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Ministerio de Defensa de la Republica Argentina

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  • Este Gobierno o este Ministerio de Defensa !?
    El Ministro desde Octubre de 2017 que viene mencionando o preparando la reestructuración y roles de las FF.AA.
    específicamente creo que el Sr. O. Aguad es el primer responsable como la considere a Nilda Garre por el Decreto 727/2006


    Al inicio el MinDef (De Julio C. Martinez otro que no era experto en su materia pero estaba acompañado de gente si tenia algo de idea y de intensión) que inicio una búsqueda de soluciones y demostraba interés, lamentablemente lento e indeciso y los puestos de las elecciones pasadas pesaban mas que sus puestos en Defensa

    De parte de las potencias hubo un sin numero de ofrecimientos.
    Desde los EE.UU., F-16; Navíos; helicopteros AH-1 Cobra; UH-60; ; mas C-130; P-3 ORION; M-109; etc...

    Desde que llego este Sr. no hubo mas búsqueda o interés en equipar con algo nuevo, apenas mantener lo que existe,
    con la excepcion de FAdeA que parece que el Pampa III llegara a algún puerto.

    Espero que Aguad revea sus dichos, no ha accionado nada aun!

    Saludos


    "Los soldados de la patria no conocen el lujo, sino la gloria".
    Libertador de Sudamérica y Padre de la Patria Don José Francisco de San Martín y Matorras
    (25/02/1778-17/08/1850)

    Comentario


    • Cambios que no fortalecen la Defensa Nacional
      La nueva reglamentación de la Ley de Defensa tiene tres grandes problemas: la falta de percepción de una amenaza externa, el temor de un sector de la sociedad a que los militares no se hayan democratizado y no haber sido consensuada.
      (Fuente
      www.perfil.com).
      María Lourdes Puente*

      http://www.perfil.com/noticias/elobs...nacional.phtml

      El reciente anuncio del Presidente, la publicación del Decreto 683/2018 que modifica el Decreto 727/2006 de reglamentación de la Ley de Defensa, y las ideas que circulan no oficialmente sobre la nueva Directiva de Política de Defensa, dan cuenta que, una vez más, la política de defensa no se construye con todas las fuerzas políticas a fin de dotarla con sentido estratégico y de perdurabilidad en el tiempo. Sin el acuerdo de todos los sectores, se evidencia una vez más que el gran problema de la defensa argentina, estriba en que no hay percepción de amenaza que la justifique, ni dirigentes convencidos de que es un elemento ineludible de un país que pretende tener alguna voz y estatura en el diseño del mundo que viene. Ninguno de los proyectos nacionales –si los hubo– de los gobiernos últimos, incluyó la defensa nacional como parte integrante del mismo.

      Pero además, existe en ciertos sectores de la sociedad y de la dirigencia un temor residual a que las FF.AA. no se hayan democratizado y no estén enteramente al servicio del bien público. En este sentido, no importa cuan evidente sea que esa transformación se haya verificado, el caso que el temor existe y aflora en el debate.

      Falta de percepción de amenaza, escasez de recursos por otras urgencias nacionales y sectores que siguen desconfiando de lo militar, se combinan para que en la actualidad Argentina tenga una seria debilidad en términos de defensa. Cada gobierno se siente con la libertad de realizar cambios que después no puede sostener con recursos ni política efectiva. Es por eso que este nuevo decreto no plantea cambios significativos ni resuelve el problema de nuestra defensa.

      Cambios. El Decreto 683/18, modifica el Decreto 727/2006 (reglamentario de la Ley de Defensa de 1988) y deroga el Decreto 1691/2006, que fijaba las direcciones para la organización y funcionamiento de las FF.AA. en función de aquél. En primer lugar, adecua la misión principal a lo que establece la Ley de Defensa: agresión externa, en lugar de agresión externa estatal. Para evitar toda sospecha de “policialización” del instrumento militar, el segundo párrafo precisa que el cumplimiento de dicha función primaria debe ajustarse a todos los límites de las leyes de Defensa, Seguridad Interior y la Ley de Inteligencia Nacional. Esto asegura que las FF.AA. no se harán cargo de la seguridad pública de la Nación, tal como lo establecen las leyes vigentes.

      La adecuación era necesaria y la ley de 1988 no se hizo pensando habilitar a las FF.AA. a intervenir en la seguridad pública, sino todo lo contrario.

      Lo que define al Instrumento Militar como brazo armado de la Nación es su vinculación con las amenazas externas y los medios que utiliza el eventual enemigo. No tenemos capacidad de elegir el enemigo que atente contra nuestros intereses. Lo relevante es tener el instrumento con capacidad de disuadirlo o repelerlo. Históricamente las amenazas externas eran de los Estados, pero los conflictos actuales no tienen a los Estados como protagonistas y pueden amenazar a nuestro país, sus intereses y ciudadanos. Se ha dado el caso de objetar ejercicios internacionales en defensa de intereses argentinos porque el enemigo con el que se enfrentaba en tal ejercicio no era un Estado. Lo que le interesa al país es la defensa del interés. Y la manera de enfrentar un conflicto en el exterior que tienen los países son sus Fuerzas Armadas. No entrenarlas para ello, hace que ante la eventualidad, debamos recurrir a otras fuerzas amigas para defender algo que nos interesa. Esas fuerzas priorizarán sus intereses antes que los nuestros. El segundo cambio del decreto es que asigna a las Fuerzas Armadas la posibilidad de custodiar objetivos estratégicos junto a las Fuerzas de Seguridad. La responsabilidad de este objetivo,según la Ley de Defensa, la tienen Gendarmería y Prefectura. Estas instituciones tienen el entrenamiento y los medios para realizar esa custodia. Asignar nuevas funciones a Fuerzas cuya capacidad actual está tan deteriorada, no resuelve, sino que corre el peligro de distraer. Deberán capacitarse integrantes de las Fuerzas Armadas y equiparlos para una tarea que realizan las Fuerzas de Seguridad. El magro presupuesto para defensa, deberá dividirse también para esas misiones. El resultado es continuar debilitando la función defensa a favor de la función seguridad.

      Hay otro peligro en esta nueva función que genera alerta en algunos analistas. No es lo mismo asignar a las Fuerzas Armadas la custodia de una usina nuclear que la de un recurso como la minería o el petróleo (Vaca Muerta). Estos últimos pueden colocar a las Fuerzas en situaciones de conflicto social, complicando el significado de “custodia”. Tal como dijimos, no hay adiestramiento ni procedimientos para ello y la colisión con la Ley de Seguridad Interior es más próxima.

      Operaciones. Asimismo, el Decreto considera cuatro tipos de operaciones militares: en defensa de intereses vitales; en el marco de Naciones Unidas (operaciones de paz); en defensa a la comunidad nacional e internacional; y en los casos previstos por la Ley de Seguridad Interior (esto es principalmente apoyo logístico a las Fuerzas de Seguridad). Es decir, toma los cuatro criterios de la Ley de Reestructuración de las FF.AA. del 1998 (24.948). Quedan fuera varias operaciones de las FF.AA., que según la información extraoficial, se incluirían en la Directiva de Política de Defensa: la vigilancia y control para alerta estratégica de los espacios soberanos, básicamente el espacio exterior y el territorio marítimo; el apoyo a la política exterior; la asistencia logística a la actividad antártica; y la contribución a la generación del conocimiento científico.
      También resulta significativo subrayar que al derogar el Decreto 1691/06, se elimina una de las operaciones que se atribuían a la defensa nacional: participar en la construcción de un sistema de defensa subregional. Considerar la posibilidad de contribuir a una Fuerza Subregional, abre una puerta a compartir capacidades y apuntar a la alternativa de pararse en el mundo con nuestros vecinos de aliados. Claramente esto no formaría parte del proyecto nacional de este gobierno y queda la esperanza que la Directiva apunte al menos a fortalecer lo existente como la Fuerza Binacional Cruz del Sur con Chile. Por otra parte, la derogación del Decreto mencionado diluye la diferenciación entre misión principal y misiones subsidiarias.
      El nuevo Decreto habilita que la planificación (adiestramiento, dotación de medios, capacitación) incluya estas misiones subsidiarias, quitándole prioridad a la función principal. En consecuencia, acentúa la línea de posibilitar un mayor debilitamiento de la función defensa en favor de la política de seguridad. Ante recursos escasos, la priorización toma relevancia. Podrían elegirse militares más adiestrados para conducir medios logísticos de apoyo a las Fuerzas de Seguridad que soldados preparados para amenazas externas. Comprar un avión de transporte en lugar de un avión caza. Logística.
      En relación a la Directiva de Política de Defensa Nacional, que anunció el Presidente y refirieron algunos funcionarios aludiendo a una reestructuración de las FF.AA., se deduce de sus expresiones y los trascendidos a la prensa que mantiene la línea de estos decretos en cuanto a reforzar la posibilidad de que el aporte de la política de defensa a la de seguridad en modo logístico se priorice, con las limitaciones legales incorporadas. Incluiría además, apoyo a la seguridad en las fronteras. Habría referencias a un nuevo redespliegue y reestructuración, quizás necesario, pero poco creíble después de tantas veces anunciado. Cualquier cambio en ese sentido requiere, sostenimiento en el tiempo, financiamiento y amplia evaluación y consideración del impacto político y social de los cierres que se planteen. De lo contrario, volveremos a encontrar un conjunto de palabras que no tengan posibilidad de ponerse en práctica. Los decretos anteriores no lograron cambios concretos y transformadores en este sentido.
      Basta recorrer las unidades, como la de ingenieros militares, que por falta de recursos tienen sus camiones sin salir, sus importantes maquinarias sin utilizar y por lo tanto, su gente sin adiestrar. Más que reestructurar hay que activar con financiamiento. En todo caso, la Directiva de Política de Defensa Nacional, debiera superar el hecho de ser un conjunto de expresiones de deseo, como lo fueron las anteriores. Una verdadera política de Estado, debiera evaluar el cumplimiento de las anteriores y sobre esa evaluación, mejorar la nueva, en función de lo que falta y de nuevos rumbos si fuera necesario.
      Se pierde, una vez más, la oportunidad de juntar a las fuerzas políticas del país para resolver nuestra defensa y su instrumento militar. No son cambios legales los que se necesitan, sino hacer la defensa parte de un proyecto nacional, darle sentido de propósito y recursos y medios adecuados a las amenazas del siglo XXI, respetando la vocación pública implícita en la profesión. Nada de esto existe, y se amontonan las normas sin lograr promover acciones que cambien la actual situación, que solo avanza hacia el deterioro.

      Novedades
      La misión principal de las FF.AA. es el empleo contra las agresiones de origen externo. Se elimina que sea de “origen externo estatal”.
      Se especifican cuatro tipos de operaciones militares, para las cuales se podrá adiestrar, equipar y capacitar a las FF.AA.: defensa de intereses vitales, misiones de Naciones Unidas, apoyo a la comunidad nacional e internacional, y apoyo a las actividades de seguridad interior según prevé la Ley de Seguridad Interior. En el régimen normativo anterior, solo se podía adiestrar, equipar y capacitar para la función principal y para una quinta que incluía la construcción de una fuerza subregional. Estaba prohibido para las de apoyo a la Seguridad Interior y solo con remanentes para las otras dos.
      Se asigna a las FF.AA. la posibilidad de custodia junto a las Fuerzas de Seguridad, de objetivos estratégicos definidos por el Poder Ejecutivo.
      Se suma a las misiones militares de alistar, adiestrar y sostener, todas las incluidas en el régimen normativo.
      Se deroga como una de las operaciones a la construcción de una fuerza subregional.

      Debilidades
      No se construye con todas las fuerzas políticas.
      No atiende el problema actual de recursos.
      Asigna nuevas funciones (custodia de objetivos estratégicos), cuando aún no pueden cumplimentar las primarias y esenciales.
      Permite la posibilidad de subordinar las prioridades de la Política de Defensa a las de la Política de Seguridad en un contexto de escasez de recursos. Esto puede debilitar aún más la defensa.
      Siempre es mejor contar con una Directiva de Defensa, al menos hay una hoja de ruta. Pero lo que hace la diferencia es las acciones que la acompañan y los recursos asociados a ella. Si no, es solo la expresión de voluntades.

      *Politóloga UCA, especialista en Seguridad Internacional, Defensa e Inteligencia. (Fuente www.perfil.com).
      "Los soldados de la patria no conocen el lujo, sino la gloria".
      Libertador de Sudamérica y Padre de la Patria Don José Francisco de San Martín y Matorras
      (25/02/1778-17/08/1850)

      Comentario


      • Caelum, es una muy buena nota.
        Un dato clave está en el asterisco del pie de página. Está escrito por una Politóloga, actualmente en actividad en una universidad reconocida, especialista en el tema. O sea, una persona idónea para opinar y exponer.
        Yo en el ministerio no veo eso. Yo no veo que las personas que exponen, expongan desde el conocimiento del tema. Y la verdad, si el equipo de trabajo de Aguad era el indicado, no entiendo por qué arrancó en el 2016 en comunicaciones, y no directamente en Defensa.
        Ahí radica el problema.
        Este cambio tan importante no se puede resolver desde la improvisación.

        Saludos

        Comentario



        • Ah, ah, ah

          Increíble.

          W. Antilles se adelantó por minutos a mi post y habló exactamente lo que pensaba. Esta Señora María de Lourdes Puente, hace un recuento preciso de la necesidad de FFAA preparadas para todo.

          Mis felicitaciones a Caelum por publicarla.

          Comentario


          • http://www.perfil.com/noticias/elobs...y-nacion.phtml
            Sin FF.AA. no hay Nación
            Seguir planteando el porvenir de los militares con los recuerdos e imágenes del pasado mediato, como la dictadura, no ayuda a discutir racionalmente el tema, ni a prepararlos para el futuro.

            Adolfo Koutoudjian
            http://fotos.perfil.com/2018/07/28/840/0/0728patagoniacedocgjpg-348579.jpg?Patagonia. La Argentina tiene aún muchos territorios semivacíos que requieren todos los instrumentos del Estado, entre ellos las FF.AA., para su preservación soberana. FOTO: CEDOC

            El anuncio del presidente Macri es un paso necesario para encuadrar el rol de las Fuerzas Armadas. no para hoy, sino para el futuro. Seguir planteando el porvenir de las instituciones con los recuerdos e imágenes del pasado mediato, no ayuda a discutir racionalmente el tema. Nadie ignora en el país no solo a la dictadura militar ni que, por diversas razones, las FF.AA. se habían transformado desde 1930 en el Partido Militar con enorme influencia en la historia contemporánea argentina hasta la Guerra de Malvinas y los últimos estertores de la asonada de los coroneles Rico y Seineldín, en 1987 y 1990.

            Como fruto de esos acontecimientos, casi unánimemente surgió la Ley de Defensa Nacional en 1988 y, posteriormente, la Ley de Seguridad Interior y de Inteligencia que pusieron límites legales al accionar de las fuerzas en la política interna. Teniendo en cuenta esos límites, es imprescindible encuadrar legalmente cualquier nuevo accionar, con adecuado debate, para que casi 70 mil ciudadanos que prestan servicios al Estado de buen nivel profesional, aceptable organización y disciplina, participen en el desarrollo de la Argentina del siglo XXI, como hombres y mujeres responsables y respetuosos de la Constitución Nacional a quienes juraron respetar y defender.
            Algunos ejemplos. Sin llegar a grandes extremos, hay numerosos ejemplos de los procesos de conversión de las instituciones militares. El Ejército alemán actual no tiene nada que ver con la Wehrmacht que provocara 25 millones de muertos solamente a Rusia y Europa en general. Lo mismo puede decirse del Ejército italiano, español y tantos otros.
            No hay Estado moderno, con un patrimonio territorial enorme, con fronteras marítimas y aéreas no consolidadas en el Sur, con territorios insulares ocupados por una potencia extra continental, que no tengan Fuerzas Armadas aptas para disuadir y actuar en defensa propia en caso de necesidad. Como dijera Celso Amorim, ex ministro de Defensa brasileño, “Brasil necesita FF.AA. para que cuando deba decir que no, sea creíble”.
            Supuestos del debate. Este debate requiere algunos supuestos, a saber:
            ? Análisis académico civilizado y desapasionado; ? Defensa del Sistema Democrático, representativo y republicano.
            ? Democracia sin exclusiones, salvo para los que abjuran explícita o implícitamente del sistema.
            ? Modernizar la Argentina y sus principales instituciones. ?Constatación del debilitamiento del Estado-Nación en el mundo y auge de los regionalismos en todo el mundo.
            ? Pleno uso de los instrumentos del Estado para el desarrollo nacional.
            ? Constatación de la debilidad argentina en sus instituciones, en su desarrollo territorial desigual y en gran parte del pueblo (un tercio en la pobreza, marginalidad y desesperanza); y, ?. Contastación del potencial argentino por su geografía, por sus hazañas históricas, por la gloria alcanzada por algunos de sus hombres y mujeres a lo largo de 200 años de historia independiente.
            Visión estratégica e intereses vitales. Vivimos en un mundo que se caracteriza por cambiar rápidamente, que está ingresando a la cuarta Revolución Industrial y con sociedades que se desplazan a dos o tres velocidades.
            Principios generales:
            ? Todos los países del mundo definen y defienden sus intereses vitales tomando en cuenta sus bases geopolíticas y su entorno internacional.
            ? En todo el mundo desarrollado las FF.AA. son parte esencial del Estado moderno, de la protección de sus habitantes y de su integridad territorial.
            ? Es esencial el sostenimiento del sistema democrático.
            ? Es norma la salvaguarda de los derechos humanos de todos los habitantes que acaten las normas jurídicas del país y la Bandera nacional.
            Principios para Argentina:
            ? a) ¿Se terminó la consolidación del despliegue territorial de la Argentina? (por ejemplo en el Atlántico Sur, las islas oceánicas, la Antártida, la plataforma submarina, el espacio aéreo y estatrosférico).
            b. ¿Tiene aún Argentina espacios semivacíos que requieren todos los instrumentos del Estado para su preservación soberana? (Patagonia, NOA,  Chaco austral).
            c. ¿Las FF.AA. son un instrumento del Estado y la sociedad o son una corporación aislada (partido o familia militar)? ¿Tienen un rol constitucional?
            Amenazas directas o indirectas a la República Argentina.
            A título recordatorio señalaremos que la enumeración de amenazas no agota el espectro de problemas del país, ya que también existen la necesidad de defender la integridad territorial (Malvinas, islas australes, Antártida, mar Argentino, espacio aéreo, espacio cibernético), la eventualidad de bloqueos físicos del territorio soberano (en el mar, en el espacio, en la Cuenca del Plata); ciberataques a todos los sistemas cibernéticos (militares, energéticos, previsionales, financieros, entre otros); terrorismo transnacional, como Estado Islámico, el Caso AMIA; el monitoreo de los recursos naturales del país (agua, aire, suelo, etc.) y de las fronteras: terrestres, marítimas y aéreas sumamente porosas.
            Hechos necesarios para discutir.
            ? Conjuntez: no solo en las FF.AA. donde se ha avanzado bastante, sino que es necesario pensarlo en otra aéreas del Estado (sistema financiero, infraestructura, educación, etc.).
             ? Presupuesto acorde a los cambios propuestos (moderado pero creciente en el tiempo hasta límites razonables en América del Sur (aproximadamente del 1,5% del Producto Bruto Interno).
            ? Radarización operativa terrestre, marítima y aérea las 24 horas, en lo posible con tecnología nacional.
            ?¿Son las FF.AA. un instrumento necesario y apto para la preservación y el cuidado de los ambientes naturales, terrestres y marítimos?
            ? ¿Tienen valor como instrumento democrático del Estado?
            ? Es razonable el uso conjunto y planificado de las instalaciones militares para la preservación ambiental, la seguridad ciudadana (cárceles), la educación elemental, definiendo que cualquier enajenación patrimonial de las FF.AA. retornará al sistema de modernización militar y no para especulación inmobiliaria.
            ? ¿Aspira Argentina a integrar activamente el mundo desarrollado a través de la ONU, el Mercosur,  la Alianza del Pacífico, el BRIC aportando, entre otras cosas, cascos azules, cascos blancos, ayuda alimenticia y sanitaria, capacitación educativa, etc.
            ? Es hora que Argentina desarrolle una o más agencias de inteligencia estratégica para estudiar las tendencias mundiales, en lo tecnológico, biológico, atómico, espacial y productivo.
            ? Es tiempo de estudiar una gran agencia de ciberseguridad integrando la economía, la defensa, la infraestructura y la ciencia y dependiente directamente de la Presidencia de la Nación con asesoramiento de las comisiones respectivas del Congreso Nacional.
            ? Es fundamental que el Poder Ejecutivo Nacional (PEN) promueva un Plan Estratégico Nacional de largo plazo (2050) que implique conceptualmente el territorio, la población, los recursos naturales, la educación y los medios de comunicación con participación directa del Sistema Universitario Nacional y la opinión autorizada del Congreso.
            ? ¿Es discutible el rol de las FF.AA. en la protección estratégica de los intereses vitales del país? Esto comprende la energía, el agua dulce, el ciberespacio, entre otros. En particular son especialmente sensibles el Sistema Nuclear, el Sistema Interconectado Nacional, los canales navegables, los nudos de transporte, los pasos internacionales y la presencia estratégica en las principales fuentes de recursos energéticos (Neuquén, Golfo de San Jorge, Cuenca Malvinas, represas hidroeléctricas de la Cuenca del Plata, Polos Nucleares (Atucha, Embalse, etc.). Es indispensable volver a contabilizar y encuadrar las reservas nacionales, casi desactivadas en la última década.
            Vulnerabilidades argentinas.
            Sin posibilidad de profundizar en el tema, la República Argentina tiene numerosas vulnerabilidades de todo tipo. Estas surgen por su enorme geografía (2,8 millones de km2 continentales y otros tantos del mar Argentino); sus fronteras porosas en el Norte y las no consolidadas en el Sur marítimo debido a que un tercio de su población se concentra en el 1% del territorio; infraestructuras de transporte extensas; con fuentes energéticas en las fronteras y mercados de consumo en el Río de la Plata; con el 85% de sus exportaciones en los puertos del tramo Paraná-Plata; y el espacio aéreo con controles deficientes, entre las vulnerabilidades más destacadas, como tener un tercio de su población en la pobreza (y 5% en la indigencia), una educación en fuerte declinación y élites dirigenciales con cuestionables responsabilidades. Y un sistema financiero hiperconcentrado y capaz de desestabilizar cualquier gobierno, como se lo evidenció en 1988/90, 2001/2 y hoy en 2018.
            Conocer, identificar y monitorear estas vulnerabilidades es responsabilidad de todo gobierno que, necesariamente, deberá recurrir a todo instrumento que permite salvaguardar los intereses nacionales y las FF.AA. son, en nuestro criterio, bien conducidas y guiadas por el poder político, un instrumento eficaz, rápido y leal a la conducción democrática como ya se vivió en las crisis de 1988/90 y 2001/2002.
            Nuevos tiempos. El nuevo planteo del presidente Macri posibilita, y si se lo desarrolla sin especulación electoral, resignificar y modernizar las FF.AA. en función de los nuevos tiempos. Como dijera el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Claudio Pasqualini en mayo del 2018, requieren capacitación, entrenamiento, equipamiento moderno y no sofisticado, ejercicios combinados como retaguardia de las fuerzas de seguridad en las fronteras y adquisición de procedimientos y doctrinas de defensa de entes estratégicos de la Nación (represas, centrales nucleares, canales navegables, exploración submarina, marco legal adecuado para la intercepción aérea clandestina y, en general, protección de centrales de comando y control).
            A tal efecto, la Ley de Reestructuración de las FF.AA (Ley 24.848/98) le da al PEN todas las posibilidades de modernizar el instrumento militar. La readecuación del  Decreto 727/2006 limitante a “ataques de fuerzas armadas de estados extrajeros” quedó obsoleta con vistas a las amenazas concretas de terrorismo y  narcoterrorismo transnacional, los ataques cibernéticos exteriores y las llamadas “guerras híbridas”.
            Esto no significa, ni puede significar, considerar terrorismo extranjero, a manifestaciones violentas de grupos políticos marginales de ruidosa presencia en las calles porteñas. Por lo tanto, ni es misión, ni están en el espíritu de las FF.AA., la represión política interna.
            En cuanto a su rol disuasorio en el Norte Grande Argentino y en la Patagonia, es bien sabido que lo tienen por su sola presencia y despliegue como así lo entienden todos los habitantes, especialmente rurales, de esas regiones semivacías de la Argentina. Es necesario que no pueden considerarse “santuario” a regiones de difícil acceso, para grupos ilegales transnacionales con prácticas símiles a guerrillas o reivindicando “derechos ancestrales”, leídos en afiebradas crónicas nazis de grupos como Annherbe O’Thule de la Alemania de los años 30.
            La presencia de las Fuerzas Armadas como las de seguridad tiene, para la población argentina y extranjera, la imagen del Estado argentino, pues portan el Escudo nacional y la Bandera, que en nuestro país tiene diferente vibración entre los habitantes de Buenos Aires y del interior profundo. El Estado Nacional con sus escuelas, destacamentos, medios de comunicación, y cuarteles de frontera permite identificarse al habitante con un sentido de pertenencia a la Argentina.
            En relación a los aspectos operativos, libera a fuerzas de Gendarmería Nacional a tareas pasivas y permite trasladarlos a lugares más necesarios.
            Al Ejército en particular le permite un mejor conocimiento y adiestramiento en el territorio, avanzando hacia la creciente especialización en unidades de “Fuerzas Especiales” acorde a los tipos de conflictos del mundo actual (“guerras híbridas”) y mejora la imagen argentina ante el mundo y sus organizaciones como en las reuniones del G20, las Olimpíadas de octubre, la excelente performance de los cascos azules argentinos en el exterior y permite a sus cuadros de oficiales y suboficiales integrarse al mundo tecnológico y cibernético actual.
            Apostillas históricas. Hay dos maneras de ver a las FF.AA.; o las vemos con la impronta de Videla, Massera, Rojas, Camps y otros (obsesionados por la cruzada católica anticomunista planteada por Estados Unidos en la Guerra Fría) o lo vemos con la impronta de San Martín, Belgrano, Rosas, Brown, Storni, Mosconi, Oca Balda, Perón, Pujato, Leal, los soldados de Malvinas o los tripulantes del ARA San Juan.
            La República se construye con integralidad, no parcialidades; el rol de las FF.AA. se define de La Quiaca a la Antártida, desde el fondo del mar Argentino hasta el espacio estratosférico nacional. Observarles desde las anárquicas calles de Buenos Aires es el peor error que puede hacer la política.
            Sin grandeza y patriotismo no solo no hay un rol para las FF.AA. sino que se diluye la amalgama cultural de la Nación.
            *Profesor titular de Geopolítica UBA.

            Comentario


            • MINISTERIO DE DEFENSA

              Decreto 703/2018

              DECTO-2018-703-APN-PTE - Directiva de Política de Defensa Nacional. Aprobación.

              Ciudad de Buenos Aires, 30/07/2018

              VISTO la Ley de Defensa Nacional N° 23.554, la Ley de Seguridad Interior N° 24.059, la Ley de Reestructuración de las Fuerzas Armadas N° 24.948, la Ley de Inteligencia Nacional N° 25.520 y su modificatoria, el Decreto N° 727 del 12 de junio de 2006 y su modificatorio, el Decreto N° 1729 del 27 de noviembre de 2007, el Decreto N° 1714 del 10 de noviembre de 2009 y el Decreto N° 2645 del 30 de diciembre de 2014, y

              CONSIDERANDO:

              Que la Defensa Nacional es una función esencial e indelegable del Estado Nacional y tiene por objetivo rector garantizar de modo permanente la soberanía e independencia de la Nación Argentina, su integridad territorial y capacidad de autodeterminación y la protección de la vida y la libertad de sus habitantes.

              Que el Ciclo de Planeamiento de la Defensa Nacional aprobado por el Decreto N° 1729/07 se inicia con el dictado, a propuesta del MINISTERIO DE DEFENSA, de la Directiva de Política de Defensa Nacional.

              Que en el marco de la transformación que han experimentado los desafíos en materia de Defensa que debe afrontar la REPÚBLICA ARGENTINA, resulta necesaria la aprobación de una nueva Directiva de Política de Defensa Nacional, a fin de actualizar los lineamientos y las prioridades estratégicas de esta política de Estado.

              Que esta nueva Directiva de Política de Defensa Nacional establecerá los criterios que orientarán la reforma de la organización, el funcionamiento, la planificación y la administración de los recursos humanos y materiales del Sistema de Defensa Nacional, conforme las apreciaciones estratégicas del gobierno nacional respecto de los escenarios global y regional y el impacto en la seguridad estratégica de la REPÚBLICA ARGENTINA.

              Que la REPÚBLICA ARGENTINA debe contar con la capacidad de anticipar, disuadir y superar las amenazas, riesgos y desafíos del siglo XXI que afecten su seguridad estratégica nacional.

              Que la evaluación del escenario internacional y el análisis de su impacto en los intereses nacionales de la REPÚBLICA ARGENTINA constituyen las bases para la identificación de desafíos, oportunidades, amenazas y riesgos a la Defensa Nacional y para la realización del Planeamiento Estratégico contribuyente a su atención.

              Que el PODER EJECUTIVO NACIONAL ha establecido como objetivos transversales de su gestión de gobierno la lucha contra el narcotráfico, la reducción de la pobreza y la unión de los argentinos, por lo que su cumplimiento exige la colaboración de todas las áreas del Estado, conforme sus competencias y responsabilidades específicas.

              Que el Sistema de Defensa Nacional presenta hoy un conjunto de limitaciones doctrinarias, presupuestarias e institucionales que deben ser adecuadamente atendidas a fin de garantizar que el Instrumento Militar de la Nación esté en condiciones operacionales de atender sus responsabilidades primarias.

              Que, en tal sentido, resulta necesario derogar la Directiva de Defensa Nacional y su actualización aprobada por los Decretos N° 1714/09 y N° 2645/14 respectivamente.

              Que los servicios permanentes de asesoramiento jurídico del MINISTERIO DE SEGURIDAD y del MINISTERIO DE DEFENSA han tomado la intervención que les compete.

              Que la presente medida se dicta en uso de las atribuciones conferidas por el artículo 99, incisos 1 y 12, de la CONSTITUCIÓN NACIONAL.

              Por ello,

              EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA

              DECRETA:

              ARTÍCULO 1º.- Apruébase la “Directiva de Política de Defensa Nacional” (DPDN) que forma parte del presente como Anexo I (IF-2018-36379017-APN-SECEYAM#MD).

              ARTÍCULO 2º.- Deróganse el Decreto N° 1714 del 10 de noviembre de 2009 y el Decreto N° 2645 del 30 de diciembre de 2014.

              ARTÍCULO 3º.- Comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCIÓN NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese. MACRI - Marcos Peña - Oscar Raúl Aguad - Patricia Bullrich - Jorge Marcelo Faurie

              NOTA: El/los Anexo/s que integra/n este(a) Decreto se publican en la edición web del BORA -www.boletinoficial.gob.ar-

              e. 31/07/2018 N° 54968/18 v. 31/07/2018



              Fecha de publicación 31/07/2018

              Comentario


              • ANEXO I
                La Directiva de Política de Defensa Nacional (DPDN) es el documento
                que establece los lineamientos centrales de la política de Defensa Nacional de la
                REPÚBLICA ARGENTINA. Estas definiciones determinan la visión y criterios que
                orientarán la organización, el funcionamiento, la planificación, el desarrollo de
                capacidades operacionales, el empleo y la administración de los recursos humanos
                y materiales, conforme las apreciaciones estratégicas de los escenarios global y
                regional en materia de defensa y su impacto en la seguridad estratégica de la
                REPÚBLICA ARGENTINA.
                La formulación de estos lineamientos exige el análisis de un conjunto
                de variables que trascienden el ámbito específico de la Defensa Nacional e
                involucran a otras dependencias del Estado Nacional: las Relaciones Exteriores; la
                Seguridad Estratégica, la Inteligencia, la Economía, la Investigación y el Desarrollo
                Tecnológico, entre otras. Si bien la atención de estas problemáticas excede las
                competencias del MINISTERIO DE DEFENSA, deben ser adecuadamente
                evaluadas desde el punto de vista de la Defensa Nacional a fin de considerar su
                impacto en los intereses fundamentales de la REPÚBLICA ARGENTINA, a saber su
                soberanía, su capacidad de autodeterminación y su integridad territorial; así como
                también en relación a sus recursos estratégicos que deben ser preservados para
                garantizar el desarrollo de la Nación, y la libertad de sus habitantes.
                El análisis de las tendencias estratégicas de los escenarios mundial y
                regional, como así también la evaluación del impacto de estas dinámicas en la
                promoción de los intereses nacionales, constituyen las bases para la identificación
                de desafíos, oportunidades, amenazas y riesgos a la Defensa Nacional y la
                determinación de las necesidades de coordinación entre los organismos del Estado.
                Estos escenarios configuran los desafíos prioritarios que deberán ser
                atendidos por la REPÚBLICA ARGENTINA. Las responsabilidades asignadas al
                MINISTERIO DE DEFENSA ante cada uno de estos desafíos variarán en función de
                la naturaleza de los problemas. Mientras que en algunos escenarios el Instrumento
                Militar cumple un papel protagónico e indelegable, en otros cumple un rol de
                interacción, coordinación o apoyo a otros entes y/u organismos del Estado. La
                determinación de los ámbitos de responsabilidad y/o sus funciones constituirán las
                bases para el diseño de las capacidades militares de la Nación en el corto, mediano
                y largo plazo.
                El PODER EJECUTIVO NACIONAL ha establecido como objetivos
                prioritarios para la gestión de gobierno la lucha contra el narcotráfico, la reducción de
                la pobreza y la unión de los argentinos. Si bien estos objetivos están bajo la
                responsabilidad principal de otros Ministerios, en virtud de su naturaleza, la
                envergadura de los mismos exige la colaboración de todas las áreas del Estado.
                El marco normativo vigente contempla entre las modalidades de
                empleo del Instrumento Militar una serie de responsabilidades, como parte del
                Sistema de Defensa Nacional o en colaboración con otras áreas del Estado,
                contribuyentes a dichos objetivos: operaciones en apoyo a la seguridad, de
                conformidad con la Ley N° 24.059 de Seguridad Interior, operaciones de apoyo a la
                comunidad y operaciones de apoyo a la política exterior de la Nación. Estas
                funciones, que complementan la misión principal de las FUERZAS ARMADAS,
                constituyen una contribución del Instrumento Militar a la concreción de las
                mencionadas prioridades de gobierno.
                Esta contribución no implica desatender las responsabilidades propias
                del Sistema de Defensa Nacional. Si bien la REPÚBLICA ARGENTINA no percibe
                amenazas con relación a sus países vecinos, y está plenamente comprometida con
                la promoción de los valores de la paz y la seguridad internacional, reconoce la
                incertidumbre del contexto global y la existencia de riesgos. La necesidad de
                resguardar la soberanía e independencia de la REPUBLICA ARGENTINA, la
                integridad territorial, la capacidad de autodeterminación, la protección de la vida y la
                libertad de sus habitantes ante agresiones de origen externo constituyen una función
                permanente del Sistema de Defensa Nacional. La presente Directiva establece las
                acciones que deberá desarrollar el Sistema de Defensa Nacional para el
                cumplimiento de esta misión primaria, lo que contribuirá a sostener las bases
                necesarias para la prosperidad, la seguridad estratégica y el desarrollo de la
                REPUBLICA ARGENTINA.
                El Instrumento Militar de la Nación afronta limitaciones en materia de
                organización, despliegue, doctrina, equipamiento, alistamiento y adiestramiento que
                tornan necesario el impulso de una profunda política de reconversión. Este proceso
                debe promover el mejoramiento de las capacidades requeridas para la Defensa
                Nacional, conforme las previsiones estratégicas de corto, mediano y largo plazo. La
                presente Directiva establece los criterios a partir de los cuales el MINISTERIO DE
                DEFENSA elaborará los planes de modernización del Instrumento Militar. Los
                lineamientos presupuestarios conjuntamente con los planes aprobados permitirán
                sentar las bases para el diseño de un planeamiento de recursos de mediano y largo
                plazo.
                CAPÍTULO l.
                Apreciación del Escenario Global y Regional
                Diagnóstico Global
                El actual escenario internacional se caracteriza por una creciente
                complejidad e incertidumbre, producto de la coexistencia de múltiples centros de
                poder y decisión, así como por la emergencia de nuevos actores que participan en la
                construcción del orden global. La preeminencia del poder militar de los ESTADOS
                UNIDOS DE AMÉRICA encuentra de manera creciente un contrapeso en el aumento
                de las capacidades militares de la REPÚBLICA POPULAR CHINA y la
                FEDERACIÓN DE RUSIA, en especial por la manera en que dichas capacidades
                fortalecen el poder de estas potencias en sus respectivas regiones.
                La economía global también registra una mayor diversidad de centros
                de poder económico emergentes que, al conectar sus sistemas productivos y flujos
                de inversión con aquellos ya establecidos, como la UNIÓN EUROPEA, el ESTADO
                DE JAPÓN y los ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, refuerzan la interdependencia
                económico-financiera. La contracara de este proceso se ha manifestado
                recientemente con el surgimiento de políticas proteccionistas en distintos países que
                cuestionan los beneficios de la globalización económica.
                La superposición de estas tendencias atraviesa la dinámica del orden
                internacional y marca un contraste con el pasado reciente. Durante décadas, la
                comunidad internacional promovió la creación de reglas, consensos y acuerdos
                compartidos que facilitaron la integración económica, el desarrollo de las naciones y
                la cooperación en beneficio de los Estados. También otorgó previsibilidad al
                comportamiento estatal, al promover la gestión no violenta de las disputas
                internacionales. Sin embargo, la fortaleza de este sistema enfrenta desafíos
                asociados a la creciente autonomía de actores estatales y no estatales de diverso
                peso relativo y atributos de poder.
                La mayor interdependencia entre los Estados, producto de la
                globalización, no supuso la consolidación definitiva de los acuerdos de gobernanza
                global. En la actualidad, algunas potencias evalúan que la arquitectura del sistema
                de seguridad internacional no ofrece las mismas garantías para todos los Estados.
                Esta caracterización ha promovido el cuestionamiento de los encuadramientos
                jurídicos que regulan la utilización de la fuerza. Adicionalmente, fenómenos tales
                como la lenta y desigual recuperación de la economía global, la crisis de refugiados
                que atraviesa Europa, la propagación del terrorismo extremista en el mundo y el
                auge de movimientos nacionalistas han añadido mayor complejidad a la cooperación
                entre los Estados.
                El debilitamiento de la predisposición al multilateralismo no es
                homogéneo ni irreversible. Esta tendencia encuentra como contrapartida la prolífera
                actividad de diversos mecanismos de vinculación entre las naciones. Ámbitos como
                el GRUPO DE LOS 20 (G20) y la ORGANIZACIÓN PARA LA COOPERACIÓN Y EL
                DESARROLLO ECONÓMICOS (OCDE) expresan la aún persistente confianza en la
                utilización de instancias de articulación internacional y gobernanza global. El
                accionar de estos organismos constituye un factor de peso que balancea la
                disposición de ciertos actores al unilateralismo, al tiempo que confirma la existencia
                de tendencias contrapuestas en el escenario internacional.
                La redistribución del poder global podría generar situaciones de
                conflicto. En diversas regiones del mundo, la estabilidad está garantizada por un
                delicado equilibrio de poder entre las potencias. El Mar del Sur y del Este de China,
                Europa Oriental y Medio Oriente constituyen escenarios de indudable competencia
                estratégica. El principal riesgo refiere a la mayor predisposición de algunos Estados
                a apelar a la resolución de conflictos mediante el uso de la fuerza. Esta tendencia se
                expresa tanto en actores estatales como aquellos de naturaleza no estatal que,
                promovidos por otras naciones y/o grupos de poder, cuentan con la capacidad de
                disputar el monopolio de la violencia estatal.
                Adicionalmente, la desconfianza impacta en las políticas
                internacionales asociadas a los bienes globales comunes, la alta mar, el
                ciberespacio y el espacio exterior.
                En el marco de estos procesos, la disuasión recuperó protagonismo en
                las políticas de defensa de los Estados. El aumento de la proyección de poder militar
                y el retorno de la competencia geopolítica ocasionaron que los conflictos armados
                emerjan nuevamente como una amenaza significativa a la paz y la seguridad
                internacional. En la actualidad, la disuasión resulta más compleja que en los años de
                la Guerra Fría. Mientras que en el pasado esta misión estaba asociada al desarrollo
                y adquisición de capacidades nucleares, las doctrinas militares contemporáneas han
                extendido el empleo de este concepto al ciberespacio y al espacio exterior.
                Las potencias regionales y globales han modernizado sus estrategias
                de defensa y sus fuerzas armadas. Esta actualización exhibe la creciente integración
                entre formas tradicionales y no tradicionales de agresión e influencia. Estas últimas
                refieren a acciones no militares dirigidas a desestabilizar a la población y los
                gobiernos de las naciones adversarias. Los beligerantes combinan instrumentos
                políticos, diplomáticos, informativos, ciberespaciales, militares y económicos. La
                diseminación masiva de información falsa y el reemplazo de las tropas regulares por
                organizaciones irregulares o empresas militares privadas configuran algunas de las
                tendencias propias de la última década. Algunos Estados apelan a estas tácticas
                para promover sus intereses en regiones ajenas a sus espacios soberanos. Como
                corolario, los conflictos armados actuales ocurren crecientemente por debajo del
                umbral de la violencia militar directa y en los márgenes del derecho internacional.
                Los procesos de modernización militar priorizan el empleo de las
                nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, de vigilancia y control
                de los espacios, el fortalecimiento del accionar militar conjunto, la flexibilidad e
                interoperabilidad de medios y el despliegue rápido de elementos en el territorio.
                Estas concepciones militares exigen una creciente integración
                operativa de los esfuerzos de guerra. Los Estados también promueven elevar la
                eficiencia de sus instrumentos militares mediante procesos integrales de
                restructuración, la racionalización, la integración y la desburocratización de sus
                estructuras. Las Fuerzas Armadas del siglo XXI se constituyen como organizaciones
                flexibles con un fuerte componente tecnológico, en contraste con las organizaciones
                militares del siglo XX. También han incorporado al ciberespacio y al espacio exterior
                como ámbitos de interés en un marco de interdependencia tecnológica, lo cual
                obliga a atender los fenómenos que se desarrollan en estos ámbitos.
                La mayor competencia interestatal convive con problemáticas de
                seguridad que afectan transversalmente a todas las naciones del mundo. La
                proliferación de armas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares, así como de
                las tecnologías misilísticas que permiten su proyección, constituye una amenaza a la
                paz y la seguridad internacional. El incremento del número de países con acceso a
                este tipo de tecnología armamentística, la sucesión de ensayos nucleares y los
                episodios recientes de empleo de armas químicas configuran fenómenos de
                preocupación en la agenda global.
                El terrorismo internacional configura uno de los principales problemas
                de la agenda del siglo XXI. Este fenómeno adquiere mayor complejidad al confluir
                con otros delitos y fenómenos criminales complejos, tales como el narcotráfico, el
                lavado de dinero, la trata de personas y los delitos que se cometen con asistencia de
                las nuevas tecnologías de la información. El abordaje de estos asuntos requiere una
                estrecha articulación nacional e internacional, que incluya la participación de
                organismos gubernamentales y de la sociedad civil.
                Por otra parte, el desarrollo tecnológico incrementó los riesgos
                asociados a la militarización del ciberespacio. La disuasión se ha extendido al
                ámbito cibernético, al tiempo que han surgido nuevos desafíos producto de las
                tensiones entre una mayor conectividad, la privacidad y los derechos de la
                ciudadanía. Tanto los Estados como los actores no estatales están desarrollando
                medios cibernéticos para explotar las vulnerabilidades inherentes a los sistemas de
                comando, control, comunicaciones, inteligencia, vigilancia y reconocimiento. De igual
                forma, las redes terroristas explotan el ciberespacio para reclutar miembros,
                recaudar fondos y difundir su propaganda.
                Las amenazas cibernéticas sofisticadas provienen de organizaciones
                militares y agencias de inteligencia de otros Estados. Si bien los gobiernos
                tecnológicamente avanzados explotan sus ventajas comparativas con relación al
                resto de los países, el despliegue de operaciones disruptivas en el ciberespacio
                también está al alcance de las naciones menos desarrolladas. El abordaje de esta
                problemática desde la perspectiva de la Defensa Nacional requiere adoptar medidas
                y acciones tendientes a resguardar la seguridad cibernética de las infraestructuras
                críticas del Sistema de Defensa Nacional y de aquellas que sean designadas para
                su preservación, independientemente del origen de la agresión.
                Finalmente, el aumento de la frecuencia y gravedad de los fenómenos
                meteorológicos extremos ha producido crisis humanitarias en todas las regiones del
                mundo. Las consecuencias del cambio climático se manifiestan en los planos
                sanitario, social, económico y geopolítico. La degradación del medio ambiente
                incrementó la competencia por el control de los recursos naturales estratégicos y de
                las cadenas de suministro, provocando inestabilidad en las naciones productoras y
                consumidoras. La magnitud de los desastres naturales también representa un
                desafío para las Fuerzas Armadas, cuyas capacidades logísticas y operativas las
                convierten en instrumentos propicios para la prevención, respuesta rápida,
                mitigación temprana y, eventualmente, recuperación de los efectos de este tipo de
                emergencia.
                Diagnóstico Regional
                En el siglo XXI, América del Sur ha logrado consolidarse como una
                zona de paz, caracterizada por la ausencia de conflictos interestatales, el respeto de
                los Derechos Humanos y la promoción del sistema democrático de gobierno. Los
                países de la región exhiben un elevado compromiso con la resolución de
                controversias en el marco del Derecho Internacional, principalmente en el ámbito de
                la ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU). En el plano hemisférico, la
                ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS (OEA) constituye un ámbito de
                diálogo que promueve activamente la resolución diplomática de los conflictos, como
                así también la creación de nuevas instancias de cooperación. La Argentina participa
                activamente en el MERCADO COMÚN DEL SUR (MERCOSUR) a partir del cual ha
                promovido el acercamiento a la ALIANZA DEL PACÍFICO.
                Este desarrollo histórico se ha visto deteriorado significativamente en
                los últimos años producto de la crisis que atraviesa la REPÚBLICA BOLlVARIANA
                DE VENEZUELA. El gobierno venezolano persiste en sus esfuerzos por consolidar
                un régimen autoritario que viola de manera sistemática las libertades fundamentales
                y los derechos políticos de sus ciudadanos. La crisis política, humanitaria, social y
                sanitaria que atraviesa la REPÚBLICA BOLlVARIANA DE VENEZUELA atenta
                contra la consolidación de la zona de paz sudamericana, dado que afecta
                negativamente la estabilidad de la región, especialmente la de los países vecinos.
                Estos últimos enfrentan un creciente flujo de refugiados que impacta
                sobre las economías limítrofes; generando condiciones propicias para la criminalidad
                organizada y el narcotráfico, y produciendo un efecto derrame hacia el resto de la
                región que debilita su gobernanza.
                Pese a la situación excepcional que representa la crisis venezolana, en
                las últimas décadas los países de América Latina exhibieron una notable capacidad
                para administrar sus diferendos, incluso aquellos asociados a cuestiones limítrofes
                y/o territoriales, mediante mecanismos e instancias diplomáticas. Esta disposición
                colaborativa se ha visto afianzada por la proliferación de medidas de confianza
                mutua y de esquemas de cooperación militar, tanto a nivel hemisférico como
                regional y subregional. Este compromiso se ha traducido en una baja probabilidad a
                futuro de ocurrencia de conflictos militares interestatales.
                América del Sur se caracteriza por ser una de las zonas del mundo con
                menor gasto militar. La región representa apenas el 3,3% del gasto global en
                defensa. Aun cuando algunos Estados de la región incrementaron la inversión en
                equipamiento militar a lo largo de la última década, en particular, la REPÚBLICA
                FEDERATIVA DEL BRASIL, la REPÚBLICA DEL PERÚ y la REPÚBLICA DE
                CHILE, este crecimiento no ha estado asociado a una política de balance de poder,
                sino más bien a procesos de modernización y renovación de medios. El contexto de
                paz interestatal regional explica que estas compras de armamento no hayan sido
                percibidas como una amenaza por el resto de los países suramericanos.
                La adhesión de América Latina al derecho internacional también se
                traduce en el compromiso con la no proliferación y los usos pacíficos de la energía
                nuclear. En concordancia con los esfuerzos desplegados por la comunidad
                internacional para la regulación de esta problemática en el marco del Tratado sobre
                la No Proliferación de Armas Nucleares (TNP), los países de la región han suscripto
                el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el
                Caribe (Tratado de Tlatelolco, TT). El compromiso asumido por los Estados Parte es
                simétrico.
                La renuncia a las armas nucleares es general y todos los países se
                someten a un régimen de verificación a cargo del ORGANISMO INTERNACIONAL
                DE ENERGÍA ATÓMICA (OIEA). La AGENCIA BRASILEÑO-ARGENTINA PARA LA
                CONTABILIDAD Y CONTROL DE MATERIALES NUCLEARES (ABACC)
                desempeña un rol clave en la promoción de la confianza mutua, la transparencia y la
                previsibilidad en la relación con la REPÚBLICA FEDERATIVA DEL BRASIL, así
                como en la estabilidad regional.
                El ejercicio de la soberanía con relación a la preservación, control, uso
                y/o explotación de los recursos naturales constituye un interés estratégico de los
                países de América del Sur y de la REPÚBLICA ARGENTINA en particular. La región
                representa el 6% de la población global y posee el 17,6% de los recursos hídricos
                mundiales. América del Sur también es rica en recursos alimenticios y cuenta con el
                25% de las tierras agrocultivables del planeta. Esta distribución desigual de recursos
                exhibe que su resguardo adquirirá una complejidad creciente. El aumento de la
                demanda de hidrocarburos, minerales estratégicos, alimentos y agua dulce configura
                una problemática geopolítica de relevancia creciente. El cambio climático incrementó
                las disputas por el acceso, control y aprovechamiento de los recursos renovables o
                escasos. Las pujas producen inestabilidad política en países productores,
                oscilaciones en los precios internacionales y tensiones por el control de las rutas de
                suministro.
                La ausencia de conflictos militares en la región se contrapone con el
                aumento de problemáticas de seguridad transnacional. La dinámica de estos
                desafíos no es homogénea, sino que varía en función de las particularidades
                geográficas, políticas, sociales y económicas de los Estados. No obstante, estos
                desafíos se presentan crecientemente interconectados. Las organizaciones
                criminales participan de múltiples actividades delictivas, tales como narcotráfico,
                lavado de dinero, tráfico de personas y eventualmente terrorismo. El carácter
                transfronterizo de estos fenómenos exige una mayor cooperación internacional, sin
                desconocer el modo en que estas problemáticas se manifiestan en el plano local.
                Esta situación también exhibe la importancia de fortalecer la coordinación entre el
                MINISTERIO DE DEFENSA y otros organismos del Estado.
                El tráfico de drogas ilícitas configura una de las principales
                problemáticas de seguridad trasnacional que afecta la región. La permeabilidad de
                las fronteras, los vínculos con otras organizaciones del crimen organizado, la
                corrupción de los órganos de control gubernamental y las deficiencias de los
                sistemas de justicia penal han contribuido a la expansión del tráfico de drogas en
                América Latina. En los últimos años, este fenómeno ha promovido una revisión
                permanente de las políticas estatales dirigidas a atender la problemática del tráfico
                de drogas. Las estrategias de lucha contra el narcotráfico son un objeto de debate
                en la región, particularmente en lo que respecta al modo en que debe abordarse el
                conflicto y a las agencias que deben intervenir en la prevención, conjuración e
                investigación de este fenómeno delictivo.
                En lo que respecta al terrorismo internacional, la REPÚBLICA
                ARGENTINA ha conocido el impacto de este flagelo en ocasión de los atentados
                perpetrados contra la Embajada del ESTADO DE ISRAEL y la Asociación Mutual
                Israelita Argentina (AMIA) en los años 1992 y 1994.
                En la actualidad, nuestra región no representaría un escenario de alta
                prioridad para la proyección y acción directa de organizaciones terroristas, en
                especial de aquellas asociadas al extremismo islámico. Sin embargo, los países de
                América del Sur colaboran estrechamente en el control de zonas calientes y puntos
                críticos; entre ellas la Triple Frontera entre la REPÚBLICA ARGENTINA, la
                REPÚBLICA FEDERATIVA DEL BRASIL y la REPÚBLICA DEL PARAGUAY. La
                principal preocupación de seguridad en esta zona fronteriza refiere a los flujos de
                financiamiento para organizaciones vinculadas al terrorismo islámico, o bien en su
                rol como escala de tránsito y entrenamiento de células terroristas.
                Pese a la baja probabilidad de atentados terroristas en América del
                Sur, aún persisten en la región organizaciones políticas que han apelado a este tipo
                de tácticas en el pasado. El acuerdo de paz y la desmovilización de las Fuerzas
                Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) podrían constituir un antecedente
                histórico que facilitaría la desarticulación definitiva de este tipo de organizaciones.
                Sin embargo, este proceso de desmovilización también podría generar efectos
                adversos en la seguridad regional, en tanto impulsaría luchas entre grupos armados
                ligados al narcotráfico por el control del territorio y de las rutas de abastecimiento.
                Por último, se advierte que el tráfico internacional de armas ligeras y
                pequeñas configura una de las problemáticas de mayor peso a nivel regional. En el
                plano global, la amplia mayoría de los conflictos armados en curso se desarrollan
                mediante el empleo de este tipo de armamento. En lo que respecta a la región, el
                tráfico de este tipo de armamento no está asociado a conflictos armados sino a los
                fenómenos del crimen organizado y el narcotráfico. En este marco, deviene
                fundamental profundizar la cooperación regional destinada a regular y controlar la
                circulación de este tipo de armamento, a fin de evitar la proliferación de mercados
                ilícitos.
                CAPÍTULO II.
                Posicionamiento Estratégico de la REPÚBLICA ARGENTINA en materia de Defensa.
                La REPÚBLICA ARGENTINA no transita procesos competitivos con
                otros Estados que deriven en una probabilidad y/o voluntad de daño a través de
                amenazas militares directas. Nuestro país sostiene una estrategia cooperativa en los
                ámbitos vecinal, regional y global. En conformidad con su compromiso con la
                consolidación de América del Sur como zona de paz, la REPÚBLICA ARGENTINA
                proyecta un posicionamiento estratégico defensivo y adhiere plenamente a los
                principios de resolución pacífica de controversias, no intervención en los asuntos
                internos de otros Estados y respeto irrestricto de las normas del derecho
                internacional, los tratados multilaterales y los mecanismos de cooperación
                interestatal.
                La falta de identificación de amenazas convencionales directas no
                implica que la REPÚBLICA ARGENTINA carezca de riesgos y desafíos para la
                Defensa Nacional. A diferencia de las amenazas –en las que se aprecian indicios de
                una voluntad de daño -, los riesgos constituyen situaciones cuya probable evolución
                podría afectar los intereses nacionales en materia de Defensa. Esta afectación
                puede responder a la explotación de vulnerabilidades propias, en particular las
                relacionadas a la vigilancia y control de los espacios soberanos, o al
                condicionamiento de la postura estratégica de la Nación en la arena internacional.
                Los desafíos, por su parte, configuran fenómenos que, sin apreciarse como
                problemas específicamente militares, podrían suscitar la emergencia de conflictos
                interestatales, provocar situaciones de inestabilidad o la aparición de nuevos
                riesgos.
                Riesgos
                a. Competencia por recursos estratégicos
                En un contexto global atravesado por el aumento de la demanda de
                recursos estratégicos, la degradación del medio ambiente y el crecimiento de las
                tensiones geopolíticas por el control de áreas estratégicas, el resguardo de la
                soberanía sobre los recursos naturales de la Nación configura una problemática de
                interés creciente. El Estado debe fortalecer su capacidad de ejercer una vigilancia y
                control efectivo sobre los espacios geográficos con reservas de recursos
                estratégicos. El Sistema de Defensa Nacional debe cumplir un rol clave en la
                preservación de este interés soberano, de conformidad con los lineamientos
                estratégicos de la política exterior argentina, particularmente en lo que respecta a la
                cooperación internacional.
                b. Ataques externos a objetivos estratégicos
                Las tendencias vinculadas a la transformación de las formas de la
                guerra y la combinación de formas tradicionales y no tradicionales de agresión
                representan un riesgo para los objetivos estratégicos de la Nación. La proliferación
                de este riesgo tiene un claro protagonismo en la agenda internacional y afecta la
                seguridad de todos los Estados del mundo. En este marco, la ocurrencia de un
                ataque contra los objetivos estratégicos de la REPÚBLICA ARGENTINA configura
                un problema de alto impacto potencial para la Defensa Nacional.
                El Sistema de Defensa Nacional debe planificar y proteger los objetivos
                estratégicos que puedan ser objeto de una agresión de origen externo.
                También se debe contemplar la protección de los ciudadanos
                argentinos y bienes nacionales en terceros países, aguas y espacios aéreos
                internacionales, en el marco de lo dispuesto por el plexo legal vigente, los arreglos
                del país anfitrión, el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. La
                atención de este riesgo debe focalizarse particularmente en aquellas infraestructuras
                cuyo funcionamiento resulte crítico para el cumplimiento de las funciones vitales del
                Estado Nacional, su Defensa Nacional, el ejercicio de la soberanía y el resguardo de
                la vida y la libertad de sus habitantes.
                c. Utilización del ciberespacio con fines militares
                La consolidación del ciberespacio como un ambiente operacional militar
                configura una amenaza de interés estratégico para la Defensa Nacional. El
                desarrollo de las nuevas tecnologías de información y comunicaciones, junto con la
                extensión global de la conectividad, han convertido al ciberespacio en un ámbito en
                el que los Estados despliegan operaciones de agresión e influencia sobre las
                naciones adversarias. La tendencia hacia una mayor competencia estratégica
                internacional en el ciberespacio ha llevado a numerosos países a desarrollar
                capacidades cibernéticas de vanguardia, a fin de garantizar la seguridad de sus
                infraestructuras informáticas críticas o estratégicas.
                La REPÚBLICA ARGENTINA debe adecuar sus organizaciones
                militares al impacto que emerge de estos nuevos riesgos. La política de ciberdefensa
                debe orientarse a la reducción gradual de las vulnerabilidades que emergen de la
                informatización de los activos estratégicos de interés para la Defensa Nacional.
                Esta tarea debe contemplar la cooperación con otras áreas del Estado
                que tengan responsabilidad en la política de ciberseguridad nacional.
                d. Impacto de la criminalidad transnacional
                Las tendencias identificadas en los escenarios global y regional
                exhiben que la seguridad de los Estados de América del Sur estará crecientemente
                asociada a la atención de fenómenos de carácter transnacional. La desarticulación
                de redes delictivas vinculadas al narcotráfico, la piratería, la trata de personas y el
                contrabando, entre otras actividades ilegales configura un desafío prioritario de las
                estrategias de seguridad de la región. Por otra parte, la adopción de medidas
                tendientes a prevenir la expansión del terrorismo transnacional también tendrá un
                peso significativo en las agendas de seguridad de las naciones de la región.
                En la REPÚBLICA ARGENTINA, la responsabilidad primaria de
                atención de estos fenómenos corresponde a los organismos de seguridad pública e
                inteligencia nacional y criminal. No obstante, las FUERZAS ARMADAS cuentan con
                capacidades materiales, infraestructurales y tecnológicas que pueden ser empleadas
                en apoyo a una estrategia integral de lucha contra estas problemáticas. La
                participación del Sistema de Defensa Nacional en el diseño, la ejecución y
                evaluación de dicha estrategia deberá ajustarse a las prescripciones dispuestas en
                las Leyes N° 23.554 de Defensa Nacional, N° 24.059 de Seguridad Interior, N°
                24.543 Convención de las Naciones Unidas Sobre los Derechos del Mar, N° 25.520
                de Inteligencia Nacional y N° 26.102 de Seguridad Aeroportuaria.
                Desafíos
                a. La utilización del espacio exterior con fines militares
                Los ingenios espaciales de cobertura global y regional de observación
                de la tierra, como así también de vigilancia, reconocimiento, comando y control en
                apoyo a operaciones militares ocupan un rol creciente en la preservación de los
                intereses estratégicos de los Estados. Esta explotación contribuye a la producción
                de inteligencia estratégica nacional y apoya los procesos decisorios en materia de
                Defensa Nacional.
                En este marco, el Sistema de Defensa Nacional debe contemplar en
                forma autónoma la capacidad de acceso a la información generada desde el
                espacio, en plena conformidad y adecuación con los acuerdos y compromisos
                internacionales de uso pacífico del espacio exterior suscriptos por la REPÚBLICA
                ARGENTINA.
                b. Debilitamiento del multilateralismo
                El actual escenario internacional presenta tendencias que obstaculizan
                la cooperación multilateral. Este contexto podría dificultar la obtención de consensos
                internacionales dirigidos a abordar de manera conjunta una amplia gama de fuentes
                de inestabilidad, tales como el cambio climático, la lucha contra el crimen organizado
                y el terrorismo, los cambios demográficos y los fenómenos de la pobreza y la
                desigualdad. Este escenario representa un desafío para países medianos como la
                REPÚBLICA ARGENTINA, dado que implica un debilitamiento de los esquemas
                multilaterales empleados por la Nación para promover sus intereses. También
                configura un riesgo de interés para la Defensa Nacional, toda vez que el aumento de
                las tensiones geopolíticas podría derivar en la emergencia de nuevos focos de
                tensión.
                La REPÚBLICA ARGENTINA debe contrarrestar este riesgo
                propiciando la cooperación con otros Estados, fortaleciendo la integración regional y
                promoviendo la búsqueda de acuerdos comunes en la arena internacional. El
                Sistema de Defensa Nacional y las FUERZAS ARMADAS deben contribuir a esta
                estrategia incrementando su participación en organismos de cooperación en materia
                de defensa, tanto en el plano global como hemisférico y regional.
                Este involucramiento debe considerar como criterio rector los
                Iineamientos fijados por los intereses de la política exterior de la Nación.
                c. El Atlántico Sur y las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur
                El Atlántico Sur constituye un área de valor estratégico para la
                REPÚBLICA ARGENTINA en virtud de sus enormes reservas de recursos naturales,
                por ser vía principal de nuestro comercio internacional, la proyección natural de los
                intereses nacionales hacia el Continente Antártico y como regulador climático global.
                La extensión territorial de este espacio plantea un importante desafío para nuestro
                país en lo referido a su protección y conservación. El reconocimiento a la ampliación
                de la plataforma continental argentina ha incrementado cuantitativamente el ámbito
                de actuación del Sistema de Defensa Nacional, conllevando desafíos estratégicos,
                logísticos y operacionales.
                Además del interés asociado a la preservación de sus recursos
                naturales pesqueros e hidrocarburíferos, la importancia estratégica del Atlántico Sur
                es fundamental para los intereses nacionales hacia el continente antártico.
                La REPÚBLICA ARGENTINA mantiene su reclamo de soberanía sobre
                las ISLAS MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR Y SÁNDWICH DEL SUR y sus
                espacios marítimos e insulares. La reciente mejora en la relación con el REINO
                UNIDO DE GRAN BRETAÑA E IRLANDA DEL NORTE contribuye al logro de este
                objetivo nacional irrenunciable, ya que favorece un espacio de oportunidad para
                incrementar la cooperación bilateral y promueve el interés nacional de preservar y
                explotar los recursos naturales allí existentes.
                CAPÍTULO III.
                Prioridades y lineamientos para la reforma del Sistema de Defensa Nacional
                El presente capítulo tiene como objetivo establecer los parámetros que
                orientarán la reforma del Instrumento Militar de la Nación en lo que respecta a su
                organización, doctrina, adiestramiento, planeamiento estratégico, despliegue,
                capacitación, administración y empleo de los recursos humanos y materiales.
                También se establecen criterios relativos a la modernización, recuperación y
                adquisición de material, todo ello para asegurar la plena adecuación del Sistema de
                Defensa Nacional a los desafíos estratégicos emergentes de los escenarios global,
                regional y nacional, y a las restricciones existentes.
                Las transformaciones acaecidas en los escenarios global, regional y su
                impacto en la seguridad estratégica de la Nación plantean desafíos significativos
                para el Sistema de Defensa argentino. Estas mutaciones exigen la actualización del
                despliegue territorial, la doctrina y la estructura organizacional del Instrumento
                Militar, a fin de asegurar que dicho componente militar cuente con la capacidad de
                atender las necesidades de esta política sectorial en el corto, mediano y largo plazo.
                La misión primaria del Sistema de Defensa Nacional consiste en
                asegurar la defensa nacional ante agresiones de origen externo contra la soberanía,
                la integridad territorial o la independencia política de nuestro país, o en cualquier otra
                forma que sea incompatible con la Carta de las Naciones Unidas. Abarca también la
                protección de los ciudadanos argentinos y bienes nacionales en terceros países,
                aguas y espacios aéreos internacionales.
                La misión de las FUERZAS ARMADAS, Instrumento Militar del Sistema
                de Defensa Nacional, consiste en alistar, adiestrar y sostener los medios puestos a
                su disposición, como así también el cumplimiento de las funciones y
                responsabilidades asignadas por el plexo legal vigente, a efectos de garantizar su
                eficaz empleo en el marco del planeamiento militar.
                I.Operaciones militares
                El Instrumento Militar será empleado de forma disuasiva o efectiva ante
                conflictos originados por agresiones de origen externo contra espacios de
                jurisdicción nacional, la soberanía, la integridad territorial, la capacidad de
                autodeterminación de la REPÚBLICA ARGENTINA y la vida y libertad de sus
                habitantes, o ante cualquier forma de agresión contemplada en la Carta de las
                Naciones Unidas, sin perjuicio de lo establecido en la Ley N° 24.059 de Seguridad
                Interior y en la Ley N° 24.948 de Reestructuración de las Fuerzas Armadas.
                En cumplimiento de esta función, el Instrumento Militar de la Nación
                priorizará, en tiempo de paz, el desarrollo de los siguientes tipos de operaciones:
                1. Vigilancia y control de los espacios soberanos
                2. Protección de Objetivos Estratégicos
                3. Apoyo a la Política Exterior
                4. Apoyo al Sistema de Seguridad Interior
                5. Apoyo a la Comunidad
                6. Apoyo a la generación de conocimiento científico
                1. Vigilancia y control de los espacios soberanos
                El Sistema de Defensa Nacional debe cumplir un rol clave, en estadios
                de paz y crisis, en la vigilancia, control y preservación, según corresponda, del
                espacio marítimo insular y fluvial, aeroespacial, ciberespacial, espacial y terrestre.
                a) Vigilancia y control de los espacios marítimos jurisdiccionales. En el marco de
                las acciones dirigidas a asegurar la soberanía sobre los espacios marítimos,
                el MINISTERIO DE DEFENSA, en el marco de su competencia, deberá
                elaborar una propuesta de Sistema de Vigilancia y Control de los Espacios
                Marítimos (SINVYCEM) dirigido a fortalecer las capacidades de alerta
                estratégica en dichos espacios de jurisdicción.
                b) Vigilancia y control aeroespacial. El MINISTERIO DE DEFENSA deberá
                fortalecer las capacidades destinadas a controlar los movimientos en el
                espacio aéreo de jurisdicción nacional de la REPÚBLICA ARGENTINA, en el
                marco del cumplimiento de las tareas de Defensa Aeroespacial, ejercer el
                control del tránsito aéreo irregular, contribuir al incremento de la seguridad del
                movimiento aeroespacial en el ámbito nacional y al cumplimiento con los
                compromisos internacionales vigentes en la materia.
                c) Vigilancia del espacio terrestre. El MINISTERIO DE DEFENSA deberá
                fortalecer su capacidad de ejercer una vigilancia efectiva de los espacios
                terrestres de interés, como así también en lo que respecta a la protección de
                los objetivos estratégicos de la REPÚBLICA ARGENTINA en materia de
                Defensa Nacional.
                d) Vigilancia y control del ciberespacio. El MINISTERIO DE DEFENSA deberá
                fortalecer las capacidades de vigilancia y control del ciberespacio a fin de
                anticipar y prevenir ciberataques y ciberexplotación de las redes nacionales
                que puedan afectar el Sistema de Defensa Nacional, como así también
                acciones contra la infraestructura crítica del país o que posibiliten el acceso a
                los activos digitales estratégicos adjudicados a su custodia.
                El MINISTERIO DE DEFENSA será el responsable de conducir y
                establecer los lineamientos y prioridades de nivel operacional para garantizar la
                seguridad de los activos digitales e infraestructuras informáticas críticas de la
                Defensa Nacional y de aquellos que les asigne el PODER EJECUTIVO NACIONAL
                en contribución a la seguridad estratégica de la Nación.
                2. Protección de Objetivos Estratégicos
                El MINISTERIO DE DEFENSA incluirá como parte del planeamiento
                estratégico militar, el adiestramiento y la adquisición de bienes para la protección de
                los objetivos estratégicos asignados a su custodia.
                Las FUERZAS ARMADAS deberán contar con las capacidades
                humanas, materiales y tecnológicas requeridas para el cumplimiento de esta
                responsabilidad, lo que implicará contar con unidades militares especializadas y la
                elaboración de los protocolos de actuación correspondientes.
                3. Apoyo a la política exterior
                Las FUERZAS ARMADAS constituyen una herramienta fundamental
                para la proyección de los intereses de la política exterior de la REPÚBLICA
                ARGENTINA. En este marco, el MINISTERIO DE DEFENSA priorizará las siguientes
                funciones institucionales en lo que respecta al apoyo del sistema de defensa a los
                intereses de seguridad internacional de la Nación.
                a. La participación del Instrumento Militar en operaciones de paz en el marco de
                la ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU) continuará siendo
                una de las prioridades estratégicas de la política de Defensa Nacional. En
                este marco, el MINISTERIO DE DEFENSA incrementará la participación en
                estas operaciones, como así también los esfuerzos destinados al alistamiento
                y la operatividad de la Fuerza de Paz Argentino-Chilena "Cruz del Sur".
                b. El incremento de la participación en los organismos multilaterales en materia
                de defensa, principalmente en el marco de la ORGANIZACIÓN DE LOS
                ESTADOS AMERICANOS (OEA), así como también en otras instancias de
                cooperación regional, hemisférica e internacional.
                c. El involucramiento activo en ejercicios y adiestramientos militares combinados
                con las Fuerzas Armadas de países aliados y amigos, conforme las
                prioridades estratégicas definidas por la política exterior argentina.
                d. El desarrollo de la cooperación militar regional tendiente a la integración de
                las Fuerzas Armadas y el fortalecimiento de los mecanismos de construcción
                de confianza existentes en el Cono Sur de América del Sur.
                e. El apoyo a los intereses de la política antártica de la REPÚBLICA
                ARGENTINA. La participación de las FUERZAS ARMADAS en la
                planificación, dirección y ejecución de la actividad logística antártica, bajo la
                conducción del ESTADO MAYOR CONJUNTO DE LAS FUERZAS
                ARMADAS a través del COMANDO CONJUNTO ANTÁRTICO, se efectuará
                de acuerdo a lo oportunamente establecido en la Ley Nº 15.802 de ratificación
                del Tratado Antártico. Este compromiso deviene fundamental en el marco del
                sostenimiento y pretensiones soberanas del país en el Sector Antártico
                Argentino. El MINISTERIO DE DEFENSA, en coordinación con las áreas
                competentes del Estado Nacional, deberá poner a consideración del PODER
                EJECUTIVO NACIONAL un plan de modernización de la logística antártica,
                en concordancia con los intereses de la política antártica nacional.
                f. El MINISTERIO DE DEFENSA deberá elaborar un plan de racionalización del
                despliegue de las agregadurías militares, en concordancia con los objetivos
                de la política exterior de la REPÚBLICA ARGENTINA.
                4. Apoyo al Sistema de Seguridad Interior
                El MINISTERIO DE DEFENSA deberá adoptar medidas tendientes a
                fortalecer las tareas de apoyo que desarrolla el Instrumento Militar con el Sistema de
                Seguridad Interior, de conformidad con lo dispuesto por las Leyes N° 23.554 de
                Defensa Nacional y N° 24.059 de Seguridad Interior. En este marco, se priorizarán
                las siguientes funciones:
                a. Apoyo logístico en las zonas de frontera. El fortalecimiento de las
                capacidades de vigilancia y control fronterizo en los ámbitos terrestre,
                marítimo, fluvial y aéreo constituye un objetivo prioritario del PODER
                EJECUTIVO NACIONAL. Las FUERZAS ARMADAS contribuirán a esta
                función a través de tareas de apoyo logístico a requerimiento de las
                operaciones desplegadas bajo la conducción del Sistema de Seguridad
                Interior, en el marco de lo prescripto por la Ley N° 24.059 de Seguridad
                Interior. El MINISTERIO DE DEFENSA deberá diseñar, a requerimiento del
                MINISTERIO DE SEGURIDAD, los mecanismos institucionales y
                operacionales que resulten necesarios para asegurar una adecuada sinergia
                con las fuerzas de seguridad desplegadas en las regiones fronterizas de
                interés definidas por el PODER EJECUTIVO NACIONAL.
                b. Protección de eventos de interés estratégico. El MINISTERIO DE DEFENSA
                deberá incluir como criterio para el planeamiento estratégico la prevención y
                disuasión de eventuales agresiones de origen externo que pudieran poner en
                riesgo la seguridad de aquellos eventos definidos como de interés estratégico
                por el PODER EJECUTIVO NACIONAL. El MINISTERIO DE DEFENSA, en
                coordinación con el MINISTERIO DE SEGURIDAD, será responsable de
                formular las reglas de empeñamiento y los mecanismos de articulación
                institucional que resulten necesarios para el cumplimiento de esta función.
                5. Apoyo a la comunidad ante desastres naturales o emergencias
                Las características geográficas, climáticas, meteorológicas, geológicas
                y demográficas de la REPÚBLICA ARGENTINA ocasionan que numerosas regiones
                y localidades se encuentren afectadas por desastres naturales o antrópicos. El
                MINISTERIO DE DEFENSA planificará, el desarrollo a requerimiento, de tareas de
                asistencia a la comunidad ante emergencias, tanto en el territorio nacional como en
                el extranjero.
                6. Operaciones de apoyo a la generación de conocimiento científico
                El MINISTERIO DE DEFENSA contribuirá a las actividades de
                relevamiento de información sobre el Mar Argentino, los recursos naturales
                disponibles y la situación de las áreas marinas protegidas de la REPÚBLICA
                ARGENTINA. El desarrollo de esta responsabilidad tiene en cuenta el ejercicio pleno
                de la soberanía Nacional hasta la milla 350 en los términos de la Convención de la
                ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU) sobre el Derecho del Mar.
                II. Instrucciones para la Reforma del Sistema de Defensa Nacional
                El MINISTERIO DE DEFENSA deberá proponer al PODER
                EJECUTIVO NACIONAL un plan para reformar el Instrumento Militar de la Nación a
                fin de recuperar la capacidad de cumplir su misión principal, considerando la
                situación operativa actual, las restricciones fiscales y el cambio en el contexto
                estratégico. Esta propuesta asignará prioridad a la eficiencia y flexibilidad en el
                planeamiento del desarrollo del Instrumento Militar de la Nación.
                Las organizaciones y capacidades del Sistema de Defensa Nacional no
                involucradas en tareas prioritarias y responsabilidades en tiempo de paz deberán
                reducir sus estructuras de personal. Dichas organizaciones deberán mantener,
                actualizar y desarrollar el conocimiento necesario para desempeñar sus funciones
                en tiempos de paz con un mínimo de personal altamente capacitado, al óptimo nivel
                de alistamiento. Asimismo, frente a situaciones de crisis o cambios en el contexto
                estratégico, deberán contar con la capacidad de incrementar su tamaño mediante la
                incorporación planificada de reservas.
                1. Despliegue militar
                El plan de reestructuración del Instrumento Militar adecuará el
                despliegue territorial a las necesidades de la actual coyuntura estratégica y las
                exigencias de su preparación para el empleo, abandonando el criterio de "ocupación
                territorial". Asignará prioridad al alistamiento de organizaciones operativas completas
                y a la eficiencia del funcionamiento de las guarniciones, con el propósito de
                incrementar el alistamiento, flexibilidad, movilidad y capacidad de despliegue. La
                concentración de unidades de maniobra con sus apoyos considerará la cercanía a
                campos de adiestramiento, las características del ambiente geográfico para su
                potencial empleo y la disponibilidad de facilidades logísticas para sostener su
                funcionamiento.
                El despliegue del Instrumento Militar contemplará la eventual
                conformación de Unidades Conjuntas sobre la base de criterios de eficiencia
                operativa, logística y presupuestaria; previendo la eliminación de estructuras que
                puedan producir superposiciones y/o sean instancias burocráticas de los elementos
                dependientes, de manera de simplificar la cadena de comando.
                El MINISTERIO DE DEFENSA deberá elevar para consideración del
                PODER EJECUTIVO NACIONAL un listado de instalaciones no necesarias desde el
                punto de vista de la Defensa Nacional. Las propuestas de cierre y/o apertura de
                instalaciones militares deberán ser acompañadas de un diagnóstico relativo a su
                impacto.
                2. Accionar militar conjunto
                La acción militar conjunta deberá entenderse como único modelo de
                accionar militar integrado, incluso en aquellos casos en los que, por el ámbito en que
                ésta se desarrolle y/o por las características propias de la operación en cuestión, la
                misma deba ser ejecutada por elementos significativos de una fuerza específica.
                El ESTADO MAYOR CONJUNTO DE LAS FUERZAS ARMADAS
                deberá elevar, para su consideración por parte del MINISTERIO DE DEFENSA, los
                planes que estime necesarios para el cumplimiento de los siguientes objetivos:
                a. Fortalecimiento de la arquitectura del Sistema de Comando, Control,
                Comunicaciones, Computación, Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento
                (C4ISR) de los niveles Estratégico Militar, Operacional y Táctico.
                b. Reestructuración del Poder Aeroespacial del Instrumento Militar, conforme las
                prioridades estratégicas del Sistema de Defensa Nacional.
                c. Desarrollo de elementos terrestres, navales y aeroespaciales de carácter
                modular e integrado para la conformación de Fuerzas de Intervención
                Rápida.
                d. Fortalecimiento de las capacidades de anticipación, disuasión, vigilancia y
                control de la seguridad cibernética de las infraestructuras críticas del Sistema
                de Defensa Nacional
                e. Modernización de los sistemas y procesos logísticos a nivel conjunto y
                específico de las FUERZAS ARMADAS, a fin de contribuir a la eficiencia
                integral de la estructura de sostenimiento y logística genética del Instrumento
                Militar.
                3. Doctrina militar
                El MINISTERIO DE DEFENSA propondrá la actualización de la
                doctrina militar partiendo de los niveles estratégico y operacional a fin de adecuarla a
                las transformaciones que han experimentado las operaciones militares. Esta tarea
                debe contemplar como criterio rector el carácter conjunto de las operaciones
                militares actuales, como así también la necesidad de fortalecer la interoperabilidad
                del Instrumento Militar de la Nación con los componentes que integran el Sistema de
                Defensa Nacional y con otros organismos del Estado, en particular con aquellos
                elementos del Sistema de Seguridad Interior contemplados en la Ley de Defensa
                Nacional.
                El MINISTERIO DE DEFENSA y las organizaciones de la Jurisdicción
                adoptarán medidas tendientes a conservar, actualizar y desarrollar el conocimiento y
                las habilidades necesarias para el desarrollo de las operaciones militares previstas.
                4. Planeamiento de recursos
                En vistas de asegurar que el Sistema de Defensa esté en condiciones
                de cumplimentar sus funciones específicas, el PODER EJECUTIVO NACIONAL
                mantendrá un presupuesto militar con relación al Producto Bruto Interno (PBI),
                conforme las prioridades y exigencias que demanda la evolución del escenario
                estratégico.
                El MINISTERIO DE DEFENSA deberá considerar como criterio rector
                para el planeamiento de recursos la puesta en marcha de una redistribución interna
                progresiva del gasto militar, con el objetivo de incrementar los porcentuales
                presupuestarios destinados a operaciones militares, mantenimiento de medios,
                formación y adiestramiento, previendo la asignación de recursos específicos
                destinados al proceso de reconversión del Instrumento Militar e inversiones
                plurianuales destinadas a la recuperación de capacidades, incorporación de
                equipamiento y desarrollo tecnológico.
                5.Equipamiento
                El MINISTERIO DE DEFENSA, deberá elaborar un cuadro de situación
                permanente del equipamiento militar del Sistema de Defensa Nacional. Este
                relevamiento tendrá como criterio rector la seguridad de las operaciones y la
                protección de la vida e integridad física del personal militar. La política de
                inversiones del MINISTERIO DE DEFENSA se orientará en conformidad con las
                alternativas previstas en la Ley N° 24.948 de Reestructuración de las Fuerzas
                Armadas:
                a. La recuperación del material fuera de servicio, cuando ello sea factible y
                aceptable y siempre que mantenga la aptitud necesaria para responder a las
                capacidades operativas a retener.
                b. La modernización del material disponible, cuando resulte apto, factible y
                aceptable para satisfacer las capacidades operativas previstas.
                c. La incorporación de nuevo material, priorizando aquellos equipos que
                potencien la capacidad disuasiva, favorezcan la normalización con los
                existentes a nivel conjunto y aporten nuevos desarrollos tecnológicos.
                6.Investigación y Desarrollo
                El Sistema de Investigación y Desarrollo de la Defensa, integrado al
                esfuerzo del Sistema de Investigación y Desarrollo Nacional, privilegiará aquellos
                desarrollos tecnológicos multiplicadores de las aptitudes operacionales del
                Instrumento Militar, conforme las operaciones previstas, en las áreas de
                Ciberdefensa, Alerta Estratégica y Sistema de Comando, Control, Comunicaciones,
                Computación, Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (C4ISR).
                7. Personal
                El MINISTERIO DE DEFENSA elaborará y elevará al PODER
                EJECUTIVO NACIONAL un proyecto de Ley de Personal Militar que reemplace la
                Ley N° 19.101 vigente. El desarrollo de esta tarea, que contará con el asesoramiento
                técnico militar del ESTADO MAYOR CONJUNTO DE LAS FUERZAS ARMADAS de
                los ESTADOS MAYORES GENERALES DE LAS FUERZAS ARMADAS, deberá
                contemplar la totalidad del ciclo profesional del personal militar. El objetivo rector
                será incrementar la eficiencia y eficacia de las FUERZAS ARMADAS para cumplir
                con su misión a través de un nuevo marco normativo organizacional incorporando
                criterios modernos de gestión de recursos humanos. El proyecto preverá los
                incentivos necesarios para retener las nuevas generaciones de militares y civiles
                para la defensa en las modalidades de: personal permanente, incorporado por
                tiempo determinado y de reserva.
                Entre los criterios a considerar en la nueva normativa se tenderá a
                minimizar los cambios de zona en la política de traslados de personal militar.
                Adicionalmente, el MINISTERIO DE DEFENSA deberá avanzar en la
                formulación de un proyecto de Ley de Reservas.
                El MINISTERIO DE DEFENSA elaborará un plan para organizar,
                capacitar y adiestrar reservistas voluntarios a fin de completar las unidades según lo
                requiera el planeamiento.
                8. Estructura del MINISTERIO DE DEFENSA
                En el marco de las medidas adoptadas por el PODER EJECUTIVO
                NACIONAL con el objetivo de asegurar el funcionamiento dinámico y eficaz de la
                gestión pública, y de promover acciones orientadas a convertir al Estado en el
                principal garante de la transparencia y del bien común, el MINISTERIO DE
                DEFENSA deberá avanzar en la formulación de un plan de modernización
                institucional dirigido a racionalizar las estructuras administrativas y burocráticas de la
                jurisdicción. Esta iniciativa considerará como principios rectores la eficiencia, eficacia
                y calidad en el ejercicio de la conducción política y estratégica del Sistema de
                Defensa, como así también el diseño de una organización flexible orientada a la
                gestión por resultados.
                9. Estructura de las FUERZAS ARMADAS y del ESTADO MAYOR CONJUNTO
                El MINISTERIO DE DEFENSA elaborará con el asesoramiento técnico
                militar del ESTADO MAYOR CONJUNTO DE LAS FUERZAS ARMADAS y los
                ESTADOS MAYORES GENERALES DE LAS FUERZAS ARMADAS, una propuesta
                de adecuación de las estructuras orgánicas del EJÉRCITO, de la ARMADA y de la
                FUERZA AÉREA, así como del ESTADO MAYOR CONJUNTO DE LAS FUERZAS
                ARMADAS. Esta restructuración tendrá como objetivo primario que las FUERZAS
                ARMADAS estén en condiciones de cumplir su función conforme los criterios de
                eficiencia, eficacia, calidad y transparencia institucional. El plan considerará la
                supresión de comandos intermedios carentes de finalidad práctica, la reducción de
                las estructuras administrativas de las fuerzas, el fortalecimiento del accionar militar
                conjunto y el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de comunicación e
                información.
                10. Inteligencia militar
                La incertidumbre y complejidad del escenario estratégico internacional
                revalorizó el papel de la inteligencia en la toma de decisiones. El MINISTERIO DE
                DEFENSA, a través de la DIRECCIÓN NACIONAL DE INTELIGENCIA
                ESTRATÉGICA MILITAR como órgano rector del Sistema de Inteligencia de la
                Defensa, deberá implementar mecanismos de gestión y control de los organismos
                de Inteligencia de dicho sistema en los niveles estratégico militar, operacional y
                táctico.
                Esta tarea incluye la orientación, coordinación, dirección, planificación,
                supervisión, archivo y difusión de las actividades vinculadas al ciclo de producción
                de inteligencia realizado por los organismos de inteligencia de las FUERZAS
                ARMADAS, conforme las prioridades estratégicas establecidas por la AGENCIA
                FEDERAL DE INTELIGENCIA (AFI).
                El MINISTERIO DE DEFENSA, a través de la DIRECCIÓN NACIONAL
                DE INTELIGENCIA ESTRATÉGICA MILITAR, deberá fijar criterios para el control de
                los mecanismos de selección, incorporación y capacitación del personal de
                inteligencia de las FUERZAS ARMADAS. Asimismo, intervendrá en el planeamiento
                presupuestario de los organismos de inteligencia de las FUERZAS ARMADAS.
                República Argentina - Poder Ejecutivo Nacional
                2018 - Año del Centenario de la Reforma Universitaria
                Hoja Adicional de Firmas
                Anexo
                Número:
                Referencia: EX-2018-34959378- -APN-DNPYE#MD- Directiva de Política de Defensa Nacional - Anexo
                El documento fue importado por el sistema GEDO con un total de 39 pagina/s.

                Comentario


                • Es interesante notar que las "Directivas" miradas en función de sus objetivos y alcances en buena medida contradicen al Ministro Aguad en lo que respecta a "alivianar" a las Fuerzas Armadas

                  Si se pretende alcanzar los objetivos delineados, esto respetando las directivas en relación a "recuperación, modernización e incorporación" de material, siguiendo la pretendida "visión estratégica" de los desafíos, objetivos y amenazas, no deja más alternativas que repotenciar a las Fuerzas Armadas... en tanto las evaluaciones y los criterios se originen en verdaderos profesionales de las armas y la Estrategia

                  Se deja clara la necesidad de adecuar el PBI a las necesidades y se deja abierta la puerta a la modernización de medios según la necesidad de protección de los intereses de la Nación


                  Supongo (y me esperanzo) en que la aplicación de las "Directivas" quedará en manos de los "exegetas" e intérpretes correctos
                  Editado por última vez por Tiburón; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/1322-tiburón en 31/07/2018, 12:39.

                  Comentario


                  • ¡Wow! hace mucho tiempo que no tenía tanto para leer en temas de Defensa Nacional. y, salvo los dichos de Aguad, en líneas generales todos los autores con conocimiento de causa coinciden en el diagnóstico y en las necesidades (¿Habrán leído algunos de los numerosos comentarios de este foro??). De todas formas hay frases que por lo poderosas resumen en pocas palabras grandes verdades, en esta ocasión me refiero a la frase de Celso Amorín (Brasil tiene una larga tradición de grandes autores en temas de geoestrategia): “Brasil necesita FF.AA. para que cuando deba decir que no, sea creíble”. Disuasión y acción, Brasil como entidad monolítica dispuesta a defender sus derechos e intereses de forma efectiva con fuerzas armadas acordes con esa misión. Piensen lo que Brasil invertirá solo en dos grandes proyectos: Gripen y Scorpene, incluido el nuclear. ¿Es Brasil por estas inversiones un país agresivo, militarizado, dispuesto a solucionar todos sus problemas con el uso de la fuerza? De ninguna forma, solo se trata de un país que cuando deba decir que no tiene con que respaldar esa decisión. Y para quienes piensen que se trata de la vocación hegemónica de sus militares o de políticos de derecha, creo estar en lo cierto si afirmo que una enorme mayoría de brasileños respalda la idea de un Brasil soberano e independiente.
                    RCTAN8
                    "Vis pacem, para bellum"
                    "Proeliis parta sunt, ferro et viribus, sed bella parta caput"
                    (Las batallas se ganan con espadas y fuerza, pero las guerras se ganan con la cabeza, Publio Cornelio Escipión)

                    Comentario


                    • Muy interesante las directivas y, en mi opinión, aleja los temores (al menos en lo que se refiere a las directrices) de transformación de las FFAA Argentinas en poco más de una fuerza policial.

                      Protección de objetivos estratégicos:

                      Radares de medio y largo alcance, Sistema de defensa anti-aérea con misiles defensa de punto y de área (dependiendo del objeto a proteger);

                      Control y Protección Aeroespacial: - Aviones de Combate de Caza y Multi-roles actualizados y con armamento BVR

                      Fuerza de desplazamiento rápido:

                      Transporte aéreo táctico y estratégico:

                      Escuadrones de C-295, Hercules (o KC-390), 4 aviones de tamaño Kc-767,

                      Unidades Blindadas sobre Ruedas, etc.

                      Protección de recursos naturales en el mar Argentino:

                      -Force de Barcos Patrulla Oceánicos;

                      -Frota de superficie y submarina de carácter disuasorio actualizada;

                      -Aviación de patrulla de largo alcance de no menos de 8 aviones porte Orión p-3C o Poseidón;

                      Centros de acuartelamiento con arsenales estratégicos de municiones y armamento así como combustibles,

                      Y mucho más, debiendo para alcanzar estos objetivos cumplir la Ley:

                      "En vistas de asegurar que el Sistema de Defensa esté en condiciones
                      de cumplimentar sus funciones específicas, el PODER EJECUTIVO NACIONAL
                      mantendrá un presupuesto militar con relación al Producto Bruto Interno (PBI),
                      conforme las prioridades y exigencias que demanda la evolución del escenario
                      estratégico."

                      Hay mucho espacio para discutir las demás medidas sobre todo en relación a los reservistas

                      Sólo aclaro que no estoy siendo irónico, pretendo destacar las diretries del Decreto y lo que seria mínimamente necesario frente a tales compromisos , com la realidad presupuestaria vigente.

                      Saludos a los colegas del Foro
                      Editado por última vez por Tutankhamon; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/8549-tutankhamon en 31/07/2018, 17:03.

                      Comentario


                      • Originalmente publicado por Tiburón Ver Mensaje
                        Es interesante notar que las "Directivas" miradas en función de sus objetivos y alcances en buena medida contradicen al Ministro Aguad en lo que respecta a "alivianar" a las Fuerzas Armadas

                        Si se pretende alcanzar los objetivos delineados, esto respetando las directivas en relación a "recuperación, modernización e incorporación" de material, siguiendo la pretendida "visión estratégica" de los desafíos, objetivos y amenazas, no deja más alternativas que repotenciar a las Fuerzas Armadas... en tanto las evaluaciones y los criterios se originen en verdaderos profesionales de las armas y la Estrategia

                        Se deja clara la necesidad de adecuar el PBI a las necesidades y se deja abierta la puerta a la modernización de medios según la necesidad de protección de los intereses de la Nación


                        Supongo (y me esperanzo) en que la aplicación de las "Directivas" quedará en manos de los "exegetas" e intérpretes correctos
                        Comparto amigo, si se pretende cumplir con todo lo que tienen planteado, forzosamente hay que invertir en equipamiento, el problema es que esto lo encare gente proba....

                        Comentario


                        • Esto se los digo como Abogado con conocimiento de causa. Una cosa es lo que escriben los Asesores del MinDef que saben cómo redactar un proyecto adecuado a normativas y otra cosa muy distinta es que el Ministro pida un grandilocuente proyecto que a la vista del vulgo este cargado de buenas intenciones, fijación de objetivos y su consecuente equipamiento y un sin número de Directivas y " hay que" donde no solo no se ha dado una sola mención presupuestaria del " cómo" sino que si se lo analiza desde la situación general del país, se llega a la conclusión de que estas normativas no son más que dadas para florear un accionar positivo del MinDef con mínimas probalidades de ser concretadas. En otras palabras, más para la Tribuna.

                          Ojalá me equivoque, pero a menos que se reciba equipamiento barato o regalado de USA a través de algún programa acordado para los tres únicos objetivos mencionados por el gobierno, no le veo visos de seriedad a lo publicado.


                          La macro economía define que se puede hacer.


                          Saludos.
                          Editado por última vez por planeador; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/4262-planeador en 31/07/2018, 13:36.

                          Comentario


                          • He leído con detenimiento el extenso Anexo I del Decreto en cuestión y desde la hermenéutica, me pareció una verdadera mezcolanza de temas que nada tienen que ver con el objetivo en cuestión. Tal anexo, en mi opinión personal toca temas que en realidad no eran necesario hacerlo y además y sobre determinados contenidos, realiza una repetición de puntos de valoración tornando la norma en muy pesada a la lectura. Si el objetivo era interpretar supuestamente nuevas funciones por parte de las Fuerzas Armadas (que en realidad no son nuevas), en apoyo de las Fuerzas policiales y de seguridad del Estado, no era necesario introducir razones completamente ajenos al objetivo buscado. .

                            Da la sensación de que los asesores (o alguno en particular) del Ministerio de Defensa se dieron con el gusto de transcribir en un extenso anexo a una norma a ser firmada por el P.E. un lenguaje verborreico con el único objetivo de impresionar a un Ministro que de Defensa, conoce poco y nada.

                            Pero esto en realidad es anecdótico, lo verdaderamente grave es haber introducido en la normativa un párrafo que creo traerá desde el punto de vista diplomático consecuencias imprevisibles. Y es el hecho de haber asentado en el texto normativo un reconocimiento jurídico de una situación posesoria que no solo lo discutimos en los foros internacionales, sino que hasta hemos regado con sangre argentina en la defensa de nuestros derechos soberanos. Trascribo concretamente lo que considero un grosero error: que le costará mucho a nuestra diplomacia revertir, cuando dice: .".......
                            ya que favorece un espacio de oportunidad para incrementar la cooperación bilateral y promueve el interés nacional de preservar y explotar los recursos naturales allí existentes....." lo que concretamente implica reconocer una situación de derechos posesorios por parte de UK en el sector sobre el cual no se reconocen otros derechos posesorios.

                            Esto nunca se podría haber transcripto en un texto normativo como es un Decreto del Poder Ejecutivo Nacional y esto - obviamente siempre lo digo, es una opinión estrictamente personal - . porque para explicarlo en forma simple, si yo le estoy reconociendo a un tercero que usurpó mi propiedad el derecho de cooperar entre ambos en la explotación de mis recursos sobre dicha propiedad, estoy franca y simplemente reconociéndole derechos posesorios. Y los ingleses no son estúpidos, en algún momento harán surgir este bendito párrafo aceptado por un Ministro de Defensa tonto e incapaz.de haber percibido las consecuencias de sus propios actos.

                            En fin, siempre me pregunto cuan difícil debe ser gobernar cuando uno observa situaciones como las mencionadas.

                            Saludos.

                            Comentario


                            • Estoy en desacuerdo con Planeador, creo que la Directiva es un avance y minimiza los fantasmas que con sus dichos había creado Aguad. Se de buena fuente que el documento original, redactado por un equipo de profesionales de la Defensa, tenía al menos unas 50 carillas más de extensión pero que finalmente se decidió por acortarlo a lo que fue publicado. Creo que la Directiva reafirma la misión principal de las FFAA, hace un análisis de la situación regional y global en la que estamos inmersos, reconoce precaria situación de las FFAA, reconoce la modernización de las fuerzas armadas regionales y globales, menciona a las nuevas amenazas, las nuevas dimensiones y combinaciones de instrumentos de la guerra, promueve la evolución hacia una organización militar "flexible y con fuerte componente tecnológico", entre otras cosas.

                              En lo que se refiere al análisis regional menciona explícitamente el caso de Venezuela, otorgándole el nivel de riesgo de disparador de un conflicto regional en función de sus enormes problemas políticos y sus capacidades militares, en este caso en particular es necesario tener en cuenta como jugarían Brasil y Bolivia si hubiera un conflicto armado entre Venezuela y Colombia. Destaco que el documento en su análisis no hace una negativa cerrada respecto a la posibilidad de conflictos regionales interestatales al otorgarles "una baja probabilidad a futuro de ocurrencia de conflictos militares interestatales" (¡si es probable es posible!). Si bien las probabilidades de conflictos armados son remotas creo, es solo una opinión personal, que el caso Bolivia es también merecedor de varias "hipótesis de conflicto" dada su cercanía ideológica con Venezuela, de las situaciones relacionadas con el narcotráfico y narcoterrorismo y de su irresuelto (en términos reales) conflicto con Chile por la salida al Pacífico.

                              Menciona el incremento de la inversión en equipamiento militar a lo largo de la última década de BRASIL, PERÚ y de CHILE, justificándolo no por el lado de incremento del balance de poder "sino más bien a procesos de modernización y renovación de medios". La misma justificación que, estimo, se empleará para nuestro caso.

                              En otro párrafo menciona específicamente a la protección de los recursos naturales como una cuestión que hace a nuestra soberanía pero regionaliza este aspecto en el que de seguro tenían en mente a la amazonia como un valor estratégico para dos de nuestros aliados regionales. Asimismo, menciona como amenazas tanto al narcotráfico y al terrorismo destacando el riesgo que provocará los acuerdos entre Colombia y las FARC por la desmilitarización de estas últimas lo que podría provocar un "derrame" de grupos disconformes hacia el sur del subcontinente.

                              El capítulo II menciona los riesgos y desafíos para nuestra Defensa Nacional, al respecto incluye la siguiente frase: "La falta de identificación de amenazas convencionales directas no implica que la REPÚBLICA ARGENTINA carezca de riesgos y desafíos para la Defensa Nacional". Destaco nuevamente que no niega las amenazas convencionales, solo menciona que no identifica en la actualidad ninguna que nos desafíe en lo convencional.

                              Recomiendo una lectura detallada de los riesgos que menciona la Directiva, especialmente el punto b. Ataques externos a objetivos estratégicos entre los que incluye "la protección de los ciudadanos argentinos y bienes nacionales en terceros países, aguas y espacios aéreos internacionales, en el marco de lo dispuesto por el plexo legal vigente, los arreglos del país anfitrión, el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas". Párrafo que a mi entender no hace más que dejar implícita la necesidad proyectar el poder militar para dar cumplimiento a la mencionada protección.

                              Entre los desafíos para la Defensa Nacional menciona en primer lugar menciona a la utilización con fines militares del espacio exterior y sobre este aspecto menciona específicamente: "En este marco, el Sistema de Defensa Nacional debe contemplar en forma autónoma la capacidad de acceso a la información generada desde el espacio, en plena conformidad y adecuación con los acuerdos y compromisos internacionales de uso pacífico del espacio exterior suscriptos por la REPÚBLICA ARGENTINA". Párrafo que creo que alude a dos aspectos que nos han preocupado: el proyecto Tronador y la continuidad en la construcción de satélites.

                              Por último, entre los desafíos menciona en el punto C específicamente "El Atlántico Sur y las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur" destacando la importancia su "valor estratégico para la REPÚBLICA ARGENTINA en virtud de sus enormes reservas de recursos naturales,
                              por ser vía principal de nuestro comercio internacional, la proyección natural de los intereses nacionales hacia el Continente Antártico y como regulador climático global". Asimismo destaca: "Además del interés asociado a la preservación de sus recursos naturales pesqueros e hidrocarburíferos, la importancia estratégica del Atlántico Sur es fundamental para los intereses nacionales hacia el continente antártico. La REPÚBLICA ARGENTINA mantiene su reclamo de soberanía sobre las ISLAS MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR Y SÁNDWICH DEL SUR y sus espacios marítimos e insulares." No encuentro en este párrafo ningún renunciamiento ni siquiera parcial que afecte nuestros derechos soberanos. Para mí queda claro que lo que sigue (colaboración bilateral con UK) no implica una contradicción a lo mencionado en el párrafo anterior.

                              N. de A.: Completaré la síntesis del Capítulo III más adelante, ahora a trabajar...
                              RCTAN8
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                              • El ajuste militar: el Estado vende inmuebles y anhela recaudar US$300 millones

                                Trascendió anoche durante la cena de camaradería entre Macri y la cúpula de las Fuerzas Armadas; se impulsaría el año que viene Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo Mariano Obarrio 1 de agosto de 2018 • 11:21
                                Luego del decreto de colaboración de las Fuerzas Armadas en la logística para mejorar la seguridad interior, el gobierno de Mauricio Macri dejó trascender que la Casa Rosada impulsará el año próximo la venta de inmuebles militares por un valor de 300 millones de dólares, de los cuales promete que 200 millones irían al presupuesto del ministerio de Defensa, que dirige Oscar Aguad , para la reconversión de las fuerzas y la inversión en equipamiento.

                                Al tipo de cambio de hoy, ello significaría un ingreso para el Estado nacional de 8400 millones de pesos. De ese monto, según confiaron a LA NACIONaltas fuentes del Gobierno, 5600 millones irían a las inversiones militares.Y 2800 millones se quedarían en el Tesoro nacional como ingreso por ventas de inmuebles que ejecutará la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). ADEMÁS
                                Sin embargo, entre las filas de los uniformados existe desconfianza, según pudo comprobar ayer LA NACION durante la Cena de Camaradería de las Fuerzas Armadas que fue presidida por Macri, con un breve discurso. El jefe del Estado se retiró apenas media hora después de comenzad la comida en medio de tibios aplausos.

                                "Nosotros no podemos confiar en que todo el producido de esas ventas vaya a equipamiento militar. Eso lo dicen ahora y después resulta que la mayor parte del dinero puede ir a cubrir los gastos corrientes del Estado. Qué garantías tenemos", expresó uno de los altos mandos, cerca de donde cenaba la plana mayor del Gobierno.

                                En el edificio Libertador, además de Macri, asistieron el jefe del Gabinete, Marcos Peña, el ministro de Defensa, Oscar Aguad, su par de Seguridad, Patricia Bullrich, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, y el diputado Gastón Roma.

                                El otro capítulo que entraña dudas entre los militares el ajuste del Presupuesto de Defensa, que tendrá una poda del 25% sobre los gastos operativos del Ministerio, que son unos 14.000 millones de pesos, en un crédito vigente total de 140.000 millones. De esto, el 90% son salarios del personal de las FF.AA. y el 10% son gastos de la administración. Sobre estos 14.000 millones el ajuste seria de 3500 millones.

                                "Es contradictorio que nos digan que se van a trasladar unidades y reformular otras, porque eso requiere de recursos, y por otro lado nos dicen que tendremos menos recursos para funcionar", señaló otro alto oficial de las FF.AA. El recorte se notó en la comida de camaradería porque a una entrada frugal de arrolladitos muy pequeños, le siguió un medallón de carne de tamaño ínfimo sin guarnición.

                                Por otra parte se conocieron detalles del despliegue de todas las fuerzas para cumplir con el decreto firmado por el presidente Macri para que las Fuerzas Armadas colaboren en la seguridad interior y custodien objetivos estratégicos, pese a que la medida fue rechazada por la oposición, que se movilizó el jueves con un acto en Plaza de Mayo.

                                La nueva Directiva de Política de Defensa Nacional prevé el despliegue militar rápido de 500 efectivos a la frontera Norte, desde Jujuy hasta la Triple Frontera, a lo largo del límite con Paraguay, Bolivia y Brasil. En el futuro esos efectivos llegarían hasta 3000 en un progresivo traslado a lo largo de un año.

                                Por: Mariano Obarrio

                                https://www.lanacion.com.ar/2158225-...s-300-millones

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