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Aviación Naval: crisis y oportunidades * **

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    Aviación Naval: crisis y oportunidades

    La posible participación de la industria nacional en la modernización de la Aviación Naval
    Por Jorge Alejandro Suárez Saponaro
    Mag. En Defensa Nacional


    La Armada Argentina, como componente militar del Sistema de Defensa Nacional, esta sujeta a una serie de exigencias y condicionantes, en lo atinente a su despliegue, organización y capacidades:
    • 4.000 km de costas, que según la Ley del Mar habilita al país a tener derechos de soberanía sobre dos espacios con sus regulaciones específicas: Zona Económica Exclusiva y Plataforma Continental, poseedores de importantes recursos vivos y no vivos.
    • El 90% del comercio exterior argentino se desarrolla por mar.
    • Presencia naval en vías fluviales, donde se encuentran importantes puertos y centros poblacionales.
    • Accesos interoceánicos de importancia estratégica.
    • Presencia de actores extra regionales en los espacios marítimos nacionales o de interés nacional.
    • Proyección hacia la Antártida.
    • Limitado desarrollo de infraestructura de apoyo en el litoral patagónico.
    • Largos períodos de restricciones presupuestarias. Clima de ajuste fiscal y crisis crónica de presupuesto.
    • Salto tecnológico, especialmente en materia de armamento guiado, aviónica, guerra electrónica, sensores, medios de defensa antiaérea, radares, comunicaciones, comando y control, que repercute en los procesos de adquisiciones, doctrina, adiestramiento, etc.
    • Nuevo escenario en el mercado de armamentos, con la aparición de nuevos proveedores, así como la tendencia a la concentración de las empresas del sector, sin olvidar la incidencia del factor político. Por otra parte, los cambios estratégicos y la crisis económica habilitan a la aparición de ofertas de medios usados.


    Estos condicionantes deben ser considerados a la hora de pensar en la modernización de la Aviación Naval, especialmente la relación de recursos disponibles, con el amplio abanico de misiones a cumplir.


    La Aviación Naval en la actualidad.

    El Comando de Aviación Naval (COAN), es el organismo de la Armada responsable del alistamiento y adiestramiento de las fuerzas aeronavales para mantenerlas en condiciones de proveer y sostener en aptitud y oportunidad a los medios aeronavales que se requieran para la ejecución de operaciones navales junto a otros componentes de la institución. En la actualidad se organiza, a grandes rasgos, en un Comando de Instrucción Aeronaval con base en Punta Indio y dos fuerzas aeronavales con bases en Punta Alta y Trelew.

    Los constantes recortes de presupuesto a lo largo de más de veinte años, significaron la salida de servicio de diversos tipos de aeronaves, que no han sido reemplazadas: Douglas A-4Q, Lockheed L -188 Electra, Aermacchi 326/Xavante, Aerospatiale Alouette III, Bell UH-1 H y finalmente los Fokker F-28 Mk 3000. Esto se ha traducido en la pérdida de capacidades en materia de caza y ataque, entrenamiento avanzado, apoyo táctico, guerra electrónica y sostén logístico. La baja de aeronaves, incluso motivó al Ministerio de Defensa a impulsar hace algunos años el cierre de la base de Punta Indio, que para evitarlo, la Armada desplegó la escuadrilla de vigilancia marítima con Beech B200 M.

    En la actualidad el Comando de Aviación Naval cuenta con los siguientes tipos de aeronaves:
    • Vigilancia marítima, fotográficos y propósitos generales: 7 Beech B 200 (4 de vigilancia marítima, 2 fotográficos y 1 propósitos generales);
    • Caza y ataque: 11 Dessault Super Etendard, de los cuales solo vuela un puñado;
    • Lucha antisubmarina o ASW: 4 Grumman S2 T Turbo Tracker antisubmarinos y con una operatividad limitada. En su momento fueron modernizados con asistencia de Israel Aircraft Industries Ltd (aviónica, mejoras en los sistemas de armas, motores Garret TPE 331, nuevas hélices, etc);
    • Helicópteros: 4 Airbus AS 555 Fennec; 7 Sikorsky Sea King (3 Augusta ASH 3 D y 4 Sikorsky UH 3D), aparatos cargados de años, uno de ellos tiene la capacidad para lanzar misiles AM39 Exocet.
    • Exploración aeronaval: 4 Lockheed P 3 B Orión;
    • Otros: 1 Pilatus PC 6

    Las aeronaves en su conjunto no satisfacen requerimientos mínimos en materia ASW, defensa aérea, vigilancia, patrulla y exploración, además observamos la carencia de medios de alerta temprana. Estas limitaciones por ejemplo, impiden rechazar un ataque aéreo a la Flota a más de 200 millas de sus bases. Sin ninguna duda la baja del portaaviones ARA 25 de Mayo, limitó seriamente la posibilidad de dar cobertura aérea a la Flota y proveer una defensa en profundidad. A todo ello, en el marco de este panorama para nada alentador, observamos la dispersión de recursos, por ejemplo en el desarrollo del componente aéreo de la Prefectura Naval, donde se han adquirido aeronaves nuevas, con funciones similares a las unidades aeronavales en tiempo de paz, pero dada la naturaleza de la Prefectura Naval, dichas aeronaves no pueden cumplir misiones de interés de la defensa nacional, agregándose su pequeño número y costos asociados para el mediano plazo. Un criterio racional, sin ninguna duda concentraría el esfuerzo en la Aviación Naval, que con los medios adecuados puede cumplir numerosos cometidos en tiempos de paz.

    La continuidad de la actual situación significará en el mediano plazo la desaparición de la Aviación Naval por la baja masiva de las aeronaves en servicio por su edad, con el correspondiente impacto no solo para las fuerzas navales, sino para la defensa de nuestros extensos espacios marítimos y fluviales.


    Las capacidades de la industria y tecnología nacionales

    La Aviación Naval atraviesa una crisis sin precedentes, por lo tanto el estado del material precisa un programa de reconstrucción, dado la edad promedio de la flota de aeronaves. En más de un caso no solo será preciso modernizar, sino también reemplazar material existente, tanto para mantener las actuales capacidades sino también, para recuperar las perdidas, indispensables para que Argentina pueda proteger sus espacios marítimos.

    La industria nacional, puede brindar soluciones para la modernización de los medios que opera la Aviación Naval. Por ejemplo, en medios de prensa especializados trascendió la ejecución de trabajos de mantenimiento y reparación estructural de aviones P- 3 Orión en las instalaciones de FADEA SA. El avión 6-P-56 aterrizó a fines de abril de 2015 en las instalaciones de la empresa citada. En atención que era la primera vez que la empresa que recibía aviones de este tipo, fueron firmados una serie de acuerdos de cooperación con la portuguesa OGMA(1), que facilitó la asistencia técnica y el know how para ejecutar una serie de trabajos, que incluyeron el reemplazo, actualización, y renovación de secciones del fuselaje, alas, flaps, empenaje, cableados, etc. En cuanto a las mejoras en los sensores, la estatal INVAP SE proveyó a uno de los aviones del Sistema de Adquisición y Diseminación de Imágenes o SADI, lo que permite la adquisición de objetivos tanto de día como de noche, con posibilidad de grabación y transmisión de datos a bases en tierra. El dispositivo cuenta con GPS, cámaras, spotter e IR, unidad de control inercial, telémetro asociado al GPS, que permite establecer con exactitud el blanco. Este sistema permitiría a los aviones P-3B incrementar sustancialmente sus capacidades con la utilización de un sistema de vigilancia pasivo, mejorando el potencial del avión tanto en misiones de combate como en operaciones SAR, protección de la zona exclusiva y misiones de exploración.

    En atención a la creciente presencia de flotas extranjeras que operan en nuestros mares, sin ninguna duda demandan modernizar los medios de exploración, vigilancia y patrulla marítima, no solo en lo que respecta secciones del fuselaje y otras mejoras estructurales, sino una renovación de los sistemas operativos, comenzando por la introducción del sistema SADI de INVAP, antes mencionado. En este marco de contar con capacidades nacionales en materia de sensores, la Armada junto al CITIDEF (Instituto de Investigaciones Científicas de la Defensa) ha venido desarrollando un sistema electro óptico, tanto para ser empleado en medios aéreos como navales, consistente en una plataforma de uso múltiple que puede servir para reconocimiento, detección e identificación de un buque, de un náufrago o de una balsa, por ejemplo. Al tener cámaras térmicas, cualquier diferencia de temperatura de un grado que haya entre dos puntos ya es un blanco (2). También INVAP ha participado en la modernización de uno de los aviones de vigilancia B-200 M, reemplazando los radares Bendix RDR 1500B, por un radar de apertura sintética o SLAR, producido por la citada empresa con resultados positivos, muestra del nivel alcanzado en el país en este tipo de tecnologías.

    La Dirección de Investigación y Desarrollo de la Armada ha tenido importantes avances, en cooperación con agencias civiles para el desarrollo de un software que permite predecir cómo serían los ecos que se obtienen de los peces cuando un barco enciende una ecosonda en el mar (3). Dicho desarrollo coloca al país como puntero en la región en el manejo de dicha tecnología acústica y lo posiciona junto a países como Reino Unido, Estados Unidos y/o Noruega que manejan este tipo de tecnologías. Estas capacidades pueden ser de suma utilidad para potenciar los medios aeronavales de patrulla y vigilancia.

    En el pasado, la Armada en las instalaciones del Arsenal Aeronaval Comandante Espora, llevó a cabo exitosamente diversos programas de modernización, destacándose los trabajos en la flota de aviones L -188 Electra convirtiéndolos en versiones de patrulla marítima, reabastecimiento en vuelo y el proyecto Wave (guerra electrónica con asistencia de la empresa israelí IAI Ltd en los años 80). A principios de la década de los 90, el Arsenal fue responsable de los trabajos de modernización de los Grumman S- 2 E para elevarlos al estándar Turbo Tracker con asistencia de las empresas Marsh Aviation y la citada IAI, que incluyó el reemplazo de la planta motriz por los turbohélices Garret TPE331-15AW de 1.645 shp, mejoras en los sistemas electrónicos, sensores. Por razones de presupuesto, la modernización de la flota quedó incompleta, no solo en lo que respecta al número de aeronaves de la escuadrilla sometidos al programa de mejoras, sino que quedaron pendientes la incorporación de equipos ECM, RWR nuevo MAD, equipos de comunicaciones digitales y una torreta equipada con un FLIR.

    El Arsenal Aeronaval también llevó a cabo con éxito, la modificación de un helicóptero Sea King para poder lanzar misiles antibuque AM39 Exocet, homologado en 2009, con varias pruebas exitosas, sin asistencia tecnológica exterior.

    Estos ejemplos ponen en evidencia la existencia de capacidades nacionales, para llevar trabajos de diversa complejidad tecnológica, para poder modernizar y recuperar material en servicio. Ello no impedirá la adquisición de medios nuevos, que consideramos pertinente en el marco de programas de compensaciones industriales deberá incluir paquetes de transferencia de tecnología y llegado el caso, la co – producción de componentes, como de aeronaves.


    Propuestas sobre participación de la industria nacional

    La crisis de la Aviación Naval demanda de acciones concretas y urgentes, en una primera instancia consideramos que el plan de modernización debería estar orientado a terminar con el proceso de degradación de capacidades, garantizar un mínimo de operatividad y seleccionar los medios que serán modernizados y/o reemplazados, evitando la disolución de unidades por obsolescencia del material de vuelo. A ello cabe agregar la necesidad imperiosa de garantizar horas de vuelo necesarias para mantener tripulaciones con un adiestramiento con un grado aceptable, adquirir stock de repuestos para garantizar la operatividad de la flotilla de aeronaves de la Armada y modernizar los medios existentes, reforzándolos con aeronaves del mercado de segunda mano (apoya esta tesis por los tiempos de puesta en servicio, relativamente cortos), sin que ello no impida la posibilidad de incorporar material nuevo. En este proceso la industria y tecnologías nacionales no pueden quedar fuera, dado que han adquirido capacidades, que pueden ofrecer soluciones de costo razonable y sin condicionamientos externos. Nuestra propuesta está basada en su factibilidad desde el punto de vista económico, en atención a la crisis financiera que atraviesa el país e impone una realidad de severas restricciones en materia de inversiones públicas.


    Turbo Mentor
    En septiembre de 2016 trascendió la necesidad de modernizar los aviones de entrenamiento Beech T - 34 TC 1 Turbo Mentor que incluiría sistemas de navegación modernos, GPS, transponder, comunicaciones modernas, mejoras en la aviónica que permitan cumplir con nuevas normas nacionales e internacionales de navegación aérea, y mejore las prestaciones del avión. Además fuentes especializadas, hablaron de un posible pedido de aeronaves del mismo tipo adicionales vía el mecanismo FMS, en atención que existen disponibles aviones ex US Navy con importante vida útil. La Fuerza Aérea Argentina, junto a universidades nacionales han estado desarrollando sistemas de aviónica, Por ejemplo en el Área Material Río IV fueron desarrolladas computadoras de misión, propuestas de digitalización del cockpit, sistemas de adiestramiento de combate, debriefing, planeamiento de misión, etc. Estos avances pueden ser de suma utilidad para la modernización de los Turbo Mentor, como de otros aviones que opera la Armada. Asimismo cabe agregar que el sector privado, también tiene capacidades en la materia, además de la reconocida capacidad que tiene el país en el desarrollo y producción de software.

    P 3 Orión
    Las misiones de patrulla marítima de largo alcance, demandan aviones polimotores con la capacidad de brindar flexibilidad necesaria en todas las fases del vuelo: aproximación, vigilancia de zona, y llegado el caso combate o ataque. Estos aviones deben tener una importante capacidad interna que permita acomodar numerosos equipos e instalaciones, además de garantizar un mínimo de habitabilidad de las tripulaciones para misiones caracterizadas por su larga duración. Además, de todo ello, los aviones de patrulla, deben tener una importante capacidad de carga. Los Orión que opera la Armada cumplen con estos requisitos, agregándose que la experiencia del país constructor – Estados Unidos – como de otros usuarios, de la solidez del avión y su elevado nivel de flexibilidad para diversas configuraciones. Nosotros consideramos pertinente invertir en la adquisición de Orión frente a la posibilidad de adquirir C295 ASW (El Orión, tiene un alcance en ferry aproximado 4.800 MN frente a 2.800 MN del C295 ASW. A ello se agrega que por mantener a estos últimos en un lugar determinado por el mismo lapso de tiempo, sería preciso contar con tres C295 frente a un solo P 3, con los consiguientes beneficios operativos).

    La experiencia con FADEA en la recuperación de uno de los aviones Orión, puede ser de utilidad para continuar con los trabajos de recuperación y modernización, incorporando el sistema SADI de desarrollo nacional, lo que no impedirá mejoras en el armamento y sistemas diversos (4). El número de aeronaves que cuenta el país es insuficiente y debería ser llevado a un mínimo de 8 aviones, como han señalado expertos en la materia. Existen posibilidades de incorporar aeronaves adicionales al encontrarse disponibles aviones P 3C ex US Navy, que cuentan con mejoras en materia de electrónica, sistemas de navegación, lo que no impedirá la puesta en marcha de un programa de mejoras (5).

    El proyecto Turbo Tracker.
    La modernización de estos aviones, quedó incompleta por razones de presupuesto, es preciso continuar con ella, a fin de incorporar equipos ECM, RWR, moderno MAD (detector de anomalías electromagnéticas), comunicaciones, aviónica digitalizada, FLIR, actualizaciones para mejorar su capacidad de lucha antisubmarina.

    En atención que existen en los depósitos AMARG (ex AMARC) en Estados Unidos de lotes de aviones Grumman S- 2 E que pueden volver “a la vida”, consideramos pertinente realizar estudios, como hizo Brasil en su momento para convertir dichos aviones al nivel S-2 T y desarrollar una variante de alerta temprana. Los estudios brasileños analizaron diversos tipos de radar, destacándose el Erieye de Ericsson, empleados en el sistema de vigilancia de la Amazonia en reactores Embraer. Otra opción es portar un radar navalizado EL/M-2022 de Elbit.

    La experiencia del Arsenal Aeronaval Comandante Espora en realizar modificaciones y mejoras de diversos niveles de complejidad, habilitan a pensar en considerar este tipo de proyectos. A un costo razonable, dado que los Grumman Hawkeye, son más caros, la Armada podría contar con aeronaves de alerta temprana, incorporando nuevas capacidades que fortalecerán la defensa de los espacios marítimos propios.

    Dessault Super Etendard
    La Armada cuenta con una decena de unidades que esperan hace mucho ser modernizados, su pérdida, consideramos irreparable, dado las capacidades del avión y que llegado el caso de recuperar capacidad de operar portaaviones, permitiría contar con una herramienta de defensa adecuada para la Flota.

    La baja de los Etendard franceses, permitiría adquirir kits de modernización, repuestos y motores para los aviones argentinos y eventualmente poder incrementar la flota al número original de 14 aeronaves. La modernización que tienen los aviones franceses permite el empleo de armamento guiado de última generación, que no debe excluir el empleo de desarrollos nacionales, como la bomba guiada FAS Dardo (6). También la industria nacional puede brindar soluciones en otros aspectos, como producir determinados repuestos/componentes en reemplazo de material importado.

    Helicópteros
    En lo que respecta a la flota de helicópteros, las opciones a considerar son varias, siendo lo óptimo material nuevo. Por razones de costo, todavía quedan disponibles en el mercado de segunda mano helicópteros Sea King, para cometidos de transporte, lucha antisubmarina y otras variantes. Estos helicópteros podrían ser sometidos a un proceso de modernización, dado su vida útil remanente y prestaciones. Un ejemplo de ello, es la versión civil del SH 3 Sea King, el S-61 – de los cuales hay muchos almacenados en el AMARG (7) – que fue objeto de un proceso de modernización (programa Tritón) que incluyó la actualización e instalación de palas del rotor principal compuestas, cabina de cristal, nueva aviónica, comunicaciones, cambios en el cableado, mejoras en la supervivencia y protección, incremento de la potencia del motor de 1500 hp a 1870 hp, etc. Sikorsky ha señalado que estas mejoras incrementan la seguridad, ahorros en los costos operativos, colocando los veteranos S-61 a tener prestaciones similares que los célebres Mil Mi 17 IV. Este proceso afectó a más de un centenar de aeronaves adquiridas por el Departamento de Estado, para ser empleados en lugares tan exigentes como Afganistán. (8) Este paquete de mejoras podría ser objeto de adaptaciones para los medios que opera la Argentina, no excluyendo la posibilidad de adquirir máquinas adicionales, tanto para modernizarlas como para stock de repuestos.

    Los helicópteros Alouette III, dados de baja, precisan un reemplazo y en ello deben ser considerados cuestiones económicas, en atención al clima de contención de gastos que afecta hace décadas a la Defensa. En varios medios citaron como favorito al Airbus AS555 Fennec 2, dado que la Aviación Naval opera con dichos aparatos, con las consecuentes facilidades logísticas. Ello no impedirá elegir otro tipo de helicóptero para operar a bordo de las fragatas y corbetas de la Armada. Según el número de aeronaves, podría gestionarse la posibilidad de ser ensamblados localmente u obtener algún otro tipo de compensación industrial.

    Otros proyectos
    El Grumman S-2 E fue reemplazado en su momento por los Lockheed S – 3 Viking, reactores embarcados, que fueron retirados de la US Navy, pero todavía con mucha vida útil por delante. En su momento fueron ofrecidos a Chile. Es una aeronave que tiene importantes capacidades (9). Estos aviones pueden ser de interés para potenciar capacidades, como reabastecimiento en vuelo, como de patrulla marítima. Este avión, fue retirado por razones presupuestarias, no obstante la opinión de sectores de la US Navy de retornarlos al servicio, dado su alcance y carga de armamento, aspecto que debería tenerse en cuenta a la hora de ser considerados para la Aviación Naval. Sin ninguna el factor que deberá ser tenido en cuenta, será su costo, pero ello no debe impedir el considerarlo como potencial candidato para potenciar la Aviación Naval.

    Los Fokker F 28, tras su salida del servicio, precisan ser reemplazados, siendo el medio elegido – aparentemente – el avión de transporte medio Airbus C295, en el marco de un programa que abarca tanto a la Armada como a la Fuerza Aérea. Nosotros consideramos que llegado el caso que sea adquirido debería incluirse en el contrato, mecanismos de compensación industrial, por el monto que implicará su compra. Estas compensaciones podrían ser desde la producción de componentes para Airbus, como habilitar un centro logístico regional para este tipo de aeronaves, que en número creciente son operados en la región. Otra opción es la adquisición de ex C130 operados por el US Coast Guard. La experiencia adquirida por FADEA en este tipo de aviones, la habilita para ser elegida en la puesta a punto de dichos aviones, en el caso que la Armada optara por este medio (10).

    La baja en su momento de los Aermacchi 326/Xavante dejó un “hueco” que a juicio de muchos debería ser ocupado por IA 63 Pampa. Incluso en diversos medios de comunicación trascendió la intención de la Armada de adquirir un lote de estos aviones. Esto permitiría reactivar la 1ra escuadrilla de ataque, contando con un medio de ataque ligero y entrenamiento avanzado, algo de suma importancia para los aspirantes a tripular los Etendard.

    En las páginas del Boletín del Centro Naval en su momento (11) propusimos crear una escuadrilla de helicópteros de ataque con Bell AH 1 Cobra, proporcionando defensa flexible frente a medios blindados y dotando de un enorme poder de fuego a la Fuerza de IM de la Flota. Estas aeronaves pueden ser modernizados en el país, incluso incorporando armamento de desarrollo local (especialmente cohetes de 70 mm y 105 mm). Por otro lado tienen mucho en común con los Bell UH 1 Huey II que opera el Ejército, al emplear la misma planta motriz, además de otros componentes en común, con las consecuentes ventajas logísticas.

    En este proceso de cambios no debemos dejar fuera la posibilidad de operar vehículos aéreos no tripulados, donde la Argentina tiene importantes avances.


    La posible cooperación Arsenal Aeronaval – FADEA

    La empresa FADEA y el Arsenal Aeronaval cuentan con importantes capacidades, que en su conjunto pueden ofrecer múltiples soluciones, no solo para la Armada, sino para las otras fuerzas armadas, fuerzas de seguridad y entidades civiles.

    El programa de modernización de los P 3 Orión, puede ser el primer puntapié para estrechar lazos entre FADEA y la Armada, aprovechando capacidades nacionales de manera racional. El éxito del programa, que puede incluir un socio extranjero, además de proveedores locales, puede habilitar a que la experiencia pueda ser “exportada” a otros países. Tengamos en cuenta que existe un importante número de Orión para ser transferidos por medio del programa FMS, lo que puede generar perspectivas para nuestra industria. El talento nacional debidamente utilizado, puede dar sus frutos, un claro ejemplo de ello fue la venta en su momento del reactor nuclear producido por INVAP a Australia, en pugna con grandes proveedores internacionales.

    Existen otros escenarios de cooperación, que podrían ser la modernización de los Turbo Mentor, la incorporación de un lote de 8 -12 Pampas GT (12). Asimismo la experiencia en materia de helicópteros puede servir también de escenario de cooperación en el marco de joint ventures, entre FADEA y la Armada. Este mecanismo está contemplado en nuestra legislación societaria (13).

    La empresa FADEA ha estado limitada por un único “cliente”, la Fuerza Aérea, es por ello que consideramos que ampliar la cooperación con otras instituciones, mejoraría su situación, unido con la promoción del uso racional de capacidades, especialmente en materia de investigación y desarrollo, mantenimiento y recuperación de aeronaves.

    La “nacionalización” en la provisión de determinados servicios, permitirá crear un entramado de proveedores, especialmente que beneficiaría a las PyMEs, en particular con los programas de transferencia de tecnología para la producción de componentes diversos, software, etc. Por ejemplo en el pasado, proveedores privados fabricaron componentes para los Mirage III/V. tales como cúpulas para los M III, repuestos para los cañones DEFA, tanques internos, pastillas de freno, etc. La promoción de una red de empresas proveedoras privadas de la mano de la ex FMA, permitió en su momento la adquisición de importantes capacidades por parte del sector privado. En el caso de la modernización de los medios de de la Aviación Naval, permitiría generar nuevas oportunidades a la industria nacional.



    El portaaviones: el gran desafío para la industria nacional

    La Armada ha perdido muchas capacidades, entre ellas, la de operar portaaviones, con sus consecuencias tácticas y estratégicas. En las páginas del Boletín del Centro Naval (14) se ha escrito sobre las ventajas de contar con este tipo de unidades. Un grupo aeronaval de 25 aeronaves, formados por una decena de helicópteros Sea King, 5 Turbo Tracker y una decena de Super Etendard, debidamente modernizados, son suficientes para ejecutar operaciones antisubmarinas, de defensa antiaérea, vigilancia y control del espacio aéreo, patrulla, búsqueda y rescate, proveyendo al Instrumento Militar de una adecuada defensa en profundidad y un elevado nivel de flexibilidad. El portaaviones proveerá a la Armada de una plataforma móvil, que permitiría no solo una adecuada cobertura aérea a la Flota, sino poder extender el radio de acción de las fuerzas navales, vital para la vigilancia y defensa del extenso espacio marítimo argentino.

    El portaaviones requerido rondaría entre las 25.000/30.000 toneladas de desplazamiento y la construcción puede ser llevada cabo en Astilleros Río Santiago, lo que significaría un salto cualitativo para la industria nacional. Prueba de ello, es la experiencia que adquirieron los astilleros españoles Bazán – Navantia hoy día - en la construcción del portaaviones Príncipe de Asturias. No solo fue construido un buque a la medida de las necesidades de la Armada española, sino que fueron desarrolladas capacidades industriales y tecnológicas, que le permitieron en su momento exportar a Tailandia de un buque similar, en competencia con importantes astilleros occidentales. Actualmente las capacidades alcanzadas le han permitido a España construir buques tipo LHD, tanto para su Armada, como el Juan Carlos I y los vendidos a Australia.

    Financiamiento de la modernización

    La dura realidad que atraviesa el presupuesto nacional, indicaría que las inversiones en el área de Defensa sin ninguna duda serán escasas. Es por ello es preciso buscar mecanismos de financiamiento, siendo nuestras propuestas:
    • Porcentaje proveniente de la Ley Federal de Pesca para medios de vigilancia y patrulla;
    • Régimen de leasing/alquiler, que incluya llegado el caso en los contratos el sostén logístico (procurándose que tenga participación de proveedores nacionales);
    • Fondo especial proveniente de la enajenación de bienes del área de Defensa, por medio del régimen de fideicomiso y otros instrumentos que permitan obtener fondos para inversión;


    Final

    La modernización de la Aviación Naval constituye un hecho imperioso, dado la situación de sus medios. La industria nacional puede ofrecer una serie de soluciones, agregándose la existencia de instalaciones y capacidades de la propia Armada que en el pasado realizó trabajos con gran éxito.

    Es preciso en primer lugar, obtener fondos, que incluso existe un marco legal que habilita asignar fondos específicos, especialmente para los medios de patrulla marítima, lo que beneficiaría al programa de modernización de los P3 y por ende le permitiría a FADEA avanzar en la modernización del resto de la escuadrilla, contribuyendo a paliar la dura crisis que atraviesa y expandir su horizonte, limitado hoy a un único cliente, la Fuerza Aérea Argentina.

    El aprovechamiento racional de las capacidades logradas en materia de investigación y desarrollo, las instalaciones existentes y una estrecha cooperación del sector privado, sin ninguna duda tendrá sus resultados, no solo en beneficio de los medios de la Armada, sino también en la generación de empleo, valor agregado y reducir la dependencia externa, lo que no impedirá buscar mecanismos de cooperación con empresas líderes.

    Hemos visto como el talento nacional puede brindar soluciones en materia de aviónica, software, componentes aeronáuticos, inclusive la posibilidad de integrar sistemas de armas, como la bomba stand off Dardo, una apuesta tecnológica que merece atención, especialmente a la hora de pensar en la mejora de los Etendard.

    La modernización de los medios aeronavales permitirá al país contar con medios adecuados para la vigilancia, patrulla y control de los amplios espacios marítimos, búsqueda y rescate, mantener adiestradas las tripulaciones con material con sistemas actualizados. La Aviación Naval cuenta con medios que pueden cumplir con funciones tanto en el ámbito de la defensa, como también en materia de seguridad interior y apoyo a la comunidad. Ello nos lleva a considerar que la adquisición de determinados medios para la aviación de la Prefectura Naval, no es más que dispersar medios y recursos.

    La propuesta permitiría a la Armada, mantener un núcleo de medios modernizados, con capacidad de operar en portaaviones. El mantenimiento de esta capacidad debe ser considerada de alta prioridad, por su valor estratégico.

    El portaaviones, es una herramienta de proyección del poder naval y su construcción debe ser considerada en un plazo razonable, que permita su entrada en servicio coincida con los medios del grupo aeronaval embarcado se encuentren todavía operativos. Esto no solo tendrá su impacto en las capacidades de la Armada, contando con una plataforma móvil que le permita una adecuada defensa a los principales medios de la Flota, sino el poder patrullar los confines de los espacios marítimos, con su impacto estratégico, en un área donde existe una creciente actividad de intereses extra regionales, generalmente en colisión con los intereses propios.

    Esta grave crisis que atraviesa la Aviación Naval, sin ninguna duda presenta una oportunidad para debatir y buscar soluciones, donde el talento nacional, sin ninguna duda tendrá importancia capital.


    Bibliografía

    CANDIL MUÑOZ, Antonio J. La Aviación militar en el siglo XXI. Barcelona, AF Editores, 2006
    DIEZ CAMARA, Octavio: “Helicópteros con capacidad de combate” en Defensa nro. 462, Madrid, octubre de 2016.
    MARTIN, José María: “La Defensa y el Atlántico Sur” en KOUTODJIAN Adolfo (director) Geopolítica del Mar Argentino, Instituto de Publicaciones Navales, Buenos Aires, 2015.
    IMPERIALE, Juan A. “Necesitamos un portaaviones” en Boletín del Centro Naval nro. 797 Vol 118 febrero – marzo 2000
    Idem. “Porque son tan necesarios los portaaviones” en Escuela de Guerra Naval nro. 61, 2015.
    NEVES, Juan Carlos: “Defensa y Fuerzas Armadas” en Boletín del Centro Naval, enero – abril, 2016.
    LEPANTO, Juan: “La Marine Nationale. La gran fuerza de respuesta de Francia” en Defensa nro. 461, Madrid, Noviembre de 2016.
    SUAREZ SAPONARO, Jorge Alejandro: “Nuevos Medios para la Infantería de Marina del siglo XXI” Boletín del Centro Naval nro. 824, mayo – agosto, 2009


    Notas

    1. Fábrica de Aviones Brigadier San Martín SA nueva denominación de la ex Fábrica Militar de Aviones, luego de la cancelación de la concesión a Lockheed Martin Aeronáutica Argentina SA o LMAASA;
    2. Entrevista al contraalmirante César Duveaux. Disponible en http://www.unsam.edu.ar/tss/la-indus...n-tecnologica/. Consultado 4 de marzo de 2017;
    3. Fuente INIDEP: http://info.inidep.edu.ar/2016/03/16...latinoamerica/
    4. Podría estudiarse la incorporación en los Orión modernizados, de misiles aire superficie, que pueden ser el AM39 Exocet o el BrahMos, de 200 km de alcance que dotaria a los aviones de un gran poder de combate, etc;
    5. Existen programas de modernización ofrecidos por distintas empresas reconocidas, que aborda nuevos equipos de guerra electrónica, comunicaciones, sistemas de armas antisuperficie, radares, sensores, sistema de combate, sistemas de inteligencia electrónica, guerra electrónica, incluso el reemplazo de la plata motriz, etc. La experiencia de INVAP en determinadas áreas, junto con el CITIDEF y otras entidades públicas, podrían ser objeto de estudios para un mayor grado de nacionalización de los trabajos de mejora.
    6. Existen varios desarrollos, la Dardo II, es un arma inteligente stand off, de 250 a 400kg, guiadas por GPS, destinadas a batir blancos ubicados a 100/150 km de distancia, el desarrollo Dardo II C contaría con un motor de diseño nacional, así como otras mejoras en materia de aviónica, electrónica y software, etc.
    7. 309th Aerospace Maintenance and Regeneretion Group, unidad del Comando de Material de la USAAF destinada a preservar aeronaves de los distintos servicios armados, que por diversos motivos pueden ser pasados a reserva. Es un centro de depósito, reparación y recuperación de aeronaves. Muchas aeronaves adquiridas en los Estados Unidos provienen de dicho centro, como el caso de los cazas A-4AR. En la actualidad, se encuentran los medios aquí propuestos;
    8. Disponible. http://www.ainonline.com/aviation-ne...aded-sea-kings. Consultado el 11 de marzo de 2017;
    9. Aeronave ASW pensada para operar en portaaviones, que derivó en acciones contra blancos de superficie, 2 turbofans General Electric TF34-GE-2, alcance de unos 5.000 km, capacidad para portar 2200 kg de armamento, que puede incluir, misiles, bombas, torpedos; entre sus sensores cuenta con un radar AN/APS-116 de 200 km de alcance, FLIR, y diversos equipos antisubmarinos, etcaeronave diseñada para operaciones ASW para operar en portaaviones, que derivó en acciones contra blancos de superficie, 2 turbofans General Electric TF34-GE-2, alcance de unos 5.000 km, capacidad para portar 2200 kg de armamento, que puede incluir, misiles, bombas, torpedos; entre sus sensores cuenta con un radar AN/APS-116 de 200 km de alcance, FLIR, y diversos equipos antisubmarinos, etc
    10. Estos aviones en la USCG son empleados para misiones de patrulla, búsqueda y rescate, protección ambiental y sostén logístico. Esto permitiría a la Armada contar con medios de gran flexibilidad, para realizar distintas misiones, tanto en el ámbito de la defensa, como en tareas de apoyo a la seguridad interior y a la comunidad;
    11. Ver “Nuevos Medios para la Infantería de Marina del siglo XXI” en Boletín del Centro Naval nro. 824 mayo agosto, pág 155 y ssgtes;
    12. El Pampa GT es una evolución del Pampa III a la que se le agregarían capacidades tácticas, con un pod (contenedor unido al fuselaje) para portar un cañón o ametralladoras. También podría portar dos misiles en las estaciones subalares y, eventualmente, un radar banda X de búsqueda y seguimiento (no de combate) Disponible en http://www.unsam.edu.ar/tss/fadea-es...proximo-vuelo/. Consultado el 11 de marzo de 2017.
    13. No debería descartarse la creación de una sociedad del estado, en manos de la Armada, para poder explotar las capacidades del Arsenal Aeronaval, y obtener recursos para mantener dicha estructura y modernizarla;
    14. Sugerimos leer de IMPERIALE, Juan A. “Necesitamos un portaaviones” en Boletín del Centro Naval nro. 797 Vol 118 febrero – marzo 2000. Allí el autor expresa con mayor profundidad los argumentos a favor de contar con un portaaviones, destacándose no solo los costos de construcción, sino que puede ser llevada a cabo en el país.





    .
    Editado por última vez por WINDHOEK80; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/4350-windhoek80 en 31/08/18, 22:35:11.

  • #2
    Estimado, interesante análisis.
    Igualmente, hay algunas cuestiones con las que no termino de coincidir.
    De los SUE no vuela un puñado. No vuela ninguno.
    Y el portaaviones está a años luz en la lista de prioridades de la Armada. Está claramente por detrás de una fuerza de submarinos, que además, es más barata que un portaaviones y su grupo embarcado. Ni hablar si se le suma a este buque capital las escoltas necesarias.
    En ese contexto, invertir en el desarrollo futuro del Tracker, pensar en una plataforma de alerta temprana basada en ese avión o hasta pensar en el Viking me parece una dispersión innecesaria del presupuesto, que es escaso ahora y será escaso por muchos años. La imposibilidad de armar un grupo de batalla de portaaviones y de tener aviación embarcada le impone al COAN concentrar esfuerzos en plataformas de más alcance basadas en tierra, como los P3, y en mejorar sus helicópteros embarcados.
    La compra de los SEM volverá a la vida a los SUE y le dará al país otra vez la capacidad de ataque aéreo antibuque real, ya que si bien los P3 nacionales tienen esa capacidad, es un disparate pensar que un Orión se va a poder acercar lo suficiente a un blanco de superficie que se pueda defender para pegarle con el Exocet que tenemos, por un simple tema del alcance del misil y las capacidades del avión.
    Igualmente, el SUE/SEM es una plataforma diseñada para operar desde un portaaviones que no se va a tener ni a corto, mediano o largo plazo, y que operando desde tierra no explota todas sus capacidades.
    A mí entender, el COAN debe mejorar sus plataformas de vigilancia, y dotarlas de misiles de mayor alcance, para que sean una fuerza de disuasión real. Debe mejorar sus helicópteros embarcados, para que también sean una fuerza antisubmarina real y debe empezar a pensar qué plataforma va a reemplazar al SUE, si es que lo reemplaza, en caso que el portaaviones no tome forma a futuro.
    La realidad es que si alguna vez se concreta la compra del multi rol de la FAA, y este tiene asociado un misil antibuque de largo alcance, el COAN tiene dos caminos. O adopta la misma plataforma y conviven, o, lo que es más probable, cede esa responsabilidad a la FAA. Le pasó a Alemania con sus Tornado navales.
    Pensando siempre en el Gripen, y los RBS15 ng no sería un disparate pensar que la FAA terminara asumiendo el rol de ataque antibuque.
    La situación impone lo que siempre se dice. Una lista de prioridades, un plan que se mantenga en el tiempo y la plata necesario para llevarlo a cabo. Hoy por hoy, sólo se podría hacer la lista.

    Saludos

    Comentario


    • #3
      Gracias por leer. Existe una confusión sobre “control del mar” y “negación del mar”. En el corto y mediano plazo se debe trabajar en una estrategia A2 AD o denegación de area – denegación de acceso. Fue publicado en su momento en “papel”. Lo de los misiles y “multiplicadores de fuerza” También está publicado.

      Sobre un trabajo público que hicieron oficiales de prestigio de la Armada, un portaaviones con su grupo embarcado (una docena de cazas SUE, 5 Tracker, 6 H-3 modernizados, 8 helicópteros de 5 toneladas), con sus escoltas modernizados (calcule entre 40/60 millones de US$ por fragata Meko 360 o buque similar del mercado de segunda mano modernizado) son unos US$ 1500 millones. A los que podría sumarle US$ 300 millones por la modernización del ARA Santa Cruz, ARA San Luis y la puesta en servicio del buque que está “durmiendo” en TANDANOR – Almirante Storni. US$ 2000/2500 millones se recupera una fuerza naval de entidad con capacidad de negar y control del mar.

      Los submarinos, nuevos, 4 unidades rondan entre 500/600 millones de dólares. Cuatro submarinos nuevos son US$ 2400 millones.

      Existen trabajos de profesionales navales sobre el empleo de plataforma alternativas que pueden ser utilizadas como portaaviones sobre buques de uso civil. Son artículos de carácter académico y publicado en el ámbito específico. Veremos para los amigos de Aviación Argentina, podemos dar a luz dicho trabajo. El financiamiento esta estudiado, aún para tiempos de crisis. Le puedo asegurar que existe mucho gasto superfluo en Defensa que puede ser orientado a las necesidades del país.

      El tema es la mediocridad de la política. Por eso un grupo de personas de buena voluntad a través de publicaciones en papel, libros, y en redes tratamos de generar “conciencia” y mostrar que no solo puede quedarse en el plano de las ideas.

      Saludos

      Comentario


      • #4
        Estimado Jorge (mi edad me permite ciertas dispensas) hubiera querido poseer mayores conocimientos en esta materia para evaluar con mayor profesionalidad tu aporte. Lamentablemente lo que rescato en mayor medida es lo que expresas en el título de tu artículo - La posible participación de la industria nacional en la modernización de la Aviación Naval - que ya por la sola temática tiene un enorme valor.

        Por la razón mencionado y en lo personal, no podría expresar cuales son los mejores equipos terrestres, aéreos y marítimos que nuestra Armada necesita. Lo que si estoy convencido, es que cualquiera de ellos fuere, Argentina necesita sistemas de armas que le sirvan adecuadamente a su requerimiento potencial. Y cuando hablo de servir adecuadamente no puedo dejar de pensar que nuestro país se encuentra en una situación geo-política especial, que no se puede comparar con ningún otro país de la región.

        De allí que la ciencia, técnica e industria nacional sea fundamental para cumplir con tales objetivos y de allí la posible participación de la industria nacional.

        Los países pueden ser poseedores de los mejores sistemas de armas. Ello se puede lograr comprándolo - lo que denomino país usuario comprador, o participando activamente en forma total, como son los países de primera línea como USA, Rusia, Francia, UK , o en forma fragmentaria como aquellos que solo participan en forma parcial en su elaboración como pueden ser Suecia, Israel, Sudáfrica, Irán y otros, que son los usuarios productores.

        En todo caso, dependerá de su situación estratégica en el mundo actual y la pregunta que surge claramente en este contexto es: ¿en qué situación se encuentra Argentina ?.

        Y no hay que pensar demasiado. Argentina tiene una situación extremadamente conflictiva en nuestro Atlántico Sur. No solo con relación a Gran Bretaña sino que en razón de este conflicto, no puede nuestro país ejercer adecuadamente el control de las riquezas existentes en la zona frente a terceros países. Por supuesto, agravado en el hecho de que tampoco cuenta con los medios necesarios para ejercer dicho control.

        En algún momento los argentinos deberemos optar con llegar a una solución al problema. Claramente no se puede continuar con esta situación en forma indefinida porque el resultado es hoy altamente perjudicial para nuestros intereses, actuales y por supuesto futuros.

        Argentina y su población difícilmente renuncie a sus derechos soberanos sobre nuestras Islas Malvinas.

        Gran Bretaña, USA y la OTAN difícilmente renuncien a los beneficios estratégicos que hoy tienen por el hecho de contar con el territorio de las islas en el extremo sur atlántico. Es decir, la situación de 1982 es completamente distinta a la de 2018, agravado en el hecho de que en pocos años mas deberá definirse el escenario del territorio Antártico.

        A su vez existe la posibilidad real de que nuestras islas se transformen en un país independiente integrante del conglomerado de países de las Naciones Unidas, en cuyo caso nos quedará la decisión de olvidarnos de las islas o por el contrario, deberemos optar por opciones militares, una más de las tantas existentes en el mundo. Hoy tenemos como apoyo la decisión de la Asamblea de las Naciones Unidas instando a llegar a un acuerdo con Gran Bretaña en materia de soberanía, pero si llegara a esa situación de la existencia de un nuevo país, perderíamos el apoyo legal. ¿Que nos quedaría?: sólo la opción militar u olvidarnos del tema.

        La pregunta es: ¿que es lo que racionalmente nuestro país debería hacer considerando este panorama presente y a futuro para no perder nuestras islas, pero por sobre todo, lograr el control político y por supuesto económico, de este rico sector del Atlántico sur ?

        Lo primero que surge en mi cabeza es que deberíamos lograr un país económicamente sustentable (hace setenta año que lo estamos buscando) y con cierto peso internacional. Pero a la par esta situación me retrotrae a lo que históricamente ha sucedido en nuestro planeta. Los países que lograron peso y respeto internacional lo hicieron por contar con un bagaje de muchas virtudes, pero una de ellas con toda seguridad es contar con Fuerzas Armadas que su sola presencia inspire respeto. Lo que llamamos el " potencial preventivo" del sistema militar de un país y que nuestros políticos desconocen por completo en su concepción estratégica.

        Ahora bien. La segunda retrospección que surge es cuales son los países que cuentan en forma soberana con Fuerzas Armadas que genuinamente cuente con un potencial preventivo y a poco que se analice, son los países que sus sistemas de armas son propios y propios de su ciencia, tecnología e industria. Es decir, que tienen soberanía de recursos.

        De allí mi estimado Dr. Saponaro, es que me parece muy valorable que incorpores en la discusión la posible participación de la industria nacional en el equipamiento de nuestra Armada. Claro que permíteme decirlo, sería deseable que si tengo que apretar el gatillo, tenga la seguridad de que mi proyectil llegará al objetivo tal como lo he programado y no que me vea frustrado por la razón de que mi oponente conocía de antemano como neutralizar mi esfuerzo. Sencillamente porque me proveyó del gatillo que estoy usando y me enseñó como hacerlo.

        Cordial saludo.
        Editado por última vez por planeador; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/4262-planeador en 01/09/18, 23:26:14.

        Comentario


        • #5
          Originalmente publicado por planeador Ver Mensaje
          Estimado Jorge (mi edad me permite ciertas dispensas) hubiera querido poseer mayores conocimientos en esta materia para evaluar con mayor profesionalidad tu aporte. Lamentablemente lo que rescato en mayor medida es lo que expresas en el título de tu artículo - La posible participación de la industria nacional en la modernización de la Aviación Naval - que ya por la sola temática tiene un enorme valor.

          Por la razón mencionado y en lo personal, no podría expresar cuales son los mejores equipos terrestres, aéreos y marítimos que nuestra Armada necesita. Lo que si estoy convencido, es que cualquiera de ellos fuere, Argentina necesita sistemas de armas que le sirvan adecuadamente a su requerimiento potencial. Y cuando hablo de servir adecuadamente no puedo dejar de pensar que nuestro país se encuentra en una situación geo-política especial, que no se puede comparar con ningún otro país de la región.

          De allí que la ciencia, técnica e industria nacional sea fundamental para cumplir con tales objetivos y de allí la posible participación de la industria nacional.

          Los países pueden ser poseedores de los mejores sistemas de armas. Ello se puede lograr comprándolo - lo que denomino país usuario comprador, o participando activamente en forma total, como son los países de primera línea como USA, Rusia, Francia, UK , o en forma fragmentaria como aquellos que solo participan en forma parcial en su elaboración como pueden ser Suecia, Israel, Sudáfrica, Irán y otros, que son los usuarios productores.

          En todo caso, dependerá de su situación estratégica en el mundo actual y la pregunta que surge claramente en este contexto es: ¿en qué situación se encuentra Argentina ?.

          Y no hay que pensar demasiado. Argentina tiene una situación extremadamente conflictiva en nuestro Atlántico Sur. No solo con relación a Gran Bretaña sino que en razón de este conflicto, no puede nuestro país ejercer adecuadamente el control de las riquezas existentes en la zona frente a terceros países. Por supuesto, agravado en el hecho de que tampoco cuenta con los medios necesarios para ejercer dicho control.

          En algún momento los argentinos deberemos optar con llegar a una solución al problema. Claramente no se puede continuar con esta situación en forma indefinida porque el resultado es hoy altamente perjudicial para nuestros intereses, actuales y por supuesto futuros.

          Argentina y su población difícilmente renuncie a sus derechos soberanos sobre nuestras Islas Malvinas.

          Gran Bretaña, USA y la OTAN difícilmente renuncien a los beneficios estratégicos que hoy tienen por el hecho de contar con el territorio de las islas en el extremo sur atlántico. Es decir, la situación de 1982 es completamente distinta a la de 2018, agravado en el hecho de que en pocos años mas deberá definirse el escenario del territorio Antártico.

          A su vez existe la posibilidad real de que nuestras islas se transformen en un país independiente integrante del conglomerado de países de las Naciones Unidas, en cuyo caso nos quedará la decisión de olvidarnos de las islas o por el contrario, deberemos optar por opciones militares, una más de las tantas existentes en el mundo. Hoy tenemos como apoyo la decisión de la Asamblea de las Naciones Unidas instando a llegar a un acuerdo con Gran Bretaña en materia de soberanía, pero si llegara a esa situación de la existencia de un nuevo país, perderíamos el apoyo legal. ¿Que nos quedaría?: sólo la opción militar u olvidarnos del tema.

          La pregunta es: ¿que es lo que racionalmente nuestro país debería hacer considerando este panorama presente y a futuro para no perder nuestras islas, pero por sobre todo, lograr el control político y por supuesto económico, de este rico sector del Atlántico sur ?

          Lo primero que surge en mi cabeza es que deberíamos lograr un país económicamente sustentable (hace setenta año que lo estamos buscando) y con cierto peso internacional. Pero a la par esta situación me retrotrae a lo que históricamente ha sucedido en nuestro planeta. Los países que lograron peso y respeto internacional lo hicieron por contar con un bagaje de muchas virtudes, pero una de ellas con toda seguridad es contar con Fuerzas Armadas que su sola presencia inspire respeto. Lo que llamamos el " potencial preventivo" del sistema militar de un país y que nuestros políticos desconocen por completo en su concepción estratégica.

          Ahora bien. La segunda retrospección que surge es cuales son los países que cuentan en forma soberana con Fuerzas Armadas que genuinamente cuente con un potencial preventivo y a poco que se analice, son los países que sus sistemas de armas son propios y propios de su ciencia, tecnología e industria. Es decir, que tienen soberanía de recursos.

          De allí mi estimado Dr. Saponaro, es que me parece muy valorable que incorpores en la discusión la posible participación de la industria nacional en el equipamiento de nuestra Armada. Claro que permíteme decirlo, sería deseable que si tengo que apretar el gatillo, tenga la seguridad de que mi proyectil llegará al objetivo tal como lo he programado y no que me vea frustrado por la razón de que mi oponente conocía de antemano como neutralizar mi esfuerzo. Sencillamente porque me proveyó del gatillo que estoy usando y me enseñó como hacerlo.

          Cordial saludo.
          Lo he señalado en trabajos que se encuentran impresos en papel, tanto en revista como en libro. Más precisamente en el Boletin del Centro Naval, en la revista Defensa y Seguridad y un libro de mi autoria. Incluso se me consta que responsables de la defensa lo han leído, pero......En otra opirtunidad hablaremos de clústers que sean base para la recuperación de la industria de defensa y aquellas de alto valor estratégico.

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          • #6
            Hola! Al hablar de un PA para la Armada, no hay que olvidar que a los costos del buque hay que sumarles los de las escoltas y su ala aérea embarcada. No tiene sentido hipotetizar con un PA que en su cubierta tenga SUE/SEM, Sea Kings o Tracker, ni que sea escolta por las Meko-360. Si algún día se decide equipar a la ARA con un reemplazo del POMA, su entrada en servicio será, en el mejor de los casos, para después del 2030, cuando los SUE y las mekos estén terminando (o hayan terminado), sus días de servicio. Por eso, a la hora de hablar de costos, hay que pensar en cazas y escoltas nuevos.

            saludos!!!

            Comentario


            • #7

              Saludos Windhoek80,

              He leído con atención su trabajo, y me gustaría atenerse a algunos aspectos que, a mi juicio, son anacrónicos.

              Me sumo a las observaciones de W Antilles y Petit y destaco:

              Portaaviones:
              Los valores para la adquisición de un portaaviones de cerca de 30.000 toneladas están muy por encima de lo que se mencionó en el artículo.
              Deduciendo Usd 240 millones de la eventual modernización de las Meko360 (Usd. 60 millones cada uno) de los Usd. 1.500 millones, sobraría Usd. 1.260 millones para el portaaviones.
              Como base cito el ejemplo del desactivado porta-aviones São Paulo (Clase Clemenceau) de 30.000 toneladas. En una entrevista, el Comandante de la Marina de Brasil, Almirante Leal, declaró que, al final de la propuesta francesa (Naval Group), el costo para su modernización ya se aproximaba a los Usd. ¡1.500 millones !!
              En un artículo publicado en el Sinaval (sindicato de los constructores navales de Brasil), cuyos astilleros están al tanto de los costos de construcción de estas belonaves por participación en seminarios y ferias navales, citaron los siguientes valores:
              Un barco aeródromo sin catapulta (con Ski-Jump) de esta clase sale por Usd. 2.800 millones,
              Un porta-aviones de la clase de Charles De Gaulle (alrededor de 42.000 tonos) cuesta Usd. 3.500 millones con propulsión convencional (la nuclear cuesta, como mínimo, 5.250 millones).
              Un buque de proyección marítima clase Juan Carlos I de 27.000 toneladas cuesta cerca de usd. 1.500 millones.
              En el caso de que se trate de aeronaves de despegue convencional o, como mínimo, un STOBAR (Short Take-Off Barrier Arrested Recovery)

              Además del valor, el ala aérea embarcada propuesta es igualmente anacrónica.

              Super Etendard, Helicópteros Sea King, etc podría ser válida en la década de 80 o 90, no tres décadas después.

              Incluso en un astillero de una potencia media, entre el pedido del proyecto de un portaaviones Catobar, y su entrada en servicio, no pasa menos de 8 a 10 años. Creo que es consenso que en la década de 2030 no habrá SUE volando en Argentina.

              Un ala aérea relativamente moderna con 12 aeronaves debe situarse alrededor de Usd. 1.000 millones, 8 helicópteros navales (tomando como base, por ejemplo, el AW-159 WildCat) alrededor de Eur 50 millones cada uno saldría por Usd. 480 millones más las demás aeronaves especializadas quedaría alrededor de Usd. 1.700 millones.

              Una segunda observación es la utilización del misil anti-buque Brahmos en un avión patrulla Orión P-3.

              Confieso que me sorprendió y nunca había escuchado esta propuesta antes, y me parece sin sentido,

              El Orión puede llevar misiles AM-39 o Harpoon que incluso son versiones menores para ser transportados por los aviones (el Harpoon lanzado de la superficie tiene 4,6 metros y 628 Kg, mientras que su versión lanzada del aire tiene 3,8 metros y 519 Kg) .

              El Brahmos versión lanzada de la superficie tiene 3.000 Kg (tres toneladas) y 8,4 metros. Su versión lanzada del aire tuvo su peso reducido a 2.550 kg (2,5 toneladas), sólo el Su-30MKI indio fue modificado para llevar este monstruo.Existe el desarrollo de una nueva versión Brahmos NG con 1,5 toneladas, aún demasiado pesada para los pilones de las alas de los Oriones.


              En el más, le dejo un abrazo.

              Fuentes:http://sinaval.org.br/2018/02/marinh...es-brasileiro/
              https://www.marinha.mil.br/content/i...ndante-da-mb-e
              Editado por última vez por Tutankhamon; https://www.aviacionargentina.net/foros/member/8549-tutankhamon en 03/09/18, 10:32:51.

              Comentario


              • #8
                Estimado amigo todo lo expuesto ha sido ¨testeado¨ con expertos navales. Lo del misil Brahmos también, hay un trabajo no oficial al respecto y existen países que se adelantaron con dichos estudios. En cuanto al grupo embarcado, también es tomado de fuentes confiables y en el mercado de segunda mano existe posibilidades para contar con material que debidamente modernizado pueda operar hasta el 2035. En lo bibliografía esta el máximo exponente en estos temas. En cuanto al costo de las armas, estas tienen un precio político. Todo es negociable. Gracias.

                Comentario


                • #9
                  Originalmente publicado por WINDHOEK80 Ver Mensaje
                  Estimado amigo todo lo expuesto ha sido ¨testeado¨ con expertos navales. Lo del misil Brahmos también, hay un trabajo no oficial al respecto y existen países que se adelantaron con dichos estudios. En cuanto al grupo embarcado, también es tomado de fuentes confiables y en el mercado de segunda mano existe posibilidades para contar con material que debidamente modernizado pueda operar hasta el 2035. En lo bibliografía esta el máximo exponente en estos temas. En cuanto al costo de las armas, estas tienen un precio político. Todo es negociable. Gracias.
                  Para quienes somos neófitos en la materia, sería interesante publicar las fuentes, para poder tener una visión sólida y fidedigna del tema y sacar nuestras propias conclusiones.

                  Saludos.

                  Comentario


                  • #10
                    en la bibliografia, tienen las fuentes.. Tiene dos profesionales de la Armada que son de prestigio.

                    Comentario


                    • #11
                      Originalmente publicado por WINDHOEK80 Ver Mensaje
                      Aviación Naval: crisis y oportunidades

                      La posible participación de la industria nacional en la modernización de la Aviación Naval
                      Por Jorge Alejandro Suárez Saponaro
                      Mag. En Defensa Nacional



                      La Armada Argentina, como componente militar del Sistema de Defensa Nacional, esta sujeta a una serie de exigencias y condicionantes, en lo atinente a su despliegue, organización y capacidades:
                      • 4.000 km de costas, que según la Ley del Mar habilita al país a tener derechos de soberanía sobre dos espacios con sus regulaciones específicas: Zona Económica Exclusiva y Plataforma Continental, poseedores de importantes recursos vivos y no vivos.
                      • El 90% del comercio exterior argentino se desarrolla por mar.
                      • Presencia naval en vías fluviales, donde se encuentran importantes puertos y centros poblacionales.
                      • Accesos interoceánicos de importancia estratégica.
                      • Presencia de actores extra regionales en los espacios marítimos nacionales o de interés nacional.
                      • Proyección hacia la Antártida.
                      • Limitado desarrollo de infraestructura de apoyo en el litoral patagónico.
                      • Largos períodos de restricciones presupuestarias. Clima de ajuste fiscal y crisis crónica de presupuesto.
                      • Salto tecnológico, especialmente en materia de armamento guiado, aviónica, guerra electrónica, sensores, medios de defensa antiaérea, radares, comunicaciones, comando y control, que repercute en los procesos de adquisiciones, doctrina, adiestramiento, etc.
                      • Nuevo escenario en el mercado de armamentos, con la aparición de nuevos proveedores, así como la tendencia a la concentración de las empresas del sector, sin olvidar la incidencia del factor político. Por otra parte, los cambios estratégicos y la crisis económica habilitan a la aparición de ofertas de medios usados.


                      Estos condicionantes deben ser considerados a la hora de pensar en la modernización de la Aviación Naval, especialmente la relación de recursos disponibles, con el amplio abanico de misiones a cumplir.


                      La Aviación Naval en la actualidad.

                      El Comando de Aviación Naval (COAN), es el organismo de la Armada responsable del alistamiento y adiestramiento de las fuerzas aeronavales para mantenerlas en condiciones de proveer y sostener en aptitud y oportunidad a los medios aeronavales que se requieran para la ejecución de operaciones navales junto a otros componentes de la institución. En la actualidad se organiza, a grandes rasgos, en un Comando de Instrucción Aeronaval con base en Punta Indio y dos fuerzas aeronavales con bases en Punta Alta y Trelew.

                      Los constantes recortes de presupuesto a lo largo de más de veinte años, significaron la salida de servicio de diversos tipos de aeronaves, que no han sido reemplazadas: Douglas A-4Q, Lockheed L -188 Electra, Aermacchi 326/Xavante, Aerospatiale Alouette III, Bell UH-1 H y finalmente los Fokker F-28 Mk 3000. Esto se ha traducido en la pérdida de capacidades en materia de caza y ataque, entrenamiento avanzado, apoyo táctico, guerra electrónica y sostén logístico. La baja de aeronaves, incluso motivó al Ministerio de Defensa a impulsar hace algunos años el cierre de la base de Punta Indio, que para evitarlo, la Armada desplegó la escuadrilla de vigilancia marítima con Beech B200 M.

                      En la actualidad el Comando de Aviación Naval cuenta con los siguientes tipos de aeronaves:
                      • Vigilancia marítima, fotográficos y propósitos generales: 7 Beech B 200 (4 de vigilancia marítima, 2 fotográficos y 1 propósitos generales);
                      • Caza y ataque: 11 Dessault Super Etendard, de los cuales solo vuela un puñado;
                      • Lucha antisubmarina o ASW: 4 Grumman S2 T Turbo Tracker antisubmarinos y con una operatividad limitada. En su momento fueron modernizados con asistencia de Israel Aircraft Industries Ltd (aviónica, mejoras en los sistemas de armas, motores Garret TPE 331, nuevas hélices, etc);
                      • Helicópteros: 4 Airbus AS 555 Fennec; 7 Sikorsky Sea King (3 Augusta ASH 3 D y 4 Sikorsky UH 3D), aparatos cargados de años, uno de ellos tiene la capacidad para lanzar misiles AM39 Exocet.
                      • Exploración aeronaval: 4 Lockheed P 3 B Orión;
                      • Otros: 1 Pilatus PC 6

                      Las aeronaves en su conjunto no satisfacen requerimientos mínimos en materia ASW, defensa aérea, vigilancia, patrulla y exploración, además observamos la carencia de medios de alerta temprana. Estas limitaciones por ejemplo, impiden rechazar un ataque aéreo a la Flota a más de 200 millas de sus bases. Sin ninguna duda la baja del portaaviones ARA 25 de Mayo, limitó seriamente la posibilidad de dar cobertura aérea a la Flota y proveer una defensa en profundidad. A todo ello, en el marco de este panorama para nada alentador, observamos la dispersión de recursos, por ejemplo en el desarrollo del componente aéreo de la Prefectura Naval, donde se han adquirido aeronaves nuevas, con funciones similares a las unidades aeronavales en tiempo de paz, pero dada la naturaleza de la Prefectura Naval, dichas aeronaves no pueden cumplir misiones de interés de la defensa nacional, agregándose su pequeño número y costos asociados para el mediano plazo. Un criterio racional, sin ninguna duda concentraría el esfuerzo en la Aviación Naval, que con los medios adecuados puede cumplir numerosos cometidos en tiempos de paz.

                      La continuidad de la actual situación significará en el mediano plazo la desaparición de la Aviación Naval por la baja masiva de las aeronaves en servicio por su edad, con el correspondiente impacto no solo para las fuerzas navales, sino para la defensa de nuestros extensos espacios marítimos y fluviales.


                      Las capacidades de la industria y tecnología nacionales

                      La Aviación Naval atraviesa una crisis sin precedentes, por lo tanto el estado del material precisa un programa de reconstrucción, dado la edad promedio de la flota de aeronaves. En más de un caso no solo será preciso modernizar, sino también reemplazar material existente, tanto para mantener las actuales capacidades sino también, para recuperar las perdidas, indispensables para que Argentina pueda proteger sus espacios marítimos.

                      La industria nacional, puede brindar soluciones para la modernización de los medios que opera la Aviación Naval. Por ejemplo, en medios de prensa especializados trascendió la ejecución de trabajos de mantenimiento y reparación estructural de aviones P- 3 Orión en las instalaciones de FADEA SA. El avión 6-P-56 aterrizó a fines de abril de 2015 en las instalaciones de la empresa citada. En atención que era la primera vez que la empresa que recibía aviones de este tipo, fueron firmados una serie de acuerdos de cooperación con la portuguesa OGMA(1), que facilitó la asistencia técnica y el know how para ejecutar una serie de trabajos, que incluyeron el reemplazo, actualización, y renovación de secciones del fuselaje, alas, flaps, empenaje, cableados, etc. En cuanto a las mejoras en los sensores, la estatal INVAP SE proveyó a uno de los aviones del Sistema de Adquisición y Diseminación de Imágenes o SADI, lo que permite la adquisición de objetivos tanto de día como de noche, con posibilidad de grabación y transmisión de datos a bases en tierra. El dispositivo cuenta con GPS, cámaras, spotter e IR, unidad de control inercial, telémetro asociado al GPS, que permite establecer con exactitud el blanco. Este sistema permitiría a los aviones P-3B incrementar sustancialmente sus capacidades con la utilización de un sistema de vigilancia pasivo, mejorando el potencial del avión tanto en misiones de combate como en operaciones SAR, protección de la zona exclusiva y misiones de exploración.

                      En atención a la creciente presencia de flotas extranjeras que operan en nuestros mares, sin ninguna duda demandan modernizar los medios de exploración, vigilancia y patrulla marítima, no solo en lo que respecta secciones del fuselaje y otras mejoras estructurales, sino una renovación de los sistemas operativos, comenzando por la introducción del sistema SADI de INVAP, antes mencionado. En este marco de contar con capacidades nacionales en materia de sensores, la Armada junto al CITIDEF (Instituto de Investigaciones Científicas de la Defensa) ha venido desarrollando un sistema electro óptico, tanto para ser empleado en medios aéreos como navales, consistente en una plataforma de uso múltiple que puede servir para reconocimiento, detección e identificación de un buque, de un náufrago o de una balsa, por ejemplo. Al tener cámaras térmicas, cualquier diferencia de temperatura de un grado que haya entre dos puntos ya es un blanco (2). También INVAP ha participado en la modernización de uno de los aviones de vigilancia B-200 M, reemplazando los radares Bendix RDR 1500B, por un radar de apertura sintética o SLAR, producido por la citada empresa con resultados positivos, muestra del nivel alcanzado en el país en este tipo de tecnologías.

                      La Dirección de Investigación y Desarrollo de la Armada ha tenido importantes avances, en cooperación con agencias civiles para el desarrollo de un software que permite predecir cómo serían los ecos que se obtienen de los peces cuando un barco enciende una ecosonda en el mar (3). Dicho desarrollo coloca al país como puntero en la región en el manejo de dicha tecnología acústica y lo posiciona junto a países como Reino Unido, Estados Unidos y/o Noruega que manejan este tipo de tecnologías. Estas capacidades pueden ser de suma utilidad para potenciar los medios aeronavales de patrulla y vigilancia.

                      En el pasado, la Armada en las instalaciones del Arsenal Aeronaval Comandante Espora, llevó a cabo exitosamente diversos programas de modernización, destacándose los trabajos en la flota de aviones L -188 Electra convirtiéndolos en versiones de patrulla marítima, reabastecimiento en vuelo y el proyecto Wave (guerra electrónica con asistencia de la empresa israelí IAI Ltd en los años 80). A principios de la década de los 90, el Arsenal fue responsable de los trabajos de modernización de los Grumman S- 2 E para elevarlos al estándar Turbo Tracker con asistencia de las empresas Marsh Aviation y la citada IAI, que incluyó el reemplazo de la planta motriz por los turbohélices Garret TPE331-15AW de 1.645 shp, mejoras en los sistemas electrónicos, sensores. Por razones de presupuesto, la modernización de la flota quedó incompleta, no solo en lo que respecta al número de aeronaves de la escuadrilla sometidos al programa de mejoras, sino que quedaron pendientes la incorporación de equipos ECM, RWR nuevo MAD, equipos de comunicaciones digitales y una torreta equipada con un FLIR.

                      El Arsenal Aeronaval también llevó a cabo con éxito, la modificación de un helicóptero Sea King para poder lanzar misiles antibuque AM39 Exocet, homologado en 2009, con varias pruebas exitosas, sin asistencia tecnológica exterior.

                      Estos ejemplos ponen en evidencia la existencia de capacidades nacionales, para llevar trabajos de diversa complejidad tecnológica, para poder modernizar y recuperar material en servicio. Ello no impedirá la adquisición de medios nuevos, que consideramos pertinente en el marco de programas de compensaciones industriales deberá incluir paquetes de transferencia de tecnología y llegado el caso, la co – producción de componentes, como de aeronaves.


                      Propuestas sobre participación de la industria nacional

                      La crisis de la Aviación Naval demanda de acciones concretas y urgentes, en una primera instancia consideramos que el plan de modernización debería estar orientado a terminar con el proceso de degradación de capacidades, garantizar un mínimo de operatividad y seleccionar los medios que serán modernizados y/o reemplazados, evitando la disolución de unidades por obsolescencia del material de vuelo. A ello cabe agregar la necesidad imperiosa de garantizar horas de vuelo necesarias para mantener tripulaciones con un adiestramiento con un grado aceptable, adquirir stock de repuestos para garantizar la operatividad de la flotilla de aeronaves de la Armada y modernizar los medios existentes, reforzándolos con aeronaves del mercado de segunda mano (apoya esta tesis por los tiempos de puesta en servicio, relativamente cortos), sin que ello no impida la posibilidad de incorporar material nuevo. En este proceso la industria y tecnologías nacionales no pueden quedar fuera, dado que han adquirido capacidades, que pueden ofrecer soluciones de costo razonable y sin condicionamientos externos. Nuestra propuesta está basada en su factibilidad desde el punto de vista económico, en atención a la crisis financiera que atraviesa el país e impone una realidad de severas restricciones en materia de inversiones públicas.


                      Turbo Mentor
                      En septiembre de 2016 trascendió la necesidad de modernizar los aviones de entrenamiento Beech T - 34 TC 1 Turbo Mentor que incluiría sistemas de navegación modernos, GPS, transponder, comunicaciones modernas, mejoras en la aviónica que permitan cumplir con nuevas normas nacionales e internacionales de navegación aérea, y mejore las prestaciones del avión. Además fuentes especializadas, hablaron de un posible pedido de aeronaves del mismo tipo adicionales vía el mecanismo FMS, en atención que existen disponibles aviones ex US Navy con importante vida útil. La Fuerza Aérea Argentina, junto a universidades nacionales han estado desarrollando sistemas de aviónica, Por ejemplo en el Área Material Río IV fueron desarrolladas computadoras de misión, propuestas de digitalización del cockpit, sistemas de adiestramiento de combate, debriefing, planeamiento de misión, etc. Estos avances pueden ser de suma utilidad para la modernización de los Turbo Mentor, como de otros aviones que opera la Armada. Asimismo cabe agregar que el sector privado, también tiene capacidades en la materia, además de la reconocida capacidad que tiene el país en el desarrollo y producción de software.

                      P 3 Orión
                      Las misiones de patrulla marítima de largo alcance, demandan aviones polimotores con la capacidad de brindar flexibilidad necesaria en todas las fases del vuelo: aproximación, vigilancia de zona, y llegado el caso combate o ataque. Estos aviones deben tener una importante capacidad interna que permita acomodar numerosos equipos e instalaciones, además de garantizar un mínimo de habitabilidad de las tripulaciones para misiones caracterizadas por su larga duración. Además, de todo ello, los aviones de patrulla, deben tener una importante capacidad de carga. Los Orión que opera la Armada cumplen con estos requisitos, agregándose que la experiencia del país constructor – Estados Unidos – como de otros usuarios, de la solidez del avión y su elevado nivel de flexibilidad para diversas configuraciones. Nosotros consideramos pertinente invertir en la adquisición de Orión frente a la posibilidad de adquirir C295 ASW (El Orión, tiene un alcance en ferry aproximado 4.800 MN frente a 2.800 MN del C295 ASW. A ello se agrega que por mantener a estos últimos en un lugar determinado por el mismo lapso de tiempo, sería preciso contar con tres C295 frente a un solo P 3, con los consiguientes beneficios operativos).

                      La experiencia con FADEA en la recuperación de uno de los aviones Orión, puede ser de utilidad para continuar con los trabajos de recuperación y modernización, incorporando el sistema SADI de desarrollo nacional, lo que no impedirá mejoras en el armamento y sistemas diversos (4). El número de aeronaves que cuenta el país es insuficiente y debería ser llevado a un mínimo de 8 aviones, como han señalado expertos en la materia. Existen posibilidades de incorporar aeronaves adicionales al encontrarse disponibles aviones P 3C ex US Navy, que cuentan con mejoras en materia de electrónica, sistemas de navegación, lo que no impedirá la puesta en marcha de un programa de mejoras (5).

                      El proyecto Turbo Tracker.
                      La modernización de estos aviones, quedó incompleta por razones de presupuesto, es preciso continuar con ella, a fin de incorporar equipos ECM, RWR, moderno MAD (detector de anomalías electromagnéticas), comunicaciones, aviónica digitalizada, FLIR, actualizaciones para mejorar su capacidad de lucha antisubmarina.

                      En atención que existen en los depósitos AMARG (ex AMARC) en Estados Unidos de lotes de aviones Grumman S- 2 E que pueden volver “a la vida”, consideramos pertinente realizar estudios, como hizo Brasil en su momento para convertir dichos aviones al nivel S-2 T y desarrollar una variante de alerta temprana. Los estudios brasileños analizaron diversos tipos de radar, destacándose el Erieye de Ericsson, empleados en el sistema de vigilancia de la Amazonia en reactores Embraer. Otra opción es portar un radar navalizado EL/M-2022 de Elbit.

                      La experiencia del Arsenal Aeronaval Comandante Espora en realizar modificaciones y mejoras de diversos niveles de complejidad, habilitan a pensar en considerar este tipo de proyectos. A un costo razonable, dado que los Grumman Hawkeye, son más caros, la Armada podría contar con aeronaves de alerta temprana, incorporando nuevas capacidades que fortalecerán la defensa de los espacios marítimos propios.

                      Dessault Super Etendard
                      La Armada cuenta con una decena de unidades que esperan hace mucho ser modernizados, su pérdida, consideramos irreparable, dado las capacidades del avión y que llegado el caso de recuperar capacidad de operar portaaviones, permitiría contar con una herramienta de defensa adecuada para la Flota.

                      La baja de los Etendard franceses, permitiría adquirir kits de modernización, repuestos y motores para los aviones argentinos y eventualmente poder incrementar la flota al número original de 14 aeronaves. La modernización que tienen los aviones franceses permite el empleo de armamento guiado de última generación, que no debe excluir el empleo de desarrollos nacionales, como la bomba guiada FAS Dardo (6). También la industria nacional puede brindar soluciones en otros aspectos, como producir determinados repuestos/componentes en reemplazo de material importado.

                      Helicópteros
                      En lo que respecta a la flota de helicópteros, las opciones a considerar son varias, siendo lo óptimo material nuevo. Por razones de costo, todavía quedan disponibles en el mercado de segunda mano helicópteros Sea King, para cometidos de transporte, lucha antisubmarina y otras variantes. Estos helicópteros podrían ser sometidos a un proceso de modernización, dado su vida útil remanente y prestaciones. Un ejemplo de ello, es la versión civil del SH 3 Sea King, el S-61 – de los cuales hay muchos almacenados en el AMARG (7) – que fue objeto de un proceso de modernización (programa Tritón) que incluyó la actualización e instalación de palas del rotor principal compuestas, cabina de cristal, nueva aviónica, comunicaciones, cambios en el cableado, mejoras en la supervivencia y protección, incremento de la potencia del motor de 1500 hp a 1870 hp, etc. Sikorsky ha señalado que estas mejoras incrementan la seguridad, ahorros en los costos operativos, colocando los veteranos S-61 a tener prestaciones similares que los célebres Mil Mi 17 IV. Este proceso afectó a más de un centenar de aeronaves adquiridas por el Departamento de Estado, para ser empleados en lugares tan exigentes como Afganistán. (8) Este paquete de mejoras podría ser objeto de adaptaciones para los medios que opera la Argentina, no excluyendo la posibilidad de adquirir máquinas adicionales, tanto para modernizarlas como para stock de repuestos.

                      Los helicópteros Alouette III, dados de baja, precisan un reemplazo y en ello deben ser considerados cuestiones económicas, en atención al clima de contención de gastos que afecta hace décadas a la Defensa. En varios medios citaron como favorito al Airbus AS555 Fennec 2, dado que la Aviación Naval opera con dichos aparatos, con las consecuentes facilidades logísticas. Ello no impedirá elegir otro tipo de helicóptero para operar a bordo de las fragatas y corbetas de la Armada. Según el número de aeronaves, podría gestionarse la posibilidad de ser ensamblados localmente u obtener algún otro tipo de compensación industrial.

                      Otros proyectos
                      El Grumman S-2 E fue reemplazado en su momento por los Lockheed S – 3 Viking, reactores embarcados, que fueron retirados de la US Navy, pero todavía con mucha vida útil por delante. En su momento fueron ofrecidos a Chile. Es una aeronave que tiene importantes capacidades (9). Estos aviones pueden ser de interés para potenciar capacidades, como reabastecimiento en vuelo, como de patrulla marítima. Este avión, fue retirado por razones presupuestarias, no obstante la opinión de sectores de la US Navy de retornarlos al servicio, dado su alcance y carga de armamento, aspecto que debería tenerse en cuenta a la hora de ser considerados para la Aviación Naval. Sin ninguna el factor que deberá ser tenido en cuenta, será su costo, pero ello no debe impedir el considerarlo como potencial candidato para potenciar la Aviación Naval.

                      Los Fokker F 28, tras su salida del servicio, precisan ser reemplazados, siendo el medio elegido – aparentemente – el avión de transporte medio Airbus C295, en el marco de un programa que abarca tanto a la Armada como a la Fuerza Aérea. Nosotros consideramos que llegado el caso que sea adquirido debería incluirse en el contrato, mecanismos de compensación industrial, por el monto que implicará su compra. Estas compensaciones podrían ser desde la producción de componentes para Airbus, como habilitar un centro logístico regional para este tipo de aeronaves, que en número creciente son operados en la región. Otra opción es la adquisición de ex C130 operados por el US Coast Guard. La experiencia adquirida por FADEA en este tipo de aviones, la habilita para ser elegida en la puesta a punto de dichos aviones, en el caso que la Armada optara por este medio (10).

                      La baja en su momento de los Aermacchi 326/Xavante dejó un “hueco” que a juicio de muchos debería ser ocupado por IA 63 Pampa. Incluso en diversos medios de comunicación trascendió la intención de la Armada de adquirir un lote de estos aviones. Esto permitiría reactivar la 1ra escuadrilla de ataque, contando con un medio de ataque ligero y entrenamiento avanzado, algo de suma importancia para los aspirantes a tripular los Etendard.

                      En las páginas del Boletín del Centro Naval en su momento (11) propusimos crear una escuadrilla de helicópteros de ataque con Bell AH 1 Cobra, proporcionando defensa flexible frente a medios blindados y dotando de un enorme poder de fuego a la Fuerza de IM de la Flota. Estas aeronaves pueden ser modernizados en el país, incluso incorporando armamento de desarrollo local (especialmente cohetes de 70 mm y 105 mm). Por otro lado tienen mucho en común con los Bell UH 1 Huey II que opera el Ejército, al emplear la misma planta motriz, además de otros componentes en común, con las consecuentes ventajas logísticas.

                      En este proceso de cambios no debemos dejar fuera la posibilidad de operar vehículos aéreos no tripulados, donde la Argentina tiene importantes avances.


                      La posible cooperación Arsenal Aeronaval – FADEA

                      La empresa FADEA y el Arsenal Aeronaval cuentan con importantes capacidades, que en su conjunto pueden ofrecer múltiples soluciones, no solo para la Armada, sino para las otras fuerzas armadas, fuerzas de seguridad y entidades civiles.

                      El programa de modernización de los P 3 Orión, puede ser el primer puntapié para estrechar lazos entre FADEA y la Armada, aprovechando capacidades nacionales de manera racional. El éxito del programa, que puede incluir un socio extranjero, además de proveedores locales, puede habilitar a que la experiencia pueda ser “exportada” a otros países. Tengamos en cuenta que existe un importante número de Orión para ser transferidos por medio del programa FMS, lo que puede generar perspectivas para nuestra industria. El talento nacional debidamente utilizado, puede dar sus frutos, un claro ejemplo de ello fue la venta en su momento del reactor nuclear producido por INVAP a Australia, en pugna con grandes proveedores internacionales.

                      Existen otros escenarios de cooperación, que podrían ser la modernización de los Turbo Mentor, la incorporación de un lote de 8 -12 Pampas GT (12). Asimismo la experiencia en materia de helicópteros puede servir también de escenario de cooperación en el marco de joint ventures, entre FADEA y la Armada. Este mecanismo está contemplado en nuestra legislación societaria (13).

                      La empresa FADEA ha estado limitada por un único “cliente”, la Fuerza Aérea, es por ello que consideramos que ampliar la cooperación con otras instituciones, mejoraría su situación, unido con la promoción del uso racional de capacidades, especialmente en materia de investigación y desarrollo, mantenimiento y recuperación de aeronaves.

                      La “nacionalización” en la provisión de determinados servicios, permitirá crear un entramado de proveedores, especialmente que beneficiaría a las PyMEs, en particular con los programas de transferencia de tecnología para la producción de componentes diversos, software, etc. Por ejemplo en el pasado, proveedores privados fabricaron componentes para los Mirage III/V. tales como cúpulas para los M III, repuestos para los cañones DEFA, tanques internos, pastillas de freno, etc. La promoción de una red de empresas proveedoras privadas de la mano de la ex FMA, permitió en su momento la adquisición de importantes capacidades por parte del sector privado. En el caso de la modernización de los medios de de la Aviación Naval, permitiría generar nuevas oportunidades a la industria nacional.



                      El portaaviones: el gran desafío para la industria nacional

                      La Armada ha perdido muchas capacidades, entre ellas, la de operar portaaviones, con sus consecuencias tácticas y estratégicas. En las páginas del Boletín del Centro Naval (14) se ha escrito sobre las ventajas de contar con este tipo de unidades. Un grupo aeronaval de 25 aeronaves, formados por una decena de helicópteros Sea King, 5 Turbo Tracker y una decena de Super Etendard, debidamente modernizados, son suficientes para ejecutar operaciones antisubmarinas, de defensa antiaérea, vigilancia y control del espacio aéreo, patrulla, búsqueda y rescate, proveyendo al Instrumento Militar de una adecuada defensa en profundidad y un elevado nivel de flexibilidad. El portaaviones proveerá a la Armada de una plataforma móvil, que permitiría no solo una adecuada cobertura aérea a la Flota, sino poder extender el radio de acción de las fuerzas navales, vital para la vigilancia y defensa del extenso espacio marítimo argentino.

                      El portaaviones requerido rondaría entre las 25.000/30.000 toneladas de desplazamiento y la construcción puede ser llevada cabo en Astilleros Río Santiago, lo que significaría un salto cualitativo para la industria nacional. Prueba de ello, es la experiencia que adquirieron los astilleros españoles Bazán – Navantia hoy día - en la construcción del portaaviones Príncipe de Asturias. No solo fue construido un buque a la medida de las necesidades de la Armada española, sino que fueron desarrolladas capacidades industriales y tecnológicas, que le permitieron en su momento exportar a Tailandia de un buque similar, en competencia con importantes astilleros occidentales. Actualmente las capacidades alcanzadas le han permitido a España construir buques tipo LHD, tanto para su Armada, como el Juan Carlos I y los vendidos a Australia.

                      Financiamiento de la modernización

                      La dura realidad que atraviesa el presupuesto nacional, indicaría que las inversiones en el área de Defensa sin ninguna duda serán escasas. Es por ello es preciso buscar mecanismos de financiamiento, siendo nuestras propuestas:
                      • Porcentaje proveniente de la Ley Federal de Pesca para medios de vigilancia y patrulla;
                      • Régimen de leasing/alquiler, que incluya llegado el caso en los contratos el sostén logístico (procurándose que tenga participación de proveedores nacionales);
                      • Fondo especial proveniente de la enajenación de bienes del área de Defensa, por medio del régimen de fideicomiso y otros instrumentos que permitan obtener fondos para inversión;


                      Final

                      La modernización de la Aviación Naval constituye un hecho imperioso, dado la situación de sus medios. La industria nacional puede ofrecer una serie de soluciones, agregándose la existencia de instalaciones y capacidades de la propia Armada que en el pasado realizó trabajos con gran éxito.

                      Es preciso en primer lugar, obtener fondos, que incluso existe un marco legal que habilita asignar fondos específicos, especialmente para los medios de patrulla marítima, lo que beneficiaría al programa de modernización de los P3 y por ende le permitiría a FADEA avanzar en la modernización del resto de la escuadrilla, contribuyendo a paliar la dura crisis que atraviesa y expandir su horizonte, limitado hoy a un único cliente, la Fuerza Aérea Argentina.

                      El aprovechamiento racional de las capacidades logradas en materia de investigación y desarrollo, las instalaciones existentes y una estrecha cooperación del sector privado, sin ninguna duda tendrá sus resultados, no solo en beneficio de los medios de la Armada, sino también en la generación de empleo, valor agregado y reducir la dependencia externa, lo que no impedirá buscar mecanismos de cooperación con empresas líderes.

                      Hemos visto como el talento nacional puede brindar soluciones en materia de aviónica, software, componentes aeronáuticos, inclusive la posibilidad de integrar sistemas de armas, como la bomba stand off Dardo, una apuesta tecnológica que merece atención, especialmente a la hora de pensar en la mejora de los Etendard.

                      La modernización de los medios aeronavales permitirá al país contar con medios adecuados para la vigilancia, patrulla y control de los amplios espacios marítimos, búsqueda y rescate, mantener adiestradas las tripulaciones con material con sistemas actualizados. La Aviación Naval cuenta con medios que pueden cumplir con funciones tanto en el ámbito de la defensa, como también en materia de seguridad interior y apoyo a la comunidad. Ello nos lleva a considerar que la adquisición de determinados medios para la aviación de la Prefectura Naval, no es más que dispersar medios y recursos.

                      La propuesta permitiría a la Armada, mantener un núcleo de medios modernizados, con capacidad de operar en portaaviones. El mantenimiento de esta capacidad debe ser considerada de alta prioridad, por su valor estratégico.

                      El portaaviones, es una herramienta de proyección del poder naval y su construcción debe ser considerada en un plazo razonable, que permita su entrada en servicio coincida con los medios del grupo aeronaval embarcado se encuentren todavía operativos. Esto no solo tendrá su impacto en las capacidades de la Armada, contando con una plataforma móvil que le permita una adecuada defensa a los principales medios de la Flota, sino el poder patrullar los confines de los espacios marítimos, con su impacto estratégico, en un área donde existe una creciente actividad de intereses extra regionales, generalmente en colisión con los intereses propios.

                      Esta grave crisis que atraviesa la Aviación Naval, sin ninguna duda presenta una oportunidad para debatir y buscar soluciones, donde el talento nacional, sin ninguna duda tendrá importancia capital.


                      Bibliografía

                      CANDIL MUÑOZ, Antonio J. La Aviación militar en el siglo XXI. Barcelona, AF Editores, 2006
                      DIEZ CAMARA, Octavio: “Helicópteros con capacidad de combate” en Defensa nro. 462, Madrid, octubre de 2016.
                      MARTIN, José María: “La Defensa y el Atlántico Sur” en KOUTODJIAN Adolfo (director) Geopolítica del Mar Argentino, Instituto de Publicaciones Navales, Buenos Aires, 2015.
                      IMPERIALE, Juan A. “Necesitamos un portaaviones” en Boletín del Centro Naval nro. 797 Vol 118 febrero – marzo 2000
                      Idem. “Porque son tan necesarios los portaaviones” en Escuela de Guerra Naval nro. 61, 2015.
                      NEVES, Juan Carlos: “Defensa y Fuerzas Armadas” en Boletín del Centro Naval, enero – abril, 2016.
                      LEPANTO, Juan: “La Marine Nationale. La gran fuerza de respuesta de Francia” en Defensa nro. 461, Madrid, Noviembre de 2016.
                      SUAREZ SAPONARO, Jorge Alejandro: “Nuevos Medios para la Infantería de Marina del siglo XXI” Boletín del Centro Naval nro. 824, mayo – agosto, 2009


                      Notas

                      1. Fábrica de Aviones Brigadier San Martín SA nueva denominación de la ex Fábrica Militar de Aviones, luego de la cancelación de la concesión a Lockheed Martin Aeronáutica Argentina SA o LMAASA;
                      2. Entrevista al contraalmirante César Duveaux. Disponible en http://www.unsam.edu.ar/tss/la-indus...n-tecnologica/. Consultado 4 de marzo de 2017;
                      3. Fuente INIDEP: http://info.inidep.edu.ar/2016/03/16...latinoamerica/
                      4. Podría estudiarse la incorporación en los Orión modernizados, de misiles aire superficie, que pueden ser el AM39 Exocet o el BrahMos, de 200 km de alcance que dotaria a los aviones de un gran poder de combate, etc;
                      5. Existen programas de modernización ofrecidos por distintas empresas reconocidas, que aborda nuevos equipos de guerra electrónica, comunicaciones, sistemas de armas antisuperficie, radares, sensores, sistema de combate, sistemas de inteligencia electrónica, guerra electrónica, incluso el reemplazo de la plata motriz, etc. La experiencia de INVAP en determinadas áreas, junto con el CITIDEF y otras entidades públicas, podrían ser objeto de estudios para un mayor grado de nacionalización de los trabajos de mejora.
                      6. Existen varios desarrollos, la Dardo II, es un arma inteligente stand off, de 250 a 400kg, guiadas por GPS, destinadas a batir blancos ubicados a 100/150 km de distancia, el desarrollo Dardo II C contaría con un motor de diseño nacional, así como otras mejoras en materia de aviónica, electrónica y software, etc.
                      7. 309th Aerospace Maintenance and Regeneretion Group, unidad del Comando de Material de la USAAF destinada a preservar aeronaves de los distintos servicios armados, que por diversos motivos pueden ser pasados a reserva. Es un centro de depósito, reparación y recuperación de aeronaves. Muchas aeronaves adquiridas en los Estados Unidos provienen de dicho centro, como el caso de los cazas A-4AR. En la actualidad, se encuentran los medios aquí propuestos;
                      8. Disponible. http://www.ainonline.com/aviation-ne...aded-sea-kings. Consultado el 11 de marzo de 2017;
                      9. Aeronave ASW pensada para operar en portaaviones, que derivó en acciones contra blancos de superficie, 2 turbofans General Electric TF34-GE-2, alcance de unos 5.000 km, capacidad para portar 2200 kg de armamento, que puede incluir, misiles, bombas, torpedos; entre sus sensores cuenta con un radar AN/APS-116 de 200 km de alcance, FLIR, y diversos equipos antisubmarinos, etcaeronave diseñada para operaciones ASW para operar en portaaviones, que derivó en acciones contra blancos de superficie, 2 turbofans General Electric TF34-GE-2, alcance de unos 5.000 km, capacidad para portar 2200 kg de armamento, que puede incluir, misiles, bombas, torpedos; entre sus sensores cuenta con un radar AN/APS-116 de 200 km de alcance, FLIR, y diversos equipos antisubmarinos, etc
                      10. Estos aviones en la USCG son empleados para misiones de patrulla, búsqueda y rescate, protección ambiental y sostén logístico. Esto permitiría a la Armada contar con medios de gran flexibilidad, para realizar distintas misiones, tanto en el ámbito de la defensa, como en tareas de apoyo a la seguridad interior y a la comunidad;
                      11. Ver “Nuevos Medios para la Infantería de Marina del siglo XXI” en Boletín del Centro Naval nro. 824 mayo agosto, pág 155 y ssgtes;
                      12. El Pampa GT es una evolución del Pampa III a la que se le agregarían capacidades tácticas, con un pod (contenedor unido al fuselaje) para portar un cañón o ametralladoras. También podría portar dos misiles en las estaciones subalares y, eventualmente, un radar banda X de búsqueda y seguimiento (no de combate) Disponible en http://www.unsam.edu.ar/tss/fadea-es...proximo-vuelo/. Consultado el 11 de marzo de 2017.
                      13. No debería descartarse la creación de una sociedad del estado, en manos de la Armada, para poder explotar las capacidades del Arsenal Aeronaval, y obtener recursos para mantener dicha estructura y modernizarla;
                      14. Sugerimos leer de IMPERIALE, Juan A. “Necesitamos un portaaviones” en Boletín del Centro Naval nro. 797 Vol 118 febrero – marzo 2000. Allí el autor expresa con mayor profundidad los argumentos a favor de contar con un portaaviones, destacándose no solo los costos de construcción, sino que puede ser llevada a cabo en el país.





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                      Como siempre impecable su trabajo amigo Alejandro!!!
                      Julio Gutièrrez
                      Administrador del Foro
                      Aviacionargentina.net

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                      • #12
                        Querido Julio, que alegría tener noticias tuyas. Bueno hicimos pensar a los "internautas"que esa es la idea. un abrazo grande

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