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Los problemas en Latinomérica

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  • Teodofredo
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    Esto es como cuando se produce una epidemia en una población y las autoridades tratan de ocultarlo…y gracias a la desinformación, la enfermedad cada vez se desparrama mas, hasta que se pone fuera de control…y entonces se entra en pánico porque, como le ocurre hoy a varios gobiernos de la región, siempre se creía que ocultando información a la población, la infección no llegaría hasta allí…
    Es increíble que recién ahora la gente comience a darse cuenta o descubra el problema de la “insurrección” generalizada de la población en Latinoamérica, que el problema iba mas allá de Venezuela y que afecta tanto a gobiernos de izquierda como de derecha. Que el problema había empezado ya varios años antes de Venezuela en varios países de América Central (Haití, Honduras, Nicaragua, Guatemala, sin distinción de ideológia..), que gran parte del sector de la información se obstinaron en desconectar, disimular o directamente ocultar, detrás de la gran “nube de humo” que producía el incendio venezolano y que mas que un fenómeno ideológico (que la derecha quería capitalizar), era un problema generalizado de desigualdad en la población, falta de oportunidades, postergaciones, falta de libertades y un empobrecimiento de los sectores mas postergados de la región… Y el “canto de sirenas” no solo se rompió en Venezuela para muchos “progres”, también se rompió en la “idílica” y capitalista Chile y por el camino también fueron arrolladas Colombia, Ecuador, Bolivia o Perú…
    Y donde todavía nada ha ocurrido sirve de buen aviso para los que quieran entenderlo… No se puede engañar indefinidamente a una población, tanto sean gobiernos de izquierda como de derecha, porque el dolor de barriga que produce el hambre no tiene ideología

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  • BND
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    América Latina arde. Razones y detonantes de una revuelta que sacude la región.



    De norte a sur, de este a oeste, América Latina cruje. Una ola generalizada de descontento sacude la región. Se repiten las movilizaciones de miles y miles de ciudadanos que ocupan las calles durante días, ponen en jaque a gobiernos de todo el arco político y, en muchos casos, terminan con heridos o muertos debido a los violentos enfrentamientos y a la represión de las fuerzas de seguridad.

    En Ecuador, el presidente Lenín Moreno tuvo que dar marcha atrás con un decreto que eliminaba los subsidios al combustible después de que sindicatos y agrupaciones indígenas paralizaran completamente el país entre el 2 y el 13 de octubre. En Chile, el 6 de octubre, un aumento de apenas 4% en el boleto del subte desencadenó una verdadera rebelión popular que todavía no termina y forzó al presidente Sebastián Piñera a llamar a un referéndum para una nueva Constitución. En Bolivia, Evo Moralesrenunció a la presidencia el 10 de noviembre, luego de perder el apoyo militar y en medio de las grandes protestas desatadas tras los comicios en los que buscaba un cuarto mandato consecutivo, calificados como fraudulentos por la Organización de Estados Americanos (OEA). En Colombia, el 21 de noviembre se inició un ciclo de huelgas contra el gobierno de Iván Duque para rechazar una reforma previsional y reclamar mejoras en la educación y el cumplimiento efectivo del proceso de paz: un capítulo más, con final aún desconocido. Insatisfechos


    Con ribetes menos dramáticos, la bronca y la insatisfacción de la ciudadanía se expresan en otras latitudes a través del voto, y para los oficialismos resulta cada vez más difícil renovar sus mandatos en las urnas. Un contraste fuerte con la década anterior, cuando la alternancia entre partidos era más la excepción que la regla. Pasó en 2018, en las elecciones de Brasil y en México, con las victorias de Jair Bolsonaro y Andrés Manuel López Obrador; y este año ocurrió en la Argentina, con la derrota de Mauricio Macri, y también en Uruguay [al cierre de esta edición, se estima segura la derrota del Frente Amplio, tras catorce años en el poder].

    Los reclamos se multiplican -contra la corrupción, contra la desigualdad, por una mejor salud o educación- y los grupos que los impulsan son heterogéneos y no pueden ser comprendidos sin tomar en cuenta las particularidades de cada país. Sin embargo, los especialistas detectan ciertas cuestiones en común. Aspectos relacionados con la desigualdad económica, la incapacidad de las democracias para responder a los desafíos de la globalización, una crisis general de los partidos políticos, el surgimiento de nuevos liderazgos y la reaparición de las fuerzas armadas.

    "En América del Sur, la popularidad presidencial y la estabilidad democrática dependen del precio de las materias primas y la tasa de interés internacional. Los países sudamericanos son boyas que suben y bajan al ritmo de las olas globales", afirma Andrés Malamud, doctor en Ciencias Políticas por el Instituto Universitario Europeo e investigador de la Universidad de Lisboa.

    En 2008, las commodities como el gas, la soja o el cobre alcanzaron sus valores máximos históricos, impulsando a niveles récord las economías de la región. Pero con la crisis financiera de ese mismo año, los precios iniciaron un largo declive que sigue hasta hoy, cuando se ven afectados, además, por las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, y por el desaceleramiento del gigante asiático. Gobiernos sin respuesta


    Son tiempos de vacas flacas. "Tuvimos una enorme bonanza y las mejoras fueron frágiles. Hubo gobiernos progresistas que alentaron el consumo y generaron posibilidades a sectores desprotegidos; hubo gobiernos neoliberales que impulsaron inversiones y una mayor competitividad. Pero ni unos ni otros pudieron generar bienes públicos colectivos en salud, educación, justicia y seguridad", reflexiona Juan Gabriel Tokatlian, doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad Johns Hopkins y vicerrector de la Universidad Torcuato Di Tella. El resultado son "sociedades genuinamente movilizadas pero con niveles de frustración enormes" que se potencian cuando las expectativas se derrumban.

    Ecuador. Manifestantes protestan contra las medidas de ajuste del presidente Lenín Moreno en Quito, el 13 de octubre Fuente: Reuters - Crédito: HENRY ROMERO


    "Las demandas son múltiples, no hay una sola bandera, y los gobiernos no dan respuestas. No tienen instrumentos para asegurar una ampliación de los derechos o la sustentabilidad del acceso al mercado, y los problemas de corrupción no se resuelven -opina Federico Merke, director de las carreras de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad de San Andrés-. Hay muchas demandas insatisfechas y eso coloca a la gente en la calle".

    La hiperconectividad genera un efecto contagio entre puntos distantes y eso explica, en parte, la simultaneidad de las protestas latinoamericanas. "Pero es un arma de doble filo -advierte Merke-. La Red pone mucha gente en la calle rápido pero detrás no hay un trabajo de actores de base y a veces los políticos no tienen interlocutores en esos espacios de protesta. Es algo vaporoso y volátil y no hay que concluir que porque haya una manifestación masiva va a haber un cambio".

    Una de las deudas más sensibles -que se reitera en los reclamos- es la desigualdad. "En setenta años, en América Latina ha sido imposible combinar crecimiento con igualdad, y sigue siendo la región del mundo más desigual a pesar de no ser la más pobre", explica Tokatlian. No es una cuestión puramente económica: "Hay desigualdad de ingresos, pero también de acceso a la justicia, en términos étnicos o de género. Es un manojo de desigualdades que se han ido acumulando y en algún momento irrumpen dramáticamente".

    Esa deuda crónica quizás echa una luz sobre el avance del llamado "descreimiento" de la democracia. La edición 2018 del informe de Latinobarómetro registra que "luego de siete años consecutivos de disminución" el apoyo a la democracia en la región cayó al 48%, la cifra más baja desde que en 1995 empezó a medirse, y el mismo nivel que tuvo en 2001, en plena crisis asiática.

    Son "cifras todavía bastante altas", dice María Esperanza Casullo, doctora en Ciencia Política por la Universidad de Georgetown y profesora de la Universidad Nacional de Río Negro, pero que expresan una frustración respecto a las promesas de la primavera democrática de los años 80. Aquellas flamantes democracias, detalla, "se focalizaron en fortalecer la legalidad y los aspectos políticos y procedimentales, y pusieron entre paréntesis las aspiraciones de igualdad". Una "fórmula exitosa" que permitió a los latinoamericanos disfrutar de un Estado de derecho, pero que tres décadas después muestra algunos de sus límites. Nuevos actores


    "Es muy difícil mantener la tensión de una política que te promete ser igual como ciudadano, pero no en aspectos económicos y sociales -opina Casullo-. Hay una multiplicidad de demandas e identidades muy difícil de contener que pone en crisis a los partidos tradicionales". Por eso, las protestas sacudieron gobiernos ideológicamente muy disímiles e incluso de buenos resultados económicos, como el de Piñera en Chile y el de Morales en Bolivia. "Las categorías izquierda y derecha ya no son operativas si no se combinan con otras como etnia o género", señala Casullo.

    Bolivia. Mujeres de El Alto reivindican a Evo Morales luego de que el expresidente renunciara tras un intento de fraude, el 20 de noviembre en las afueras de La Paz Fuente: AP - Crédito: NATACHA PISARENKO


    "Lo que yo veo es una reacción social frente al agotamiento de dos modelos, el modelo neoliberal y el populista -indica por su parte María Matilde Ollier, doctora en Ciencia Política de la Universidad de Notre Dame y directora del doctorado en Ciencia Política de la Universidad Nacional de San Martín-. Lo distintivo es que parece una suerte de rebelión de las clases medias. No quiere decir que no haya otros sectores incluidos, pero es como si la clase media hubiera vuelto a surgir como actor político. Y también hay una crisis de liderazgos: los sectores más fuertes de la democracia no han podido construir nuevos liderazgos a la altura de los nuevos desafíos de la globalización".

    ¿Cuáles son esos desafíos? El avance meteórico de las nuevas tecnologías, la precarización del empleo formal, el desmantelamiento de los restos del Estado de Bienestar, un capitalismo financiero voraz pero pobremente regulado, el cambio climático y las migraciones masivas, entre otros.

    Como resultado, las tensiones en torno a la democracia son un fenómeno global. Así lo explica Andrea Oeslner, doctora en Relaciones Internacionales de la London Schools of Economics y profesora de la Universidad de San Andrés: "Hay un deterioro de la democracia liberal a nivel internacional y hay que mirarlo con una perspectiva histórica. La democracia liberal, con su punto más alto en el gobierno de Barack Obama en Estados Unidos, o la democracia socialdemócrata de la Europa nórdica, tienen una historia muy corta. Son la excepción, no la regla de la democracia. En un análisis más pesimista, uno podría decir que los regímenes iliberales son mucho más comunes".

    En este contexto surge como una promesa de antídoto aquello que Tokatlian denomina "la tentación autocrática". La proliferación de "figuras carismáticas": líderes que "quieren convertirse en gobernantes perpetuos y generan la sensación de un cierto orden: que se puede restituir algo del pasado, o lograr una ordenamiento de la sociedad cada vez más disipada, o frenar la movilizaciones de grupos que exigen derechos". Se trata, según el académico, "de un consuelo transitorio que más temprano que tarde termina en un nuevo tipo de frustración" y puede provocar "una reversión de la democracia".

    Otro elemento común en la actualidad latinoamericana es la reaparición del protagonismo de las fuerzas armadas, como se vio durante las protestas de Ecuador, Bolivia y Chile. Un escenario que crece desde hace años con distintas configuraciones en cada país. Desde Venezuela, donde hay un régimen cívico-militar, pasando por México y Colombia, donde las fuerzas armadas se convirtieron en actores centrales -y muy cuestionados- en el combate contra el narcotráfico, hasta Brasil, donde tanto Bolsonaro como buena parte de su gabinete son de origen castrense.

    Los analistas difieren en el alcance de esta presencia. Mientras que Tokatlian enciende alarmas y plantea que "las fuerzas son jugadores claves en momentos de crisis política, pueden empujar un gobierno al abismo y tienen una presencia y una voz que pensamos que no iba a retornar", para Malamud su reaparición "como poder arbitrador es una mala señal, pero más que una predisposición antidemocrática de los militares expresa la discordia civil que los convoca". Oelsner, por su parte, considera que "los gobiernos latinoamericanos se recuestan en los militares para sostenerse" y cuando pierdan su apoyo caen, pero que eso no significa que las fuerzas "vayan a hacer un golpe para hacerse del gobierno". Panorama complejo


    Con estos elementos disímiles en juego surgen algunos interrogantes clave: ¿hacia dónde se dirige América Latina? ¿Seguirá la inestabilidad? ¿Es posible resolver estas tensiones en un plazo razonablemente corto? Los especialistas rechazan la posibilidad de hacer pronósticos certeros, pero en general se muestran escépticos.


    Colombia. Una multitud se manifiesta en Bogotá durante la huelga general del miércoles pasado Fuente: AFP - Crédito: Martin BERNETTI


    "En la medida en que se desmantelan los partidos políticos, los países tienen menos recursos, crece la recesión internacional y se desacelera el comercio, vamos a seguir teniendo un conjunto de dificultades enormes -opina Tokatlian-. No estamos en la ola de productos primarios al alza ni en momentos de planes redistributivos masivos". Merke, por su parte, suma a este escenario la falta de cooperación regional para enfrentar las dificultades de forma colectiva: "No soy optimista y en cuanto a América Latina en general, el año que viene va a ser muy difícil: veo crecientes niveles de polarización en la política interna de los países".

    Casullo llama la atención a su vez sobre la "aceptación de un grado de violencia muy alto por parte de las elites económicas, sociales, culturales, quienes no están planteando una capacidad de generar procesos de cambio que abarquen y contengan las demandas" de la ciudadanía. "Me parece que estas demandas no van a desaparecer y va a haber unos años de mucha incertidumbre política", resume.

    "El problema es cuál puede ser la relación más favorable para amplios sectores de la sociedad entre el capitalismo, la democracia y el Estado", opina Ollier. Pero, a pesar de todas las dificultades, sostiene que la democracia se va a mantener. "El avance de la tecnología ha sido tan brutal que es muy difícil sostener un régimen autoritario por mucho tiempo. Los liderazgos personalistas son un capítulo breve porque hay un impulso vital en enormes sectores de la ciudadanía que va a hacer imposible un retroceso tan grande como para que se imponga un régimen autoritario".


    https://www.lanacion.com.ar/opinion/...apa-nid2310694

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  • Tutankhamon
    respondió






    Renunció Evo Morales

    El presidente boliviano dimitió en medio de masivas protestas y motines policiales en su contra. Esta mañana, cercado por el informe de la OEA que confirmó el fraude en la primera vuelta electoral, había convocado a repetir los comicios

    Cercado, Evo Morales finalmente renunció. Es que las manifestaciones contra el presidente boliviano continúan en ascenso este domingo en las calles del país, a pesar de que esta mañana convocó a nuevas elecciones tras un informe de la OEA que reveló “irregularidades” en los comicios de octubre.

    La decisión fue anunciada después de que el comandante general de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, y el de la Policía Nacional, Vladimir Calderón, le soliciten que dé un paso al costado para desactivar la crisis política y social.

    Con la tensión en un pico máximo, el líder boliviano abordó el avión presidencial con el vicepresidente, Álvaro García Linera, rumbo a Cochabamba, feudo donde se sentía más protegido.

    Fuente y materia completa:
    https://www.infobae.com/america/amer...o-evo-morales/


    Mi Nota:
    Esperemos que se convoquen nuevas elecciones libres lo antes posible.

    Otro gobernante con aspiraciones por la vitalidad presidencial que cae por el bien de América Latina.

    Si se hubiera ido después de su segundo mandato, pasaría a la historia como un buen gobernante, en mi opinión.
    Espero que mejore la lucha contra la corrupción en el país.







    Editado por última vez por Tutankhamon; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/8549-tutankhamon en 10/11/2019, 18:16.

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  • BND
    respondió
    FF.EE. de Carabineros disparan contra menores de edad al interior de sus establecimientos educacionales en Santiago y Renca


    Efectivos de Fuerzas Especiales dispararon perdigones al interior del Liceo 7 en la comuna de Santiago, dejando a dos estudiantes heridas. Una situación similar ocurrió en Renca, donde hubo disparos contra alumnos del Colegio Cumbres. Los graves hechos encienden los cuestionamientos al accionar de Carabineros en el estallido social que se inició el pasado 18 de octubre. "Carabineros de Chile no puede permitirse entrar a un establecimiento educacional a disparar en contra del alumnado, no es tolerable. Yo espero que así como hacen conferencias de prensa para denunciar hechos delictuales como las que han vivido carabineras, se hagan conferencias de prensa para condenar de manera tajante y ojalá visitar a niñas que han sufrido esta situación de manera inaceptable", dijo la defensora de la Niñez, Patricia Muñoz. El alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, no quiso emitir comentarios.

    https://www.elmostrador.cl/noticias/...tiago-y-renca/

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  • BND
    respondió
    Se ha desatado una locura colectiva en muchos países cercanos al nuestro.

    Y eso puede comenzar en cualquier momento acá, no hace falta mucho, hay dos posiciones muy bien definidas en nuestro país.
    Tiempo atrás la calle era de un solo bando, ahora, todos salen a la calle, los piqueteros, profesionales del no hacer nada y joder al prójimo, los sindicalistas etc.......... y lo que antes no pasaba los que no son peronistas también salen y lo hemos visto en hace menos de un mes, los que apoyaban a Macri.
    El peronismo que se adjudicaba la representación del pueblo para si, hemos visto que no es tan así.

    Odio contenido e intolerancia, ya hemos visto el gobierno anterior a Macri "vamos por todo" y la intolerancia al que no está conmigo.
    Editado por última vez por BND; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/1180-bnd en 07/11/2019, 20:10.

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  • BND
    respondió
    Brutal agresión en Bolivia: manifestantes secuestran a una alcaldesa la orinan y la humillan públicamente



    Las protestas en Bolivia mostraron su costado más oscuro y violento cuando ayer, los manfestantes opositores al régimen del recientemente reelecto Evo Morales secuestraron a Patricia Arce, alcaldesa del municipio de Vinto, le cortaron el pelo, la escupieron y orinaron, la bañaron de pintura roja y la obligaron a marchar descalza mientras le gritaban "¡asesina!".

    Limbert Guzmán, un joven estudiante de 20 años, falleció tras quedar gravemente herido en los enfrentamientos ocurridos ayer al mediodía. Es la tercera víctima mortal del conflicto, según cifras oficiales.

    Esto intensificó las protestas y llevó a los agresores a tomar el edificio de la Alcaldía de Vinto, incendiarlo, y secuestrar a la mujer.

    Una vez en la calle, l a tiraron al piso y le cortaron el pelo mientras le exigían su renuncia. Entre las agresiones, la mujer fue escupida y orinada previo a ser bañada con pintura roja que simulaba sangre.

    En un primer video, se puede ver el momento del secuestro, donde la mujer intenta caminar y es retenida por los manifestantes. La tiran al piso, con palos en la mano y le cortan el pelo.

    https://www.lanacion.com.ar/el-mundo...lan-nid2304332

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  • BND
    respondió
    Creo lo mismo, tomaron el aumento del boleto del transporte, que era de un 4%, que si puede crear un malhumor, pero, no para lo que pasó después. Y esto para mi fue fogoneado, no era para que terminara de esta manera.
    Ahora una vez que empieza no se sabe como termina.
    Lo mismo pasó en la Primavera de los países árabes.

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  • planeador
    respondió
    Originalmente publicado por BND Ver Mensaje

    "Por redes sociales", esto muy bien puede ser orquestado, nadie sabe quien está detrás de las redes sociales.
    Es así. Tanto con gobiernos de izquierda como de derecha muchos de estos procesos de descontento social -circunstancia real - son aprovechados por grupos de interés, que normalmente no coinciden con los que fomentan y utilizan. Pero de parte de los gobiernos, existe incapacidad para reconocer los problemas y subsanarlos, sea en forma preventiva o generando los cambios necesarios. Por el contrario a lo primero que acuden es a los palos, lo que demuestra poca inteligencia.

    Saludos.

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  • BND
    respondió
    Por las redes sociales, distintas organizaciones sociales convocaron para este miércoles a manifestaciones frente al shopping Costanera Center
    "Por redes sociales", esto muy bien puede ser orquestado, nadie sabe quien está detrás de las redes sociales.

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  • BND
    respondió
    Tensión en las calles

    Estallido social en Chile: barricadas y fogatas en un barrio de Santiago, “símbolo” del progreso económico


    Por las redes sociales, distintas organizaciones sociales convocaron para este miércoles a manifestaciones frente al shopping Costanera Center, un ícono de la capital chilena, en la comuna de Providencia, en donde hay choques con los Carabineros.




    https://www.clarin.com/mundo/estalli..._QBOQw1k6.html

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  • Teodofredo
    respondió
    El fenómeno de las manifestaciones de la poblaciones de América Latina vista desde España:

    La desigualdad moviliza a América Latina

    Las expectativas frustradas y la desafección con los políticos han dinamitado la paciencia de millones de personas y explican las protestas que se suceden de norte a sur en la región

    EL PAÍS - JAVIER LAFUENTE - México 27 OCT 2019 -



    Manifestantes, subidos a un monumento este viernes, en Santiago de Chile. En vídeo, una de las multitudinarias marchas en Chile esta semana. FOTO: GETTY | VÍDEO: EPV


    Las expectativas frustradas han dinamitado la paciencia de millones de latinoamericanos. Las protestas en la región más desigual del planeta se suceden a ritmo vertiginoso, de Haití a Chile; de Centroamérica a los Andes. Buscar una explicación sencilla para una región con una veintena de países y más de 600 millones de personas, no obstante, resulta quimérico, pese al empeño de no pocos en tratar de construir una suerte de primavera latinoamericana —en un continente donde, para más inri, las estaciones brillan por su ausencia— o armar un complot orquestado por Venezuela, que pese a no sujetarse en pie, sí resulta que tiene la capacidad de desestabilizar a casi todo un continente. El frenazo a millones de anhelos, el cuestionamiento de modelos económicos como el neoliberalismo, la desafección por los políticos, sin importar su ideología, son combustible común en todos los países para que se prenda una llamarada que no tiene visos de apagarse a corto plazo.

    América Latina es un hervidero de protestas en un mundo que se volvió una “cartografía a descifrar”, en palabras del periodista e historiador Pablo Stefanoni. En algunos casos porque la calidad de vida empeora, como en Argentina o Ecuador; también en Chile o, hace años, Brasil, donde además se frenaron las expectativas de una clase media a la que se incorporaban cada vez más personas. Las movilizaciones de estos países, las menos mediáticas de los estudiantes en Colombia o las de Haití, no se entienden tampoco sin girar a ver a los chalecos amarillos franceses, las protestas de Hong Kong o, más recientemente, las de Líbano. Sin embargo, los estallidos sociales han formado parte del paisaje político latinoamericano desde hace décadas y tuvieron un momento álgido a finales de los noventa y principios de este siglo. “Hay toda una cultura de movilizaciones que funciona como un mecanismo de presión para exigir la ampliación de derechos y una disminución de las históricas injusticias sociales”, explica Luciana Cadahia, investigadora de CALAS Andes.

    Las protestas actuales surgen en un contexto de desaceleración o crisis económica. América Latina salió prácticamente indemne de la crisis global de 2008, pero ahora resulta la región más golpeada. Según las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que, por otra parte, vuelve a estar en el centro de mira de casi todas las protestas, la región crecerá un 0,2%, casi nada en la práctica. En menos de un año la predicción se redujo de un 1,4% a 0,6% hace 90 días. En paralelo, se espera que las economías asiáticas tengan un crecimiento promedio del 5,9% y en África del 3,2%.

    Manifestantes en contra de los resultados de las elecciones en Bolivia, este viernes. KAI PFAFFENBACH REUTERS


    Pese a que cada país tiene sus características específicas, el fin del boom de las materias primas o commodities sobrevuela la incertidumbre económica. “En algunos lados lo que se agota es el neoliberalismo, en otros los proyectos nacional-populares tienen un problema de fondo que la región no puede encarar que es el modelo de desarrollo. Incluso en el giro a la izquierda, las mejoras fueron redistributivas, políticas sociales que democratizaron el consumo. No hubo cambios de fondo, ni económicos ni institucionales”, ahonda Stefanoni. Aunque la desigualdad por ingresos se ha reducido desde 2000, uno de cada 10 latinoamericanos vive en pobreza extrema (10,2%). En 2002 había 57 millones de personas en situación de carestía extrema en América Latina; 15 años después, la cifra subió a 62 millones. En 2008 fue de 63 millones, según la Cepal, organismo dependiente de Naciones Unidas. “Uno de los denominadores comunes son las expectativas frustradas, la precariedad de la gente que había recuperado algo y ahora ve cómo sus anhelos y sueños se vienen abajo. Eso ha exacerbado una enorme furia”, apunta Arturo Valenzuela, subsecretario de Estado para América Latina durante la Administración de Barack Obama.

    “Las actuales protestas populares están muy vinculadas con el modelo económico que, desde los años noventa, se trata de implementar una y otra vez en la región”, considera Cadahia, quien, como otros analistas consultados, ven en los diferentes tipos de ajuste de los Gobiernos uno de los denominadores comunes de las protestas: “Los Estados tienen el rol de proteger un modelo económico que no genera fuentes de trabajos ni necesita disminuir las brechas de desigualdad. De manera que deja de invertirse en aspectos claves como educación y tecnología. Las instituciones se deterioran, las desigualdades crecen y el malestar lo empieza a sentir cada ciudadano cuando descubre cómo se va deteriorando su vida cotidiana, su día a día”. En ese sentido, la académica y feminista cubana Ailynn Torres considera que las protestas “arremeten contra el orden de la desigualdad, que no desactivaron de forma notable los Gobiernos del anterior ciclo progresista, y de la pobreza que sí se redujo considerablemente en el ciclo anterior, pero que volvió a ampliarse progresivamente después de 2008, y muy aceleradamente después de 2015”, señala la investigadora de Flacso, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.

    La autoridad de la clase política ha quedado evidenciada las últimas semanas, aunque la demanda de nuevos liderazgos se viene manifestando desde hace meses, sino años. La fuente de inestabilidad es total, como ilustra Stefanoni: “En Chile en la última elección votó menos del 50% de los habilitados; en Bolivia la mitad del país cree que en las elecciones hubo fraude; en Ecuador el sucesor de Correa dio un giro significativo en sus alianzas y discursos ideológicos; en Brasil se votó con uno de los favoritos [Lula] preso y acusado de corrupción; en Perú todos los expresidentes terminaron en la cárcel por el caso Odebrecht y uno se suicidó”.

    No se trata tanto de interpretar, pues, el malestar en el eje izquierda o derecha. El último Latinobarómetro ya apuntaba en esta línea. Para el 75% hay una percepción de que se gobierna para unos pocos y que los Gobiernos no defienden los intereses de la mayoría. Según el estudio, solo el 5% opina que hay democracia plena; el 27% que hay pequeños problemas; el 45%, grandes problemas y un 12% considera que no se le puede llamar democracia a lo que hay hoy en día. Más allá, el promedio de quien considera democrática a América Latina es de 5,4 en una escala de 1 a 10.

    El desprestigio de la política y de los gobernantes no implica necesariamente una desafección con la misma, pues las sociedades latinoamericanas están más que politizadas Para Arturo Valenzuela evidencia la necesidad de llevar a cabo una serie de reformas políticas que aún no se han logrado. “Hay presidentes que son minoritarios y se creen mayoritarios, que no tienen después el apoyo de los Congresos. Todo eso genera una parálisis y una crisis de representación”, explica el exfuncionario del Gobierno de Estados Unidos.

    Oliver Stuenkel, profesor de Relaciones Internacionales de la Fundación Getulio Vargas, de Sao Paulo, siente que “los números cuentan una historia y las élites económicas y políticas están contentas con esos números, pero la experiencia de las personas es otra”. Stuenkel pone como ejemplo las protestas de Brasil, en 2013, muy similares en su origen a las de Chile de hace una semana. “Lo que vivimos es consecuencia de una sociedad muy desigual, no solo desde el punto de vista económico. Hay que ver por dónde se mueven las élites, con quién se relacionan. Y hay que incluir a la élite intelectual, periodistas, analistas, entre los que me incluyo, no anticiparon esto. Es una muestra de que la élite financiera, política e intelectual de América Latina no ha sido capaz de monitorear y entender lo que pasa en la sociedad”.

    Estudiantes universitarios protestan en Medellín, Colombia. JOAQUIN SARMIENTO AFP


    El ejemplo más paradigmático de esa lejanía —más allá de la ceguera autócrata de Nicolás Maduro, que tiende a negar la mayor desde hace años— quizás lo haya dado estos días el presidente de Chile. Sebastián Piñera pasó de celebrar el oasis en el que, supuestamente, se encontraba su país a ver cómo explotaba una olla a presión; de decir que estaban en guerra contra un enemigo todopoderoso pasó a saludar las manifestaciones que, precisamente, reclaman su renuncia y a exigir a sus ministros que pongan sus cargos a disposición. Ailynn Torres, en consonancia con otros analistas y académicos consultados, se muestra cauta de cara a lo que vendrá: “Los resultados son inciertos y quizás no sean mucho más claros cuando termine el momento agudo. Lo que está en juego es mucho más que eso; los pueblos lo saben, y los Gobiernos también”.


    https://elpais.com/internacional/201...46_368643.html

    Editado por última vez por Teodofredo; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/358-teodofredo en 31/10/2019, 04:52.

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  • BND
    respondió
    Elecciones en Bolivia: Carlos Mesa acusa a Evo Morales de ser el "protagonista de un golpe de Estado" y llama a continuar las protestas



    Pocas horas después de que Evo Morales denunciara este miércoles un golpe de Estado en su contra, el candidato opositor Carlos Mesa, que reclama ir a segunda vuelta electoral frente al presidente boliviano, lo acusó de ser el responsable de un quiebre institucional en el país.

    "Quien toma el control de todos los poderes y los concentra en uno solo de manera ilegítima, vulnerando la independencia de poderes, es protagonista de un golpe de Estado", afirmó el político.
    Mesa añadió que lo sucedido después de las elecciones del 20 de octubre "se está convirtiendo en un quiebre irreversible de la democracia" y llamó a mantener de forma permanente las protestas hasta que se confirme una segunda vuelta.

    Tres días después de los comicios presidenciales, Bolivia sigue en suspenso respecto a si se realizará o no una segunda vuelta entre Morales y el líder opositor.

    Con más del 96% de las actas de votación computadas, Evo se impone con el 46% de la preferencia electoral, pero no es suficiente para lograr el triunfo en primera vuelta.

    https://www.bbc.com/mundo/noticias-a...atina-50161520

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  • Teodofredo
    respondió
    Que se escribe en Alemania:


    AMÉRICA LATINA

    Chile: ¿Por qué explotó el país tranquilo de Sudamérica?


    En pocos días, Chile se convirtió en un lugar fuera de control donde el Gobierno se vio forzado a recurrir a los militares para imponer orden. ¿Qué pasó? ¿Qué desató la crisis más grave desde el retorno a la democracia?

    DW - (Deutsche Welle)

    Chile Ausnahmezustand nach Unruhen wegen Fahrpreis-Erhöhungen in Santiago (Imago-Images/Aton Chile/A. Pina)


    A poco menos de un mes de la cumbre de la APEC de Santiago, a la que ya confirmaron asistencia líderes como Xi Jinping y Vladimir Putin, la situación política y social de Chile está lejos de ser tranquila. Desde que el lunes 14 de octubre comenzaran las primeras evasiones en el pago del boleto del Metro debido a un alza en el precio de los pasajes, los acontecimientos se han desarrollado a una velocidad vertiginosa. Del descontento se pasó a los cacerolazos, a la destrucción de estaciones del ferrocarril metropolitano y a la quema de buses, supermercados y otros edificios en la capital, fenómeno que se extendió pronto al resto del país.

    El Gobierno de Sebastián Piñera reaccionó calificando el descontento como obra de delincuentes e invocó el estado de excepción, que luego se convirtió en toque de queda, medidas que no se veían desde el retorno a la democracia, salvo en casos de catástrofes naturales. Esto solo ha empeorado la situación, y los desmanes no han disminuido de intensidad. El Metro está cerrado en Santiago y Valparaíso, circula poca locomoción colectiva, los supermercados no abrirán hasta nuevo aviso e incluso en algunas zonas se han suspendido las clases. Los desmanes vividos tras el terremoto del 27 de febrero de 2010 son el único antecedente que se puede encontrar en el último cuarto de siglo si se buscan ejemplos de este tipo de desórdenes.

    "El Gobierno, en vez de empatizar, basa su respuesta en ‘mano dura', lo que niega el sufrimiento y la justa demanda de las personas”, dice a DW Jorge Saavedra, académico del Departamento de Sociología de la Universidad de Cambridge. Para el especialista, este problema se arrastra desde hace tiempo y ha sido, en parte, responsable del malestar ciudadano. "Las declaraciones de ministros menospreciando a la gente y su sufrimiento, por ejemplo, al decirle que esperar por largas horas en la salud pública es una oportunidad de hacer vida social, son una muestra de desdén de un Gobierno que no tiene las competencias comunicacionales para empatizar con quien lo está pasando mal”.


    Pese al despliegue policial, los disturbios se han incrementado.
    Pese al despliegue policial, los disturbios se han incrementado.

    Una sociedad abusada

    ¿Cómo entender la explosión de malestar en un país que muestra cifras macroeconómicas sanas y que suele ser visto como un lugar tranquilo? El mismo presidente Piñera dijo hace una semana que Chile era "un oasis” en América Latina. "No es sabio escupir al cielo, sobre todo cuando hay fracturas sociales subterráneas que no se han procesado correctamente”, afirma el analista político Cristóbal Bellolio, doctor en Filosofía Política del University College de Londres. Esas fracturas tienen que ver con una calidad de vida que suele estar por sobre las posibilidades de la gente. "Los chilenos estamos pagando servicios que son más caros que lo que nuestros bolsillos nos permiten pagar”, explica.

    "Si se rasca la imagen de Chile queda en evidencia una enorme injusticia social, cultural, económica y política. La buena imagen se sostenía sobre pilares débiles que se apoyaban, en gran medida, en la paciencia de un pueblo abusado que se cansó”, opina Saavedra. El alza del precio del boleto del Metro es solo la chispa que incendió la pradera, en un país donde los servicios básicos están privatizados, la seguridad social es precaria y los privilegios de algunos sectores han hartado a un amplio sector de la población que se siente desplazado.

    "Lo que partió contra el alza del pasaje llegó a tener su mayor articulación discursiva cuando se planteó como un hastío general contra el alza sistemática del costo de vida”, dice Bellolio, quien piensa que las exigencias de la ciudadanía pueden verse afectadas por el vandalismo. "Los movimientos sociales consiguen que sus demandas sean procesadas por las autoridades en la medida que gozan de simpatía pública. Y si quemas las estaciones del Metro, si incendias los supermercados que son la fuente laboral de quienes viven a su alrededor, la gente se hastía de la protesta”.

    Las autoridades no tienen claridad sobre quiénes se encuentran tras los actos de destrucción. Se sospecha de grupos anarquistas o sectores marginados de la sociedad, aunque hay violentistas o delincuentes que aprovechan estas ocasiones para cometer toda clase de tropelías, destruyendo infraestructura esencial para el normal funcionamiento de la ciudad. Metro cifró en 300 millones de dólares los daños sufridos en casi 100 estaciones, que fueron incendiadas o saqueadas. La Línea 4 estará fuera de operaciones al menos cuatro meses.

    Un escenario complejo

    En programas políticos de televisión y análisis de prensa, muchos se preguntan por qué el Gobierno tardó tanto en reaccionar y por qué el presidente Piñera ha estado tan ausente, con apenas una brevísima aparición pública el sábado, en plena crisis. "Yo creo que el Gobierno entregó rápidamente el control a los militares porque nunca tuvo el manejo de la situación. Lo que ha ocurrido no se veía hace más de cinco décadas en Chile”, dice Saavedra, que cree muy difícil el futuro para el Gobierno. Un Gobierno que solo lleva 19 meses en el poder. "Se hace complejo pensar cómo podrán retomar el control, o cómo podrán darle cierta conducción a la demanda ciudadana”, agrega.

    "El Gobierno ha actuado de manera muy torpe; limitó el problema a un asunto de orden público y perdió una oportunidad de oro. Y cuando el sábado Piñera anunció el congelamiento de la tarifa del Metro, ya era muy tarde”, dice Bellolio. "Su actuación ha sido incompetente, negligente, ha estado ausente y la entrega del control a los militares es una muestra de aquello”, señala. ¿Y podrá Chile, en estas circunstancias, organizar la APEC? Bellolio duda: "No sabemos si esta violencia es una expresión catártica que murió aquí o hay células preparando más protestas. Si el Gobierno reacciona ahora puede que tenga una chance de salvar la cumbre”. (ct)

    Jorge Saavedra es académico del Departamento de Sociología de la Universidad de Cambridge, doctor en Comunicación y Medios de Goldsmiths, Universidad de Londres, y trabaja en temas de movimientos sociales y comunicación. Además, es periodista. Es autor del libro “The Media Commons and Social Movements: Grassroots Mediations Against Neoliberal Politics” (Routledge, 2018).

    Cristóbal Bellolio es abogado y licenciado en Ciencia Política de la Pontificia Universidad Católica de Chile, magíster en Teoría Política y Legal del University College de Londres y doctor en Filosofía Política de la misma casa de estudios británica. Es académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, columnista de prensa, analista político y autor, entre otros, de “Renovación y reemplazo” (2013) y “Pinochet, Lagos & nosotros” (2015).

    https://www.dw.com/es/chile-por-qu%C...ica/a-50908967

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  • BND
    respondió
    Chile: el Ejército convocó a los reservistas para reforzar el estado de emergencia

    El ministro del Interior, Andrés Chadwick, explicó que se debe “al desgaste y el cansancio” del personal militar ante las masivas protestas en todo el país. En Santiago se declaró el quinto toque de queda consecutivo



    El Ministerio de Defensa de Chile convocó el miércoles a los reservistas del Ejércitopara sumarse a los esfuerzos orientados al estado de emergencia decretado por el presidente Sebastián Piñera hace cinco días.

    De acuerdo medios locales, la información fue confirmada por el ministro del Interior, Andrés Chadwick, con el argumento de “el desgaste y el cansancio” del personal activo.

    Sí, hay reservas… Esa es una decisión de las propias Fuerzas Armadas, pueden llamar a sus reservas para poder no solo reforzar, sino que también hay que entender que las jornadas han sido muy largas, muy duras y que el personal necesita tener su debido descanso y por eso, me imagino, que el jefe tendrá que dar las razones”, dijo Chadwick


    https://www.infobae.com/america/amer...de-emergencia/

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  • BND
    respondió
    La “revolución del Metro” derrumba el modelo económico chileno



    La insurrección de estos días, al igual que la de diciembre de 2001 en Argentina, es un punto de inflexión histórico para Chile, que deberá expandir el gasto público y revertir muchas de las reformas neoliberales de las últimas décadas si se propone avanzar hacia un modelo de crecimiento más inclusivo. La rebelión, liderada por una generación joven que creció sin miedo al terror pinochetista, es un golpe al corazón del experimento iniciado por los Chicago boys que el premio Nobel de economía, Paul Samuelson, describió célebremente como “fascismo de mercado”. La transición a la democracia, a partir de 1990, no cambió los fundamentos de un modelo basado en un Estado mínimo, que confió principalmente al mercado la provisión de salud, educación y jubilaciones.


    El aumento de 30 pesos (cuatro centavos de dólar) fue decidido por un panel de expertos en función de una serie de parámetros económicos y financieros, en una lógica tecnocrática que parece estar naturalizada en la cultura de gran parte de la clase dirigente. Pero fue la chispa que encendió la pradera. “No son treinta pesos, son treinta años”, coreaban las multitudes de descontentos en medio de estruendosos cacerolazos. El fin de semana mostró el costo de la decisión: 15 muertos, decenas de heridos, centenares de detenidos y pérdidas económicas por US$ 300 millones.

    Toda la nota:
    https://www.eleconomista.com.ar/2019...omico-chileno/

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