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Argentina ya no es una tierra promisoria

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  • Argentina ya no es una tierra promisoria

    Texto de una interesante conferencia de Mario Bunge:


    "Hoy la Argentina no es una tierra promisoria, incluso muchos me preguntan dónde queda"

    Entrevistado por el neurocientífico Facundo Manes, el filósofo Mario Bunge aseguró que no se publican noticias sobre la Argentina en el mundo salvo que haya una catástrofe. Analizaron los problemas en la educación y debatieron sobre el conocimiento


    Bajo la consigna "Cerebros argentinos. Una cita con la inteligencia", el físico, matemático y filósofo Mario Bunge y el neurocientífico Facundo Manes mantuvieron una charla en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, convocados por la revista Noticias en el marco de las celebraciones por sus 25 años. Con la lucidez y fina ironía que lo caracterizan, Bunge -quien a sus 95 años reside en Canadá- hizo un repaso, guiado por Manes, de su libro Memorias entre dos mundos, que por estos días presenta en la Argentina, en un recorrido en el que no faltaron reflexiones sobre política, educación, la actualidad del país y el papel de la memoria.

    Con más de 50 años de residencia en Canadá, Bunge hizo una pintura emotiva de la Argentina que añora: "Hay algo que no he encontrado en ninguna parte. Yo echo de menos al venteveo, al hornero, al tero. Echo de menos las pampas... Las pampas son únicas; montañas hay en todas partes... las lagunas argentinas que se llenan de pájaros cuando caen las tardes son únicas", explicó, y agregó que añora "la facilidad con la que uno se hace de amigos (y enemigos) en este país".

    Por contraste, para el reconocido filósofo de las ciencias "Canadá es un país conocido por ser aburrido. No se esperan golpes de Estado, ni serían posibles. La gente es más tranquila y tenemos un sistema parlamentarista no presidencialista como la Argentina, que se presta a la dictadura. Desgraciadamente los argentinos, lo mismo que los demás latinoamericanos y los africanos, copiaron la constitución norteamericana en lugar de copiar la inglesa, que es mucho más democrática, porque el gobierno está siendo examinado diariamente durante el período de sesiones. Hay que rendir cuentas. Aquí nadie rinde cuentas de nada".

    "¿Cómo ve la Argentina actual?", preguntó Manes en este punto a Bunge. "No la veo. Fijesé que yo vivo a 10.000 kilómetros de distancia: no se publican noticias de la Argentina a menos que sean grandes catástrofes. La Argentina no cuenta, a diferencia de lo que pasaba hace 100 años. Hace 100 años la Argentina era una tierra promisoria, como lo era Canadá y Australia. Hoy a Argentina no vienen inmigrantes de Europa como venían de a centenares de miles, no es una tierra de promisión. Muchos incluso preguntan dónde queda la Argentina, o algunos -me acuerdo cómo me irritaba cuando empecé a enseñar en Estados Unidos- me decían: 'Ah... Argentina, sí, ese país lleno de vacas donde se come steaks buenos. A mí me daba mucha rabia, porque yo tenía una visión, tal vez falsa, pero una visión diferente de la Argentina como un país progresista donde los científicos, los técnicos y los políticos tenían posibilidades de hacer algo por el país. En todo caso estoy muy mal informado sobre la Argentina, de modo que no deberían creerme nada de lo que yo diga sobre la situación de Argentina y menos aún sobre el futuro. La bola de cristal se me rompió hace muchos años", respondió Bunge.

    "Los estadistas ya no son estadistas, sino que son políticos que piensan en las próximas elecciones; su horizonte es a tres o cuatro años, el resto no lo piensan, no se ocupan", lamentó Bunge al ser consultado por el lugar que la educación tiene en la Argentina. "La educación es capital, primero, porque hace a la gente más feliz; segundo, porque facilita la vida, y tercero porque permite acceder a la riqueza de la cultura universal", afirmó y sostuvo que "los planes de estudio suelen cambiarse cada tanto sin el menor efecto. ¿Por qué? Porque no se cambia ni a los maestros ni a los chicos. Un chico desnutrido, lleno de parásitos, en cuya casa no hay un lugar donde recogerse, donde sentarse a escribir y pensar por cuenta propia, un chico que no tiene motivación porque sabe o intuye que cuando termine su curso va a estar sin empleo, porque tampoco lo tienen sus padres... El problema de la educación, como todos los problemas sociales, es un problema sistémico, no es un problema local, hay que abordarlo junto con otros".

    Al respecto, Manes agregó que "una revolución educativa no va a pasar por un nuevo Sarmiento, va a pasar por el contacto entre el docente y el alumno. Y el docente puede tener el programa A, B o C, pero si no motiva, no inspira, el alumno no aprende. Hoy sabemos que el ser humano aprende cuando estamos inspirados, motivados".

    El neurocientífico destacó el papel de la creatividad en la educación y señaló que "una de las características en las cuales se genera creatividad -hay muchas- es equivocarse. Nadie ha creado grandes cosas si no se ha equivocado. Y el sistema educativo a nivel global y la sociedad castigan el error". En ese sentido, Bunge agregó que "las sociedades son casi siempre conservadoras porque es más cómodo seguir haciendo lo de siempre que enfrentar los peligros que acarrea toda innovación. Hay que arriesgarse pero no hay que improvisar: muchas veces las reformas que introducen los gobiernos son improvisadas porque no consultan a los expertos o consultan a expertos que no son tales. Por ejemplo, la mayor parte de los economistas no estudian la realidad económica sino que estudian textos escritos hace más de 100 años que no tienen nada que ver con la realidad".

    Ante la consulta de Manes sobre el lugar de la política en el pensamiento, Bunge no dudó en asociarla al aspecto creativo. "Todos los primates superiores, y aun los muy superiores como usted, somos animales políticos. El chimpancé está constantemente mirando qué hacen los otros y tratando de hacer alianzas para desmontar al macho alfa de su trono. Está constantemente pendiente de lo que hacen los demás y trata de influenciarlos. Pero la política, además de este lado contencioso -la lucha por el poder-, tiene otro lado: desde la fundación del Estado, hace 5 mil años, junto con la defensa de la civilización, la política tiene también el lado constructivo. Es decir, alguien tiene que velar por el bien común. No solamente preservar el bien que nos legaron nuestros padres, sino también crear, construir nuevas calles, nuevos puentes, nuevas escuelas, nuevos museos, nuevas organizaciones. Y esa es la parte más interesante", sostuvo Bunge.

    "Usted cuenta en el libro que cuando estudiaba fundó la Universidad Obrera, porque creía que si la sociedad le había pagado la universidad, usted debía devolverle algo. ¿Hoy usted sigue pensando que la sociedad argentina le dio algo?", indagó Manes. "Seguramente. La educación en la Argentina es gratuita. En Estados Unidos la colegiatura o los aranceles universitarios de las mejores universidades cuestan 50 o 60 mil dólares por año, a lo que hay que agregar los gastos de mantenimiento. Son universidades elitistas en el sentido económico de la palabra. Aquí los hijos de inmigrantes podían ir a la universidad, podían graduarse, podían doctorarse, gratuitamente. Está lleno de casos de familias numerosas casi todos cuyos hijos se graduaban en la universidad. Eso sería imposible en los Estados Unidos. Pero se paga un costo muy alto por eso. La universidad gratuita es una universidad pobre, es una universidad que no tiene dinero para instalar laboratorios, ni tiene dinero para pagar salarios adecuados a sus profesores. Hay que hacer pagar aranceles a quienes pueden pagarlo. En el 55 con unos amigos elaboramos un proyecto que quisimos hacer llegar al gobierno -no llegó-, un proyecto por el cual la universidad seguía siendo gratuita pero se hacía pagar un arancel de acuerdo con los ingresos declarados en la declaración de réditos. Eso era un poco idealista, porque la mayor parte de la gente mete la mula. Pero la idea era esa: que pague el que pueda", respondió Bunge.

    Sobre la memoria

    En una charla entre un filósofo presentando sus memorias con un neurocientífico, no podía faltar una reflexión sobre memoria y el recuerdo. Así, Manes explicó que "la memoria humana son como islas en océanos de olvido: recordamos muy pocas cosas de la vida, olvidamos casi todo. Otra cosa que sabemos de la memoria es que cada vez que la evocamos, la podemos modificar. En términos de la neurociencia, nuestra memoria no es tanto el hecho que vivimos sino el último recuerdo, porque cada vez que evocamos algo se hace inestable y se vuelve a guardar. García Márquez decía que la vida no es la que vivimos sino la que recordamos para contar".

    En el mismo sentido, Bunge sostuvo que "la memoria es constructiva, no es menos registro de acontecimientos, sino que nosotros la vamos cambiando, porque lo que recordamos con el cerebro pero el cerebro va cambiando y va modificando el registro". "Recordamos mucho más de lo que pensamos. (...) Tengo conciencia de que he olvidado la mayor parte de las cosas que he aprendido, pero puedo reconstruirlas. Me acuerdo el último examen que di de Geofísica, me preguntó el examinador -que era un tipo muy aburrido- una cosa y le contesté: 'no lo recuerdo pero puedo reconstruirlo'. 'Pero usted lo tendría que saber de memoria', me respondió. 'Sé algo más importante que el recuerdo: sé reconstruirlo, sé demostrarlo en este momento', le contesté".


    El resaltado del texto me corresponde.
    Non aurum sed ferrum liberanda est patria
    (La patria se restaura con el hierro, no con el oro)
    Marco Furio Camilo 390 ac

  • #2
    Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

    Los verdaderos y grandes países, son aquellos a quienes les importa lo que opinen ellos de ellos mismos. Lo que opinen los de afuera o como los vean afuera, no cuenta.

    Comentario


    • #3
      Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

      ¿No es una tierra promisoria? Todo es tan relativo…


      Del diario ABC, de España; 2011

      El milagro argentino de Chernóbil


      Aire puro y alimentos sin contaminar. Fue la principal terapia que recibieron los cerca de 15.000 ucranianos que huyeron a Argentina tras la catástrofe nuclear. La mayoría logró curarse

      Cuando Ludmila Panasetska vio el espejo roto en mil pedazos, miró a su hijo y pensó: Qué mala suerte. Algo va a pasar. Fue un mes antes de Chernóbil. La explosión, aquel viernes a la 1.20 de la noche, arrojó quinientas veces más material radiactivo que la bomba de Hiroshima. Ludmila, sastre de profesión, estaba embarazada de ocho meses. Vivía con su marido, Dimitri, a dos kilómetros de la planta nuclear, cerca de Prípiat. «Sentí un temblor en la casa», recuerda. Dos días después, como otros 116.000 compatriotas suyos, fueron evacuados de la zona. Argentina fue el único país que les abrió las puertas. En esta tierra, de vacas obesas y frutos limpios, se produjo, sin otro tratamiento que respirar aire puro y comer alimentos sin contaminar, el milagro de su recuperación.

      En Kiev recibió «inyecciones en el corazón y cócteles de medicamentos desconocidos. El aire, la comida… todo estaba contaminado pero el Gobierno, como hacen ahora en Japón, lo negaba», repite. Entre morir despacio en su país y tratar de vivir en otro eligió venirse a Argentina. «En menos de un año, en este ambiente y con alimentación sana nos curamos», celebra.
      «Todos los ucranianos afectados por Chernóbil llevamos “migral” (para el dolor de cabeza) en el bolso», observa Lesia Paliuk. Esta mujer, de 49 años, preside Oranta, la organización que agrupa a emigrantes y refugiados ucranianos. «De acuerdo con nuestras estimaciones, —calcula— como consecuencia del accidente, a Argentina llegaron unos 15.000 refugiados —la Embajada no da cifras —. Argentina es el país que concentra el mayor número de ucranianos, con papeles», recalca.
      El éxodo de afectados por Chernóbil trajo aparejado un escenario imprevisto: «Tuvimos que expatriar a chicos, enviarlos con sus abuelos o sus tíos porque sus padres se morían a los seis meses por efecto de la radiación. Al cementerio de Flores (barrio de Buenos Aires) ya se le conoce como el de los ucranianos», observa Lesia.
      Aleksandr terminó con los riñones hechos trizas, la cabeza a punto de estallarle y una tensión disparatada. Los turnos en Chernóbil eran de dos semanas pero el remplazo de Aleksandr no llegó. «Me quedé 28 días seguidos. Vivía a 20 kilómetros de la planta, en Pripiat pero ahora —comenta— a veces tengo la sensación de que llevo en Buenos Aires toda la vida».
      En este país que le ha devuelto la salud conoció a su actual mujer: «Zoraida es peruana y llevamos once años casados». Con ella tiene una única hija, Irina Norma, de 8 años: «Sufrí mucho durante el embarazo. Tenía miedo de que naciera con malformaciones, pero está sana». No sucedió lo mismo con su nieto ucraniano: «Tiene un retraso en el crecimiento físico —no mental— y un envejecimiento prematuro».
      Olga comenzó a estudiar música en la ex Unión Soviética a los 7 años. Hizo la carrera, es violinista, pianista y profesora en Buenos Aires aunque, como a otros profesionales, no le reconocen el título. En esta ciudad se refugió, huyendo de la radiactividad, en busca de vida para su hija: «Viera nació en 1992, su nombre significa fe. Tenía espasmos, manchas azules, la lengua en vertical, como una pared, el labio superior pegado a la encía, bultos en la cabeza, en el rostro y en los costados del cuerpo que no paraban de crecer». Y además la niña no metabolizaba los alimentos: «Comía y tenía diarrea», continúa su madre. En Ucrania le operaron la lengua y en Argentina el labio. El milagro se produjo en Buenos Aires: «Viera, que hasta los 7 años únicamente había comido manzana rallada, arroz y pan tostado, comenzó a ingerir otros alimentos. No le dolía el estómago. Tampoco tenía diarrea». Olga no lo duda: «Cambió el espacio, la comida y cambiamos nosotras. Yo misma me asombraba, era como estar en el paraíso».


      ...pásenle esta nota a Mario Bunge...
      Derecho ande el sol se esconde, tierra adentro hay que tirar; algún día hemos de llegar. Después sabremos adonde.
      José Hernández.

      Comentario


      • #4
        Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

        o esta otra


        Escapó de la guerra escondido en un barco y ahora juega en Boca

        Bayan Mahmud tiene 18 años y alimenta sus sueños en la 4ª del club xeneize; su familia fue asesinada en Ghana y él pudo abandonar su país; sin saberlo, llegó a la Argentina; lo descubrieron jugando en Constitución


        Son de esas historias que conmueven. Por la crudeza del relato y por la lucha tenaz de un chico, de 18 años. El sitio oficial de Boca dio a conocer ayer la conmovedora vida de Bayan Mahmud, un joven que vino de Ghana y que escapó de la guerra de tribus. Sus padres y su hermano fueron asesinados y él ahora juega en la 4a categoría del club.

        El mismo recuerda cómo llegó a nuestro país, en barco: "Yo dormía atrás de un contenedor, en el piso. Porque no tenía documentos ni nada. Estuve ahí escondido un día y medio. Al final, salí. Si no lo hacía, iba a morir. Y por supuesto los que me vieron son muy buena gente. Me dijeron que me quedara tranquilo, que no saliera mucho. Cuando era el tiempo de comida, me traían. Y así estuve las tres semanas que duró el viaje. Yo no sabía que estaba viniendo a la Argentina. Me subí a cualquier barco, tenía que escapar de la guerra. Mis padres habían fallecido en 2005 en la guerra y sabía que era muy peligroso. Después de eso, estuve con mi hermano en una casa de orfanatos. Pero la guerra de tribus apareció otra vez en 2010. Yo soy de la tribu Kusazi y nos venían a perseguir. Ellos se reconocen por una marca que llevan en el cuerpo. Si me veían, se iban a dar cuenta de que no tenía ninguna marca porque nosotros no nacimos en la capital. Y me podían matar o hacer algo. Por eso, quería irme. Empezamos a correr, ese lugar es medio jodido. Y no sabía qué pasaba con mi hermano. Fui a otra ciudad para entrar a un barco. Estuve como una semana. Hice amigos en ese barco, me contaron que salía al día siguiente y me ayudaron a meterme. Era muy peligroso. Yo entré ahí pero no sabía dónde iba".

        Hace 28 meses que Bayan Mahmud se escapó de Ghana, en el oeste de Africa, para no ser víctima de una guerra de tribus que ya había arrasado con sus padres. En el camino perdió a su hermano, se subió a un barco y llegó a Argentina.
        Foto: Prensa Boca Juniors
        Su llegada al país

        Su papá Mahmud, ex futbolista de un prestigioso club ghanés, y su mamá Fátima le dieron una educación "correcta". Con su hermano Muntala se la pasaban de finca en finca en busca de una pelota. Así, todos los días. Por eso, tal vez, en apenas un par de pruebas en Boca se dieron cuenta de su potencial. "Cuando me bajé del barco-se acuerda Bayan- estuve tres días sin hablar. Hasta que me encontré con un par de senegaleses y nos pusimos a charlar del Mundial de Sudáfrica 2010. Ellos son muy buena gente, me llevaron a migración en un taxi. Y de ahí me mandaron a una pensión de refugiados en Flores. Después, me fui a Constitución, donde había muchos africanos. Los sábados siempre pasaba por la plaza en la que jugaban al fútbol hasta que un día me preguntaron si quería entrar. Venían perdiendo, pero pasamos a ganar todos los partidos. No sabía que estaban jugando por plata. Y me dieron $20. ¡Buenísimo, je!", se ríe Bayan, con esos dientes blancos que ahora sí transmiten paz. "Entonces empecé a ir seguido y una persona que se llama Rubén García me vio jugando ahí y me trajo a Boca. Agarramos el form (formulario) y me tomaron la prueba. Y ese día jugué muy bien, je".

        Bayan ya es todo un porteño. Está por comenzar segundo año del colegio secundario, se destaca en inglés y en matemáticas, come asados ("riquísimo"), va seguido al cine y no tiene novia porque "ahora es todo fútbol, fútbol, fútbol". Sin embargo, hay una costumbre que no se mancha: reza cinco veces al día. "Sin Dios, no podría estar acá. Es el que me da fuerzas para seguir". Por Dios, dice, también localizó a su hermano Muntala. "Estuve con él hasta que me escapé. Después no supe nada más".
        Bayan sueña con jugar en primera. Foto: Prensa Boca Juniors
        -¿Y cómo lo encontraste?

        -Por Facebook. Itatí Encinas, secretaria de presidencia, y una amiga de ella me ayudaron mucho. Yo no sabía si él estaba vivo o muerto. Y un día me dijeron que lo habían encontrado. El también me estaba buscando, entonces puso su número de teléfono en su información. Lo llamaron y empezamos a hablar. Fue una emoción muy grande. Después empezamos a usar el skype, a mandarnos fotos y algunos videos.

        -¿Cuándo debutés en la Bombonera tu hermano tiene que estar?

        -Sí, ese día morir, je, je. Estoy haciendo los trámites para que pueda venir (un silencio largo como su viaje) Es el único que tengo y si él está cerca mío, voy a estar muy contento.

        -¿También sería un homenaje para tus papás?

        -Sí, yo siempre rezo por ellos. Y sé que estarían orgullosos de mí..
        Derecho ande el sol se esconde, tierra adentro hay que tirar; algún día hemos de llegar. Después sabremos adonde.
        José Hernández.

        Comentario


        • #5
          Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

          la última , para no aburrir... Bungeeeeeee...Teléfono!!!!!


          Cada vez más extranjeros eligen carreras de la UNR



          Peruanos, brasileños, haitianos, colombianos, estadounidenses, españoles e italianos marcan la diferencia entre la gran cantidad de estudiantes extranjeros que año a año llegan a Rosario para sumarse a las carreras de grado y pregrado (tecnicaturas) de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). El año pasado, de acuerdo al último boletín de la Dirección de Estadística de la universidad, un total de 1.458 estudiantes de todo el mundo, en su mayoría del continente americano, estaban cursando materias en ambos niveles.

          Para el secretario de Relaciones Internacionales de esa casa de altos estudios, Mariano Gárate, se viene dando un proceso de internacionalización profundo y sostenido en las universidades desde la época en que el hoy el senador nacional Daniel Filmus estaba al frente de la cartera. "Lo que también pudo verse —comenta Gárate a LaCapital— es que nuestras universidades eran muy valoradas desde el punto de vista académico en distintos puntos del mundo. Entonces se dio un fuerte incentivo para que éstas pudieran ser un lugar donde distintos tipos de estudiantes pudieran ser parte de sus carreras".

          Más razones. Otras razones que el funcionario expone como causas del aumento de la matrícula de extranjeros fue el conocimiento que se tuvo en diferentes países de los planes de estudios de las universidades argentinas: "Nuestras universidades participan anualmente de ferias de educación superior en EEUU, Europa y China, entre otros sitios, donde se expone la oferta de grado y posgrado. Sumado a eso hay un montón de proyectos que tienen que ver con generar programas de movilidad. Si a eso le agregamos el nivel de cambio en lo que hace a la moneda, de alguna manera favorece para que estudiantes extranjeros puedan estudiar aquí. Además hay que destacar que la UNR y la ciudadanía de Rosario han tenido una actitud bastante inclusiva, aún con casos emblemáticos que habían sido un problema en otros lugares, al acoger a una cantidad de jóvenes de otros países que a lo mejor tuvieron problemas para estudiar en otras universidades", explica.

          El área salud (Medicina, Odontología y Bioquímicas) es la preferida por los estudiantes; tal es así que de los 1.458 alumnos de 2012, 979 optaron por esas carreras, mientras que el área socioeconómica (173) y la de humanidades y artes (161) les siguen en atractivo. De ese total, América del Sur encabeza la lista sobre el resto de los continentes, con países como Perú (501), Brasil (311) y Colombia (100) en los primeros puestos. También desde América del Norte y Central es interesante destacar el aporte de la comunidad haitiana (157). Europa suma 104 estudiantes, con la lógica participación de estudiantes italianos (44) y españoles (38). En menor medida, hay aportes de otros continentes, como Oceanía, de donde provienen dos estudiantes australianos. O el caso de Africa, con uno de Cabo Verde. De Asia hay registrados, en todos los casos uno por país, estudiantes de China, Irán, Japón y Taiwán.

          Entre otras de las cuestiones que contribuyen a que la matrícula de extranjeros haya aumentado se encuentra el sistema de gratuidad y sin examen de ingreso de las universidades argentinas. Para Gárate, "eso genera más accesibilidad y posibilidades. No quiero decir que esas variables son las que juegan, porque tampoco es tan fácil desarraigarse, mantenerse económicamente, alquilar, comprar material de estudio o que tu familia te mande mensualmente dinero.

          Sin diferencias. No hay diferenciaciones de ningún tipo entre los alumnos locales y los de otras naciones. "No se implementa una política específica para ellos. Argentinos y extranjeros tienen los mismos derechos y obligaciones. Lo que sí tratamos de implementar desde la secretaría, y en conjunto con todas las facultades, es una política de apoyo y orientación permanente para esos estudiantes que llegan del exterior para que no sólo puedan desenvolverse bien en lo académico sino que también tengan referencias de lo local, desde los lugares que pueden visitar hasta los servicios que brinda el municipio, es decir todas cosas que a nosotros nos parecen interesantes para que se sientan contenidos a la hora de enfrentarse a alguna contingencia o sentir alguna necesidad que esté a nuestro alcance resolver", abunda .

          Si bien para algunas de esas chicas y muchachos las barreras del idioma o el desarraigo fueron un impedimento al principio de su vida universitaria, hoy lograron mimetizarse con los otros estudiantes y comparten mateadas, peñas, actividades deportivas y horas de estudio. Son parte de los casi 75 mil alumnos que pululan por los claustros universitarios de la UNR buscando consolidar su futuro.
          Derecho ande el sol se esconde, tierra adentro hay que tirar; algún día hemos de llegar. Después sabremos adonde.
          José Hernández.

          Comentario


          • #6
            Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

            Que mala suerte para Mario Bunge èl vive en Canada aburrido, y no tiene que sufrir en Argentina.

            Comentario


            • #7
              Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

              Perdonen pero ninguno de esos tres ejemplos invalida lo que dijo Bunge, su critica a la situación actual es intachable.

              Comentario


              • #8
                Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

                Compañeros... viendo que solo leyeron el título y agarraron la nota para ese lado, les ayudo un poquito...

                La Argentina es el principal destino de la migración latinoamericana - Télam - Agencia Nacional de Noticias

                ¿Listo? cualquier cosa avisen...

                Y luego nos quejamos de los estudiantes secundarios que no pueden hacer comprensión de texto.... ayyyy Dioooosss...
                Non aurum sed ferrum liberanda est patria
                (La patria se restaura con el hierro, no con el oro)
                Marco Furio Camilo 390 ac

                Comentario


                • #9
                  Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

                  CUANTO OLOR A kKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKK EN ESTAS OPINIONES...PERO NO ME EXTRAÑA EN ESTE PAIS....DONDE TODO ES ACOMODO, AMIGISMO Y POLITICA BARATA.....DESPRESTIGIAR A UN PENSADOR COMO BUNGE......simbolo de decadencia sin duda....

                  Comentario


                  • #10
                    Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

                    Bunge al ser consultado por el lugar que la educación tiene en la Argentina. "La educación es capital, primero, porque hace a la gente más feliz; segundo, porque facilita la vida, y tercero porque permite acceder a la riqueza de la cultura universal", afirmó y sostuvo que "los planes de estudio suelen cambiarse cada tanto sin el menor efecto. ¿Por qué? Porque no se cambia ni a los maestros ni a los chicos. Un chico desnutrido, lleno de parásitos, en cuya casa no hay un lugar donde recogerse, donde sentarse a escribir y pensar por cuenta propia, un chico que no tiene motivación porque sabe o intuye que cuando termine su curso va a estar sin empleo, porque tampoco lo tienen sus padres... El problema de la educación, como todos los problemas sociales, es un problema sistémico, no es un problema local, hay que abordarlo junto con otros".
                    Un aplauso y sabias palabras....................

                    Comentario


                    • #11
                      Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

                      Originalmente publicado por Vita brevis Ver Mensaje
                      la última , para no aburrir... Bungeeeeeee...Teléfono!!!!!


                      Cada vez más extranjeros eligen carreras de la UNR


                      Peruanos, brasileños, haitianos, colombianos, estadounidenses, españoles e italianos marcan la diferencia entre la gran cantidad de estudiantes extranjeros que año a año llegan a Rosario para sumarse a las carreras de grado y pregrado (tecnicaturas) de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). El año pasado, de acuerdo al último boletín de la Dirección de Estadística de la universidad, un total de 1.458 estudiantes de todo el mundo, en su mayoría del continente americano, estaban cursando materias en ambos niveles.

                      Para el secretario de Relaciones Internacionales de esa casa de altos estudios, Mariano Gárate, se viene dando un proceso de internacionalización profundo y sostenido en las universidades desde la época en que el hoy el senador nacional Daniel Filmus estaba al frente de la cartera. "Lo que también pudo verse —comenta Gárate a LaCapital— es que nuestras universidades eran muy valoradas desde el punto de vista académico en distintos puntos del mundo. Entonces se dio un fuerte incentivo para que éstas pudieran ser un lugar donde distintos tipos de estudiantes pudieran ser parte de sus carreras".

                      Más razones. Otras razones que el funcionario expone como causas del aumento de la matrícula de extranjeros fue el conocimiento que se tuvo en diferentes países de los planes de estudios de las universidades argentinas: "Nuestras universidades participan anualmente de ferias de educación superior en EEUU, Europa y China, entre otros sitios, donde se expone la oferta de grado y posgrado. Sumado a eso hay un montón de proyectos que tienen que ver con generar programas de movilidad. Si a eso le agregamos el nivel de cambio en lo que hace a la moneda, de alguna manera favorece para que estudiantes extranjeros puedan estudiar aquí. Además hay que destacar que la UNR y la ciudadanía de Rosario han tenido una actitud bastante inclusiva, aún con casos emblemáticos que habían sido un problema en otros lugares, al acoger a una cantidad de jóvenes de otros países que a lo mejor tuvieron problemas para estudiar en otras universidades", explica.

                      El área salud (Medicina, Odontología y Bioquímicas) es la preferida por los estudiantes; tal es así que de los 1.458 alumnos de 2012, 979 optaron por esas carreras, mientras que el área socioeconómica (173) y la de humanidades y artes (161) les siguen en atractivo. De ese total, América del Sur encabeza la lista sobre el resto de los continentes, con países como Perú (501), Brasil (311) y Colombia (100) en los primeros puestos. También desde América del Norte y Central es interesante destacar el aporte de la comunidad haitiana (157). Europa suma 104 estudiantes, con la lógica participación de estudiantes italianos (44) y españoles (38). En menor medida, hay aportes de otros continentes, como Oceanía, de donde provienen dos estudiantes australianos. O el caso de Africa, con uno de Cabo Verde. De Asia hay registrados, en todos los casos uno por país, estudiantes de China, Irán, Japón y Taiwán.

                      Entre otras de las cuestiones que contribuyen a que la matrícula de extranjeros haya aumentado se encuentra el sistema de gratuidad y sin examen de ingreso de las universidades argentinas. Para Gárate, "eso genera más accesibilidad y posibilidades. No quiero decir que esas variables son las que juegan, porque tampoco es tan fácil desarraigarse, mantenerse económicamente, alquilar, comprar material de estudio o que tu familia te mande mensualmente dinero.

                      Sin diferencias. No hay diferenciaciones de ningún tipo entre los alumnos locales y los de otras naciones. "No se implementa una política específica para ellos. Argentinos y extranjeros tienen los mismos derechos y obligaciones. Lo que sí tratamos de implementar desde la secretaría, y en conjunto con todas las facultades, es una política de apoyo y orientación permanente para esos estudiantes que llegan del exterior para que no sólo puedan desenvolverse bien en lo académico sino que también tengan referencias de lo local, desde los lugares que pueden visitar hasta los servicios que brinda el municipio, es decir todas cosas que a nosotros nos parecen interesantes para que se sientan contenidos a la hora de enfrentarse a alguna contingencia o sentir alguna necesidad que esté a nuestro alcance resolver", abunda .

                      Si bien para algunas de esas chicas y muchachos las barreras del idioma o el desarraigo fueron un impedimento al principio de su vida universitaria, hoy lograron mimetizarse con los otros estudiantes y comparten mateadas, peñas, actividades deportivas y horas de estudio. Son parte de los casi 75 mil alumnos que pululan por los claustros universitarios de la UNR buscando consolidar su futuro.
                      Sinceramente este es uno de los peores ejemplos, que los argentinos tengamos que pagar con nuestros impuestos a extranjero que estudien me parece irracional.

                      Cuando el mismo país no suple cuestiones básicas de educación primaria, secundaria, de alimentación, salud, pagarle estudios a extranjeros es la conclusión de un país sin prioridades.

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                      • #12
                        Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

                        No.....Luis, no soy K ( todo lo contrario) . Soy solo profundamente argentino.

                        Tampoco tengo problemas de comprensiòn de textos, amigo APS.

                        Si creo que Argentina tiene virtudes que persisten.
                        Que su futuro permanece. Y estas historias que rescato muestran que también permanecen sus raíces.
                        A pesar de toda nuestra propia decepción. Y la de Bunge.
                        Derecho ande el sol se esconde, tierra adentro hay que tirar; algún día hemos de llegar. Después sabremos adonde.
                        José Hernández.

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                        • #13
                          Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

                          Ver página en pdf

                          Entrevista con Mario Bunge
                          "El que no entiende el peronismo no entiende la Argentina"

                          A los 90 años, lúcido y provocador como siempre, el reconocido físico y filósofo afirma que los intelectuales deben tomar distancia de los gobiernos, elogia a los Kirchner aunque cuestiona ciertas "irregularidades" y cuenta cómo fue que dejó de considerarse antiperonista

                          Ricardo Carpena

                          LA NACION

                          Aficionado a los deportes en su juventud, la vida de Mario Bunge ofrece varias marcas que asombran, pero no en las pistas, sino en el terreno intelectual. A los 19 ya había fundado la Universidad Obrera Argentina. Graduado de físico en la Universidad Nacional de La Plata, más tarde escribió un tratado de filosofía en ocho tomos (Treatise on Basic Philosophy). Le concedieron diecinueve doctorados honoris causa y, en 1982, el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades. Se jubiló como profesor de la Universidad McGill a los 90, pero sigue tan activo como siempre: acaba de volver a Buenos Aires para presentar dentro de unos días una extensa autobiografía (Memorias. Entre dos mundos, Eudeba y Gedisa, 2014) en la que repasa su vida y su obra con el estilo ameno, directo y frontal que lo caracteriza.

                          -Doctor Bunge, usted cuenta que su padre ensayó un método de crianza propio y que sus primos se referían a usted llamándolo "el experimento". ¿Encarar una autobiografía también fue para usted una suerte de experimento sobre la memoria?

                          -Sí, fue sorprendente, porque creí que iba a ser muy difícil recordar y resultó que un recuerdo me traía otro, y de pronto me acordaba de cosas que creía absolutamente olvidadas. Las palabras me salían a borbotones. Y ahora, mientras preparo la versión en inglés, me estoy acordando de cosas nuevas y dándome cuenta de que cometí un par de errores al referirme a otra gente. Y que he confundido una vacación con otra... En cuanto me acuerdo de algo, voy corriendo y lo agrego.

                          -La suya es una historia que se extiende a lo largo de casi un siglo. ¿Se basó en notas?

                          -No, nada. El pequeño archivo que tenía lo doné hace algunos años a la Facultad de Ciencias. Nunca conservé cartas propias. No tenía tiempo.

                          -¡Tiene una memoria prodigiosa! ¿Es de los que creen que los nuevos medios tecnológicos y, en particular, Internet conspiran contra nuestra capacidad de recordar?

                          -No, al contrario, colaboran. Y eso es lo malo. Al ayudar a la memoria inhiben la creación, la invención de nuevas ideas. Fíjese en los adolescentes de hoy. Tienen más interacción por intermedio de estos instrumentos que cara a cara. Ya no se ven. Se abusa de eso y en las clases los chicos no prestan atención a los maestros, se la pasan mandando mensajes de texto. Eso ha desquiciado la educación: los chicos no participan en las clases. Claro, en parte es una reacción contra las clases formales, leídas, sobre todo en filosofía, en las que los alumnos no participan. Cuando yo estudiaba en la Universidad de La Plata, para hablar con el profesor había que seguirlo hasta la estación.

                          -En este momento, la educación está en el centro de la controversia. Para usted, que tuvo una formación mayormente autodidacta, ¿cuál es el secreto?

                          -Ante todo, la buena escuela ayuda. En mi época había un par. En el Colegio Nacional de Buenos Aires la mayoría de los profesores eran nombrados por influencias, no porque fueran competentes. Yo cuento en mi libro que el profesor de gimnasia era panzón y se presentaba vestido con chaleco, polainas y chambergo. El profesor de matemática era un ingeniero, concejal por el Partido Conservador de la Capital. El de física, muy simpático, era el director de Obras Sanitarias, profesor y decano de la Facultad de Ciencias. Imagínese. Pero lo que importa es que el alumno sea curioso y disciplinado. Yo era curioso, pero no disciplinado... hasta que me echaron. Ahí, no tuve más remedio que disciplinarme. Los profesores que me bocharon me hicieron un favor sin saberlo.

                          -Siendo hijo de un médico y diputado nacional y de una enfermera, y habiéndose sentido inclinado a la política desde joven, ¿nunca pensó en dedicarse a la medicina o a la política?

                          -Jamás. Mi padre hizo un intento muy débil, fracasó y no insistió. Cuando le dije que quería estudiar física, me contestó: "Está bien, pero te vas a morir de hambre". Había una sola cátedra de física en Buenos Aires y dos en La Plata. "¿Por qué no estudiás química?" Entonces estudié química como alumno libre. Me aburrió, excepto la parte físico-química, que daba un profesor extraordinario, al que todos respetábamos. Y siempre creí que la política se hace fuera de la universidad. Hacerla adentro es fácil y totalmente inútil.

                          Los culpables de la politización de la universidad fueron los que hicieron la reforma universitaria. Politizaron la universidad a punto tal que todos los delegados estudiantiles que participaban en el jurado para nombrar profesores de Fisiología en la Universidad de Buenos Aires un año después de la reforma, en 1919, se opusieron al único candidato que tenía antecedentes, que era Houssay. Haber cursado una carrera universitaria no habilita a tomar buenas decisiones en materia política.

                          -Su educación formal fue en física, pero luego se dedicó a la filosofía. ¿A cuál de las dos disciplinas le es más fiel?

                          -Oficialmente, era estudiante de física, y solamente asistí a cuatro o cinco lecciones preliminares en la Facultad de Filosofía. Me horrorizaron y me escapé. Nunca más volví, sólo como profesor. Yo me siento a la vez físico y filósofo. Nunca tuve que elegir, de modo que he vivido en el mejor de los mundos: entre dos mundos. Nunca tuve conflictos, porque además, a diferencia de los demás filósofos, yo no creo que haya límite entre la ciencia y la filosofía. Se solapan parcialmente. Sin quererlo, los médicos, los abogados y los ingenieros hacen filosofía. Lo que pasa es que es una filosofía ingenua, no elaborada.

                          -Muchas de las preguntas que se hace la ciencia son profundamente filosóficas: ¿qué es la vida? ¿Qué es el tiempo? ¿Qué es la conciencia?

                          -Son preguntas que inicialmente se hicieron los filósofos hace 2500 años y que la ciencia ha ido respondiendo. Pero hay una cantidad de preguntas nuevas que los científicos no se hacen: por ejemplo, qué es la verdad, qué es el significado, qué es la justicia, qué son los valores... o qué es la ciencia. El filósofo, además de tener que enterarse de las respuestas científicas a problemas filosóficos, tiene que atacar problemas filosóficos que las ciencias no tocan.

                          -Usted escribió decenas de libros, ¿cuántos leyó?

                          -Hace poco mi mujer contó los que tenemos en nuestra biblioteca. Son siete mil, pero muchos miles quedaron en Buenos Aires, otros se arruinaron durante una inundación que sufrimos en Montreal... Serán diez mil o algo así. Pero están además las revistas. Estoy suscripto a varias: Science, Nature y otras. Science ya no me cobra porque hace más de cincuenta años que soy suscriptor.

                          -Si pudiera cambiar algo de su vida, ¿haría algo distinto?

                          -No haría nada de política. Perdí mucho tiempo. Nunca más me metería en cuestiones políticas, aunque sí en cuestiones sociales. Escribir sobre filosofía política, sí, desde luego. Yo propongo una democracia sui generis, una democracia integral, no sólo política, sino económica, cultural y cooperativa.

                          -¿Cuál es su próximo proyecto?

                          -Usted me hace una pregunta álgida. Hablando con mi hijo canadiense le dije que no sabía si emprender un nuevo proyecto porque no estaba seguro de poder terminarlo. Entonces él me dijo: "No, papá, al contrario, te va a ayudar a vivir". Y tiene toda la razón.

                          Jueves 18 de septiembre de 2014

                          Mario Bunge: "Al ayudar a la memoria, Internet inhibe la creación, la invención de nuevas ideas"

                          Por Nora Bär | LA NACION
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                          Foto: LA NACION / Maximiliano Amena

                          Aficionado a los deportes en su juventud, la vida de Mario Bunge ofrece varias marcas que asombran, pero no en las pistas, sino en el terreno intelectual. A los 19 ya había fundado la Universidad Obrera Argentina. Graduado de físico en la Universidad Nacional de La Plata, más tarde escribió un tratado de filosofía en ocho tomos (Treatise on Basic Philosophy). Le concedieron diecinueve doctorados honoris causa y, en 1982, el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades. Se jubiló como profesor de la Universidad McGill a los 90, pero sigue tan activo como siempre: acaba de volver a Buenos Aires para presentar dentro de unos días una extensa autobiografía (Memorias. Entre dos mundos, Eudeba y Gedisa, 2014) en la que repasa su vida y su obra con el estilo ameno, directo y frontal que lo caracteriza.

                          -Doctor Bunge, usted cuenta que su padre ensayó un método de crianza propio y que sus primos se referían a usted llamándolo "el experimento". ¿Encarar una autobiografía también fue para usted una suerte de experimento sobre la memoria?

                          -Sí, fue sorprendente, porque creí que iba a ser muy difícil recordar y resultó que un recuerdo me traía otro, y de pronto me acordaba de cosas que creía absolutamente olvidadas. Las palabras me salían a borbotones. Y ahora, mientras preparo la versión en inglés, me estoy acordando de cosas nuevas y dándome cuenta de que cometí un par de errores al referirme a otra gente. Y que he confundido una vacación con otra... En cuanto me acuerdo de algo, voy corriendo y lo agrego.

                          -La suya es una historia que se extiende a lo largo de casi un siglo. ¿Se basó en notas?

                          -No, nada. El pequeño archivo que tenía lo doné hace algunos años a la Facultad de Ciencias. Nunca conservé cartas propias. No tenía tiempo.

                          -¡Tiene una memoria prodigiosa! ¿Es de los que creen que los nuevos medios tecnológicos y, en particular, Internet conspiran contra nuestra capacidad de recordar?

                          -No, al contrario, colaboran. Y eso es lo malo. Al ayudar a la memoria inhiben la creación, la invención de nuevas ideas. Fíjese en los adolescentes de hoy. Tienen más interacción por intermedio de estos instrumentos que cara a cara. Ya no se ven. Se abusa de eso y en las clases los chicos no prestan atención a los maestros, se la pasan mandando mensajes de texto. Eso ha desquiciado la educación: los chicos no participan en las clases. Claro, en parte es una reacción contra las clases formales, leídas, sobre todo en filosofía, en las que los alumnos no participan. Cuando yo estudiaba en la Universidad de La Plata, para hablar con el profesor había que seguirlo hasta la estación.

                          -En este momento, la educación está en el centro de la controversia. Para usted, que tuvo una formación mayormente autodidacta, ¿cuál es el secreto?

                          -Ante todo, la buena escuela ayuda. En mi época había un par. En el Colegio Nacional de Buenos Aires la mayoría de los profesores eran nombrados por influencias, no porque fueran competentes. Yo cuento en mi libro que el profesor de gimnasia era panzón y se presentaba vestido con chaleco, polainas y chambergo. El profesor de matemática era un ingeniero, concejal por el Partido Conservador de la Capital. El de física, muy simpático, era el director de Obras Sanitarias, profesor y decano de la Facultad de Ciencias. Imagínese. Pero lo que importa es que el alumno sea curioso y disciplinado. Yo era curioso, pero no disciplinado... hasta que me echaron. Ahí, no tuve más remedio que disciplinarme. Los profesores que me bocharon me hicieron un favor sin saberlo.

                          -Siendo hijo de un médico y diputado nacional y de una enfermera, y habiéndose sentido inclinado a la política desde joven, ¿nunca pensó en dedicarse a la medicina o a la política?

                          -Jamás. Mi padre hizo un intento muy débil, fracasó y no insistió. Cuando le dije que quería estudiar física, me contestó: "Está bien, pero te vas a morir de hambre". Había una sola cátedra de física en Buenos Aires y dos en La Plata. "¿Por qué no estudiás química?" Entonces estudié química como alumno libre. Me aburrió, excepto la parte físico-química, que daba un profesor extraordinario, al que todos respetábamos. Y siempre creí que la política se hace fuera de la universidad. Hacerla adentro es fácil y totalmente inútil.

                          Los culpables de la politización de la universidad fueron los que hicieron la reforma universitaria. Politizaron la universidad a punto tal que todos los delegados estudiantiles que participaban en el jurado para nombrar profesores de Fisiología en la Universidad de Buenos Aires un año después de la reforma, en 1919, se opusieron al único candidato que tenía antecedentes, que era Houssay. Haber cursado una carrera universitaria no habilita a tomar buenas decisiones en materia política.

                          -Su educación formal fue en física, pero luego se dedicó a la filosofía. ¿A cuál de las dos disciplinas le es más fiel?

                          -Oficialmente, era estudiante de física, y solamente asistí a cuatro o cinco lecciones preliminares en la Facultad de Filosofía. Me horrorizaron y me escapé. Nunca más volví, sólo como profesor. Yo me siento a la vez físico y filósofo. Nunca tuve que elegir, de modo que he vivido en el mejor de los mundos: entre dos mundos. Nunca tuve conflictos, porque además, a diferencia de los demás filósofos, yo no creo que haya límite entre la ciencia y la filosofía. Se solapan parcialmente. Sin quererlo, los médicos, los abogados y los ingenieros hacen filosofía. Lo que pasa es que es una filosofía ingenua, no elaborada.

                          -Muchas de las preguntas que se hace la ciencia son profundamente filosóficas: ¿qué es la vida? ¿Qué es el tiempo? ¿Qué es la conciencia?

                          -Son preguntas que inicialmente se hicieron los filósofos hace 2500 años y que la ciencia ha ido respondiendo. Pero hay una cantidad de preguntas nuevas que los científicos no se hacen: por ejemplo, qué es la verdad, qué es el significado, qué es la justicia, qué son los valores... o qué es la ciencia. El filósofo, además de tener que enterarse de las respuestas científicas a problemas filosóficos, tiene que atacar problemas filosóficos que las ciencias no tocan.

                          -Usted escribió decenas de libros, ¿cuántos leyó?

                          -Hace poco mi mujer contó los que tenemos en nuestra biblioteca. Son siete mil, pero muchos miles quedaron en Buenos Aires, otros se arruinaron durante una inundación que sufrimos en Montreal... Serán diez mil o algo así. Pero están además las revistas. Estoy suscripto a varias: Science, Nature y otras. Science ya no me cobra porque hace más de cincuenta años que soy suscriptor.

                          -Si pudiera cambiar algo de su vida, ¿haría algo distinto?

                          -No haría nada de política. Perdí mucho tiempo. Nunca más me metería en cuestiones políticas, aunque sí en cuestiones sociales. Escribir sobre filosofía política, sí, desde luego. Yo propongo una democracia sui generis, una democracia integral, no sólo política, sino económica, cultural y cooperativa.

                          -¿Cuál es su próximo proyecto?

                          -Usted me hace una pregunta álgida. Hablando con mi hijo canadiense le dije que no sabía si emprender un nuevo proyecto porque no estaba seguro de poder terminarlo. Entonces él me dijo: "No, papá, al contrario, te va a ayudar a vivir". Y tiene toda la razón..

                          Mario Bunge: "Al ayudar a la memoria, Internet inhibe la creación, la invención de nuevas ideas" - 18.09.2014 - lanacion.com *

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                          • #14
                            Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

                            A mi lo que me soprende es lo poco nacionalista que es el 90% de los Argentinos, digamos así, nadie niega el hambre y el desastre que somos, pero que Argentina no sea una tierra prometida es de ignorante no aceptarlo. Ahora bien no conozco a a nadie que se precie de ser un poquito patriota en otro país, que salga gritando a 4 vientos mi país es una mierda, eso es solo algo, va una tara muy importante, argento, solo pasa, en lugar de decir, podriamos estar mejor hacer esto o aquello, mejorar esto, no aca tiramos mierda al país, es decir ensuciamos la imagen del país, y la imagen no es un construcción que se cae del cielo, no BUNGE, LA IMAGEN ES UNA CONSTRUCCIÓN, QUE SI SE LA DESTRUYE DESPUES TARDA DECADAS EN RECUPERARSE POR ESO SE TRABAJA PARA MEJOARAR LAS CONDICIONES, UD ES UN TRAIDOR A LA PATRIA, si en vez de BARDEAR HAY QUE LABURARA PARA SACAR A A ESTOS TRAIDORES Y TRABAJAR PARA QUE EL PAÍS SEA PARA LOS ARGENTINO Y NO PARA LOS EXTRANJEROS, NO ME INTERESA UNA MIERDA LO QUE UN INGLES USURPADOR PIENSE DEL PAÍS, sino despues viene la facíl a no viene el turismo, porque hacen mala fama al país, ¿ perdón Bunge y vos que haces?, por eso despues los boludos de la costa se quejan y dicen : ahora están bien y se van a Punta" perdon muchachos y uds que hicieron para retenerlos?. en fin está notas paracen pagas por el Foreing Office.
                            " Los pueblos que han descuidado la preparación de sus fuerzas armadas han pagado caro su error, desapareciendo de la historia o cayendo en la más abyecta servidumbre. De ellos, la historia se ocupa de recordar su excesivo mercantilismo o los arqueologos para explorar sus ruinas, descubriendo bellas muestras de una grandiosa civilización pretérita, que no supo cultivar las aptitudes guerreras de sus pueblos"
                            Teniente Gerenal J.D Perón

                            Comentario


                            • #15
                              Re: Argentina ya no es una tierra promisoria

                              Originalmente publicado por Guillep Ver Mensaje
                              A mi lo que me soprende es lo poco nacionalista que es el 90% de los Argentinos, digamos así, nadie niega el hambre y el desastre que somos, pero que Argentina no sea una tierra prometida es de ignorante no aceptarlo. Ahora bien no conozco a a nadie que se precie de ser un poquito patriota en otro país, que salga gritando a 4 vientos mi país es una mierda, eso es solo algo, va una tara muy importante, argento, solo pasa, en lugar de decir, podriamos estar mejor hacer esto o aquello, mejorar esto, no aca tiramos mierda al país, es decir ensuciamos la imagen del país, y la imagen no es un construcción que se cae del cielo, no BUNGE, LA IMAGEN ES UNA CONSTRUCCIÓN, QUE SI SE LA DESTRUYE DESPUES TARDA DECADAS EN RECUPERARSE POR ESO SE TRABAJA PARA MEJOARAR LAS CONDICIONES, UD ES UN TRAIDOR A LA PATRIA, si en vez de BARDEAR HAY QUE LABURARA PARA SACAR A A ESTOS TRAIDORES Y TRABAJAR PARA QUE EL PAÍS SEA PARA LOS ARGENTINO Y NO PARA LOS EXTRANJEROS, NO ME INTERESA UNA MIERDA LO QUE UN INGLES USURPADOR PIENSE DEL PAÍS, sino despues viene la facíl a no viene el turismo, porque hacen mala fama al país, ¿ perdón Bunge y vos que haces?, por eso despues los boludos de la costa se quejan y dicen : ahora están bien y se van a Punta" perdon muchachos y uds que hicieron para retenerlos?. en fin está notas paracen pagas por el Foreing Office.
                              Aficionado a los deportes en su juventud, la vida de Mario Bunge ofrece varias marcas que asombran, pero no en las pistas, sino en el terreno intelectual. A los 19 ya había fundado la Universidad Obrera Argentina. Graduado de físico en la Universidad Nacional de La Plata, más tarde escribió un tratado de filosofía en ocho tomos (Treatise on Basic Philosophy). Le concedieron diecinueve doctorados honoris causa y, en 1982, el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades. Se jubiló como profesor de la Universidad McGill a los 90, pero sigue tan activo como siempre: acaba de volver a Buenos Aires para presentar dentro de unos días una extensa autobiografía (Memorias. Entre dos mundos, Eudeba y Gedisa, 2014) en la que repasa su vida y su obra con el estilo ameno, directo y frontal que lo caracteriza.
                              Está todo dicho, sin comentarios.
                              RCTAN8
                              "Vis pacem, para bellum"
                              "Proeliis parta sunt, ferro et viribus, sed bella parta caput"
                              (Las batallas se ganan con espadas y fuerza, pero las guerras se ganan con la cabeza, Publio Cornelio Escipión)

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