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Los problemas de Brasil

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  • #46
    Re: Los problemas de Brasil

    Recien termina el noticiero de la 5 en España y le dedico un buen tiempo a las protestas en Brasil atribuidas al gasto por la visita del Papa, incluso se lo vio en el auto, atascado, por las manifestaciones.
    En mi opinion, no esta bien esto de "esperar a que el mundo los mire" y salir a pedir reivindicaciones.
    Solo hacen quedar mal a Brasil.
    Saludos
    "No importa que un gato sea negro o gris, lo importante es que cace ratones" Deng Xiao-ping.

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    • #47
      Re: Los problemas de Brasil

      Originalmente publicado por prudi68 Ver Mensaje
      Recien termina el noticiero de la 5 en España y le dedico un buen tiempo a las protestas en Brasil atribuidas al gasto por la visita del Papa, incluso se lo vio en el auto, atascado, por las manifestaciones.
      En mi opinion, no esta bien esto de "esperar a que el mundo los mire" y salir a pedir reivindicaciones.
      Solo hacen quedar mal a Brasil.
      Saludos



      Prudi, los brasileños no están haciendo para que el mundo mire para acá, pasa que las protestas no paran y cómo estamos haciendo grandes eventos del mundo ambos pasan simultáneamente, y te equivocas, los que rodeaban el coche eran peregrinos extasiados con la presencia del Papa y no manifestantes.

      Comentario


      • #48
        Re: Los problemas de Brasil

        Originalmente publicado por BrasilPotencia Ver Mensaje
        Prudi, los brasileños no están haciendo para que el mundo mire para acá, pasa que las protestas no paran y cómo estamos haciendo grandes eventos del mundo ambos pasan simultáneamente, y te equivocas, los que rodeaban el coche eran peregrinos extasiados con la presencia del Papa y no manifestantes.
        Como estas BrasilPotencia!
        Concuerdo con vos, yo creo que si Argentina estuviera hoy realizando estos eventos pasaría por las mismas complicaciones que sufre Brasil.
        Un abrazo
        "Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición".José de San Martín

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        • #49
          Re: Los problemas de Brasil

          Bien Dragon, espero que usted también

          Sí, como ya dice, nosotros brasileños amamos las fiestas, desde Carnaval hasta Copa, no nos oponemos contra la construcción de estadios modernos y si por el sobreprecio que alimenta la corrupción. Dinero que podría ir para educación para la salud a la vivienda y la seguridad pública.

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          • #50
            Re: Los problemas de Brasil

            ¡¡¡Felicitaciones brasileros!!!
            El brasileño Artur Ávila, investigador del Instituto de Matemática Pura y Aplicada (IMPA) de Rio de Janeiro ganó la Medalla Fields.
            Una gran distincion.
            Saludos

            Por primera vez en la historia, una mujer y un latinoamericano ganan la medalla Fields de matemática - lanacion.com *
            "No importa que un gato sea negro o gris, lo importante es que cace ratones" Deng Xiao-ping.

            Comentario


            • #51
              Re: Los problemas de Brasil

              Brasil entró en "recesión técnica", en medio de la campaña presidencial

              Brasil entró en "recesión técnica", en medio de la campaña presidencial - lanacion.com *

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              • #52
                Re: Los problemas de Brasil

                Cientos de miles de personas marcharon en Brasil contra Dilma Rousseff

                Haga clic en la imagen para ver una versión más grande

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                SAN PABLO.- La indignación por la corrupción y la insatisfacción por la situación económica se volvieron a apoderar hoy de las calles de Brasil. Por tercera vez este año, cientos de miles de personas marcharon por las principales ciudades del país para exigir el juicio político a la presidenta Dilma Rousseff, a quien responsabilizan por el escándalo de sobornos en Petrobras y la recesión.

                "Nunca tuvimos tanto robo en el gobierno como en todos estos años del Partido de los Trabajadores (PT) en el poder. Nos están llevando a la ruina. Si Dilma continúa en la presidencia, Brasil no tiene futuro. Destruirá el país como lo hizo con Petrobras, que era nuestro gran orgullo", aventuró a LA NACION la ingeniera forestal Gabriela Fontes, 41, quien asistió a la protesta en San Pablo, sobre la emblemática Avenida Paulista, acompañada de varios familiares y amigos, todos vestidos con de verde-amarelo.

                Para alivio del Palacio del Planalto, que siguió atentamente los actos, esta nueva oleada de manifestaciones en 25 estados y el distrito federal no parecía ser tan grande como la primera que sorprendió al gobierno con dos millones de personas el 15 de marzo, apenas dos meses y medio después de que Rousseff asumira su segundo mandato. Esta vez, el balance preliminar era de unas 500.000 personas, con las mayores concentraciones en San Pablo, Brasilia, Río de Janeiro y Belo Horizonte. El buen clima en todo el país, con temperaturas más dignas de verano que de pleno inverno, llevó a que mucha gente prefiriera disfrutar del día de ocio en vez de participar de la convocatoria realizada por los grupos cívicos Movimiento Brasil Libre, Vem Pra Rua y Revoltados Online.

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                A diferencia de las dos anteriores marchas -la segunda fue el 12 de abril, con unas 700.000 personas- las fuerzas de la oposición política, lideradas por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), apoyaron las protestas de hoy y exhortaron a sus seguidores a salir a las calles.

                "Brasil va a encontrar su camino por la fuerza de su gente, por las manifestaciones que están ocurriendo por todos lados. No importa el tamaño de la manifestación porque la indignación hoy es enorme, mayor que en la época de las elecciones, pero Brasil es mucho más fuerte que todo. No sé cómo hará el gobierno para superar toda esta movilización", comentó desde Belo Horizonte el senador socialdemócrata Aécio Neves, quien en los comicios presidenciales de octubre último fue derrotado por Rousseff en segunda vuelta, por el margen más estrecho en la historia del país.

                carteles, canciones e indignación

                El ajetreo empezó desde temprano. En Río de Janeiro, como consecuencia de la protesta en la rambla de Copacabana, un evento-test de ciclismo para las Olimpíadas del próximo año fue alterado; la Alcaldía adelantó el horario y cambió el lugar de llegada de la playa de Copacabana para la de São Conrado. Por todos lados hubo vendedores ambulantes con todo tipo de productos en los que se leían frases como "¡Fuera Dilma!" "¡Fuera PT!" y "Lula y sus 40 ladrones", en referencia al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, padrino político de Rousseff.

                Tampoco faltaron los carteles en apoyo y agradecimiento al juez federal Sergio Moro, quien lleva adelante el caso del multimillonario esquema de sobornos en Petrobras, por el cual las principales constructoras del país pagaron coimas a directivos de la petrolera estatal para garantizarse contratos de licitaciones. Como consecuencia de las investigaciones ya están en prisión varios ex directores de Petrobras, una treintena de ejecutivos de grandes empresas y hasta el ex tesorero del PT, João Vaccari Neto, acusado de desviar hacia el partido y sus aliados fondos ilegales de la red de corrupción.


                La Nación

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                • #53
                  Re: Los problemas de Brasil

                  Esta es otra visión de las marchas que se hacen en Brasil, contadas por el hijo de quien fuera Presidente Constitucional del Brasil entre los años 1961 y 1964.-
                  Saludos

                  JOãO VICENTE GOULART VE SIMILITUDES ENTRE LA ACTUAL CRISIS POLITICA DE BRASIL Y EL CONTEXTO DEL GOLPE CONTRA SU PADRE


                  “Son jugadas políticas parecidas a las del ’64”

                  Goulart sostiene que cuando su padre fue depuesto reinaba un clima de engaño de masas, similar al fomentado hoy. “Las instituciones están siendo manipuladas por aquellos que desean terminar con Dilma”, advierte.

                  Por Darío Pignotti

                  Página/12 En Brasil

                  Desde Brasilia

                  Brasil 1964-2015. Eduardo Cunha, el evangélico presidente de Diputados organiza cultos en el mismo plenario del Legislativo donde arenga por el impeachment contra Dilma. En 1964 un cura norteamericano coordinó la marcha por la libertad, antecedente inmediato del golpe que derrocó al presidente Joao Goulart. La cadena Globo, que hace dos semanas instó al público para que saliera a la calle para exigir la caída de Dilma Rousseff, hace 51 años felicitó a los militares por haber acabado com el gobierno civil restableciendo las “instituciones democráticas”.

                  João Vicente Goulart recuerda, en esta entrevista con Página/12, que era un chico de 7 años cuando su padre fue depuesto, en un clima de engaño de masas similar al fomentado actualmente para banalizar una eventual expulsión de la presidenta elegida por 54 millones de brasileños.

                  “Ese discurso sobre las instituciones lo están repitiendo desde el golpe contra mi padre. Ahora vemos jugadas políticas parecidas a las que vimos en el ‘64, lo vemos con ese mensaje repetido todo el día de que en Brasil funcionan las instituciones, que en Brasil el impeachment está previsto en la Constitución, que la Justicia es independiente y persigue a los corruptos sin hacer concesiones. No es verdad, porque en Brasil hay corruptos que son investigados y corruptos que no son; si son opositores la Justicia demora mucho más. Porque las instituciones están siendo manipuladas por aquellos que desean terminar con Dilma. Están queriendo dar un barniz institucional al golpe. Después de que Aécio Neves perdiera frente a Dilma el año pasado, las elites no aguantan más perder las elecciones, están articulándose para hacer algo parecido a lo que se hizo en Paraguay para voltear al presidente (Fernando) Lugo en 2012.”

                  –¿El golpismo tuvo un componente religioso?


                  –En los dos casos, hablo de los procesos desestabilizadores del ’64 y este que ahora apunta contra Dilma, hubo una cosa religiosa.

                  Antes de que los militares dieran el golpe el 31 de marzo de 1964 hubo una gran marcha en San Pablo que fue organizada en respuesta a la concentración encabezada por mi padre en Río de Janeiro, donde defendió las reformas de base, como la reforma agraria, y denunció la conspiración de las elites. La movilización contra el gobierno de San Pablo se conoció como “la marcha de la familia con Dios por la Libertad”, con un público donde había muchas mujeres de la elite que eran masa de maniobra de la conspiración. Era la movilización de las “guerrilleras perfumadas” de buena posición económica y baja formación política. El mentor fue el padre norteamericano Patrick Peyton, que recibía dinero de la CIA, como quedó demostrado años más tarde. Esa gran concentración del 19 de marzo de 1964 en San Pablo no fue espontánea, por detrás había una organización bien coordinada.

                  Las que están realizándose ahora, coma ésta del 16 de agosto pasado en San Pablo y otras ciudades por el impeachment de Dilma, tampoco son totalmente espontáneas, porque son convocadas con la permanente publicidad que le dan los medios y en los actos se ven grandes camiones de sonido, con pancartas impresas en serie, e inclusive se ven carteles llamando a otra marcha por la familia, como la de 1964.

                  –Y hay sectores ligados al evangelismo.

                  –Es verdad, es el caso del presidente de la Cámara baja, Eduardo Cunha, que utiliza su pertenencia a un grupo evangélico para organizar cultos en la Cámara. Eduardo Cunha es un personaje nefasto de la política brasileña actual, que usa al Congreso para hace chantajes, para presionar en su favor porque hay denuncias muy bien fundamentadas en su contra por cobro de sobornos millonarios. Cunha es hoy un personaje totalmente comprometido en el plan para el impeachment contra Dilma. El me recuerda al presidente del Senado en 1964, que era Aldo Moura de Andrade, que decretó vacante la presidencia de la república, legitimando el golpe civil y militar. Manipularon la información de que el presidente Goulart estaba fuera del país, sabiendo que estaba en Porto Alegre intentando resistir en defensa de la democracia.

                  –El PT repudió la protección periodística dada a Neves.

                  –Eso fue muy evidente, uno de los delatores más importantes de la causa por el Petrolão va al Congreso y dice que el presidente del PSDB, el hombre que fue candidato presidencial, Aécio Neves, recibió coimas que se pagaban mensualmente y esto se esconde groseramente en la prensa brasileña. Acá la impiden saber a la sociedad una noticia que apareció en todo el munto, en The New York Times y en la agencia Reuters.


                  João Vicente viajó a Brasilia para participar en un acto por la construcción de un Memorial sobre la biografía de su padre, un nacionalista de izquierda que desde 1964 vivió exiliado en Uruguay, que fue su base de acción política durante los años en que formó un frente de líderes democráticos brasileños para enfrentar al régimen y mantuvo interlocución con miembros de la guerrilla de Tupamaros. Luego del golpe de 1973 su situación en Uruguay se hizo casi insostenible, por lo que recaló en Argentina, donde se reencontró con su amigo el general Juan Perón, de quien recibió una propuesta de apoyo logístico para organizar su retorno a Brasil. No pudo hacerlo, pues falleció en su estancia de Corrientes el 6 de diciembre de 1976 como víctima de un posible envenenamiento urdido por el Plan Cóndor, según afirma su hijo luego de años de investigar el tema.

                  El museo de Goulart, diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer, debiera ser erigido en el centro de Brasilia, pero algunos grupos obstruyen la obra.

                  –¿Hubo presión militar?

                  –Han circulado rumores en Brasilia sobre una supuesta presión del ejército para impedir la construcción de la obra, no sé si son totalmente ciertos. Pero lo verdadero es que el gobernador de Brasilia, el señor Rodrigo Rollemberg, desistió de ceder el terreno de 10.000 metros cuadrados. Lamentamos esa claudicación de un gobernador que sólo asumió hace 8 meses y cede ante grupos de interés. Es una actitud cobarde, una falta de respeto al pueblo brasileño, fue como si el presidente Goulart hubiera sido sacado del poder una vez más.

                  –Volviendo al golpe del ‘64, ¿cómo jugaron los intereses petroleros?

                  –Todo el mundo sabe de la participación fundamental del embajador norteamericano Lincoln Gordon, con autorización del presidente John Kennedy, en el plan para voltear a mi padre, pero no se recuerda que uno de los grupos más molestos con el gobierno eran las petroleras norteamericanas y otras compañías extranjeras por muchos motivos, como los controles de las remesas de dinero al exterior.

                  En el discurso del 13 de marzo en Río de Janeiro el presidente Goulart anunció, ante miles de trabajadores, la nacionalización de las refinerías privadas de petróleo. Esto seguramente no cayó bien a Estados Unidos.

                  Hoy, detrás de la desestabilización contra Dilma hay poderosos intereses petroleros. Es sabido, hay documentos de Wikileaks sobre cómo las multinacionales petroleras trabajan para que Petrobras pierda su poder en los grandes pozos del pré-sal (aguas ultraprofundas). Está siendo tratado en el Senado un proyecto que apunta en ese sentido, anulando la actual legislación que fue elaborada por la presidenta Dilma durante el gobierno de Lula.

                  Fuente: Página/12 :: El mundo :: “Son jugadas políticas parecidas a las del ’64”

                  Comentario


                  • #54
                    Re: Los problemas de Brasil

                    La carta de poder del Pueblo no es Dilma (lamentablemente lo viene demostrando día a día); ni el PT (y sus corruptos); ni la economía (y la mediatización de un conflicto que quizás no sea tal o tan grande), es Lula señores...
                    Brasil, mas allá de algún que otro avance institucional, funciona sobre la base de la confianza con el líder de turno, en forma similiar a la Argentina, y la mayoría de los países de estas latitudes.-
                    En fin les dejo una nota sobre Lula.-
                    Saludos.-

                    El enigma llamado Lula

                    Por Emir Sader *

                    Lula es un enigma, que no es fácil de descifrar. Los que no logran hacerlo, son devorados por él. Es lo que pasó con la derecha y con la ultraizquierda brasileñas.

                    Mas allá de la extraordinaria biografía –a la que los brasileños nos acostumbramos, pero que es de un carácter épico sobre la sobrevivencia heroica de las familias pobres del país–, Lula supo, como nadie, descifrar las condiciones contradictorias que él heredaba de la era neoliberal y construir un modelo económico y político que ha permitido la mayor trasformación social del que era el país más desigual del continente más desigual.

                    Pero, ¿qué enigma es ese? Es el de la capacidad de construir una alternativa al neoliberalismo en tiempos de absoluta hegemonía neoliberal, en escala mundial, regional y local. Lula supo traducir el planteo histórico del PT –la prioridad de lo social– en políticas concretas, para lo cual tuvo que construir el esquema político que viabilizara un gobierno con esa prioridad, en momentos en los que no contaba con mayoría en el Congreso.

                    Lula supo ubicar, antes de todo, las dificultades derivadas de las herencias dejadas por el neoliberalismo. No solamente la recesión económica, la desarticulación del Estado, la apertura de la economía, la desindustrialización, el peso del agronegocio, la precarización de las relaciones de trabajo, una política externa de subordinación absoluta a los Estados Unidos. Pero también consensos que habrían de ser mantenidos, como el control de la inflación.

                    Por ello, Lula combinó un ajuste de las cuentas públicas con la promoción de las políticas sociales a la centralidad de la acción del gobierno. Los que sólo miraron hacia el primer aspecto, se quedaron o en la denuncia de la “traición” de Lula –la ultraizquierda– o de su fracaso –la derecha–.

                    Lula combinó un ajuste con las políticas sociales y de combate al hambre, en su primera fase. Cuando la derecha y la ultraizquierda, combinando campañas de denuncias en los medios con acusaciones en el Congreso, creyeron que tenían derrotado a Lula –no se atrevieron al impeachment por miedo de la reacción popular, pero intentaron desangrarlo hasta derrotarlo en las elecciones de 2006–, los efectos de las políticas sociales ya se hacían sentir. Lula los derrotó y logró su reelección.

                    Combinando la centralidad de las políticas sociales, el rol activo del Estado como inductor del crecimiento económico y la prioridad de los procesos de integración regional y de los intercambios Sur-Sur, Lula logró revertir lo esencial de la herencia maldita que había recibido de 10 años de neoliberalismo, superar a recesión económica y articular el crecimiento económico con distribución de renta.

                    Esa es la clave del enigma Lula: la construcción de alternativas de salida del modelo neoliberal, aun con la herencia recibida, aun en un marco internacional con hegemonía neoliberal. Por eso, la derecha fue derrotada sucesivamente en cuatro elecciones presidenciales, por eso la ultraizquierda no ha logrado constituirse como alternativa. Por eso también Lula recientemente mencionó su disposición de pelear por un nuevo mandato presidencial en 2018.

                    * Sociólogo y politólogo brasileño.

                    Página/12 :: El país :: El enigma llamado Lula

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                    • #55
                      Re: Los problemas de Brasil

                      “Son jugadas políticas parecidas a las del ’64”

                      Claramente. El pueblo de Brasil no debe perder de vista que hay detras de las moralinas...ladrones peores que cuatro o cinco rateros que los van a sumir en la pobreza de antaño.

                      Hay cierto paralelismo (parece la misma factura) de lo que ocurre en Argentina, señalan al carterista, justamente los mayores ladrones que tuvo y tiene èste pais.

                      Comentario


                      • #56
                        Re: Los problemas de Brasil

                        Una visión del ex presidente de Uruguay. Ya he leído comentarios de él sobre la situación argentina, que me parecieron equilibrados. Asumo que será similar su juicio sobre Brasil, pero hay que ver si comparten su opinión los colegas brasileños.
                        Un detalle: al final menciona que todos los desórdenes económicos se terminarán pagando en la inversión, y por lo tanto en el crecimiento. Y Eso sería ley económica, no sólo vale para Brasil.



                        Brasil en su hora más difícil


                        Por Julio María Sanguinetti



                        MONTEVIDEO.- Hasta 1889, el Brasil portugués era la única monarquía sobreviviente de la ola que, a principios del siglo XIX, había sacudido a la América española, dividiéndola en turbulentas repúblicas, desde México hasta Tierra del Fuego. En aquel año, un golpe de Estado militar desterró a don Pedro II, proclamó la república y comenzó, sin partidos orgánicos, un ejercicio democrático muy precario. De hecho, Brasil siguió siendo una república de militares y fazendeiros a la que, en 1930, un fazendeiro gaúcho, Getúlio Vargas, intentó incorporar a la revolución industrial. Lo hizo con popularidad y autoritarismo, hasta 1945; retornó por el voto popular en 1951 y se suicidó en 1954. Un año antes, había fundado Petrobras, símbolo de ese sueño industrial y petrolero, hoy epicentro de la crisis que vive la administración del país.

                        La utopía industrial fue continuada por el presidente Juscelino Kubitschek, la otra figura dominante del siglo XX brasileño. Fue quien fundó Brasilia como fruto de su optimismo vital y del de su propio país, capaz de construir -en los años 50- un Versalles de vanguardia.

                        En el siglo XX, la población brasileña creció 10 veces y la riqueza se multiplicó por 100, a razón de 5% por año. Así Brasil entró al siglo XXI, como la décima economía del mundo, y hoy es la sexta o séptima. Pero el país no es ni de cerca la potencia industrial que soñaron aquellos estadistas. Es un país productor de materias primas, encabezadas por el mineral de hierro, el petróleo y la soja, vanguardia de una expansión agrícola espectacular en los últimos años. La consecuencia de esta realidad es que vivió el maravilloso período del auge del precio de las llamadas commodities, pero no bien el viento empezó a virar, los problemas comenzaron. Como dijo alguien, cuando la marea baja, se ve quién estaba nadando desnudo. Y ése fue el caso. Brasil lleva tres años de caída del PBI per cápita.

                        El excedente de la bonanza se distribuyó en consumo, la inversión fue muy baja, la carga tributaria fue trepando hasta aproximadamente un 37% del PBI, la educación permaneció retrasada y el mercado interno siguió más protegido que el de la región.

                        Al amparo de la popularidad de Lula, Dilma Rousseff fue elegida presidenta y, en octubre pasado, reelegida por un reducido margen. La situación ya era difícil, pero prometió expandir la economía para salir del estancamiento, bajar los intereses y mejorar las prestaciones sociales. Incluso acusó a su rival, Aécio Neves, de ser un candidato de la banca. No bien asumió el gobierno nuevamente, la realidad se la llevó por delante y hubo de convocar un ministro ortodoxo proveniente, justamente, de la odiada banca para ejecutar un plan exactamente opuesto al prometido. Probablemente, era lo que precisaba Brasil, pero constituyó un enorme fraude intelectual a quienes la votaron. A lo que se le añadió el escándalo de corrupción más grande de la historia del país, centrado nada menos que en Petrobras.

                        La operación Lava Jato (porque el escándalo se descubrió a partir de un lavado de dinero en estaciones de servicio) se había desencadenado un año atrás. Y se sumó al llamado mensalão, el otro episodio de corrupción que, en 2005, llevó a la cárcel a José Dirceu, el ministro estrella de Lula y su mano derecha en la administración, por haber armado una red para sobornar diputados hostiles. Cayeron allí nada menos que el presidente y dos tesoreros del PT, el partido de gobierno. Aquello no alcanzó para que el desprestigio llevara a la derrota electoral. La popularidad de Lula seguía arropando al PT. Con la reelección de Dilma, el escándalo, que ya estaba planteado en 2014 con numerosos procesamientos, alcanzó su máximo nivel: volvió a caer preso Dirceu y también otro tesorero del PT, João Vaccari, y fueron acusados nada menos que el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, y el del Senado, Renan Calheiros, ambos del partido socio del gobierno. El juez Sergio Moro pasó a ser el hombre más popular del Brasil cuando se llevó presa a la flor y nata del empresariado brasileño, los titulares de Odebrecht, Camargo Corrêa, Andrade Gutiérrez y OAS, los más grandes constructores del país. La notoria vinculación de Lula con Odebrecht ha salpicado incluso al líder político mayor de la estructura gubernamental.

                        Todo el episodio es surrealista. En un "sálvese quien pueda", se firman acuerdos de "delación premiada" y siguen cayendo diputados, empresarios y funcionarios de Petrobras. Basta pensar que en estos acuerdos los acusados de conseguir contratos con sobornos han devuelto ya nada menos que 500 millones de dólares. Sí, 500. La empresa Camargo Corrêa ha devuelto 200 millones, el gerente de Petrobras devolvió 97 millones y el ex director de Abastecimientos, 25 millones. Cuando los funcionarios pueden devolver tamañas cifras, se advierte la magnitud del fraude.

                        Ahora el tema está en la justicia, en el Parlamento y en la calle, a través de manifestaciones a favor y en contra. Se reclama el juicio político a la presidenta, cuyo apoyo, según las encuestas, ha caído hasta el 7%. Penden acusaciones fuertes contra ella, aunque no aparecen aún pruebas materiales de delitos personales cuando ella manejaba Petrobras. Lo que está claro es que, como ha dicho el ex presidente Fernando Henrique Cardoso, si no hay un gesto de grandeza de la presidenta, ya fuere apartarse o reconocer francamente los errores, "asistiremos a la desarticulación creciente del gobierno y del Congreso a golpes de Lava Jato".

                        Por cierto, sería muy malo que Dilma no terminara su mandato. Pero también está claro que si ella no se desprende, clara y frontalmente, de toda esa estructura corrupta, no podrá recuperar la confianza imprescindible para que pueda pensarse que Brasil se encamine a una recuperación económica. ¿Qué brasileño o qué extranjero invierte en un país con devaluación monetaria constante, bajísima inversión, enorme costo impositivo, inflación creciente y -por si fuera poco- un gobierno que se tambalea envuelto en el descrédito moral?

                        Ex presidente del Uruguay.
                        lanacion.com
                        Hay en la Tierra una Argentina!
                        Rubén Darío.

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                        • #57
                          Re: Los problemas de Brasil

                          EL MUNDO › EN UN CONTEXTO ECONOMICO DE DESACELERACION Y DEPRECIACION DEL REAL
                          Los mercados meten presión en Brasil

                          La caída bursátil responde a la rebaja que la agencia Standard & Poor’s hizo de la calificación crediticia de Brasil al quitarle el grado de inversión que el país había conseguido por primera vez en abril de 2008.

                          La Bolsa de Valores de San Pablo cerró sus operaciones con una baja del 0,43 por ciento y ubicó su índice Bovespa en 46.455,24 puntos con pérdida de 201,86 unidades. La caída bursátil responde a la rebaja que la agencia Standard & Poor’s hizo de la calificación crediticia de Brasil al quitarle el grado de inversión que el país había conseguido por primera vez en abril de 2008. Así, la calificación de la deuda soberana del país vecino pasó a ser BB+, que representa un grado de inversión de riesgo o especulativa, según la escala de la calificadora de riesgo norteamericana. En ese contexto, el Banco Central de Brasil anunció una subasta para vender 1500 millones de dólares en el mercado con el fin de contener la fuerte suba de la moneda norteamericana, que ayer rozó los 3,90 reales.

                          La baja en la calificación fue acompañada por una perspectiva negativa a futuro, algo tomado por los analistas financieros como una señal de alarma en medio de un contexto económico de desaceleración y depreciación del real. Standard & Poor’s advirtió que en los próximos meses podría producirse una nueva rebaja, indicó la agencia de noticias Bloomberg.

                          El equipo económico de Dilma Rousseff presentó al Congreso un proyecto de presupuesto para el próximo año que prevé un déficit fiscal de 7900 millones de dólares para 2016, lo que representa un 0,5 por ciento del Producto Interior Bruto (PBI) brasileño. El nivel de deuda, en tanto, subió en julio al 65 por ciento del PBI desde un 51 por ciento registrado a fines de 2011.

                          El mercado brasileño reflejó su inquietud ante la pérdida del llamado “grado de inversión”, la calificación que se otorga a los buenos pagadores y que Brasil gozaba desde siete años. La disparada de la moneda estadounidense, que en lo que va del año acumula una revaluación de más del 40 por ciento, obligó a una nueva intervención del Banco Central de Brasil, que la pasada semana ya había subastado 2400 millones de dólares en el mercado.

                          En su decisión, S&P argumentó que el deterioro de las cuentas fiscales del país se incrementó, y también puso en duda la capacidad del Gobierno para lograr que el Congreso apruebe los presupuestos de 2016 por los crecientes desafíos políticos que atraviesa el país. La economía brasileña está sumergida en una recesión técnica y, si se cumplen las proyecciones oficiales, el PIB se contraerá 1,49 por ciento este año, aunque los analistas del mercado financiero elevan esa tasa a 2,44 por ciento.

                          La inflación comenzó a ceder en Brasil y cayó en agosto al 0,22 por ciento, su nivel más bajo en los últimos trece meses, informó ayer el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

                          El índice de precios en agosto cayó 0,40 puntos porcentuales en comparación con el de julio (0,62 por ciento) y 0,03 puntos porcentuales frente a la del mismo mes del año pasado (0,25 por ciento), además de haber sido la menor para un mes de agosto desde 2010 (0,04 por ciento). Pese a que la inflación no era tan baja para un mes desde la de julio del año pasado (0,01 por ciento), la tasa acumulada en lo que va de año subió hasta el 7,06 por ciento, muy por encima de la acumulada en los ocho primeros meses de 2014 (4,02 por ciento) y la mayor para el período desde 2003 (7,22 por ciento).

                          La inflación interanual, por su parte, fue del 9,53 por ciento, ligeramente por debajo de la acumulada en doce meses hasta julio (9,56 por ciento) pero tres puntos porcentuales superior a la registrada entre septiembre de 2013 y agosto de 2014 (6,51 por ciento). La tasa acumulada en los ocho primeros meses del año ya supera el techo máximo tolerado por el Gobierno para 2015, que es del 6,50 por ciento. El Gobierno se impuso la meta de terminar el año con una inflación del 4,50 por ciento, con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, lo que permite que la tasa llegue a un máximo del 6,50 por ciento. Los datos difundidos por el Gobierno refuerzan el pronóstico de los economistas, que prevén que Brasil terminará el año con una inflación del 9,29 por ciento, la más elevada desde 2003.-

                          Página/12 :: El mundo :: Los mercados meten presión en Brasil

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                          • #58
                            Re: Los problemas de Brasil

                            "Los mercados meten presión en Brasil"

                            Los primeros interesados en que se caiga la politica asì mandar ellos.

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                            • #59
                              Re: Los problemas de Brasil

                              La politica es, si ganamos qué ellos queden cómo los malos y si perdemos, le dejamos todo lo más destruido así no parecen buenos.

                              Z.-
                              Nec temere nec timide

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                              • #60
                                Re: Los problemas de Brasil

                                Mas allá de esas cuestiones, el despelote lo encendió el petrolao y eso no es verso, se afanaron medio petrobras y financiaron las campañas y algo más.

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