DATOS DE LA ECONOMÍA MUNDIAL



  • El precio del oro no para de subir, ¿es una buena opción para invertir?

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    La onza de oro alcanzó un récord durante los intercambios de mercado la pasada semana y por primera vez quedó por encima de los u$s2.000

    precio del oro no para de subir desde inicios de año, con un incremento de más de 30% gracias a su estatus de valor refugio en un mercado dominado por la incertidumbre por la pandemia de coronavirus, un dólar débil y tasas de interés por el piso. En ese contexto, la onza de oro alcanzó un récord durante los intercambios de mercado la pasada semana y por primera vez quedó por encima de los u$s2.000.

    Según indicaron algunos analistas, el precio del oro se dispara por los rendimientos negativos que están mostrando los bonos de deuda de Europa y muy cerca de 0% en EE.UU., en un contexto mundial de tasas de interés deprimidas y que varios expertos y organismos internacionales sostienen se extenderá por un buen tiempo hasta tanto la economía mundial pueda dejar atrás los efectos de la pandemia. La debilidad global del dólar también es otro factor que empuja la demanda por oro por parte de los inversores.

    Según un informe del Consejo Mundial del Oro, los inversores han comprado en los últimos meses 1.000 toneladas de oro por unos u$s 60.000 millones.

    El gerente de inversiones de la firma uruguaya Nobilis, Jerónimo Nin, consideró que el oro tiene una buena perspectiva. Recordó que es un buen activo de refugio, especialmente si se puede disparar la inflación dentro de 1 o 2 años por la elevada deuda que han tomado los gobiernos para salir de la crisis actual. "En algún momento podría existir cierta desconfianza por el valor de las monedas y ello se traduce en inflación", y que eso era aconsejable para cubrirse y anticiparse en la toma de decisiones.

    https://www.iprofesional.com/finanzas/321172-el-precio-del-oro-no-para-de-subir-es-una-opcion-para-invertir



  • EN CHINA: La madre de todas las burbujas: 52 billones de dólares (y no la frena ni el virus)

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    La burbuja eclipsa a la de EEUU en los años 2000; compradores desesperados temen que otras inversiones se vean afectadas por la ralentización económica mundial

    The Wall Street Journal
    23/08/2020 - 05:00
    En marzo, 288 apartamentos de una nueva urbanización en Shenzhen se agotaron 'online' en menos de ocho minutos. Unos días después, los compradores adquirieron más de 400 unidades en un nuevo complejo residencial en Suzhou. En Shanghái, la reventa de apartamentos se acercó a una cifra récord en abril, según una estimación. Un sábado el mes pasado, cerca de 9.000 personas hicieron cada una un depósito de un millón de yuan (141.302 dólares) para optar a comprar apartamentos en un complejo en Shenzhen.
    "Apenas tenía tiempo para comer los fines de semana de marzo" cuando el mercado empezó a recuperarse, dice Zhao Wenhao, agente de Lianjia basada en Shanghái, una de las empresas inmobiliarias de corretaje más grandes de China. Muchos clientes temen que la moneda china se deprecie en la ralentización económica mundial, dice, moviendo más dinero a las viviendas como activo seguro.

    Muchos economistas dicen que la burbuja de activos resultante eclipsa ya a la burbuja inmobiliaria de EEUU en los años 2000. En lo alto del 'boom' de la propiedad en EEUU, se invertían cerca de 900.000 millones de dólares en el sector inmobiliario residencial al año. En los 12 meses que acabaron en junio, se habían invertido unos 1.400 billones de dólares en vivienda en China. El pasado mes se invirtió más dinero en propiedades inmobiliarias en China que en cualquier otro mes registrado. El valor total de las viviendas y catálogos de promotores en China alcanzó los 52.000 billones de dólares en 2019, según Goldman Sachs, el doble del tamaño del mercado residencial de EEUU, e incluso superando a todo el mercado de bonos estadounidense. La pausa del mercado por el coronavirus no duró mucho. Los precios de las viviendas urbanas en China eran un 4,9% más altos en junio que en el mismo período del año anterior. La inversión de este año hasta la fecha ha aumentado un 1,9% en la primera mitad del año, a pesar de una gran caída de las ventas en febrero. El jueves, China declaraba que el conjunto de su economía ha crecido un 3,2% en los tres meses que terminaron el 30 de junio. Evergrande Group, la mayor constructora de viviendas de China, ha aumentado su objetivo de ventas para este año en un 23% desde su estimación de enero, tras unas sólidas ventas en marzo. Mientras la rápida recuperación del mercado inmobiliario es una buena noticia por un lado para Pekín, también es un recordatorio del comportamiento que lleva preocupando al gobierno central mucho tiempo, quien ha intentado en repetidas ocasiones evitar que los precios inmobiliarios se descontrolen. El presidente chino Xi Jinping declaró en 2017 que "las casas se construyen para vivir en ellas, no para especular con ellas", lo que se convirtió en el mantra rector de la política de vivienda del gobierno.
    Sin embargo, ha sido difícil conseguir que la gente se tome en serio ese mensaje. Tras una década de rápido crecimiento de las ventas de viviendas, alimentado por los préstamos, el ratio de apalancamiento de los hogares alcanzó un récord histórico del 57,7% en el primer trimestre. Fue el mayor salto trimestral en el ratio, que mide la hipoteca de las familias, la deuda del consumidor y otras deudas relativas al producto interior bruto desde el primer trimestre de 2010. El problema principal en China es que los compradores han entendido que el gobierno no parece querer dejar que el mercado se desplome. Si los precios de la vivienda cayeran de forma significativa, se destruiría la principal fuente de riqueza de la mayoría de ciudadanos y posiblemente provocaría inestabilidad. Eso es un incentivo para los ciudadanos chinos que tienen suficiente dinero para que sigan comprando, porque creen que la propiedad en las grandes ciudades se mantendrá como la inversión más segura en China, sin importar la salud de la economía en general.
    Nadie sabe cómo las autoridades chinas podrían gestionar el problema sin desestabilizar el conjunto de la economía "La propiedad ha asaltado la economía de China, así que el gobierno no se atrevería a promover una caída en los precios de la vivienda, incluso si esa fuera la forma más efectiva de desinflar la burbuja", dice Chen Zhiyu, que trabaja para un comerciante americano y está buscando una propiedad para comprar en Shenzhen. "Tienes que seguir al dinero", dice el hombre de 37 años, añadiendo que ha aumentado su presupuesto para invertir en propiedad desde que la pandemia del coronavirus provocó que los precios subieran. "En cuanto el gobierno empiece a imprimir dinero, el precio de los activos subirá. En EEUU, existe un mercado de valores alcista, pero en China, solo los precios de la vivienda seguirán creciendo". La actividad comercial también se está viendo impulsada por unos promotores casi sin fondos y los gobiernos locales que les venden terreno. Ambos necesitan ganar dinero a cualquier costa para pagar deudas o compensar otros problemas, y están preparando más incentivos para promover propiedades.
    Nadie sabe cómo las autoridades chinas podrían gestionar el problema sin desestabilizar el conjunto de la economía. Incluso si el mercado se mantiene sólido, genera quebraderos de cabeza para los legisladores, que han tenido que posponer estímulos económicos más agresivos este año -lo que algunos analistas consideran necesario- en parte por miedo a que eso aumentase la burbuja inmobiliaria todavía más. La demanda especulativa está en aumento porque [la gente] ve el sector inmobiliario como un activo más seguro que la bolsa o activos en el extranjero Una encuesta llevada a cabo por el 'China Household Finance Survey', con sede en la Universidad Sudoccidental de Finanzas y Economía de Chengdu, sugiere que la pandemia del coronavirus ha alentado el tipo de compra que preocupa a Pekín. La demanda inmobiliaria aumenta entre personas que ya poseen múltiples propiedades, aunque se haya reducido entre aquellos que todavía no poseen ninguna. Eso es un signo de inversión especulativa, según Gan Li, profesor de Economía en la Universidad de Texas A&M y experto en economía de hogar china.
    "La demanda especulativa está en aumento porque [la gente] ve el sector inmobiliario como un activo más seguro que la bolsa o activos en el extranjero", afirma. "Piensan que está asegurado. Debido a la pandemia, efectivamente están consumiendo menos y ahorrando más. Así que, en efecto, tendrán más dinero disponible para invertir. Eso creará un problema inmobiliario todavía mayor". Alrededor del 21% de las casas en la China urbana estaba disponible en 2017 -una proporción muy alta en comparación con los estándares internacionales- lo que equivalía a 65 millones de viviendas vacías, según los datos más recientes del 'China Housing Finance Survey'. Entre las familias que poseían dos propiedades, la tasa de vacantes alcanzó el 39,4%, y de entre las que poseían tres o más, el 48,2% estaban vacías.
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    La rentabilidad del alquiler -la proporción del valor de una propiedad que se genera anualmente alquilándolo- está por debajo del 2% en ciudades como Pekín, Shanghái, Shenzhen y Chengdu, menos de lo que se puede ganar comprando bonos del Estado chinos.
    Aun así, Shannon Bi, profesora de inglés de 42 años, dice que la pandemia le ha empujado a invertir en una segunda propiedad en Shenzhen antes de lo que planeaba, porque le preocupa la inflación. "Tienes que invertir el dinero en alguna parte, o simplemente se devaluará", declara. Otra compradora, Doris Tao, dice que ella y su marido firmaron un contrato a principios de mayo por una segunda vivienda en Shanghái. Esperaba que comprar el apartamento en un distrito escolar atractivo aumentaría las posibilidades de inscribir a su hijo de 3 años en una escuela primaria buena. "Hemos estado muy atentos durante meses. Normalmente estos pisos se agotaban en el minuto en el que se quedaban disponibles", dice Tao, de 32 años, que decidió comprar el piso el día después de verlo. "Tuvimos mucha suerte de poder comprar este. Nuestra propietaria dijo que tenía otra oferta completa en efectivo la noche que firmamos el contrato".
    erca del 96 % de los hogares urbanos en China poseían al menos una vivienda, según un estudio del banco central chino Parte de lo que preocupa a algunos economistas es el ritmo al que el 'boom' inmobiliario en China ha aumentado, y su tendencia a seguir creciendo incluso en tiempos de dificultades económicas. Hace solo unos años, en la década de 1990, bajo el sistema comunista de China era ilegal que la mayoría de personas tuviera una casa en posesión. Una decisión del Consejo de Estado en 1998 abandonó el sistema nacional de casas adjudicadas por los empleadores, y comenzó la propiedad de viviendas. A finales del año pasado, cerca del 96% de los hogares urbanos en China poseían al menos una vivienda, según un estudio del banco central chino publicado en abril, superando de lejos el 65% de índice de posesión de viviendas en EEUU.
    De algún modo, el 'boom' consiguió los objetivos de Pekín. Ha impulsado el crecimiento económico y generado riqueza para millones de familias chinas de clase media. También ha proporcionado a los gobiernos locales, que tienen que devolver una gran parte de los ingresos procedentes de los impuestos sobre la renta al gobierno central, ingresos adicionales de ventas de terrenos a constructoras.

    Pero el auge ha alejado los dólares de inversión de otras industrias que compiten con prestatarios del mercado inmobiliario por conseguir financiación de bancos. También ha endilgado a muchas familias con deuda. A nivel mundial, China representó cerca del 57% del aumento de 11.600 billones de dólares en préstamos inmobiliarios en la década hasta 2019, según datos del Banco de Pagos Internacionales. EEUU contribuyó con el 19%. El precio de la vivienda en algunas ciudades chinas ha alcanzado niveles comparables con algunas de las zonas metropolitanas más caras del mundo. El precio medio por vivienda en China llegó a ser 9,3 veces el ingreso medio en 2018, según la Academia China de Ciencias Sociales, comparado con el precio de San Francisco, que es de 8,4 veces más.
    En Tianjin, una ciudad de 15 millones de habitantes al sudeste de Pekín, las casas en zonas exclusivas se venden por cerca de 9.000 dólares/m2, según la empresa de servicios inmobiliarios Savills. Ese es casi el precio que un comprador medio pagaría en algunas de las zonas más caras de Londres, si bien el ingreso disponible es siete veces mayor en Londres que en Tianjin. En resumen, los ciudadanos chinos han apostado todo a sus casas. Ahora tienen cerca del 78% de su riqueza comprometida en propiedades residenciales, frente al 35% en EEUU, donde la gente invierte más en acciones y pensiones, según el China Guangfa Bank y la Universidad Sudoccidental de Finanzas y Economía. La venta de casas cayó un 36 % en los primeros dos meses de 2020 en comparación con el año anterior, y muchas empresas se vieron empujadas al límite Cuando la pandemia del coronavirus golpeó China, muchos economistas y expertos en propiedad temían que hubiera llegado el momento de la verdad. La venta de casas cayó un 36% en los primeros dos meses de 2020 en comparación con el año anterior, y muchas empresas inmobiliarias sin fondos se vieron empujadas al límite. A 5 de junio, más de 200 pequeñas promotoras se habían declarado en bancarrota, según medios estatales.
    Promotoras más grandes y gobiernos locales implementaron incentivos para atraer de nuevo a compradores. Desde febrero, al menos 26 de cada 32 provincias y regiones chinas han presentado políticas para impulsar sus mercados inmobiliarios, según Huatai Securities, incluidos requisitos de pagos iniciales más flexibles y ayudas para la compra de casas. "Si bien los gobiernos locales tienen presión para prevenir un mayor aumento de los precios de la vivienda, lo que más les asusta es una caída brusca", dice Gao Fei, director general de Centaline Group, firma inmobiliaria en Tianjin. No pueden permitirse que el mercado caiga. Los ingresos de ventas de terreno e impuestos relacionados sobre promotoras representaron el 52,9% de los ingresos de los gobiernos locales en 2019, cifra récord, según el 'Shanghai Yiju Real Estate Research Institute'. Pero, en al menos 12 ciudades, incluidas Jinan y Cantó, se retiraron de las páginas oficiales de los gobiernos locales los documentos que detallaban políticas de préstamos relajadas en cuestión de días, por una señal de que el gobierno central rechazaba algunas de las medidas flexibles. Una ciudad en la provincia de Shandong retrocedió en los planes para ofrecer ayudas a compradores de casas a mediados de mayo, alegando que algunas partes de su plan "violaban requisitos relevantes de altos funcionarios".
    En una urbanización en Shanghái a mediados de mayo, CK Asset Holdings ofreció a los compradores potenciales un móvil Huawei Evergrande Group, cuya enorme deuda le otorga los mayores intereses en el mundo entre los valores no financieros cotizados, según datos de S&P Capital IQ, ofreció descuentos del 25% en febrero y del 22% en marzo. Country Garden, otra gran inmobiliaria, ofreció más de 17.000 nuevas viviendas en toda China a través de las redes sociales con descuentos de hasta el 50%. Entre las 34 mayores promotoras en China, 27 informaron de un aumento del volumen de ventas en mayo en comparación con el año anterior, según datos del organismo 'China Real Estate Information Corporation'. Últimamente, se han recortado los incentivos, aunque no del todo. En una urbanización en Shanghái a mediados de mayo, CK Asset Holdings ofreció a los compradores potenciales un móvil Huawei y vales de entre 20.000 y 40.000 yuan (2.800 y 5.600 dólares) para futuras facturas del apartamento.
    Cuanto más empeore la economía en China, más subirán los precios de propiedades en sitios como Shenzhen En otros complejos, no había descuentos, y a los futuros compradores les tenía que tocar la lotería para acceder a los apartamentos más pequeños y baratos. Vanke vendió casas a mediados de mayo por un valor total de 148 millones de yuan (20,8 millones de dólares) en cuatro horas en un programa 'online' en directo presentado por una actriz. Yin Haiping, que dirige una empresa de consultoría inmobiliaria en Shenzhen, dice que el miedo a perder su oportunidad está llevando a más compradores a buscar ahora, cuando los precios de vivienda en algunas zonas atractivas son al menos un 10% más caros. Xu Xiaohua, profesor universitario en Tianjin que ya posee una propiedad allí, acaba de comprarse otro apartamento en Shenzhen. Pagó 6,5 millones de yuan (913.050 dólares) en efectivo a principios de mayo por la propiedad de 50 m2, tras haber visto una docena de casas en una semana.
    Dice que piensa que la mayoría de gente en China dejará su riqueza aparcada en propiedades durante las recesiones. "Cuanto más empeore la economía en China", afirma, "más subirán los precios de propiedades en sitios como Shenzhen".

    https://www.elconfidencial.com/mercados/the-wall-street-journal/2020-08-23/china-enfrenta-burbuja-inmobiliaria-epica_2688891/



  • Principales polos de ciencia y tecnología en el Mundo

    Sin duda el parametro de mayor peso para definir a un país desarrollado es la generación de conocimento, esto es la ciencia y la tecnología que mueven al mundo. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) elaboró un mapa donde están señalados los lugares donde se concentran esos polos generadores del conocimiento.

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    Como se ve en la imagen, los principales polos estan en los Estados Unidos (en sus dos costas, especialmente la este), en Europa destacan las potencias occidentales y la región cercana a Moscú, en Rusia. En Asia, destacan Japón, China, la India y Corea del Sur. Australia, en Oceanía. En Medio Oriente destacan Israel, Turquía e Irán. En una posición mas relegada aparece Latinoamérica, con un polo fuerte en San Pablo, Brasil y en menor medida resalta México, seguido por ciertas zonas de Argentina, Chile y Colombia.



  • China será la única gran economía que crecerá en 2020

    El FMI actualiza sus previsiones, mejorando el pronóstico para la mayoría de países de América Latina y el Caribe y situando a España como el país más golpeado por la crisis provocada por la pandemia.

    El Fondo Monetario Internacional mejoró el martes (13.10.2020) su pronóstico para las economías de América Latina y el Caribe en 2020, aunque advirtió de "profundas recesiones" en algunos países muy golpeados por la pandemia de COVID-19. China será la única gran economía del mundo que crezca este año**, con una expansión estimada del 1,9%**, a la que se sumará un crecimiento del 8,2% en 2021, indicó el organismo en su informe de Perspectivas Económicas Globales.

    "La actividad se normalizó con más velocidad de lo esperado después de que casi todo el país se reabriese en abril –subraya sobre el gigante asiático- y el segundo trimestre registró una sorpresa positiva gracias un contundente respaldo de políticas y la resistencia de las exportaciones". El Fondo rebaja también las previsiones de contracción de la economía de Estados Unidos a casi la mitad de lo previsto anteriormente: -4,3%, con lo que mejora en 3,7 puntos porcentuales su anterior estimación de junio.

    La economía española, por el contrario, será la que más se contraiga de entre las de las mayores economías, un 12,8%, con un crecimiento estimado para 2021 del 7,2%. Italia es la segunda economía más afectada de la Unión Europea, con una caída prevista del 10,6%. Para Alemania, el FMI prevé una contracción del 6% este año y un repunte en 2021 del 4,2%.

    Latinoamérica, la región más castigada, mejora su pronóstico económico

    El Producto Interno Bruto de Latinoamérica se contraerá este año 8,1% frente al 9,4% pronosticado en junio. Para Brasil y México, principales economías de la región y ambos entre los cinco países con más víctimas mortales por el nuevo coronavirus, el FMI señaló caídas menores del PIB que las previstas a mediados de año, de 5,8% (frente al 9,1% estimado previamente) y del 9% (frente al 10,5% anterior), respectivamente.

    El Fondo añadió que el panorama continúa siendo "precario" en las economías emergentes, "con muchos países de América Latina severamente afectados por la pandemia enfrentando recesiones muy profundas". Debido, principalmente, a la continua propagación del virus, la parálisis del turismo y la dependencia del financiamiento exterior, incluidas las remesas. Para 2021, el FMI proyectó una recuperación del PIB del 3,6% para la región, la más castigada por la pandemia.

    Las proyecciones del Fondo también son levemente mejores para Chile (-6,0% frente a -7,5% de junio), aunque empeoran para Argentina (-11,8% frente a -9,9%) y Colombia (-8,2% frente a -7,8%). Para Perú el FMI mantuvo su previsión de una contracción de 13,9% del PIB en 2020 sobre 2019.

    El mayor colapso en Latinoamérica sigue siendo por lejos el de Venezuela, sumida en una debacle económica desde 2013. Para este país caribeño el Fondo prevé una contracción del 25% del PIB, frente al 20% estimado en junio. El Fondo aclaró no obstante que las proyecciones de la economía venezolana están marcadas por "una gran incertidumbre" debido a la falta de informes de Artículo IV desde 2004. Las previsiones de crecimiento son generalizadas en la región para 2021, con excepción de Venezuela, donde el FMI proyectó una caída del 10,0%. (DW)



  • La decisión de China que podría cambiar el mercado mundial de la soja

    ¿Podría China comprar más soja de lo que ya importa? Es una de las preguntas que más se hacen los analistas de mercados, en una semana donde el poroto ya alcanzó una cotización de 385 u$s/tn.

    La guerra comercial entre China y Estados Unidos que llegó a su punto álgido en 2018 generó grandes desequilibrios en los mercados pero sobre todo en los precios de los commodities agrícolas y, en especial, en el valor de la soja.

    Durante 2018 y 2019, China redujo significativamente sus importaciones de oleaginosa proveniente del mercado estadounidense, provocando una rápida depresión de los precios internacionales de la soja. Pero esa foto vieja cambió a medida que la Fase 1 del acuerdo comercial entre los dos países se fue plasmando en los mercados, y hoy nos encontramos con un panorama completamente opuesto.

    China aumentó exponencialmente sus compras de soja estadounidense durante estos últimos meses, provocando una rápida recuperación de los precios del commodity, y al cierre de hoy, los contratos de noviembre cerraron a 385 u$s/tn, marcando el valor más alto desde hace dos años (casualmente, los precios que tenía antes de la guerra comercial).

    Pero la pregunta que se hacen todos los analistas de mercados es si la reacción de China tiene que ver con el cumplimiento de la Fase 1 del acuerdo comercial con Estados Unidos, o si las compras de soja están aumentando por otros factores.

    Para responder a esto, Infocampo le consultó a Cristian Inderkumer, director de Investigación de la Asociación Civil para la Cooperación Argentino – China (ACCACh), quien despejó muchas X e Y.

    “La discusión hoy en China es si debe impulsar la producción nacional de soja para depender menos de Estados Unidos o importar más soja, y dejar más espacio cultivable a cultivos estratégicos como el arroz, trigo y maíz en lo que respecta a la producción nacional”, detalla Inderkumer.

    Y continúa: “En 2019 se inclinaron más por la primera opción (mediante un plan de revitalización para la producción de soja), pero en este 2020 la balanza está más inclinada en la segunda alternativa”.

    La situación planteada como A o B cambiaría radicalmente el mercado de la soja y los negocios de la oleaginosa. Si China hoy en día ya es el principal comprador de soja del mundo sin una política abocada a la importación, imagínense lo que podría ser si se decide por esa opción.

    “La constancia de grandes cantidades de importaciones de soja podría convertir a China en un formador de precios. China es el mayor importador de soja del mundo y los productos básicos comprados en el extranjero representan casi el 90% del consumo de soja”, amplía el especialista.

    Para Inderkumer, la situación del mercado mundial de la soja y sobre todo, hasta cuándo seguirá China demandando esta cantidad se soja, “depende de la política nacional y los debates internos”. Pero mientras se define este aspecto, “se impone la segunda visión, con una gran cantidad de importaciones de soja que podría mantenerse en el tiempo”.

    Precios de la carne

    En el mercado de la carne argentina las importaciones de China han recuperado sus niveles de 2019, pero no los precios, que continúan siendo un problema para los exportadores locales, dado que son más bajos que los del año pasado.

    Consultado sobre este tema, Inderkumer señala que “China ya está en una mayor normalidad respecto al mundo (en relación al coronavirus), y las calles y restaurantes están llenas de personas. Pero además hay que tener en cuenta que China se comprometió a aumentar sus compras de productos agrícolas de los Estados Unidos, incluida la carne vacuna, y en virtud del acuerdo comercial de primera fase con Estados Unidos, esto generó exceso de oferta en el mercado interno y los precios se debilitaron”.

    Pero de todas formas aclara que “hay que tener en cuenta que China también ha suspendido importaciones de carne de diferentes proveedores. El comercio de algunos productos se vio afectado durante el 2020 por el deterioro de los vínculos y las cadenas de suministros, derivados de la pandemia. Mayores protocolos, etiquetas, certificados de salud, controles fitosanita (infocampo)



  • China apuntala su recuperación posvírica con un repunte del PIB del 4,9%

    La cifra apunta que una rápida recuperación es posible si de verdad se consigue controlar al patógeno

    LA VANGUARDIA - ISMAEL ARANA |HONG KONG 19/10/2020 08:07 | Actualizado a 20/10/2020 06:02

    El renacer de la economía china sigue a buen ritmo. Tras ser capaz de controlar en unos meses la pandemia de coronavirus que ahoga a gran parte del mundo, Pekín ha anunciado este lunes que su PIB creció un 4,9% interanual en el tercer trimestre. Aunque un poco más baja de lo previsto, la cifra es envidiable para el resto, y vuelve a demostrar que una rápida recuperación es posible si de verdad se consigue controlar al patógeno.

    Tras el desplome del primer trimestre –cayó un 6,8%– y el despegue del segundo –creció un 3,2%–, el tercero apuntala la tan esperada recuperación en forma de V que todos ansían. En total, la segunda economía mundial se expandió durante los primeros nueve meses del año un 0,7%, y se va acercando al 2% pronosticado para este 2020 por el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. La cifra está muy por debajo del 6,1% del 2019 y es insuficiente para las necesidades de esta nación, pero la convierte en la única gran economía del planeta que acabará el año en terreno positivo.

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    Entre los datos oficiales desglosados hay factores que invitan al optimismo. Por un lado, la producción industrial creció en septiembre un 6,9% interanual, un 1,2% más que el mes anterior. Por otro, la inversión en activos fijos también creció un 0,8% en estos nueve meses, revirtiendo así la caída del 0,3% que marcaba en agosto. Sus exportaciones siguen fuertes, en particular de aquellos productos cuya demanda ha crecido durante la pandemia (equipos de protección sanitaria, bienes electrónicos, etcétera), y sus importaciones también han crecido, aunque todavía presentan margen de mejora.

    Un dato aún más positivo es la mejora de las ventas al por menor. Tras la incertidumbre desatada por la pandemia, los chinos, ya de por sí ahorradores, redujeron sus gastos a expensas de lo que deparara el futuro. Pero con la recuperación de la normalidad, los consumidores están recuperando el placer de gastar yuanes. Así, las ventas minoristas crecieron en el tercer trimestre un 3,3% interanual, y se espera que la cifra siga subiendo en el futuro.
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    Precisamente, las autoridades chinas se reunirán la semana que viene para trazar las líneas maestras de su próximo plan quinquenal (2021-2025), y el aumento del consumo interno será uno de los temas estrella. “Necesitamos hacer de los consumidores el pilar fundamental de nuestra economía. Así mejoraremos nuestra capacidad de recuperación”, avanzó Qiu Baoxing, asesor del gabinete.
    Las autoridades también seguirán pendientes de la creación de empleo, clave de bóveda para mantener la sacrosanta estabilidad. Según los datos de este lunes, el desempleo en áreas urbanas bajó dos décimas hasta situarse en el 5,4% (fue del 6,2% en febrero, durante lo peor de la crisis). Sin embargo, se estima que las cifras reales son mayores, ya que las estadísticas no incluyen a los millones de migrantes rurales que han tenido que regresar a sus pueblos por el impacto del virus en el empleo en fábricas y servicios de las grandes urbes.

    Los datos, incluyendo los de la reciente “semana dorada” (637 millones de viajeros nacionales que gastaron casi 59.000 millones de euros), indican que las perspectivas son halagüeñas. “Creemos que el crecimiento seguirá repuntando a corto plazo”, avanzaron desde Capital Economics. Sin embargo, las autoridades ya han dicho que no hay que bajar la guardia, ya que el país se enfrenta a un panorama externo cada vez más hostil por el impacto de la pandemia, sus deterioradas relaciones con otros actores clave como Estados Unidos y el deterioro de su imagen.

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