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  • La Royal Navy reanuda las patrullas en las Malvinas con la llegada de un nuevo guardian

    El HMS Forth llegó y comenzó su primera patrulla por las islas.

    HMS Forth, el primero de los buques de patrulla offshore de próxima generación de la Royal Navy (Imagen: PA)

    13/01/2020 - La Royal Navy ha reanudado sus patrullas alrededor de las Malvinas, con la llegada del nuevo guardián de las Islas.

    Un portavoz de la Royal Navy dijo: "Una nueva era naval ha comenzado en las Malvinas cuando el HMS Forth comienza su primera patrulla alrededor de las islas.

    "Después de un viaje de 9,000 millas desde Portsmouth, el barco patrullero de 2,000 toneladas llegó a las islas del Atlántico Sur listo para asumir sus funciones después de que el HMS Clyde se retirara justo antes de Navidad.

    "Su sucesor es el primero de los cinco barcos de la clase River de segunda generación construidos con el objetivo de estacionarlos a largo plazo en todo el mundo, proteger los intereses / ciudadanos del Reino Unido, trabajar aliados regionales y enarbolar la bandera de Gran Bretaña".

    "Forth continúa donde lo dejó su predecesor, trabajando con las unidades de la RAF y el Ejército con sede en las Malvinas, brindando tranquilidad a los locales, visitando a los habitantes de las islas periféricas y apoyando a las autoridades del territorio en todo, desde eventos ceremoniales hasta asistencia en emergencias".

    "Incluso antes de que el barco llegara al Puerto Militar de East Cove, a unos 48 kilómetros al suroeste de la capital de las Malvinas, Stanley (Puerto Arg.), ella estaba trabajando con dos interceptores RAF Typhoon para ver cómo las fuerzas aéreas y navales pueden trabajar juntas".

    "Una vez en el puerto remoto, el Comandante de las Fuerzas Británicas del Atlántico Sur, el comodoro aéreo Baz Bennett estuvo presente para dar la bienvenida a Forth a las islas, subiendo a bordo para conversar con el Comandante en Jefe, el Comandante Bob Laverty y su equipo" (plymouthherald.co.uk).
    Editado por última vez por DarwinII; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/6146-darwinii en 22/01/20, 16:52:59.

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    • Buque de patrulla OPV clase River



      River-Class-Batch-21

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      • El Gobierno revisará las políticas de Macri sobre la cuestión Malvinas

        La Argentina subirá el tono del reclamo y dará marcha atrás en algunos acuerdos concretados con el Reino Unido durante la gestión anterior



        l Gobierno revisará las políticas llevadas adelante por Mauricio Macri sobre la cuestión Malvinas y subirá el tono del reclamo por la soberanía sobre las islas.

        Con la hipótesis de que la gestión anterior dejó en un "segundo plano" la discusión, la Cancillería estudia dar marcha atrás con acuerdos concretados en los últimos años y expondrá un giro en la postura de la Argentina ante organismos internacionales. Sin embargo, no se trata de una revisión completa de lo que hizo la gestión de Cambiemos, pues habrá continuidad en una serie de medidas.

        Las miradas del presidente Alberto Fernández y el canciller Felipe Solá apuntan a la declaración conjunta que firmaron la Argentina y el Reino Unido en 2016, que habilitó un proceso de deshielo bilateral, tras años de tensión durante el gobierno de Cristina Kirchner.

        El documento, impulsado por la entonces canciller Susana Malcorra y el vicecanciller británico, Alan Duncan, fue un amplio acuerdo de cooperación que permitió avanzar con medidas ligadas al achipiélago que fueran más allá del reclamo de soberanía, como la ampliación de los vuelos desde y hacia el continente, la exploración conjunta de hidrocarburos en la región y la concreción de la misión humanitaria de identificación de los soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin.


        https://www.lanacion.com.ar/politica...nas-nid2326662

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        • Negociaciones secretas por Malvinas y venta de armas: las relaciones estrechas de Margaret Thatcher con la dictadura argentina antes de la guerra

          Hasta cuatro días antes del desembarco argentino en las islas, el agregado militar británico en Buenos Aires estaba ofreciendo a la aeronáutica una flota de bombarderos. Tanto los gobiernos laboristas como el de la conservadora aprovisionaron a las fuerzas armadas que les declararían la guerra con sus propios recursos

          Por Gabriela Esquivada
          31 de enero de 2020
          gesquivada@infobae.com





          Antes del 2 de abril de 1982, Gran Bretaña promovió el comercio y vendió a la dictadura argentina armas que luego se utilizaron contra las fuerzas británicas.
          En un club privado de Londres, tomando el té en una vajilla exquisita, la historiadora Grace Livingstone se sorprendió cuando un ex ministro de Margaret Thatcher le dijo:


          —No pensamos mucho en las violaciones a los derechos humanos.


          Se refería a lo que sucedía en Argentina durante la dictadura, mientras la primera ministra mantenía cordiales relaciones diplomáticas y hacía negocios con ella, al punto que tres días antes de que comenzara la Guerra de Malvinas, un funcionario intentó venderle armas a la aeronáutica.


          —Era la Guerra Fría —le recordó el hombre.





          La profesora del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Cambridge quedó impresionada por la franqueza del ex funcionario. Pensó que esas declaraciones serían fundamentales para su libro sobre las relaciones estrechas de la entonces primera ministra británica con un gobierno militar que sembró un país de centros clandestinos de detención y que luego, en un acto cuya motivación política todavía se discute, usó las mismas armas que le había comprado a los ingleses para combatirlos en el Atlántico Sur, ignorando sus propuestas secretas de un acuerdo de entrega de la soberanía de las islas a cambio de un arrendamiento posterior a largo plazo.


          “Pero cuando le escribí luego, para pedirle permiso para citar sus palabras exactas, se negó”, siguió Livingston su relato sobre el ex funcionario conservador.






          Dado lo difícil que es obtener registros fieles de la memoria, sea por el paso del tiempo como por la necesidad de los políticos de presentar su mejor perfil a la historia, Livingstone recurrió a los registros contemporáneos: es decir, los documentos que antes, durante y poco después de la guerra de 1982, el gobierno conservador clasificó como secretos. Así, en los Archivos Nacionales, nació su libro Gran Bretaña y las dictaduras de Argentina y Chile, 1973-1982, que dos años después de su salida se reeditará en marzo en el Reino Unido.


          “No sólo brindan la descripción más completa de la venta de armas británicas al régimen, lo cual presenta pruebas de que los ministros violaron sus propios criterios sobre derechos humanos, sino que también traza los lazos politicos y militares entre Gran Bretaña y la junta. Ni el gobierno laborista ni el conservador impusieron sanciones al gobierno militar antes de la invasión de las islas Malvinas en 1982. Ambos promovieron el comercio y vendieron armamento que luego se utilizó contra las fuerzas británicas", sintetizó la autora.


          Se suponía que, luego de que en 1979 -tardíamente si se piensa que la ola de golpes militares en el Cono Sur comenzó en 1973- la corona impusiera normas que restringían la venta de armas, se podían negar permisos de exportación cuando se creyera que los productos británicos “se podían usar en la represión interna o representaban una amenaza para las islas Malvinas”.


          De hecho, se negaron algunos. Pero no los más importantes: “Las órdenes potencialmente más grandes se aprobaban porque el Ministerio de Asuntos Exteriores quería promover las exportaciones británicas, del mismo modo que quisieron los ministros laboristas y la conservadora”.


          ¿El resultado? "Parte de este equipo militar se desplegó luego contra las fuerzas británicas en la guerra de Malvinas, incluidos dos destructores Tipo 2, helicópteros Lynx y misiles tierra-aire Sea Dart”.





          Margaret Thatcher tuvo buena relación con la dictadura, pero también los gobiernos laboristas que la precedieron. (Ling/Evening News/Shutterstock)
          Pinochet es fascista, los argentinos son raros


          El peronismo es un factor clave en las diferentes perspectivas que los británicos tuvieron ante el dictador Augusto Pinochet en Chile y ante los militares que tomaron el gobierno en Argentina, con una junta inicial conformada por Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti. Mientras el arco del centro a la izquierda criticaba el derrocamiento de Salvador Allende, “el Partido Laborista consideraba que el peronismo era similar al fascismo y no lamentaba la destitución del gobierno corrupto y represivo que encabezaba la viuda de Juan Perón”, explicó Livingstone.


          Es cierto que los gobiernos laboristas que gobernaron el Gran Bretaña entre 1974 y 1979 fueron débiles y necesitaban de una delicada trama de alianzas, pero también lo es que Chile “se percibía como un caso transparente de un gobierno socialista elegido democráticamente expulsado por un dictador fascista” mientras que “el movimiento laborista apenas advirtió el golpe en Argentina en 1976”.


          Otra diferencia clave, subrayó, fue que “el Partido Comunista Argentino no se opuso al golpe; esto desorientó al Partido Comunista Británico, que había sido una fuerza de importancia en la Campaña de Solidaridad con Chile”. Como la Unión Soviética era “un importante socio comercial de la junta militar argentina”, la confusión se extendió también a quienes no profesaban fe en Moscú. "Por eso las actitudes ante el régimen no cabían claramente en las líneas de la Guerra Fría”.


          La dictadura de las juntas militares argentinas no generó amplios movimientos de solidaridad en Europa al comienzo, como Chile: “Del mismo modo que los activistas británicos estaban confundidos por la compleja escena política argentina, que no se podía explicar fácilmente dentro de las líneas de la Guerra Fría, también en Europa había una falta de conciencia de los hechos en Argentina, al menos hasta finales de los setentas, cuando las Madres de Plaza de Mayo comenzaron a llamar la atención del mundo sobre las desapariciones masivas”, justificó la autora.


          Chile mereció sanciones; Argentina, en cambio, recibió un rápido aval.





          La primera junta militar argentina: Emilio Massera, Jorge Videla y Orlando Agosti. (Getty)
          Londres esperaba el golpe de estado de 1976, pero no podía saber la fecha exacta. Y el 23 de marzo envió un mensaje a la Cancillería argentina para ofrecer una conversación secreta sobre Malvinas. “Por eso la prioridad del Ministerio de Asuntos Exteriores, al conocer el derrocamiento de Isabel Perón, fue reconocer al régimen ‘en cuanto fuera factible’ para asegurar que los nuevos líderes militares de Argentina no hicieran pública la comunicación secreta británica”.


          El ministro de Estado laborista, Ted Rowlands, firmó la aprobación sin mayor demora. “Apenas dos días después de que asumieran los militares, el gobierno británico dio reconocimiento formal al regimen e informó al ministro de Relaciones Exteriores argentino que Gran Bretaña esperaba ‘mantener relaciones cercanas y amistosas’”.


          Una cuestión de ideas y una cuestión de negocios


          El programa económico de José Martínez de Hoz fue del agrado de Thatcher, ya que ambos profesaban el neoliberalismo, y el mismo funcionario de Videla describió sus políticas como “muy similares a aquellas que procura la primera ministra”. Menos obviamente, también gustó a los laboristas. Era bueno para los negocios: “En total, Martínez de Hoz hizo cuatro visitas al Reino Unido durante los años de la dictadura, tanto durante los gobiernos laboristas como durante el conservador”, contabilizó la investigación. “Fue agasajado por ejecutivos de empresas como British Aerospace (hoy BAE), GEC, Shell, Rolls-Royce y Plessey”.


          Cayó muy bien en el Foreign Office, algo que se sumó a la actitud positiva de los diplomáticos británicos de carrera, que a diferencia de los funcionarios elegidos le habían dado la bienvenida al golpe argentino como a todos los demás. “En este periodo de la Guerra Fría —siguió Livingstone— tenían profundas sospechas de la radicalización en el país y en el extranjero. Los principales empresarios británicos compartían estas actitudes y criticaban cualquier política que pudiera ‘arruinar la atmósfera’ a aquellos que querían invertir o comerciar con estas dictaduras”.





          Distintos documentos muestran las conversaciones secretas entre los británicos y los argentinos sobre Malvinas.
          La trama social en la que circulaban estos poderosos del establishment económico y político era estrecha, incluso restringida a un puñado de barrios londinenses como Belgravia y Mayfair. También en los destinos, señaló el libro, la fuerza de la gravedad social tendía a unir a “embajadores y personal de la embajada” con “un entorno aún más cerrado”, que comprendía la comunidad británica de negocios y los argentinos y chilenos de la clase alta.


          En eso James Callaghan no fue diferente a Thatcher.


          “En el caso de Argentina, el laborismo no intentó imponer sanciones duras contra la junta, así que una vez más hubo escaso conflicto en el proceso de establecimiento de políticas; no obstante, cuando los políticos laboristas consideraron medidas por la situación de derechos humanos, el Ministerio de Asuntos Exteriores aconsejó moderación y advirtió sobre los peligros que correrían las relaciones comerciales y políticas", siguió la autora. En consecuencia “las políticas de los gobiernos laborista y conservador hacia la junta argentina no fueron marcadamente diferentes”. Ninguno impuso un embargo de armas o cualquier tipo de sanciones económicas hasta el 2 de abril de 1982, cuando el dictador Leopoldo Galtieri ordenó el desembarco en Malvinas.


          Armas británicas para los argentinos


          “El gobierno de Thatcher promovió el comercio con Argentina más vigorosamente que lo que habían hecho los laboristas, y envió dos ministros en visitas al régimen militar, lo cual condujo a un aumento en el comercio y las ventas de armas a la Argentina durante los conservadores”, detalló la historiadora. Thatcher también cerró el exilio político a todos los latinoamericanos y volvió a designar un embajador británico a Buenos Aires en 1979, aunque en realidad el retiro del anterior no había sido —como en Chile— por cuestiones vinculadas a las violaciones a los derechos humanos, sino antes del golpe del 24 de marzo de 1976 y “a instancias del gobierno argentino durante un momento de tensión” sobre Malvinas.





          El primer ministro laborista James Callaghan con el presidente estadounidense Jimmy Carter. (US National Archives)
          Aunque Gran Bretaña había pasado de tener una suerte de “imperio informal”, como citó la autora la denominación habitual a comienzos del siglo XX, en países como Argentina, hacia la década de 1980 la presencia británica en los mercados latinoamericanos se contrajo hasta el 1,2 por ciento. Con una excepción: “La industria de las armas”, escribió Livingstone. “Durante los setentas, Gran Bretaña fue el segundo proveedor de armamento en América del Sur, con el 25% del total, detrás del 29% de los Estados Unidos, el líder del mercado”.


          Destacó: “Era un mercado tan lucrativo que el Ministerio de Asuntos Exteriores recibió gran presión del Departamento de Comercio e Industria, el área de ventas del Departamento de Defensa y las empresas británicas para permitir el comercio de armas con los regímenes militares del Cono Sur a pesar de las preocupaciones por los derechos humanos y la amenaza potencial a las Malvinas”.


          Los agregados militares británicos en Buenos Aires eran impulsores denodados de los productos, por sus “vínculos estrechos con los fabricantes de armas”: según la investigadora, “constantemente hacían lobby para la venta de barcos de guerra, vehículos blindados, aeronaves y municiones”.


          Destacó: “Apenas tres días antes de la invasión argentina, el agregado militar británico en Buenos Aires hizo una cita para reunirse con el secretario general de la fuerza aérea argentina para tratar de venderle bombarderos”.


          Cuatro días antes del comienzo de la guerra


          Thatcher vendió helicópteros Lyns, un destructor Tipo 42 y misiles Sea Dart al gobierno de Roberto Viola; sus antecesores Harold Wilson y Callaghan vendieron otro destructor Tipo 42, más helicópteros Lynx y más misiles Sea Dart además de 100 misiles tierra-aire Seacat y Tigercat, un sistema de misiles antiaéreos Blowpipe y 77 ametralladoras para el ejército, la armada y la policía, según detallan los documentos.





          Es mayo de 1982, apenas unos días antes del desembarco inglés en el estrecho de San Carlos. Una unidad de comandos de la Compañía 601, al mando del mayor Mario Castagneto, aborda un helicóptero para controlar los alrededores del estrecho. Uno de los comandos carga en su espalda un misil tierra-aire Blow Pipe con el que fueron derribados varios aviones y helicópteros ingleses. Foto: Eduardo Farré.
          La restricción de ventas de armas que se pudieran usar contra la ciudadanía argentina o contra las islas Malvinas chocaba con una orden de Thatcher a sus ministros: “Debemos hacer un esfuerzo más decidido para vender más equipamiento de defensa en el exterior”. La contradicción se resolvía caso por caso.


          Livingstone halló un ejemplo en el material clasificado: en 1981 el titular del Departamento para América Latina del Foreign Office, Robin Fearn, recomendó que se permitiera la venta de kits para adaptar las armas Oerlikon dentro de blindados argentinos: “Estos vehículos tienen claras implicaciones para los derechos humanos y podríamos ser criticados si nos involucrásemos en cualquier etapa de su construcción o montaje. Sin embargo, es improbable que nuestra participación se conozca alguna vez”.


          Con la invasión argentina a las islas quedaron pendientes varios pedidos que Thatcher había avalado: un bombardero RAF Vulcan, varios blindados Centaur, un tanque de guerra Vickers, otros ocho helicópteros Lynx, un torpedo Stingray, un equipo de vigilancia aérea Linescan y aviones Canberra, entre otros. En realidad, el agregado militar británico había trabajado en ventas hasta el 29 de marzo de 1982.


          Ese día escribió a Londres que durante la primera semana de abril se iba a encontrar con el secretario general de la fuerza aérea argentina para hablar sobre un bombardero aéreo. Los aeronáuticos, dijo, estaban “interesados en adquirir un escuadrón de bombarderos durante" la década de 1980. Se alegró porque “la relación con BAE indudablemente ha mejorado”.


          Soberanía y política interna


          La continuidad entre laboristas y conservadores y laboristas también se verificó en la discusión sobre la soberanía de las islas del Atlántico Sur. Los laboristas no tenían una posición unívoca pro devolución ni pro independencia.





          El HMS Sheffield, impactado por las fuerzas argentinas en el Atlántico Sur el 6 de mayo de 1982.
          Aunque el conflicto databa desde 1833, cuando Gran Bretaña desafió la posesión argentina de las islas, desde 1965 se había convertido en un tema internacional porque la Organización de las Naciones Unidas (ONU) había solicitado a las dos partes que llegaran a un acuerdo. Ya en 1953 el entonces presidente Juan Perón había propuesto que Argentina le comprara las islas a la corona, sin suerte.


          Laboristas y conservadores llevaron una nueva propuesta a la dictadura: un acuerdo de arrendamiento posterior (leaseback) por el cual Gran Bretaña le transferiría la soberanía de las islas a Argentina a cambio de una renta inmediata de largo plazo. “Tanto James Callaghan como Margaret Thatcher eran escépticos ante la posibilidad de llegar a un acuerdo con Argentina, pero ambos acordaron, a regañadientes, explorar la opción del leaseback. El gobierno de Thatcher llegó tan lejos que sostuvo conversaciones secretas con los argentinos sobre el arrendamiento posterior”.


          ¿Por qué a regañadientes? Porque nadie estaba dispuesto a “gastar capital político impulsando en el Parlamento un acuerdo con Argentina”, explicó la investigación. “A pesar de aprobar en principio la opción del leaseback, ambos gobiernos dieron marcha atrás cuando enfrentaron oposición de los miembros del parlamento (MP), los isleños y quienes los apoyaban”. Sobre este punto la historiadora analizó “actas de reuniones de gabinete, correspondencia interna de políticos y funcionarios y diarios de políticos” y halló que “la perspectiva de una tormenta parlamentaria y la acusación de abandono de los isleños” representaban un costo político demasiado alto por un asunto que podía seguir los tiempos de la diplomacia.






          https://www.infobae.com/politica/202...-de-la-guerra/

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          • Wow que tema tan interesante.

            Seguí (incluido 'en tiempo real') el tema de la guerra de Malvinas, muy centrado en las batallas y tácticas y poco en el lado político.
            Es fascinante imaginar lo que habría sucedido con la propuesta propuesta y aceptada "Leaseback".

            Para empezar, la guerra de Malvinas no habría existido.

            La junta militar tendría una corta supervivencia en mi opinión y todavía habría una atmósfera de "alianza estratégica" con el Reino Unido que podría tener implicaciones futuras incluso para el tratado antártico.

            No sé, podría divagar mucho sobre el tema.

            Un abrazo

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            • En este momento y a una hora de la salida del Reino Unido de la Unión Europea me pregunto que consecuencias tendrá para los acuerdos (Tratado de Madrid de 1990) firmados entre Argentina y Gran Bretaña y los países de Europa...¿que consecuencias jurídicas y en que puede afectar este cambio de status para el Reino Unido??
              Porque la primera consecuencia de la derrota militar en el campo de batalla fue el aislamiento de Argentina, pero la segunda derrota y la mas dolorosa fue la jurídica, en la que un gobierno argentino (Menem) decidió firmar un tratado de concesión y cesión al Reino Unido que nos puede afectar por muchos años..¿sigue aún vigente?? ¿puede ser revocado o denunciado??
              Leo en un periódico viejo (La Prensa) que las negociaciones (o concesiones) las inició el gobierno de Menen: "Declaraciones Conjuntas del 19 de octubre de 1989 y, 18/19 de diciembre de 1989 en París, convertidas luego, en el Tratado del 14/15 de febrero de 1990, comúnmente llamado Acuerdo de Madrid y, en el Tratado de “Promoción y Protección de Inversiones” en Londres el 11 de diciembre de 1990, complementario del anterior, convalidado por la Ley del Congreso de la Nación Nº 24.184. "

              TRATADO DE MADRID: https://www.dipublico.org/4051/acuer...nda-del-norte/

              Comentario


              • Originalmente publicado por Teodofredo Ver Mensaje
                En este momento y a una hora de la salida del Reino Unido de la Unión Europea me pregunto que consecuencias tendrá para los acuerdos (Tratado de Madrid de 1990) firmados entre Argentina y Gran Bretaña y los países de Europa...¿que consecuencias jurídicas y en que puede afectar este cambio de status para el Reino Unido??
                Porque la primera consecuencia de la derrota militar en el campo de batalla fue el aislamiento de Argentina, pero la segunda derrota y la mas dolorosa fue la jurídica, en la que un gobierno argentino (Menem) decidió firmar un tratado de concesión y cesión al Reino Unido que nos puede afectar por muchos años..¿sigue aún vigente?? ¿puede ser revocado o denunciado??
                Leo en un periódico viejo (La Prensa) que las negociaciones (o concesiones) las inició el gobierno de Menen: "Declaraciones Conjuntas del 19 de octubre de 1989 y, 18/19 de diciembre de 1989 en París, convertidas luego, en el Tratado del 14/15 de febrero de 1990, comúnmente llamado Acuerdo de Madrid y, en el Tratado de “Promoción y Protección de Inversiones” en Londres el 11 de diciembre de 1990, complementario del anterior, convalidado por la Ley del Congreso de la Nación Nº 24.184. "

                TRATADO DE MADRID: https://www.dipublico.org/4051/acuer...nda-del-norte/
                Ahora más allá de que fue muy malo que se haya firmado, Teo debe ser el único acuerdo que el país cumple. Una cosa es lo que imponga y haga Inglaterra, pero las imposiciones.......

                Comentario


                • Originalmente publicado por Teodofredo Ver Mensaje
                  En este momento y a una hora de la salida del Reino Unido de la Unión Europea me pregunto que consecuencias tendrá para los acuerdos (Tratado de Madrid de 1990) firmados entre Argentina y Gran Bretaña y los países de Europa...¿que consecuencias jurídicas y en que puede afectar este cambio de status para el Reino Unido??
                  Porque la primera consecuencia de la derrota militar en el campo de batalla fue el aislamiento de Argentina, pero la segunda derrota y la mas dolorosa fue la jurídica, en la que un gobierno argentino (Menem) decidió firmar un tratado de concesión y cesión al Reino Unido que nos puede afectar por muchos años..¿sigue aún vigente?? ¿puede ser revocado o denunciado??
                  Leo en un periódico viejo (La Prensa) que las negociaciones (o concesiones) las inició el gobierno de Menen: "Declaraciones Conjuntas del 19 de octubre de 1989 y, 18/19 de diciembre de 1989 en París, convertidas luego, en el Tratado del 14/15 de febrero de 1990, comúnmente llamado Acuerdo de Madrid y, en el Tratado de “Promoción y Protección de Inversiones” en Londres el 11 de diciembre de 1990, complementario del anterior, convalidado por la Ley del Congreso de la Nación Nº 24.184. "

                  TRATADO DE MADRID: https://www.dipublico.org/4051/acuer...nda-del-norte/
                  Según he leído (no recuerdo dónde) el gobierno argentino actual quiere reiniciar negociaciones con Gran Bretaña para reformularlo al acuerdo. Me parece que si no se llegara a concretar, es probable que Argentina denuncie el mismo, ya que es un derecho internacionalmente aceptado desde la Convención de Viena referido a esta materia. Todo dependerá de como nos vaya en el financiamiento de nuestra deuda y logrado ello, que rumbo geopolítico adopte nuestro país.

                  El Presidente es una persona pragmática pero existen presiones internas que me parece pueden obstaculizar las relaciones con los ingleses.

                  Saludos.

                  Comentario


                  • Claro porque hasta ahora los ingleses, además de ampararse en sus leyes y acuerdos particulares, quedaron luego del 2007 amparados por el Tratado de Lisboa de la UE, que decía en uno de sus primeros artículos, que "los intereses de cada nación comunitaria eran los intereses de toda la unión en su conjunto" . O sea que el tema Malvinas y la posición inglesa, no solo era defendido por ellos, sino que a partir del 2007 era un tema común en su defensa para toda la UE.(de ahí que las Islas Malvinas fueron consideradas "territorio comunitario").
                    Hoy ya Gran Bretaña esta fuera de la UE y por lo tanto fuera del tratado de Lisboa, motivo por el cual también España ha cambiado la estrategia negociadora con los ingleses, endureciendo las posiciones de España con respecto a Gibraltar.
                    La pregunta es si Argentina, va a aprovechar la coyuntura favorable de esta nueva posición del Reino Unido con respecto a Europa, para cambiar la estrategia negociadora, porque esta claro que sus intereses ya no le competen a Europa...
                    O sea por un lado nos favorece la posición de Europa y de España en particular, pero por otro lado al volcarse los ingleses mas en los "brazos" de EE.UU., no va a ser tan favorable desde el lado americano (aunque en realidad nunca lo fue).

                    Comentario


                    • El Gobierno quiere que Uruguay deje de recibir aviones militares del Reino Unido en sus aeropuertos



                      Felipe Solá habló del tema con el futuro canciller uruguayo. Según el oficialismo hubo 13 vuelos militares británicos en Montevideo en 2019.

                      Argentina quiere que el próximo gobierno uruguayo no permita más que aviones militares del Reino Unido aterricen en sus aeropuertos en su ruta hacia y desde las Malvinas. Y quiere, además, estar en alerta por la relación de los orientales y británicos, que suelen realizar ferias y misiones comerciales en un lado y otro y en la que las islas son tratadas con una categoría similar a las de un estado y como Falkland Islands.

                      Aunque no se abordó esta cuestión como un tema de queja en medio de una agenda más grande en materia política, económica bilateral y regional, el conflicto de soberanía por las islas y el rol de los orientales sobrevoló incluso la visita de quien será el canciller de Luis Lacalle Pou, Ernesto Talvi. El futuro ministro fue recibido el martes último por el ministro Felipe Solá en el Palacio San Martín.


                      https://www.clarin.com/politica/gobi..._Voyr51_2.html

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                      • No olvidemos, que la República Oriental del Uruguay fue una creación del Reino Unido. Y no por tontos lo hicieron así...Una cuña albión entre dos potencias regionales.
                        Muy dificil que se tuerza la historia respecto de la colaboración de Uruguay con UK, así como lo hace con la flota pesquera foránea que depresa el Atlántico Sur

                        Saludos

                        Comentario


                        • -Cuando el Frente Amplio fue gobierno en Uruguay (zurditos) los Ingleses
                          tenían prioridad en sus vuelos a Malvinas, ahora con el Frente Nacional
                          (Centro Derecha) seguramente la relación sera mas cercana

                          -Uruguay necesita de Inglaterra como mercado para sus productos
                          y los Ingleses necesitan de Uruguay

                          -Hoy aparte de Venezuela. los otros chicos malos del Barrio es Argentina
                          por lo que seguramente el pedido sera recibido, pero archivado.


                          Saludosss
                          Roberto

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                          • Originalmente publicado por Litio71 Ver Mensaje
                            -Cuando el Frente Amplio fue gobierno en Uruguay (zurditos) los Ingleses
                            tenían prioridad en sus vuelos a Malvinas, ahora con el Frente Nacional
                            (Centro Derecha) seguramente la relación sera mas cercana

                            -Uruguay necesita de Inglaterra como mercado para sus productos
                            y los Ingleses necesitan de Uruguay

                            -Hoy aparte de Venezuela. los otros chicos malos del Barrio es Argentina
                            por lo que seguramente el pedido sera recibido, pero archivado.


                            Saludosss
                            Roberto
                            Ni "zurditos ni derechitos", para Inglaterra, Uruguay es insignificante en el intercambio comercial con Inglaterra o con las Islas Malvinas.
                            Inglaterra como nación, hasta ahora estaba dentro de la Unión Europea, y por lo tanto sujeta a convenios de la Unión y no en forma particular con ningún país ( o sea primero le compra a la Unión y luego a un países extra comunitario, sino lo produce la UE), y recién desde esta año (2020) podrá hacer de su política económica lo que quiera, incluido lo que quiera con Uruguay (pero hasta ahora no era sí) Y en esa lista de países extra comunitarios, Uruguay ni figura: https://datosmacro.expansion.com/comercio/balanza/uk

                            Te dejo un artículo de la OMC (organización mundial del comercio): https://oec.world/es/profile/country/flk/
                            "Las principales exportaciones de de Islas Malvinas son Moluscos, incluso separados de sus valvas, vivos, frescos, refrigerados, congelados, secos, salados o en salmuera; invertebrados acuáticos, (excepto los crustáceos y moluscos), vivos, frescos, refrigerados, congelados, secos, salados o en salmuera; harina ($171 Millones), Pescado congelado (excepto los filetes y demás carne de pescado de la partida 0304) ($18,8 Millones), Lana sin cardar ni peinar ($10,9 Millones), Carne de animales de las especies ovina o caprina, fresca, refrigerada o congelada ($2,87 Millones) y Abonos minerales o químicos nitrogenados ($1,23 Millones), de acuerdo ala clasificación del Sistema Harmonizado (HS). Sus principales importaciones son Aceites de petróleo o de mineral bituminoso, excepto los aceites crudos; preparaciones no expresadas ni comprendidas en otra parte, con un contenido de aceites de petróleo o de mineral bituminoso superior o igual al 70 % en peso, en las que estos aceites ($20,2 Millones), Los buques pesqueros, buques factoría y los buques, embarcaciones ($17,8 Millones), Barcos faro, barcos bomba, dragas, pontones grúa y demás barcos en los que la navegación sea accesoria en relación con la función principal; diques flotantes; plataformas de perforación o explotación, flotantes o sumergibles ($14,9 Millones), Construcciones y sus partes (por ejemplo: puentes y sus partes, compuertas de esclusas, torres, castilletes, pilares, columnas, armazones para techumbre, techados, puertas y ventanas y sus marcos, contramarcos y umbrales, cortinas de cierre, barandillas), ($3,75 Millones) y Automóviles de turismo y demás vehículos automóviles concebidos principalmente para transporte de personas (excepto los de la partida 8702), incluidos los del tipo familiar (break o station wagon) y los de carreras ($2,67 Millones).

                            Las principales exportaciones de los productos de las Islas Malvinas, tienen como destino a España ($170 Millones), los Estados Unidos ($8,62 Millones), Sudáfrica ($7,5 Millones), el Reino Unido ($4,71 Millones) y Bulgaria ($4,35 Millones).
                            Los principales orígenes de sus importaciones son el Reino Unido ($56,9 Millones), España ($33,1 Millones), Grecia ($12,9 Millones), los Países Bajos ($6,89 Millones) y Rusia ($1,76 Millones)."

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