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Los problemas en Europa

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  • Re: Los problemas en Europa

    Lo chulo es que dice que los están comprando bancos españoles. Sin embargo también los españoles estaban muy mal... hasta que crearon no sé qué de "banco malo", y no se cuanto de Bankia, y dijeron "esto le damos al pueblo por rescatarnos", y resultó que era muchísima basura, que los representantes del pùeblo lo sabían pero lo traicionaron.
    Editado por última vez por Jhr cronos; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/7479-jhr-cronos en 06/03/2016, 23:16.
    Blog:
    El Tablero de Cronos

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    • Re: Los problemas en Europa

      Originalmente publicado por Teodofredo Ver Mensaje
      El capitalismo ya no da más de sí

      El periodista británico Paul Mason analiza los excesos del neoliberalismo en su obra 'Postcapitalismo, hacia un nuevo futuro'

      [ATTACH=CONFIG]31060[/ATTACH]

      EL PAÍS - IGNACIO FARIZA Madrid 447.
      “La época dorada del capitalismo ya es historia en el mundo desarrollado y en no muchas décadas lo será también en el resto de países”. Bajo esta premisa el periodista británico Paul Mason (Leigh, 1960) plantea en su último libro, Postcapitalismo, hacia un nuevo futuro (Editorial Paidós), una opción “más justa y más solidaria” que descansa sobre la abundancia tecnológica del último cuarto de siglo. Como alternativa, desgrana en una entrevista con EL PAÍS las ideas fuerza de su postcapitalismo, un modelo en el que predomina lo cooperativo en detrimento del Estado y las empresas. “Estamos ante una disyuntiva clara: un modelo colaborativo o un futuro distópico, una especie de feudalismo tecnológico en el que se multiplicaría la desigualdad”.

      Profuso en palabras y entusiasta con la idea que estos días pasea por medio mundo, Mason reconoce que el capitalismo ha propiciado la mayor oleada de desarrollo jamás vista, pero critica frontalmente el status quo actual. “Es el momento de que las élites, tanto económicas como académicas, se pregunten si de verdad funciona el neoliberalismo. Si lo hacen, la respuesta será obvia: un no rotundo”.

      Mason, redactor jefe de Economía de Channel 4 News y habitual en las páginas de The Guardian, hace suyas las ideas del economista estadounidense Jeremy Rifkin, que en La sociedad de coste marginal cero (Paidós, 2014) predecía un mundo en el que muchos productos y servicios de nuestro día a día serán gratuitos o casi gratuitos y el fin del trabajo tal y como lo conocemos. Las tecnologías de la información, dice Mason, corroen el sistema de precios sobre el que descansa el capitalismo desde el mismo momento en el que muchos bienes y servicios, desde la información hasta la energía, se pueden o se podrán consumir por muy poco. “La enciclopedia está en nuestro teléfono y la energía totalmente verde será realidad pronto. Eso no es ciencia ficción y es muy relevante”. Pocos vislumbran este futuro. “La existencia del tercer sector parece totalmente accidental respecto a la manera de pensar neoliberal; los economistas deben ponerse otras gafas para poder ver una parte de la realidad que no están viendo”.

      El capitalismo, dice, ha destacado siempre por su capacidad de adaptación, pero las tecnologías de la información hacen imposible una transformación más: “No crean productos más caros, sino más baratos e impiden a los trabajadores encontrar empleo en una industria tradicional en declive”.

      De triunfar algún día el modelo colaborativo, Mason advierte de que tendremos que acostumbrarnos a vivir en una sociedad no consumista, con todo lo que eso implica, pero deja claro que su teoría no se opone al mercado como concepto: “No hay ninguna razón para abolirlo por decreto siempre y cuando se acabe con los desequilibrios de poder básicos”. Aunque no escatima en elogios hacia partidos de izquierdas como Podemos y, sobre todo, Syriza, el autor británico rechaza cualquier retorno al socialismo clásico o a la socialdemocracia, sin renunciar a sus ideales. “No hay una vuelta atrás a los populismos rusos, a la socialdemocracia tradicional o a la Tercera Vía; mi punto de partida es otro”, relata. “Hay que mirar al futuro. Y en ese futuro, las ideas del socialismo utópico son hoy más posibles que nunca gracias a la evolución tecnológica”.

      “Estamos viviendo un momento crítico, en el que incluso las cosas más normales parecen revolucionarias”, dice. En sus gestos se percibe tanta indignación con la situación actual como preocupación por lo venidero. “Si continuamos deslizándonos hacia el estancamiento y la deflación y la élite global no entrega más estímulos, alguien va a buscar una salida al estilo de los años 30, en la que los países simplemente adoptan soluciones nacionalistas”, pronostica.

      Ese renacimiento de los nacionalismos de mediados del siglo pasado lo estamos viendo, afirma, en la “alta probabilidad” de que se produzca el Brexit (la salida de Reino Unido de la UE). También en el surgimiento de dos outsiders políticos en Estados Unidos —el populista de derechas Donald Trump y el izquierdista Bernie Sanders— e incluso en el colapso de Schengen. “Podemos estar a semanas de su colapso”, proyecta.

      ¿Qué nos indica todo esto? “Que necesitamos una nueva forma de pensamiento radical que tiene que trascender los partidos radicales”, dispara. “[Franklin D.] Roosevelt pertenecía a las élites, pero tiró a la basura toda la doctrina y adoptó una solución antiausteridad que salvó a EE UU del colapso”. Llevando su ejemplo a nuestro tiempo, en el que hasta la OCDE —una suerte de think tank de la treintena de países más ricos del mundo— alerta de la “debilidad” del crecimiento económico durante las cinco próximas décadas, Mason exhorta a los Gobiernos occidentales a repensar su modo de actuación durante la crisis. Pero va más allá: reclama una “politización y democratización” de la política monetaria, el principal mecanismo puesto en marcha por las grandes potencias para salir del hoyo; apela a una quita generalizada de deuda pública; incide en la necesidad de cerrar las vías por las que las grandes corporaciones eluden sus obligaciones fiscales; pide la creación de una renta básica universal que garantice un mínimo vital para todos los ciudadanos y, sobre todo, reivindica que los Gobiernos dispongan un esquema que incentive las cooperativas en detrimento de las estructuras empresariales clásicas.

      Paul Mason: Capitalismo: luces y (muchas) sombras | Economía | EL PAÍS
      Pues habría que leer el libro pero ya había escuchado algunos argumentos, en especial sobre lo "gratis" de la tecnología y este es un concepto que merecería aclarar.

      En primer lugar, la tecnología requiere mucho tiempo, dinero y recurso humano capacitado así que por definición no se puede ofrecer a cambio de nada ni se puede sostener el modelo de desarrollo sin tener ingresos de alguna especie que lleguen directamente al desarrollador. Lo que se hace en nuestros días es transferir la recuperación de la inversión y la obtención de utilidades pues, aunque en efecto no se paga por muchas apps y diversos servicios, en todas esas páginas hay publicidad y cada vez que alguien ingresa y compra entonces el sitio web recibe ingresos.

      Así pues, yo desarrollo un producto en línea, lo pongo gratis y le dejo publicidad o conecto mi producto con la página o los servicios de alguien más -que no son gratis- y este a su vez cobra y me paga a mí, de modo que yo recupero mi inversión a través de los ingresos de alguien más. Por supuesto, esto depende de una cuestión de volumen: en mi sitio web solo una pequeña fracción de quienes entran van a ver también la publicidad y de ellos menos todavía van a comprar o a ir a los vínculos con otros sitios pero si el volumen total es grande entonces los ingresos finales serán sustanciales.

      Por otro lado, la tecnología siempre ha ido bajando de precio conforme se logran incrementos en las economías de escala al desarrollar mejores procesos que hagan crecer la productividad así que no es nada nuevo y de las pocas cosas que se escapan a este modelo (y esto dentro de ciertos límites) son las armas. Ya sucedió con los telares y el acero en la revolución industrial, ocurrió con el automóvil y el radio de transistores a mediados del siglo XX, hoy con los celulares y los SmarTV y mañana serán las fuentes de energía y los dispositivos de cuidado de la salud. Eso se llama tecnologías disruptivas.

      Ahora bien, lo que pasa es que una cosa son los productos informáticos y otra cosa son los físicos: los primeros podrán ser muy interesantes pero sin los segundos no hacen absolutamente nada y sin la publicidad para comprar ollas y jabones entonces no se recupera la inversión y tenés que empezar a cobrar por ellos. A lo que el autor probablemente se refiere es que la industria manufacturera de los países desarrollados está en declive pero esto solo es culpa de ellos mismos -y en esto acierta al criticar al neoliberalismo- pero no afecta a todos los países por igual.

      El mayor ejemplo de esto es Alemania, que todavía al día de hoy es el tercer o cuarto mayor exportador de bienes manufacturados (con menos de 82 millones de habitantes) a pesar de que además está invirtiendo fuertemente en tecnologías de información. Para mí esto se debe a que en Alemania no se entendió el tema de tecnologías de información vs. bienes terminados "en vez de" como en Estados Unidos o UK -y por ello estos enviaron sus fábricas al extranjero- sino "además de" y como resultado tiene una economía real mucho más sólida y saludable.

      Saludos

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      • Re: Los problemas en Europa

        La UE acuerda expulsar a Turquía incluso a los sirios en suelo europeo

        EL PAÍS - LUCÍA ABELLÁN / CLAUDI PÉREZ - Bruselas 8 MAR 2016 -
        Europa y Turquía han pactado un cambio radical en la gestión de la crisis de refugiados. La desesperación por frenar el flujo migratorio ha llevado a los Veintiocho a forjar un polémico acuerdo con Ankara para devolver al país vecino a todo extranjero que llegue ilegalmente a las costas griegas, incluso a los sirios. A cambio, la UE se compromete a traer desde Turquía a un número de refugiados equivalente al de expulsiones. El trato, que anoche cerraron en Bruselas los jefes de Estado y de Gobierno, incluye otras tres condiciones para Europa: aumentar los 3.000 millones destinados a Turquía para atender a los refugiados, eximir a sus ciudadanos de la necesidad de visado para viajar a la UE ya en junio y avanzar en el proceso de adhesión al club comunitario.

        La UE ha dado finalmente luz verde a una propuesta que hasta ahora nadie se había atrevido a defender en público por su crudeza. Se apoya "en la lógica de que los sirios pueden solicitar asilo en Turquía. Y eso es un punto de inflexión", subrayó el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en la conferencia de prensa conjunta ofrecida entre él, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, al término de la cumbre. "Hemos conseguido un gran logro", añadió Tusk.

        El consenso con Davutoglu, que deberá desarrollarse en los próximos días, se ha plasmado en un breve documento que insta a aplicar el mecanismo a todos los migrantes que lleguen a Turquía a partir de ahora y certifica el principio de que “por cada sirio que Turquía readmita, otro sirio será reasentado desde Turquía hacia la UE”.

        La canciller alemana, Angela Merkel, saludó el cambio como "un gran paso" y añadió: "Lo que hemos hecho es volver al principio: que el asilo se pide en el punto de llegada y que el refugiado no elige dónde ir". Obvió, eso sí, que fue precisamente ella quien alentó el desplazamiento masivo de refugiados hacia su territorio al prometer que se acogería a todos los sirios.

        Fuentes comunitarias precisan que en esa acogida en origen deberán participar todos los Estados miembros, probablemente con una cuota de distribución similar a la que se usó para el reparto de los refugiados arribados a Grecia e Italia. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ya dejó anoche patente su disconformidad con el reparto obligatorio.

        No son las únicas reticencias que habrá que superar. Chipre, país europeo que mantiene un contencioso con Ankara debido a la ocupación turca del norte de la isla, no está dispuesto a abrir nuevos capítulos del proceso de adhesión de Turquía a la UE, como esta reclama como parte de la negociación. También Francia y otros países miembros recelan de las prisas y la falta de preparación con que se ha abordado esta propuesta tan controvertida, de la que hasta ahora solo había rumores en los despachos. Finalmente, aceptaron los principios del acuerdo, aunque acordaron cerrar los flecos en la próxima cumbre del 17 y 18 de marzo.

        Públicamente, el primer ministro holandés, Mark Rutte, solo había abogado, al llegar a la cumbre, por devolver a Turquía a todos los extranjeros que no fueran sirios. Rutte, cuyo país asume este semestre la presidencia de la UE, se reunió el domingo con Merkel y con Davutoglu para preparar la cita crucial con Turquía.

        En esa cita, Davutoglu lanzó su inesperada propuesta a la UE, que ha revolucionado toda la negociación: la posibilidad de expulsar a Turquía incluso a los sirios que lleguen a suelo europeo. A cambio, Europa acogería una cifra de sirios similar a las de devoluciones realizadas. El objetivo es mandar una señal clara, incluso a quienes huyen de la guerra: el único modo de acceder a Europa es ensayar la vía legal.

        El respaldo que mostró ayer el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, al retorno de los sirios da la medida del nivel de urgencia en la UE por encontrar una solución eficaz. “Habrá que ver los detalles, pero si la medida consigue el mismo efecto para el sirio afectado porque logra la misma protección aquí [tras ser acogido legalmente desde Turquía], sin tener que pasar por las redes que trafican con migrantes, sí me parece adecuado”, opinó Schulz, normalmente una de las voces más garantistas con el respeto a los derechos humanos.

        Dudosa legalidad

        Pese a que Juncker la defendió en sala de prensa, la legalidad de expulsar a asilados de libro resulta incierta, porque una cosa es devolver a los llamados migrantes económicos, personas que no son objeto de persecución y, por tanto, no optan, en principio, al asilo y otra incluir en esos retornos, de manera masiva, a víctimas de guerra. Pero independientemente de que más tarde la legislación lo matice —o el Tribunal Europeo de Justicia pueda anularlo—, Europa está decidida a enviar el mensaje que lanzó el pasado jueves el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk: “No vengáis a Europa”.

        Fuentes europeas lo justifican así: el bloqueo que afronta Grecia, con más de 30.000 personas atrapadas en su territorio, tampoco le permite dar condiciones dignas a todos los extranjeros que recalan allí. Así que Turquía, considerada ahora un país seguro para ciudadanos de terceros países, puede atenderlos con la financiación adecuada. Y la UE los acabará admitiendo, pero por la vía legal.

        La clave de este trato son las grandes compensaciones que pide Turquía por quedarse con todos los migrantes y refugiados que le reenvíe la UE. En primer lugar, ampliar —Turquía pedía duplicar para 2018— los 3.000 millones que la UE ha buscado debajo de las piedras para permitir que Ankara atienda a sus más de 2,5 millones de refugiados sirios durante dos años. En segundo lugar, abrir nuevos capítulos del proceso de adhesión a la UE, algo que levanta ampollas en muchos Estados miembros. Y en tercer lugar, acelerar aún más la desaparición de visados para los ciudadanos turcos que viajen a Europa, con el objetivo de aplicarla ya en junio.

        También se establece un compromiso vago para fijar “zonas humanitarias seguras” en Siria, algo que no se halla en la mano de ninguno de los 29 firmantes del pacto.

        Además de desgranar el pacto, Davutoglu se vio obligado, a preguntas de los periodistas europeos, a pronunciarse sobre la libertad de prensa. Tras haber intervenido las autoridades el principal diario del país por sus críticas al régimen, el mandatario turco negó esos cargos y defendió que la medida, adoptada por un tribunal, obedece a que este diario afronta cargos criminales por haber blanqueado dinero. "Nadie puede acusar a Turquía de no tener libertad de prensa. He resaltado estas ideas a mis colegas; la libertad de expresión es un valor común [con la Unión Europea]", añadió el líder turco.

        A petición de algunas delegaciones -especialmente la italiana-, el comunicado final de los Veintiocho más Turquía incluyó una vaga referencia a que en el debate se había abordado "la situación de los medios en Turquía", sin más precisiones. En un intento de superar la tibieza con que los líderes han abordado este asunto -por no poner en juego el objetivo principal: sellar el pacto sobre refugiados-, Tusk concluyó: "La libertad de prensa sigue siendo clave y será evaluada en el proceso de adhesión de Turquía a la UE".

        La UE acuerda expulsar a Turquía incluso a los sirios en suelo europeo | Internacional | EL PAÍS

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        • Re: Los problemas en Europa

          El pacto de la vergüenza

          EL PAÍS - RUBÉN AMÓN - 8 MAR 2016 -
          No pudiendo ni queriendo resolver la crisis migratoria, la UE ha decidido subarrendarla. La ha externalizado. Ha contratado la gendarmería turca, no tanto a cambio de 6.000 millones de euros -el doble de la cifra original-, sino al precio incalculable que supone renegar de los principios fundacionales comunitarios. Sea porque Europa se abstrae de las responsabilidades humanitarias. Sea porque el acuerdo canoniza las expulsiones en caliente. O sea porque la UE rebaja a Turquía las condiciones de su adhesión.

          La gran paradoja consiste en que Ankara ha avanzado en sus aspiraciones de integración cuando más ha retrocedido en sus estándares democráticos. Europa condesciende con una autocracia, ofrece expectativas al sultanato de Erdogan mientras el patriarca turco, usando a su antojo la presión de los refugiados, abusa de sus poderes, coacciona la libertad de expresión, maltrata la separación de poderes e impone al dogma del estado laico un descarado sesgo islamista.

          Serían razones suficientes para distanciar cualquier hipótesis de acuerdo, pero la emergencia de la inmigración ha desdibujado el escrúpulo comunitario respecto a sus obligaciones embrionarias. No tiene sentido reprochar a los populismos en boga el pecado del euroescepticismo cuando es la propia UE la que se encarga de fomentarlo, renegando para ello de la conciencia y de la ética que alentaron el compromiso geopolítico, forzando la interpretación de las leyes, vulnerando el derecho internacional. Europa renuncia a sí misma como un absurdo camino de supervivencia.

          Es la contradicción que sobrevino al firmarse el nuevo estatus de Reino Unido en la UE. Con tal de evitar el divorcio, la Unión Europea prefirió abjurar de la propia idiosincrasia. No ya discutiendo el principio evolutivo de la cesión de soberanía, sino cuestionando los derechos y el movimiento de los ciudadanos comunitarios.

          Del Atlántico al Mediterráneo, de Occidente a Oriente, el acuerdo con Turquía es una vergüenza. Demuestra que la UE ha cedido a todos los chantajes. Ankara representa uno de ellos, pero el inventario también comprende la presión de los gobiernos xenófobos -muchos de ellos, localizados en el Este-, la psicosis de la opinión pública, la debilidad política de Angela Merkel, el riesgo electoral, el cinismo de Francia en la capitulación de los derechos del hombre y la doctrina pionera de la política española.

          Aquí hemos alojado a 18 refugiados entre diez millones que lo necesitaban. Aquí hemos patentado la doctrina de las devoluciones en caliente. Las reprochó la comisaria Malmstrom cuando la Guardia Civil ahuyentaba a los "invasores" de Ceuta, pero toda la sensiblería que proliferó entonces y que pretendió encubrir la muerte de Aylan con un funeral de plañideras se ha demostrado un estremecedor, repugnante, ejercicio de hipocresía.

          Refugiados sirios: El pacto de la vergüenza | Opinión | EL PAÍS

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          • Re: Los problemas en Europa

            Aterrador y descorazonador. ¿Cómo será el mundo que viene?

            Comentario


            • Re: Los problemas en Europa

              ¿Por qué londres quiere abandonar el barco?
              Cómo afecta el Brexit a los españoles y otras nueve claves para entenderlo
              ¿Son o no euroescépticos los británicos? ¿Cuál es la inmigración neta en el Reino Unido? ¿Cómo afectaría a los españoles el Brexit?
              Estas son las claves para entender la consulta

              Celia Maza. Londres



              Tiempo de lectura9 min
              08.03.2016 – 05:00 H.

              Ya no es una amenaza, sino una realidad. El próximo 23 de junio, los británicos decidirán si quieren seguir siendo miembros de la Unión Europea. Su veredicto tendrá consecuencias directas para los miles de españoles que viven actualmente en el Reino Unido. Mucho se habla ahora de mercado único, libra y euro. Pero poco se sabe de los antecedentes. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Por qué la segunda economía del bloque se esté planteando abandonar el barco? ¿Es más el sentimiento euroescéptico de un pueblo o la batalla interna de un partido político? A continuación se ofrecen las claves para entender una consulta que podría cambiar para siempre el ya malherido proyecto comunitario.

              1. ¿Hablaríamos de esto si hubieran ganado los laboristas?

              No. El plebiscito ha sido una obsesión de las filas 'tories' más euroescépticas desde hace años. En la década de los 70, con Edwart Heath como líder, los conservadores eran pro-europeos. Veían el proyecto como una gran oportunidad de mercado. Pero cuando la Comunidad Económica Europea fue mutando en un club que demandaba más implicación política surgieron las reticencias. En el año 2005, David Cameron se convirtió en líder de la formación gracias al apoyo de los euroescépticos con un discurso en el que ya marcaba las distancias con Bruselas. Pero por aquel entonces, la idea de convocar un plebiscito era inconcebible.

              2. ¿Qué ha ocurrido en la última década?

              Es esencial destacar el papel del UKIP. La formación se fundó en 1993, precisamente como resultado de una revuelta interna tory tras la firma de John Major en el Tratado de Maastricht. Tras las elecciones de 2010, donde Cameron no logró mayoría y se vio obligado a formar coalición con el europeísta Liberal Demócrata, el líder del UKIP, Nigel Farage, comenzó a despuntar con un discurso anti-inmigración y anti-UE hasta el punto de convertirse en el protagonista absoluto de los comicios locales y europeos de 2014. Para entonces, la presión de las filas conservadoras era ya insostenible y Cameron prometió que, si era reelegido en 2015, convocaría un referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en el bloque.

              3. ¿Pero los británicos son o no euroescépticos?

              Por lo general, el pueblo británico siempre ha considerado que da más de lo que recibe de la UE. Debido a la crisis económica, la inmigración protagonizó la campaña electoral del año pasado. El UKIP quedó como tercera fuerza más votada, aunque debido al complejo sistema electoral solo consiguió un escaño. Por el discurso de algunos políticos, muchos ciudadanos asumen ahora que sólo abandonando el club se podrá disminuir la inmigración neta. Según sondeos de finales de febrero, un 38% de los británicos respalda el Brexit, frente al 37% que está a favor de continuar en el bloque. El 25% aún se muestra indeciso.
              Un empleado en la sede del grupo de presión 'Leave.eu', en Londres, el 12 de febrero de 2016 (Reuters).Un empleado en la sede del grupo de presión 'Leave.eu', en Londres, el 12 de febrero de 2016 (Reuters).

              4. ¿Cuál es realmente la migración neta?

              Según los últimos datos de la Oficina Nacional de Estadística, la migración neta (la diferencia entre los que vinieron y se fueron) se sitúa en 323.000 personas hasta septiembre de 2015. Del número total de inmigrantes, 172.000 proceden de la UE y la mayoría de ellos, el 30%, han llegado a Reino Unido para buscar trabajo, mientras que la mayor parte de los 191.000 inmigrantes no pertenecientes al bloque europeo, un 21%, ha llegado para estudiar. La última vez que la migración neta excedió las 300.000 personas fue en junio de 2005, cuando el número de inmigrantes procedentes de países externos a la UE alcanzó los 250.000. La ampliación del bloque ha hecho aumentar fuertemente la llegada de inmigrantes de Europa del Este. El propósito del Gobierno de Cameron es reducir la migración neta por debajo de los 100.000.

              5. ¿Qué significa el pacto de la cumbre europea?

              Cameron siempre dijo que antes de celebrar el plebiscito quería negociar con el resto de líderes europeos unas reformas con el convencimiento de que el “nuevo estatus” conseguirá convencer a los británicos que es mejor quedarse dentro del bloque. Mientras que unos aseguran que se ha hecho una “Europa a la carta” para el 'premier', otros consideran que en realidad no hay cambios relevantes.

              6. ¿Qué quería y qué ha conseguido Cameron?

              - Una unión cada vez más estrecha: Reino Unido quedará eximido de una mayor integración, un compromiso que se había convertido en totémico para los tories más euroescépticos.

              - Protección de la City: a partir de ahora Londres podrá retrasar de manera unilateralmente la legislación europea si el Gobierno considera que se discrimina a los países no pertenecientes a la zona euro.

              Londres sería el primer interesado en negociar un convenio especial con Madrid: la gran mayoría del millar de británicos que vive en nuestro país son jubilados que se benefician del sistema de salud- Freno de emergencia: Cameron quería restringir por completo los subsidios a los trabajadores comunitarios hasta que no llevaran cuatro años cotizando en el país. Pero Bruselas sólo ha aceptado un freno de emergencia por un periodo de siete años. Durante este tiempo, no sólo Reino Unido sino todos los países de la UE que demuestren que los altos niveles de migración suponen un ahogo para su sistema de bienestar, podrán restringir las ayudas a los comunitarios por cuatro años. Al principio de manera total, pero luego se dará acceso a la pagas de manera paulatina.

              - Prestaciones por hijo: Cameron quería prohibir las ayudas por hijos a los comunitarios cuyas familias residen en su país de origen. Quería además que la medida fuera retroactiva afectando por tanto a los que actualmente ya reciben estas pagas. Sin embargo, las ayudas están protegidas hasta 2020, cuando comenzarán a recibirse de acuerdo con el nivel de vida del país donde resida el menor.

              - Libertad de movimiento: Consciente de que limitar la libertad de movimiento dentro de la UE sería imposible, Cameron ha conseguido negar la entrada automática al país de los extracomunitarios que contraen matrimonio con comunitarios si existen indicios de que se trata de un “matrimonio por conveniencia”. También ha logrado nuevos poderes para excluir a los comunitarios que se consideran un riesgo para la seguridad nacional, incluso si no tienen antecedentes penales.

              7. ¿Cómo afectan estas medidas a los españoles?

              Es imposible saberlo porque al evaluar estas cifras el Instituto Nacional de Estadística habla de europeos, pero no especifica nacionalidades. Por su parte, el Gobierno afirma que el 10% de las ayudas a trabajadores con bajos salarios son para ciudadanos europeos, que representan el 6% de la fuerza laboral.

              En el ejercicio 2013-2014, se invirtieron 2.500 millones de libras (3.200 millones de euros) en ayudas sociales a inmigrantes del Espacio Económico Europeo (EEE) -que incluye a Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein-. Según los datos del Ejecutivo, cerca del 40% de los “inmigrantes recientes” provenientes de Europa viven en hogares en los que se recibe algún tipo de ayuda social. Esas familias perciben una media de 6.000 libras anuales (7.680 euros) en ayudas fiscales, mientras que 8.000 de esos hogares reciben más de 10.000 libras (12.800 euros) al año en ese concepto. En el último año fiscal, el Estado dedicó 700 millones de libras (900 millones de euros) para pagar subsidios de desempleo y ayudas a la vivienda a ciudadanos del EEE.

              El Ejecutivo británico informó asimismo de que cerca de 20.000 ciudadanos europeos han recibido durante 2015 ayudas para mantener a hijos que están en otros países (un total de 32.000 paquetes de ayuda).

              8. ¿Cómo afectaría el Brexit a los españoles?

              Actualmente hay alrededor de 200.000 españoles viviendo en suelo británico, aunque es imposible decir una cifra con exactitud ya que no todos están registrados en el Consulado. Nadie sabe aún las consecuencias que tendría un Brexit para los comunitarios que viven en el país. De momento, el Reino Unido estaría dos años en una especie de limbo hasta que se definiera su nuevo estatus. Aparte de tener que solicitar o no una visa, entre otros asuntos claves, se tendría que resolver si tienen derecho al Sistema Nacional de Salud y si se establece un convenio especial entre ambos países en materia fiscal. A nivel de pensiones, se tendría que definir cómo afecta a los españoles estas pagas los años trabajados en el Reino Unido.

              9. ¿Y a los británicos que viven en España?

              Sin lugar a dudas, Londres sería el primero interesado en negociar un convenio especial con Madrid, ya que la gran mayoría de alrededor del millar de compatriotas que viven en nuestro país son jubilados que se benefician del sistema de salud español. Entre 2000 y 2010, el número de residentes británicos mayores de 60 años se incrementó en un 400%. Las autoridades españolas estiman que casi la mitad de los expatriados británicos son mayores de 50. Según un informe publicado por 'The Guardian', los pensionistas elogian el acceso a los especialistas, la calidad del equipo médico y la infraestructura del sistema de salud pública de España. Incluso alaban el esfuerzo de los médicos por hacerse entender, ya que muchos ingleses -sobre todo los que residen en la Costa del Sol- no hablan español.

              Actualmente, el Reino Unido transfiere una suma mensual para compensar por cada pensionista que reside legalmente en España. Sin embargo, esto solo se aplica a aquellos que se han registrado con las autoridades locales. Con todo, la mayoría no hace los trámites.

              10. ¿Sobreviviría económicamente la UE sin RU?

              Hasta ahora no hay precedente de que un miembro del tamaño del Reino Unido haya abandonado el hoy tan cuestionado proyecto europeo. Argelia dejó la Comunidad Económica Europea cuando se independizó en 1962, los 56.000 residentes de Groenlandia se marcharon en 1985, la colonia caribeña francesa de San Bartolomé salió oficialmente en 2012... Sin embargo, ninguno de estos casos se puede comparar con un país de 65 millones de personas que aporta a las arcas europeas alrededor de 12.000 millones de libras al año (15.000 millones de euros). Sí, en efecto, las islas británicas son un gran contribuyente. Pero hay que tener también en cuenta que la UE es su principal socio comercial. Aporta más de 400.000 millones de libras (506.000) a la economía británica.

              http://http://www.elconfidencial.com...derlo_1164905/

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              • Re: Los problemas en Europa

                No pudiendo ni queriendo resolver la crisis migratoria, la UE ha decidido subarrendarla. La ha externalizado. Ha contratado la gendarmería turca, no tanto a cambio de 6.000 millones de euros -el doble de la cifra original-, sino al precio incalculable que supone renegar de los principios fundacionales comunitarios.
                Miren qué fácil se gana una apuesta: apuesto a que así como Turquía se tragó 3000 millones de euros en par de meses sin detener la migración, igualito se embolsilla los nuevos 3000 millones y los migrantes seguirán llegando por las costas griegas y similares.

                ***************
                ***************
                En este asunto Europa ha decepcionado. Incapaces de recibir un poco de migración, se vuelven locos por unos millones. Yo recuerdo que Venezuela tiene 4 millones de colombianos en su territorio, y ni hablar de EU.

                No tienen cara para criticar ninguna política migratoria de ningún lado.

                ****************

                Yo creo que el pueblo inglés pdría querer salir de la eurozona. He leído de buena fuente que Escocia NO quiere salir de la eurozona, y que de salir Inglaterra la independencia de Escocia sería casi segura.

                Estoy convencido que la oligarquía inglesa, o sea su sector financiero (su principal rama económica hoy en día), no quiere salir de la eurozona. Quieren tener control de las finanzas europeas y temen que de cerrarse el continente, se potenciaría la bolsa de Frankfurt.
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                • Re: Los problemas en Europa

                  Estimado: fue el último de los Vencedores Vencidos, hoy Alemania manda en Europa y ni siquiera los amagues de UK de irse van a mover esa situación. Saludos

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                  • Re: Los problemas en Europa

                    Opinión martes 15 de marzo 2016
                    ¡Refugiados, no vengáis a Europa!
                    Pacho ODonnell

                    Por: Pacho O'Donnell

                    La crisis de los refugiados, lejos de resolverse, se agrava día a día. En el 2014, fueron 218 mil los que ingresaron irregularmente a Europa y 1.800.000 en 2015. Las noticias de miles de ahogados de todas las edades en las aguas que separan Turquía de Grecia nos anoticiaron que esa es la vía que prefiere la enorme mayoría de los infelices que huye de la guerra de Siria, pero los hay también iraquíes, libios, afganos y de otras nacionalidades árabes que intentan dejar atrás terror y miseria.

                    La insolidaridad europea, sobre todo de sus países ricos, busca impedir que esa marea desesperada inunde sus territorios, a contramano de la hipócrita promesa suscrita en septiembre pasado de abrir las puertas a 160 mil desterrados. Sólo 700 fueron los afortunados.

                    La tragedia actual se originó, como suele suceder con las grandes convulsiones mundiales, a partir de una acción casi intrascendente, cuando alumnos de un colegio en Daraa escribieron consignas contrarias al Gobierno de Bashar al Assad en las paredes de su colegio. Fueron detenidos y torturados y la indignación popular corrió como reguero de pólvora, incendió Siria y más allá de sus fronteras; provocó hasta hoy casi trescientas mil muertes y tres millones de refugiados a causa de esa guerra en la que el Gobierno sirio pelea contra los rebeldes y contra ISIS. El ISIS lo hace contra los rebeldes y contra Al Assad; los rebeldes contra los otros dos. Además, intervienen Rusia y Arabia Saudita a favor del dictador sirio y en contra del ISIS y de los rebeldes, mientras Estados Unidos, Francia y otros países europeos lo hacen en contra del ISIS y de Al Assad, a favor de los rebeldes y de los kurdos. Como puede verse, una guerra muy compleja alimentada por el petróleo y por los traficantes de armas.

                    Alarmados ante la avalancha humana, el grupo de 24 países europeos acordó con Turquía, país de paso del 95% de los refugiados, que financiarían con tres mil millones de euros campamentos para alojar a los desterrados. Pero la promesa más tentadora fue la de allanar las dificultades que hasta hoy impidieron a Turquía ser miembro pleno de la Comunidad Europea. Sin embargo, el acuerdo no fue solución, en parte porque su frontera marina con Grecia es incontrolable, pero también por el costo político para el Gobierno de Recep Erdoğan de hacer evidente un arreglo que mucho se parece a un soborno que transformaría a Turquía en un inmenso campo de concentración.

                    La atención se desplazó luego a Grecia, donde los refugiados desembarcan de las precarias pateras que traficantes desalmados cobran a precio de oro y que frecuentemente naufragan por el exceso de peso y por el oleaje. Una vez en tierra, hasta hace pocos días, atravesaban Grecia y seguían a pie por el llamado camino de los Balcanes, que cruza Macedonia, Serbia, Hungría, Eslovenia hasta llegar al deseado destino: Austria y Alemania.

                    Durante un tiempo, en las fronteras balcánicas se cribó el paso de los infortunados; sólo se dejaba cruzar a sirios e iraquíes, también a los pocos que legalizaban su derecho al asilo. Pero ahora Macedonia, por decisión propia o alentada por los otros países europeos, ha cerrado a cal y canto su frontera con Grecia. Como consecuencia, cincuenta mil refugiados han quedado varados en el país helénico, la mayoría de ellos apiñados en Idomeini, población fronteriza con Macedonia, sin alimentos y a la intemperie, a la espera de poder seguir camino. Esto no ha hecho más que agravar la penosa situación de Grecia, estremecida por una situación económica que obliga a medidas de austeridad impuestas por Bruselas, que promueven protestas sociales y crisis políticas. Para peor, la Comunidad amenaza con expulsarla del Espacio Schengen de libre tránsito de objetos y personas, al acusarla de poco empeño en controlar y ordenar la afluencia de refugiados.

                    Europa ha vuelto a dirigir sus ojos hacia Turquía: ha aumentado, casi duplicado, el aporte por hacerse cargo de los refugiados, sumando ahora la decisión de que los refugiados que desembarquen en Grecia serán devueltos a dicho país, cualquiera sea su nacionalidad y sin tener en cuenta si su emigración responde a razones políticas o económicas, incluso sirios. Esto aumenta el millón y medio que allí se hacina.

                    Las condiciones turcas han vuelto a hacer énfasis en eliminar las 72 objeciones a su entrada a la Comunidad Europea, lo que probablemente se concretará en la reunión cumbre con los 24 que tendrá lugar esta semana. Pero hay varios países que objetan esta decisión, que podría calificarse de desesperada por parte de Europa, pues la administración de Erdoğan no se destaca por sus virtudes democráticas, como lo demostró hace pocos días con la clausura del principal diario nacional por sus críticas al Gobierno. También por su agresión contra los kurdos que pueblan el norte de su territorio. Además, las condiciones del acuerdo parecen muy difíciles de poner en práctica. ¿Cómo convencer a quienes han sufrido hambre, frío, enfermedades para huir del infierno a que desanden el camino?

                    La solución al tema de los desterrados parece aún muy lejana y el primer paso debería ser terminar la guerra en Siria, que, en vez de aminorar, va extendiéndose como sangrienta mancha de aceite. Por ahora, lo que se oye es a Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, implorando, ordenando: "¡Refugiados, no vengáis a Europa.

                    El autor es escritor e historiador.

                    ¡Refugiados, no vengáis a Europa! - Infobae

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                    • Re: Los problemas en Europa

                      Oigan se me ocurre algo: si europa paga a Turquía para no dejar salir gente (un secuestro, contrario a los derechos humanos), y para aceptar a los que devuelvan... ¿no se animaría EU a pagarle a México un dinerillo para no dejar pasar a nadie por su frontera?

                      Creo que no funcionaría en ningún caso, solo me pregunto si no se le ocurriría la idea.
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                      • Re: Los problemas en Europa

                        Y si te digo amigo Cronos que los EEUU ya le pagan a Mexico para reprimir sobretodo a los migrantes centroamericanos que tienen que atravesar México de sur a norte. Han salido documentales incluso. Hay te posteo una noticia a mayor abundamiento, que publica un medio hispano de USA, pero que cita como fuente al Ney York Times.-
                        También la Iglesia Mexicana ha denunciado estos hechos.-
                        La nota es de septiembre del año pasado.-

                        Saludos, Jalil (desde la frontera)

                        El Diario NY
                        Martes 15 de Marzo 2016

                        NYT: EEUU paga a México millones para “represión feroz” contra los migrantes.


                        Contra los centroamericanos que huyen de sus países por el crimen organizado y la violencia.

                        A petición del Presidente Barack Obama, el Gobierno de México ha llevado a cabo en los últimos 15 meses “una represión feroz” en contra de los refugiados que huyen de la violencia de América Central. Las autoridades mexicanas han impedido el paso de los migrantes a Estados Unidos y los han regresado a sus países de origen donde algunos de ellos son asesinados, dice The New York Times en un amplio artículo publicado en sus páginas de opinión.

                        “México ha llevado a cabo una represión feroz sobre los refugiados que huyen de la violencia en América Central. Estados Unidos ha dado decenas de millones de dólares México durante el año fiscal que terminó el 30 de septiembre para impedir que estos migrantes lleguen a la frontera a solicitar asilo”, escribe Sonia Nazario, periodista galardonada por el Premio Pulitzer, en el texto “Refugiados en nuestras puertas”.

                        Nazario dijo que esencialmente Estados Unidos ha subcontratado el problema de los refugiados a México, el cual, dice, es similar a la crisis de refugiados que actualmente se da en Europa. “Le estamos pagando a México para que impida que llegue gente a nuestra frontera”, escribe la periodista.

                        Christopher Galeano, quien pasó el verano pasado investigando para grupos de derechos humanos lo que está pasando en México, dijo a The New York Times que el gobierno de Estados Unidos “está patrocinando la caza de los migrantes en México para evitar que lleguen a los EU”.

                        “Se les está obligando a volver a El Salvador, Honduras, a la muerte”, comentó.

                        El medio norteamericano menciona que nadie ha rastreado sistemáticamente el número de deportados que terminan muertos cuando vuelven a sus casas. Sin embargo, refiere que el científico social Elizabeth G. Kennedy ha documentado par un informe próximo que en el últimos 21 meses al menos 90 migrantes deportados por Estados Unidos y México fueron asesinados. La cifra real, señala, es muy probable que sea mucho mayor.

                        “Fui a México el mes pasado para ver los efectos de la represión contra los migrantes, que están siendo perseguidos en una escala nunca antes vista y devueltos a sus países donde las pandillas y traficantes de drogas han tomado el control de sectores enteros.

                        Hace más de una década, me monté en la parte superior de los siete trenes de mercancías a lo largo de México con niños migrantes con experiencias infernales a manos de pandillas, bandidos y policías corruptos que se aprovechaban de los jóvenes mientras viajaban hacia el norte. En comparación con la actualidad, ese viaje fue un juego de niños”, detalla Nazario.

                        Julia Elizabeth Pérez, de 32 años, una madre hondureña quien dejó su la ciudad de San Pedro Sula por los altos niveles de inseguridad y violencia relató al medio cómo en su viaje a Miami, donde residen su madre y abuela, tuvo que sortear a las autoridades y a grupos criminales.

                        Ahora ella solicitó una visa humanitaria a través de México para llegar con su madre en Miami. Ha estado esperando dos meses por una respuesta.

                        “Creo que México está poniendo tantos obstáculos como sea posible para que te desesperes, te des por vencido, y te vayas,” dijo Julia al New York Times.

                        El diario neoyorquino menciona que la represión ha cambiado muchos refugios de inmigrantes dirigidos por la iglesia en el sur de México como es el caso de Hermanos en el Camino.

                        “De ser un lugar donde los migrantes paraban para un bocado rápido y un respiro, pasó a ser un campo de refugiados, donde los inmigrantes esperan durante meses, esperando desesperadamente obtener una visa o el asilo de México que les permitan quedarse o continuar con seguridad hacia al norte”.

                        The New York Times da cuenta de que a partir de julio de 2014, México ha desplegado de 300 a 600 agentes de inmigración en los estados del sur y llevado a cabo más de 20 mil incursiones en los trenes de carga donde viajan los migrantes, en las estaciones de autobuses, y en hoteles.

                        En los primeros siete meses del año fiscal 2015, México ha aprehendido más centroamericanos, 92 mil 889, que los 70 mil 448 que aprehendidos por los Estados Unidos. Este año, se espera que México detenga a un 70 por ciento más de centroamericanos que en 2014, mientras que en Estados Unidos las aprehensiones se proyectan para ser recortadas a la mitad, según un estudio del Instituto de Política Migratoria del mes pasado citado por el diario norteamericano.

                        “Aunque el Presidente Enrique Peña Nieto de México dijo cuando anunció el llamado Plan Frontera Sur que se trataba de ‘proteger los derechos humanos de los migrantes a su paso por México’, ha ocurrido lo contrario”, dice el artículo que detalla cómo 72 mil migrantes han sido rescatados de secuestradores en los últimos años además de ser sometidos a torturas y otros malos tratos.

                        Nazario escribe en las páginas editoriales del Times cómo los sobrevivientes de los plagios perpetrados por el crimen organizado hablan de ser esclavizados para trabajar en los campos de mariguana y las mujeres de ser forzadas a ejercer la prostitución.

                        ”Muchos están muertos en lo que se convertirá en un, masacre silenciosa e invisible. El impulso del gobierno ha sido interpretado como una veda abierta a los migrantes que se han convertido en presa de la explosión de los delincuentes y los policías que los roban, violan, los golpean y los matan”, dice.

                        Explica que esta represión ha obligado a los migrantes a viajar en formas que son más difíciles, toman más tiempo, son más aisladas y tienen menos mecanismos de apoyo.

                        “Así como México ha bloqueado a los refugiados en su paso hacia delante, les coloca enormes obstáculos en el camino de ser capaces de solicitar asilo en México.

                        Los que son detenidos por funcionarios de migración y se les permite solicitar el asilo permanecen encerrados durante un proceso que puede durar meses o un año, a veces en las cárceles donde las ratas deambulan durante el día y gusanos infestan la comida que los migrantes reciben.

                        De los que son capaces de resistir en lo que dura la decisión, sólo alrededor del 20 por ciento la gana”, refiere Nazario, quien explica que México concedió asilo sólo a 18 niños el año pasado.

                        http://http://www.eldiariony.com/201...los-migrantes/

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                        • Re: Los problemas en Europa

                          Sería algo más oculto el pago. Disfrazado como ayudas o tratados comerciales. O ayuda militar, o ayuda contra el narcotráfico.

                          Leí que de EU deportaron 2 millones de personas durante su mandato. Es una cantidad increíble, que exige un gran despliegue logístico. Barack Obama ya deportó más de 2 millones de indocumentados - Diario La Prensa

                          Yo recuerdo que Serbia deportaba 5000 y los bombardearon muchos meses.
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                          • Re: Los problemas en Europa

                            Capturaron a Salah Abdeslam, el cerebro de los atentados terroristas de París


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                            El principal terrorista fugado de los atentados de París, Salah Abdeslam, ha sido herido en la pierna y detenido en una operación policial en el distrito bruselense de Molenbeek. Las fuerzas de seguridad especiales de Bélgica iniciaron esta una nueva misión antiterrorista dirigida a buscar a Abdeslam, en un operativo en el que produjeron disparos y se lanzaron granadas, según confirmó la policía a los medios belgas.


                            Capturaron a Salah Abdeslam, el cerebro de los atentados terroristas de París | Atentado en París, Bélgica, París - América

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                            • Re: Los problemas en Europa

                              Así que no escapó a medio oriente, se mantuvo en europa. Duró bastante... Es cosa a tener en cuenta.
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                              • Re: Los problemas en Europa

                                Europa contra Europa

                                La UE degrada su idiosincrasia inhibiéndose de la inmigración, facilitando la adhesión de Turquía y mendigando a Reino Unido su continuidad

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                                Campo de refugiados improvisado en la frontera greco-macedonia. AFP

                                EL PAÍS - RUBÉN AMÓN - 20 MAR 2016 - 00:02 CET
                                El origen de la leyenda del croissant se remonta a la conjura que hicieron los panaderos de Viena para alertar de los invasores otomanos. Como no existía Twitter en el siglo XVII, concibieron en el horno una pieza de bollería que asemejara a la media luna y que sirviera de mensaje cifrado a la resistencia.

                                Se trataba de responder al asedio que pretendía organizar el visir Kará Mustafá, aunque el éxito de los panaderos no impidió que el imperio de Estambul, desde siglos antes, consiguiera prolongarse en otros límites del Danubio. Es la razón por la que se arraigó en Bosnia, Kosovo y Albania la religión musulmana, todavía vigente. Y el motivo por el que la cultura turca llegó a observarse con una mezcla de fascinación y de miedo. Lo demuestra el teatro de Molière, la pintura de Guardi y la ópera de Rossini.

                                Turquía era una extrañeza cultural, pero no una anomalía geográfica, entre otras razones porque Asia Menor es el origen de la civilización griega — Mileto, Éfeso, Troya—, porque Constantinopla fue la capital del Imperio Romano y porque Bizancio no sucumbió hasta 1453 a los pies de Mehmed II.

                                Cuenta la historia Stefan Zweig en sus Momentos estelares de la humanidad, aunque al escritor austriaco, obstinado evangelista del paneuropeísmo, le desconcertaría no tanto la integración de Turquía en la UE como la degradación de las condiciones para asimilarla.

                                El chantaje de la inmigración siria ha descompuesto la idiosincrasia del proyecto comunitario. Tanto Turquía se aleja de los estándares democráticos, tanto la Unión Europea se aviene a confortarla. No ya renunciando a los deberes humanitarios con los refugiados, sino interpretando a su antojo el derecho internacional —devoluciones en caliente, expulsiones colectivas, negación del derecho de asilo…— y externalizando las propias obligaciones.

                                La UE extiende un cheque de 6.000 millones a Ankara para subarrendar la presión migratoria. E inicia un nuevo protocolo de apertura a Turquía precisamente cuando el sultán Erdogan maltrata la libertad de expresión, coarta a los periodistas, instrumentaliza la justicia y sobrepasa el principio fundacional del laicismo al proclamarse a sí mismo como suprema autoridad política, moral y religiosa de la patria.
                                La deriva autocrática se observa con indulgencia desde Bruselas porque ha prevalecido la “solución” de Turquía como campamento millonario de los refugiados sirios. Los Gobiernos comunitarios prefieren desdibujar la idea de Europa antes que amortiguar las consecuencias electorales y sociales de una emergencia que ha enardecido la respuesta de la xenofobia. Acaba de ocurrir en tres Länder germanos con la pujanza de Alternativa para Alemania, igual que ya había sucedido previamente en las elecciones eslovacas con la irrupción de la figura filonazi de Marian Kotleba, así es que los países del este de Europa, últimos en incorporarse a la UE, se han demostrado los más inflexibles en la tolerancia hacia la inmigración, muchas veces, como ocurre con Orbán en Hungría y con Kaczynski en Polonia, levantando a su arbitrio las fronteras, apelando a la diferencia identitaria y redundando coralmente en la hemorragia del euroescepticismo.

                                Europa se tambalea, pero los embates del soberanismo nacionalista, del populismo de izquierdas (Podemos) y de la extrema derecha (Marine Le Pen, Farage) tendrían menos repercusión si no fuera porque es la propia UE la que ha emprendido un proceso de incomprensible autosabotaje. Para sobrevivir, Europa, paradójicamente, ha renunciado a sí misma.

                                La psicosis terrorista y la inmigración han puesto en entredicho el hito de Schengen, del mismo modo que la estrategia de cortejo a Turquía implica un desorden en la vocación democrática y correspondida del proyecto.

                                Fue Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, quien trató de remediar el pasado mes de octubre un ejercicio de voluntarismo insistiendo en que en la Unión Europea tiene que haber más unión y más Europa.

                                Cinco meses después de aquel responso, puede constatarse que la UE ha emprendido el camino contrario, menos unión, menos Europa. Y que la involución ha llegado al extremo de mendigar la militancia de Reino Unido.

                                Para contentarla, Bruselas renuncia a principios tan sagrados como la libertad de tránsito, la cesión progresiva de soberanía y la igualdad de derechos de los ciudadanos comunitarios. Serán los británicos los que decidan su porvenir en el referéndum de junio —sin mediación del sufragio de los demás europeos—, pero el acuerdo preliminar con Cameron representa en sí mismo una traición, un mayúsculo ejercicio de euroescepticismo.

                                “La pasión nacional”, escribía Bernard-Henri Lévy en EL PAÍS hace unos días, “se impone de una vez por todas sobre un sueño europeo reducido a los bienes gananciales de un gran mercado único que, si bien conviene al mundo de los negocios mundializado, desde luego no a los pueblos y su aspiración a más paz, más democracia y más justicia”.

                                El estrambote del caso turco socava aún más el problema. La UE pierde agua en el Atlántico y la pierde en el Mediterráneo. Tan débil está la nave que se ha instaurado una suerte de sálvese quien pueda entre los intereses particulares de los países miembros, de tal forma que las cumbres, los consejos europeos se atienen a un recurrente ejercicio de esclerosis política, excepto cuando se alcanzan los peores acuerdos imaginables.

                                El de Turquía es denigrante porque la UE escoge el camino del dontancredismo en materia de inmigración y porque amaña un protocolo de adhe*sión que trasladaría las fronteras de Europa hasta Irak y que llevaría sus fronteras democráticas al contraste de un sultanato decimonónico.

                                “Mamma mia, los turcos”, dijo Romano Prodi en un desliz delante del micrófono como presidente de la Comisión y habiéndose avanzado unas negociaciones con Ankara.“Mamma mia, los turcos” era la manera de evocar el exorcismo, la frase que proclamaba su abuela cuando le asustaba alguna cosa.“Mamma mia, los turcos” se ha convertido ahora en una capitulación de la UE al viejo sueño otomano. No hay necesidad de alertar a los panaderos de Viena. Europa conspira contra sí misma.

                                Europa contra Europa | Internacional | EL PAÍS

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