San Miguel, y del Instituto de Astronomía y Física del Espacio, que estaban intentando desarrollar un satélite made in Argentina, el SAC-I.

                                El artículo, firmado por Horacio Ghielmetti, entonces director del Instituto de Astronomía y Física del Espacio y uno de los involucrados en esa aventura que daría nacimiento al programa de satélites científicos en el país, fue rescatado hace algunos días por Guillermo Giménez Calderón, investigador argentino residente desde hace 20 años en Brasil (y que da rienda suelta a su pasión por la historia de la ciencia en el blog Historia de la ciencia y la tecnología).

                                Tres décadas más tarde, la Argentina es un actor reconocido en el área satelital, donde colabora de igual a igual con las agencias espaciales más importantes del globo. Lleva lanzados cuatro satélites científicos, con un récord de 100% de efectividad (SAC-B, SAC-A, SAC-C y SAC-D/Aquarius), y tiene dos más "en las gateras", con fecha estimada de lanzamiento para fines de este año y el próximo (Saocom 1A y 1B) y otros dos (Sabiamar) para 2020.

                                "Yo había ingresado en la CNIE, que dependía de la Fuerza Aérea, en 1982 -recuerda Daniel Caruso, que fue jefe de proyecto de la misión SAC-D/Aquarius-. Era ingeniero egresado de la UBA y a los 27, cuando me tocó hacer el servicio militar, me destinaron a San Miguel, donde había un grupo de sistemas satelitales y otro de navegación guiada y control."

                                Caruso, que se formó durante un tiempo en Francia, fue uno de los que estuvieron en esa reunión clave. "Teníamos entre manos un proyecto humilde -cuenta-. Éramos siete, pero la gente de la NASA vio que teníamos ganas y pujanza."

                                El SAC-I era un satélite de bajo peso, unos 150 kg, cuya misión científica se centraba en la detección de radiación electromagnética y partículas de alta energía de las fulguraciones solares. Más tarde, cuando el SAC-I se convirtió en el SAC-B, se acordó que el instrumental y el lanzamiento serían aportados por la NASA, y el satélite propiamente dicho sería responsabilidad local.

                                ¿Pero por qué se habían interesado los experimentados científicos norteamericanos en un pequeño equipo de un lejano país en el otro extremo del planeta?

                                Gran parte de la respuesta a este interrogante está cifrada en un nombre: Mario Acuña, un ingeniero cordobés que había emigrado a los Estados Unidos, donde desde 1969 trabajaba en el Centro Espacial Goddard. Él se convertiría en un pionero de la exploración espacial y daría el puntapié inicial para impulsar los esfuerzos locales.

                                De la cancha al espacio

                                "Todo surgió en una cancha de fútbol del Goddard -confiesa, divertido, Marcos Machado, actual director científico de la Conae-. Yo estaba trabajando allá en una misión que se llamaba Solar Maximum o Solar Max. Un inglés viene y me dice: «Che, a vos te tiene que gustar el fútbol. ¿Por qué no venís el viernes?». Me puse los pantaloncitos, fui y ahí conocí a Mario Acuña. Nos hicimos amigos y un día nos fuimos a tomar unas margaritas por ahí cerca, y Mario me dice: «¿Por qué no hacen un satélite? ¿Por qué no intentan? ¡Se puede!». Él reunió a un grupo de técnicos con mucha experiencia, de «los viejos» de la NASA, para que nos asesoraran. Entre ellos, había uno al que apodaban «Doctor Satellite», Henry Hoffman: cuando un satélite tenía un problema llamaban al doctor, lo llamaban a Henry."

                                Ana María Hernández se había graduado de física en la UBA y después del 66 se había ido a hacer un doctorado en la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, en el área nuclear experimental. En 1983 volvió desempleada y Ghielmetti le propuso que se fuera a trabajar con él en el germen de un satélite argentino.

                                "Ghielmetti tenía una estrecha relación con Acuña -recuerda Hernández, hoy investigadora de la Conae (premiada por la NASA por sus servicios excepcionales)-. Entonces propuso que presentáramos el proyecto del SAC-1, en el que habían trabajado la CNIE y el IAFE, a un llamado de la agencia espacial norteamericana para pequeños satélites."

                                El concurso era internacional y se presentaron 51 propuestas. El SAC-1 se ubicó en los primeros puestos, pero no fue seleccionado por razones programáticas. Sin embargo, abrió la posibilidad de conversar sobre una colaboración firme.

                                Claro que ni el IAFE ni la CNIE contaban con los fondos necesarios para transformar ese sueño en realidad. Hacían falta no sólo más recursos humanos, sino también materiales. Algunos de los que participaban en el proyecto, entre ellos Mario Gulich, el cerebro que estaba detrás del SAC-B, fueron entonces con la gente de la NASA hasta Bariloche para explorar la posibilidad de que Invap, en ese momento bajo la conducción del doctor Conrado Varotto, se ocupara del diseño y la construcción.



                                Un salto al vacío

                                "Ellos [por los técnicos de la NASA] estaban acostumbrados a ver instalaciones de cierto estándar -recuerda Varotto-. Y nosotros en ese tiempo no las teníamos y nos dedicábamos a lo nuclear, todavía no habíamos incursionado en cuestiones satelitales. De todos modos, mi punto de vista era que Invap, como empresa de tecnología, tenía que ser capaz de afrontarlo. Les ofrecimos involucrarnos en el tema y hacernos cargo. Hubo un momento tenso en el que una persona con la que más tarde tendría una gran amistad me sacó un poco de las casillas. Entonces le planteé: «Dígame, ¿cuál es el problema? ¿Ustedes quieren un cuarto limpio [aséptico, para el ensamblaje del satélite]? Venga dentro de un mes y lo va a tener. Él lo tomó como una bravuconada, pero a partir de ese momento nos pusimos manos a la obra. Como la gente del IAFE y la CNIE no tenían presupuesto, le ofrecí a Gulich que Invap lo hiciera a su cuenta y riesgo. Y que si un día aparecían los recursos nos pagaban. Mario quedó espantado por la propuesta."

                                "El contrato era tan inusual que se lo llevé a un cuñado mío que era abogado para ver si no nos estábamos metiendo en un problema -se ríe Machado-. Y él me dijo que nunca había visto algo como eso."

                                Así nació, cuando todavía pocos países se animaban al espacio, el programa de satélites científicos locales, que a lo largo de las últimas décadas se convirtieron en los ojos del país en el espacio y ayudan a prevenir emergencias, a elaborar mapas de riesgo de enfermedades de interés agrícola, a tomarle el pulso al clima y a dar alerta temprana de inundaciones e incendios, entre muchas otras aplicaciones.

                                Los pioneros de esta epopeya vivieron historias impensadas, como mantener dos trabajos porque ganaban algo más de 300 dólares por mes o tener que dormir en la embajada argentina en Washington para ahorrar en alojamiento, o tomar riesgos nada desdeñables.

                                "Me acuerdo de que cuando lanzaron el Sputnik I yo tenía 8 años -recuerda Machado-. Ese día fuimos a visitar a mis abuelos. Estábamos en Parque Centenario y le pregunté a mi viejo, que era matemático, cuándo la Argentina iba a construir un satélite. Y él me contestó «Lo más probable es que se lo compremos a los que saben hacerlo». Eso me quedó grabado. Me dije que no podía ser, que teníamos que lograrlo. Para mí, fue el sueño del pibe."

                                Un desafío para los científicos

                                1987
                                Interés de la NASA

                                Como consigna Guillermo Giménez de Castro (en Historia de la ciencia y la tecnología), Horacio Ghielmetti, entonces director del Instituto de Astronomía y Física del Espacio, lo comenta en la revista Astrofísica y menciona que se inicia una colaboración con científicos argentinos para desarrollar un satélite con fines científicos

                                1991
                                Crean la Conae

                                Se hace cargo del proyecto SAC-B, un satélite de observaciones solares que venían diseñando en colaboración con el IAFE y la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE)

                                1996
                                Lanzamiento del SAC-B

                                El primer satélite científico argentino que llegó al espacio fue desarrollado en colaboración con la NASA. Tenía por objetivo investigar las fuentes explosivas extragalácticas de alta energía

                                Mario Acuña

                                Este ingeniero cordobés, pionero de la exploración espacial que trabajó durante décadas en la NASA, fue una figura clave para el impulso de la actividad espacial en la Argentina

                                Mario Gulich

                                Físico, especialista en control orbital, fue el hombre detrás del SAC-I, luego rebautizado SAC-B.

                                Teófilo Tabanera

                                Gracias a la influencia de este visionario, el país estuvo entre los primeros en crear su propia agencia: la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales

                                Marcos Machado

                                Director científico de la CONAE

                                "A los ocho años supe del lanzamiento del Sputnik I. Para mí era «el sueño del pibe»"

                                Satélites científicos: un programa que ya cumplió 30 años y se plantea más logros - 10.02.2017 - LA NACION
                                "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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