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Birmania, los olvidados de la prensa

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  • Birmania, los olvidados de la prensa

    Birmania o Myanmar es un país del sudeste Asiático, que vive una cruenta guerra civil que pasa desapercibida de los medios de difusión….un territorio de 676.000 km² y una población de unos 53 millones de habitantes.
    El país fue gobernado por una dictadura militar desde 1964, a partir de ese año solo se han celebrado elecciones en dos ocasiones. En 1990 la Junta militar del SPDC perdió los comicios de manera abrumadora ante la Liga Nacional para la Democracia. Ante tales acontecimientos, el gobierno ignoró los resultados. Como parte de un régimen de represión arrestó a líderes opositores, como la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.
    Después de diecisiete años, en 2007 la Junta militar se vio afectada por masivas protestas dirigidas por monjes budistas, que fueron brutalmente reprimidas con miles de muertos.
    En el 2010, la Liga Nacional para la Democracia fue ilegalizada y no pudo participar al no expulsar de sus filas a los presos políticos, como lo pedía la junta militar. La junta militar se disolvió oficialmente el 30 de marzo de 2011, con la inauguración de un nuevo gobierno patrocinado y apoyado por los militares.



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    La minoría musulmana de Myanmar huye en masa de la persecución

    Cerca de 270.000 rohiña han huido de Myanmar para buscar refugio en Bangladesh ante la campaña de violencia contra esta etnia


    Haga clic en la imagen para ver una versión más grande  Nombre:	1504883407_048218_1504885394_noticia_normal_recorte1.jpg Visitas:	1 Size:	524,2 KB ID:	656627
    Rohiñás musulmanes rodean el cadáver de un hombre de 68 que según ellos fue asesinado por el ejército de Myanmar - K M ASAD (AFP)


    EL PAÍS - MACARENA VIDAL LIY - Pekín - 8 SEP 2017
    Cada día son decenas de millares. Según los cálculos preliminares de las agencias internacionales, aún por contrastar, en solo dos semanas cerca de 270.000 rohiñás, un 25% de esa minoría étnica en Myanmar (la antigua Birmania), han huido al país vecino para escapar de una campaña de violencia que algunas ONG ya han tildado de "limpieza étnica" acarreada por las fuerzas de seguridad contra esa comunidad de religión musulmana.

    "Es un desastre humanitario de primer orden", denuncia Phil Robertson, subdirector para Asia de Human Rights Watch en conversación telefónica desde Bangkok. "Es la peor violencia de este tipo en lo que vamos de año... Es peor que Mindanao (la isla filipina donde el Ejército combate contra insurgentes islamistas), es una política de tierra quemada, ataques contra la población civil para echar a centenares de miles de personas. No se pueden poner paños calientes, es una situación horrible".

    Ser rohiñá en Myanmar no ha sido nunca un privilegio. Todo lo contrario. El Gobierno birmano, y muchos de sus ciudadanos de mayoría budista consideran a esa minoría de 1,2 millones de habitantes meros inmigrantes ilegales procedentes de Bangladés, aunque sus familias lleven asentadas allí desde hace generaciones. La ley de Ciudadanía de 1982 les priva de nacionalidad; otras normas les han dejado indocumentados, tienen limitada su libertad de movimientos o incluso sus derechos reproductivos. Una ola de violencia entre budistas y musulmanes, que continuó en 2013 y 2014, dejó cerca de 140.000 desplazados rohiñá y casi 300 muertos. Su ruta de huida tradicional, en barco hacia Malasia o Indonesia, se cerró en 2015, cuando esos países desmantelaron las redes de traficantes que gestionaban el pasaje.

    No pudieron votar en las elecciones de 2015, de las que muchos esperaban que el triunfo de la Liga Nacional para la Democracia de la premio Nobel de la Paz Aun Sang Sun Kyi les trajera un trato más justo. No ha sido así.

    El año pasado, el grupo Ejército de Salvación Rohiñá en Arakán (ARSA, por sus siglas en inglés) pasó a la violencia y atacó en octubre con cuchillos y palos varias instalaciones oficiales en el norte de Rajáin, o Arakan, la provincia donde viven la mayoría de esta comunidad. La respuesta del Tatmadaw, el Ejército birmano, fue brutal. Un informe de la Alta Comisaría de Derechos Humanos de la ONU documenta casos de violencia indiscriminada, destrucción de viviendas, violaciones, asesinatos y expulsiones en un descomunal pogrom.

    Una situación que ahora se ha redoblado. El desencadenante ha vuelto a ser un ataque del ARSA, el 25 de agosto, contra 30 comisarías y una base militar. La respuesta ha vuelto a ser, denuncian las ONG, brutal y desproporcionada. Aldeas enteras son desalojadas e incendiadas. Los residentes de poblaciones rohiña, atacados con helicópteros y bombardeados. El Tatmadaw asegura que se limita a perseguir a los terroristas que perpetran ataques desde octubre. Los incendios, las huidas masivas, sostiene, son obra de los propios rohiñá.

    Momena, de 32 años, es una de las decenas de miles rohiñás que han emprendido la huida. El 25 de agosto vio entrar a los soldados birmanos en su aldea. "Escapé con los demás aldeanos y nos refugiamos durante la noche en la selva. Cuando volví a la aldea a la mañana siguiente, después de que los soldados se hubieran ido, vi cerca de 40 ó 50 soldados muertos, incluidos varios niños y ancianos. Todos tenían heridas de cuchillo o de bala; algunos, de ambas. Mi padre estaba entre los muertos; le habían cortado el cuello. No pude cumplir los últimos ritos. Simplemente, huí", cuenta, en un testimonio recabado por HRW

    HRW ha detectado hasta 21 zonas arrasadas por incendios provocados en el norte de Rajáin, en plenas lluvias de monzón. La organización Médicos sin Fronteras (MSF) denuncia que los refugiados, hombres, mujeres, ancianos y niños, llegan a Bangladés con quemaduras o heridas de bala o de metralla, desnutridos, tras pasar días a la intemperie. Algunos llegan con graves infecciones en las heridas o, en el caso de las mujeres, con serias complicaciones obstétricas.

    "Llegan en condiciones muy precarias, muy vulnerables. Son pacientes que necesitan una ayuda inmediata", insiste Pavlo Kolovos , coordinador general de MSF en Bangladés y que ha visto aumentar en un 50% los pacientes que su personal sanitario está tratando en la frontera. "Cuentan que han perdido a familiares, han sido atacados, disparados, las familias están dispersas", agrega en conversación telefónica. Bangladés ya es de por sí un país con escasos recursos y ante el aluvión de refugiados el envío de ayuda es urgente para evitar una crisis humanitaria, insisten las ONG.

    En Ginebra, la Comisión para los Refugiados de la ONU denuncian que los dos campamentos de refugiados en Cox´s Bazar, en el sureste de Bangladés, que ya acogían a 34.000 rohiñá, se encuentran al límite de su capacidad. "La población se ha doblado y más en dos semanas, y ya suma más de 70.000. Hay una necesidad urgente de más terreno y más refugios".

    "Están llegando sin haber comido desde hace cuatro, cinco días, con enfermedades transmitidas por el agua, con niños pequeños, sin abrigo ante las lluvias del monzón... Solo hace falta un brote de cólera y miles de personas morirán", advierte Robertson.

    https://elpais.com/internacional/201...07_048218.html

  • #2
    Bueno, Telesur ha reportado bastante, aunque solo desde el día 4. No parece sin embargo que la OTAN tenga el menor interés en meterse allí. No gana recursos estratégicos y no tiene problemas ideológicos con esa gente.

    Unos 87.000 rohingya huyen de Myanmar a Bangladesh en 10 días

    https://www.telesurtv.net/news/Unos-...0904-0007.html

    ¿Por qué los rohingyás están huyendo a Bangladesh?

    https://www.telesurtv.net/news/Por-q...0905-0025.html

    ONU pide a Myanmar cesar violencia contra los rohingyas

    Bangladesh pide a Myanmar cesar la violencia contra los rohinyás

    Irán y el Vaticano piden dejar la violencia contra

    Población de Myanmar recibe ayuda humanitaria de Turquía

    ONU eleva a 164.000 los rohinyás que huyeron a Banglades

    Canciller de Myanmar pide paciencia ante crisis con rohinyás

    Editado por última vez por Jhr cronos; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/7479-jhr-cronos en 09/09/2017, 01:19.
    Blog:
    El Tablero de Cronos

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    • #3
      Por eso la vez pasada decía en otro tópico, que solo conocemos un 1 % de los desmanes de gobiernos tiránicos...Y también comentaba, que hay lugares donde la prensa se ceba y se la pasa generando titulares todos los días...y hay otro lugares que pasan totalmente inadvertidos para la opinión mundial...
      Las dictaduras son todas malas (no solo las de izquierda) y el ejemplo lo da este país con una dictadura militar que gobierna sanguinariamente el país desde 1964...estamos hablando de 53 años matando gente...casi nada.
      Eso si, no hace falta que les diga, busquen ustedes alguna nota sobre este tema, en algún periódico...No hoy, sino de hace un mes, un año, 10 años atrás...silencio absoluto... Allí no hace falta la libertad ni la democracia...seguramente porque los birmanos no deben ser seres humanos y seguramente a ellos habrá que tenerlos encerrados en jaulas...

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      • #4
        Es una noticia de hace meses, pero como los periódicos dedican sus páginas a "sus temas", este caso aparece ignorado o escondido en algún rincón de una página interior.

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        "Cientos de muertos, mujeres violadas, bebés lanzados a fogatas": ¿qué pasa en Birmania que 13 Premios Nobel criticaron duramente a la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi?

        Derechos de autor de la imagenAP Image caption"A pesar de repetidos llamados a Aung San Suu Kyi estamos frustrados porque no ha realizado ninguna acción para asegurar los derechos y la ciudadanía de los rohingya. Suu Kyi es la líder del país y la primera responsabilidad de un líder es liderar con coraje, humanidad y compasión", señalan los Premios Nobel.


        Redacción BBC Mundo - 4 enero 2017
        Lo que está sucediendo en Birmania es "una tragedia humana que puede calificarse de limpieza étnica y crímenes contra la humanidad".

        La acusación está contenida en una carta que 13 Premios Nobel y otros altos funcionarios dirigieron al presidente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, haciendo un llamado desesperado al organismo para que actúe y evite un genocidio en el país asiático.

        "Durante los últimos dos meses, una ofensiva del ejército birmano resultó en la muerte de cientos de integrantes de la minoría rohingya y el desplazamiento de más de 30.000 personas", afirma la misiva.

        Los rohingya, originariamente de Bangladesh, son musulmanes, mientras que la mayoría de la población birmana es budista.
        Y la carta -firmada por, entre otros Premios Nobel, el arzobispo Desmond Tutu, Muhammad Yunus, Malala Yousafzai, José Ramos Horta y Oscar Arias- denuncia "casas incendiadas, mujeres violadas, niños asesinados", mientras "crucialmente, se prohíbe el ingreso de ayuda humanitaria".

        Una comisión establecida por el gobierno de Birmania, sin embargo, dice que, hasta ahora, no ha encontrado evidencia de genocidio.

        En su informe interino, emitido el 4 de enero, la comisión también concluyó que no había suficiente evidencia para sostener los alegatos de violación generalizada, pero no abordó el tema de las fuerzas de seguridad acusadas de matar rohingyas. Image caption"Casas incendiadas, mujeres violadas, niños asesinados", denunciaron 13 Premios Nobel.
        El mensaje de los 13 Premios Nobel critica abiertamente a la premio Nobel dela Paz Aung Sang Suu Kyi, quien tras dos décadas bajo arresto domiciliario lidera ahora el gobierno de Birmania.

        "A pesar de repetidos llamados a Aung San Suu Kyi estamos frustrados porque no ha realizado ninguna acción para asegurar los derechos y la ciudadanía de los rohingya. Suu Kyi es la líder del país y la primera responsabilidad de un líder es liderar con coraje, humanidad y compasión", señalan los Premios Nobel.

        El partido de Suu Kyi ganó las elecciones de noviembre permitidas por los militares, pero por una prohibición legal no puede ocupar la presidencia. Su cargo es canciller y asesora de Estado, aunque es considerada como la líder de facto de Birmania.

        Sin embargo, bajo la Constitución redactada por los militares, éstos siguen reteniendo el control de los ministerios del Interior, Defensa y Control de Fronteras. Patadas en el pecho y bastonazos

        Los abusos cometidos por el ejército birmano son patentes en un video divulgado el fin semana, en el que varios policías golpean brutalmente con patadas el pecho, bofetadas y bastonazos a jóvenes de una aldea rohingya forzados a sentarse en fila. También se ve a un militar pateando brutalmente a un joven en la cabeza. Arrestan policías en Birmania tras video que muestra brutalidad contra minoría rohingya
        La acción fue grabada por los propios policías en un celular el 5 de noviembre en la aldea de Koe Tan Kaui, en el estado de Rakáin, en el oeste de Birmania.

        La versión oficial es que la policía fue informada de que allí se ocultaban integrantes del grupo responsable de un ataque a un puesto policial que dejó nueve policías muertos el 9 de octubre.

        Las autoridades de Birmania detuvieron luego de la divulgación del video a cuatro policías, en una acción aislada, pero sin precedentes.

        La oficina de Suu Kyi dijo en un comunicado que también actuarán contra otros miembros de los cuerpos de seguridad implicados en violaciones de los derechos humanos.

        Pero algunos críticos señalan que se requiere una acción mucho más firme y generalizada por parte del gobierno si realmente tiene intenciones de poner fin al abuso de la minoría rohingya. Persecución

        Cerca de 50.000 integrantes de la minoría rohingya cruzaron la frontera para buscar refugio en Bangladesh desde el 9 de octubre, según informó el gobierno de ese país en diciembre. Image captionA pesar de vivir en Birmania durante generaciones, los rohingya siguen siendo perseguidos y abusados por el gobierno de Birmania que los considera inmigrantes ilegales.
        Durante décadas los rohingya han sido perseguidos por el ejército de Birmania.

        A pesar de vivir en Birmania durante generaciones, los rohingya siguen siendo tratados como inmigrantes ilegales.

        En la década del 80 se les retiró el derecho a la ciudadanía, y aunque su origen étnico es bengalí, Bangladesh tampoco les reconoce ningún derecho.

        En Birmania están sometidos a múltiples limitaciones, incluida la restricción de movimientos, se les niega acceso a salud y educación.
        INFORME INTERINO DE LA COMISIÓN DEL GOBIERNO
        • La comisión está encabezada por el exgeneral Myint Swe y tiene programada emitir sus conclusiones finales antes del final de enero.
        • En su informe interino, desestimó las acusaciones de genocidio en base a que todavía hay musulmanes rohingya viviendo en Rakáin y que los templos religiosos islámicos no han sido destruidos.
        • Declaró que, hasta ahora, ha encontrado "evidencia insuficiente" de alguien hubiese sido violada por las fuerzas de seguridad, a pesar de extensas acusaciones al contrario.
        • Las acusaciones de incendios provocados, arrestos arbitrarios y tortura siguen bajo investigación.
        • La comisión no hizo mención alguna de la más grave acusación: que las fuerzas de seguridad birmanas han estado matando civiles como castigo colectivo por los ataques de militantes rohingya.
        "Lanzar bebés a fogatas"

        El gobierno birmano asegura que la ofensiva reciente es en respuesta al ataque del 9 de octubre contra un puesto policial. Las autoridades acusaron a miembros de la minoría rohingya de ser los responsables.

        "Pero aún si eso fuera cierto, la respuesta militar ha sido groseramente desproporcionada", señala la carta de los Premios Nobel. Image caption"Otra cosa muy diferente es disparar desde helicópteros a miles de civiles, violar mujeres y lanzar bebés a fogatas", señala la carta de los Premios Nobel.
        "Una cosa habría sido hacer una redada para buscar sospechosos, arrestarlos y llevarlos a juicio. Otra muy diferente es disparar desde helicópteros a miles de civiles, violar mujeres y lanzar bebés a fogatas".

        La ofensiva del ejército es la más sangrienta desde 2012, cuando cientos de miembros de la minoría rohingya murieron en enfrentamientos con tropas birmanas luego de protestas por su opresión.

        Entonces, más de 100.000 rohingyas fueron forzados a abandonar sus hogares y vivir en campamentos para desplazados. "Igual que Ruanda"

        Un informe de Amnistía Internacional en diciembre de 2016, basado en entrevistas con sobrevivientes y análisis de imágenes satelitales, asegura que las acciones de los militares de Birmania constituyen un crimen contra la humanidad. Image captionPolicías y militares llegan en camiones a aldeas de la minoría rohingya. A pesar de que permitieron elecciones en noviembre, los militares siguen controlando los ministerios del Interior, Defensa y Control de Fronteras.
        Una testigo citada en el informe relata cómo el ejército llegó a su aldea y se llevó a sus dos hijos.

        "Entraron a mi casa y obligaron a mis hijos a salir. Ataron sus manos y luego los golpearon brutalmente, los militares los patearon en el pecho. Yo misma lo vi, lloraba y un militar me apuntó un arma. Les rogué que pararan de golpearlos. La golpiza duró cerca de treinta minutos y luego se los llevaron", relató a Amnistía Internacional la madre, que no ha vuelvo a ver a sus hijos.

        En su carta, los Premios Nobel concluyen señalando que "luego de Ruanda, los líderes mundiales dijeron 'nunca más'".

        "Si no actuamos ante lo que ocurre con los rohingya, la gente morirá de hambre si no muere antes por las balas, y seremos observadores pasivos de un crimen contra la humanidad".

        Este artículo fue publicado originalmente el 03.01.17 y modificado el 04.01.17 para reflejar las conclusiones de la comisión del gobierno


        http://www.bbc.com/mundo/noticias-38497617

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        • #5
          En Ruanda, según dicen, murieron cerca de un millón. Mucho europeo había allí cuando ocurrió.

          Al menos ahora han escapado. Solo que... Bangladesh es un país muy pobre. ¿Le darán 6000 millones como le dieron a Turquía para no dejar pasar a nadie a europa? ¿O está muy lejos, no hay peligro de que lleguen refugiados y por tanto no pasa nada?
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          El Tablero de Cronos

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          • #6
            La situacion es de verdadera tragedia humanitaria... se desconoce todo y no hay datos ni registros, simplemente porque en estos casos el mundo entero cierra los ojos y prefieren mirar para otro lado...vaya uno a saber que intereses espurios hay aqui, para que lleven años matando tanta gente y nadie se entere

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            • #7
              Hambrientos y hacinados: la crisis rohingya desborda a la ayuda humanitaria

              La ONU y las ONG en el terreno piden más fondos ante la dramática situación de los refugiados que huyan de la persecución de Myanmar a Bangladés

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              Refugiados rohingya se cubren con un plástico de la lluvia, en el campo de de Cox's Bazar, en Bangladés.- CATHAL MCNAUGHTON / ATLAS

              EL PAÍS - PALOMA ALMOGUERA - Cox´s Bazar (Bangladés) 17 SEP 2017
              "Mucha gente llega famélica y exhausta”, enfatiza Mark Pierce, director de la ONG Save The Children en Bangladés. Como Yusuf, la inmensa mayoría cruza la frontera después de días, a veces semanas, de larga travesía: huyen a pie y caminan casi sin detenerse ni alimentarse, hasta que normalmente atraviesan en barcos pesqueros el río Naf, frontera natural entre ambos países del sudeste asiático. “El sufrimiento podría ir a peor y se pueden llegar a perder muchas vidas si no se cubren las necesidades más básicas”, advierte Pierce. Necesidades —comida, techo, higiene— que solo pueden ser atendidas “si la ayuda aumenta rápidamente y la comunidad internacional incrementa los fondos”.

              Basta mirar hacia cualquier rincón de Cox’s Bazar, el distrito bangladesí limítrofe con Myanmar que en tres semanas ha recibido a casi medio millón de rohingya, para confirmar las condiciones infrahumanas en las que se encuentran los refugiados. Hamida camina desorientada con su recién nacido. No recuerda bien cuándo ha llegado, ni siquiera cuándo dio a luz. Su bebé, que apenas parece llegar a la semana, está visiblemente deshidratado. Alarmados por la condición del pequeño, un grupo de voluntarios se ofrece a llevarles a una de las clínicas provisionales cercanas.

              Es la ayuda informal, ofrecida incluso por vecinos de Cox’s, la que de momento está resultando más efectiva para los refugiados, según cuentan ellos mismos. Gracias sobre todo a las donaciones de “almas caritativas”, indica Yusuf, han podido comer desde que llegaron a Bangladés hace dos semanas, cuando el Ejército birmano quemó sus casas y les disparó indiscriminadamente al salir huyendo. Las escenas en las que docenas de rohingya se precipitan atropellados para recoger los billetes que les tiran regularmente desde autobuses y jeeps es una constante; la mendicidad y dependencia del buen samaritano, dicen, es una de las únicas formas para sobrevivir.

              Las ONG y agencias de la ONU, omnipresentes en la zona, admiten que se ven desbordadas ante el éxodo sin precedentes que ha provocado la violencia en Myanmar, donde el Ejército repele con fiereza a la población civil después de que el pasado 25 de agosto el Ejército de Salvación Rohingya de Arakan (ARSA, en sus siglas en inglés) asaltara varios cuarteles de las fuerzas de seguridad del estado occidental de Rajine (conocido hoy como Arakan).

              Joseph Surjamoni Tripura, portavoz del Alto Comisionado de Refugiados de la ONU (ACNUR) en Bangladés, admite que otros problemas para distribuir la ayuda son el déficit de coordinación y las imposiciones por parte del Gobierno bangladesí. Asegura que su agencia, por ejemplo, carece de permiso oficial para operar fuera de los dos campos de refugiados permanentes, Katupalong y Balu Khali, en los que, antes de esta crisis, ya había unos 300.000 rohingya desplazados por olas de violencia anteriores.

              Bangladés, que, sobrepasado por la crisis, combina una política de “fronteras abiertas” con los impedimentos para que los rohingya no se instalen para siempre en su territorio, parece haber respondido a algunas peticiones. El Ejecutivo bangladesí ha anunciado la creación en los próximos diez días de 14.000 campamentos. Serán, en cualquier caso, provisionales, pues la primera ministra, Sheikh Hasina, urgirá a la comunidad internacional durante la Asamblea de la ONU en Nueva York esta semana que presione a Myanmar para que repatrie a los rohingya, minoría musulmana a la que el Ejecutivo birmano no reconoce la ciudadanía y los derechos básicos, a pesar de llevar en el país desde hace generaciones.

              Por el momento, la inmensa mayoría de los refugiados malviven hacinados a la intemperie, expuestos a las inclemencias de la época del monzón, o en tiendas que construyen con plásticos y bambú. Mohammed Rafiq, de 27 años, se ha asentado en una junto a otras 2.000 personas más, aproximadamente. Asegura que ellos mismos llevan la cuenta para “tener la información al día y poder pedir ayuda a las ONG. Pero no la hemos recibido todavía”.

              Rafiq describe cómo solo una vez al día pueden extraer agua de los pozos de Katupalong, donde hay infraestructura más desarrollada. “Pero no es suficiente para todos los que somos, así que la utilizamos solo para beber. No podemos cocinar”, indica. También la recogen de insalubres canales, poniendo en riesgo su salud. Otro problema, dice, es la falta de letrinas: “solo tenemos dos para toda la colina”.

              https://www.aviacionargentina.net/fo...s-de-la-prensa

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              • #8
                Bangladesh es muy pobre, y no tiene buenas infraestructuras tampoco. Si le dejan toda la carga a ellos, ahí va a morir gente.
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                El Tablero de Cronos

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                • #9
                  Las ultimas noticias dicen que Bangladesh ha cerrado sus fronteras este domingo y ya no permitira mas el paso de refugiados...imagino la situacion caotiva de esta pobre gente aprisionados entre las balas del ejercito birmano y la frontera cerrada de Bangladesh

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                  • #10
                    Minas antipersona y veto a la ayuda humanitaria: alarma por los rohingya que quedan atrás

                    Cientos de miles de personas de esta minoría aún siguen en Myanmar. Las ONGs exigen acceso “libre e inmediato” a la zona


                    EL PAÍS - PALOMA ALMOGUERA - Cox´s Bazar (Bangladés) 18 SEP 2017
                    El estruendo cogió a Kabur Ahmed por sorpresa. Había escapado de su aldea en llamas, de una lluvia de balas, y se acercaba a zona segura. La explosión “salió de la tierra”, asegura, a pocos metros de donde estaba, dejando a varias personas heridas en el suelo. O eso espera, que solo estén heridas. Presa del pánico, cambió súbitamente de dirección y corrió para ponerse a salvo. A sabiendas, no obstante, de que no lo estaría hasta cruzar la frontera y pisar Bangladés.

                    Testimonios como el de Ahmed, que forma parte de los más de 400.000 rohingya que han huido de Myanmar (la antigua Birmania) en las pasadas tres semanas, resuenan por decenas en Cox’s Bazar, el distrito bangladesí al que llegan en masa los refugiados. Historias, fotografías y vídeos de explosivos y mutilados cuya veracidad es prácticamente imposible de comprobar, pero que van en línea con las experiencias narradas por los centros y organizaciones de atención médica en la zona y con las denuncias del propio Gobierno bangladesí.

                    Todas apuntan hacia el empleo de minas antipersona por parte de Myanmar en las áreas fronterizas; la enésima atrocidad contra los centenares de miles de rohingya, la minoría musulmana que huye del estado occidental de Rajine (hoy conocido como Arakan) en Myanmar, limítrofe con Bangladés. Escapan de una ola de represión contra la población civil sin precedentes por parte del Ejército birmano, en respuesta al asalto a varios cuarteles de las fuerzas de seguridad por parte de los rebeldes del Ejército de Salvación Rohingya de Arakan (ARSA, en sus siglas en inglés) el pasado 25 de agosto.

                    El doctor Shahen Abdur Rahman Choudhury no sabe cuántos turnos ha doblado en las pasadas semanas. Como director del hospital Sadar, el principal de Cox’s Bazar, afirma que la llegada de heridos y su condición presenta “una situación totalmente diferente a la que estamos acostumbrados”. De ser un centro modesto, habituado a asistir a los vecinos y algunos turistas que llegan a Cox’s –el principal destino turístico de Bangladés-, se ha convertido prácticamente en un hospital en zona de guerra. Una planta del rústico edificio se anuncia literalmente como “Unidad Rohingya”. Una docena de habitaciones que no alcanzan para atender el goteo de pacientes desde que comenzaron a llegar refugiados a finales de agosto.


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                    “Muchos son mujeres y niños, más del 50% por ciento. La mayoría con heridas de bala”, informa el galeno. Pero también, agrega, “pacientes con heridas provocadas por minas que tuvimos que derivar a otros hospitales”.

                    La situación es especialmente alarmante en las zonas cercanas a la frontera. La Cruz Roja es la única entidad a la que Bangladés autoriza asistir a las 13.000 personas que se encuentran aún en la llamada “tierra de nadie”, un limbo jurisdiccional entre ambos territorios. Si el casi medio millón de refugiados en el interior de Cox’s se encuentra en condiciones desoladoras, ante la falta de alimentos, agua y cobijo, la entrega de ayuda en estos enclaves se ve aún más dificultada por la amenaza de las minas antipersona —un tipo de explosivo utilizado para restringir el movimiento del enemigo en tiempos de guerra y prohibidas por la mayoría de países del mundo (pero no por Myanmar ni países como China o Estados Unidos)—, según informan fuentes de la Cruz Roja en Cox’s.

                    Allí, en las zonas más próximas al límite con Myanmar, la tensión es ostensiblemente palpable. El control y las restricciones al paso a civiles y ONG, antes más laxo, se ha endurecido en los últimos días. El comandante Hussein, apostado en uno de los controles de la guardia fronteriza, echa el alto alegando “motivos de seguridad” por el despliegue de minas. No es su puesto habitual, cuenta, pero está allí porque “han aumentado” los efectivos de seguridad en las áreas limítrofes por los problemas al otro lado de la frontera.

                    El principal problema sigue siendo Rajine. Con una población de alrededor de un millón de rohingya antes de que estallara el conflicto, se estima que todavía haya cientos de miles padeciendo infinitas calamidades; imágenes por satélite y los testimonios de los supervivientes narran la quema de aldeas y disparos indiscriminados contra la población que huye. Un drama acentuado aún más por la amenaza de las minas terrestres, por la que Bangladés ya ha presentado quejas formales a Myanmar. Este país lo niega y, además, prohíbe la entrada de ayuda humanitaria a su territorio.

                    “Las organizaciones humanitarias internacionales deben tener inmediatamente garantizado un acceso libre y sin restricciones a Arakan [el estado de Rajine] para aliviar las inmensas necesidades que allí se padecen”, exhorta MSF en un comunicado.

                    Dirigiendo la mirada hacia la cercana frontera, Hussein lamenta la suerte de los rohingya aún en Myanmar. “Todavía hay muchos, claro, [Myanmar] los necesita para probar que no es una limpieza étnica", ironiza. "Esto —añade el comandante— no va a acabar nunca”.


                    https://elpais.com/internacional/201...86_476674.html

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                    • #11
                      Pero... ¿y al ONU? Si hubo una convocatoria de emergencia por Corea del Norte, deberían hacer una por esta gente. Es verdad que lo de Corea es serio, pero ahora mismo no se están matando. En cambio 400 mil expulsados en 3 semanas es uan catástrofe, más los que están matando y quedan heridos.

                      ¿Por qué no peuden entrar los medios masivos? Supongo que lo tienen prohibido. Pero, ¿no puede mandar la ONu algún observador? ¿No tienen una oficina allí? ¿No hay videos de lso tiroteos etc?

                      Resultará que hay más países secretos: Arabia Saudita, Birmania, Corea del Norte. Allí pasan las cosas y nadie se entera.
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