Anuncio

Colapsar
No hay anuncio todavía.

Datos de la economía mundial

Colapsar
X
 
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • #91
    El final de muchas aerolíneas y el cierre definitivo de hoteles plantea un futuro negro para la economía mundial


    ¿Se acabarán los viajes como los habíamos conocido hasta ahora?

    EL MUNDO - GONZALO GIMENO - Madrid -Viernes, 24 abril 2020 -

    Nunca antes el turismo se había visto afectado por una crisis que impacta a todos los países del planeta a todos los estratos de la industria -aerolíneas, agencias, hoteles, portales web, compañías de alquiler de coches y empresas basadas en la economía compartida-. Pero al igual que en otras ocasiones, el sector ya se está moviendo para anticiparse a los nuevos escenarios y adoptar nuevas medidas de seguridad.

    El sector turístico es uno de los motores económicos del mundo y en 2019 representó el 10,4% de la economía mundial, con 319 millones de puestos de trabajo según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC). Es a la vez uno de los más sensibles a desastres naturales, atentados, revueltas sociales y pandemias.

    La crisis causada por Covid-19 no es la primera ni será la última para el sector. Después de haber pasado en los últimos años por la Guerra del Golfo, el 11-S, la erupción de volcanes varios, el virus del SARS y una larga lista de adversidades, la industria turística tiene experiencia en el manejo de situaciones de crisis y de todas ellas ha salido más reforzada.

    Basta recordar cómo eran las medidas de seguridad en los aeropuertos antes de los atentados del 11-S y el impacto que supuso el inicio de los controles exhaustivos a la hora de volar: quitarnos zapatos y cinturón, separar los líquidos en el equipaje de mano, colocar ordenadores y dispositivos electrónicos en bandejas separadas, solicitar visados electrónicos y pasar controles de aduanas donde además de una huella digital, nos fotografían e interrogan...

    Hoy en día todo esto nos parece normal y ya se ha convertido en una rutina, surgida de la necesidad de aumentar la seguridad de los que viajamos y aceptada por todos como un mal necesario.


    CRISIS GLOBAL

    Pero nunca antes el turismo se había visto afectado por una crisis que impacta a todo el planeta y a todos los estratos de la industria: aerolíneas, agencias de viajes, hoteles, portales web, compañías de alquiler de coches, receptivos, empresas basadas en la economía colaborativa...

    Pero al igual que en otras ocasiones, el sector ya se está moviendo para anticiparse a los nuevos escenarios con el objetivo de poder ofrecer al viajero unas nuevas necesidades de seguridad.



    Lector de códigos QR en el aeropuerto.


    Tanto aeropuertos como aerolíneas cuentan ya con la suficiente tecnología, y tanto el personal de tierra como las aerolíneas están habituadas a implementar sistemas de control de seguridad de una forma sencilla y coordinada a nivel mundial. En China ya está aplicando a través de los teléfonos móviles, con un código QR, un certificado sanitario. Con una simple prueba médica podríamos obtener un certificado digital para viajar en la era post Covid-19.


    MÁXIMA HIGIENE EN LOS HOTELES

    Los alojamientos implementarán nuevas y más estrictas medidas de higiene convirtiéndose estas en un factor diferenciador. El grupo Marriott, por ejemplo, ya ha anunciado que empleará pulverizadores electrostáticos con desinfectantes hospitalarios así como la reordenación de las áreas comunes con el fin de fomentar el mantenimiento de la distancia social.



    Los hoteles adoptarán nuevas medidas de higiene.


    También los seguros de viaje cobrarán una especial importancia en un entorno sujeto a posibles rebrotes y cierres de fronteras temporales. Las compañías aseguradoras lo verán como la oportunidad de ofrecer productos adaptados para cubrir nuevos riesgos en un mercado que estará muy dispuesto a pagar un poco más a cambio de una mayor tranquilidad.

    Las agencias de viajes y la figura del agente cobrarán más importancia como garantía de seguridad. Organizar un viaje de forma independiente o improvisándolo en el destino final será, a corto plazo, una opción llena de riesgos. Como se ha visto recientemente, intentar recuperar el dinero pagado en portales web en países de destino está siendo una tarea imposible.

    Las agencias de viajes se adaptarán para incorporar servicios de atención al cliente 24 horas, también durante el fin de semana. Sus condiciones de cancelación se verán flexibilizadas pues la garantía de que el cliente y su dinero estén cubiertos en caso de una nueva emergencia será cada vez más importante. Para ello, los contratos firmados entre la agencia y el usuario de prestación de servicios evolucionarán para reflejar con mayor detalle y claridad las condiciones y los riesgos cubiertos. Quizás por fin esa letra pequeña se hará más grande.



    Las agencias de viajes se convertirán en un referente.


    Además, frente a foros de viajeros y otros canales informales de información, las agencias de viajes estarán más informadas sobre la situación de cada país para asesorar mejor al cliente. Quizás podríamos aventurarnos a pensar, aunque aún es pronto para ello, que el criterio de decisión sobre cuál será nuestro próximo viaje ya no será el destino, sino la recomendación y reputación de la propia agencia como expertos y últimos responsables legales sobre nuestro viaje.

    Las agencias que ya se han especializado desde hace años en la realización de viajes a medida y tienen en su forma de trabajar todos estos procesos incorporados, serán las primeras en poder atender una demanda que exigirá mayor personalización, conocimiento, seguridad y servicio. Porque volveremos a viajar. De una forma diferente, pero también más segura.

    *Gonzalo Gimeno , autor de este artículo de opinión, es director general de la agencia de viajes a medida Elefant Travel con oficinas en Madrid, Barcelona y Bogotá.

    https://www.elmundo.es/viajes/el-bau...2028b462b.html

    Comentario


    • #92
      Originalmente publicado por Teodofredo Ver Mensaje
      El final de muchas aerolíneas y el cierre definitivo de hoteles plantea un futuro negro para la economía mundial


      ¿Se acabarán los viajes como los habíamos conocido hasta ahora?

      EL MUNDO - GONZALO GIMENO - Madrid -Viernes, 24 abril 2020 -

      Nunca antes el turismo se había visto afectado por una crisis que impacta a todos los países del planeta a todos los estratos de la industria -aerolíneas, agencias, hoteles, portales web, compañías de alquiler de coches y empresas basadas en la economía compartida-. Pero al igual que en otras ocasiones, el sector ya se está moviendo para anticiparse a los nuevos escenarios y adoptar nuevas medidas de seguridad.

      El sector turístico es uno de los motores económicos del mundo y en 2019 representó el 10,4% de la economía mundial, con 319 millones de puestos de trabajo según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC). Es a la vez uno de los más sensibles a desastres naturales, atentados, revueltas sociales y pandemias.

      La crisis causada por Covid-19 no es la primera ni será la última para el sector. Después de haber pasado en los últimos años por la Guerra del Golfo, el 11-S, la erupción de volcanes varios, el virus del SARS y una larga lista de adversidades, la industria turística tiene experiencia en el manejo de situaciones de crisis y de todas ellas ha salido más reforzada.

      Basta recordar cómo eran las medidas de seguridad en los aeropuertos antes de los atentados del 11-S y el impacto que supuso el inicio de los controles exhaustivos a la hora de volar: quitarnos zapatos y cinturón, separar los líquidos en el equipaje de mano, colocar ordenadores y dispositivos electrónicos en bandejas separadas, solicitar visados electrónicos y pasar controles de aduanas donde además de una huella digital, nos fotografían e interrogan...

      Hoy en día todo esto nos parece normal y ya se ha convertido en una rutina, surgida de la necesidad de aumentar la seguridad de los que viajamos y aceptada por todos como un mal necesario.


      CRISIS GLOBAL

      Pero nunca antes el turismo se había visto afectado por una crisis que impacta a todo el planeta y a todos los estratos de la industria: aerolíneas, agencias de viajes, hoteles, portales web, compañías de alquiler de coches, receptivos, empresas basadas en la economía colaborativa...

      Pero al igual que en otras ocasiones, el sector ya se está moviendo para anticiparse a los nuevos escenarios con el objetivo de poder ofrecer al viajero unas nuevas necesidades de seguridad.



      Lector de códigos QR en el aeropuerto.


      Tanto aeropuertos como aerolíneas cuentan ya con la suficiente tecnología, y tanto el personal de tierra como las aerolíneas están habituadas a implementar sistemas de control de seguridad de una forma sencilla y coordinada a nivel mundial. En China ya está aplicando a través de los teléfonos móviles, con un código QR, un certificado sanitario. Con una simple prueba médica podríamos obtener un certificado digital para viajar en la era post Covid-19.


      MÁXIMA HIGIENE EN LOS HOTELES

      Los alojamientos implementarán nuevas y más estrictas medidas de higiene convirtiéndose estas en un factor diferenciador. El grupo Marriott, por ejemplo, ya ha anunciado que empleará pulverizadores electrostáticos con desinfectantes hospitalarios así como la reordenación de las áreas comunes con el fin de fomentar el mantenimiento de la distancia social.



      Los hoteles adoptarán nuevas medidas de higiene.


      También los seguros de viaje cobrarán una especial importancia en un entorno sujeto a posibles rebrotes y cierres de fronteras temporales. Las compañías aseguradoras lo verán como la oportunidad de ofrecer productos adaptados para cubrir nuevos riesgos en un mercado que estará muy dispuesto a pagar un poco más a cambio de una mayor tranquilidad.

      Las agencias de viajes y la figura del agente cobrarán más importancia como garantía de seguridad. Organizar un viaje de forma independiente o improvisándolo en el destino final será, a corto plazo, una opción llena de riesgos. Como se ha visto recientemente, intentar recuperar el dinero pagado en portales web en países de destino está siendo una tarea imposible.

      Las agencias de viajes se adaptarán para incorporar servicios de atención al cliente 24 horas, también durante el fin de semana. Sus condiciones de cancelación se verán flexibilizadas pues la garantía de que el cliente y su dinero estén cubiertos en caso de una nueva emergencia será cada vez más importante. Para ello, los contratos firmados entre la agencia y el usuario de prestación de servicios evolucionarán para reflejar con mayor detalle y claridad las condiciones y los riesgos cubiertos. Quizás por fin esa letra pequeña se hará más grande.



      Las agencias de viajes se convertirán en un referente.


      Además, frente a foros de viajeros y otros canales informales de información, las agencias de viajes estarán más informadas sobre la situación de cada país para asesorar mejor al cliente. Quizás podríamos aventurarnos a pensar, aunque aún es pronto para ello, que el criterio de decisión sobre cuál será nuestro próximo viaje ya no será el destino, sino la recomendación y reputación de la propia agencia como expertos y últimos responsables legales sobre nuestro viaje.

      Las agencias que ya se han especializado desde hace años en la realización de viajes a medida y tienen en su forma de trabajar todos estos procesos incorporados, serán las primeras en poder atender una demanda que exigirá mayor personalización, conocimiento, seguridad y servicio. Porque volveremos a viajar. De una forma diferente, pero también más segura.

      *Gonzalo Gimeno , autor de este artículo de opinión, es director general de la agencia de viajes a medida Elefant Travel con oficinas en Madrid, Barcelona y Bogotá.

      https://www.elmundo.es/viajes/el-bau...2028b462b.html
      Muy bien encarado el artículo. Menciona tres mejoras como resultado de la crisis - mayor salubridad de los hoteles, mayor cobertura de los seguros de viaje y mejor calidad de las agencias de viaje - fruto claramente de las mayores exigencia de los turistas y como sucede siempre de los hechos traumaticos, una mejora en la calidad de vida. El coronavirus pasará a la historia el día el día que la humanidad cuente con una vacuna segura, hecho no muy lejano. Luego vendrán otras pandemias a superar.

      ​​​​​​Cordial saludo.

      Comentario


      • #93
        Originalmente publicado por planeador Ver Mensaje

        Muy bien encarado el artículo. Menciona tres mejoras como resultado de la crisis - mayor salubridad de los hoteles, mayor cobertura de los seguros de viaje y mejor calidad de las agencias de viaje - fruto claramente de las mayores exigencia de los turistas y como sucede siempre de los hechos traumaticos, una mejora en la calidad de vida. El coronavirus pasará a la historia el día el día que la humanidad cuente con una vacuna segura, hecho no muy lejano. Luego vendrán otras pandemias a superar.

        ​​​​​​Cordial saludo.
        Concuerdo totalmente planeador. Pienso que a cada época de calamidades de la humanidad y desconcierto (grandes cataclismos, pestes, guerras, revoluciones, etc), luego de superados esos periodos negros, sirvieron para reflexionar, mejorar y reestructurar una sociedad mejor y mas evolucionada (a no ser puntualmente periodos históricos muy específicos como lo que siguió a la IºGM que terminó provocando la IIª), en general siempre le sucedieron épocas de mejoras y progresos acelerados en general e históricamente, como ocurrió con la caida de Roma, la caída del imperio romano de Oriente, las grandes pestes y hambrunas de la edad media, etc,... siempre fueron en un principio, el fin del orden establecido... Pero también es cierto que luego, los grandes periodos de florecimiento, el renacimiento, la revolución industrial, la ilustración, la revolución francesa, tienen su génesis en periodos anteriores convulsos y oscuros...
        Toda estas incógnitas que se nos plantean, sobre el cambio de hábitos y costumbres de la sociedad en general, luego de una peste gigantesca como la actual, traerá consecuencias inevitables, que reordenarán la sociedad como la conocemos hoy... y lógicamente este acomodamiento en el tablero mundial, dejará a algunos en la ruina y a otros en mejores posiciones..., siempre que se cambió fue para mejorar, yo espero que luego de este periodo también se cambie para mejorar...Pero que será un mundo con nuevas costumbres y nuevos hábitos no cabe ninguna duda.
        Ya hay cambios que se producirán, como ya ahora se esta cuestionando a los asilos de ancianos (algunos muy caros y exclusivos), sin embargo hay un dato demoledor (por ejemplo en España, (también en EE.UU. y Europa), "casi" la mitad de todos los muertos de España (23.000), se produjeron dentro de institutos y asilos de ancianos (mas de 10.000)...y en Europa algo similar...
        Esta claro que hasta ahora, era un habito extendido en países de primer órden los "depósitos de lujo de ancianos"...Es algo intolerable que esto haya ocurrido asi,...por el motivo que fuera y mas allá de la explicación de vulnerabilidad de que son personas en edad avanzada y frágiles de salud...
        Otras cuestiones y cambios son el hacinamiento dentro de algunos lugares, y que por ejemplo, puntualmente, ya se plantean las aerolíneas, ..inevitablemente algunos cambios afectarán gravemente a algunas empresas...pero quizás también, traerá a la luz otras formas o costumbres de explotación, hasta ahora desechadas por ser antieconómicas...
        En fin, que todo ocurrirá con el devenir los los meses y años que seguirán a esta pandemía.
        Un saludo planeador

        Comentario


        • #94

          Noticias ONU - El coronavirus revela con crudeza las desigualdades y puede agravarlas



          ONU/Argentina - Un trabajador de la limpieza en las calles de Buenos Aires, Argentina, durante la pandemia del coronavirus


          Derechos humanos
          La pandemia del COVID-19 está exacerbando las desigualdades ya existentes: desde enfermar del virus, hasta mantenerse vivo o padecer las dramáticas consecuencias económicas. Las respuestas políticas deben garantizar que el apoyo llegue a los trabajadores y a las empresas que más lo necesitan.

          Patrick Belser, economista de la Organización Internacional del Trabajo, analiza cómo el coronavirus COVID-19 ha expuesto la desigualdad reinante en el la sociedad a nivel mundial y las consecuencias sociales que ha generado en el artículo que reproducimos a continuación:

          Desde los años 1980, la desigualdad de los ingresos se ha disparado en muchos países, lo que ha tenido graves repercusiones sociales y económicas. Hoy, la pandemia del COVID-19 pone crudamente de manifiesto esas desigualdades, tanto a la hora de contraer el virus, como de mantenerse en vida o de enfrentarse a las dramáticas consecuencias económicas.

          Algunos grupos, como los trabajadores migrantes y los trabajadores de la economía informal, se ven particularmente afectados por las consecuencias económicas del virus. Y las mujeres, que predominan en el sector público, están especialmente en riesgo.
          El alto nivel de pobreza e informalidad, y la desprotección de algunos puestos de trabajo dificultan más la contención del virus.

          El alto nivel de pobreza e informalidad, y la desprotección de algunos puestos de trabajo dificultan más la contención del virus.

          Las respuestas deben asegurarse de que la ayuda llegue a los trabajadores y a las empresas que más lo necesitan, incluso a los trabajadores cuyo salario es bajo, las pequeñas y medianas empresas, los trabajadores autónomos y las numerosas personas en situación de vulnerabilidad.
          Todos en situación de riesgo


          Si bien hay trabajadores que pueden reducir el riesgo de contagio trabajando a distancia o beneficiándose de medidas de prevención, muchos otros no tienen esa ventaja pues ya están en situación de desigualdad.

          A nivel mundial, 2000 millones de trabajadores y trabajadoras (el 61,2% en el empleo) trabajan en el sector informal. Tienen más probabilidades de estar expuestos a riesgos de seguridad y salud al carecer de la protección apropiada, como mascarillas y desinfectante de manos. Muchas de estas personas viven en viviendas abarrotadas y en ocasiones carecen de suministro público de agua.

          Ello no solo pone en peligro su salud, también reduce la eficacia de las medidas de prevención destinadas a la población en general.
          La enfermedad como factor de mayor pobreza


          Las desigualdades también se manifiestan de forma dramática si se contrae el virus.

          Para algunas personas, caer enfermo equivale a pedir una licencia por enfermedad, acceder a los servicios de salud y continuar percibiendo el salario, pero para quienes están en el extremo inferior de la cadena salarial, la situación es catastrófica. Muchos carecen de la cobertura de un seguro de salud y quedan expuestos al riesgo de morir. Es posible que ni siquiera tengan acceso a servicios de salud.

          Incluso si en última instancia se recuperan, la ausencia de prestaciones de sustitución de los ingresos los expone a una situación de mayor pobreza. Se estima que, cada año, cien millones de personas caen en la pobreza a consecuencia de gastos de salud desmesurados.
          El dilema de “trabajar o perder los ingresos”


          Los Gobiernos y los bancos centrales han adoptado medidas de envergadura para preservar los puestos de trabajo y las empresas, y a proporcionar a los trabajadores ayuda a los ingresos.

          Desafortunadamente, no todos los trabajadores o las empresas se benefician de estas medidas.

          Para los trabajadores de la economía informal, la reducción de las horas de trabajo impuestas por la pandemia es sinónimo de pérdida de ingresos sin la posibilidad de percibir una prestación de desempleo.

          Las microempresas y las pequeñas empresas informales, que constituyen el 80% de las empresas del mundo, suelen quedar fuera del alcance de las políticas públicas.

          Los trabajadores a tiempo parcial, muchos de los cuales son mujeres, los trabajadores temporales, o los trabajadores con un contrato de trabajo de corta duración y en la economía digital de ocupaciones transitorias, no suelen tener derecho a una prestación de desempleo o de ayuda a los ingresos.

          Como trabajadores de la economía informal, muchas de estas personas afrontan el mismo dilema de “trabajar o perder sus ingresos”. Para pagar los alimentos y otros gastos básicos, siguen trabajando hasta que las medidas para limitar el contagio del virus los obligan a dejar de hacerlo. Ello agrava la inseguridad económica en la que ya se encuentran.
          Se necesitan respuestas de política justas e inclusivas


          La adopción de medidas a corto plazo ante la crisis no debe perder de vista la protección de las familias de bajos ingresos. Así, las medidas de ayuda a los ingresos deberían ser suficientemente amplias para cubrir a los trabajadores vulnerables y a las empresas que los emplean.

          Valga el ejemplo de Italia, que hizo extensiva la ayuda a los ingresos (80% del salario bruto) a los trabajadores de empresas con dificultades financieras, a todos los sectores de la economía y a las empresas con menos de 15 empleados, que normalmente no tienen derecho a ella. Además, se está pagando una compensación única a los trabajadores independientes y a los colaboradores externos.

          España está proporcionando ayuda a los ingresos a los trabajadores autónomos, los socios de cooperativas y los trabajadores cuyo empleo ha quedado suspendido temporalmente, incluso si no les correspondía percibir una prestación de desempleo.

          En los países en desarrollo, la informalidad y el espacio fiscal limitado se añaden a las dificultades. Sin embargo, la ayuda a los ingresos podría ampliarse mediante un plan de seguridad social no contributivo o con los programas de ayudas de efectivo vigentes. También podría prestarse asistencia temporal a las empresas informales.

          https://news.un.org/es/story/2020/03/1471982

          Comentario


          • #95
            Borrell: "El coronavirus ha desequilibrado el mundo, hay un desorden multipolar dominado por la rivalidad EEUU-China"


            "El coronavirus ha acabado de reventar el modo de gobernanza multilateral que mal que bien iba renqueando en los últimos años", explica el jefe de la diplomacia europea


            Borrell: "El coronavirus ha desequilibrado el mundo, hay un desorden multipolar dominado por la rivalidad EEUU-China"



            EL DIARIO.ES - Andrés Gil - 07/05/2020


            El alto Representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell. EFE


            "Una crisis sin precedentes". El vicepresidente de la Comisión Europea y Alto Representante de la UE, Josep Borrell, repite un mantra que, como él reconoce, verbalizan todos los líderes europeos cada vez que hablan de las consecuencias de la pandemia del coronavirus.

            "Este miércoles, en la cumbre de la UE con los Balcanes, todos los líderes decían lo mismo: 'Una crisis sin precedentes'. Y es que es así, no ha habido nunca antes una caída del PIB como la que se está produciendo en estos momentos, con una dimensión de internacional de la crisis con impacto en la economía europea y mundial", explica Borrell en un encuentro por videoconferencia con los corresponsales españoles en Bruselas. "Es una época extraordinariamente interesante, la más apasionante en 40 años de vida política, es una tormenta de las de verdad, la tormenta perfecta".

            Borrell, al día siguiente de publicarse las previsiones económicas de la UE, que conceden a España una caída del 9,4% del PIB para 2020, alerta: "Es difícil hacer previsiones, y en este momento de tanto desorden no podemos calibrar bien qué pasará. Además, quedan muchas decisiones pendientes de ser tomadas [como el fondo de recuperación europea, por ejemplo] y hacer previsiones es imposible. Las hipótesis se pueden cumplir o no, está todo muy abierto".

            En este sentido, el vicepresidente de la Comisión Europea reconoce que "el margen de error es enorme: la Comisión Europea se sitúa en la banda optimista de lo que puede ocurrir. ¿Quién sabe las medidas que se van a tomar en la controversia entre EEUU y China, por ejemplo? Depende todo mucho de escenarios futuros".

            El jefe de la diplomacia europea insiste en que "las cosas económicamente no van a ser fáciles, porque es una crisis agravada por el desorden geopolítico mundial. La epidemia del coronavirus ha acabado de reventar el modo de gobernanza multilateral que mal que bien iba renqueando en los últimos años. El coronavirus ha terminado de desequilibrar un mundo que pivotaba en torno al liderazgo de EEUU, y ahora hay un desorden multipolar con un factor dominante: la rivalidad EEUU-China que la epidemia ha exacerbado. No podemos participar en el blame game de Washington y Pekín".

            Borrell subraya que en esta crisis no hay colaboración entre las dos potencias: "Hay un juego de invectivas mutuas para decir quién es el responsable del origen del virus y ambas potencias están desplegando la batalla de las narrativas y la diplomacia de la generosidad. La batalla de narrativas está en una densidad muy fuerte y un despliegue de actividad de la diplomacia pública basada en las actuaciones que cada país hace con el coronavirus".

            Borrell lamenta que Washington no haya "ejercido el rol que había sido el suyo desde finales del siglo pasado, de liderazgo mundial, que se ha debilitado por voluntad propia".

            "Su participación n las reuniones internacionales es escasa, el consejo de seguridad de la ONU está paralizado, no ha tomado resolución", se lamenta el Alto Representante europeo.

            En la Unión Europea, el vicepresidente de la Comisión Europea sostiene: "Estamos discutiendo de nuevo como organizar la solidaridad de los Estados miembros, han vuelto las fronteras, y los dos pilares de la Unión, Schengen y el euro, vuelven a tener problemas. La parte positiva es que, en el nuevo orden mundial que hay que construir, Europa puede tener un papel".

            En ese papel geopolítico internacional, Borrell ve clave "tener primero unidad y fortaleza interna". Y, en ese sentido, la sentencia del Tribunal Constitucional alemán es un revés: "Su gravedad no se puede ocultar: cuestiona el principio hasta ahora aceptado de que en el ordenamiento jurídico europeo hay una cadena, instancias, que culminan en el TJUE. Pero si un Constitucional dice que las sentencias de Luxemburgo no son aplicables en Alemania, como resulta que Alemania no es el único que tiene un TC, los demás pueden tener la misma opinión, lo que terminará en una desestructuración del orden jurídico europeo".

            Borrell ha explicado que "los servicios jurídicos de la Comisión Europea están estudiando el fallo, pero de entrada choca con el célebre whatever it takes..., pone límites al whatever it takes., a hacer todo lo que haga falta ante una crisis".

            "Son tiempos difíciles, donde lo peor puede ocurrir", relata Borrell, "estamos debatiendo todo, cuán flexible puede se la compra de deuda pública, cuán importantes pueden ser las acciones de intervención a través de un fondo de rescate europeo y cuánta barra libre hay para las ayudas de Estado a las empresas nacionales. Nos podemos cargar el mercado único: depende de que no se distorsione la competencia a través de ayudas públicas. Europa no puede pretender ser fuerte en el mundo sin unidad interna. No tengo respuesta para todas esas cosas".

            Después de la última cumbre de líderes, el 23 de abril, se esperaba que la Comisión Europea presentara su plan de recuperación este 6 de mayo. La fecha ha pasado y aún no está el plan. "Siempre pensé que el 6 era una fecha imposible", reconoce Borrell: "Era muy optimista y voluntarista, no se escapa la dificultad de diseñar unas perspectivas financieras [MFF, presupuesto de la UE 2021-2027] con más recursos propios que sirvan de garantía para ir a los mercados. No puedo dar una fecha porque no la sé. Además, no se puede tomar una decisión sin saber las necesidades de reestructuración que van a depender de la intensidad de la crisis internacional. Europa es la región que se va a ver más afectada de una crisis de comercio, va a depender de cómo les vaya a los demás".

            ¿De cuánto dinero debe ser el fondo? "Es una enorme discusión y estamos esperando las evaluaciones de Breton [comisario de Mercado Interior] y Gentiloni [comisario de Finanzas] sobre los ecosistemas de cada sector de la economía europea. –turismo, coches...–".

            En cuanto al aprovechamiento por parte del soberanismo populista de extrema derecha de la crisis, Borrell afirma: "Han tratado de minimizar el peligro del virus, y han lanzado mensajes contradictorios. Tendríamos más muertos en todas partes si les hubiéramos hecho caso".

            "Los nacionalismos también pueden revivir", reconoce el vicepresidente de la Comisión: "Al final, los europeos juzgarán a Europa en base a si Europa les ha protegido de la crisis, si ha ayudado, si lo que se ha hecho ha sido positivo, si habría sido peor sin la Unión Europea, si debería tener más competencias en materia de sanidad, por ejemplo".

            https://www.eldiario.es/internaciona...024697748.html


            Comentario


            • #96
              El nuevo orden mundial tras el coronavirus: el debate soterrado de la geopolítica ya ha empezado

              Repasamos las voces de varios líderes y expertos sobre qué tipo de mundo nos quedará tras la crisis del coronavirus, y quién está en mejor posición para ejercer el poder

              The Guardian - Por Patrick Wintour El debate geopolítico sobre el nuevo orden mundial que surgirá el coronavirus ya ha comenzado DAVID VELASCO
              más INFO
              Los líderes mundiales, sus diplomáticos y los analistas geopolíticos saben que vivimos una coyuntura de cambios de las que hacen época y, mientras tienen un ojo puesto en el día a día, el otro comienza a otear la crisis que nos dejará el coronavirus como legado. Ideologías enfrentadas, bloques, liderazgos y sistemas de cohesión social están siendo sometidos a prueba ante la opinión pública mundial.

              A estas alturas, todos los habitantes de la aldea global comienzan a extraer sus propias conclusiones. "Muchas certezas y creencias desaparecerán. Muchas cosas que pensábamos imposibles están pasando", ha dicho Macron en Francia. "El día después de la victoria no habrá un regreso al día anterior, seremos moralmente más fuertes". Macron ha prometido comenzar su respuesta con una fuerte inversión en salud. Varios diputados macronistas ya han comenzado a elaborar una página web llamada Jour d'Après (el día de mañana).

              En Alemania, el exministro de Asuntos Axteriores socialdemócrata Sigmar Gabriel ha lamentado que "hayamos minusvalorado el papel del Estado durante 30 años", y predice que la generación por venir será mucho menos ingenua respecto a la globalización. En Italia, el exprimer ministro Mateo Renzi ha convocado ya una comisión oficial sobre el futuro. En Hong Kong alguien ha pintado un grafiti en el que se lee: "No puede haber retorno a la normalidad porque la normalidad era el problema de origen". Henry Kissinger, que fue Secretario de Estado de la Administración Nixon, cree que los gobernantes deben comenzar a prepararse para la transición a un orden mundial nuevo tras el coronavirus.

              El Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, ha dicho: "La relación entre las principales potencias nunca ha sido tan disfuncional. La Covid-19 muestra dramáticamente, que, o nos unimos, o podemos ser derrotados".


              BBC HARDtalk@BBCHARDtalk
              "The relationship between the biggest powers has never been as dysfunctional. Covid-19 is showing dramatically, either we join...or we can be defeated"@UN Secretary General @antonioguterres stresses the need for better international cooperation to fight the coronavirus pandemic


              366
              18:06 - 26 mar. 2020
              Información y privacidad de Twitter Ads

              250 personas están hablando de esto

              La batalla por el liderazgo global


              El debate en los think-tanks o institutos de análisis de todo el mundo no versa en este momento sobre la cooperación sino sobre quien se hará con el liderazgo del mundo posterior al virus, China o Estados Unidos.

              En Reino Unido, el debate permanece anclado en una cierta insularidad. La dirección laborista saliente buscó, desde un principio, reivindicar la necesaria, evidente, rehabilitación del Estado y los empleados públicos. La definición de servicio público se ha ampliado hasta incluir a los repartidores o a los tenderos más humildes. Es más, ser "una nación de tenderos", aquel insulto con el que Napoleón ultrajó una vez al país, ha dejado de considerarse algo peyorativo.

              Los paralelismos más obvios y utilizados han sido los relativos a la Segunda Guerra Mundial. En su libro In The Road to 1945, Paul Addison traza un recuento casi definitivo de cómo la Segunda Guerra Mundial contribuyó al giro a la izquierda del Reino Unido. Siguiendo la misma lógica, Boris Johnson se ha visto forzado a dejar al Estado actuar, aunque el impacto parece notarse más en la sociedad civil que en la política. La imagen huraña y distante de los británicos ya no encaja. La sensación de esfuerzo comunitario, los sanitarios voluntarios, ese aplaudir a las puertas de las casas tan poco británicos son gestos que elaboran una sensación: la de que el capital social perdido está, de algún modo, reapareciendo. No es que se hable demasiado de nueva política. Quizás el país, agotado por el Brexit, no puede lidiar en este momento con más agitación e introspección.

              En Europa, Estados Unidos y Asia el debate se amplía. Puede que la vida pública esté en suspenso, pero el debate público se acelera. Todo es debatible: el punto de intersección entre una economía muy tocada y la salud pública, las virtudes relativas de sistemas de salud más o menos descentralizados, el modo en que se expone la fragilidad de un mundo globalizado, el futuro de la Unión Europea o las ventajas inherentes al autoritarismo.

              Es como si la pandemia se hubiera convertido en una competición por el liderazgo global, en el que los países que capaces de responder a la crisis con mayor efectividad vayan a ser los que resulten beneficiados. Los diplomáticos, que siguen trabajando desde delegaciones vacías, se mantienen ocupados defendiendo la gestión de la crisis de sus propios gobiernos y suelen sentirse ofendidos por las críticas. Se juegan el orgullo patrio y la salud. Cada país mira hacia el vecino para ver en qué momento éste comienza a "aplanar su curva".

              El think-tank Crisis Group, al analizar el modo en que el virus va a cambiar permanentemente la política internacional, sugiere: "Por ahora podemos discernir dos narrativas encontradas que emergen sobre el resto; una en la que la lección dice que los países deberían cooperar para derrotar al Covid-19, y otra en la que los países deben mantenerse a distancia para protegerse del virus".

              "La crisis representa un evaluación de las ideas encontradas que defienden los estados liberales y los iliberales a la hora de gestionar las tensiones sociales", continúa. "A medida que la pandemia avanza no sólo se ponen a prueba las capacidades operativas de organizaciones como la Organización Mundial de la Salud o las Naciones Unidas sino las creencias básicas sobre valores y negociación que las sustentan".

              Ya son muchos los que defienden que Oriente ha ganado esta guerra de narrativas enfrentadas. El filósofo surcoreano Byung-Chul Han escribió un ensayo en El País argumentando que han vencido los "estados asiáticos como Japón, Corea, China, Hong Kong, Taiwán o Singapur, de mentalidad autoritaria derivada de su tradición cultural basada en el confucianismo. Sus habitantes son menos dados a la rebelión y más obedientes que en Europa". Confían más en el Estado. La vida diaria está mucho más organizada. Sobre todo, para enfrentarse al virus, los asiáticos se han sometido a la vigilancia digital. La epidemia en Asia no solo la pelean virólogos y epidemiólogos, sino informáticos y especialistas en gestión masiva de datos".

              Predice que "China va a ser capaz de vender su estado policial digital como modelo de éxito frente a la pandemia. China mostrará la superioridad con más orgullo del ya habitual". Defiende que en occidente los votantes, atraídos por ideas relacionadas con la seguridad de sus comunidades, podrían estar dispuestos a sacrificar sus libertades. Hay poca libertad en la obligación de pasar la primavera confinado en tu propio piso.

              Y sí. China ya gana de corrido. Cree que ha logrado reposicionarse de culpable a salvadora del mundo. Una nueva y más asertiva generación de jóvenes diplomáticos chinos se ha lanzado a las redes sociales para defender la superioridad de su país. Michel Duclos, exembajador de Francia, hoy en el Instituto Montaigne, ha acusado a China de "intentar, sin ninguna vergüenza, de capitalizar su 'victoria sobre el virus' para promover las bondades de sus sistema político. Se trata de una guerra fría no declarada que llevaba tiempo fermentando y muestra su faz verdadera a la dura luz del Covid-19".

              Stephen Walt, teórico de las relaciones internacionales de la Universidad de Harvard, cree que China podría tener éxito. En una primera opinión, publicada en Foreign Policy, sugiere que "el coronavirus va a acelerar un cambio de tendencia en el ejercicio de poder e influencia desde occidente a oriente. Corea del Sur y Singapur son los países que han mostrado la mejor respuesta y China ha gestionado bien la segunda etapa de la crisis tras sus errores iniciales. Las respuesta de los gobiernos de Europa y Estados Unidos ha sido muy escéptica y es probable que debilite el poder de occidente".

              Muchos en la izquierda europea, entre ellos el filósofo esloveno Slavoj Žižek, temen también un contagio del autoritarismo y predicen que llegará a occidente "una nueva barbarie de cara humana -medidas despiadadas encaminadas a la supervivencia, aplicadas con una mezcla de arrepentimiento y simpatía pero legitimadas por las opiniones de los expertos".

              Y desde otro punto de vista, Shivshankar Menon, profesor de la Universidad Ashoka en India, dice que "hasta ahora. la experiencia muestra que los autoritarios y populistas no gestionan mejor la pandemia. Al contrario, los países que respondieron antes y mejor a la pandemia fueron Corea y Taiwán, democracias, y no los gobernados por líderes populistas y autoritarios"

              Francis Fukuyama está de acuerdo. "La línea de fractura más importante a la hora de ofrecer una respuesta efectiva a la crisis no va a ser la que separa autocracias de democracias. El determinante principal de esa gestión no será el tipo de régimen sino la capacidad del gobierno y, sobre todo, la confianza depositada en él", afirma, y defiende la respuesta de Corea del Sur y Alemania.

              Corea del Sur, de hecho, se vende como la potencia democrática que, en contraste con China, ha gestionado mejor la crisis. Su prensa está repleta de artículos sobre cómo Alemania sigue su modelo de pruebas masivas a la población.

              Pero Corea del Sur, una economía orientada a la exportación, también enfrenta dificultades a largo plazo si la pandemia fuerza a occidente, como predice el Nobel Joseph Stiglitz, a reevaluar en su conjunto la cadena logística global. Argumenta que la pandemia ha puesto de manifiesto los problemas de concentrar la producción de suministros médicos. El resultado es que las importaciones inmediatas, realizadas con poco margen de tiempo, disminuirán y aumentará la producción, más estructural, de bienes locales. Según esta versión, Corea del Sur estaría ganando elogios pero perdiendo mercados.


              La Unión Europea como perdedora

              De momento, quien sale perdiendo, además de aquellos que, como Steve Bannon [el asesor principal de Trump en su victoria electoral], defendían "la deconstrucción del estado-administración" podrían ser los miembros de la Unión Europea.

              Algunos de los críticos más mordaces de la Unión han sido precisamente los europeístas. Nicole Gnesotto, vicepresidenta del Instituto Jacques Delors, dice que "la falta de preparación de la Unión Europea, su impotencia y su timidez son asombrosas. Por supuesto, la salud no es una de sus competencias, pero no es que no tenga medios o responsabilidad". El primer instinto fue cerrar fronteras, acumular material y organizar respuestas nacionales. En un momento de escasez, se vio que cada uno miraba por sí mismo e Italia se sintió abandonada.





              La controversia ha aumentado hasta convertirse en una batalla desagradable entre la Europa del Norte y la del Sur sobre la emisión de deuda común o las condiciones que podrían aprobarse para los créditos del fondo de rescate de la eurozona. Holandeses y alemanes sospechan que Italia se sirve de la crisis en Lombardía para reconfigurar el rechazo al concepto de eurobonos, esto es, que el norte financia la deuda de un sur irresponsable. El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, lo lleva en su agenda y lanza una advertencia al resto de miembros de la Unión Europea: "Tienen una deuda con la historia". Si la Unión Europea fracasa, podría disolverse, advierte.

              El Primer Ministro portugués, Antonio Costa, habló de "repugnancia" y "mezquindad" por parte del ministro holandés Wopke Hoekstra. La ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, se preguntaba si los holandeses entendían que "un camarote de primera clase no les va a proteger si todo el barco se hunde".

              Enrico Letta, antiguo primer ministro italiano, se ha referido con mordacidad a la resistencia holandesa a ayudar a Italia, asegurando a la prensa holandesa que la visión italiana de Holanda ha resultado muy perjudicada. "No ayudó que un día después de que las autoridades aduaneras alemanas detuvieran un gran número de mascarillas en la frontera, circularan por las calles de Roma camiones rusos con ayuda y que China enviara millones de mascarillas. Matteo Salvini espera que sucedan cosas así para poder decir: '¿veis? La Unión Europea no sirve de nada".

              La posición de la Unión Europea aún puede cambiar. La agenda anticomunitaria de Salvini aún no cuenta con tanto apoyo. Conte no es rival fácil, pues se ha convertido en el líder más popular de la historia reciente del país. Además, iniciativas de políticos alemanes como Marian Wendt han sido capaces de contrarrestar algo de daño organizando que un grupo de enfermos italianos pudiera viajar de Bérgamo a Colonia para ser tratados.

              Pero, mientras el contador de muertos sigue aumentando en toda la Unión Europea y la crisis comienza a penetrar en África, el discurso de la Unión Europa sigue dominado por jerga técnica poco edificante sobre la financiación de los rescates.

              Europa encuentra consuelo cuando mira al otro lado del Atlántico y ve el caos de la rueda de prensa diaria de Donald Trump, una suerte de recuerdo de que las personas racionales pueden controlar todo, pero poco pueden hacer en manos de un presidente irracional. Nathalie Tocci, asesora de Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea, se pregunta si, al igual que en 1956 la crisis de Suez marcó la decadencia del poder global del Reino Unido, el coronavirus podría jugar el papel en la influencia global de Estados Unidos.

              El propio Borrell insiste en que la Unión Europea comienza a enderezar su rumbo tras un comienzo atribulado, y que el espíritu de cooperación comienza a abrirse paso. En un texto publicado en Project Syndicate, defiende que "tras una primera fase marcada por decisiones nacionales divergentes, estamos entrando en una fase de convergencia en la que la Unión asume un rol central. El mundo se encontró con la crisis de manera descoordinada, con demasiados países ignorando las señales de advertencia y actuando por su cuenta. Ahora está claro que la única salida a esto es juntos".

              Puede que el tiempo le dé la razón pero, de momento, el partido va empatado. Queda un mundo por ganar.

              The Guardian: Traducido por Alberto Arce

              Comentario


              • #97

                ¿Hay alguien al volante?

                La falta de liderazgo político, con el G-7 y el G-20 ausentes, ha impedido una respuesta global a la pandemia


                Reunión del G-7, la última celebrada, en agosto del 2019 en la localidad francesa de Biarritz (Andrew Harnik / AP)


                GEMMA SAURA
                15/06/2020 07:00 | Actualizado a 15/06/2020 10:20


                A los ciudadanos, el virus nos ha encerrado en nuestras casas. A los dirigentes mundiales, los ha atrincherado en sus castillos.
                El G-7 y el G-20, nacidos para hacer frente al tipo de desafío global que encarna esta pandemia, con una doble crisis sanitaria y económica, han estado desaparecidos. El mundo se ha encontrado sin nadie al volante cuando más lo necesitaba. Y las crecientes tensiones políticas no auguran que vaya a mejorar.

                Un dato ilustra la crisis del G-7: ni siquiera tiene fecha para su próxima cumbre. Los líderes de las economías más avanzadas (EE.UU., Japón, Alemania, el Reino Unido, Francia, Canadá e Italia) debían reunirse en junio pero el anfitrión, Donald Trump, canceló abruptamente la cumbre tras una trifulca con Angela Merkel –que se negó a viajar a Washington– y la aplazó a otoño. Con las presidenciales en noviembre, el calendario es incierto.

                El G-7 ni siquiera tiene fecha para su próxima cumbre y Trump asegura que está “obsoleto”

                No fue el único torpedo de Trump. Proclamó que el G-7 está “obsoleto” y es hora de “un G-10 o G-11”. Quiere sumar a Australia, India y Corea del Sur, en lo que Pekín ve una maniobra para forjar un frente antichino. Los europeos han endurecido el tono con China, pero rechazan el choque frontal de la Administración Trump. En marzo, la cumbre de ministros de Exteriores del G-7 descarriló porque EE.UU. exigió hablar del “virus de Wuhan” en el comunicado y el resto se negó.

                Fundado en 1973 con la crisis del petróleo, el G-7 tiene la sanidad en su radar desde hace años. En el 2016 sus miembros firmaban una declaración sobre la necesidad de reforzar la OMS para, entre otras razones, coordinarse mejor en caso de pandemia. Pero llegada la hora, han suspendido el examen.

                La crisis ha sorprendido al G-7 bajo presidencia de EE.UU., con un Trump que ha chocado con sus socios desde que llegó a la Casa Blanca. Las cumbres de los últimos años fueron de alta tensión. China, pero también el cambio climático o Irán, han evidenciado el aislamiento de Trump. Si la idea de ampliar el grupo con países democráticos podría ganar apoyo entre los socios, más polémica es su propuesta de que vuelva Rusia, expulsada en el 2014 por la anexión de Crimea y que Trump ha invitado como observadora en su cumbre.

                “Un organismo más amplio tiene sentido, pero ya tenemos uno: el G-20. Hace 20 años que se reúne. Tiene una legitimidad que los míticos G-10 o G-11 de Trump no tendrían”, sostiene Barry Eichengreen, profesor de Economía y Ciencia Política en Berkeley.

                “El fracaso del G-20 es un fracaso del liderazgo de EE.UU.”, dice Barry Eichengreen

                El G-20, hasta entonces un discreto foro de ministros de economía, emergió en la crisis financiera del 2008. La economía mundial ya no podía manejarse desde un despacho en Occidente. Ahí, además del G-7, están Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Rusia, Sudáfrica, Turquía y la UE. Las economías más avanzadas y las emergentes. El G-20, que se autodenomina “el principal foro internacional para la cooperación económica y política frente a los grandes desafíos globales”, debía liderar la respuesta a la pandemia y no lo ha hecho, dice Eichengreen, que tiene claro quién es el responsable: “El fracaso del G-20 es un fracaso del liderazgo de EE.UU.”, afirma.

                “El G-20 está desaparecido, sin un plan para reunirse, virtualmente o de otro modo, en los próximos seis meses. No es sólo una abdicación de responsabilidad; es, potencialmente, una sentencia de muerte para los más pobres del planeta”, ha escrito Gordon Brown, que era primer ministro británico en la crisis del 2008.

                El deterioro de las relaciones entre EE.UU. y China –y, cada vez más, Europa– explica la falta de una respuesta global, pero no es la única razón, dice Erik Berglöf, director del Instituto de Asuntos Globales de la London School of Economics. “El virus ha golpeado diferentes partes del mundo en momentos distintos. Esta falta de sincronización hace que la cooperación sea más difícil en el G-20, como en la UE. Muchos países emergentes sufrieron la crisis económica antes que el virus”. Otra razón: el virus ha desbordado a los gobiernos, que primero piensan en sus ciudadanos y solo cuando tengan el virus bajo control podrán pensar más allá.

                En una carta que firma junto a Brown y a la que se han adherido más de 230 exmandatarios, Berglöf urge a los líderes del G-20 a celebrar una cumbre –sería solo la segunda desde marzo– y a ponerse manos a la obra para evitar una catástrofe sanitaria y económica en los países en desarrollo.

                “La pandemia es el tipo de crisis para lo que el G-20 fue creado. Lo que se hace o deja de hacer en una parte del mundo tiene implicaciones para el resto. A todos nos interesa el desarrollo y la dispensación de vacunas y antivirales –argumenta Berglöf a este diario–. La emergencia sanitaria y la crisis económica están entrelazadas: si la gente no puede permitirse quedarse en casa van a propagar el virus, y si se les obliga se morirán de hambre. Ambos aspectos requieren una intervención del Gobierno masiva”.

                “La pandemia es el tipo de crisis para lo que el G-20 fue creado”, dice el economista Erik Berglöf

                Las instituciones globales, como la OMS o el FMI, encargadas de canalizar la respuesta, necesitan la legitimidad que les da el respaldo político del G-20, añade Berglöf. Representa cerca del 80% de la economía mundial y controla más de la mitad de los votos en las instituciones financieras.

                El G-20 no es precisamente un foro cómodo para Trump, férreo escéptico del multilateralismo. “Su última contrapropuesta, hacer desfilar a unos cuantos líderes escogidos en Washington en septiembre, no es ningún sustituto a una cumbre del G-20. Excluiría a África, Oriente Medio, América Latina y la mayor parte de Asia, y sólo representaría a 2.000 de los 7.000 millones de habitantes”, ha denunciado Brown.

                También Berglöf opina que es una estrategia errónea. “Es tentador quedarte con sólo tus aliados en la sala. Yo mismo he fantaseado con la idea de una organización para democracias, pero me he convencido de que es crítico para la legitimidad de la organización que estén todos los países importantes. Podemos desear que algunos fueran distintos, pero no podemos echarlos si queremos soluciones duraderas a los problemas mundiales. China tiene que estar en la mesa. Debemos encontrar maneras de trabajar con ella sin comprometer nuestros valores ni renunciar a la esperanza de que un día cambie su sistema político”.

                https://www.lavanguardia.com/interna...-pandemia.html

                Comentario


                • #98
                  Lo publico aquí, por ser una noticia internacional, pero esta relacionada con el futuro de nuestra aerolínea nacional.
                  Para tener en cuenta y saber a que se enfrenta Aerolíneas Argentinas. Según los expertos, en IAG la actividad se redujo en un 97 % y esperan perder mas o menos 22.000 millones de dólares y una reducción de 12.000 empleados.
                  Por eso en Economía, es bueno que se vayan haciendo esta pregunta: ¿que hacer con nuestra empresa?


                  __________________________________________________ __________________________________________


                  Enojo monumental de los parlamentarios británicos con la política de IAG (de la cual depende Iberia)

                  AVIACIÓN DIGITAL - 15 junio, 2020
                  0

                  IAG, Londres.- Los parlamentarios británicos han censurado el comportamiento de British Airways hacia los empleados durante la crisis del Covid-19 como “una desgracia nacional“, describiéndolo como “la destrucción desenfrenada de una fuerza laboral leal”.

                  Un informe del comité de transporte del Parlamento también solicitó el abandono del período de cuarentena general de 14 días para las llegadas de vuelos a fines de junio y solicitó al Departamento de Transporte que explicara por qué no se ha extendido una extensión al plazo legal para la emisión de reembolsos en el Reino Unido.

                  En un informe condenatorio sobre el impacto de la crisis del coronavirus en la aviación, los parlamentarios dijeron que estaba mal que las aerolíneas con sede en el Reino Unido siguieran con los despidos y la reestructuración a gran escala antes de que finalice el plan de retención de empleos del gobierno.

                  El comité de transporte dijo que las decisiones fundamentales sobre el futuro de los empleados no deberían tomarse prematuramente.

                  British Airways y su compañía matriz International Airlines Group es una de las aerolíneas que han anunciado despidos masivos por la crisis del Covid-19.

                  El comité calificó la consulta actual de BA sobre reestructuración de personal como un intento calculado de aprovechar la pandemia para recortar 12,000 empleos y rebajar los términos y condiciones de alrededor de 35,000 empleados. La consulta finalizará el 15 de junio.

                  El presidente del comité de transporte Huw Merriman MP dijo: “El impacto del coronavirus puede significar tristemente que la pérdida de algunos empleos en el sector de la aviación esté justificada. El comportamiento de British Airways y su empresa matriz, IAG, no lo es“.

                  Como comité, hemos tratado de examinar esto más a fondo e impulsar el cambio utilizando los medios disponibles para nosotros a través de la Cámara, haciendo preguntas urgentes, buscando debates, presentando legislación y haciendo preguntas directamente al primer ministro. Continuaremos ejerciendo presión donde podamos, incluido el proceso de asignación de franjas horarias del aeropuerto“.

                  El presidente ejecutivo de BA, Alex Cruz, respondió a las críticas y defendió la postura de la aerolínea sobre los despidos. “Estamos en una lucha por sobrevivir. Sabemos que saldremos de la crisis de Covid-19 como una aerolínea mucho más pequeña. Tendremos menos clientes y volaremos menos rutas en los próximos años. Nuestro negocio tendrá una deuda nueva de millones de libras… ” declaró este domingo Alex Cruz.

                  Acusando a los sindicatos de “alarmismo” por recortes de empleos, agregó: “Haré todo lo que esté en mi poder para asegurar que las líneas aéreas británicas puedan mantener el máximo número de empleos en línea con la nueva realidad de una industria aérea cambiada y una economía global severamente debilitada“.

                  Para estimular la demanda y proteger a las empresas, el comité recomendó una suspensión de seis meses de los pagos de derechos de los pasajeros aéreos y un alivio de las tasas comerciales de 12 meses para aerolíneas y aeropuertos en todo el Reino Unido, como es el caso actualmente en Escocia.

                  Los parlamentarios también criticaron la introducción de una cuarentena de 14 días en las llegadas al Reino Unido, que comenzó el 8 de junio, como perjudicial para la recuperación del sector y la economía en general.

                  Merriman agregó: “ Pocas industrias se han visto más afectadas por la pandemia de coronavirus que la aviación. Miles de aviones y miles de pasajeros han aterrizado, lo que resulta en una reducción del 97% en los vuelos de pasajeros en comparación con el año anterior. Este sector vital de la economía del Reino Unido podría perder más de £ 20 mil millones en ingresos. El gobierno debe seguir adelante con una estrategia de colaboración para la recuperación. Es imperativo que el gobierno del Reino Unido encuentre una manera de recuperar la aviación. No creemos que esto se ajuste a un período de cuarentena general de 14 días para los viajeros al Reino Unido. En el informe de hoy, recomendamos una respuesta mas ágil.”

                  La confianza de los pasajeros en las aerolíneas y los operadores de viajes, abolida por procesos de reembolso innecesariamente difíciles, debe ser reconstruida. Recomendamos que el gobierno considere si se deben introducir nuevas protecciones para los pasajeros antes de futuras pandemias u otras circunstancias extraordinarias “.

                  Comentario


                  • #99
                    Líderes europeos acuerdan el plan de recuperación económica tras la pandemia por 750.000 millones de euros



                    Líderes de los países de la Unión Europea han aprobado este martes por la mañana un paquete de recuperación económica para hacer frente al impacto de la pandemia del nuevo coronavirus, y han acordado destinar a la lucha contra la recesión a causa del covid-19 unos 750.000 millones de euros (alrededor de 859.000 millones de dólares) en subvenciones y préstamos.

                    La cumbre entre las 27 naciones comenzó el viernes y debía terminar el sábado, pero las profundas diferencias ideológicas entre líderes forzaron a ampliar las conversaciones, que finalmente convirtieron la reunión en una de las más largas de la historia de la UE.

                    Las negociaciones enfrentaban a un grupo cinco países norteños acomodados —Países Bajos, Austria, Dinamarca, Suecia y Finlandia— contra los países sureños más afectados por la pandemia, respaldados por las influyentes Francia y Alemania.

                    El primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, intentaba limitar costes e imponer estrictas garantías de reformas, por lo que afrontó críticas del presidente francés Emmanuel Macron, Italia y Hungría.



                    https://actualidad.rt.com/actualidad...ia-coronavirus

                    Comentario


                    • La Casa Blanca prepara un plan para incentivar a empresas de Estados Unidos a que muden a América Latina sus fábricas en Asia

                      Lo anticipó Mauricio Claver-Carone, asesor de Donald Trump y candidato a la presidencia del BID


                      Claver Carone


                      El gobierno de Donald Trump está preparando una nueva iniciativa en la que utilizará incentivos financieros para alentar a las empresas estadounidenses que tienen sus instalaciones de producción en Asia para que las trasladen hacia los Estados Unidos, América Latina y el Caribe, dijo el miércoles un asesor de la Casa Blanca.

                      El proyecto podría generar inversiones desde 30 mil millones hasta los 50 mil millones de dólares en los países del continente americano, según lo dicho por Mauricio Claver-Carone a Reuters en una entrevista, y además agregó que la infraestructura, la energía y el transporte podrían ser las primeras áreas potenciales de enfoque.

                      “Estamos esencialmente creando una iniciativa de ´Regreso a las Américas´”, aseguró Claver-Carone . Eso incluiría tanto traer algunas instalaciones subcontratadas a China de regreso a los Estados Unidos así como instalar otras en América Latina y el Caribe en un intento de acercamiento comercial, dijo Claver-Carone.

                      No dio detalles sobre el alcance de los posibles incentivos, pero destacó el uso de un préstamo de 765 millones de dólares para alentar a Eastman Kodak Co (KODK.N) a desarrollar productos farmacéuticos en los Estados Unidos para ayudar a combatir la pandemia de coronavirus.

                      El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha convertido las políticas de "Buy America" en una pieza central de su administración desde que asumió el cargo en 2017, y esos esfuerzos se aceleraron bruscamente desde la agitación creada por la pandemia.

                      Estados Unidos y China firmaron un acuerdo comercial en enero, pero en los últimos meses han aumentado las tensiones por el manejo del brote por parte de Beijing, una ley de seguridad nacional que limita la autonomía de Hong Kong y otros asuntos.

                      Claver-Carone dijo que la administración ya había estado trabajando con países de América Latina y el Caribe para ayudarlos a atraer inversores estadounidenses, pero la pandemia ayudó a convencer a las empresas del país norteamericano de que era hora de unirse. No nombró ninguna compañía en particular.


                      https://www.infobae.com/america/eeuu...ricas-en-asia/

                      Comentario


                      • Originalmente publicado por BND Ver Mensaje
                        La Casa Blanca prepara un plan para incentivar a empresas de Estados Unidos a que muden a América Latina sus fábricas en Asia

                        Lo anticipó Mauricio Claver-Carone, asesor de Donald Trump y candidato a la presidencia del BID


                        Claver Carone


                        El gobierno de Donald Trump está preparando una nueva iniciativa en la que utilizará incentivos financieros para alentar a las empresas estadounidenses que tienen sus instalaciones de producción en Asia para que las trasladen hacia los Estados Unidos, América Latina y el Caribe, dijo el miércoles un asesor de la Casa Blanca.

                        El proyecto podría generar inversiones desde 30 mil millones hasta los 50 mil millones de dólares en los países del continente americano, según lo dicho por Mauricio Claver-Carone a Reuters en una entrevista, y además agregó que la infraestructura, la energía y el transporte podrían ser las primeras áreas potenciales de enfoque.

                        “Estamos esencialmente creando una iniciativa de ´Regreso a las Américas´”, aseguró Claver-Carone . Eso incluiría tanto traer algunas instalaciones subcontratadas a China de regreso a los Estados Unidos así como instalar otras en América Latina y el Caribe en un intento de acercamiento comercial, dijo Claver-Carone.

                        No dio detalles sobre el alcance de los posibles incentivos, pero destacó el uso de un préstamo de 765 millones de dólares para alentar a Eastman Kodak Co (KODK.N) a desarrollar productos farmacéuticos en los Estados Unidos para ayudar a combatir la pandemia de coronavirus.

                        El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha convertido las políticas de "Buy America" en una pieza central de su administración desde que asumió el cargo en 2017, y esos esfuerzos se aceleraron bruscamente desde la agitación creada por la pandemia.

                        Estados Unidos y China firmaron un acuerdo comercial en enero, pero en los últimos meses han aumentado las tensiones por el manejo del brote por parte de Beijing, una ley de seguridad nacional que limita la autonomía de Hong Kong y otros asuntos.

                        Claver-Carone dijo que la administración ya había estado trabajando con países de América Latina y el Caribe para ayudarlos a atraer inversores estadounidenses, pero la pandemia ayudó a convencer a las empresas del país norteamericano de que era hora de unirse. No nombró ninguna compañía en particular.


                        https://www.infobae.com/america/eeuu...ricas-en-asia/
                        Interesante la iniciativa pero me parece adoptada demasiado tarde. Las sucursales de las empresas norteamericanas (y las del mundo desarrollado en general) están demasiado consolidadas en China como para cambiar su radicación con simples inventivos financieros y que como contrapartida, perderían el formidable mercado interno en plena expansión que está viviendo el país asiático.

                        Por otro lado, pensar que esto pueda beneficiar a Argentina es remoto, dado la la actual legislación general que es completamente inadecuada para incentivar inversiones de tipo industrial. Si no adecuamos nuestras normas a la realidad del mundo actual, muy poco podemos progresar. La pretensión del gobierno argentino de que sea el Estado el motor movilizador de la economía es muy ambiciosa pero me parece que es demasiado optimista dado la escases de recursos conque cuenta.

                        Volviendo al artículo, estamos viviendo una profunda transformación de la economía mundial donde en muy poco tiempo se definirá quién es el líder indiscutible donde China aparece como el gran candidato. Veremos si los norteamericanos logran mantener su liderazgo o tendrán que aceptar su derrota.

                        Saludos.

                        Comentario


                        • Caída histórica del PBI en las principales economías de la UE

                          Balance de Segundo trimestre del PIB:

                          España: cae 18,5%, entra en recesión
                          Francia: cae 13,8%
                          Italia: cae 12,4%
                          Alemania: cae 10,1%

                          Comentario

                          Trabajando...
                          X